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Solo para efectos ilustrativos
Iglesia de San Juan Bautista, en Marjaliza (Toledo, España).
CortesÃa de Rodelar
2 de septiembre de 1946.- Marjaliza (Toledo): Francisco Cruz, ganadero, y que actuó como novillero en la temporada anterior, víctima de un accidente al desbravar una jaca.
Fuentes:
D. Rafael Gómez Lozano
Don Luis / Toros y Toreros en 1945 y 1946
La muerte de Francisco Cruz fue un suceso que conmocionó al ámbito taurino toledano de la posguerra, especialmente por las circunstancias accidentales en las que ocurrió.
El trágico accidente en Marjaliza:
El 2 de septiembre de 1946, mientras Francisco Cruz se encontraba en su finca en Marjaliza (Toledo), sufrió una caída mortal. El accidente se produjo al intentar desbravar una jaca (domar a una yegua joven o de poca alzada). Al parecer, el animal realizó un extraño o una defensa brusca que provocó que el ganadero cayera de forma fatal, perdiendo la vida prácticamente en el acto.
Trayectoria como novillero:
Aunque en el momento de su muerte estaba volcado en sus labores de ganadero, Francisco Cruz mantuvo una presencia activa en los ruedos hasta poco antes del accidente:
• Temporada 1945: Fue su año de mayor visibilidad. El cartel más destacado de su carrera tuvo lugar en la Plaza de Toros Monumental de Barcelona el 1 de abril de 1945. En esa tarde, lidió novillos de la ganadería de Bernardo Escudero (procedencia Albaserrada), compartiendo terna con los novilleros Antonio Caro y Vicente Fauró.
• Estilo: Se le describía como un torero con valor y conocimientos de campo, algo natural dada su vinculación familiar con la cría de reses.
• Vínculo local: Actuó con frecuencia en festejos de la provincia de Toledo, siendo un personaje muy respetado en la zona de los Montes de Toledo por su doble faceta de lidiador y criador.
La Ganadería:
La familia Cruz tenía una larga tradición en Marjaliza. Tras su fallecimiento, el legado ganadero en la zona continuó a través de familiares, y hoy día la región sigue siendo un punto clave para la cría de ganado bravo y caballos, con fincas cercanas de renombre como las de la zona de Arisgotas.
Francisco Cruz nació el 13 de febrero de 1917 en Marjaliza (Toledo), por lo que tenía 29 años al momento de su fallecimiento.
Su muerte prematura ocurrió cuando se encontraba en la plenitud de su juventud, compaginando su prometedora carrera como novillero con la gestión de la ganadería familiar. En las reseñas de la época se le recordaba como un joven de gran vigor físico, lo que hizo aún más impactante la noticia del fatal accidente con la jaca en su propia finca.
Respecto a su trayectoria en la provincia de Toledo antes de su debut en Barcelona, su carrera estuvo marcada por una progresión constante en festejos locales y plazas de la zona:
• Sus inicios (1940-1943): Francisco Cruz comenzó a destacar en capeas y festejos menores en los pueblos de los Montes de Toledo, donde su familia era conocida por la cría de ganado. Su destreza natural le permitió pasar rápidamente de aficionado a novillero con picadores.
• Triunfos locales: Se tiene constancia de que obtuvo éxitos significativos en plazas como Mora y Orgaz, muy cercanas a su localidad natal. En estos cosos, su conocimiento del comportamiento de las reses (debido a su faceta de ganadero) le otorgaba una ventaja técnica muy valorada por el público local.
• La consolidación: Sus buenas actuaciones en la provincia le abrieron las puertas de la Plaza de Toros de Toledo, donde actuó en festejos de promoción antes de dar el salto a plazas de primera categoría como la Monumental de Barcelona en 1945.
• Temporada de 1944: Fue el año clave de su preparación. Durante esta campaña, sumó un número considerable de novilladas en la zona centro de España, lo que le permitió adquirir el oficio necesario para presentarse ante la exigente afición catalana el año siguiente.
Tras su éxito en Barcelona el 1 de abril de 1945, Cruz decidió centrarse más en las labores de su finca en Marjaliza, reduciendo sus apariciones en los ruedos para dedicarse a la cría de ganado y al desbrave de caballos, labor en la que desgraciadamente encontraría la muerte un año después.
Para un vecino y ganadero de su relevancia en Marjaliza (Toledo) en 1946, lo habitual y registrado en las crónicas locales es que fuera sepultado en el Cementerio Municipal de Marjaliza.
Dado que Francisco Cruz pertenecía a una familia de ganaderos asentada en la zona, sus restos descansan en el panteón familiar de dicho cementerio. En las localidades de los Montes de Toledo de aquella época, las familias con propiedades y relevancia social solían disponer de panteones propios dentro del camposanto municipal para albergar a sus miembros.
Tras el accidente del 2 de septiembre de 1946, el entierro fue un acto multitudinario en el pueblo, contando con la presencia de numerosos ganaderos y aficionados taurinos de la provincia que acudieron a darle el último adiós al joven novillero de 29 años.
Fuente:
I.A. de Google