MANUEL CUADRADO "GORDITO " (XXXX - 1910)

Solo para efectos ilustrativos
“Suertes de Rejoneo” (1945)
Obra del pintor Andrés Martínez de León (Coria del Río, Sevilla, 1895-1978)

Banderillero que el 14 de agosto de 1910, en la plaza de San Luis Potosí (México),  sufrió una cornada de 10 centímetros en la región isquiorectal derecha, de funestas consecuencias, pues falleció tres días después.

El maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere de este lidiador, que << Manuel Cuadrado (Gordito), banderillero natural de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), que trabajó en la corrida celebrada en la Plaza de Toros de San Luis Potosí el 14 de agosto de 1910, en la que sufrió una cornada mortal por un toro de Guantanamé, de 10 centímetros de profundidad en la región isquiorectal derecha, de funestas  consecuencias. Su campo de actividad fue México, aunque no se sabe si era español o mexicano. El picador José Cerón (Conejo) trabajó en la citada corrida. En ella alternaron los espadas Diego Rodríguez (Silverio chico) y Eduardo Leal (Llaverito). Hijo de padres labradores, a los 10 años Manuel Cuadrado ya ayudaba a su progenitor en las faenas del campo. A los dieciocho años pasó a trabajar a las salinas de San Carlos, y un día acompañó a unos amigos a un herradero y toreó un becerro magistralmente. Se hizo miembro de una sociedad taurina constituida en Sanlúcar, interviniendo en las novilladas que se celebraban con frecuencia en dicha ciudad y además acudía a las capeas de los pueblos. En la antigua Plaza de Toros de Cádiz vistió por primera vez de luces, hacia el año 1883, tomando parte como banderillero en una vacada, y tan afortunadamente que fue muy aplaudido. Dedicado plenamente al toreo, en 1884 embarcó para La Habana con José Machío, permaneciendo con él hasta 1888, en que ambos regresaron a España y en cuya cuadrilla figuró como uno de los primeros banderilleros; y recorrió en Cuba con su jefe toda la Isla, dejando muy buen cartel en las Plazas de Toros de Matanza, Sagua la Grande y San Antonio de los Baños. En la de esta última mató un toro por primera vez, y del público de La Habana se despidió matando cuatro novillos admirablemente. Pasó a México y en algunas de sus plazas se presentó como matador –tal vez en la Plaza de Toros San Pedro en Zacatecas-, y como banderillero a las órdenes de Vicente Ferrer, en la de Veracruz. Luego se incorporó a la cuadrilla de Cayetano Leal, en la que permaneció dos años. Luego toreó junto a Manuel Caballero y a Vicente Ferrer, y acompañó a éste a Guatemala, donde fue gravemente herido en la sexta corrida de las veinte en que había tomado parte. Restablecido, volvió a España y toreó varias veces en la plaza de toros de El Puerto de Santa María (Cádiz) a las órdenes de Luis Mazzantini. En algunas Plazas de Toros de la Península alternó como matador de toros con Potoco y el Loco. Marchó a La Habana nuevamente con Manuel Hermosilla, y su labor de banderillero produjo grandes entusiasmos. Vuelto a España, toreó dos novilladas, una en Cádiz y otra en Trebujena, alternando con Bombita y (el Pipa). En 1894 visitó por tercera vez La Habana en la cuadrilla de Manuel Hermosilla; trabajó con él algunos meses, y luego con el Ecijano. Con éste espada pasó a México como banderillero, pero mató toros en varias plazas: en las de Puebla de los Ángeles, Toluca y León (Guanajuato). Se desenvolvió, pues, principalmente por las plazas de América. "

De él cita, don Juan José de Bonifaz, el cronista, que fue << más conocido en los coliseos hispanoamericanos que en los españoles, el sanluqueño Manuel Cuadrado (Gordito), que durante años compaginó las funciones de novillero con las de peón y banderillero, caería para siempre al intervenir en el festejo que se celebró en San Luis Potosí (México) el 14 de agosto de 1910. Un astado de la ganadería de Guadané le cogió en tal fecha y como resultado de las lesiones sufridas expiró el día 17 del mencionado mes de agosto de 1910. "

En el apartado de efemérides de la acreditada página de Internet de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia en México (ANCTL), refieren que el 14 de agosto de 1910, <<El banderillero español Manuel Cuadrado "El Gordito" sufre mortal cornada en San Luis Potosí por un toro de Guanamé de la que moriría tres días después en corrida que torean Diego Rodríguez "Silverio Chico" y Eduardo Leal "Llaverito">>, lo que viene a aclarar el nombre correcto de la ganadería del toro asesino.

JOSÉ GALLEGO MATEO " PEPETE III " (1883 - 1910)

Foto cortesía de
http://www.laverdad.es/murcia/v/20100907/sociedad_murcia/cien-anos-muerte-pepete-20100907.html

Su nombre era José Gallego Mateo pero, acaso por capricho, se anunció en los carteles como “José Claró”. Había nacido en Sevilla el 19 de marzo de 1883. Lo cierto es que causó gran revuelo en su presentación de alternativa el 28 de septiembre de 1905 ante sus paisanos, que vieron en él poco menos que una promesa cierta del toreo; tenía el hombre, desde luego, buenas cualidades artísticas y no andaba falto de valor. Pero no le respondían las facultades físicas. No obstante, se presentó en Madrid el 11 de mayo de 1905 para actuar en una novillada de ocho reses --la mitad del hierro de Veragua y la otra mitad de Bañuelos, alternando con “Regaterín”, Bienvenida y “Angelillo”. Y aquel mismo año, el 28 de septiembre, se hizo matador de toros en Sevilla, en una corrida de Murube, apadrinado por “Bonarillo” y como testigo Ricardo “Bombita”, doctorado que confirmó el 27 de mayo de 1906 en una corrida de beneficencia en la que Antonio Moreno “Lagartijillo” le cedió un toro de Veragua, figurando también en el cartel Antonio Fuentes y Antonio Montes.

Fue “Pepete III” muy castigado por los toros, pues durante cinco años que permaneció en la categoría superior sufrió nada menos que siete cornadas graves y, como trágico epílogo, la hórrida cogida postrera que le propinó en la Plaza de la Condomina de Murcia, el 7 de septiembre de 1910, el toro de nombre “Estudiante” y negro de capa, que abrió plaza, de la dehesa de Parladé, durante un quite al salir de la segunda vara, y  que fue causa de su muerte media hora después en la enfermería de la plaza. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

Otros cronistas refieren el trágico suceso de la siguiente manera: Corneado en el muslo derecho con rotura de la femoral cuando le estaba dando un quite a cuerpo limpio para salvar a dos compañeros en Murcia el 7 de septiembre de 1910 por el toro "Estudiante" de la dehesa de Fernando Parladé. Murió en la enfermería de la plaza  a las cinco y media de la tarde. Ese día compartía cartel con Rafael González “Machaquito” y Ricardo Torres "Bombita".

Por su parte el reputado historiador taurino,  don Juan José Bonifaz Ybarra,  difiere de lo anterior, al comentar en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << el referido primer espada  recibió una tremenda cornada en la ingle izquierda durante el primer tercio de la corrida; su crónica biográfica completa dice << José Gallego Mateo, que en los carteles figuraba como José Claró, por ser éste al apodo que utilizó su padre, encontró el mismo fin que quien fuera su rival, en su época de novilleros, el ya reseñado “Serranito” . La breve historia taurina del sevillano Pepete (III) esta jalonada de cogidas y cornadas, ya que a su reconocido valor se unía una patente escasez de ligereza y habilidad. Sustituye a Ricardo Torres (Bombita) en la corrida contratada por éste el 7 de septiembre de 1910 en Murcia, en la que debía de alternar mano a mano con Rafael González (Machaquito) en la lidia de ganado del hierro de Parlade. El toro que abrió plaza, “Estudiante” de nombre y negro de capa, le infirió durante el primer tercio tan tremenda cornada en la ingle izquierda que la muerte se produjo aquella misma tarde. El apodo de “Pepete” se cobraba así su tercera víctima. "

A las seis cuarenta de la tarde del 7 de septiembre de 1910, en la misma enfermería de la plaza de toros de Murcia, perdía la vida "el infortunado y valiente espada José Claro 'Pepete', a consecuencia de la terrible cornada que le infirió el primer astado de la tarde. Ese día no iba a torear, por una pequeña diferencia de dinero con la empresa, pero lo hizo para sustituir a 'Bombita', indispuesto, quien se lo había pedido, y que esa tarde debía de participar en un mano a mano con 'Machaquito'. Antes de comenzar la corrida el diestro había redactado unos telegramas, para enviar a familiares y amigos, en los que podía leerse: "Sin novedad". Aquel toro que acabó con la vida de 'Pepete' llevaba por nombre 'Estudiante': era negro, de la ganadería de Parladé, marcado con el número 15, y se mostró «bien puesto de cuerno y de mucha romana». Salió rebotado de una vara que le había colocado el picador 'Magito'. El diestro fue a recogerlo para que volviese a entrar al caballo. Algo embarullado, «tropieza con el asta de la res, que no tiene la codicia de coger, ni casi se entera del suceso». Así, más o menos, lo contaba 'El Liberal' de hace un siglo. Una cornada mortal que parecía, a los ojos del público y del propio torero, un tropiezo cualquiera, pero que acabó en auténtica tragedia taurina. 'Pepete' cayó, se levantó inmediatamente y dio unos cuantos pases, hasta que percibió el calor de la sangre. Se echó mano al muslo, notó qué le sucedía y sacó la mano, totalmente roja, de la entrepierna, para llevársela a la cabeza. Cayó en los brazos de su mozo de espadas, para no levantarse más. La muerte de 'Pepete' se expandió por la ciudad como la pólvora. La versión oficial fue que hasta seis médicos lo atendieron en la enfermería de la plaza, pero nada pudieron hacer. La cornada «había causado profundos destrozos. Era mortal de necesidad, y solo por habérsele cortado tan pronto la hemorragia y habérsele administrado las inyecciones oportunas pudo vivir poco más de dos horas». De los labios del diestro, todavía consciente, escucharon los médicos su desesperada despedida. 'Pepete' no cesaba de mostrar su dolor. Bañado en sudor decía: «Me muero, madre mía». Dirigiéndose a su mozo de espadas le gritaba: «No me dejes, Manuel que me muera. ¡Qué lástima! ¡Con lo bueno que había venido hoy a la plaza!». Ya antes de alcanzarlo la muerte, cuando lo llevaban a la enfermería, a su mozo también le espetaba:«No duro ni dos minutos. Te quedas sin matador. Toma estos besos para mi mare y mis hermanas». La última frase que se le escuchó fue: «! Ay, mare mía! ¿Qué vas a hacer ahora con esas doce bocas?». Dejaba una madre anciana, tres hermanas y un hermano, y… un «capital de una sesenta mil pesetas entre fincas y alhajas». Su cadáver, amortajado por 'El Chano' y El Arriero', picadores de 'Bombita', fue colocado en el centro de la enfermería, entre cuatro cirios, y sobre un paño negro. 'Machaquito' hubo de lidiar toda la corrida. Tremendamente afectado, no quiso ir a la enfermería. Después, se presentaría ante el cadáver, con los ojos llorosos, y exclamó: «¡Qué triste es la vida!. Ilusiones, valentía, dinero, todo queda aquí. La vida es una mentira. Que no falte nada en estos tristes momentos». A lo largo de la tarde y de la noche, fueron muchos los vecinos de Murcia que se concentraron en torno a la plaza de toros. Abundaban los aficionados que dejaban pasar las horas comentando la desgracia. «La severa mole de la plaza parecía un norme catafalco, dedicado al valeroso 'Pepete'. La Guardia Civil y los municipales ponían orden para que el público entrase a visitar el cadáver por tandas». A las dos de la madrugada, el gentío desfilaba ante el cadáver. Lo velaban las cuadrillas de 'Machaquito' y 'Bombita' y el empresario Jenaro Albaladejo. Al día siguiente se ofició el funeral, en la parroquia de San Juan. El cadáver del torero fue depositado en un lujoso ataúd, y transportado hasta el templo, junto a varias coronas, en un coche tirado por seis caballos. Luego fue trasladado al cementerio de Nuestro Padre Jesús, donde sería embalsamado antes de ser trasladado a Sevilla. Los periódicos siguieron informando de todo sucedido hasta que el cuerpo de 'Pepete' recibió sepultura. Y se contaba que no había sido posible conservar la cabeza del atroz 'Estudiante', porque se avisó de su conservación, cuando ya estaba destrozada. 'El Farol', mozo de espadas del torero, sí se llevó los cuernos del toro mortal. Sucedió algo contradictorio, que levantó ampollas. En Murcia, 'El Farol' había mostrado su agradecimiento al «pueblo murciano, a la empresa, autoridades y otras entidades por las muestras de afecto y simpatía que han dado a su desgraciado matador»; pero cuando el cadáver del 'Pepete' arribó a Córdoba, en el viaje hacia Sevilla, declaró: « ¡Qué infamia! Murió sin curarle y se desangró. Los médicos, en seguida que le vieron se marcharon a continuar viendo la corrida, y me quedé solo en la enfermería». Esta afirmación provocó, por supuesto, tanta consternación como la que se vivía por la muerte del torero. 'El Liberal' hacían frente a estas palabras, y las achacaba al «natural dolor del mozo de estoques, que le hacen incurrir en exageraciones que en honor a la verdad no nos creemos». Había informado el periódico de que, «cuando ingresó 'Pepete' en la enfermería, había seis o siete médicos, entre los que se encontraban distinguidos operadores»; y que, a los dos minutos escasos de la llegada del diestro herido, el médico Emilio Meseguer, que se presentó voluntariamente, pese a que no pertenecía al cuerpo médico del coso, había conseguido contener la hemorragia, cogiéndole con pinzas los vasos más importantes. Si no se le operó en el acto, fue por el gran decaimiento que el torero mostraba por la pérdida de sangre. Se le colocaron inyecciones de suero, cafeína y éter, y se aplicaron cuantos recursos científicos fueron posibles. Pero la herida era mortal, porque el cuerno de 'Estudiante' había cortado la arteria femoral y la vena sáfena, «desangrándose principalmente desde el redondel a la enfermería». Uno de los médicos, Mariano Precioso, envió una carta al periódico en la que decía que, junto a sus compañeros, se creía obligado a «afirmar públicamente, que cumplimos con nuestro deber, como médicos y como hombres, permaneciendo en nuestro puesto hasta que lo juzgamos completamente innecesario». Cuando el periódico volvía a informar de la llegada del cadáver a Sevilla, 'El Farol', dirigiéndose a Antonio Soto, apoderado del fallecido torero, le dijo: «¡Ay, don Antonio, qué infamia! El pobrecito murió sin que lo curasen, se desangraba por momentos y los dos médicos que entraron en la enfermería solo le reconocieron a la ligera la herida, y después de meterle unas pinzas y ponerle una plasta de algodón, se marcharon a ver estoquear al primer toro a 'Machaquito', pretextando que no podían curarle, hasta que no llegase una medicina que habían mandado traer. Allí quedé solo con el pobre José, que se ahogaba y que me pedía que le pusieran inyecciones de morfina, que le calmasen los agudos dolores que sentía. Cuando se lidiaba el cuarto toro llegó la medicina, que eran tubos de suero. Empezaron a inyectárselos, sin verle más la herida; y por torpeza del encargado de la inyección se rompió lo aguja, que quedó dentro del cuerpo. Le pusieron otra y le inyectaron dos o tres tubos; pero ya no había remedio; falto de sangre por la hemorragia, fue apagándose hasta que expiró». Verdad o mentira, 'Pepete' vivía con el presentimiento de que su vida acabarían entre las astas de un toro. En la lista de socios del montepío taurino, llevaba el número 13. No había conseguido que le cambiasen ese número fatídico que le perseguía. Gran parte de Sevilla se vistió de luto en el entierro del diestro. El pueblo, «amante de su ídolo popular, ha dado prueba de indescriptible cariño al infortunado torero. Ni en los entierros de Espartero, Reverte y Montes hubo tanta concurrencia».
Fuente: Don Pedro Soler
http://www.laverdad.es/murcia/v/20100907/sociedad_murcia/cien-anos-muerte-pepete-20100907.html

MANUEL CORZO ANDALUZ "CORCITO" (1890 - 1910)

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Obra del excelso pintor español Horacio Lengo Martínez  (Torremolinos, 1838-1890)

Matador de toros de alternativa en Méjico, nacido en octubre de 1890,  originario del barrio de Triana en Sevilla, que debuta en esa plaza toreando ganado de Salas, después lo hace en Madrid sin pasar de la mediocridad en su labor torera. Al término de la temporada de 1899 viaja a México y en su capital,  el 4 de febrero de 1910 recibe la alternativa de su protector el matador Antonio Fuentes y Zurita, en un mano a mano con cuatro toros de la dehesa de “El Cazadero” y dos de la ganadería de Miura. Establece su residencia en México formando hogar, y continuando su labor en tierra azteca, tras torear muy pocas tardes en España después de su alternativa. Actuando en aquel país, concretamente en la ciudad de San Luis Potosí, el 23 de octubre de 1910, recibe una cornada de un toro de la dehesa de Agostadero, que le penetra por la cavidad abdominal, provocándole la muerte el día 27 de octubre de 1910 a resultas de peritonitis. Esa tarde toreaba con Manuel Lavín "Esparterito".

 

Al respecto,  el cronista hispano-zacatecano,  don Juan José Zaldívar Ortega, refiere que << Manuel Corzo Andaluz (Corcito), matador sevillano, nacido hacia el año 1879, y que falleció el 27 de octubre de 1910, a la edad de 31 años, a consecuencia de la cogida sufrida el 23 de octubre de 1910 cuando toreaba en San Luis de Potosí ganado de Agostadero. Al dar un pase con la derecha al tercero, a tiempo que salía del callejón, adonde había saltado, fue enganchado por la pierna derecha, resultando de una gravísima cornada que se adentraba en la cavidad abdominal. "

 

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de su trágica singladura taurina  que << protegido por Antonio Fuentes, el trianero Manuel Corzo Andaluz (Corcito), no pasó de la mediocridad en su labor torera. Al término de la temporada de 1899, viaja a la república mexicana y en su capital su mecenas le otorga la alternativa el 4 de febrero de 1900, en una vis a vis en el que se lidiaron cuatro reses de la vacada de El Cazadero y dos de la de Miura. No regresa a su patria, allí forma su hogar y prosigue su labor en los ruedos. El 23 de octubre de 1910, actúa en la plaza de San Luis Potosí, siendo herido de gravedad en el vientre por un cornúpeta de la divisa de Agostadero. Presentada la peritonitis, dejaría de existir el inmediato día 27. "

El 23 de octubre de 1910 en la plaza de la ciudad de San Luis Potosí el diestro sevillano Manuel Corzo Andaluz "Corcito" sufre gravísima cornada en el muslo derecho por el toro llamado "Bailador" de la dehesa de El Agostadero y que le provocaría la muerte cuatro días después. Su alternante fue el madrileño Manuel Lavín "Esparterito". (Fuente: Efemérides Taurinas del 23 de octubre/ http://suertematador.com)

ANTONIO "EL LARGO " (XXXX - 1910)

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Cantillana (Sevilla)

Cortesía del Sitio Web: http://.turismosevilla.org

Un ayudante del conocedor de la famosa vacada de Miura, Antonio (el Largo), fue mortalmente corneado por una becerra de tal divisa el 23 de noviembre de 1910 en una dehesa de Cantillana (Sevilla). Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capitulo 7, Página 189. 

ANTONIO SORIANO " MAERA CHICO " (XXXX - 1910)

Cortesía
De la hemeroteca de don José Antonio Román Romero

El 30 de diciembre de 1910, muere en la Ciudad de México el banderillero madrileño Antonio Soriano “Maera Chico” a consecuencia de un balazo que, accidentalmente, le disparó el picador Antonio Viñó “Inglés Chico”, también de la capital española. (Fuente: Efemérides taurinas del 30 de diciembre/ http://suertematador.com)

La versión anterior queda empañada si se lee la nota del periódico mexicano “El Imparcial” publicada en la capital mexicana el 31 de diciembre de 1910 y reproducida en Madrid por el Diario ABC, donde refiere que << en un cafetín de la sexta demarcación en México D.F., departían amigablemente el Maera y el Inglés, acompañados de los diestros Antonio Vargas (Negrito) y Manuel Dionisio Fernández. Cenaban y bebían relatando entre copa y copa las azarosas anécdotas de sus correrías taurómacas, cuando entre el Inglés y el Maera surgió una disputa, sin fundamento grave, que, a no haber estado los cerebros tan caldeados, no hubiera tenido tan fatales consecuencias. Cruzáronse mutuas frases malsonantes, y el Inglés se levantó de su asiento, sacó una pistola, sonó un disparo y el proyectil hirió en la frente al Maera, cayendo este por tierra, gravemente herido y bañado en sangre. Aterrados quedaron los acompañantes, y lo mismo “Negrito” que Manuel Dionisio exclamó. ¿Qué has hecho, inglés? El gendarme que estaba más cerca del lugar del suceso avisó a la sexta demarcación de policía, y seguidamente ocurrió el comisario al teatro de la tragedia. En una camilla fue trasladado Maera a la comisaría, y más tarde a la inspección médica, donde no había un solo facultativo que curase al infortunado torero, que llegaba agonizante. Fue llamado el doctor Cuesta, quien atendió al herido de una manera provisional, puesto que a él no le correspondía intervenir, limitándose sólo a poner un vendeje para cortar la hemorragia. Al declarar los testigos de la tragedia, dijeron que el inglés sacó la pistola sin el ánimo de herir a su compañero. >>

 

A las cuatro de la tarde del día 2 de enero recibió sepultura en el panteón español de la Ciudad de México. Al acto asistieron los matadores de toros, Jerezano, Moreno de Algeciras, Cocherito de Bilbao, El Boto, Lagartijillo Chico, Félix Velasco, Manuel Dionisio y varios banderilleros, novilleros y picadores. El picador que ha tenido la desgracia de matar a su compañero ha sido Antonio Viñó “Inglés Chico”, hermano de Manuel Viñó (ó Vigneau), como se le anunció en algunos carteles, que perteneció con Cigarrón a la cuadrilla de Emilio Torres, y hoy se dedica a explotar una acreditada marca de vino amontillado. (Fuente. Diario ABC de Madrid del 23 de enero de 1911)

 

Hacia el 24 de febrero de 1911, el madrileño diario ABC informa que << en los periódicos de Méjico leemos detalles relativos a la libertad del picador Antonio Viño (Inglés Chico), quien, como saben los lectores, tuvo la desgracia de herir de muerte a su compañero Maera Chico al disparársele una pistola. Salió de la prisión el día 3 del corriente, mediante el depósito de 500 pesos, como fianza. >>

Refiere el cronista Rafael Gómez Lozano (Dientefino) haber leído en "el Cossío", Tomo 3, Página 998, que << VIÑO (ANTONIO) Inglés Chico. Picador de toros. Había nacido en Sevilla y era hermano de Manuel, el picador de Emilio Bomba. Actuó la primera década de este siglo, y figuró alguna vez en la cuadrilla de Rafael "El Gallo". En 1910, estando en Méjico examinando una pistola, causó la muerte involuntariamente al disparársele a su compañero de cuadrilla Antonio Soriano (Maera Chico). Nada más sé de él después. >>

Del Diario ABC de Madrid del 8 de septiembre de 1912, colijo que Antonio Viño García "Inglés Chico" (nacido en Camas Sevilla el 10 de marzo de 1862), ya estaba muerto para esta fecha, ya que informan que la Asociación de Toreros, le dio una ayuda en el mes de agosto de 1912, de 1,000 pesetas, por fallecimiento del socio, a su madre Manuela García, lo que indica que no pasaron siquiera dos años entre la muerte de Antonio Soriano "Maera Chico" y la de su agresor. ¿Castigo divino?

Don José Antonio Román Romero, el historiógrafo taurino, refiere una historia diferente respecto a cómo se dio la tragedia al contarnos que: En suceso en el que la fatalidad ha actuado como principal factor, es el motivo que ha privado de la vida al conocido banderillero sevillano Antonio Soriano, apodado "Maera chico".Y es tanto más de lamentar el incidente desgraciado, cuanto que el causante lo ha sido involuntariamente.

El suceso ocurrió en México, el 30 de Diciembre de 1910 "Maera chico" y el picador Antonio Viñó (Inglés), eran dos amigos, cuya intimidad llegaba hasta el extremo de residir en la misma casa. El día del hecho, salieron juntos, como de costumbre, y al regresar a su domicilio para cenar entraron en un establecimiento de bebidas para tomar unas copas. En ese intermedio, y discutiendo sobre la campaña que haría en la actual temporada el diestro Antonio Fuentes, marchó al retrete "el Inglés". Hay que indicar que el pobre "Maera chico" sentía un temor irresistible a las armas de fuego, lo cual servía para que los amigos bromearan con él respecto a ese miedo, y esto le indujo al "Inglés" a chancear una vez más al "Maera", presentándose ante él con una pistola en la mano.

El "Maera", al verle entrar con el arma, le indicó que apuntara a otro sitio, por lo peligrosos que resultan esos aparatos, y cuando decía esto, se le escapó el tiro al "Inglés", dándole un balazo a su amigo en la cabeza que cayó al suelo exánime. Inmediatamente fue trasladado el herido a su domicilio y llamado en su auxilio el doctor Cuesta, practicó éste la primera cura, pero no pudo hacerla todo lo detenida que las circunstancias exigían, pues esto compete en estos casos al forense; avisada la comisaría, el médico de la misma no se encontraba en el cumplimiento del deber, y ello hizo precisos muchos trámites, hasta que se autorizó al doctor Cuesta a llevar a efecto la cura. Cuando ésta se hizo ya era tarde, y solo pudo apreciarse que la bala estaba alojada cerca del cerebro. El infeliz murió a las once de la mañana.

MIGUEL REGY "SEÑORITO MEXICANO" (18XX - 1911)

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“Un día lluvioso en la plaza de toros”

Obra del ilustre pintor español Eugenio Lucas Villamil (1858-1918)

Novillero de segundo plano, motejado con el sobrenombre de "Señorito Mejicano", desconocido en España, toreaba mano a mano en la plaza mejicana de San Pedro de las Colonias,  en el norteño estado de Coahuila, con el también novillero José Gómez, "Mestizo", y al entrar a matar al sexto novillo de la dehesa de San Pedro,  fue empitonado por el pecho y golpeado contra la barrera, resultando herido de tal consideración, que fallecería de inmediato. El hecho tuvo lugar el 11 de enero de 1911.

 

Al respecto de la suerte de este desconocido lidiador, el cronista Juan José Zaldívar Ortega, refiere que <<Miguel Regy (Señorito Mexicano), matador de novillos, desgraciadamente célebre por su espantosa muerte el 11 de enero de 1911, en la Plaza de Toros San Pedro de las Colonias (muy cerca de Torreón, Coahuila, Méjico). Cuando se disponía a entrar a matar al sexto, éste se le arrancó súbitamente –había hecho plena conciencia de donde estaba el diestro y actuó con verdadero sentido- dándole mortal cornada en el pecho con tal ímpetu que la punta del cuerno le salía por un omoplato. La muerte del infeliz torero fue, pues, instantánea. Le acompañaba aquella tarde en la lidia José Gómez (Mestizo). Regy fue, como resulta lógico pensar, un modestísimo novillero, que sólo resaltó por su trágica muerte. "

 

El erudito taurino Juan José de Bonifaz, cita de su infortunio, que << totalmente desconocido en España fue Miguel Regy (Señorito Mejicano), del que únicamente queda noticia de su trágico fin. Toreaba mano a mano con José Gómez (Mestizo) en la plaza de San Pedro de las Colonias, en el estado azteca de Coahuila de Zaragoza, y al estoquear al sexto novillo es empitonado por el pecho y zarandeado contra la barrera, resultando con heridas de tal consideración que el deceso se produjo de forma prácticamente instantánea. Corría la tarde del 11 de enero de 1911. "

FRANCISCO GARCÍA GURREA (1890 - 1911)

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“Tauromaquia”
Obra del prolífico pintor orgullo de Manresa, Ernest Descals

Refiere la página web española “Encierro San Fermín”, que gracias a las investigaciones de hemeroteca que en 2002 realizó Unai Alduán Colmenares, se ha descubierto un nuevo fallecido de las tradicionales fiestas de San Fermín. Aunque no figura en las estadísticas oficiales, el 18 de enero de 1911 el diario “Pensamiento Navarro”,  recogía la siguiente noticia: “A los 21 años de edad ha fallecido en esta ciudad, a consecuencia de las lesiones sufridas en uno de los encierros de toros que se lidiaron en las últimas fiestas de San Fermín, Francisco García Gurrea. Descanse en paz”. Según parece, Francisco García Gurrea, natural de Falces, fue arrollado por un astado de Villagodio y pisoteado por un montón de mozos que se produjo en la entrada a la antigua plaza de toros (ubicación actual del Teatro Gayarre). Los efectos devastadores de una  tuberculosis que padecía y seguramente acelerados sus efectos por los traumatismos recibidos en el encierro (Al parecer hasta recibió dos puntos de sutura en la oreja), terminaron con su vida el citado 18 de enero de 1911, aunque no se puede demostrar que contrajera la enfermedad como consecuencia de esas heridas, por lo que injustamente no figura en el listado oficial de los fallecidos, a pesar de la noticia desplegada en el referido diario navarro, donde claramente explica que falleció a consecuencia de las lesiones sufridas.


Aspecto de la abandonada plaza de tientas de Villagodio, en Coreses, Zamora. | Pablo M. Gil
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/14/castillayleon/1247559604.html

El martes 14 de julio de 2009, el diario virtual español "Elmundo.es" publicó una editorial de don César Mata titulada "La trágica leyenda de los bravos toros de Villagodio", donde refiere textualmente que: Adentrarse en la finca San Pelayo, en el zamorano término municipal de Coreses, es recorrer un amplio escenario de la historia del toreo. Aquí pacieron las reses de la famosa ganadería del Marqués de Villagodio. Su cercanía al río Duero, que enfila una recta caudalosa hacia Zamora, otorga humedad a estos pagos, en los que se conservan los corralones que durante décadas sirvieron de cobijo y laberinto para encerrar a estas reses. Su plaza de tientas, de forma cuadrada y con las paredes desconchadas, rezuma sabor de lidias antiguas y toreros poderosos. Los toros de esta divisa, que lucía los colores verde, blanco y amarillo, han pasado a la historia por muy diversos motivos: sonados éxitos de figuras del toreo, vueltas al ruedo y salidas en hombros de sus mayorales ante el encastado juego de sus reses, y, también... una trágica leyenda de muerte con el sello estampado de sus pitones. Recorrer los campos, de buenos pastos, que rodean el caserío y las instalaciones, nos sitúa en tiempos de gentes curtidas en el trasiego de reses, la brega a caballo de vaqueros y mayorales con toros indómitos... El viejo embarcadero conserva en su memoria el paso lento de astados conducidos hacia plazas lejanas, último destino tras una vida regalada. Desde la creación de esta vacada, que se refleja en los libros como acaecida en el año 1892, cuando el entonces Marqués de Villagodio adquirió vacas de la ganadería del Duque de Veragua y sementales de Palacios, hasta su definitivo abandono por la noble familia, tras sucesivos pasos entre hermanos y descendientes, dos acontecimientos marcan el margen luctuoso de este hierro.

El primero de esos trágicos acontecimientos se reseña en Pamplona. No en el ruedo, sino en la entrada a la plaza de toros, en el encierro de San Fermín. Sucedió el mismo día del patrón de la capital navarra, un 7 de julio de 1910, cuando el joven Francisco García Urrea, natural de Falces, de 21 años de edad, sufrió una cogida en un inmenso montón que se formó en el umbral del coso. Moriría con posterioridad, tras una infección que no pudo superar. Hasta hace pocas fechas el primer muerto en la estadística de los sanfermines se situaba en 1924, pero recientes investigaciones han alejado en el calendario a la primera víctima, del mismo modo que han situado a la vacada de Villagodio en una primera línea de ganaderías 'trágicas'.

Dieciséis mozos muertos en los siempre arriesgados encierros pamplonicas. Divisas como las de Miura, Osborne, Cebada Gago, Torrestrella y Santa Coloma comparten la negra condición de sus letales astados con la zamorana del Marqués de Villagodio. Pero no fue Francisco García Urrea la única víctima de esta divisa. Once años después, en 1921, el 5 de junio, el matador de toros Ernesto Pastor, natural de Puerto Rico, resultó corneado de gravedad por el toro Bellotero, marcado a fuego con el hierro de esta ganadería. Sucedió en la plaza de toros de Madrid, así que, a falta de imágenes, habrá que presumir que el animal era un pavo de consideración, bien armado, serio en su presencia. Cuentan las crónicas que, al vaciar un pase de muleta, fue empitonado trágicamente, haciéndose visible un boquete en la parte posterior del muslo derecho. Tras cinco días de lucha por sobrevivir, y con la fatalidad añadida de una septicemia gaseosa, falleció, el 12 de junio, este joven y prometedor espada hispanoamericano, que llegó a España en busca de fortuna en los ruedos. Es evidente que no lo consiguió. Dos vidas segadas por los astados de una divisa que no llegó a centenaria, famosa por sus reses y por la vida, peculiar y de disfrute de su primer titular y creador, José de Echevarría y Bengoa.
Fuente:
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/14/castillayleon/1247559604.html
Las dos investigaciones anteriores nos dejan de tarea el indagar si Francisco García tenía por segundo apellido el de Gurrea o el de Urrea.


Hierro y divisa de Villagodio. | Pablo M. Gil
La divisa cuenta con la primera muerte de un mozo en San Fermín y un torero

ENRIQUE PEÑALVA (XXXX - 1911)

Solo para efectos ilustrativos

Arenero durante una corrida goyesca

Cortesía del Sitio Web: http://upload.wikimedia.org

En la desaparecida plaza de toros de Tetuán de las Victorias (Madrid) fue mortalmente herido el arenero Enrique Peñalva, el 29 de enero de 1911, cuando se celebraba una novillada con reses de Félix Sanz. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra: “Víctimas de la Fiesta”- Capítulo 7, Página 189)

En la revista "Toros y Toreros" de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M.Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en la página número 264 que el día 29 de enero de 1911, se celebró en la plaza de Tetuán una novillada, en la que lidiaron seis toros de D. Félix Sanz los espadas Romito, Patotas y Cantaritos. Cuando estaba para doblar el toro sexto, se echó la gente al ruedo, y entre la invasión de capitalistas, el dependiente de la plaza Enrique Peñalva, de veinticinco años de edad, natural de Peñalver de San Esteban, provincia de Soria, se dispuso á quitar las banderillas que tenía clavadas la res; al tirar de uno de los palos se le arrancó el toro, lo enganchó por el muslo derecho, poco más arriba de la rodilla, y le dio tan grande cornada que el asta salía por la ingle. Ya de noche, lo sacaron de la enfermería de la plaza y fue conducido al Hospital de la Princesa, en el que falleció á las once y media de aquella noche.

NICOLÁS GARCÍA (XXXX - 1911)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza de Toros de Vista Alegre en Carabanchel un par de años antes de su demolición para construir en su lugar el moderno Palacio de Vista Alegre con estructura cubierta.

Cortesía de Teremin/ Sitio Web: http://img308.imageshack.us

Un vaquero de la ganadería de Ildefonso Gómez, Nicolás García, falleció en Madrid el 29 de enero de 1911, como consecuencia de las heridas sufridas el mismo día en los corrales de la caravanchelera plaza de Vista Alegre. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 189)

En la revista Toros y Toreros de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M.Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en la página 265, que el día 29 de junio de 1911, se celebró en la plaza de toros de Carabanchel una novillada, y a petición del público, fue retirado al corral uno de los toros. Después de terminada la fiesta, el vaquero de D. Ildefonso Gómez, llamado Nicolás García, se ocupaba en apartar la res de un corral a otro, y en una arrancada fue alcanzado, sufriendo una grave cornada en un muslo, de la que falleció a las pocas horas.

SATURNINO ARANSÁEZ MARTÍNEZ (1865 - 1911)

Foto cortesía del cronista d. Juan José Zaldívar Ortega 

Torero español que  figuró en las cuadrillas de Fernando Gómez “Gallo” y “Cara-Ancha” como banderillero en sus inicios, empero inducido y aconsejado por varios amigos se hizo matador de novillos de buenas hechuras alternando con las figuras de su época como “Pepete” y “Gorete”. En 1892 hizo una brillante campaña en América. El 12 de marzo de 1911 fue cogido por un toro, y fue muerto hacia el día 19 del mismo mes.

 

La crónica de don Diego Ledesma, también matador de toros, refiere que: << en la ciudad venezolana de Valencia, colaborando en tareas de enchiqueramiento de un encierro de la ganadería del General Obdulio Bello, resultó herido en el triángulo de Scarpa el novillero de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), Saturnino Aransáez Martínez. El desgraciado accidente tuvo lugar el día 12 de marzo de 1911, falleciendo dos días después en el Hotel San Rafael de aquella ciudad. Saturnino comenzó su andadura torera como novillero para, pasado un tiempo, ponerse a las órdenes de Fernando Gómez, "El Gallo" y José Sánchez del Campo "Cara Ancha" lo que habla de su categoría como rehiletero en esos tiempos tan competidos. ".

 

Al respecto de este lidiador, refiere el historiador Nilson Guerra Zambrano de Venezuela, que el libro de "El toreo en Venezuela",  de Víctor José López  "El Vito", Editorial Aequitas C.A., Caracas, diciembre de  2007, << que el mismo día de la muerte de Saturnino falleció en España su esposa, ignorante del percance  de su marido. Está enterrado en el viejo cementerio de Valencia, Estado Carabobo, en Venezuela."

 

El erudito taurino español, don  Juan José Zaldívar Ortega, comenta de este lidiador,  que fue un: <<matador de novillos, nacido en Santo Domingo de la Calzada (Logroño) el 11 de febrero de 1865, falleció en corrales de una ganadería venezolana el 12 de marzo de 1911, cuando estaba enchiquerando una corrida, a los 46 años de edad. El mismo día de su muerte en Venezuela falleció, por una coincidencia fatal, en su casa de Madrid, su esposa. Saturnino fue un notable banderillero y un novillero valiente, que se malogró por varias razones, y entre otras por su carácter pendenciero. Su primer oficio fue el de tapicero, del que pasó bien pronto a la lidia de reses, presentándose en las Plazas de Toros de la Rioja, como en la de Calahorra, en la que se hizo popular, y todas las empresas de la provincia contaban con él para darle aliciente a sus espectáculos. Cierta persona unida en amistad a su padre y al empresario de Madrid, le recomendó y lo impuso como banderillero en algunas novilladas, dándole ocasión al joven torero para soltarse con el capote y hacer adelantos con las banderillas. Su primera cuadrilla fue la de Joaquín Sanz (Punteret), y a su lado recorrió las plazas de más importancia de España, entre los años 1884 a 1888. Sufrió algunas cogidas graves a lo largo de su carrera, pero no enturbiaron su valentía. Su conducta particular le llevó a cometer ciertas guapezas -actos de chulería reprobables, que le perjudicaron mucho como torero, y hubo de renunciar al estoque y seguir trabajando como banderillero junto a matadores de toros y novilleros. “El Tío Lagarto”, revistero-corresponsal de “Sol y Sombra” en Valencia (Venezuela), donde Aransáez se hallaba, detalló la desgracia que costó la vida a éste del siguiente modo: "El domingo 12 de marzo de 1911, a las dos y media de la tarde, en momentos en que enchiqueraba los toros ayudando a su compañero “Almanseño”, un toro del ganadero venezolano Obdulio Bello le alcanzó al pretender acogerse a un burladero que existe en los corrales, empuntándole por la parte superior del muslo derecho, en la base del triángulo de Scarpa, y campaneándolo horriblemente, le infirió una cornada que le produjo intensísima hemorragia. “Almanseño” acudió prontamente a hacer el quite a su compañero, y en tanto distrajo al toro, Aransáez tuvo fuerzas para arrastrarse al burladero, en el que también se refugió “Almanseño”, y en el que pasaron quince minutos sin poder moverse, pues el animal estaba frente a ellos y fue preciso enlazarlo para poder socorrer al herido. Como la pérdida de sangre había sido mucha y se tardó en hacerle la primera cura, la cornada resultó mortal; pasó la noche del domingo y el lunes quejándose de agudísimos dolores, y en la mañana del martes, comprendiendo había llegado su última hora, llamó a sus amigos y compañeros, se despidió de todos y entró en la agonía, falleciendo a las once de la mañana del 14 de marzo de 1911." El mismo día de su muerte en Venezuela falleció, por una coincidencia fatal, en su casa de Madrid, su esposa, como ya citamos antes. Saturnino fue un notable banderillero y un novillero valiente, que se malogró por varias razones, y entre otras por su carácter pendenciero. "

 

Por su parte,  el célebre historiador, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de este personaje, en su obra “Vícitimas de la Fiesta”, que <<en las tareas de enchiquerar un encierro de la ganadería del general Obdulio Bello en la plaza de la Valencia venezolana, en las que colaboraba el riojano, de Santo Domingo de la Calzada, Saturnino Aransáez Martínez, fue herido en el triangulo de Scarpa derecho por la res que aquella tarde sería lidiada en sexto lugar. De resultas del accidente fallecería, el 14 de marzo de 1911, dos días después de recibir la cornada, en el Hotel San Rafael de la citada ciudad venezolana, donde fue trasladado. Aransáez había comenzado su actividad torera como novillero y como tal había actuado en el ruedo madrileño. Más tarde figuró en las cuadrillas de Fernando Gómez (el Gallo) y de José Sánchez del Campo (Cara Ancha)."

ANTONIO BÉJAR "CABAÑIL " (XXXX - 1911)

Solo para efectos ilustrativos

Vieja ilustración del derribo de un picador obtenida de la página web “Sabios del Toreo”  de un artículo del 13 de agosto de 2008 de  D. Diego Ledesma (Matador de Toros) llamado/  Tributo de la Gloria: Año 1911

Tras picar a las órdenes del entonces joven novillero Rafael Gómez, "El Gallo", Antonio Béjar, "Cabañil", viaja a Montevideo Uruguay,  y allí sufrirá la caída que a la postre le causaría la muerte, tras su regreso a España, falleciendo el día 14 de julio de 1911  en el Hospital de Santa Cruz, de Barcelona. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

El ilustre historiador español, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << tras picar a las órdenes de Rafael Gómez (el Gallo), en la etapa novilleril del que después sería “el Divino Calvo”, marcha a Montevideo Antonio Béjar (Cabañil) y allí actúa hasta que en fecha no determinada sufre una caída que traería la secuela de la que, de nuevo en España, dejaría de existir el 14 de julio de 1911 en el Hospital de la Santa Cruz, de Barcelona. "

MIGUEL MUÑOZ "PULGUITA " (XXXX - 1911)

La Línea de la Concepción (Cádiz) España

Cortesía del Sitio Web: http://.itsanpedro.com 

El 18 de julio de 1911 moría el aficionado Miguel Muñoz (Pulguita) como resultado de la cogida que sufrió en la localidad gaditana de San Enrique, en una capea celebrada el día anterior. El deceso se produjo en La Línea de la Concepción (Cádiz). (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 189) 

En la revista "Toros y Toreros" de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M.Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en la página número 265, que El 17 de Julio se celebró una capea en el cortijo de San Enrique, alcaldía pedánea de Guadiaro, término municipal de San Roque, Cádiz, sin conocimiento de las autoridades. Un aficionado llamado Miguel Muñoz y apodado "Pulguita", fué cogido por una de las reses y ésta le infirió una gravísima cornada en la región glútea, de la que falleció en La Línea, después de un viaje de veintidós horas, sin que le hicieran la más rudimentaria cura, pues no había en la capea médico, ni botiquín, ni quien se ocupara de tal asunto. Cuando las autoridades se enteraron, impusieron fuertes multas al dueño del cortijo y al alcalde, llevando el asunto á los Tribunales para que dedujeran el tanto de culpa.

RAFAEL MATEOS "PICA " (XXXX - 1911)

Foto cortesía del Sitio Web Taurino Who´s Who de Dale Pierce

Picador de toros muy respetado y confiable que fue lesionado en la Plaza de Santander el 26 de julio de 1911 al caer de su cabalgadura, sufriendo graves lesiones internas, tales que fue difunto el 1 de agosto de 1911. “Pica” es tristemente descuidado en la mayoría de los libros que tratan con las víctimas de los toros. (Crónica de Mr. Dale Pierce)

 

Por su parte, el erudito taurino español, don  Juan José de Bonifaz Ybarra, en su libro “Víctimas de la Fiesta”, refiere que <<Rafael Mateos (Pica) falleció en Cartagena el 1 de agosto de 1911 a resultas de las lesiones que le propinó una res el anterior 26 de julio en la plaza de Santander. "

 

En el estudio cronológico “Accidentes Oculares en la Tauromaquia I de 1801 a 1941” de los doctores Puertas y Celis,  aparece lesionado en día indeterminado del mes de julio de 1911 y que falleció el 1 de agosto de 1911.

MANUEL DÍAZ HERRERA "MINUTO CHICO" (1884 - 1911)

Cortesía de
http://gestauro.blogspot.mx/2013/09/manuel-diaz-vargas-minuto-chico.html

Matador de toros que nació en Sevilla el 15 de febrero de 1884, era sobrino de Enrique Vargas (Minuto). El 3 de septiembre de 1911 se produjo la única cogida mortal ocurrida en la Plaza de Toros de Alicante. El novillo “Faccioso”, de la ganadería de D. Samuel Flores, acabó con la vida del torero sevillano Manuel Díaz “Minuto Chico” siendo muerto al día siguiente a los 27 años de edad. Fue el tercer toro de la tarde, y al darle “Minuto Chico” los primeros lances, en un capotazo fue enganchado por la entrepierna y sufrió una gran cornada que tuvo fatales consecuencias, ya que la herida contusa en la cara antero-interna, del tercio medio izquierdo hacia arriba, tenía 25 centímetros de profundidad e interesaba la piel, tejido celular, músculos, así como el desgarro de la arteria femoral, terminó con su vida a las siete de la mañana del siguiente día, 4 de septiembre de 1911. Esa tarde compartía cartel con Andrés Nebot "Esparteret”.


Refiere el cronista coetáneo D. Juan Moreno Castro, que “El Cossío” le considera novillero, pero que en algún lado ha leído que recibió la alternativa concedida por su tío Enrique Vargas "Minuto". Al respecto del suceso, d. Manuel Ledesma (Matador de Toros y cronista) refiere a forma de contar sobre el suceso,  que no le tocaba esa suerte tan negra,  sino que su destino llevó sus pasos al desenlace:" Cuando Andrés Nebot, "Esparteret" pasaba de muleta a "Faccioso" de la ganadería de Sabino Flores, a Manuel Díaz Herrera, "Minuto Chico", le pareció oportuno darle un capotazo, con tan mala suerte que resultó corneado en el triángulo de Scarpa del muslo izquierdo con rotura de la femoral. El hecho tuvo lugar el día 3 de septiembre de 1911en la Plaza de Toros de Alicante, en cuya enfermería fallecería a primeras horas del siguiente día."

 

Por su parte don Juan José de Bonifaz Ybarra, el erudito taurino español,  refiere así su trágica singladura taurina en su obra “Víctimas de la Fiesta” << no le correspondió en el sorteo a Manuel Díaz Herrera (Minuto chico) aquel astado de la divisa de Sabino Flores llamado “Faccioso”, lidiado en tercer lugar en el festejo celebrado el 3 de septiembre de 1911 en la plaza de Alicante. Le había tocado a Andrés Nebot (Esparteret), quien le estaba pasando de muleta cuando a “Minuto Chico” le pareció oportuno darle un capotazo, con tan mala fortuna que resultó corneado en el triangulo de Scarpa del muslo izquierdo, con rotura de la arteria femoral. En la misma enfermería del coso dejaría de existir cuando comenzaba el siguiente día. "

El historiador contemporáneo, José Antonio Román Romero refiere de este trágico personaje de la fiesta que: MANUEL DÍAZ HERRERA, "MINUTO CHICO", nació en Sevilla el 15 de Febrero de 1884. Hizo su debut como matador, en Constantina el 25 de, Julio de 1905. Vistió el traje de luces por vez primera en Cartagena el Domingo de Pascua de 1906, alternando con "Parraito". Sin haber toreado en Madrid y Sevilla, era muy conocido de la afición, pues en plazas de segundo y tercer orden toreaba muy poco. Era valiente y habilidoso. No tuvo más que una cogida en Albacete el 8 de septiembre de 1908, en que un toro de Flores le dio una cornada en el muslo derecho. El 3 de septiembre de 1911, fue a estoquear en unión de Esparteret, cuatro novillos de D. Higinio Flores á la plaza de Alicante. En el tercer toro llamado «Faccioso», retinto y muy grande, al dar un capotazo para ayudar a Esparteret, cuando le toreaba de muleta, es cogido Minuto chico, resultando con una tremenda cornada de unos veinticinco centímetros, en el muslo izquierdo con rotura de la femoral, lo que fue causa de su fallecimiento al día siguiente. Era sobrino de "Minuto", y usaba el apodo de "Minuto Chico", la herida, aunque al pronto creyó el desventurado diestro que no tenía importancia, era mortal, tan mortal, que el pobre torero no salió de la enfermería, donde, á pesar de los solícitos cuidados con que fue atendido, pereció antes de las veinticuatro horas de la cogida. . El entierro constituyó una manifestación de duelo imponente.


Cortesía de don José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx

MANUEL LAGARTO "PATOLAS" (1879 - 1911)

Cortesía del historiador Mario Sánchez
http://www.fotomadrid.com/verArticulo/76

Novillero cogido por un novillo el 5 de septiembre de 1911, y muerto el 11 del mismo mes de septiembre de 1911. (Fuente: Accidentes Oculares en la Tauromaquia I de 1801 a 1941 de los Doctores Puertas y Celis)

Don Diego Ledesma, matador de toros y respetado cronista taurino, refiere de su suerte lo siguiente: << en Pozuelo de Alarcón encontraría la muerte el novillero Manuel Lagarto, "Patolas", cuando intervenía en una función taurina el día 5 de septiembre de 1911. Corneado en el ano, con importantes desgarros en el recto, fue trasladado al Hospital madrileño de La Princesa, donde falleció el siguiente día 11. "

He encontrado en la web un cartel de la Plaza de Toros de Tetuán del domingo 24 de mayo de 1908 donde se lidian  6 novillos-toros de don Félix Sanz por los novilleros: Antonio Villa “Habla Poco”, Manuel Lagarto “Patolas” y Remigio Frutos “Algeteño”


Manuel Lagarto "Patolas"
Cortesía del historiador José Antonio Román Romero

Al respecto de este lidiador, el erudito Juan José Zaldívar Ortega refiere que << fue un matador de novillos y banderillero madrileño nacido hacia el año de 1879, que la tarde del 5 de septiembre de 1911 recibió una gravísima cornada en el vientre, en la placita de Pozuelo de Alarcón (Madrid). Aquél día se celebró una capea y una de las dos reses que había de estoquear “Patolas”, de casta desconocida, le dio una terrible cornada al entrar a matar, expirando el 11de septiembre de 1911 en el Hospital de La Princesa, de Madrid. Manuel Lagarto fue un torero inteligente y con mucha simpatía. Tuvo más éxito como peón de brega que como novillero. Su vida torera se deslizó principalmente por capeas y plazas de menor importancia en los pueblos castellanos, como en la Plaza de Toros de Tetuán de las Victorias, donde era muy popular y querido. En 1899 actuó de matador en la Plaza de Toros de Carabanchel Bajo, y siguió su obscura labor por los pueblos, trabajando unas veces como estoqueador y otra como banderillero de los diestros principiantes.  Hasta el 11 de marzo de 1911 no consiguió pisar el suelo madrileño; ese día actuó en su arena como banderillero en una corrida en la que se lidiaron novillos de la viuda de Pérez Tabernero. Escuchó muchos aplausos aquella tarde, y actuó algunas veces más. "


Manuel Lagarto "Patolas" y su hijo
Cortesía del historiador José Antonio Román Romero

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el erudito taurino español, refiere así su trágico infortunio en su obra “Víctimas de la Fiesta” << en el extrarradio madrileño, Pozuelo de Alarcón, encontraría su fin Manuel Lagarto (Patolas), al intervenir en una función taurina de escasa categoría celebrada el 5 de septiembre de 1911, en cuyo transcurso fue corneado en la zona anal, con desgarros en el recto. Llevado urgentemente al madrileño Hospital de La Princesa, allí dejó de existir en la tarde del día 11 de septiembre de 1911. "

Una de las dos incineradoras donde iban a parar y quemar los cuerpos de los ejecutados por la Inquisición, se encontraba a las afueras de la puerta de Fuencarral, en lo que hoy es la glorieta de Ruiz Jiménez. Después de muchos años de recibir cuerpos que eran convertidos en cenizas, fue clausurado a principios del siglo XIX, quedando libre un amplio solar que durante muchos años permaneció yermo, porque nadie quería construir sobre terrenos tan macabros. Pero en el año 1836 se construyó en este solar el Hospital de la Princesa, cuyo nombre le fue dado para conmemorar el natalicio de la futura reina Isabel II. Algo de maleficio debía tener el lugar, porque a los 18 años tuvo que ser rehabilitado, ya que, sin saber por qué, se encontraba a punto de la ruina. El hospital fue derribado en los años 60 del siglo XX, y hasta 1974 no se construyó sobre el solar. Los arquitectos Fernando Higueras y Antonio Miró levantaron por encargo varios edificios de viviendas militares con hormigón blanco, decorándolo con numerosas plantas naturales colgantes. A la hora de la cimentación aparecieron restos del viejo quemadero, lo que despertó algunas supersticiones. (Ángel del Río/ Diario El Mundo). Estos edificios han sufrido, en los últimos tiempos, como síntoma de su declive, un cambio deplorable en su aspecto, al perder la vegetación que los cubría, y al pintar de color pastel, el sobrio y desnudo hormigón natural que poseía; incluso el eximio arquitecto Higueras, ya fallecido, llamó "peoras" a las mejoras realizadas, y curiosamente, los locales comerciales en ese aciago sitio, han permanecido cerrados y en litigios durante dos décadas, como si el comerciar en Campo Santo fuese mal visto por tantos inocentes que fueron calcinados. En ese Hospital de La Princesa, edificado sobre cenizas de muertos, falleció también, por cogida, en 1916, el novillero Ángel Álvarez (Angelillo); el ganadero de Brunete (Madrid), Pedro Fernández Rodríguez, corneado bárbaramente en 1921; lo mismo que el banderillero Guillermo Peregrinal (Chatillo de Madrid) corneado en 1924.

En la revista "Toros y Toreros" de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M. Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en las páginas 267 y 268, que el joven Manuel Lagarto, "Patolas", era muy popular en algunos barrios de Madrid, y muy especialmente entre el público que asistía á la plaza de toros de Tetuán. Luchaba hace años por abrirse paso, y no pasaba de ser un banderillero trabajador y peón entendido, que mataba en algunas corridas. Este año lo había hecho en Tetuán el 29 de enero. También había debutado como banderillero en Madrid el día 5 de marzo. El día 5 de septiembre, en la novillada capea de Pozuelo, fue cogido por uno de los toros, y resultó con una cornada en el esfínter, de 17 centímetros de extensión, que le interesó el recto. Conducido al Hospital de la Princesa, falleció á las siete de la tarde del día 11.

JOSÉ ANTONIO GARCIA "ZURDO HIJO " (1893 - 1911)

Cortesía del historiador José Antonio Román Romero

Rehiletero cogido por un novillo el 11 de septiembre de 1911 y que falleció el día 12 siguiente a resultas de sus heridas. (Fuente: Accidentes Oculares en la Tauromaquia I de 1801 a 1941, de los doctores Puertas y Celis)

Don Diego Ledesma, matador de toros y cronista,  refiere del suceso lo siguiente: <<al poco de iniciarse en su profesión torera, fallecería el banderillero José García "Zurdo", cuando intentó quebrar a cuerpo limpio a un novillo de la ganadería de Juan Contreras. El hecho ocurrió en Badajoz el día 8 de septiembre de 1911. Las lesiones internas sufridas por el modesto subalterno le ocasionaron la muerte en la mañana del siguiente día. "

Don Juan José Zaldivar Ortega, refiere en su obra “Víctimas del Toreo”, que <<José –Antonio- García (el Zurdo), banderillero y peón de brega principiante, hijo de Antonio García (el Zurdo), que prometía ser bastante hábil en su profesión. El 8 de septiembre de 1911 se celebró en Badajoz una novillada con ganado de don Juan Contreras sin picadores, y en ella actuaron los jóvenes Juan Molina (Lagartijo chico) y Enrique Ruiz (Machaquito II). En el cuarto novillo se arrojaron al ruedo, con el permiso presidencial, los aficionados (el Tato) y (el Gaditano), que banderillearon regularmente. José García, picado en su amor propio, citó al novillo para cambiarlo a cuerpo limpio sin llevar banderillas en las manos, pero esperó demasiado al bicho, y cuando quiso señalar la salida recibió un tremendo testarazo en el pecho y fue aparatosamente volteado. El accidente no pareció ser de importancia; (el Zurdo) se retiró a su hospedaje y conversó con sus compañeros alegremente. Al día siguiente se intensificaron tanto los dolores en la zona afectada y con tanta rapidez, que a las once y cuarto de la mañana había dejado de existir. Reconocido el cadáver, resultó haber sufrido la fractura del esternón, conmoción visceral y derrame interior. Sólo contaba dieciocho años el desgraciado torero.

Por su parte,  el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra,  refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”,  que <<al inicio de la profesión dejaría de existir el cordobés José Garzía (Zurdo), al intentar quebrar a cuerpo limpio a un novillo de la divisa de Juan Contreras, el 8 de septiembre de 1911 en Badajoz. Las lesiones internas sufridas provocaron su deceso, registrado la mañana del siguiente día en la Fonda Oliventina, donde se hospedaba, y a la que fue llevado al no existir heridas externas. "

Don José Antonio Román Romero, el historiador taurino contemporáneo, cita en su Blog en Internet "De Hombres, Toros y Caballos" que por "Zurdo" se le conocía a José Antonio García, hijo del que en vida fue banderillero de "Machaquito", "Lagartijo" y otros espadas de igual renombre. Zurdo (hijo), toreando en Badajoz el día 8 de septiembre de 1911 sufrió una cogida que, al parecer, no tenía importancia; el Zurdo se retiró a su hospedaje y conversó con sus compañeros alegremente. Al día siguiente se intensificaron tanto los dolores en la zona afectada y con tanta rapidez, que a las once y cuarto de la mañana había dejado de existir. Reconocido el cadáver, resultó haber sufrido la fractura del esternón, conmoción visceral y derrame interior. Sólo contaba dieciocho años. La cogida le ocurrió al querer practicar la suerte portuguesa de los forcados. El bicho lo volteó y le despidió con violencia contra la arena. Su muerte impresionó mucho a toda la capital.

FRANCISCO ALARCÓN SANZ (1889 - 1911)

Solo para efectos ilustrativos

Morata de Tajuña (Madrid)

Cortesía del Sitio Web: http://.ayuntamientodemorata.org

 

En otra capea celebrada el 17 de septiembre de 1911 en Morata de Tajuña (Madrid) resultó corneado mortalmente el aficionado Francisco Alarcón Sanz. (Fuente: Crónica del erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capitulo 7, Página 189.)

En la revista "Toros y Toreros" de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M. Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en la página 265, que en Morata de Tajuña, el día 17 de Septiembre, se celebró una capea con honores de novillada, y en ella fue herido el aficionado Francisco Alarcón Sanz, de veintidós años, resultando con una cornada, con perforación de los intestinos, á consecuencia de la cual falleció en el Hospital Provincial de Madrid á los pocos días.

MANUEL RODRIGO (XXXX - 1911)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza de Toros de Tomelloso (Ciudad Real) 1859

Cortesía del Sitio Web: http://.tomelloso.es

El 22 de septiembre de 1911 fallecía, como consecuencia de una cornada, el vaquero del coso de Tomelloso (Ciudad Real), Manuel Rodrigo, inferida por un toro de la divisa  de Traperos. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 189) 

En la revista "Toros y Toreros" de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M. Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en la página 267, que de la corrida que se celebró en Tomelloso el día 17 de Septiembre de 1911, quedó sin lidiar un toro de la ganadería de Traperos, y estaba en los corrales de la plaza. El día 22 acometió á un vaquero ó empleado de la plaza, llamado Manuel Rodrigo, y lo corneó tan furiosamente, que lo dejó cadáver.

CARLOS MONTERO (XXXX - 1911)

Plaza de Toros El Toreo de  La Condesa (1907 -1946)

http://laaldeadetauro.blogspot.com/2009/09/22-de-septiembre-de-1907-se-inaugura-el.html

Carlos Montero, joven de buena familia, que le gustaba ayudar en las faenas de enchiqueramiento en la antigua plaza "El Toreo", fue protagonista de uno de los sucesos más raros presenciados en un coso taurino, allá por el año de 1911. Al aparecer un toro en la puerta de cuadrillas, traía en el cuerno prendido al infeliz muchacho, a quién seguramente alcanzó en los toriles. El astado cruzó el ruedo con su presa en el pitón y lo soltó hasta que llegó a las tablas del lado contrario de la plaza. Carlos Montero fue uno de los pocos que murieron por cornada, en el mismo coso de La Condesa.

 

Fuente: Carta de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)/extracto de la página 301 del libro “Las Cornadas” de Ignacio Solares y Jaime Rojas Palacios (1981)

DAMON GUPTILL Y HORACE LUCE (XXXX - 1911)

Solo para efectos ilustrativos
Antigua postal de Dover N.H. USA (1913)
http://en.wikipedia.org/wiki/File:PostcardBIRDSEYEVIEWDoverNH1913.jpg

El domingo 9 de julio de 1911, el diario norteamericano  “The New York Times” publicó entre sus titulares, que el día anterior, en Dover New Hampshire, un toro había dado muerte a dos hombres, como resultado de los daños recibidos por un toro enfurecido. Damon Guptill, el dueño del animal, y Horace Luce (empleado de Guptill) resultaron muertos. Al toro lo habían considerado siempre como domado, e incluso se le vio seguido con arnés estirando un carromato por las calles de la ciudad. El jueves 6 de julio de 1911, el animal embistió a Guptill acornándolo de gravedad, de manera que falleció el día siguiente. Ayer por la tarde, al estar llevando al agua al toro, Luce fue embestido por el bruto, y tan terriblemente fue dañado, que su muerte no tardó en presentarse a las pocas horas.
Fuente:
http://query.nytimes.com/mem/archive-free/pdf?res=F40C16F73F5517738DDDA00894DF405B818DF1D3

JOSÉ FERNÁNDEZ "EL GALLEGO " (XXXX - 1912)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza en Jerez de la Frontera (Cádiz), España

Cortesía del Sitio Web: http://.jerezsiempre.com

 

El 18 de abril de 1912 moriría, por cogida, el aficionado José Fernández (el Gallego), en Jerez de la Frontera (Cádiz) Fuente: (Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 191)

JULIO PELLICER GARCÍA (18XX - 1912)

Solo para efectos ilustrativos

Iglesia de Luceni cortesía de Frangmon-Panoramio

Matador de novillos, del que tenemos la única referencia de que, toreando en la Plaza de Toros de Luceni (Villa situada en la Ribera Alta del Ebro, a 38 Km. de Zaragoza), la tarde del 4 de mayo de 1912, en un festejo de vaquillas, una de ellas le introdujo el asta en un ojo, a consecuencia de lo cual falleció. (Fuente: Juan José Zaldívar Ortega/ de su obra “Víctimas del Toreo”)

 

El maestro Juan José de Bonifaz Ybarra refiere del trágico suceso, que << el principiante Julio Pellicer García falleció a poco de ingresar en el Hospital Provincial de Zaragoza a consecuencia de una cornada recibida en su ojo derecho, propinada por una vaquilla en el desarrollo de una capea celebrada en Luceni (Zaragoza) el 4 de mayo de 1912. "

FERNANDO BRENES GARCÍA (1872 - 1912)

Cortesía de la página web: Artetoreo.com

Plaza de Toros de Málaga,  fue construida en el año 1874 por Joaquín Rucoba. Fue inaugurada el 11 de junio de 1876, alternaron  Manuel Rodríguez “Desperdicios”, Antonio Carmona “Gordito” y “Lagartijo” con toros de Murube. El primer toro que pisó el albero  fue “Salamanquino” y fue bravo, sin embargo, el que pasó ese día a la historia fue el toro “Baratero”, que tomó 17 puyas y mató 7 caballos, siendo estoqueado por “Gordito”.

Refiere el cronista don Juan José Zaldívar Ortega en su magistral obra “Víctimas del Toreo”, que << Fernando Brenes García, era un empleado de la Plaza de Toros de Málaga, que el 5 de mayo de 1912, fue cogido en el callejón por un novillo de la ganadería de Peláez que había saltado inesperadamente la barrera. Recibió una cornada en el vientre (región epigástrica), de la que falleció aquella misma noche en un hospital malagueño, a los cuarenta años de edad. "

 

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << el empleado de la empresa de la plaza de Málaga Fernando Brenes García,  dejó de existir en la mencionada capital, el 5 de mayo de 1912, al ser corneado por un novillo del hierro de Páez. "

TOMÁS PERIBÁÑEZ ANTON (1899 - 1912)

Cortesía de don José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

Novillero-banderillero que fue cogido el 25 de agosto de 1912 por un toro de nombre “Hojalatero” en Colmenar Viejo y que falleció a los 23 años de edad  el día 27 de agosto de 1912;  era hermano del torero Pacomio Peribañez  del norte de España.

 

El cronista Juan José Zaldívar Ortega refiere de este valeroso lidiador que << Tomás Peribáñez y Antón, banderillero de toros, nacido en Valladolid el 29 de diciembre de 1889, falleció en 1912, cuando contaba 23 años de edad. El 25 de agosto de 1912 actuó en la Plaza de Toros de Colmenar Viejo (Madrid), lidiándose toros de doña Áurea Gómez, del citado Colmenar. Al lidiarse el primer toro, llamado “Hojalatero”, colorado, buen mozo, envió a la enfermería al picador “Farnesio chico”. Puso el primer par “Esparterito”, y Tomás intentó socorrerle. El mucho aire que hacía descubrió al banderillero vallisoletano, corneándole el toro el muslo derecho y elevándole. Peribáñez cayó por la cola del bicho. Acudió Pacomio rápidamente, pero ya vio que su desgraciado hermano llevaba parte de los intestinos fuera de la taleguilla. Trasladado inmediatamente a la enfermería, se vio que había recibido una cornada de seis centímetros de extensión en la ingle derecha, con salida de intestino. Luchando con la muerte estuvo hasta la noche del día 27 de agosto de 1912, en que, por fin, dejó de existir. Resulta muy extraño que naciera el mismo día y mes que su hermano David. Fue un buen rehiletero, inteligente e incansable en la brega, y se le ofrecía un excelente porvenir en la profesión. Entusiasmado por los triunfos de su hermano Pacomio dejó que creciera su vocación por los toros y después de tomar parte en varias capeas celebradas en su provincia, recibió su bautismo de sangre en la placita de Boecillo (Valladolid) el 9 de septiembre de 1905, causándole un morucho graves heridas en la espalda. A ruegos de su familia dejó temporalmente esta actividad, dedicándose algún tiempo a regentar un comercio en San Sebastián. Pero alentado una vez más por los triunfos de su hermano Pacomio, decidió volver a la lidia, presentándose a las órdenes de su hermano en la novillada celebrada en Guijuelo (Salamanca) el 9 de septiembre de 1909. Con él siguió toreando los años 1910 a 1912, sabiendo ganarse las simpatías del público por su elegancia toreando. "

 

Respecto de la suerte de este infortunado lidiador, el erudito, Juan José de Bonifaz Ybarra  cita en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << “Hojalatero” , toro cuajado y de mucha cabeza de la vacada de Félix Sanz, segó la joven vida del vallisoletano Tomás Peribáñez Antón, hermano del espada Pacomio, al cornearle en la ingle derecha, el 25 de agosto de 1912, en Colmenar viejo Madrid. La profunda herida, que provocó la salida de intestinos, fue curada en la enfermería de la plaza, donde dejaría de existir dos días más tarde. "

RICARDO MONROY (XXXX - 1912)

Solo para efectos ilustrativos
Obra del afamado pintor y escultor  colombiano Fernando Botero

Rehiletero cogido por un toro el 12 de septiembre de 1912 y que falleció a resultas de sus heridas el 2 de noviembre del mismo año.

Don Juan José Zaldívar Ortega, el ilustre cronista,  refiere de este lidiador que"fue un novillero y banderillero de novillos, que el 12 de septiembre de1912 asistió a una capea en la Plaza de Toros de Chinchón (Madrid), y un toro, según dice llamado “Morucho”, de la ganadería de Tablada, le cogió y corneó horriblemente, introduciéndole el asta por un ojo, en tarde en la que alternaba con (Agujeta hijo). Trasladado a Madrid, luchando entre la vida y la muerte, estuvo en el Hospital Provincial. Todos los esfuerzos de la Medicina fueron inútiles y falleció el 2 de noviembre de 1912. Se trata de una cornada verdaderamente terrible. "

Por su parte, don Juan José de Bonifaz, refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << toreaba el madrileño Ricardo Monroy Sánchez el 23 de septiembre de 1912 en la típica plaza de Chinchón (Madrid) a las órdenes del novillero Ramón Martínez (Agujetas hijo), cuando un astado de Tablada le corneó en una orbita ocular. Tras luchar con la Parca durante muchas jornadas, acabó sus días, el posterior 3 de noviembre de 1912, en el Hospital Provincial, de la Villa y Corte. "

Refiere "Don Víctor", el dedicado cronista madrileño que mantiene en la Internet el Blog taurino "A los toros", en sus efemérides del 12 de septiembre, que en 1912 en la capea que esa tarde se celebraba en la localidad de Chinchón (Madrid), resultó cogido de suma gravedad el banderillero madrileño Ricardo Monroy. Uno de los astados le cogió y corneó con tan mala fortuna que le introdujo el asta por la región orbital. Fue trasladado al Hospital Provincial de Madrid y allí estuvo luchando entre la vida y la muerte hasta el 2 de noviembre en que se produjo el óbito. Empezó a torear por los pueblos sobre 1908, y fue en la plaza de Tetuán donde finalmente se dio a conocer. A veces actuaba como sobresaliente y fueron varias las ocasiones en que llegó a estoquear novillos.

JOSÉ PÉREZ (XXXX - 1912)

Solo para efectos ilustrativos

Santiago de Chile

Cortesía del Sitio Web: http://images.google.com.mx

Del espada José Pérez, inventariado por Ramón Carande, tan solo tengo los datos que suministro, es decir, que fue mortalmente herido en la ciudad de Santiago de Chile el 21 de noviembre de 1912. Dejo constancia de que la fiesta de los toros fue suprimida oficialmente en Chile en 1823, por lo que puede ponerse en duda la celebración de una corrida, por modesta que fuese, en la propia capital de la nación. (Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra,  de su obra “Víctimas de la Fiesta”.)

MANUEL LARA REYES " EL JEREZANO" (1867 - 1912)

Foto cortesía del Site Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Matador de Toros andaluz nacido en Jerez de la Frontera (Cádiz) el 8 de diciembre de 1867 o de 1868.  Recibe la alternativa en Barcelona el 29 de octubre de 1899 de manos de su tío “Chicorro” quien se despedía de torero, siendo testigo “Parrao” con toros de la dehesa de Filiberto Mira, confirmándosela "Quinito" en Madrid, el 18 de marzo de 1900 con toros de Arribas.  No logrando especial renombre en España, viaja repetidamente en las temporadas invernales a Méjico, donde encontraría la muerte el 6 de octubre de 1912, en el poblado de Nopalapán, en el estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, México, recibió de un toro de la ganadería de Blanco,  un fuerte topetazo en el bajo vientre (encima de una cornada anterior),  cuando le daba un lance con el capote, por lo que fue trasladado para su atención a puerto, lugar donde falleció al día siguiente, 7 de octubre de 1912, en el Hotel Universal donde se hospedaba, a consecuencia de una peritonitis que le sobrevino por estallamiento de vísceras. Esa fatídica tarde toreaba con Eduardo Leal "Llaverito". Después llevaron sus restos mortales a Jerez. Al principio se apodaba "El Gato". Era un torero inteligente, seguro,  y completo. Tuvo varias cornadas, pero dos de ellas muy graves, una en 1895 en el cuello, y en otra en 1897 que le tuvo año y medio imposibilitado. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”.)


Cortesía de
http://lafiestaprohibida.blogspot.mx/p/gestos-toreros.html

Por su parte, el erudito español,  don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << tampoco logró especial renombre Manuel Lara Reyes (Jerezano), que había tomado la alternativa de manos de su tío carnal José Lara (Chicorro) el día 29 de octubre de 1829, en que éste se cortó la coleta en Barcelona. Como no abundan los ajustes, marcha repetidamente a tierras mexicanas en los inviernos y allí encontraría su fin, ya que, toreando de capa el 6 de diciembre de 1912 en la plaza de Veracruz, fue cogido por un astado de la vacada de Nopalapán, resultando gravemente lesionado en el vientre, lo que determinó su fallecimiento dos días más tarde en el Hotel Universal de la mencionada ciudad azteca. "

"Don Víctor" el acreditado cronista del Blog Taurino a los Toros, refiere de esta víctima de la fiesta, que << el 6 de octubre de 1912, Manuel Lara Reyes "Jerezano" estando toreando en la plaza de toros de Veracruz (Méjico) fue cogido por un toro de Nopalapán cuando lo lanceaba de capa, sufrió tan fuerte golpe que dio lugar a que se le declarase la peritonitis, falleció dos días después. Nació en Jeréz de la Frontera el 8 de diciembre de 1867; se presentó en Madrid el 15 de agosto de 1891 junto a El Toledano con novillos de Medrano y de Udaeta. José Lara "Chicorro", tío carnal de Manuel, y al despedirse de los ruedos, le dio la alternativa en Barcelona el 29 de octubre de 1899 estoqueando reses de Filiberto Mira y con Joaquín Hernández "Parrao" de testigo. La confirmó en Madrid el 18 de marzo de 1900 de manos de Joaquín Navarro "Quinito" con toros de Arribas Hermanos. A pesar de tener aptitudes para haber destacado en su profesión, nunca logró salir del último grupo del escalafón. >>

En las efemérides taurinas jerezanas del 8 de diciembre citan que en 1867, nace Manuel Lara Reyes "El Jerezano", matador de toros. Toma la alternativa en Barcelona el 29 de octubre de 1899 con toros de Filiberto Mira, siendo padrino su tío José Lara "Chicorro". Confirma en Madrid el 18 de marzo de 1900 con toros de Arribas y Hermanos, siendo padrino "Quinito". Alternó con las figuras más importantes de su tiempo. Apadrinó la alternativa a "El Yeclano" y la confirmación de "Valenciano", de Rodolfo Gaona y de "Capita". Llegó a torear 54 corridas de toros en su ciudad natal. En Veracruz (Méjico) el 6 de octubre de 1912 un toro de Nopalapam lo hirió mortalmente; falleció dos días después.

Confirma en Madrid el 18 de marzo de 1900 con toros de Arribas y Hermanos, siendo padrino "Quinito". Alternó con las figuras más importantes de su tiempo. Apadrinó la alternativa a "El Yeclano" y la confirmación de "Valenciano", de Rodolfo Gaona y de "Capita". Llegó a torear 54 corridas de toros en su ciudad natal. En Veracruz (Méjico) el 6 de octubre de 1912 un toro de Nopalapam lo hirió mortalmente; falleció dos días después.


Cortesía de
http://lafiestaprohibida.blogspot.mx/p/gestos-toreros.html

JUAN ASTILLERO << EL COMPARE >> (1886 - 1912)

Solo para efectos ilustrativos

Cortesía del Sitio Web

http://www.e-consulta.com

El afamado cronista taurino, don “José Alameda”, refiere en su obra “Crónica de Sangre- 400 Cornadas Mortales y algunas más” (Editorial Grijalbo/1981/ Pág. 58), en listado tabulado,  << que un banderillero conocido como el “Compare”, perdió la vida el 5 de mayo de 1912, en la plaza de Tetuán de las Victorias, a resultas de las heridas causadas por un toro homicida de la ganadería de M. Hernán >>

El erudito taurino mexicano Rafael Gómez Lozano (Dientefino) en carta recibida el 11 de noviembre de 2010, refiere de este difuso rehiletero, que en la enciclopedia taurina titulada "Los Toros. Tratado Técnico e Histórico" dirigida por el afamado académico don José María de Cossío y publicada por vez primera en 1943, que: <<ASTILLERO PÉREZ (JUAN), Compare. Banderillero, nacido en Andújar (Jaén) el 24 de enero de 1886. Empezó a torear en Tetuán de las Victorias en 1909. En la temporada de este año sufrió tres cornadas, una de ellas de importancia. En 1911 tomó parte en 35 corridas, y el 16 de agosto recibió un puntazo trabajando en Cebreros a las órdenes de Llavero. El 29 de octubre de 1911 salió como banderillero al ruedo de Madrid en una novillada de cinco toros de Murube y uno de Gamero Cívico para Vázquez II, Eusebio Fuentes y Torquito. Al Compare se le aplaudió intensamente un gran par que clavó al sexto de la tarde, Balconero. El 5 de mayo de 1912, al ir a parear a Tetuán de las Victorias al primer novillo, fué enganchado nuestro banderillero y sufrió tres heridas que pusieron en grave peligro su vida: una de tres centímetros en la región lateral del cuello, otra de dos en la anterolateral y otra en la región escapular izquierda. Los novillos eran, cuatro de don Máximo Hernán y dos de la marquesa de Cullar para los espadas Minerito, Alfarero y Vernia. Juan Astillero era un banderillero muy valiente y adornado. (Tomo III, Pag. 68). >>, Sin embargo, no refiere el "Cossío" que haya fallecido de estas heridas, no sucediendo lo mismo con el maestro de la crónica José Alameda (Pepe Alameda) quien en su libro "Crónica de Sangre (400 cornadas mortales y algunas más)" lo enlista como fallecido el 5 de mayo de 1912 en Tetuán de las Victorias por un toro de M. Hernán. (pag. 58). La antigua Plaza de Toros de Tetuán de las Victorias operó de 1900 a 1936, siendo derruida en 1939 a consecuencia de los destrozos causados por la Guerra Civil. Quede pues la mesa servida, para que en un futuro no muy lejano, me escriba un desprendido docto taurino, para confirmar lo que afirmó don "Pepe Alameda", o para aclarar que murió de muerte natural.

FRANCISCO ALOY BELTRÁN << PACO CALDERA >> (1862 - 1912)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza de Toros de Almería

http://www.culturandalucia.com/ALMER%C3%8DA/Fotografias_antiguas_ALMERIA.htm

Refiere el prestigioso historiador Antonio Sevillano que, << “Paco Caldera” triunfó junto a los también almerienses Felipe Navarro, Bernardo Salas y Minuto (finales del XIX) en el primitivo coso de la rambla Belén. Francisco Aloy Beltrán, formó y dirigió la primera Cuadrilla de Niños Toreros Almerienses. El atractivo de su corta edad y el asequible caché les facilitó numerosos contratos en su época. Hijo de Blas y de Ana, Francisco Aloy Beltrán nació en 1862 en el número 60 de la populosa calle Granada, en el seno de una humilde familia de jornaleros. En sus comienzos novilleriles se anunció con el nombre artístico de “El Habanero”. El más conocido apodo de “Caldera” estaba cantado dada su profesión: "calderero"; competidor y vecino del reputado Cataollas de la plaza San Sebastián. En el último tercio del siglo XIX el "ilustrado" Felipe Navarro -con despacho de gestión administrativa y aduanera, además de teneduría de libros, abierto en la glorieta de San Pedro- y José García "Minuto" eran los amos de la novillería andante local. Fue precisamente encuadrado en la cuadrilla de este último cuando su nombre irrumpe en la prensa. Ocurrió en el antiguo coso de la rambla de Belén (Los Jardinillos) la tarde del 15 de mayo de 1881, donde, además, sufrió su "bautismo de sangre". Tuvo una breve pero intensa carrera profesional, en calidad de novillero y banderillero dentro y fuera de Almería. Se había casado el 7 de abril de 1890,  en la iglesia parroquial del Sagrario de la Catedral con Antonia Zea Rodríguez, almeriense de La Almedina, habitante en la calle Cepero nº 8. Del matrimonio nació un hijo llamado Miguel. El bueno de “Caldera”, tras deshacerse la Cuadrilla e imposibilitado por enfermedad para continuar en los ruedos sufrió estrecheces económicas; aliviadas en parte gracias a la generosidad de “Relampaguito”, puntero por esas fechas del escalafón novilleril. En abril de 1906 -un año antes de tomar la alternativa- lo incorporó a sus filas como hombre de confianza en una corrida en Valencia, en la que alternó con Manolete (padre) y Vicente Dauder; bello gesto sin duda hacia quien había sido su maestro, aplaudido por aficionados y no aficionados. Muy poco tiempo después -no tenemos acceso a su ficha clínica- ingresó en el Manicomio Provincial de la carretera de Níjar y de aquí al Hospital de la Diputación, donde el 6 de mayo de 1912 falleció víctima de una "parálisis progresiva". A los 51 años de edad dejó de existir un taurino tan emprendedor como ignorado por sus conciudadanos. Salvo La Crónica Meridional, el resto de diarios no publicaron ni unas mínimas líneas de condolencia. Igual que en el caso de Pastoret, nada más se supo de su viuda y de su hijo. >>

 

ANTONIO PÉREZ (EL CHICO DE LA GUAYABERA) (XXXX - 1912)

Solo para efectos ilustrativos>
"Ídolos Futuros o Torerillos"
Obra del inconmensurable pintor español Ignacio Zuloaga y Zabaleta (1870 – 1945)

Me escribe el docto cronista mexicano, don Rafael Gómez Lozano para comentarme que refiere don José María Cossío en el Tomo III de su obra "Los Toros-Tratado técnico e histórico", Pág. 722, que Antonio Pérez (Chico de la Guayabera) fue un muchacho zaragozano, que mató vacas en su tierra en contadas ocasiones cuando Florentino Ballesteros empezaba y hacía lo mismo. Se presentó en Zaragoza en 1910 y volvió a actuar en 1911. En Luceni, el 4 de mayo de 1912, sufrió de una vaca una grave cornada en el cuello. Murió a poco, víctima de la tuberculosis.

Sigue contando don Rafael, que en otra versión más añosa del Cossío, se le figura con más rodaje taurino, al referir que: Pérez, Antonio (Chico de la Guayabera) (?-1912). Nacido en Zaragoza, fue un muchacho que decidido a triunfar en el mundo de los toros, comenzó a participar en capeas por diferentes localidades. En 1910 debutó en Zaragoza, matando varias vacas, y así continuó por diversas plazas, hasta que el 4 de mayo de 1912, actuando en Luceni, sufrió una gravísima cornada en el cuello, de la que falleció poco después, al complicarse la evolución de sus heridas por la tuberculosis pulmonar que padecía.
Fuente:
http://www.cesbor.com/PDF/descargas/biografiasII.pdf
(Pag. 825 del PDF.)

Resulta por demás coincidente, puesto que se trata de la misma localidad y fecha en que sucede la tragedia, que los eruditos Juan José de Bonifaz e Ibarra, y don Juan José Zaldívar Ortega consignen a un tal JULIO PELLICER GARCÍA, de quien citan respectivamente en ese órden:

El principiante Julio Pellicer García falleció a poco de ingresar en el Hospital Provincial de Zaragoza a consecuencia de una cornada recibida en su ojo derecho, propinada por una vaquilla en el desarrollo de una capea celebrada en Luceni (Zaragoza) el 4 de mayo de 1912.

Matador de novillos, del que tenemos la única referencia de que, toreando en la Plaza de Toros de Luceni (Villa situada en la Ribera Alta del Ebro, a 38 Km. de Zaragoza), la tarde del 4 de mayo de 1912, en un festejo de vaquillas, una de ellas le introdujo el asta en un ojo, a consecuencia de lo cual falleció.

En esta cronología de tragedias taurinas se incluyen por separado ambas necrologías, resultando materia de estudio, el investigar si se trata de la misma persona, o bien conocer, si en esta funesta capea acaso hubo dos accidentados, cosa bastante improbable, uno por cornada en el cuello, y el otro por cornada en el ojo, o bien indagar quien era realmente JULIO PELLICER GARCÍA y el porqué los doctos Bonifaz y Zaldívar omiten mencionar a ANTONIO PÉREZ "EL CHICO DE LA GUAYABERA" en el listado de las víctimas de la fiesta, a no ser porque los médicos que le atendían de la cogida, finalmente decretaron su muerte debido al agravamiento de la tuberculosis que padecía, y no por la cornada en el cuello, o simplemente se trata de un error de estos eruditos.

En el libro "Magenta y Oro" (Biografía del torero zaragozano Florentino Ballesteros) de don Emilio Quintanilla Buey, se cita en sus páginas 131-134, que ese día, 4 de mayo de 1912, Florentino Ballesteros y Antonio Pérez "El Chico de la Guayabera", quienes llevaban grande amistad, tomaron juntos el tren para asistir a las fiestas de la Santa Espina en Luceni para participar en la capea. Ahí refiere este autor textualmente: Los dos amigos hicieron las delicias del público que asistía a las vacas y que terminó por dejar a ambos chavales solos en la plaza. Los lances de capa y de muleta, los quites y los arriesgados adornos entusiasmaron a los luceneros. Pero no andaba lejos la tragedia. Una de las reses empitonó a "El Chico de la Guayabera" por el cuello y lo dejó tendido en el suelo, inconsciente y muy mal herido. Los desesperados intentos por reanimarle y por cortar la hemorragia en esos momentos tuvieron escaso éxito y se decidió trasladarlo cuanto antes a la capital. Cuando ingresó en el Hospital de Zaragoza apenas le quedaba un soplo de vida. Todavía consiguieron los médicos que Antonio Pérez viviera casi dos meses. Hubo un momento en que abrigaron un rayo de esperanza. Antonio llegó incluso a reconocer desde el lecho del Hospital a Florentino y a intercambiar con él algunas palabras entrecortadas. -Qué mala suerte, Florentino... Estas cosas a veces pasan... Los que nos dedicamos al toreo tenemos que estar preparados para esto... Me encuentro muy mal… Creo que es el final... -No digas eso, Antonio -trató de animarle su amigo-. Te pondrás bien. Dentro de poco estaremos otra vez toreando. Ya lo verás. Finalmente un vómito de sangre hizo que "El Chico de la Guayabera" entrara en coma, estado del que ya no se habría de recuperar. A finales de junio de 1912 falleció el mejor amigo que Florentino había tenido nunca. Casi un hermano. Los médicos no achacaron la muerte a la cornada recibida en Luceni, sino a un súbito agravamiento de su enfermedad pulmonar. Florentino se quedó sin su mejor amigo y, de alguna forma, sin su "apoderado", ya que era Antonio Pérez quien, por la buena relación que llegó a tener con el empresario de la plaza de toros en aquellos años, don Estanislao Fraile, le buscaba a Florentino oportunidades de intervenir en diversas becerradas y capeas aunque fuera como banderillero o como sobresaliente, lo que le proporcionaba al chico algunos ingresos por supuesto muy precarios. El entierro del "Chico de la Guayabera" fue muy emotivo. No sólo el Hospicio en pleno, sino gran parte de las figuras del mundo taurino zaragozano y numerosos críticos se congregaron en el acto. Florentino se encontraba muy afectado repasando mentalmente todo lo que Antonio Pérez había representado en su vida, desde muy niño: su compañero de juegos, su confidente, su camarada de fechorías en la etapa de Calatayud, su amigo leal en los últimos años, su "empresario" gracias al cual había vestido por primera vez en su vida un traje de luces...