FAUSTINO POSADA CARNERERO (1884 - 1907)

Cortesía del Dr. Juan José Zaldívar Ortega

Matador de toros nacido en Sevilla el 9 de noviembre de 1884 y que falleció en la enfermería de la Plaza de Toros de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) la noche del día 18 de agosto de 1907, un día después de la cogida que sufrió, cuando contaba 23 años de edad. Refiere don Enrique Vila que el joven torero Faustino Posadas Carnero de 23 años de edad encontró trágico final  en la plaza de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), el día 18 de agosto de 1907, teniendo que estoquear en ella ganado de don Eduardo I Miura, Faustino Posadas y “Corchaíto”. Fue mucha gente de Sevilla a verle, Guadalquivir abajo, en aquel inefable barco de ruedas en cuya cubierta se servía a los pasajeros deliciosos refrescos de panales.  Salió en primer lugar el miureño llamado “Agujeto”, berrendo en negro, el cual tomó codicioso cuatro varas, dando lugar a que se lucieran con él los lidiadores. Llegó la hora de matar, y Posadas, después de una buena labor de muleta, se dispuso a ello; tenía la costumbre peligrosa de volver la cara para ordenar algo a sus peones o para brindar al público, en plena lidia, estando junto al toro. Igualado el animal, Faustino volvió la cabeza en ese movimiento tan característico de los toreros al entrar a matar y estando haciéndolo, se le arrancó Agujeto, no teniendo tiempo el diestro para hacer ningún movimiento defensivo... volteándole e infiriéndole en el cuello una herida de 10 centímetros, con desgarramiento de tejidos y perforación de la tráquea y la laringe... ¡otra vez una imprudencia delante de un Miura!... y es que, especialmente a los miureños hay que guardarles respeto hasta que están en el desolladero de la plaza. El desdichado Posada anduvo unos inciertos pasos por el ruedo con evidentes muestras de asfixia, hasta que en gravísimo estado lo llevaron  por su propio pié a la enfermería. Rápidamente intervinieron los médicos que operaron al herido encabezados por  el Sr. José López Ballesteros de Puerto Real, quedando éste tranquilo después de la intervención. No se movió al herido de la enfermería de la plaza y al siguiente día fue desde Sevilla con el padre del torero y D. Eduardo I Miura, el entonces eminente cirujano Dr. Lozano, que diagnosticó la extrema gravedad del torero y la imposibilidad de que fuera trasladado a Sevilla, como se había pensado.  Murió en la enfermería después de terribles dolores, pasada las doce de la noche ya del día 19. El novillero “Corchaíto”, tuvo que despachar la corrida entera porque la tragedia sobrevino en el toro primero. A las doce de la noche el pobre Faustino Posadas, dejó de existir después de haber recibido los auxilios de la religión. La agonía había sido desgarradora. Rodeaban al torero, al tiempo del fallecimiento, el padre, los banderilleros y don Eduardo I Miura, que no había salido de la plaza desde que por la mañana llegó a Sanlúcar. El cadáver fue llevado a Sevilla, donde los sevillanos le rindieron un merecido homenaje. En el entierro de Posadas se vistió Sevilla de luto, sobrecogida su población por tan lamentable suceso. Faustino Posadas contaba al morir con veintidós años de  edad. Una vida joven, cargada de ilusiones, había sido literalmente segada por los cuernos de un toro de Miura. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega/ de su obra, “Víctimas del Toreo”)

 

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, describe por alguna razón al mismo personaje con los apellidos algo distintos, al mencionar en su obra “Víctimas de la Fiesta”,  que << hermano mayor de los que serían espadas de alternativa  Francisco y Antonio, y de los novilleros José y Rafael, fue FAUSTINO POSADA CARNERERO una gran figura del toreo, desaparecido en la misma temporada en que había decidido doctorarse en tauromaquia. Pero contrató la fecha del 18 de agosto de 1907 en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) para alternar mano a mano con Fermín Muñoz (Corchaíto) en la lidia de un encierro de la divisa de Miura. El astado que abrió plaza, el berrendo en negro “Agujeto”, hirió en el cuello, con rotura de la tráquea, a Posada, cuando éste, en gesto muy característico, hacía un desplante antes de entrar a matar. Y en la propia enfermería de la plaza dejaría de existir a la medianoche. El entierro en su natal Sevilla constituyó una multitudinaria manifestación de duelo, fiel reflejo del entusiasmo que había despertado su manera de interpretar el buen toreo. "

"Don Víctor", el reputado cronista coetáneo propietario del leído Blog taurino: "A los Toros", refiere en sus leídas efemérides que << el 19 de agosto de 1907, sin apenas dar tiempo a que despuntara el día, no se le trasladó debido a su extrema gravedad, falleció en la enfermería de la Plaza de Toros de Sanlúcar de Barrameda el novillero Faustino Posadas Carnerero, hacía pocas horas -fué cogido la tarde del 18- que el novillo "Agujeto", berrendo en negro, de Miura, le infirió una herida de diez centímetros en el cuello con desgarramiento de tejidos y perforación de la tráquea, cuando se colocaba para ejecutar la suerte suprema. Su cadáver fué trasladado a Sevilla que le rindió póstumo homenaje ya que tenía muchísimos adeptos y era muy querido entre sus paisanos, llevaba camino de convertirse en un gran torero de no haber ocurrido el fatal desenlace.

Nacido en Sevilla el 9 de noviembre de 1884 se vistió por primera vez de luces en la Plaza de Toros de Zufre Huelva) el 10 de septiembre de 1901, junto a Antonio Pazos. Se presentó en Madrid el 14 de junio de 1906 con el vasco Rufino San Vicente y Navarro "Chiquito de Begoña" y el almeriense Julio Gómez y Cañete "Relampaguito", reses de Adalid y Halcón; el primero que estoqueó, "Cabrito", era de la ganadería de Halcón y el segundo, " Espantavivos", de la de Adalid. La ultima novillada que toreó en Madrid lo hizo el 11 de agosto de 1907, estaba acartelado con Fermín Muñoz "Corchaíto" y el mencionado "Relampaguito". >>

Por su parte, el respetado cronista don Rafael González Zubieta (El Zubi), refiere en su visitado Blog Taurino en la Internet "Larga Cordobesa" que: Faustino Posadas Carnerero, fue un novillero nacido en Sevilla el 9 de noviembre de 1884, que murió con 23 años en la Plaza de toros de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), un 18 de agosto de 1907. Un novillo de Miura le dio una cornada en el cuello que le partió la tráquea. Faustino Posadas era hijo de un guarda de Tablada y a los catorce años, tras acompañar desde muy pequeño a su padre al campo, se hizo también guardia nombrado por el Ayuntamiento. Como desde pequeño tuvo contacto con las reses bravas decidió a los 17 años ser torero y abandonó el oficio de su padre. Se vistió de luces por primera vez en Zufre (Huelva) el 10 de septiembre de 1901, alternando con Antonio Pazos. En 1902 formó parte de la cuadrilla de los niños toreros junto a Fernando Gómez "Gallito", y para tal ocasión se presentó en Sevilla con el nombre de "Currito", apodo que no volvería a utilizar más. El año siguiente se metió como banderillero en la cuadrilla de "Bonarillo" y lo pasó toreando en Lima. A la vuelta de América centra su carrera como novillero y comienza a obtener grandes éxitos sobre todo en Sevilla y en Madrid, como los cosechados en 1906. Posadas había encontrado la madurez profesional y llegado 1907 pensaba tomar la alternativa en Sevilla a finales de temporada. Fue Faustino Posadas un torero inteligente y artista que manejaba muy bien tanto el capote como las banderillas y la muleta, y era muy aseado en todas las suertes ya que sabía llegar al público con sus bonitos adornos. Además paraba mucho a los toros y esto le daba a su toreo una gran emoción. Fue un seguro estoqueador y hubiera sido sin duda un extraordinario matador de toros de no haberle truncado la vida un novillo de Miura. Esto ocurrió el 18 de agosto de 1907 en Sanlúcar de Barrameda, donde Posadas alternó en un mano a mano con el cordobés "Corchaíto". El astado que abrió plaza, un berrendo en negro de nombre "Agujeto" salió codicioso y tuvo que tomar cuatro varas. Tras una gran labor con la muleta Faustino Posadas prepara el toro para entrar a matar. El torero tenía la peligrosa costumbre de volver la cara al toro para brindar al público en plena lidia y encima del bicho, y ese fatídico día lo hizo y estando en esta actitud de brindar, se le arrancó el toro y le dio una fuerte voltereta infiriéndole en el cuello una herida de 10 centímetros con desgarramiento de tejidos y perforación de la tráquea. Posadas, malherido fue conducido con rapidez a la enfermería, de donde no saldría ya con vida, pues su estado era tan grave que los doctores no se atrevieron a moverlo de allí. La situación fue empeorando hasta que murió a las 12 horas de la noche del día siguiente 19 de agosto, tras haber sufrido terribles y desgarradores dolores. Su cadáver fue trasladado a su ciudad natal, Sevilla y el entierro constituyó una multitudinaria manifestación de duelo, reflejo del entusiasmo que este joven torero había despertado en Sevilla con su manera de interpretar el buen toreo.
Fuente:
http://rafazubi52.blogspot.mx/search/label/La%20Muerte%20que%20mitifica%20a%20los%20toreros


Cortesía de Don José Antonio Román Romero

Cita don José Antonio Román Romero en su Blog Taurino en la Red "De Hombres Toros y Caballos", que, Faustino Posada (no Posadas como decían los carteles), nació en Sevilla el 9 de Noviembre de 1884, siendo bautizado en la parroquia de Santa Ana, situada en el populoso barrio de Triana. Fueron sus padres Francisco Posada González y Ángela Carnerero Fernández. Desde niño fueron sus aficiones las faenas de acoso y derribo de reses; a los trece años de edad derribó la primera vaca llamando la atención de cuantos lo presenciaron. Sus aficiones taurinas nacieron, según dicen, de la pregunta siguiente, que lo hizo el tan popular como simpático matador de toros Antonio Reverte Jiménez: «Chiquillo; ¿tú no quieres ser torero?» Don Carlos Cárles le regaló un becerro de tres años, que toreó y mató de una superior estocada en la escuela taurina de Sevilla, demostrando ser una esperanza del arte. En 1902 toreó en Zufre con Antonio Pazos; en el mismo ano alternó en Alcalá de Guadaira con Francisco Martín Vázquez. , en 1902 se presentó en Sevilla, alternando con Pulguita y Campitos, no estuvo afortunado. En 1903 alternó con los mejores novilleros de su época. En 1904 toreó seis corridas en Badajoz y en las Islas Terceras. En 1905 ingresó como banderillero en la cuadrilla de Bonarillo; con éste marchó a Lima en calidad de sobresaliente de espada, en donde alternó con matadores de novillos. A su regreso a la Península reapareció en la capital andaluza el 3 de Junio de 1906, alcanzando un éxito tan justo como ruidoso.

SU DEBUT EN MADRID.-

 Sin venir precedido de esa aureola que tanto perjudica, algunas veces, a los principiantes, debutó en Madrid el 14 de Junio de 1906. Se lidiaron tres novillos de Adalid y otros tres de Halcón, por las cuadrillas de Julio Gómez (Relampaguito). Rufino San Vicente (Chiquito de Begoña) y Faustino Posada. Mató Faustino el tercer novillo, "Cabrito", de Halcón, cárdeno, de un superior volapié, siendo ovacionado; y el sexto, "Espantavivos", de Adalid, negro, de un pinchazo y una estocada. Con la muleta, en su primero, estuvo cerca y con buen estilo; dos veces que tuvo al toro igualado, se lo quitó un banderillero; igualó por tercera vez, y entró recto y despacio, sepultando el estoque en lo alto hasta las cintas. Vestía Faustino Posada terno color de café con adornos de oro.

SUS COGIDAS.-

 Tuvo varias. Una en Sevilla y otra en Huelva. En Madrid, el 8 de Julio del mismo año 1906, el toro "Bravio", de Olea, negro zaino, al entrarle a matar corto y despacio, le infirió una gravísima herida en el pecho, que tardó en curar mucho tiempo.

ÚLTIMA CORRIDA EN MADRID.-

 Tuvo lugar el día 11 de Agosto del año 1907, alternando con Corchaíto y Relampaguito, matando reses del Duque de Veragua. Mató los toros "Judío", cárdeno, y "Bailador", sardo bragado. Posada brindó la muerte del sexto toro a los del tendido 7, y toreó con deseos de ganar palmas, procurando hacerse con el toro, al que después de uno cambiado, tres altos y uno con la derecha, atizó un pinchazo en hueso, hallándose el toro algo sesgado en la valla del 4 y junto á un caballo muerto, saliendo despedido el estoque. Frente al 7 volvió a entrar con fe y desde corto, dejando otro pinchazo en lo duro y volviendo a escaparse el arma, El veragüeño, después de este último alarde, fue a morir junto a la barrera del 1, siendo el diestro sacado en hombros. Vestía traje violeta y oro.

LA ÚLTIMA COGIDA.-

 Se lidiaban en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el día 18 de Agosto del año 1907, seis novillos de la ganadería de D Eduardo Miura, por las cuadrillas de Faustino Posada y Alfonso Muñoz Corchaíto. El primer novillo se llamó "Agujeto" y era berrendo en negro; tomó cuatro varas. En el último tercio, después de un lúcido trasteo de muleta, y cuando el diestro se hallaba con la franela liada y el brazo armado en dirección al morrillo, volvió la cabeza hacia el tendido para brindar la muerte a los espectadores. El toro, al advertir el movimiento de la muleta, arrancó de improviso, llegando con la cabeza al cuerpo del infortunado matador. El cuerno resbaló por el calzón y la chaquetilla y fue á hundirse en la garganta del espada. Posada se llevó ambas manos al cuello, de donde salía la sangre a borbotones. Conducido a la enfermería, expidieron el siguiente:

PARTE FACULTATIVO.-

 Durante la lidia del primer toro ha ingresado en esta enfermería el diestro Faustino Posada con una herida de diez centímetros en la región infrahiodea, con desgarramiento de los tejidos en distintas direcciones, teniendo perforada la tráquea. El herido sufre frecuentes colapsos. Su estado es muy grave. -Doctor López Ballesteros. La postración del herido se acentuó por momentos. La ciencia se declaró inútil y al herido se le administraron los Santos Sacramentos. El desventurado Faustino falleció á las doce y cuarto de la madrugada del día 20 en la enfermería de la plaza de toros. En la misma noche fue embalsamado el cadáver, siendo trasladado á Sevilla, recibiendo cristiana sepultura en el cementerio de San Fernando de dicha población. La llegada del cadáver fue una verdadera manifestación de duelo. Faustino había trabajado buen número de novilladas y pensaba tomar la alternativa al final de temporada.


Cogida en Sanlúcar de Barrameda, de Faustino Posadas, foto tomada 6 horas antes de su muerte, el que
está a su izquierda con sombrero es su padre, a los pies los médicos Dr. José López Ballesteros, y Sr. Amoronis
Cortesía de Don José Antonio Román Romero

MANUEL JIMÉNEZ VERA "CHICUELO " (1879 - 1907)

Manuel Jiménez Vera "Chicuelo"
Hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

Torero sevillano, nacido en el barrio de Triana el 10 de diciembre de 1879, que figuró en la cuadrilla de jóvenes que capitanearon Algabeño-chico y Gallito (Rafael), de la que salió para ser espada en otra, teniendo de compañero a Pulguita-chico. Vistoso y alegre, de amplio repertorio, ecelente banderillero y muy aceptable estoqueador, con recursos suficientes para conquistar fácilmente un ambicionado puesto, se explica que produjera ruido no sólo en provincias sino en Madrid, cuya plaza se llenó algunas tardes del año 1901 al influjo de su nombre. Los éxitos alcanzados le indujeron a tomar la alternativa en dicha plaza madrileña el 15 de septiembre de 1901, de manos de Lagartijillo, con toros de don Felipe de Pablo Romero y el Algabeño de testigo, y quiso la fatalidad que su segundo toro --mansurrón y muy duro-- volviera al corral después de sonar el tercer aviso. La importancia que en aquel tiempo se concedía a un revés así, le perjudicó considerablemente; pero poniendo de su parte cuando pudo fue rehabilitándose. Los días 14 y 15 de agosto de 1904 toreó en Palma de Mallorca con Quinito toros de Anastasio Martín y de Miura, respectivamente, y en la primera tarde, uno de los de Martín le dio un fuerte varetazo en el pecho, al entrar a matar, y le produjo lesiones internas que, descuidadas al principio, originaron la tuberculosis. En 1905 tomó parte en once corridas; en 1906 no pudo torear más que cuatro --la última en Valencia, el 17 de junio--; marchó al campo con esperanza de reponerse; pasó el año 1907 en lucha con su enfermedad, y el 18 de noviembre del mismo dejó de existir.

(Fuente: http://.historiadeltorero.com)

JOSÉ VARGAS GONZÁLEZ "NOTEVEAS " (XXXX - 1907)

Cogida y muerte de José Vargas (Noteveas). Puebla (México) 1º de Diciembre 1907.

Revista taurina “La Corrida” Año II y último. Madrid, lunes 22 de Junio de 1908. Núm. 13.

Rehiletero sevillano que fue cogido por un toro de Nopalapán el 1 de diciembre de 1907 en el ruedo de El Paseo en Puebla, México, muriendo ese mismo día, en el hotel donde estaba hospedado,  por los efectos de la cornada.


Cortesía del historiógrafo taurino
D. José Antonio Román Romero

Abundando sobre la tragedia de este desafortunado  lidiador, la pluma del erudito Juan José Zaldívar Ortega nos ilustra sobre su vida al referir en su obra, “Víctimas del Toreo”, que << José Vargas (Noteveas), fue un banderillero sevillano, que el día 1 de diciembre de 1907 fue a torear a la Plaza de Toros de Puebla de los Ángeles. Salieron los toros de la dehesa de estreno de Tuzamapam  cornalones y difíciles. Al entrar a banderillear el primero de la suelta, fue cogido y volteado, resultando con una cornada en la parte superior del muslo derecho, que penetraba en la cavidad abdominal. Conducido a la fonda poblana, se agravó rápidamente, falleciendo a las ocho y treinta de la tarde del mismo día. Era hermano de Enrique Vargas (Minuto), y como auxiliar suyo comenzó su profesión y a su lado estuvo hasta su retirada el año 1900. Fue un banderillero de mediocres aptitudes y facultades, pero práctico por la eléctrica prontitud con que clavaba los palos apenas se disponía para ello. Ayudó igualmente a su hermano en menesteres políticos, y llegó a desempeñar una alcaldía de barrio, que gobernó como un gerifalte. En 1905 volvió de nuevo a los toros, como siempre, de escudero de su hermano, terminando con él la temporada de 1907. Se vino entonces a México y toreó en la plaza de El Toreo de la Condesa (ciudad de México, D. F.). Logró ajustar nuevos contratos para los Estados. "

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el afamado historiador,  refiere de este personaje, que" José Vargas González (Noteveas), hermano del matador de toros Enrique (Minuto), marchó a México a finales de la temporada de 1907. El 1 de diciembre de dicho año actúa en Puebla de los Ángeles, siendo corneado en el muslo derecho tan profundamente que el pitón entero penetró en el vientre. El toro homicida lucía la divisa, que aquel día se estrenaba, de la ganadería de Tuzamapam, y la muerte le llegó aquella misma tarde, en el lugar donde se alojaba. "

Dentro de las efemérides del mes de diciembre de la página de Internet "Campo Bravo México", propiedad de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, refiere el docto cronista (LRQ), que, el día 1 de diciembre de 1907, muere en la Ciudad de Puebla el banderillero español José Vargas "Noteveas" por cornada de un toro de la ganadería Tuzamapan en cartel que integran Enrique Vargas "Minuto" y Manuel González "Rerré".

En 1907 en la Plaza de Toros "El Paseo" de la Ciudad de Puebla, en México, un toro de la ganadería de "Nopalapan" mató al banderillero español José Vargas "Noteveas".
Fuente:
Historia de las plazas de toros y toreros en Puebla Don Manolo Ureña (El Indultado) Matador de Toros

Al respecto de este infortunado lidiador, cita don José Antonio Román Romero en su Blog en Internet "De Hombres Toros y Caballos": Era este un banderillero que ejercía la peligrosa profesión más por afecto a su hermano que por vocación, hermano del matador de toros "Minuto", toreando a las órdenes de este el día 1 de diciembre de 1907 en Puebla (México), fue alcanzado por el primer toro de la vacada de Tuzamapan, en otros sitios Fuzamapán o Pezumapan a la salida de un, par de banderillas, resultando con una cornada de 12 centímetros de profundidad en la cara interna del muslo derecho, en dirección de abajo arriba, que seccionaba la vena femoral y penetraba hasta la cavidad abdominal. Falleció a la cuatro horas de recibida la lesión en la misma enfermería de la plaza de Puebla. La desgracia ocurrida al banderillero "Noteveas", se efectuó de la manera siguiente: Al entrar a banderillear el primer toro, que estaba terciado en las tablas de sombra, debajo de la presidencia, José Vargas "Noteveas", no cuarteó lo bastante, y al meter los brazos y clavar los rehiletes fue cogido, romaneado y volteado por el lado derecho. En silla de manos improvisada por los monos sabios, fue conducido a la enfermería. Allí se vio, después de despojarlo de la ensangrentada taleguilla, que presentaba una cornada en la cara interna del muslo derecho, de doce centímetros de profundidad, de abajo hacia arriba, y que había interesado el tejido celular, los músculos y la arteria femoral. Por más esfuerzos que se hicieron, los médicos no lograron salvar al herido, y José Vargas murió a causa de la abundantísima hemorragia. José Vargas "Noteveas" tenía unos treinta y cuatro años. A los doce formaba parte de la cuadrilla de niños sevillanos que capitaneaban "Faico" y "Minuto". Cuando éstos tomaron la alternativa, Noteveas siguió, naturalmente, con su hermano, hasta que éste, en 1900, se retiró del toreo. Cuando, por adversidades de la fortuna "Minuto" volvió a torear, "Noteveas", que, convertido en un buen burgués, disfrazado con un gran bigote negro y poseedor de una modesta industria, había llegado hasta a ser alcalde de su barrio, lo dejó todo para seguir la suerte de su hermano, a quien adoraba... Y en esta expedición a México, que comenzaba con tan buena fortuna para ambos, ha vino a encontrar la muerte, lejos de la patria y de su familia. En Sevilla se iniciaron suscripciones para socorrer a la viuda e hijos del infeliz banderillero. El día 2 de diciembre se verificó el sepelio del cadáver del infortunado José Vargas en el cementerio de dicha localidad. En Puebla (México) se celebro el 5 de Febrero de 1908 una corrida a beneficio de la familia, lidiándose seis toros de la ganadería de San Nicolás Peralta, que estoquearon: Minuto, Valenciano, Pepete, Rerre, Vicente Segura y Moreno de Alcalá. Tenía otro hermano en la profesión: el Picador "Tornero", en el que momento de la desgracia se encontraba en España.

ANTONIO MULA "OLIVERITO " (XXXX - 1908)

Foto cortesía del Sitio Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Rehiletero que fue cogido por un toro el 24 de junio de 1908 y que falleció al día siguiente.

 

Los hermanos Antonio y Juan Mula, españoles, fueron banderilleros de principios del siglo XX, ambos murieron en los cuernos de los toros por diferencia de días. Un hermano fue muerto en La Ronda después de una puesta de garapullos, mientras que el otro fue muerto en una capea cuando trabajaba con el capote. La historia de estos dos parientes de la mala suerte ha sido olvidada por muchos cronistas de la historia de la fiesta brava.

 

Refiere el historiador don Juan José Zaldívar Ortega que <<Antonio Mula (Oliverito), banderillero de novillos, que no pasó de torear en cuadrillas de novilleros de segunda fila. El 24 de junio de 1908,  un morucho le cogió toreando en una capea celebrada en la Plaza de Toros de  Albacete, ocasionándole tan grave cornada que falleció al día siguiente. "

 

Por su parte,  el erudito Juan José de Bonifaz Ybarra refiere que << tan solo había intervenido Antonio Mula (Oliverito) en festejos de muy modesta categoría, cuando el 25 de junio de 1908, participa en una capea celebrada en Albacete, en la que es herido de tal consideración que deja  de existir al día siguiente. "

JUAN MULA "OLIVERITO CHICO " (XXXX - 1908)

Solo para efectos ilustrativos

Obra del pintor mexicano Rafael Sánchez de Icaza

Rehiletero cogido por toro el 6 de septiembre de 1908 y que falleció al día siguiente a resultas de sus heridas.

 

 

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el ilustre historiador, refiere que << Juan Mula (Oliverito chico) tendría el mismo trágico fin que su hermano Antonio, y bien poco después, ya que la cogida tuvo lugar el 6 de septiembre de ese mismo año de 1908 y el óbito durante la siguiente jornada. El suceso aconteció en La Roda (Albacete) y el novillo causante de las heridas pertenecía a la divisa de Damián Flores. "

 

Don Juan José Zaldívar Ortega, en su obra “Víctimas del Toreo”, refiere,  que << el 6 de septiembre de 1908, Juan Mula fue a La Roda en la cuadrilla de Francisco Martínez (Palmerito). Al poner un par de banderillas al tercer toro, perteneciente a la ganadería de don Damián Flores, salió perseguido y fue cogido al llegar a la barrera, y empitonándole el astado por la entrepierna, le arrojó al callejón. De resulta de la cornada falleció al día siguiente, exactamente igual que su hermano. "

HILARIO GONZÁLEZ DELGADO " SERRANITO " (1883 - 1908)

Torero español que nació en Olivares (Sevilla) el 21 de diciembre de 1883.  Sostuvo una profesional competencia en su etapa novilleril con José Gallego “Pepete” en Andalucía y en especial en Sevilla, lo que habla de su calidad torera. Toma la alternativa el 28 de junio de 1908 en la Plaza de Murcia.  Fue corneado en el ano en la suerte de matar  por un toro de nombre "Sordito", de la dehesa de d. Santiago Naches el 23 de agosto de 1908 en la Plaza de Astorga (León),  falleciendo a resultas de sus heridas en Madrid, en las primeras horas del  13 de octubre de 1908. La grave cornada en la zona rectal, parecía estar ya curada, cuando se le presentaron complicaciones al no observar el régimen alimenticio recomendado. Esa aciaga tarde de la cogida en Astorga,  sustituía a Antonio de Dios "Conejito" y toreaba con Antonio Boto "Regaterín".

En el Diario “La Crónica de León”, España, publicaron una brillante como sucinta editorial titulada: “Centenario de una Tragedia Taurina en la Plaza de Astorga”, refiriendo lo siguiente acerca del infortunado suceso: << cuando en la ciudad maragata va a celebrarse su tradicional festejo taurino, cabe recordar cómo, hace hoy cien años, se registró en su plaza la muerte de un torero. En 1908 los carteles de la feria de Astorga se componían de dos corridas para los días 23 de agosto, domingo, y 24, lunes. En ambos se anunciaban, mano a mano, el madrileño Antonio Boto “Regaterín” y el sevillano Hilario González “Serranito”, con toros de la vacada zamorana de Santiago Nieches, que debutaba como ganadero. El día 23 reinaba una animación extraordinaria en Astorga. Pero tras las diversiones surgió la tragedia: al entrar a matar por quinta vez, Serranito fue cogido por el toro “Sordito”, un manso cárdeno que ofreció muchas dificultades y que, tras tirar al suelo al torero, le propinó una tremenda cornada en la región anal. El público quedó impresionado por la cogida y en seguida se dio cuenta de su gravedad. Ante la evidencia de los acontecimientos se trasladó al torero a Madrid donde, tras dolorosas operaciones, falleció el 13 de octubre de 1908. Contaba 25 años y había nacido en la localidad sevillana de Olivares. Tenía muy reciente su alternativa, ya que le había doctorado Rafael González Machaquito en Murcia el 28 de junio del mismo año de su muerte. "

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el eximio cronista, refiere que << bien breve es la biografía taurina de Hilario González Delgado (Serranito), ya que tras una apasionada competencia, localizada en Andalucía y muy especialmente en Sevilla, que mantuvo en su etapa novilleril con José Gallego (Pepete), toma la alternativa en junio de 1908, para morir el 13 de octubre de 1908. La mortal cornada la recibió el 23 de agosto del citado 1908 en el coso de Astorga (León), al pretender estoquear al toro “Sordito”, de la vacada de Santiago Necher. La grave herida, situada en la zona rectal, parecía prácticamente curada cuando sobrevinieron complicaciones al no observar el régimen alimenticio recomendado, produciéndose el fallecimiento, en Madrid, en la fecha ya concretada. "

El 6 de septiembre de 2013, recibí una valiosa aportación de la hemeroteca de la Srita. Pilar González Dual, nieta de un hermano del "Serranito", que me permito agregar a continuación, no sin antes agradecerle la gentileza que ha tenido al compartir tan valiosa información. Ella cita textualmente del diestro en su comunicado: que en su pueblo Olivares (aunque vivió en la Plaza de los Zurradores No 10 de Sevilla) fue muy querido y admirado, de hecho tienen una plaza en su nombre llamada "del Serranito". En 2008 le hicieron un homenaje del cual me siento muy orgullosa y agradecida. Solo intento recopilar todo lo que en archivos encuentro de él, para organizarlo y encuadernarlo para que su pueblo lo tenga.

SEBASTIÁN CHÁVES "CHANO " (XXXX - 1908)

Foto reeditada, cortesía de http://.elguichidecarlos.com

Publicada originalmente por el Diario de Cádiz

Diestro gaditano que viendo su poco éxito como novillero se marchó a probar fortuna en Méjico. De vuelta a España tomó la alternativa, azul y oro, el 16 de agosto de 1908 en Cádiz, con ganado de Parladé y con Vicente Segura de padrino y “Moreno de Alcalá” de testigo. Al no volver a torear ninguna otra corrida se marchó de nuevo a tierras aztecas,  siendo allí que fué muerto el 13 de noviembre de 1908,  en una riña a manos del banderillero José Traverso “Marinerito”, alegó que le había atacado con un puñal y que para defenderse le pegó dos tiros. (Fuente: Blog Taurino, A los Toros/ http://alostoros.blogsome.com)


Cortesía del historiador
D. José Antonio Román Romero

Por un diario llegado de México sabemos más datos del asesinato de El Chano. Se decía que el asesino había sido “Relampaguito”, con quien antes tuvo un altercado. Otros que “Maera” era el homicida y los de más allá que “el Marinerito”, no faltando quien le colgara el milagro al empresario de toros de San Luis de Potosí, con quien habían visto a “Chano” un cuarto de hora antes de morir. Según confesión de “Marinerito”,  “Chano” le pidió dinero y que le pagara más copas después de que anduvieran un rato de juerga.

”Marinerito” le dijo que no llevaba un centavo y el torero de La Isla le colmó, según dice, de injurias. “Marinerito” dice que no contestó a las ofensas pero que (el Chano) metió mano a la bolsa de pecho y se dio cuenta de que llevaba puñal, sacó una puntilla y empezó a tirarme con ella. “Marinerito” dice que al ver que corría peligro su vida sacó su pistola y le dio dos tiros al “Chano”. “Marinerito” dijo a la policía cuando lo detuvo: "Crea usted que fue una embestía de chipé. Si no ando vivo me ensarta, vaya que me ensarta". La gente de coleta y las manólas están muy preocupadas con este crimen pues los protagonistas gozaban de simpatías entre ellos. Los toreros tienen presente que hace un año tuvieron un disgusto serio Sebastián Chaves "Chano" y “Marinerito”.
Sebastián Chaves "Chano" era natural de San Fernando y tomó la alternativa en Cádiz el pasado 16 de agosto de 1908,  de manos del mexicano Vicente Segura con toros de la ganadería de Parladé. “Chano” vestía en aquella ocasión, en que recibió estoque y muleta de manos de Vicente Segura, de azul y oro y durante la faena sonó con un pasodoble. Pocos meses después terminaría fatalmente su carrera en México. Precisamente se había hecho torero en aquel país. A aquella corrida de alternativa asistió un importante contingente de aficionados desde La Isla. José Traverso "Marinerito" también es paisano de “Chano”. (Fuente: Don Carlos Rodríguez/ http://.elguichidecarlos.com)


José Traverso "Marinerito"
Cortesía de
D. José Antonio Román Romero

El Diario ABC de Madrid del 18 de diciembre de 1908, publica una nota aclarado que << Días pasados, haciéndonos ecos de informes que publicaba la prensa de Méjico acerca de la muerte del matador de toros Sebastián Chaves (Chano), consignamos ciertos antecedentes penales que del autor del crimen, José Traversa (Marinerito), daban  aquellos periódicos. Decíase en ellos que este banderillero gaditano había huído a Méjico cuando solo contaba diez y seis años de edad, por haber matado a un guardia civil. Noticias directas que recibimos de personas que residen en Cádiz y conocieron al (Marinerito) niegan exactitud a tal especie y abonan la buena conducta observada por el banderillero en su tierra, que visitó varias veces después de su ida a América. "

MARIANO AZNAR (XXXX - 1908)

Solo para efectos ilustrativos

Obra del Pintor Toledano Julián Sánchez

Banderillero en novilladas muy modestas, que actuó los años 1906 y 1907, del que sólo se sabe, según don Indalecio, que murió trágicamente, hacia 1908, poco después en una capea, sin que sepamos la fecha ni la población en que recibió la mortal cornada, siendo, eso sí, una víctima ignorada de las bárbaras capeas o vacadas pueblerinas, casi siempre con animales toreados y peligrosos. De escasa talla, sin maneras toreras, fue siempre muy deficiente su trabajo. (Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega)

 

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el historiador, lo refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”, en la que apunta sobre este personaje, que << en fecha y lugar no determinados, muy posiblemente en el fatídico año, para los banderilleros, de 1909, dejó de existir en una capea  el modesto aragonés Mariano Aznar, del que ni su paisano el marques de la Cadena, (Don Indalecio), competente crítico y escritor taurino, obtuvo más datos. "

JOAQUÍN MENOSALVAS " BARBERILLO " (XXXX - 1908)

Solo para efectos ilustrativos

Cortesía del Sitio Web: http://www.mexicomaxico.org/Reforma/images/PaseoRef1880D.jpg

Litografía de 1856, obra de Casimiro Castro y muestra la estatua ecuestre de Carlos IV en la primera glorieta del entonces Paseo de Bucareli. Del lado derecho se encuentra la Plaza de Toros del Paseo Nuevo y al fondo se distinguen el Bosque y el Castillo de Chapultepec.

El 1 de mayo de 1908 se suicida en México el banderillero español, Joaquín Menosalvas, conocido con el mote de “el Barberillo ”.

Fuente: http://www.campobravo.org/efemerides.php

El historiógrafo taurino José Antonio Román Romero, me cuenta que en un periódico de la época leyó, que Joaquín Menosalvas, era natural de Leganés (Madrid).

FERNANDO ROMERO MARÍN "LAGARTIJILLA " (1879 - 1909)

Rehiletero que fue cogido y muerto el 25 de abril de 1909. Fue “Merino” un toro de la dehesa de la viuda de Concha y Sierra, lidiado en Madrid el 25 de abril de 1909, que tomó cinco varas, mató un caballo, volteó al diestro mexicano Rodolfo Gaona y dio una terrible cornada en el cuello al banderillero Fernández Romero “Lagartijillo”, que le produjo la muerte instantánea.

 

Al respecto del mismo garapullero, me encontré en la hemeroteca del diario La Vanguardia de España  del día 26 de abril de 1909 una columna que dice << La fiesta nacional: El día del toreo de hoy puede marcarse con tinta negra, ó mejor con tinta roja por los defensores de la bárbara fiesta nacional. En la plaza de toros de Madrid, al lidiarse .el sexto toro fue cogido el espada Gaona, encornado por la pantorrilla derecha y volteado; por fortuna no fue la herida de grande daño, pues pudo acabar su misión. En cambio fue cogido también el banderillero Fernández Romero, (a) "Lagartijillo"; le tiró al suelo y dióle una cornada en el cuello. Fue trasladado inmediatamente á la enfermería, comprendiéndose enseguida que la herida era gravísima, pues el doctor Hurtado ordenó que se le administrara la Unción. El cuerno del toro había lesionado la columna vertebral. Minutos después había dejado de existir. Era el difunto natural de Cádiz. E1 cadáver quedó en la enfermería. "

 

A efecto de aclarar dudas sobre el nombre del lidiador, el cronista Juan José Zaldívar Ortega refiere que << Fernando Romero (Lagartijilla) -banderillero, nacido en Alcalá de los Gazules (Cádiz)- fue herido de muerte en la Plaza de Toros de Madrid el 25 de abril 1909, por un toro de don Joaquín Pérez de la Concha y Álvarez, llamado “Merino” no sin antes haber volteado a Rodolfo Gaona. Desde muy joven se dedicó al toreo, pasando a México, donde procuró ganarse la vida, unas veces de banderillero y algunas de matador. Deseoso de volver a España, y no teniendo dinero para el pasaje, consiguió que le llevara Rodolfo Gaona en 1909, con su cuadrilla, habiendo de satisfacer el gasto con su trabajo como banderillero. Toreó en Madrid con Gaona la corrida de inauguración, mereciendo ser notada su labor en la brega. "Cuando pierda el justificado temor de la plaza madrileña ha de saber hacerse notar entre muchos", escribió de esta corrida Ginés Carrión (Sol y Sombra, 1909, número 677). Volvió a la Plaza de Toros madrileña, tras una escapada a su pueblo natal, el citado 25 de abril de 1909 a torear el ganado reseñado. Alternó con su matador Gona, Vicente Pastor y Rafael (el Gallo). Al banderillear el sexto toro, se quedó algo en la suerte Lagartijilla, y al querer salirse, tropezó, cayendo al suelo, y al incorporarse le asestó el de Pérez de la Concha una terrible cornada en el cuello lanzándole despedido a dos metros de distancia. Quedó rígido el desgraciado torero, saliendo a borbotones la sangre por la herida, y sólo una fuerte convulsión evidenció el final de todo. Pocas cogidas habrán producido una impresión dramática más intensa. El cuerno le produjo la fractura de la columna vertebral, sección de la médula y de las arterias vertebral y cervical. Amortajado el cadáver, permaneció en la enfermería hasta el día 26, en que fue llevado al depósito judicial. El 27 se verificó el entierro. La impresión y el sentimiento fueron unánimes y se testimoniaron en tal acto "

 

Lo anterior se ratifica al leer también la crónica del erudito Juan José de Bonifaz Ybarra, quien refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << el lecho de muerte de Fernando Romero (Lagartijilla) no fue otro que la arena de la plaza de toros de Madrid, al cornearle un astado del hierro de Concha y Sierra  en el cuello, con sección de la médula espinal. El luctuoso hecho ocurrió el 25 de abril de 1909. Hacía poco que había retornado de México, al ser incluido en la plantilla del espada Rodolfo Gaona. "

Don Antonio Martínez, propietario de la hermosa página en la Internet “Toros and Bulls”, consiguió mediante los buenos oficios del erudito Jesús Cuesta Arana, la fecha de nacimiento de este lidiador, directamente de su partida de nacimiento en el Registro Civil, y la cual refiere que dicho suceso ocurrió el 8 de marzo de 1879 en Alcalá de los Gazules (Cádiz), por lo que sabemos ahora que falleció a los 30 años de edad.

Fernando Romero “Lagartijilla”
Cortesía de don Jesús Cuesta Arana
http://www.torosandbulls.com

"Don Víctor", el docto taurino propietario del Blog "A los Toros" refiere de su desventura, que el 25 de abril de 1909, se lidian esa tarde en Madrid, tercera corrida de abono, toros de la viuda de Concha y Sierra por los espadas Vicente Pastor, Joselito y Rodolfo Gaona. El toro que cerró plaza, "Merino", era negro y no muy grande, entró cinco veces a los piqueros matando un jamelgo. El público pidió a los matadores que banderillearan y el mejicano tomó los palos ofreciéndoselos a Joselito. Este no acepta y Rodolfo al intentar clavar al cambio es cogido y volteado. Se retiró por su pie a la enfermería, pero sin entrar volvió al ruedo repuesto de la conmoción que le había causado el porrazo. Toman los banderilleros los palos y "Aguilita" pone un par aceptable, Fernando Romero "Lagartijilla" cierra con otro, escurriéndose y cayendo al suelo a la salida de la suerte. Cuando intentaba levantarse el toro hizo por él empitonándole por el cuello y arrojándole a corta distancia. Cuando era conducido a la enfermería tuvo unos movimientos convulsivos que hicieron adivinar un rápido desenlace funesto. Por desgracia, así ocurrió. Colocado en la cama de operaciones fue reconocido por el doctor don Jerónimo Hurtado, ayudado por los alumnos señores Martín Fernández y Talegón y los clínicos Milano y Taboada, que intentó reanimarlo aplicándole inyecciones de cafeína y suero, expiró a las seis y treinta y cinco minutos, en aquel momento terminaba la corrida. El parte facultativo decía: "Fernando Romero "Lagartijilla" ha ingresado en esta enfermería a las seis y diez minutos de la tarde, en estado agónico, y al proceder a cohibir la abundante hemorragia que de la parte izquierda del cuello se producía por una herida de asta de toro que interesaba el cuerpo de las vértebras cervicales, que estaban fracturadas, teniendo destruida la médula espinal cervical y la arteria vertebral izquierda y vena yugular interna del mismo lado, falleció en el acto de curarle, a consecuencia de las lesiones mencionadas." El facultativo de guardia: Doctor Jerónimo Hurtado. Fernando Romero tenía veintisiete años. Cuando contaba con veintidós años marchó a Méjico, logró hacerse un buen cartel como banderillero e ingresó en la cuadrilla de Gaona., con el que vino a España. En Madrid debutó un mes antes en la corrida de la Prensa del 25 de marzo. En Madrid residía junto a su madre en la calle Aduana 13. Fue enterrado en el cementerio madrileño de Nuestra Señora de la Almudena.

JUAN GONZÁLEZ "SANGARUTO " (18XX - 1909)

 

Solo para efectos ilustrativos

Iglesia en Zocoalco de Torres, Jalisco, México

Cortesía del Sitio Web: http://es.wikipedia.org / Alejandro 24

Banderillero, tal vez mexicano, que actuaba por las plazas de la República a las órdenes de novilleros. El 30 de mayo de 1909, al intentar recortar con el capote a un novillo del país, en la Plaza de Toros mexicana de Zocoalco, le cortó la res el terreno y lo enganchó, infringiéndole una grave cornada de la que falleció a poco de entrar en la enfermería (Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega)

 

Con respecto a este lidiador, el célebre historiador don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere que << el mexicano Juan González (Sangaruto) murió en la enfermería del coso taurino de Zocoalco (México), el 30 de mayo de 1909, a poco de ser herido por un novillo de una vacada azteca. "

Refiere el eximio cronista Ángel Villatoro en su "Antología Taurina Mexicana", que << JUAN GONZÁLEZ (SANGARUTO), fue un banderillero muy diestro en la brega y rápido con los palitroques. Más que en la capital de la República, donde sus actuaciones fueron las menos, la zona de sus funciones fueron los Estados. Su final fue desgraciado, pues su nombre vino a incrementar el de las víctimas del toreo. En la plaza de Zocoalco (Estado de Jalisco, en México) el 30 de mayo de 1909, al recortar un novillo criollo capote al brazo, le cortó el terreno y lo enganchó, dándole una cornada, de la que murió al entrar en la enfermería. >>

TOMÁS FERNÁNDEZ ALCALDE "ALFARERITO " (1883 - 1909)

Cortesía de la hemeroteca del diario ABC de Madrid -11 de junio de 1909: Entierro del “Alfarerito”. La comitiva fúnebre al salir del depósito judicial para trasladar el cadáver del infortunado torero a Vallecas.

Refiere don Juan José de Bonifaz Ybarra, el historiador,  en su libro “Víctimas de la Fiesta”, que << el 7 de junio de 1909 fallece en Madrid Tomás Fernández Alcalde (Alfarerito), como consecuencia de la cogida sufrida la víspera en el coso carabanchelero de Vista Alegre. El novillo “Cuquito”, de la ganadería de García Bueno, fue el causante de la desgracia, al cebarse en su presa, pese a que, por su manifiesta mansedumbre, había sido condenado a banderillas de fuego"


Tomás Fernández Alcalde (Alfarerito)
Cortesía de don Rafael Gómez Lozano

Don Juan José Zaldívar Ortega, en su obra “Víctimas del Toreo” (Apartado de Banderilleros), refiere que fue un << banderillero de toros, nacido en Vallecas (Madrid) el 17 de agosto de 1883, falleció por astas de toro la tarde del 7 de junio de 1909, a los 26 años de edad. Comenzó a torear en novilladas y capeas de los alrededores de Madrid, figurando después en la cuadrilla del matador de novillos Agustín García Malla. Con éste toreó en algunas plazas de segundo orden, destacando Alfarerito por su valentía. El 6 de junio de 1909 se dio una corrida en la plaza madrileña de Vista-Alegre, lidiándose toros de García Bueno, de Salamanca, por las cuadrillas de Luis Mauro, Alfonso Cela (Celita) y Agustín García Malla. En último lugar salió el toro, llamado “Cuquito”, que resultó ser manso; en vista de ello, el presidente ordenó que fuese banderilleado con las de fuego. “Alfarerito” clavó bien el primer par, y al intentar clavar el otro salió perseguido, siendo alcanzado al tratar de saltar la valla y fue lanzado dentro del callejón. El animal, de la ganadería de los Hermanos Arriba, saltó tras él, volteándole y enganchándole; seguidamente hirió al picador gaditano Rafael Alonso Bertolesi (el Chato), hirió a tres policías, contusionó a un guardia civil; hirió a un municipal; contusionó a un sereno y mató a “Alfarerito”; como estaban abiertas las puertas, el cornúpeto entró nuevamente en el redondel llevando al torero en la cabeza y arrojándole frente a la puerta de entrada. Llevado a la enfermería se le apreció una herida de seis centímetros de extensión situada en la parte posterior inferior del muslo izquierdo, interesándole todo los tejidos blandos, atravesándole el asta por debajo el paquete muscular. Murió en su domicilio a las seis de la tarde del día siguiente. “Recortes”, al hacer la semblanza del infortunado diestro, dijo: "Este desgraciado muchacho hubiera sido con el tiempo un buen banderillero; era muy valiente y procuraba agradar al público." ".


Cortesía de
http://gestauro.blogspot.mx/

Cita el historiador José Antonio Román Romero en su Blog en Internet "De Hombres, Toros y Caballos", que Tomas Fernández (Alfarerito) cambió las seguridad del sueldo que en su oficio ganaba por los toros, y ansiando llegar a conseguir gloria y dinero, llevó durante muchos años la triste vida del que sin medios ni elementos pretende abrirse paso en profesión tan peligrosa. Tomó parte en infinidad de capeas, y cuando ya se consideró con los conocimientos suficientes lidió en plazas de alguna importancia al lado de novilleros de cartel. Posteriormente quiso probar fortuna e intentó hacerse cantador; pero bien porque espontáneamente reconociese que carecía de condiciones para ello, ya porque el público se encargara de disuadirle, es lo cierto que Alfarerito volvió a figurar como banderillero en las cuadrillas de los que toreaban en las plazas de Carabanchel, Tetuán y otros pueblos de esta provincia.

Tomas había también toreado en Madrid, al lado, como ya hemos dicho, de diestros que hoy son matadores conocidos, como Cocherito, Mazzantinito, y otros; pero su modesta categoría lo tenía alejado hace ya mucho tiempo de aquellos que fueron sus maestros. Toreando en la plaza de Carabanchel, Alfarerito colocó un par de banderillas al sexto toro, que pertenecía a la vacada de García Bueno, y al salir de la suerte fue perseguido por el bicho, viéndose obligado a saltar la barrera. El toro saltó tras a, y lo estrelló contra una columna de piedra, recogiéndolo después del suelo, corneándolo y zarandeándolo horriblemente. Conducido a la enfermería, se practico al infeliz muchacho una cura provisional, y en una camilla fue trasladado a su domicilio. En un principio se creyó que no tenía más que un puntazo atrás del muslo, y ésta fue la herida que el facultativo de la plaza le apreció; pero al día siguiente sintió en el pecho tales dolores, que la familia hubo de llamar al médico de la Casa de Socorro para que lo reconociera y aplicase algún calmante. Por la tarde visitaron también al herido un ayudante y el médico de la plaza, a las seis y media, del día 7 de junio de 1909 en medio de agudísimos dolores, falleció Alfarerito. El Juzgado se trasladó, a la calle de la Ruda, núm. 3, donde habitaba el desdichado banderillero, tan pronto como tuvo noticia de su muerte, y ordenó la conducción del cadáver al Depósito. Tras el furgón marcharon Malla, a cuya cuadrilla pertenecía Alfarerito, y Claudio y Pedro Fernández, hermanos del difunto. Estos tres velaron el cuerpo del torero durante toda la noche. Tomas Fernández (Alfarerito) contaba treinta y un años de edad y era natural de Vallecas. Estaba casado dejo un hijo, y a su mujer encinta. La precaria situación de la familia del pobre banderillero obligo a Malla, Infante, Celita y otros diestros a abrir una suscripción para socorrer a la viuda e hijo del torero muerto.

ANTONIO ANDRÉS "EL TRUENO" (1885 - 1909)

Antonio Andrés (el Trueno), ese fatídico día al salir de su casa.
Cortesía de don José Antonio Román Romero

Novillero natural de Sevilla,  que en junio 6 de 1909 en la plaza de Sevilla  recibió una grave cornada en el esfínter anal, de un toro de nombre “Abaniquero” de don José Atanasio Martín, falleciendo el 19 de junio de 1909.


ANTONIO DE ANDRES "EL TRUENO"
De la hemeroteca de don José Antonio Román Romero

El maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere de este lidiador en su obra “Víctimas del Toreo”, que <<Antonio Andrés (el Trueno), novillero sevillano, hizo su aprendizaje en el Matadero de Sevilla y comenzó sus andanzas taurinas en Salamanca y Valladolid, haciendo su presentación en esta plaza, donde toreó más y fue más conocido que en su natal Andalucía, el 10 de junio de 1906, con ganado de Castro. En este año y en el siguiente se le repitió en los carteles de Valladolid. En la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla toreó dos novilladas a final de la temporada de 1909. En la segunda, en la que alternó con Eligio Hernández (Serio) y José Álvarez (Tello), en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, el 6 de junio de 1909, lidiando reses de la señora viuda de don José Atanasio Martín, fue cogido y lanzado al aire, resultando con una grave cornada en el esfínter anal. Aunque se diagnosticó como grave, a todos sorprendió su muerte, acontecida a consecuencia de aquel accidente, el 19 de junio de 1909. Tello, por su parte, estuvo ignorante y torpe, pasándose la mitad de la corrida en el aire, tal y como si fuese un palomo zacatecano y la otra mitad sobre la arena y arrastrándose, dejando al descubierto su valor temerario. Tuvo Antonio Andrés una especialidad sobresaliente: la de recortar capote al brazo. Su serenidad y seguridad en esta suerte era asombrosa. Posiblemente en el él se malogró un torero de primera categoría. "

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra al escribir sobre la tragedia de este lidiador, cita  que << sus primeros triunfos los alcanzó Antonio Andrés (el Trueno) por tierras del antiguo reino de León, y más concretamente en Valladolid. Pero cuando se presentó en su Sevilla natal renovó allí sus éxitos. En el albero de la Real Maestranza sevillana hace el paseo el 6 de junio de 1909, y al intentar dar muerte a su primer enemigo, del hierro de José Anastasio Martín, es herido en la región anal, falleciendo a consecuencias de ello en la citada capital andaluza el día 19 del mismo mes de junio de 1909, con sorpresa de la afición que no esperaba tal desenlace. "


El infortunado diestro es conducido a la enfermería.
De la hemeroteca de don José Antonio Román Romero

Refiere don José Antonio Román Romero en su Blog taurino De Hombres Toros y Caballos que Antonio de Andrés, "el Trueno", nació en Sevilla, en la “Puerta de la carne”, hacia 1885, su aprendizaje es en el Matadero de Sevilla y comenzó sus andanzas taurinas en Salamanca y Valladolid, Debuta en Valladolid el 10 de junio de 1906, con ganado de Castro. En este año de 1906 y en el siguiente se le repitió en los carteles de Valladolid. Debuta en Sevilla En la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla debutó en una de seis aspirantes el 21 de junio de 1908 y repitió el 5 de julio junto a Jaqueta y Copao con novillos de Coruche. El 6 de junio de 1909 es cogido en Sevilla cuando ya había matado a sus dos novillos cogido por el sexto “Abaniquero” de Anastasio Martín que correspondía a El Serio que estaba en la enfermería. Durante toda la novillada había estado muy valiente, fue varias veces volteado e ingresó en la enfermería, donde se hallaban sus dos compañeros, los otros dos matadores; pudo excusarse de seguir toreando, pero un punto de vista de honra torera le impulsó a salir a matar al sexto novillo., un tremendo torazo, tuerto del derecho y de kilométricos pitones. Vestido con una blusa -pues su chaquetilla había quedado destrozada- se dispuso a estoquear a "Abaniquero", y éste le dio la cornada mortal. La cogida ocurrió al entrar a matar. Murió en, la mayor miseria. El autor de "Treinta años de crítica taurina" en "El Liberal de Sevilla", inició una suscripción para la familia del desgraciado diestro, que encabezó con 25 pesetas. Antonio de Andrés, "el Trueno", había despertado simpatía entre sus paisanos. Contaba veinticinco años de edad era huertano y vivía con su abuela y una hermana soltera. Su pundonor profesional le arrastró al fin trágico que tuvo. Muere el día 19 de junio de 1909.

DIEGO AINA RODRÍGUEZ "MARINERO" (1875 - 1909)

Rehiletero cogido y muerto por un novillo el 29 de junio de 1909 (Accidentes oculares en la Tauromaquia I  de (1801-1941) de los doctores Puertas y Celis.)

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el erudito taurino, disiente de esta fecha, al decir que << el 20 de junio de 1909, era mortalmente herido en la plaza de Carabanchel Bajo el malagueño Diego Aina Rodríguez (Marinero), al perder el estribo en el momento de intentar saltar la barrera. El novillo de Carreros que le perseguía le empitonó por la espalda y prácticamente le atravesó. El deceso se produjo al entrar a la enfermería del recinto. "

Por su parte, don Juan José Zaldívar Ortega, refiere de este lidiador, que << Diego Aina Rodríguez (Marinero), banderillero malagueño, nacido en 1875, falleció por asta de toro el 20 de agosto de 1909 a los 34 años de edad. Comenzó a trabajar como tal hacia 1895. Le correspondió, en una corrida, celebrada el citado día, banderillear el quinto toro, de la ganadería de Carreros, en la plaza de toros de Vista-Alegre, en Carabanchel Bajo (Madrid), y al retrasarse en la salida del par, el novillo le persiguió de cerca, llegando apurado a la barrera, y sin duda por la precipitación y el azoramiento, resbaló al pisar el estribo, en el momento en que el novillo se cernía sobre el bulto y, derrotando con furia, ensartó al infortunado, causándole una horrible cornada en la espalda, con salida del cuerpo por el pecho, mortal de necesidad.  Muriendo antes de llegar a la enfermería de la plaza. "


Diego Aina Rodríguez "Marinero"
Cortesía del Blog Taurino "A los Toros"

Refiere D. Víctor, en su Blog taurino en la WWW: "A los Toros", que el 20 de junio de 1909 fue corneado mortalmente en la plaza de toros de Vista Alegre de Madrid el banderillero Diego Aina Rodríguez (Marinero). Tras clavar un par de banderillas al quinto de la tarde fue alcanzado junto a tablas, sin tener tiempo para saltar la barrera fue herido en la región dorsal penetrando el pitón en más de su mitad, le atravesó el pecho. Trasladado a la enfermería nada pudo hacerse por salvar su vida y sólo pudo recibir los Santos Óleos.

El parte facultativo facilitado por el doctor Pamplona decía: "El banderillero Diego Rodríguez (Marinero); herido por el quinto toro, ingresó en la enfermería con una herida inciso-contusa penetrante, de seis centímetros de extensión y en el límite inferior de la región dorsal izquierda, cerca de la columna vertebral; la herida lleva la dirección de abajo a arriba, midiendo una profundidad apreciada de doce centímetros. En el trayecto de la herida se ha apreciado la fractura de la décima costilla izquierda penetrando en el tórax e interesando la base del pulmón izquierdo."

Los seis astados lidiados, grandes y con desarrollada cornamenta, pertenecían a la ganadería de Carreros. Todos tuvieron peligro ya que cuando acudían a los engaños lo hacían defendiéndose y buscando al torero, llegaron a la muerte descompuestos y con la cabeza alta. "Marchenero" fue cogido por el primero recibiendo un puntazo en el muslo derecho. "Agujitas Chico" mató cuatro toros y en su haber estuvo la brevedad con que se deshizo de ellos. "El Segoviano" sólo mató el tercero de pinchazo y una buena estocada.También resultaron heridos "Chatín", con contusiones en la frente y muslo derecho; el picador "Zurito Chico", con contusiones en la frente, con equimosis; "Magritas", con una herida contusa en el labio superior y Antonio Jiménez, con contusión de ligamentos en el pié izquierdo.

La revista taurina "El Enano", No 21, del 24 de junio de 1909 refiere: Carabanchel, 20 de junio. Cogida y muerte de Marinerito.- Con una gran entrada se ha celebrado esta tarde la corrida lidiándose ganado de Carreros. Los toros fueron grandes y con madera bastante. "Agujetas hijo" quedó muy mal en todo, demostrando mucha ignorancia. "Segovianito" estuvo trabajador y afortunado con el estoque. En el quinto toro, después de dar un buen par Marinerito, salió perseguido por el bicho hasta las tablas, que intentó saltar, perdiendo el estribo y fue encornado por la espalda. Recogido por varios empleados de la plaza, fue conducido á la enfermería y reconocido por los médicos, éstos ordenaron que le administraran la unción. Unos instantes después fallecía el desgraciado banderillero.
He aquí el parte de las heridas que sufrió el desventurado Marinero: "El banderillero Diego Rodríguez (Marinero) ingresó en esta enfermería durante la lidia del quinto toro con una herida inciso contusa de seis centímetros de extensión en el límite inferior de la región dorsal izquierda cerca de la columna vertebral. La herida lleva la dirección de abajo á arriba y de otras adelante, midiendo una profundidad apreciable en unos doce centímetros; en el trayecto de la herida se ha apreciado la fractura de la décima costilla izquierda. El cuerno ha penetrado en el tórax, interesando la base del pulmón izquierdo. Dr. PAMPLONA." Descanse en paz el desventurado torero. El entierro del banderillero Marinero, muerto en la plaza de Vista Alegre el domingo último, se verificó el martes 22. El cadáver fue conducido en un modesto coche da dos caballos. Varias coronas de sus compañeros veíanse sobre el féretro con dedicatorias. Hasta el cementerio de Carabanchel llegaron los matadores de novillos Platerito, Carbonero, Montes y Agujetas hijo, muchos banderilleros, picadores y amigos del finado, donde recibió sepultura el infortunado torero.

ALFREDO SÁNCHEZ ROMERO "ROMERITO DE ASTURIAS" (1875 - 1909)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza de Toros de La Condesa en Ciudad de México (1907-1946)

Cortesía de don Xavier González Fisher/ Sitio Web: http://laaldeadetauro.blogspot.com

Rehiletero español cogido y muerto por un burel de nombre “Almanaque”, el 27 de junio de 1909, era  el segundo de la tarde y pertenecía  a uno de los seis novillos de la Ganadería de San Diego de los Padres, destinados a Antonio Ortiz “Morito”, Joaquín Delgado Vela y Jesús Tenes, y fue el causante de la muerte del banderillero español Alfredo Sánchez “Romerito de Asturias”. Al colocarlo en suerte para que fuese picado, el ejemplar alcanzó violentamente a Sánchez, que al incorporarse, el astado tiró seco derrote que le dio en el pecho. Cuando era colocado en la mesa de operaciones, el banderillero hispano dejó de existir. Nada pudo hacer la ciencia, salvo dar fe de su fallecimiento.

El maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere sobre este lidiador, que << Alfredo Sánchez Romero (Romerito de Asturias), fue un banderillero de novillos, nacido en Oviedo (Asturias) hacia el año 1875 y quien falleció en 1909, con 34 años de edad. El día 7 de junio de 1909 se dio en la Plaza de Toros de El Toreo de la Condesa (ciudad de México, D. F.), una corrida de toros de la ganadería azteca de San Diego de los Padres,  actuando de estoqueadores los diestros sevillanos Antonio Ortiz (Morenito) y Joaquín Delgado Vela, y el mexicano Jesús Tene, El segundo toro le enganchó al pretender incorporarse, corneándole sobre seguro en pleno pecho, interesándole el pericardio, la pleura y los pulmones. A pesar de la mortal cornada que recibió, Romerito tuvo aún fuerzas para levantarse y tirarse al callejón. Conducido a la enfermería, vivió en ella veinticinco minutos. No llegó a tener grandes facultades de torero, pero sí era valiente, y por ello creía, sin duda, ser invulnerable ante las astas de los toros, animales que llegado el momento, nadie les detiene y se cumple irremediablemente el destino. Para librarse de las quintas o para conquistar allende de los mares fama y dinero, se embarcó para México, dedicándose al principio a dependiente en un comercio, oficio éste muy propio allá entre asturianos, gallegos y santanderinos. Se aficionó a torear, abandonando el mostrador por los toros, empezando a poner banderillas en 1897, a las órdenes de modestos espadas, hasta que falleció. "

 

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el erudito taurino, cuenta de su suerte, que << en la capital mexicana,  el 27 de junio de 1909, actúa en una novillada el ovetense Alfredo Sánchez Romero (Romerito de Asturias) en la que se corren reses de la vacada de San Diego de los Padres. Es tan gravemente herido en el pecho, que fallece a la media hora de haber sido ingresado en la enfermería de la plaza. "

JUAN MARTÍNEZ (18XX - 1909)

Solo para efectos ilustrativos

Ciudad de Sidi Bel Abbés, Argelia

Cortesía del Sitio Web: http://.panoramio.com

Matador de novillos, del que sólo contamos con la referencia de su trágica muerte acaecida en la Plaza de Toros de Sidi-Bel-Orbes (Argelia), la tarde del 5 de julio de 1909, a consecuencia de una cornada en el cuello. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega,  de su obra “Víctimas del Toreo”).

 

Por su parte,  y en abundamiento de la información anterior, el erudito Juan José de Bonifaz Ybarra refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << Juan Martínez no sobrepasó la categoría de novillero principiante y escasísimas son las noticias que se tienen de su quehacer en los ruedos. Sí se conoce que al tomar parte en un festejo modestísimo en la localidad argelina de Sidi Bel Abés, el 4 de julio de 1909, fue herido de tan extrema gravedad  que su fallecimiento se produjo el siguiente día. "

 

Como cultura general, este autor ha investigado que Sidi Bel Abbés (en árabe: ولاية سيدي بلعباس ), es uno de los vilayatos o provincias de Argelia. Su capital es la ciudad de Sidi Bel Abbés. Se sitúa al noroeste del país. 

MIGUEL BELLO (18XX - 1909)

El valeroso Miguel Bello
Hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/

Picador en ratos libres, era caporal y también guarda plaza de El Toreo de la Condesa. El 16 de julio de 1909, en la plaza del Toreo de La Condesa se desencajonó, una novillada de Piedras Negras. Uno de los novillos alcanzó el callejón del coso y se encontró con Miguel Bello, infiriéndole una cornada penetrante de vientre, mortal por necesidad. La novillada se realizó el 18 de julio de 1909 con el cartel que conformaron Samuel Solís y Pascual Bueno, con los novillos tlaxcaltecas de Piedras Negras. No sucedió nada extraordinario en el festejo. El día 20, martes para ser exactos, dejó de existir este singular personaje en la enfermería del gran coso, donde se le estaba atendiendo.

Al respecto de este personaje de la Fiesta,  el maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere en su obra “Víctimas del Toreo”, que << Miguel Bello, fue un picador mexicano, que en la corrida celebrada en la ciudad de México el 17 de julio de 1909, recibió una cornada en el vientre propinada por una res de la ganadería de Piedras Negras, a cuyas resultas falleció en la misma ciudad el 20 de julio de 1909. "

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que, << al desencajonar una corrida en México, el 16 de julio de 1909, el conserje de la plaza capitalina, Miguel Bello, fue herido de tal gravedad que el fallecimiento no tardó en producirse. "

Don Ángel Villatoro, el erudito taurino, refiere en su "Antología Taurina Mexicana" (página 96), que << Miguel Bello. Banderillero. Actuó bastante en la capital, y sobre todo en los Estados. El espada Manuel Caballero lo llevó a sus órdenes en las corridas que lidió en Atlanta, Georgia (U.S.A) en 1895. Retirado de la profesión ocupó el cargo de conserje de la plaza "El Toreo" de México. Al desencajonar una corrida en dicha plaza el 16 de julio de 1909 fue cogido por un toro, dándole tal cornada, que lo mató en el acto. >>


El banderillero, picador, mayoral y guarda plaza Miguel Bello
Cortesía del historiógrafo taurino Dr. José Francisco Coello Ugalde
https://ahtm.wordpress.com/2011/06/page/2/

JOSÉ MARRERO BÁEZ "CHECHE DE LA HABANA" (1870 - 1909)

Foto cortesía de don Armando Moncada
http://pulquesfinoslavirtud.blogspot.com/2009/08/blog-post.html

Matador de Toros que nació en la Habana Cuba el 19 de marzo de 1870.  Tomó la alternativa en la Ciudad de Monterrey, estado de Nuevo León (Méjico), el 31 de julio de 1892 de manos del famoso matador mexicano Ponciano Díaz.  Fue mortalmente corneado en el pecho cuando entraba a matar por "Carito", un toro de la dehesa de Chapadero el 9 de agosto de 1909 en Ciudad Jiménez (Estado de Chihuahua en Méjico).  Murió dos días después, a resultas de sus heridas, el 11 de agosto de 1909. No actuó nunca en España. (Crónica del historiador Juan José Zaldívar Ortega/ Víctimas del Toreo).

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”,  lo siguiente respecto a su andadura taurina" no actuó nunca en España, pero si había tomado la alternativa en el coliseo mexicano de Monterrey el cubano José Marrero Báez (Cheché de La Habana), quien sería mortalmente herido por un astado de la ganadería de Chapadero, cuando actuaba en la plaza de toros de la localidad azteca de Jiménez, en el estado de Chihuahua, el 9 de agosto de 1909. El óbito ocurriría dos días más tarde. "

La página taurina Historia del Torero refiere de este lidiador, que fue un << Matador de toros nacido en La Habana (Cuba) en 1870. Toreó a las órdenes de Andrés Pérez. En 1889 marchó a México y acompaño a Pociano Díaz, quien el 31 de julio de 1892 le concedió la alternativa en la plaza de Monterrey. En la corrida que se celebró en Ciudad Jiménez (Chihuaua) el 9 de agosto de 1909, el tercer toro de la tarde, “Curito”, de El Chapadero, le hirió en el pecho de tal gravedad que falleció dos días después. " (Fuente: http://.historiadeltorero.com)

José Marrero Báez,"Cheche de la Habana", modesto torero cubano que, si bien no tuvo la gloria de ser figura, fue muy conocido en la provincia mexicana, particularmente en el norte el país. Cheche llego a México en 1889 buscando oportunidades en nuestra fiesta brava, ya que en la isla eran muy limitadas. Había nacido en La Habana el 19 de marzo de 1870 y desde pequeño quiso ser torero. Tras de correr la legua en muchas plazas del territorio nacional, se coloco como media espada en la cuadrilla de Ponciano Díaz, mismo que le otorgo la alternativa en Monterrey, en 1892. Poco se sabe de su quehacer taurino y no se tienen referencias de actuaciones suyas en las plazas de la capital. Alcanzo fama en la frontera norte, particularmente en Tijuana y Cd. Juárez. En 1905 el empresario y magnate norteamericano Tim Wolfe construyo una plaza y organizo corridas en Gillette, Colorado, cerca de Denver, en las que Cheche participo, llevando como banderilleros a Carlos García y Antonio Setrea. Contrajo matrimonio con Maria Aguirre"La Charrita Mexicana", rejoneadora y torera nacida en Zamora, Michoacán en 1875 y viuda de Timoteo Rodríguez, otro torero de la legua que había fallecido por cornada en Durango, en 1895. El 9 de agosto de 1909, toreando en la plaza de Ciudad Jiménez, población del sur de Chihuahua, el tercer toro de la corrida, de nombre"Curito" o"Carito" perteneciente a la ganadería de Chupadero o Chapadero, al entrar a matar le propino una cornada de suma gravedad en el pecho, a consecuencias de lo cual perdió la vida dos días mas tarde.
Fuente: Don Armando Moncada http://pulquesfinoslavirtud.blogspot.com/2009/08/blog-post.html

MARRERO DÍAZ, José (Cheché de la Habana), matador de toros, nacido en la hermosa ciudad de La Habana en 1870, falleció el 11 de agosto de 1909, a los 39 años de edad. El día 9 de agosto, toreando en la Plaza de Toros de Jiménez (Chihuahua), al matar un toro, llamado “Carito”, de la ganadería del Chapadero, tercero de la tarde, fue cogido, sufriendo una gravísima cornada en el pecho, a consecuencia de la cual falleció dos días después. Se aficionó al toreo a consecuencia de su oficio de matarife, que le permitió ensayar todas las suertes con el ganado destinado al sacrificio en el rastro. A los dieciocho años se presentó en la plaza cubana de Regla, en la cuadrilla de su paisano Andrés Pérez, a quien acompañó en muchas corridas en la isla. En agosto de 1889 se fue a nuestro México, y allí, en la cuadrilla de Ponciano Díaz, éste matador muchas veces le cedió algún toro para que probara sus actitudes de lidiador. Tales pruebas fueron tan satisfactorias, que una tarde del 15 de septiembre de 1890 o 91, como tuvo ocasión de comprobar la noble y entendida afición zacatecana de aquellos años, cuando Ponciano Díaz, lo llevó en su cuadrilla a torear a la Plaza de Toros San Pedro (Zacatecas, México), en la que le cedió un toro, quedando mejor que su jefe. A raíz de esos éxitos el propio jefe y maestro Ponciano Díaz le confirió la alternativa en la Plaza de Toros mexicana de Monterrey, en la corrida celebrada allí el 31 de julio de 1892. Ese mismo año y en una de las corridas de la Feria Taurina de Zacatecas debió presentarse como matador en la citada Plaza de San Pedro. Y así fue, pues tal presentación tuvo lugar el 21 de enero de 1900. Desde el principio fue muy querido de los aficionados zacatecanos y su recuerdo ha pasado de generación en generación.
Fuente:
Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega
http://www.fiestabrava.es/pdfs/SANP-3.pdf

El afamado historiógrafo Luis Ruiz Quiroz refiere que el 13 de marzo de 1982 se inaugura la plaza de toros de Tula Hidalgo y torean Ponciano Díaz y José Marrero Cheche que matan toros de Cazadero.

Es menester, para empaparse a fondo sobre del rodaje taurino de este personaje de la fiesta, el leer los trabajos de investigación del docto historiador taurino, Francisco Coello Ugalde, quien mantiene dadivosamente para la humanidad, en la Internet, una bellísima y muy completa página virtual llamada: "Aportaciones Histórico Taurinas Mexicanas" y donde presenta una detallada recopilación de las andanzas del matador de alternativa José Marrero "Cheché de la Habana".
Fuente:
http://ahtm.wordpress.com/2011/01/31/de-figuras-figuritas-y-figurones/

ANTONIO LUQUE "GORDO " (XXXX - 1909)

Solo para efectos ilustrativos

Obra del eximio pintor español Joaquín Sorolla Y Bastida

Cortesía de Archivo imágenes Oronoz.

Picador que actuando en Murcia el 7 de septiembre de 1909, sufrió una caída y cayó en los mismos pitones, y el diestro se levantó echándose las manos al vientre y gritó: "Cogerme, que me muero" y así fue. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega/ de su obra “Víctimas del Toreo”.) 

JOSÉ PACHECO "VENENO" (1844 - 1909)

Solo para efectos ilustrativos

Obra del pintor coetáneo español Emilio Fernández Galiano 

Picador de toros, natural de El Puerto de Santa María, donde nació en 1844, siendo su última corrida la del 17 de julio de 1887, y falleció de un disparo a la cabeza el día 16 de noviembre de 1909. No pasó de ser un picador de segundo orden,  pero era bien acogido por el público, y en su labor resultaba práctico por la gran fortaleza de su brazo.

 

Fue un piquero de segundo orden, pero práctico para la lidia por su fortaleza más que por su decisión. Fue primero encerrador en el matadero de dicha población, ocupación que abandonó a los veintiséis años de dad para comenzar a picar en novilladas en la temporada madrileña;  el 20 de marzo de 1870 hizo su presentación en Madrid en una corrida de novillos, en la que, tras la lidia de embolados y la mojiganga “Las fraguas de Vulcano”, se corrieron cuatro toros en puntas del ganado de don Agustín Solís, que fueron estoqueados por Gregorio López Calderón y Pedro Capón.

 

Figuró con frecuencia en novilladas y a poco aparecido en los carteles con el apodo de Veneno. Siguió actuando las temporadas siguientes y en la de 1875 picó toros por primera vez en la Plaza de Toros de Jerez de la Frontera, y el 24 de septiembre de 1876 alternó por primera vez en tan en la nueva Plaza de Toros de Madrid, picando en unión de Julio Fernández seis toros de don Ildefonso Núñez de Prado, que estoquearon Manuel Carmona y Luque “El Panadero”, Rafael Molina “Lagartijo” y José Lara “Chicorro I”.

 

Desde entonces trabajó mucho en corridas formales, unas veces como reserva, otras sustituyendo a algún compañero lesionado, y saliendo con un espada a quien la empresa proporcionaba el personal. En tal categoría trabajó en la temporada de 1877. Su nombre aparece de continuo en la Plaza de Madrid de 1876 a 1887, siendo su última corrida la del 17 de julio de 1887, en la que estoquearon “Lagartijo, “Frascuelo” y Mazzantini. En 1879 figuró en la cuadrilla de Felipe García a intentó suprimir su apodo por las burlas a que daba lugar. La revista El Toreo empezó a llamarle “Solimán el Magnífico”, y “Veneno” optó por quedarse con el que tenía. Figuró en las Corridas Reales de 1878 y 1879. Le concedió el 11 de julio de 1880 la alternativa a Juan Moreno “Juanerito”. De las razones de su muerte nada se explica más que el hecho de haber recibido muchos golpes en su azarosa profesión. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

JUAN MORENO CASTRO << JUANERILLO > (1848 - 1909)

Cortesía de don José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

Juan Moreno Castro más conocido por “Juanerillo”, nace en año 1848. Entró a formar parte de los subalternos de la fiesta de los toros en el año 1872 como torero de a caballo que era como se le denominaba a los picadores en el siglo XIX.  Actuó en Córdoba por primera vez con el espada Manuel Molina Sánchez, hermano de "Lagartijo". A los 25 años debuta como picador en Madrid figurado posteriormente en las cuadrillas de los espadas cordobeses Rafael Guerra Bejarano "Guerrita" y Rafael Bejarano Carrasco "Torerito”.  Era muy robusto y fue adquiriendo una gordura tan extraordinaria que decían los aficionados, les parecía imposible que hubiera caballo que pudiera sostener aquella corpulencia tan descomunal.  Como picador cubría todas los requisitos necesarios para el buen hacer de su oficio, tenía valor, era robusto, sabía montar como jinete y conocía el arte de la torería. Muere en Córdoba en año de 1909 de una forma trágica.

Fuente:
http://wikanda.cordobapedia.es/wiki/Juan_Moreno_Castro_%22Juanerillo%22

Cita don José Antonio Román Romero, el historiógrafo taurino, que mantiene generosamente en la Red el Blog Enciclopédico: "De Hombres, Toros y Caballos", que una vez más la desesperación impulso a un ex diestro a quitarse la vida. Indudablemente reveses de fortuna o alguna enfermedad de esas que; al presentarse en la vejez, amenazan con ser crónicas, fue la causa de que un desgraciado haya puesto fin a su existencia. El sábado, se suicidó en Córdoba el que fue picador de toros Juan Moreno (Juanerito). Realizó su trágico propósito en su domicilio, calle Mayor de Santa Marina, núm 22, acostándose en su lecho y haciéndose un disparo de revólver en la sien derecha, que produjo la muerte. No se conocen los móviles del suicidio.

Nació Juan Moreno en Córdoba y era hijo de un guarda de ganado, llamado también Juan, y de Dolores Castro. Abandonó el oficio de su padre, y a los dieciocho años de edad actuó como picador en una novillada que se celebró en Córdoba, en la que estoquearon reses de Barbero los entonces novilleros Manuel Díaz (Lavi) y Manuel Molina. José Calderón le dio la alternativa de picador en la plaza de Madrid el año 1879 en una corrida de reses de D. Antonio Hernández, en la que fueron espadas Lagartijo, Currito y Frascuelo. No fue una notabilidad en su arte, y quizá se opusiera a ello la excesiva obesidad que adquirió cuando aún podía, por su edad, haber realizado actos de arrojo y agilidad. Hacía unos veinte años que le habíamos visto por última vez, y parecía imposible que hubiera caballos de picar que pudieran sostener aquella enorme corpulencia, mayor aún que la del entonces inmenso Emilio Bartolesí.

No figuró mucho tiempo en cuadrillas fijas, pero picó mucho con Lagartijo, Frascuelo, Bocanegra, Manuel Molina, Guerrita y Torerito. Con los dos últimos citados fue con los que más trabajó en los últimos años de ejercicio, no como picador fijo, sino en aquellas ocasiones en que tenía que substituir a otro o cuando en corridas cercanas a Córdoba, había que aumentar el personal de las cuadrillas. Dos percances sufrió durante su profesión, y ambos fueron idénticos en Madrid, el día que tomó la alternativa, en una caída se fracturó el brazo izquierdo, y al año siguiente, en la plaza de Valencia, volvió a sufrir igual fractura.

JULIO BONILLA (RECORTES) (1855 - 1909)

Solo para efectos ilustrativos
“El lecho de muerte” (1895)
Obra del genial pintor y grabador  noruego de la angustia y los tormentos
Edvard Munch (1863-1944)

Julio Bonilla “Recortes”, cronista taurino mexicano que habiendo nacido en Jalapa Veracruz (México) el 31 de marzo de 1855, fallece trágicamente  en la Ciudad de México,  el 1 de marzo de 1909, como consecuencia de haber sido atropellado el día anterior al dirigirse a la corrida en El Toreo de México.
Fuentes: (LRQ) Cronista de la ANCTL; (ADARBO) Página Suerte Matador

Como muestra de su gran calidad profesional, vale destacar que fue corresponsal en México del semanario madrileño “El Toreo”, asimismo, desde 1884, propietario, fundador y director del reconocido diario taurino “El Arte de la Lidia”  que se publicó durante años y donde sus comentarios eran considerados en ese entonces como artículo de fe y de que gozara de un especial reconocimiento de los taurinos, incluso todo parece indicar que don Julio Bonilla (Recortes) es quien convence a Ponciano Díaz de incursionar en España, para mostrar sus habilidades charro-taurinas, y a donde le acompaña  como su representante, solo para toparse con la crítica española, respecto de Ponciano Díaz como matador de toros, al ser generalizado el juicio que no esta muy suelto en el manejo de la muleta, razón por la que en este concepto es poco artístico su trabajo; pero que en cambio reúne gran certeza para herir en lo alto, y suma facilidad para practicar la suerte aguantando. Es, además,  excelente conocedor de la lidia de las reses, y no tiene rival clavando banderillas a caballo…
Fuente: Don Jesús Torres Briones
http://www.vozcharra.com/22419

El matador de toros mexicano Ponciano Díaz
http://www.flickr.com/photos/lostoros/856370971/sizes/m/in/set-72157600916193782/

MARÍA LUISA NOECKER (XXXX - 1909)

Solo para efectos ilustrativos
“El grito”
Obra del genial pintor y grabador  noruego de la angustia y los tormentos
Edvard Munch (1863-1944)

En el libro íntimo “Mis Veinte Años de Torero”, publicado en 1924, Rodolfo Gaona y Jiménez, “el Califa de León”  (1888-1975),  contó al escritor Carlos Quirós “Monosabio”, que una señorita hija de alemanes, María Luisa Noecker, se aficionó a los toros y se hizo “gaonista", pretendiendo conocer al torero a través de un hermano de Refulgente Álvarez (de nombre Cirilo Pérez y quien tenía un puesto de huevo y otros artículos en el mercado de San Juan) y de Enrique Frutos, sobrino de “Ojitos”, quienes la invitaron a una fiesta, a la que supuestamente asistiría Rodolfo. Al parecer, la dama asistió al festejo de marras, bebió más de la cuenta y después alguno de los asistentes abusó de ella aprovechándose de su estado inconveniente, lo que motivó que ella optara por suicidarse (entre 1909 y 1910). Entre las cosas que se encontraron en la cercanía de su cadáver, estaba un retrato de Gaona y un medallón con una fotografía del diestro. Al iniciarse las averiguaciones del hecho, se logró saber que para trasladar a la señorita Noecker a la fiesta, se presentó un automóvil en su domicilio y el conductor indicó que iba de parte de Rodolfo Gaona, motivo por el cual, se le llamó a rendir declaración ante las autoridades investigadoras, pero al establecer fehacientemente que estuvo en el teatro y en algún restaurante acompañado de Remigio Frutos “Algeteño”, su mozo de estoques, fue dejado en libertad. Los periódicos “El Imparcial”, “El Heraldo” y “El País” iniciaron de inmediato una campaña en contra del torero, exigiendo su detención y enjuiciamiento y así, se libró en su contra una orden de captura, por lo que fue ingresado en la cárcel de Belén, donde fue compañero de celda de “El Tigre de Santa Julia”. Rodolfo Gaona y Jiménez fue dejado en libertad veintiún días después de su captura, al quedar claro para la autoridad judicial que no había tenido absolutamente nada que ver en los hechos que culminaron con el suicidio de María Luisa Noecker. Dijo el Petronio al respecto: A los veintidós días, una mañana me dijeron que estaba libre, por… falta de méritos. Me privaron de la libertad, me difamaron, me escarnecieron y luego: Puede usted retirarse, porque no hay méritos… La justicia ni siquiera me dijo ‘Usted dispense’… A las puertas de Belén me esperaban como dos mil personas que, cuando me vieron aparecer en las puertas de la cárcel, me dieron una ovación. Esa ovación no podré olvidarla. Es de las que más he agradecido: era la satisfacción que se me dio por lo que la prensa y la justicia me habían hecho…
Fuentes:
Don Xavier González Fisher
http://crisolplural.com/2008/10/30/posada-y-los-toros/
Don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

Rodolfo Gaona
Rodolfo Gaona
http://www.mediotiempo.com/mas-deportes/noticias/2010/03/15/rodolfo-gaona-un-idolo-revolucionario

HIRAM BEMENT JR. (1833 - 1909)

Solo para efectos ilustrativos
Cementerio Foster en Galena, LaPorte, Indiana
Cortesía de Holly Jenks.

Refieren en el diario “Michigan City News” del día 13 de octubre de 1909 (página 4, columna 1): “Corneado a muerte en su finca la noche anterior”. Se trata de Hiram Bement  Jr., de 76 años de edad, que fue atacado por un toro bravo y tan terriblemente herido que le causó la muerte el martes 12 de octubre. Hiram Bement, uno de los más conocidos agricultores residentes de Galena (Indiana, USA) sufrió una terrible muerte anoche al ser atacado por un toro bravo en su finca cerca de Three Oaks (Michigan). El anciano fue herido gravemente y vivió sólo una hora o dos después que las lesiones fueron infligidas. El Sr. Bement salió al corral a eso de las 6 de la tarde para cuidar las tareas ordinarias de la noche, pero a pocos minutos de estar fuera de casa, un toro bravo, que por lo mismo había sido descornado, lo embistió con su cabeza, lanzándolo al aire y para después pisotearlo y seguir atacándolo con su encornadura mocha, aplastándole el pecho e infiriéndole otras heridas hasta dejarlo inerte. El predicamento del anciano llamó la atención de un transeúnte, quien alejó al toro con un palo, pero su heroica ayuda resultó tardía.  El Sr. Bement fue recogido del suelo y llevado a casa y un médico de Three Oaks fue llamado, pero sus daños eran de carácter grave y su muerte se produjo en una hora o dos, poco después de la llegada del doctor. El Sr. Bement, de 76 años de edad, había vivido en Galena casi toda su vida, su condición económica era saludable y era muy conocido en la parte noreste del condado. Le sobrevive su Viuda sin hijos. Los servicios fúnebres del difunto tuvieron lugar en su casa en Galena, y le ofició misa el Reverendo C. H. Hickman de la Iglesia de  Rolling Prairie M. E. siendo sepultados sus restos en el Cementerio Foster.
Fuente:
http://www.dunelady.com/laporte/cemeteries/Foster/Foster.htm

RAFAEL MARTINEZ "CERRAJILLAS" (XXXX - 1909)

Rafael Martínez "Cerrajillas"
Foto y Crónica del historiador José Antonio Román Romero

Rafael Martínez, “Cerrajillas” debutó como banderillero en una corrida toreada, el año 1884, en Córdoba por "Bebe chico" y "Pesca", se lo llevo después Bocanegra, y con él y otros elementos formó la cuadrilla de niños cordobeses que dirigieron los antedichos matadores. Durante los años 90, 91 y 92 trabajó al lado de "Bebe chico", llamando extraordinariamente la atención de los públicos en banderillas al quiebro. Citaba muy cerca de la cara de los toros, les andaba, hasta el centro de la suerte, y, flexible como un junco, mete los brazos y sale limpio. Lo ejecutaba con toros banderilleados ya y que parecían carecer de condiciones para ello. Lo pudieron comprobar los que tuvieron la dicha de presenciar la corrida que se dio en Córdoba para, con su producto, redimirle del servicio militar, y a los que presenciaron una corrida en Pascua de Navidad en la misma plaza, en cuyas funciones banderilleó como quiso, y mató, en la de Pascua, de una soberbia estocada, un hermoso toro del señor Marqués de los Castellones. Otras Veces ha empuñando "Cerrajillas" las armas toricidas alternando con "El Salamanquino", "Murciano", Parrao y "Algabeño". Desde 1893 figuró en la cuadrilla de Antonio de Dios, "Conejito". En el terreno particular tenia, el defecto de ser demasiado alegre, juerguista Incorregible, decían.

El 13 de Mayo de 1909 puso fin a su vida hiriendo gravemente a su esposa, he aquí el relato de los hechos publicado en "ABC" el 14 de mayo del mismo año: "Rafael Martínez (Cerrajillas), banderillero de la cuadrilla de "Lagartijo", llegó a su casa a las cinco de la mañana, después de pasar una noche borrascosa de colmado en colmado, acompañado de unos cuantos amigos de buen humor. Al entrar en la casa tropezó con su mujer, y sin mediar palabra ni disgusto alguno, sacó un revólver y disparó dos tiros sobre su mujer, Josefa Menstanza, la cual cayó al suelo bañada en sangre y gravemente herida. Creyendo "Cerrajillas" que la había matado, volvió el revólver contra sí y se disparó un tiro en la sien derecha, quedando muerto en el acto."


Publicada en "El Enano", el 14 de abril de 1901
Cortesía de don Alberto Gay Heredia
http://decastroero.blogspot.mx/2011/07/bandoleros-facinerosos-bandidos-y_21.html

"Rafael Martínez (Cerrajillas) era natural de Córdoba. Desde muy niño demostró sus aficiones por el arte de "Cúchares", tomando parte en cuantas capeas y novilladas se organizaban en los pueblecitos de Córdoba y Jaén. En 1890 entró a formar parte de la cuadrilla de "Bebe-Chico", con el cual vino a Madrid. Cuatro años más tarde, en la temporada de invierno de 1893-94, se presentó como matador de novillos; después, convencido de que por este camino no iba a ninguna parte, volvió a las banderillas, entrando en la cuadrilla de "Conejito". En la temporada de abono de 1900, al colocar un par, le cogió un toro de Benjumea causándole una gravísima herida en un pulmón, que le dejó resentido para toda su vida. Actualmente era banderillero de "Lagartijo". "Cerrajillas" era un torero pundonoroso y valiente; tañía muchas simpatías en la afición y entre sus compañeros."

Fuente:
http://gestauro.blogspot.mx/2014/04/rafael-martinez-cerrajillas.html

FRANCISCO OJEDA "OJEDITA" (18XX - 1910)

Solo para efectos ilustrativos

Nueva Plaza Monumental Lorenzo Garza en Monterrey, Nuevo León, Méjico.

Foto cortesía de Fermín Téllez Rodríguez

Novillero que en enero de 1910 sufrió grave cornada muriendo a los pocos días.

 

El Maestro Juan José Zaldívar Ortega, en su obra “Víctimas del Toreo”, refiere de este lidiador que <<fue un matador de novillos madrileño, que hacia 1888 comenzó a trabajar como tal en Plazas de Toros de tercer orden. Logró hacerlo en la Plaza de Toros de Madrid el 8 de septiembre de 1889, sin que su actuación fuera relevante. Marchó a  México, domiciliándose allí y desarrollando allí su actividad taurina. Toreando en la Monumental Plaza de Toros de Monterrey (en el estado mexicano de Nuevo León*), en enero de 1910, un toro de la ganadería de Tepeyahualco le dio una cornada al entrarle a matar, a resultas de la cual falleció a los pocos días. "

 

(*) Lo refiere Zaldívar Ortega como estado de Coahuila, pero lo correcto es Nuevo León, por ahí encontrarse situada la ciudad de Monterrey.

 

Por su parte,  el afamado cronista taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra cita en su obra “Vícitimas de la Fiesta”,  que << llevaba más de 20 años peleando con los novillos el espada Francisco Ojeda (Ojedita), e, incluso, había realizado su presentación en Madrid, sin que la fortuna le hubiera acompañado en demasía. Marchó a México en busca de ajustes y al intervenir en una corrida celebrada en enero de 1910 en la ciudad de Monterrey, es corneado por un cornúpeta de la ganadería de Tepeyahualco, muriendo pocas fechas más tarde en dicha localidad. "

Refieren en la página de Internet "Monterrey Taurino", que esta plaza de toros Monterrey antigua, donde acaeció la tragedia, fue inaugurada el 16 de febrero de 1908, con una corrida de la ganadería de "Malpaso" para los diestros, Rafael Gómez "El Gallo" y Enrique Vargas "Minuto", y estaba ubicada donde hoy es la calle Porfirio Díaz, casi con calle Ruperto Martínez, habiendo sido construida por el Ing. Alfredo Giles a un costo de $60,000 Pesos, y tenia cupo para siete mil personas. La plaza de toros "Monterrey" fue demolida en 1929, dejando una época gloriosa para la historia de la añosa Sultana del Norte cuya primera fundación se remonta al año de 1592. Ahí por la calle Porfirio Díaz frente al Hospital San Vicente, aun puede notarse lo que serian los medios del ruedo, pues las casa fueron construidas tal vez sin saberlo, respetando la forma de la plaza, ahora formando el patio central de una tranquila y típica vecindad. Fuente: http://monterreytaurino.blogspot.com/

NARCISO TEJEDA "LA BORREGUITA" (18XX - 1910)

Solo para efectos ilustrativos
“Capea”
Eugenio Lucas Velázquez (Madrid ,1817-1870)

Narciso Tejeda, banderillero mexicano que empezó toreando en una cuadrilla de niños toreros, distinguiéndose desde un principio más dando el salto de la garrocha, cosa que hacía con gran limpieza, que poniendo banderillas. En el mes de febrero de 1910, actuando en la Plaza de Toros de Sombrerete (Zacatecas, México), un novillo de la vacada de Guantanamé (Guanitapé) le cogió y volteó aparatosamente, causándole tan graves heridas que falleció a consecuencia de ellas el 14 de marzo siguiente. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el célebre escritor taurino,  refiere de su suerte que << en la mexicana plaza de toros de Sombrerete Zacatecas, sufriría serias lesiones el azteca Narciso Tejeda (la Borreguita), propinadas por un astado de la ganadería de Guatinapé. El suceso ocurrió el 8 de febrero de 1910 y la muerte le llega el 14 del siguiente mes de marzo de 1910. "

El erudito Andrés Villatoro lo señala en su "Antología Mexicana" como: NARCISO TEJADA (La Borreguita) y dice de él: << Banderillero muy hábil en la suerte del salto de la garrocha. Sus comienzos como banderillero fueron en una cuadrilla juvenil. El 8 de febrero de 1910, en la plaza de Sombrerete (Estado de Zacatecas, en México), un toro de Guanitapé lo cogió, produciéndole tan graves lesiones que a consecuencia de ellas falleció el 14 de marzo siguiente.>>

Refieren en las efemérides de la página de Internet: Campo Bravo-México de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia que el 6 de febrero de 1910, el banderillero Narciso Tejeda "La Borreguita" sufre mortal cornada en Sombrerete por un toro de Guatimapé de la que moriría dos meses después. (LRQ)

RAFAEL MOLINA MARTÍNEZ "LAGARTIJO CHICO" (1880 - 1910)

Cortesía del Sitio Web: http://.historiadeltorero.com

Matador de toros, nacido en Córdoba el 16 de julio de 1880, falleció en la misma ciudad el  8 de abril de 1910, a los 30 años de edad, tras torear 296 corridas y estoquear 735 toros. El 30 de agosto de 1908, en la Plaza Real de El Puerto de Santa María, “Lagartijo chico” recibió una cornada al entrar a matar. "Breve fue, pues, la vida de “Lagartijo chico”; brevísima su vida torera. Pese a ello no hubo en su época un diestro más querido." Todavía a finales del siglo XX siguieron las simpatías acompañando su recuerdo.

 

Parecía, según dicen, "que se movía en la plaza con pereza moruna, como si cumpliese un deber penoso, como si, poco asequible a gloria y aplausos y poco sensible a censuras y silbas, esperase calmosamente a que terminara la función para marchar al lado de los suyos, a su vida tranquila y oscura cordobesa, a la morisca vida más de hogar que de calle y más de campo que de ciudad." ¡Vaya usted a saber de qué presentimientos estaban cargadas las baterías anímicas de su cerebro! Sin embargo, cuando el torero se erguía, como en el despertar de un profundo sueño, o como si por súbitos cambios de carácter, los aplausos de otros motivaran en él una emulación dormida; cuando surgía el torero del reposado, elegante, sobrio, y con la tremenda dificultad de la sencillez artística de su capote, sus pases de muleta adornados, sin desplantes de ningún tipo, eficaces en ahormar la cabeza de las reses, quitándoles defectos y resabios, y cuando entraba a herir sin ventajas ni escurrideras, dando aquellas medias estocadas lagartijeras o hundiendo hasta la barra los aceros con la pujanza del matador de toros de verdad, entonces los públicos electrizados –don José María de Cossío-, ante el mérito de lo felizmente realizado, acoplaban las simpatías heredadas del hombre con los méritos del artista, y las ovaciones eran estruendosas, formidables, más grandes que las que recibieron sus colegas contemporáneos. Entonces se dibujaba una ligera sonrisa de satisfacción en el rostro grave y pensador de Rafael Molina Martínez; daba la vuelta al redondel con señorío, lentamente, sin batimanes, ni monterazos, ni combamientos de cuerpo, ni pretenciosas cursiladas de saludos de salón, y al acallarse la ovación, rápida e intensa, tornaba a su seriedad, tal y como en todo lo hizo Manuel Rodríguez (Manolete), y a su habitual indolencia; parecía apoderarse de su cuerpo el desmadejamiento… y solía estar mal en el toro siguiente. En Madrid le dijo uno de sus entusiastas, ganadero de reses bravas, al señor Cossío: “Ha muerto el único que hoy tenía tipo de torero”. Esta opinión escribió de Rafael Molina Martínez “Lagartijo chico”  El bachiller González de Ribera. ¿No respondería aquella indolencia, aquella apatía del torero al tormento de la consuntiva enfermedad que acabó con él? Indudablemente que sí.

 

La página web “Historia del Torero”, nos cuenta una versión distinta al referir que: << Primeramente se apodó Lagartijo-chico, pero en cuanto tomó la alternativa se quitó en Lagartijo solamaente, apodo que hizo célebre su tío carnal Rafael Molina y Sánchez. Vino al mundo en Córdoba el 16 de julio de 1880, y el ambiente familiar hizo que la vocación germinara en él inmediatamente; halló cuantas facilidades pudiera apetecer para no hallar tropiezos en el camino, y empezó la profesión formando con Machaquito la pareja de matadores de una cuadrilla de Jóvenes cordobeses, la cual se presentó en Madrid el 8 de septiembre de 1898, obtuvo un feliz éxito y se puso de moda inmediatamente. Después de realizar brillantes campañas como novilleros en los años 1899 y 1900, se anunció la alternativa de los dos en el coso madrileño para el día 16 de septiembre del segundo de dichos años; hubo sorteo (improcedente) para determinar cuál de los dos habría de ser el primero en recibir los trastos, sin tener en cuenta que “Machaquito” venía actuando delante de “Lagartijo”, y como la suerte favoreció a éste, pasó aquél a ocupar el segundo puesto. La corrida en cuestión fue de ocho toros del duque de Veragua, y si a “Lagartijo” le cedió los trastos Mazzantini, a “Machaquito” se los cedió Emilio “Bombita”. El toro de la alternativa de Lagartijo llamábase “Jardinero” y era negro bragado. Buen torero fue este sobrino de “Lagartijo el Grande; cuando abría el frasco de la solera cordobesa (lo de solera empezó a decirse entonces), se paladeaba el buen arte; pero arraigó en él una negligencia, un abandono tal, que sólo de vez en cuando lucía sus envidiables aptitudes. ¿Falta de valor? ¿Carencia de voluntad? El caso es que fue perdiendo terreno y que a su abulia hubo que agregar su nada envidiable estado de salud, como consecuencia de los fuertes varetazos que de un toro de Miura sufrió en Zaragoza el 14 de mayo de 1908. A causa de aquel percance, se presentó la tuberculosis; el año 1909 lo pasó buscando inútilmente alivio en las aguas medicinales, y el 8 de abril de 1910 dejó de existir en Córdoba. "

JUAN JIMÉNEZ BELMONTE "MORENITO " (1874 - 1910)

Cortesía de
http://lafiestaprohibida.blogspot.mx/p/gestos-toreros.html

Banderillero nacido en Almería el 27 de septiembre de 1874, y que falleció en 1910 a los 36 años de edad. El 10 de abril de 1910 se verificó en la Plaza de Toros de Santa Ana de Livramento (Brasil), una corrida de toros, en la que intervinieron como espadas Julio Martínez (Templaíto) y un diestro apodado “el Príncipe”: El quinto toro, de nombre “Vencedor”, de pelaje negro, de don Anastasio Martín, que había sido lidiado por las huestes de Antonio Fuente en la Plaza de Toros de la Unión, de Montevideo, el 28 de noviembre de 1909, peleó bravamente en el primer tercio, al ponerle Juan Jiménez un par, resbaló al tratar de refugiarse en el burladero y cayó contra la barrera, alcanzándole el toro y le hirió mortalmente, dejando de existir a las pocas horas. Unos días antes de la citada corrida escribió estas líneas tristísimas a un íntimo amigo: "Estoy enfermo y siento la nostalgia de mi tierra; presiento algún accidente funesto, y, antes de que pueda realizarse, quiero volver a Málaga, donde mi anciana madre lleva amargamente mi ya larga ausencia."  Juan Jiménez Belmonte fue uno de tantos humildes rehileteros que vivió malamente y murió como los mejores, con una inmensa dignidad; pero, además y, desgraciadamente, el destino cruel no le permitió regresar a su entrañable Málaga. En 1890 comenzó a torear, y figuró como banderillero en una cuadrilla de niños toreros, tan frecuentes en aquellos tiempos por toda Andalucía. Varios años trabajó sin cuadrilla fija y, por tanto, sin seguridad para su sustento, y se marchó a América, como tantos otros, con la esperanza de más gloria y dinero. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

 

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra refiere de este rehiletero, que << en mala hora embarcó para América el almeriense Juan Jiménez Belmonte (Morenito), ya que por aquellas tierras no solo no alcanzaría prestigio y fortuna, sino que le esperaría la muerte. Participa el 10 de abril de 1910 en un festejo que tiene lugar en Santa Ana del Livramento (Brasil) y al parear a “Vencedor”, de la divisa de Anastasio Martín –res que ya había sido toreada tiempo atrás en Montevideo (Uruguay)-,es alcanzado por el cornúpeta , que le produce tan importantes heridas que expira pocas horas más tarde."

Solo para efectos ilustrativos


Punto donde convergen las ciudades de Santa Ana de Livramento (Brasil) con la ciudad de Rivera (Uruguay). Se le conoce como la “Frontera de la Paz”,  porque sus habitantes transitan libremente entre ambos países hermanos.
Cortesía del Sitio Web: http://.yuglo.com

RAFAEL ALONSO BERTOLI "EL CHATO" (1862 - 1910)

Rafael Alonso Bertoli "El Chato"
De la hemeroteca de don José Antonio Román Romero

Picador, nacido en el pueblo de la sierra norte de Cádiz, falleció el 3 de junio de1910, con la luz de la razón extraviada, muy seguramente como consecuencia de los golpes recibidos en la cabeza en el desempeño de esta dura profesión. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega).

De esta inobjetable víctima de los toros cita don José Antonio Román Romero, el historiógrafo taurino español radicado en México en su visitado Blog en Internet "De Hombres Toros y Caballos".- Hijo del teniente de la Guardia Civil don Ramón Alonso Mayoral y de doña Casilda Berta fue el picador Rafael Alonso y Bertoli, "El Chato", nacido en Olvera (Cádiz) el día 11 de septiembre de 1862; cuando tuvo edad para dedicarse a alguna ocupación comenzó a trabajar en el oficio de cerrajero, por el que, desde luego, no manifestó inclinación alguna; pero, en cambio, mostró grandes deseos de ser torero de a caballo, consecuencia, sin duda, del mucho entusiasmo que desde niño sintió por la equitación, tal vez por practicarla desde su más temprana edad en el cuartel donde habla nacido. Residió casi siempre en Sevilla, y la protección recibida del excelente picador Manuel Bastón le facilitó el aprendizaje, pues por recomendación suya empezó a picar en las novilladas en 1881, cuando apenas con-taba diecinueve años. Las primeras corridas serias las toreó a las órdenes de Manuel Fuentes, "Bocanegra"; se presentó en Madrid, agregado a la cuadrilla del "Espartero", en la Segunda Corrida de Beneficencia del año 1886, celebrada el 19 de septiembre ("Frascuelo", Ángel Pastor, Mazzantini y "El Espartero", con cuatro toros de don Antonio Hernández y otros cuatro de don Enrique Salamanca) ; al final de aquel año formó parte de la plantilla de picadores de Fernando Gómez, "El Gallo"; en el invierno de 1887-88 estuvo con "Guerrita" en La Habana, Cuba, y cuando, al terminar la temporada de 1890, separóse "Badila" de la cuadrilla de Mazzantini, le reemplazó éste con Rafael Alonso.

Con figura brava y briosa, valiente y hábil delante del toro, picador bien enterado y dotado de gran voluntad, en el año 1891 se colocó en primera línea, formando con "Agujetas", "Badila" y "Pegote" el más lucido cuarteto de varilargueros que hubo en la última década del pasado siglo. Junto a Mazzantini hizo sus mejores campañas; no le abandonó hasta que tan famoso estoqueador dejó la profesión, y quince años en una cuadrilla tan señalada como la de don Luis representan un ejercicio muy considerable, una actividad fecunda y bien trabada que los aficionados de su tiempo estimaron en cuanto valía. Dicho Mazzantini le profesó siempre gran cariño y llegó a tener con él las mismas consideraciones que si de un individuo de su familia se tratara, a las que correspondió "El Chato" con el cariñoso respeto que se puede guardar a un hermano mayor.

Frecuente era en aquel don Luis Mazzantini y Eguia, tan ampuloso y amigo de todo ripio en la conversación, llamarle con acento entre humorístico y solemne: ¡Señor Alonso...! Al retirarse el repetido matador guipuzcoano ingresó "El Chato" en la cuadrilla de Antonio Montes; a mediados de la temporada de 1906 pasó a la del "Algabeño", en la que también permaneció poco tiempo, y después se esfuma, deja de estar en circulación, como si a un picador de tan aventajadas partes como él le tuvieran reservada los hados una nueva vida, pero es que en la del buen Rafael Alonso coincidió el eclipse con la iniciación de una crisis que habría de tener lamentable solución. Aparte de sus condiciones de artista, tan elogiadas por todos sus contemporáneos, decian cuantos llegaron a cultivar su trato que era muy simpático y uno de los hombres más honrados que podían encontrarse, además de, tener una gracia muy acusada y personalísima que le granjeó el cariño y la amistad de personas de clase elevada, pues hay que advertir que Rafael Alonso fue hombre culto, de una cultura relativa, claro está, pero con rasgos característicos que a veces le hacían filosofar ingeniosamente a su manera.

El defecto de su apéndice nasal contribuía principalmente a hacerle, físicamente, feo de verdad, y él era el primero en hacer alarde de tal fealdad diciendo que no habla "hombre más feo y de cara más rara en España y América". De modo es que, "a confesión de parte..." Hombre ahorrador y de vida metódica, consiguió reunir, si no una gran fortuna, el capital necesario para poder pasar una vejez serena; pero la fatalidad no le permitió disfrutar lo que con tanto peligro fue acumulando como laboriosa hormiga. Como todos los picadores de su tiempo, sufrió muchas y fuertes caídas, y entre sus percances de mayor importancia, o que mayor resonancia tuvieron, debemos señalar el de su cogida en Madrid el 31 de mayo de 1896. Se celebraba la Undécima Corrida de Abono, con los diestros Mazzantini, Reverte y "Algabeño" y seis toros del duque de Veragua para picar al segundo de éstos, llamado "Sereno", (sardo por la cara, por la capa negro, bien colocadito, con el cuerpo lleno, bonito de estampa y fino de remos), según escribiera un revistero de tal corrida formaron la tanda "Agujetas" y "El Chato": y al poner éste la segunda vara cayó al descubierto.


Rafael Alonso Bertoli "El Chato"
De la hemeroteca de don José Antonio Román Romero

El toro, pegajoso, hizo por el bulto y le corneó varias veces, sin que los matadores pudieran evitarlo, a pesar de acudir solícitos al quite, y recurrir Mazzantini al coleo, y el resultado fue que Rafael Alonso sacó del trance una herida de ocho centímetros, en la región axilar, y otra de tres en la cara interna superior del brazo izquierdo, de cuyo percance se habló mucho por coincidir con el que el mismo toro ocasionó al valiente y popular "Reverte", al recetar éste una gran estocada. El notable picador tuvo muy lamentable fin; los muchos porrazos sufridos desde su juventud le llevaron a un estado de propensión a las alucinaciones, a los estados patológicos del espíritu, hasta hacerle perder la razón y llevarle a un estado que inspiraba verdadera lástima a todos los que le habían conocido siempre de buen humor, siempre con una frase de gracia en los labios, y, completamente loco, dejó de existir, en Sevilla, el día 3 de junio del año 1910.