TOMÁS FERNÁNDEZ ALCALDE "ALFARERITO " (1883 - 1909)

Cortesía de la hemeroteca del diario ABC de Madrid -11 de junio de 1909: Entierro del “Alfarerito”. La comitiva fúnebre al salir del depósito judicial para trasladar el cadáver del infortunado torero a Vallecas.

Refiere don Juan José de Bonifaz Ybarra, el historiador,  en su libro “Víctimas de la Fiesta”, que << el 7 de junio de 1909 fallece en Madrid Tomás Fernández Alcalde (Alfarerito), como consecuencia de la cogida sufrida la víspera en el coso carabanchelero de Vista Alegre. El novillo “Cuquito”, de la ganadería de García Bueno, fue el causante de la desgracia, al cebarse en su presa, pese a que, por su manifiesta mansedumbre, había sido condenado a banderillas de fuego"


Tomás Fernández Alcalde (Alfarerito)
Cortesía de don Rafael Gómez Lozano

Don Juan José Zaldívar Ortega, en su obra “Víctimas del Toreo” (Apartado de Banderilleros), refiere que fue un << banderillero de toros, nacido en Vallecas (Madrid) el 17 de agosto de 1883, falleció por astas de toro la tarde del 7 de junio de 1909, a los 26 años de edad. Comenzó a torear en novilladas y capeas de los alrededores de Madrid, figurando después en la cuadrilla del matador de novillos Agustín García Malla. Con éste toreó en algunas plazas de segundo orden, destacando Alfarerito por su valentía. El 6 de junio de 1909 se dio una corrida en la plaza madrileña de Vista-Alegre, lidiándose toros de García Bueno, de Salamanca, por las cuadrillas de Luis Mauro, Alfonso Cela (Celita) y Agustín García Malla. En último lugar salió el toro, llamado “Cuquito”, que resultó ser manso; en vista de ello, el presidente ordenó que fuese banderilleado con las de fuego. “Alfarerito” clavó bien el primer par, y al intentar clavar el otro salió perseguido, siendo alcanzado al tratar de saltar la valla y fue lanzado dentro del callejón. El animal, de la ganadería de los Hermanos Arriba, saltó tras él, volteándole y enganchándole; seguidamente hirió al picador gaditano Rafael Alonso Bertolesi (el Chato), hirió a tres policías, contusionó a un guardia civil; hirió a un municipal; contusionó a un sereno y mató a “Alfarerito”; como estaban abiertas las puertas, el cornúpeto entró nuevamente en el redondel llevando al torero en la cabeza y arrojándole frente a la puerta de entrada. Llevado a la enfermería se le apreció una herida de seis centímetros de extensión situada en la parte posterior inferior del muslo izquierdo, interesándole todo los tejidos blandos, atravesándole el asta por debajo el paquete muscular. Murió en su domicilio a las seis de la tarde del día siguiente. “Recortes”, al hacer la semblanza del infortunado diestro, dijo: "Este desgraciado muchacho hubiera sido con el tiempo un buen banderillero; era muy valiente y procuraba agradar al público." ".


Cortesía de
http://gestauro.blogspot.mx/

Cita el historiador José Antonio Román Romero en su Blog en Internet "De Hombres, Toros y Caballos", que Tomas Fernández (Alfarerito) cambió las seguridad del sueldo que en su oficio ganaba por los toros, y ansiando llegar a conseguir gloria y dinero, llevó durante muchos años la triste vida del que sin medios ni elementos pretende abrirse paso en profesión tan peligrosa. Tomó parte en infinidad de capeas, y cuando ya se consideró con los conocimientos suficientes lidió en plazas de alguna importancia al lado de novilleros de cartel. Posteriormente quiso probar fortuna e intentó hacerse cantador; pero bien porque espontáneamente reconociese que carecía de condiciones para ello, ya porque el público se encargara de disuadirle, es lo cierto que Alfarerito volvió a figurar como banderillero en las cuadrillas de los que toreaban en las plazas de Carabanchel, Tetuán y otros pueblos de esta provincia.

Tomas había también toreado en Madrid, al lado, como ya hemos dicho, de diestros que hoy son matadores conocidos, como Cocherito, Mazzantinito, y otros; pero su modesta categoría lo tenía alejado hace ya mucho tiempo de aquellos que fueron sus maestros. Toreando en la plaza de Carabanchel, Alfarerito colocó un par de banderillas al sexto toro, que pertenecía a la vacada de García Bueno, y al salir de la suerte fue perseguido por el bicho, viéndose obligado a saltar la barrera. El toro saltó tras a, y lo estrelló contra una columna de piedra, recogiéndolo después del suelo, corneándolo y zarandeándolo horriblemente. Conducido a la enfermería, se practico al infeliz muchacho una cura provisional, y en una camilla fue trasladado a su domicilio. En un principio se creyó que no tenía más que un puntazo atrás del muslo, y ésta fue la herida que el facultativo de la plaza le apreció; pero al día siguiente sintió en el pecho tales dolores, que la familia hubo de llamar al médico de la Casa de Socorro para que lo reconociera y aplicase algún calmante. Por la tarde visitaron también al herido un ayudante y el médico de la plaza, a las seis y media, del día 7 de junio de 1909 en medio de agudísimos dolores, falleció Alfarerito. El Juzgado se trasladó, a la calle de la Ruda, núm. 3, donde habitaba el desdichado banderillero, tan pronto como tuvo noticia de su muerte, y ordenó la conducción del cadáver al Depósito. Tras el furgón marcharon Malla, a cuya cuadrilla pertenecía Alfarerito, y Claudio y Pedro Fernández, hermanos del difunto. Estos tres velaron el cuerpo del torero durante toda la noche. Tomas Fernández (Alfarerito) contaba treinta y un años de edad y era natural de Vallecas. Estaba casado dejo un hijo, y a su mujer encinta. La precaria situación de la familia del pobre banderillero obligo a Malla, Infante, Celita y otros diestros a abrir una suscripción para socorrer a la viuda e hijo del torero muerto.

ANTONIO ANDRÉS "EL TRUENO" (1885 - 1909)

Antonio Andrés (el Trueno), ese fatídico día al salir de su casa.
Cortesía de don José Antonio Román Romero

Novillero natural de Sevilla,  que en junio 6 de 1909 en la plaza de Sevilla  recibió una grave cornada en el esfínter anal, de un toro de nombre “Abaniquero” de don José Atanasio Martín, falleciendo el 19 de junio de 1909.


ANTONIO DE ANDRES "EL TRUENO"
De la hemeroteca de don José Antonio Román Romero

El maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere de este lidiador en su obra “Víctimas del Toreo”, que <<Antonio Andrés (el Trueno), novillero sevillano, hizo su aprendizaje en el Matadero de Sevilla y comenzó sus andanzas taurinas en Salamanca y Valladolid, haciendo su presentación en esta plaza, donde toreó más y fue más conocido que en su natal Andalucía, el 10 de junio de 1906, con ganado de Castro. En este año y en el siguiente se le repitió en los carteles de Valladolid. En la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla toreó dos novilladas a final de la temporada de 1909. En la segunda, en la que alternó con Eligio Hernández (Serio) y José Álvarez (Tello), en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, el 6 de junio de 1909, lidiando reses de la señora viuda de don José Atanasio Martín, fue cogido y lanzado al aire, resultando con una grave cornada en el esfínter anal. Aunque se diagnosticó como grave, a todos sorprendió su muerte, acontecida a consecuencia de aquel accidente, el 19 de junio de 1909. Tello, por su parte, estuvo ignorante y torpe, pasándose la mitad de la corrida en el aire, tal y como si fuese un palomo zacatecano y la otra mitad sobre la arena y arrastrándose, dejando al descubierto su valor temerario. Tuvo Antonio Andrés una especialidad sobresaliente: la de recortar capote al brazo. Su serenidad y seguridad en esta suerte era asombrosa. Posiblemente en el él se malogró un torero de primera categoría. "

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra al escribir sobre la tragedia de este lidiador, cita  que << sus primeros triunfos los alcanzó Antonio Andrés (el Trueno) por tierras del antiguo reino de León, y más concretamente en Valladolid. Pero cuando se presentó en su Sevilla natal renovó allí sus éxitos. En el albero de la Real Maestranza sevillana hace el paseo el 6 de junio de 1909, y al intentar dar muerte a su primer enemigo, del hierro de José Anastasio Martín, es herido en la región anal, falleciendo a consecuencias de ello en la citada capital andaluza el día 19 del mismo mes de junio de 1909, con sorpresa de la afición que no esperaba tal desenlace. "


El infortunado diestro es conducido a la enfermería.
De la hemeroteca de don José Antonio Román Romero

Refiere don José Antonio Román Romero en su Blog taurino De Hombres Toros y Caballos que Antonio de Andrés, "el Trueno", nació en Sevilla, en la “Puerta de la carne”, hacia 1885, su aprendizaje es en el Matadero de Sevilla y comenzó sus andanzas taurinas en Salamanca y Valladolid, Debuta en Valladolid el 10 de junio de 1906, con ganado de Castro. En este año de 1906 y en el siguiente se le repitió en los carteles de Valladolid. Debuta en Sevilla En la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla debutó en una de seis aspirantes el 21 de junio de 1908 y repitió el 5 de julio junto a Jaqueta y Copao con novillos de Coruche. El 6 de junio de 1909 es cogido en Sevilla cuando ya había matado a sus dos novillos cogido por el sexto “Abaniquero” de Anastasio Martín que correspondía a El Serio que estaba en la enfermería. Durante toda la novillada había estado muy valiente, fue varias veces volteado e ingresó en la enfermería, donde se hallaban sus dos compañeros, los otros dos matadores; pudo excusarse de seguir toreando, pero un punto de vista de honra torera le impulsó a salir a matar al sexto novillo., un tremendo torazo, tuerto del derecho y de kilométricos pitones. Vestido con una blusa -pues su chaquetilla había quedado destrozada- se dispuso a estoquear a "Abaniquero", y éste le dio la cornada mortal. La cogida ocurrió al entrar a matar. Murió en, la mayor miseria. El autor de "Treinta años de crítica taurina" en "El Liberal de Sevilla", inició una suscripción para la familia del desgraciado diestro, que encabezó con 25 pesetas. Antonio de Andrés, "el Trueno", había despertado simpatía entre sus paisanos. Contaba veinticinco años de edad era huertano y vivía con su abuela y una hermana soltera. Su pundonor profesional le arrastró al fin trágico que tuvo. Muere el día 19 de junio de 1909.

DIEGO AINA RODRÍGUEZ "MARINERO" (1875 - 1909)

Rehiletero cogido y muerto por un novillo el 29 de junio de 1909 (Accidentes oculares en la Tauromaquia I  de (1801-1941) de los doctores Puertas y Celis.)

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el erudito taurino, disiente de esta fecha, al decir que << el 20 de junio de 1909, era mortalmente herido en la plaza de Carabanchel Bajo el malagueño Diego Aina Rodríguez (Marinero), al perder el estribo en el momento de intentar saltar la barrera. El novillo de Carreros que le perseguía le empitonó por la espalda y prácticamente le atravesó. El deceso se produjo al entrar a la enfermería del recinto. "

Por su parte, don Juan José Zaldívar Ortega, refiere de este lidiador, que << Diego Aina Rodríguez (Marinero), banderillero malagueño, nacido en 1875, falleció por asta de toro el 20 de agosto de 1909 a los 34 años de edad. Comenzó a trabajar como tal hacia 1895. Le correspondió, en una corrida, celebrada el citado día, banderillear el quinto toro, de la ganadería de Carreros, en la plaza de toros de Vista-Alegre, en Carabanchel Bajo (Madrid), y al retrasarse en la salida del par, el novillo le persiguió de cerca, llegando apurado a la barrera, y sin duda por la precipitación y el azoramiento, resbaló al pisar el estribo, en el momento en que el novillo se cernía sobre el bulto y, derrotando con furia, ensartó al infortunado, causándole una horrible cornada en la espalda, con salida del cuerpo por el pecho, mortal de necesidad.  Muriendo antes de llegar a la enfermería de la plaza. "


Diego Aina Rodríguez "Marinero"
Cortesía del Blog Taurino "A los Toros"

Refiere D. Víctor, en su Blog taurino en la WWW: "A los Toros", que el 20 de junio de 1909 fue corneado mortalmente en la plaza de toros de Vista Alegre de Madrid el banderillero Diego Aina Rodríguez (Marinero). Tras clavar un par de banderillas al quinto de la tarde fue alcanzado junto a tablas, sin tener tiempo para saltar la barrera fue herido en la región dorsal penetrando el pitón en más de su mitad, le atravesó el pecho. Trasladado a la enfermería nada pudo hacerse por salvar su vida y sólo pudo recibir los Santos Óleos.

El parte facultativo facilitado por el doctor Pamplona decía: "El banderillero Diego Rodríguez (Marinero); herido por el quinto toro, ingresó en la enfermería con una herida inciso-contusa penetrante, de seis centímetros de extensión y en el límite inferior de la región dorsal izquierda, cerca de la columna vertebral; la herida lleva la dirección de abajo a arriba, midiendo una profundidad apreciada de doce centímetros. En el trayecto de la herida se ha apreciado la fractura de la décima costilla izquierda penetrando en el tórax e interesando la base del pulmón izquierdo."

Los seis astados lidiados, grandes y con desarrollada cornamenta, pertenecían a la ganadería de Carreros. Todos tuvieron peligro ya que cuando acudían a los engaños lo hacían defendiéndose y buscando al torero, llegaron a la muerte descompuestos y con la cabeza alta. "Marchenero" fue cogido por el primero recibiendo un puntazo en el muslo derecho. "Agujitas Chico" mató cuatro toros y en su haber estuvo la brevedad con que se deshizo de ellos. "El Segoviano" sólo mató el tercero de pinchazo y una buena estocada.También resultaron heridos "Chatín", con contusiones en la frente y muslo derecho; el picador "Zurito Chico", con contusiones en la frente, con equimosis; "Magritas", con una herida contusa en el labio superior y Antonio Jiménez, con contusión de ligamentos en el pié izquierdo.

La revista taurina "El Enano", No 21, del 24 de junio de 1909 refiere: Carabanchel, 20 de junio. Cogida y muerte de Marinerito.- Con una gran entrada se ha celebrado esta tarde la corrida lidiándose ganado de Carreros. Los toros fueron grandes y con madera bastante. "Agujetas hijo" quedó muy mal en todo, demostrando mucha ignorancia. "Segovianito" estuvo trabajador y afortunado con el estoque. En el quinto toro, después de dar un buen par Marinerito, salió perseguido por el bicho hasta las tablas, que intentó saltar, perdiendo el estribo y fue encornado por la espalda. Recogido por varios empleados de la plaza, fue conducido á la enfermería y reconocido por los médicos, éstos ordenaron que le administraran la unción. Unos instantes después fallecía el desgraciado banderillero.
He aquí el parte de las heridas que sufrió el desventurado Marinero: "El banderillero Diego Rodríguez (Marinero) ingresó en esta enfermería durante la lidia del quinto toro con una herida inciso contusa de seis centímetros de extensión en el límite inferior de la región dorsal izquierda cerca de la columna vertebral. La herida lleva la dirección de abajo á arriba y de otras adelante, midiendo una profundidad apreciable en unos doce centímetros; en el trayecto de la herida se ha apreciado la fractura de la décima costilla izquierda. El cuerno ha penetrado en el tórax, interesando la base del pulmón izquierdo. Dr. PAMPLONA." Descanse en paz el desventurado torero. El entierro del banderillero Marinero, muerto en la plaza de Vista Alegre el domingo último, se verificó el martes 22. El cadáver fue conducido en un modesto coche da dos caballos. Varias coronas de sus compañeros veíanse sobre el féretro con dedicatorias. Hasta el cementerio de Carabanchel llegaron los matadores de novillos Platerito, Carbonero, Montes y Agujetas hijo, muchos banderilleros, picadores y amigos del finado, donde recibió sepultura el infortunado torero.

ALFREDO SÁNCHEZ ROMERO "ROMERITO DE ASTURIAS" (1875 - 1909)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza de Toros de La Condesa en Ciudad de México (1907-1946)

Cortesía de don Xavier González Fisher/ Sitio Web: http://laaldeadetauro.blogspot.com

Rehiletero español cogido y muerto por un burel de nombre “Almanaque”, el 27 de junio de 1909, era  el segundo de la tarde y pertenecía  a uno de los seis novillos de la Ganadería de San Diego de los Padres, destinados a Antonio Ortiz “Morito”, Joaquín Delgado Vela y Jesús Tenes, y fue el causante de la muerte del banderillero español Alfredo Sánchez “Romerito de Asturias”. Al colocarlo en suerte para que fuese picado, el ejemplar alcanzó violentamente a Sánchez, que al incorporarse, el astado tiró seco derrote que le dio en el pecho. Cuando era colocado en la mesa de operaciones, el banderillero hispano dejó de existir. Nada pudo hacer la ciencia, salvo dar fe de su fallecimiento.

El maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere sobre este lidiador, que << Alfredo Sánchez Romero (Romerito de Asturias), fue un banderillero de novillos, nacido en Oviedo (Asturias) hacia el año 1875 y quien falleció en 1909, con 34 años de edad. El día 7 de junio de 1909 se dio en la Plaza de Toros de El Toreo de la Condesa (ciudad de México, D. F.), una corrida de toros de la ganadería azteca de San Diego de los Padres,  actuando de estoqueadores los diestros sevillanos Antonio Ortiz (Morenito) y Joaquín Delgado Vela, y el mexicano Jesús Tene, El segundo toro le enganchó al pretender incorporarse, corneándole sobre seguro en pleno pecho, interesándole el pericardio, la pleura y los pulmones. A pesar de la mortal cornada que recibió, Romerito tuvo aún fuerzas para levantarse y tirarse al callejón. Conducido a la enfermería, vivió en ella veinticinco minutos. No llegó a tener grandes facultades de torero, pero sí era valiente, y por ello creía, sin duda, ser invulnerable ante las astas de los toros, animales que llegado el momento, nadie les detiene y se cumple irremediablemente el destino. Para librarse de las quintas o para conquistar allende de los mares fama y dinero, se embarcó para México, dedicándose al principio a dependiente en un comercio, oficio éste muy propio allá entre asturianos, gallegos y santanderinos. Se aficionó a torear, abandonando el mostrador por los toros, empezando a poner banderillas en 1897, a las órdenes de modestos espadas, hasta que falleció. "

 

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el erudito taurino, cuenta de su suerte, que << en la capital mexicana,  el 27 de junio de 1909, actúa en una novillada el ovetense Alfredo Sánchez Romero (Romerito de Asturias) en la que se corren reses de la vacada de San Diego de los Padres. Es tan gravemente herido en el pecho, que fallece a la media hora de haber sido ingresado en la enfermería de la plaza. "

JUAN MARTÍNEZ (18XX - 1909)

Solo para efectos ilustrativos

Ciudad de Sidi Bel Abbés, Argelia

Cortesía del Sitio Web: http://.panoramio.com

Matador de novillos, del que sólo contamos con la referencia de su trágica muerte acaecida en la Plaza de Toros de Sidi-Bel-Orbes (Argelia), la tarde del 5 de julio de 1909, a consecuencia de una cornada en el cuello. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega,  de su obra “Víctimas del Toreo”).

 

Por su parte,  y en abundamiento de la información anterior, el erudito Juan José de Bonifaz Ybarra refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << Juan Martínez no sobrepasó la categoría de novillero principiante y escasísimas son las noticias que se tienen de su quehacer en los ruedos. Sí se conoce que al tomar parte en un festejo modestísimo en la localidad argelina de Sidi Bel Abés, el 4 de julio de 1909, fue herido de tan extrema gravedad  que su fallecimiento se produjo el siguiente día. "

 

Como cultura general, este autor ha investigado que Sidi Bel Abbés (en árabe: ولاية سيدي بلعباس ), es uno de los vilayatos o provincias de Argelia. Su capital es la ciudad de Sidi Bel Abbés. Se sitúa al noroeste del país. 

MIGUEL BELLO (18XX - 1909)

El valeroso Miguel Bello
Hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/

Picador en ratos libres, era caporal y también guarda plaza de El Toreo de la Condesa. El 16 de julio de 1909, en la plaza del Toreo de La Condesa se desencajonó, una novillada de Piedras Negras. Uno de los novillos alcanzó el callejón del coso y se encontró con Miguel Bello, infiriéndole una cornada penetrante de vientre, mortal por necesidad. La novillada se realizó el 18 de julio de 1909 con el cartel que conformaron Samuel Solís y Pascual Bueno, con los novillos tlaxcaltecas de Piedras Negras. No sucedió nada extraordinario en el festejo. El día 20, martes para ser exactos, dejó de existir este singular personaje en la enfermería del gran coso, donde se le estaba atendiendo.

Al respecto de este personaje de la Fiesta,  el maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere en su obra “Víctimas del Toreo”, que << Miguel Bello, fue un picador mexicano, que en la corrida celebrada en la ciudad de México el 17 de julio de 1909, recibió una cornada en el vientre propinada por una res de la ganadería de Piedras Negras, a cuyas resultas falleció en la misma ciudad el 20 de julio de 1909. "

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que, << al desencajonar una corrida en México, el 16 de julio de 1909, el conserje de la plaza capitalina, Miguel Bello, fue herido de tal gravedad que el fallecimiento no tardó en producirse. "

Don Ángel Villatoro, el erudito taurino, refiere en su "Antología Taurina Mexicana" (página 96), que << Miguel Bello. Banderillero. Actuó bastante en la capital, y sobre todo en los Estados. El espada Manuel Caballero lo llevó a sus órdenes en las corridas que lidió en Atlanta, Georgia (U.S.A) en 1895. Retirado de la profesión ocupó el cargo de conserje de la plaza "El Toreo" de México. Al desencajonar una corrida en dicha plaza el 16 de julio de 1909 fue cogido por un toro, dándole tal cornada, que lo mató en el acto. >>


El banderillero, picador, mayoral y guarda plaza Miguel Bello
Cortesía del historiógrafo taurino Dr. José Francisco Coello Ugalde
https://ahtm.wordpress.com/2011/06/page/2/

JOSÉ MARRERO BÁEZ "CHECHE DE LA HABANA" (1870 - 1909)

Foto cortesía de don Armando Moncada
http://pulquesfinoslavirtud.blogspot.com/2009/08/blog-post.html

Matador de Toros que nació en la Habana Cuba el 19 de marzo de 1870.  Tomó la alternativa en la Ciudad de Monterrey, estado de Nuevo León (Méjico), el 31 de julio de 1892 de manos del famoso matador mexicano Ponciano Díaz.  Fue mortalmente corneado en el pecho cuando entraba a matar por "Carito", un toro de la dehesa de Chapadero el 9 de agosto de 1909 en Ciudad Jiménez (Estado de Chihuahua en Méjico).  Murió dos días después, a resultas de sus heridas, el 11 de agosto de 1909. No actuó nunca en España. (Crónica del historiador Juan José Zaldívar Ortega/ Víctimas del Toreo).

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”,  lo siguiente respecto a su andadura taurina" no actuó nunca en España, pero si había tomado la alternativa en el coliseo mexicano de Monterrey el cubano José Marrero Báez (Cheché de La Habana), quien sería mortalmente herido por un astado de la ganadería de Chapadero, cuando actuaba en la plaza de toros de la localidad azteca de Jiménez, en el estado de Chihuahua, el 9 de agosto de 1909. El óbito ocurriría dos días más tarde. "

La página taurina Historia del Torero refiere de este lidiador, que fue un << Matador de toros nacido en La Habana (Cuba) en 1870. Toreó a las órdenes de Andrés Pérez. En 1889 marchó a México y acompaño a Pociano Díaz, quien el 31 de julio de 1892 le concedió la alternativa en la plaza de Monterrey. En la corrida que se celebró en Ciudad Jiménez (Chihuaua) el 9 de agosto de 1909, el tercer toro de la tarde, “Curito”, de El Chapadero, le hirió en el pecho de tal gravedad que falleció dos días después. " (Fuente: http://.historiadeltorero.com)

José Marrero Báez,"Cheche de la Habana", modesto torero cubano que, si bien no tuvo la gloria de ser figura, fue muy conocido en la provincia mexicana, particularmente en el norte el país. Cheche llego a México en 1889 buscando oportunidades en nuestra fiesta brava, ya que en la isla eran muy limitadas. Había nacido en La Habana el 19 de marzo de 1870 y desde pequeño quiso ser torero. Tras de correr la legua en muchas plazas del territorio nacional, se coloco como media espada en la cuadrilla de Ponciano Díaz, mismo que le otorgo la alternativa en Monterrey, en 1892. Poco se sabe de su quehacer taurino y no se tienen referencias de actuaciones suyas en las plazas de la capital. Alcanzo fama en la frontera norte, particularmente en Tijuana y Cd. Juárez. En 1905 el empresario y magnate norteamericano Tim Wolfe construyo una plaza y organizo corridas en Gillette, Colorado, cerca de Denver, en las que Cheche participo, llevando como banderilleros a Carlos García y Antonio Setrea. Contrajo matrimonio con Maria Aguirre"La Charrita Mexicana", rejoneadora y torera nacida en Zamora, Michoacán en 1875 y viuda de Timoteo Rodríguez, otro torero de la legua que había fallecido por cornada en Durango, en 1895. El 9 de agosto de 1909, toreando en la plaza de Ciudad Jiménez, población del sur de Chihuahua, el tercer toro de la corrida, de nombre"Curito" o"Carito" perteneciente a la ganadería de Chupadero o Chapadero, al entrar a matar le propino una cornada de suma gravedad en el pecho, a consecuencias de lo cual perdió la vida dos días mas tarde.
Fuente: Don Armando Moncada http://pulquesfinoslavirtud.blogspot.com/2009/08/blog-post.html

MARRERO DÍAZ, José (Cheché de la Habana), matador de toros, nacido en la hermosa ciudad de La Habana en 1870, falleció el 11 de agosto de 1909, a los 39 años de edad. El día 9 de agosto, toreando en la Plaza de Toros de Jiménez (Chihuahua), al matar un toro, llamado “Carito”, de la ganadería del Chapadero, tercero de la tarde, fue cogido, sufriendo una gravísima cornada en el pecho, a consecuencia de la cual falleció dos días después. Se aficionó al toreo a consecuencia de su oficio de matarife, que le permitió ensayar todas las suertes con el ganado destinado al sacrificio en el rastro. A los dieciocho años se presentó en la plaza cubana de Regla, en la cuadrilla de su paisano Andrés Pérez, a quien acompañó en muchas corridas en la isla. En agosto de 1889 se fue a nuestro México, y allí, en la cuadrilla de Ponciano Díaz, éste matador muchas veces le cedió algún toro para que probara sus actitudes de lidiador. Tales pruebas fueron tan satisfactorias, que una tarde del 15 de septiembre de 1890 o 91, como tuvo ocasión de comprobar la noble y entendida afición zacatecana de aquellos años, cuando Ponciano Díaz, lo llevó en su cuadrilla a torear a la Plaza de Toros San Pedro (Zacatecas, México), en la que le cedió un toro, quedando mejor que su jefe. A raíz de esos éxitos el propio jefe y maestro Ponciano Díaz le confirió la alternativa en la Plaza de Toros mexicana de Monterrey, en la corrida celebrada allí el 31 de julio de 1892. Ese mismo año y en una de las corridas de la Feria Taurina de Zacatecas debió presentarse como matador en la citada Plaza de San Pedro. Y así fue, pues tal presentación tuvo lugar el 21 de enero de 1900. Desde el principio fue muy querido de los aficionados zacatecanos y su recuerdo ha pasado de generación en generación.
Fuente:
Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega
http://www.fiestabrava.es/pdfs/SANP-3.pdf

El afamado historiógrafo Luis Ruiz Quiroz refiere que el 13 de marzo de 1982 se inaugura la plaza de toros de Tula Hidalgo y torean Ponciano Díaz y José Marrero Cheche que matan toros de Cazadero.

Es menester, para empaparse a fondo sobre del rodaje taurino de este personaje de la fiesta, el leer los trabajos de investigación del docto historiador taurino, Francisco Coello Ugalde, quien mantiene dadivosamente para la humanidad, en la Internet, una bellísima y muy completa página virtual llamada: "Aportaciones Histórico Taurinas Mexicanas" y donde presenta una detallada recopilación de las andanzas del matador de alternativa José Marrero "Cheché de la Habana".
Fuente:
http://ahtm.wordpress.com/2011/01/31/de-figuras-figuritas-y-figurones/

ANTONIO LUQUE "GORDO " (XXXX - 1909)

Solo para efectos ilustrativos

Obra del eximio pintor español Joaquín Sorolla Y Bastida

Cortesía de Archivo imágenes Oronoz.

Picador que actuando en Murcia el 7 de septiembre de 1909, sufrió una caída y cayó en los mismos pitones, y el diestro se levantó echándose las manos al vientre y gritó: "Cogerme, que me muero" y así fue. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega/ de su obra “Víctimas del Toreo”.) 

JOSÉ PACHECO "VENENO" (1844 - 1909)

Solo para efectos ilustrativos

Obra del pintor coetáneo español Emilio Fernández Galiano 

Picador de toros, natural de El Puerto de Santa María, donde nació en 1844, siendo su última corrida la del 17 de julio de 1887, y falleció de un disparo a la cabeza el día 16 de noviembre de 1909. No pasó de ser un picador de segundo orden,  pero era bien acogido por el público, y en su labor resultaba práctico por la gran fortaleza de su brazo.

 

Fue un piquero de segundo orden, pero práctico para la lidia por su fortaleza más que por su decisión. Fue primero encerrador en el matadero de dicha población, ocupación que abandonó a los veintiséis años de dad para comenzar a picar en novilladas en la temporada madrileña;  el 20 de marzo de 1870 hizo su presentación en Madrid en una corrida de novillos, en la que, tras la lidia de embolados y la mojiganga “Las fraguas de Vulcano”, se corrieron cuatro toros en puntas del ganado de don Agustín Solís, que fueron estoqueados por Gregorio López Calderón y Pedro Capón.

 

Figuró con frecuencia en novilladas y a poco aparecido en los carteles con el apodo de Veneno. Siguió actuando las temporadas siguientes y en la de 1875 picó toros por primera vez en la Plaza de Toros de Jerez de la Frontera, y el 24 de septiembre de 1876 alternó por primera vez en tan en la nueva Plaza de Toros de Madrid, picando en unión de Julio Fernández seis toros de don Ildefonso Núñez de Prado, que estoquearon Manuel Carmona y Luque “El Panadero”, Rafael Molina “Lagartijo” y José Lara “Chicorro I”.

 

Desde entonces trabajó mucho en corridas formales, unas veces como reserva, otras sustituyendo a algún compañero lesionado, y saliendo con un espada a quien la empresa proporcionaba el personal. En tal categoría trabajó en la temporada de 1877. Su nombre aparece de continuo en la Plaza de Madrid de 1876 a 1887, siendo su última corrida la del 17 de julio de 1887, en la que estoquearon “Lagartijo, “Frascuelo” y Mazzantini. En 1879 figuró en la cuadrilla de Felipe García a intentó suprimir su apodo por las burlas a que daba lugar. La revista El Toreo empezó a llamarle “Solimán el Magnífico”, y “Veneno” optó por quedarse con el que tenía. Figuró en las Corridas Reales de 1878 y 1879. Le concedió el 11 de julio de 1880 la alternativa a Juan Moreno “Juanerito”. De las razones de su muerte nada se explica más que el hecho de haber recibido muchos golpes en su azarosa profesión. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

JUAN MORENO CASTRO << JUANERILLO > (1848 - 1909)

Cortesía de don José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

Juan Moreno Castro más conocido por “Juanerillo”, nace en año 1848. Entró a formar parte de los subalternos de la fiesta de los toros en el año 1872 como torero de a caballo que era como se le denominaba a los picadores en el siglo XIX.  Actuó en Córdoba por primera vez con el espada Manuel Molina Sánchez, hermano de "Lagartijo". A los 25 años debuta como picador en Madrid figurado posteriormente en las cuadrillas de los espadas cordobeses Rafael Guerra Bejarano "Guerrita" y Rafael Bejarano Carrasco "Torerito”.  Era muy robusto y fue adquiriendo una gordura tan extraordinaria que decían los aficionados, les parecía imposible que hubiera caballo que pudiera sostener aquella corpulencia tan descomunal.  Como picador cubría todas los requisitos necesarios para el buen hacer de su oficio, tenía valor, era robusto, sabía montar como jinete y conocía el arte de la torería. Muere en Córdoba en año de 1909 de una forma trágica.

Fuente:
http://wikanda.cordobapedia.es/wiki/Juan_Moreno_Castro_%22Juanerillo%22

Cita don José Antonio Román Romero, el historiógrafo taurino, que mantiene generosamente en la Red el Blog Enciclopédico: "De Hombres, Toros y Caballos", que una vez más la desesperación impulso a un ex diestro a quitarse la vida. Indudablemente reveses de fortuna o alguna enfermedad de esas que; al presentarse en la vejez, amenazan con ser crónicas, fue la causa de que un desgraciado haya puesto fin a su existencia. El sábado, se suicidó en Córdoba el que fue picador de toros Juan Moreno (Juanerito). Realizó su trágico propósito en su domicilio, calle Mayor de Santa Marina, núm 22, acostándose en su lecho y haciéndose un disparo de revólver en la sien derecha, que produjo la muerte. No se conocen los móviles del suicidio.

Nació Juan Moreno en Córdoba y era hijo de un guarda de ganado, llamado también Juan, y de Dolores Castro. Abandonó el oficio de su padre, y a los dieciocho años de edad actuó como picador en una novillada que se celebró en Córdoba, en la que estoquearon reses de Barbero los entonces novilleros Manuel Díaz (Lavi) y Manuel Molina. José Calderón le dio la alternativa de picador en la plaza de Madrid el año 1879 en una corrida de reses de D. Antonio Hernández, en la que fueron espadas Lagartijo, Currito y Frascuelo. No fue una notabilidad en su arte, y quizá se opusiera a ello la excesiva obesidad que adquirió cuando aún podía, por su edad, haber realizado actos de arrojo y agilidad. Hacía unos veinte años que le habíamos visto por última vez, y parecía imposible que hubiera caballos de picar que pudieran sostener aquella enorme corpulencia, mayor aún que la del entonces inmenso Emilio Bartolesí.

No figuró mucho tiempo en cuadrillas fijas, pero picó mucho con Lagartijo, Frascuelo, Bocanegra, Manuel Molina, Guerrita y Torerito. Con los dos últimos citados fue con los que más trabajó en los últimos años de ejercicio, no como picador fijo, sino en aquellas ocasiones en que tenía que substituir a otro o cuando en corridas cercanas a Córdoba, había que aumentar el personal de las cuadrillas. Dos percances sufrió durante su profesión, y ambos fueron idénticos en Madrid, el día que tomó la alternativa, en una caída se fracturó el brazo izquierdo, y al año siguiente, en la plaza de Valencia, volvió a sufrir igual fractura.

JULIO BONILLA (RECORTES) (1855 - 1909)

Solo para efectos ilustrativos
“El lecho de muerte” (1895)
Obra del genial pintor y grabador  noruego de la angustia y los tormentos
Edvard Munch (1863-1944)

Julio Bonilla “Recortes”, cronista taurino mexicano que habiendo nacido en Jalapa Veracruz (México) el 31 de marzo de 1855, fallece trágicamente  en la Ciudad de México,  el 1 de marzo de 1909, como consecuencia de haber sido atropellado el día anterior al dirigirse a la corrida en El Toreo de México.
Fuentes: (LRQ) Cronista de la ANCTL; (ADARBO) Página Suerte Matador

Como muestra de su gran calidad profesional, vale destacar que fue corresponsal en México del semanario madrileño “El Toreo”, asimismo, desde 1884, propietario, fundador y director del reconocido diario taurino “El Arte de la Lidia”  que se publicó durante años y donde sus comentarios eran considerados en ese entonces como artículo de fe y de que gozara de un especial reconocimiento de los taurinos, incluso todo parece indicar que don Julio Bonilla (Recortes) es quien convence a Ponciano Díaz de incursionar en España, para mostrar sus habilidades charro-taurinas, y a donde le acompaña  como su representante, solo para toparse con la crítica española, respecto de Ponciano Díaz como matador de toros, al ser generalizado el juicio que no esta muy suelto en el manejo de la muleta, razón por la que en este concepto es poco artístico su trabajo; pero que en cambio reúne gran certeza para herir en lo alto, y suma facilidad para practicar la suerte aguantando. Es, además,  excelente conocedor de la lidia de las reses, y no tiene rival clavando banderillas a caballo…
Fuente: Don Jesús Torres Briones
http://www.vozcharra.com/22419

El matador de toros mexicano Ponciano Díaz
http://www.flickr.com/photos/lostoros/856370971/sizes/m/in/set-72157600916193782/

MARÍA LUISA NOECKER (XXXX - 1909)

Solo para efectos ilustrativos
“El grito”
Obra del genial pintor y grabador  noruego de la angustia y los tormentos
Edvard Munch (1863-1944)

En el libro íntimo “Mis Veinte Años de Torero”, publicado en 1924, Rodolfo Gaona y Jiménez, “el Califa de León”  (1888-1975),  contó al escritor Carlos Quirós “Monosabio”, que una señorita hija de alemanes, María Luisa Noecker, se aficionó a los toros y se hizo “gaonista", pretendiendo conocer al torero a través de un hermano de Refulgente Álvarez (de nombre Cirilo Pérez y quien tenía un puesto de huevo y otros artículos en el mercado de San Juan) y de Enrique Frutos, sobrino de “Ojitos”, quienes la invitaron a una fiesta, a la que supuestamente asistiría Rodolfo. Al parecer, la dama asistió al festejo de marras, bebió más de la cuenta y después alguno de los asistentes abusó de ella aprovechándose de su estado inconveniente, lo que motivó que ella optara por suicidarse (entre 1909 y 1910). Entre las cosas que se encontraron en la cercanía de su cadáver, estaba un retrato de Gaona y un medallón con una fotografía del diestro. Al iniciarse las averiguaciones del hecho, se logró saber que para trasladar a la señorita Noecker a la fiesta, se presentó un automóvil en su domicilio y el conductor indicó que iba de parte de Rodolfo Gaona, motivo por el cual, se le llamó a rendir declaración ante las autoridades investigadoras, pero al establecer fehacientemente que estuvo en el teatro y en algún restaurante acompañado de Remigio Frutos “Algeteño”, su mozo de estoques, fue dejado en libertad. Los periódicos “El Imparcial”, “El Heraldo” y “El País” iniciaron de inmediato una campaña en contra del torero, exigiendo su detención y enjuiciamiento y así, se libró en su contra una orden de captura, por lo que fue ingresado en la cárcel de Belén, donde fue compañero de celda de “El Tigre de Santa Julia”. Rodolfo Gaona y Jiménez fue dejado en libertad veintiún días después de su captura, al quedar claro para la autoridad judicial que no había tenido absolutamente nada que ver en los hechos que culminaron con el suicidio de María Luisa Noecker. Dijo el Petronio al respecto: A los veintidós días, una mañana me dijeron que estaba libre, por… falta de méritos. Me privaron de la libertad, me difamaron, me escarnecieron y luego: Puede usted retirarse, porque no hay méritos… La justicia ni siquiera me dijo ‘Usted dispense’… A las puertas de Belén me esperaban como dos mil personas que, cuando me vieron aparecer en las puertas de la cárcel, me dieron una ovación. Esa ovación no podré olvidarla. Es de las que más he agradecido: era la satisfacción que se me dio por lo que la prensa y la justicia me habían hecho…
Fuentes:
Don Xavier González Fisher
http://crisolplural.com/2008/10/30/posada-y-los-toros/
Don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

Rodolfo Gaona
Rodolfo Gaona
http://www.mediotiempo.com/mas-deportes/noticias/2010/03/15/rodolfo-gaona-un-idolo-revolucionario

HIRAM BEMENT JR. (1833 - 1909)

Solo para efectos ilustrativos
Cementerio Foster en Galena, LaPorte, Indiana
Cortesía de Holly Jenks.

Refieren en el diario “Michigan City News” del día 13 de octubre de 1909 (página 4, columna 1): “Corneado a muerte en su finca la noche anterior”. Se trata de Hiram Bement  Jr., de 76 años de edad, que fue atacado por un toro bravo y tan terriblemente herido que le causó la muerte el martes 12 de octubre. Hiram Bement, uno de los más conocidos agricultores residentes de Galena (Indiana, USA) sufrió una terrible muerte anoche al ser atacado por un toro bravo en su finca cerca de Three Oaks (Michigan). El anciano fue herido gravemente y vivió sólo una hora o dos después que las lesiones fueron infligidas. El Sr. Bement salió al corral a eso de las 6 de la tarde para cuidar las tareas ordinarias de la noche, pero a pocos minutos de estar fuera de casa, un toro bravo, que por lo mismo había sido descornado, lo embistió con su cabeza, lanzándolo al aire y para después pisotearlo y seguir atacándolo con su encornadura mocha, aplastándole el pecho e infiriéndole otras heridas hasta dejarlo inerte. El predicamento del anciano llamó la atención de un transeúnte, quien alejó al toro con un palo, pero su heroica ayuda resultó tardía.  El Sr. Bement fue recogido del suelo y llevado a casa y un médico de Three Oaks fue llamado, pero sus daños eran de carácter grave y su muerte se produjo en una hora o dos, poco después de la llegada del doctor. El Sr. Bement, de 76 años de edad, había vivido en Galena casi toda su vida, su condición económica era saludable y era muy conocido en la parte noreste del condado. Le sobrevive su Viuda sin hijos. Los servicios fúnebres del difunto tuvieron lugar en su casa en Galena, y le ofició misa el Reverendo C. H. Hickman de la Iglesia de  Rolling Prairie M. E. siendo sepultados sus restos en el Cementerio Foster.
Fuente:
http://www.dunelady.com/laporte/cemeteries/Foster/Foster.htm

RAFAEL MARTINEZ "CERRAJILLAS" (XXXX - 1909)

Rafael Martínez "Cerrajillas"
Foto y Crónica del historiador José Antonio Román Romero

Rafael Martínez, “Cerrajillas” debutó como banderillero en una corrida toreada, el año 1884, en Córdoba por "Bebe chico" y "Pesca", se lo llevo después Bocanegra, y con él y otros elementos formó la cuadrilla de niños cordobeses que dirigieron los antedichos matadores. Durante los años 90, 91 y 92 trabajó al lado de "Bebe chico", llamando extraordinariamente la atención de los públicos en banderillas al quiebro. Citaba muy cerca de la cara de los toros, les andaba, hasta el centro de la suerte, y, flexible como un junco, mete los brazos y sale limpio. Lo ejecutaba con toros banderilleados ya y que parecían carecer de condiciones para ello. Lo pudieron comprobar los que tuvieron la dicha de presenciar la corrida que se dio en Córdoba para, con su producto, redimirle del servicio militar, y a los que presenciaron una corrida en Pascua de Navidad en la misma plaza, en cuyas funciones banderilleó como quiso, y mató, en la de Pascua, de una soberbia estocada, un hermoso toro del señor Marqués de los Castellones. Otras Veces ha empuñando "Cerrajillas" las armas toricidas alternando con "El Salamanquino", "Murciano", Parrao y "Algabeño". Desde 1893 figuró en la cuadrilla de Antonio de Dios, "Conejito". En el terreno particular tenia, el defecto de ser demasiado alegre, juerguista Incorregible, decían.

El 13 de Mayo de 1909 puso fin a su vida hiriendo gravemente a su esposa, he aquí el relato de los hechos publicado en "ABC" el 14 de mayo del mismo año: "Rafael Martínez (Cerrajillas), banderillero de la cuadrilla de "Lagartijo", llegó a su casa a las cinco de la mañana, después de pasar una noche borrascosa de colmado en colmado, acompañado de unos cuantos amigos de buen humor. Al entrar en la casa tropezó con su mujer, y sin mediar palabra ni disgusto alguno, sacó un revólver y disparó dos tiros sobre su mujer, Josefa Menstanza, la cual cayó al suelo bañada en sangre y gravemente herida. Creyendo "Cerrajillas" que la había matado, volvió el revólver contra sí y se disparó un tiro en la sien derecha, quedando muerto en el acto."


Publicada en "El Enano", el 14 de abril de 1901
Cortesía de don Alberto Gay Heredia
http://decastroero.blogspot.mx/2011/07/bandoleros-facinerosos-bandidos-y_21.html

"Rafael Martínez (Cerrajillas) era natural de Córdoba. Desde muy niño demostró sus aficiones por el arte de "Cúchares", tomando parte en cuantas capeas y novilladas se organizaban en los pueblecitos de Córdoba y Jaén. En 1890 entró a formar parte de la cuadrilla de "Bebe-Chico", con el cual vino a Madrid. Cuatro años más tarde, en la temporada de invierno de 1893-94, se presentó como matador de novillos; después, convencido de que por este camino no iba a ninguna parte, volvió a las banderillas, entrando en la cuadrilla de "Conejito". En la temporada de abono de 1900, al colocar un par, le cogió un toro de Benjumea causándole una gravísima herida en un pulmón, que le dejó resentido para toda su vida. Actualmente era banderillero de "Lagartijo". "Cerrajillas" era un torero pundonoroso y valiente; tañía muchas simpatías en la afición y entre sus compañeros."

Fuente:
http://gestauro.blogspot.mx/2014/04/rafael-martinez-cerrajillas.html

FRANCISCO OJEDA "OJEDITA" (18XX - 1910)

Solo para efectos ilustrativos

Nueva Plaza Monumental Lorenzo Garza en Monterrey, Nuevo León, Méjico.

Foto cortesía de Fermín Téllez Rodríguez

Novillero que en enero de 1910 sufrió grave cornada muriendo a los pocos días.

 

El Maestro Juan José Zaldívar Ortega, en su obra “Víctimas del Toreo”, refiere de este lidiador que <<fue un matador de novillos madrileño, que hacia 1888 comenzó a trabajar como tal en Plazas de Toros de tercer orden. Logró hacerlo en la Plaza de Toros de Madrid el 8 de septiembre de 1889, sin que su actuación fuera relevante. Marchó a  México, domiciliándose allí y desarrollando allí su actividad taurina. Toreando en la Monumental Plaza de Toros de Monterrey (en el estado mexicano de Nuevo León*), en enero de 1910, un toro de la ganadería de Tepeyahualco le dio una cornada al entrarle a matar, a resultas de la cual falleció a los pocos días. "

 

(*) Lo refiere Zaldívar Ortega como estado de Coahuila, pero lo correcto es Nuevo León, por ahí encontrarse situada la ciudad de Monterrey.

 

Por su parte,  el afamado cronista taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra cita en su obra “Vícitimas de la Fiesta”,  que << llevaba más de 20 años peleando con los novillos el espada Francisco Ojeda (Ojedita), e, incluso, había realizado su presentación en Madrid, sin que la fortuna le hubiera acompañado en demasía. Marchó a México en busca de ajustes y al intervenir en una corrida celebrada en enero de 1910 en la ciudad de Monterrey, es corneado por un cornúpeta de la ganadería de Tepeyahualco, muriendo pocas fechas más tarde en dicha localidad. "

Refieren en la página de Internet "Monterrey Taurino", que esta plaza de toros Monterrey antigua, donde acaeció la tragedia, fue inaugurada el 16 de febrero de 1908, con una corrida de la ganadería de "Malpaso" para los diestros, Rafael Gómez "El Gallo" y Enrique Vargas "Minuto", y estaba ubicada donde hoy es la calle Porfirio Díaz, casi con calle Ruperto Martínez, habiendo sido construida por el Ing. Alfredo Giles a un costo de $60,000 Pesos, y tenia cupo para siete mil personas. La plaza de toros "Monterrey" fue demolida en 1929, dejando una época gloriosa para la historia de la añosa Sultana del Norte cuya primera fundación se remonta al año de 1592. Ahí por la calle Porfirio Díaz frente al Hospital San Vicente, aun puede notarse lo que serian los medios del ruedo, pues las casa fueron construidas tal vez sin saberlo, respetando la forma de la plaza, ahora formando el patio central de una tranquila y típica vecindad. Fuente: http://monterreytaurino.blogspot.com/

NARCISO TEJEDA "LA BORREGUITA" (18XX - 1910)

Solo para efectos ilustrativos
“Capea”
Eugenio Lucas Velázquez (Madrid ,1817-1870)

Narciso Tejeda, banderillero mexicano que empezó toreando en una cuadrilla de niños toreros, distinguiéndose desde un principio más dando el salto de la garrocha, cosa que hacía con gran limpieza, que poniendo banderillas. En el mes de febrero de 1910, actuando en la Plaza de Toros de Sombrerete (Zacatecas, México), un novillo de la vacada de Guantanamé (Guanitapé) le cogió y volteó aparatosamente, causándole tan graves heridas que falleció a consecuencia de ellas el 14 de marzo siguiente. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el célebre escritor taurino,  refiere de su suerte que << en la mexicana plaza de toros de Sombrerete Zacatecas, sufriría serias lesiones el azteca Narciso Tejeda (la Borreguita), propinadas por un astado de la ganadería de Guatinapé. El suceso ocurrió el 8 de febrero de 1910 y la muerte le llega el 14 del siguiente mes de marzo de 1910. "

El erudito Andrés Villatoro lo señala en su "Antología Mexicana" como: NARCISO TEJADA (La Borreguita) y dice de él: << Banderillero muy hábil en la suerte del salto de la garrocha. Sus comienzos como banderillero fueron en una cuadrilla juvenil. El 8 de febrero de 1910, en la plaza de Sombrerete (Estado de Zacatecas, en México), un toro de Guanitapé lo cogió, produciéndole tan graves lesiones que a consecuencia de ellas falleció el 14 de marzo siguiente.>>

Refieren en las efemérides de la página de Internet: Campo Bravo-México de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia que el 6 de febrero de 1910, el banderillero Narciso Tejeda "La Borreguita" sufre mortal cornada en Sombrerete por un toro de Guatimapé de la que moriría dos meses después. (LRQ)

RAFAEL MOLINA MARTÍNEZ "LAGARTIJO CHICO" (1880 - 1910)

Cortesía del Sitio Web: http://.historiadeltorero.com

Matador de toros, nacido en Córdoba el 16 de julio de 1880, falleció en la misma ciudad el  8 de abril de 1910, a los 30 años de edad, tras torear 296 corridas y estoquear 735 toros. El 30 de agosto de 1908, en la Plaza Real de El Puerto de Santa María, “Lagartijo chico” recibió una cornada al entrar a matar. "Breve fue, pues, la vida de “Lagartijo chico”; brevísima su vida torera. Pese a ello no hubo en su época un diestro más querido." Todavía a finales del siglo XX siguieron las simpatías acompañando su recuerdo.

 

Parecía, según dicen, "que se movía en la plaza con pereza moruna, como si cumpliese un deber penoso, como si, poco asequible a gloria y aplausos y poco sensible a censuras y silbas, esperase calmosamente a que terminara la función para marchar al lado de los suyos, a su vida tranquila y oscura cordobesa, a la morisca vida más de hogar que de calle y más de campo que de ciudad." ¡Vaya usted a saber de qué presentimientos estaban cargadas las baterías anímicas de su cerebro! Sin embargo, cuando el torero se erguía, como en el despertar de un profundo sueño, o como si por súbitos cambios de carácter, los aplausos de otros motivaran en él una emulación dormida; cuando surgía el torero del reposado, elegante, sobrio, y con la tremenda dificultad de la sencillez artística de su capote, sus pases de muleta adornados, sin desplantes de ningún tipo, eficaces en ahormar la cabeza de las reses, quitándoles defectos y resabios, y cuando entraba a herir sin ventajas ni escurrideras, dando aquellas medias estocadas lagartijeras o hundiendo hasta la barra los aceros con la pujanza del matador de toros de verdad, entonces los públicos electrizados –don José María de Cossío-, ante el mérito de lo felizmente realizado, acoplaban las simpatías heredadas del hombre con los méritos del artista, y las ovaciones eran estruendosas, formidables, más grandes que las que recibieron sus colegas contemporáneos. Entonces se dibujaba una ligera sonrisa de satisfacción en el rostro grave y pensador de Rafael Molina Martínez; daba la vuelta al redondel con señorío, lentamente, sin batimanes, ni monterazos, ni combamientos de cuerpo, ni pretenciosas cursiladas de saludos de salón, y al acallarse la ovación, rápida e intensa, tornaba a su seriedad, tal y como en todo lo hizo Manuel Rodríguez (Manolete), y a su habitual indolencia; parecía apoderarse de su cuerpo el desmadejamiento… y solía estar mal en el toro siguiente. En Madrid le dijo uno de sus entusiastas, ganadero de reses bravas, al señor Cossío: “Ha muerto el único que hoy tenía tipo de torero”. Esta opinión escribió de Rafael Molina Martínez “Lagartijo chico”  El bachiller González de Ribera. ¿No respondería aquella indolencia, aquella apatía del torero al tormento de la consuntiva enfermedad que acabó con él? Indudablemente que sí.

 

La página web “Historia del Torero”, nos cuenta una versión distinta al referir que: << Primeramente se apodó Lagartijo-chico, pero en cuanto tomó la alternativa se quitó en Lagartijo solamaente, apodo que hizo célebre su tío carnal Rafael Molina y Sánchez. Vino al mundo en Córdoba el 16 de julio de 1880, y el ambiente familiar hizo que la vocación germinara en él inmediatamente; halló cuantas facilidades pudiera apetecer para no hallar tropiezos en el camino, y empezó la profesión formando con Machaquito la pareja de matadores de una cuadrilla de Jóvenes cordobeses, la cual se presentó en Madrid el 8 de septiembre de 1898, obtuvo un feliz éxito y se puso de moda inmediatamente. Después de realizar brillantes campañas como novilleros en los años 1899 y 1900, se anunció la alternativa de los dos en el coso madrileño para el día 16 de septiembre del segundo de dichos años; hubo sorteo (improcedente) para determinar cuál de los dos habría de ser el primero en recibir los trastos, sin tener en cuenta que “Machaquito” venía actuando delante de “Lagartijo”, y como la suerte favoreció a éste, pasó aquél a ocupar el segundo puesto. La corrida en cuestión fue de ocho toros del duque de Veragua, y si a “Lagartijo” le cedió los trastos Mazzantini, a “Machaquito” se los cedió Emilio “Bombita”. El toro de la alternativa de Lagartijo llamábase “Jardinero” y era negro bragado. Buen torero fue este sobrino de “Lagartijo el Grande; cuando abría el frasco de la solera cordobesa (lo de solera empezó a decirse entonces), se paladeaba el buen arte; pero arraigó en él una negligencia, un abandono tal, que sólo de vez en cuando lucía sus envidiables aptitudes. ¿Falta de valor? ¿Carencia de voluntad? El caso es que fue perdiendo terreno y que a su abulia hubo que agregar su nada envidiable estado de salud, como consecuencia de los fuertes varetazos que de un toro de Miura sufrió en Zaragoza el 14 de mayo de 1908. A causa de aquel percance, se presentó la tuberculosis; el año 1909 lo pasó buscando inútilmente alivio en las aguas medicinales, y el 8 de abril de 1910 dejó de existir en Córdoba. "

JUAN JIMÉNEZ BELMONTE "MORENITO " (1874 - 1910)

Cortesía de
http://lafiestaprohibida.blogspot.mx/p/gestos-toreros.html

Banderillero nacido en Almería el 27 de septiembre de 1874, y que falleció en 1910 a los 36 años de edad. El 10 de abril de 1910 se verificó en la Plaza de Toros de Santa Ana de Livramento (Brasil), una corrida de toros, en la que intervinieron como espadas Julio Martínez (Templaíto) y un diestro apodado “el Príncipe”: El quinto toro, de nombre “Vencedor”, de pelaje negro, de don Anastasio Martín, que había sido lidiado por las huestes de Antonio Fuente en la Plaza de Toros de la Unión, de Montevideo, el 28 de noviembre de 1909, peleó bravamente en el primer tercio, al ponerle Juan Jiménez un par, resbaló al tratar de refugiarse en el burladero y cayó contra la barrera, alcanzándole el toro y le hirió mortalmente, dejando de existir a las pocas horas. Unos días antes de la citada corrida escribió estas líneas tristísimas a un íntimo amigo: "Estoy enfermo y siento la nostalgia de mi tierra; presiento algún accidente funesto, y, antes de que pueda realizarse, quiero volver a Málaga, donde mi anciana madre lleva amargamente mi ya larga ausencia."  Juan Jiménez Belmonte fue uno de tantos humildes rehileteros que vivió malamente y murió como los mejores, con una inmensa dignidad; pero, además y, desgraciadamente, el destino cruel no le permitió regresar a su entrañable Málaga. En 1890 comenzó a torear, y figuró como banderillero en una cuadrilla de niños toreros, tan frecuentes en aquellos tiempos por toda Andalucía. Varios años trabajó sin cuadrilla fija y, por tanto, sin seguridad para su sustento, y se marchó a América, como tantos otros, con la esperanza de más gloria y dinero. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

 

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra refiere de este rehiletero, que << en mala hora embarcó para América el almeriense Juan Jiménez Belmonte (Morenito), ya que por aquellas tierras no solo no alcanzaría prestigio y fortuna, sino que le esperaría la muerte. Participa el 10 de abril de 1910 en un festejo que tiene lugar en Santa Ana del Livramento (Brasil) y al parear a “Vencedor”, de la divisa de Anastasio Martín –res que ya había sido toreada tiempo atrás en Montevideo (Uruguay)-,es alcanzado por el cornúpeta , que le produce tan importantes heridas que expira pocas horas más tarde."

Solo para efectos ilustrativos


Punto donde convergen las ciudades de Santa Ana de Livramento (Brasil) con la ciudad de Rivera (Uruguay). Se le conoce como la “Frontera de la Paz”,  porque sus habitantes transitan libremente entre ambos países hermanos.
Cortesía del Sitio Web: http://.yuglo.com

RAFAEL ALONSO BERTOLI "EL CHATO" (1862 - 1910)

Rafael Alonso Bertoli "El Chato"
De la hemeroteca de don José Antonio Román Romero

Picador, nacido en el pueblo de la sierra norte de Cádiz, falleció el 3 de junio de1910, con la luz de la razón extraviada, muy seguramente como consecuencia de los golpes recibidos en la cabeza en el desempeño de esta dura profesión. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega).

De esta inobjetable víctima de los toros cita don José Antonio Román Romero, el historiógrafo taurino español radicado en México en su visitado Blog en Internet "De Hombres Toros y Caballos".- Hijo del teniente de la Guardia Civil don Ramón Alonso Mayoral y de doña Casilda Berta fue el picador Rafael Alonso y Bertoli, "El Chato", nacido en Olvera (Cádiz) el día 11 de septiembre de 1862; cuando tuvo edad para dedicarse a alguna ocupación comenzó a trabajar en el oficio de cerrajero, por el que, desde luego, no manifestó inclinación alguna; pero, en cambio, mostró grandes deseos de ser torero de a caballo, consecuencia, sin duda, del mucho entusiasmo que desde niño sintió por la equitación, tal vez por practicarla desde su más temprana edad en el cuartel donde habla nacido. Residió casi siempre en Sevilla, y la protección recibida del excelente picador Manuel Bastón le facilitó el aprendizaje, pues por recomendación suya empezó a picar en las novilladas en 1881, cuando apenas con-taba diecinueve años. Las primeras corridas serias las toreó a las órdenes de Manuel Fuentes, "Bocanegra"; se presentó en Madrid, agregado a la cuadrilla del "Espartero", en la Segunda Corrida de Beneficencia del año 1886, celebrada el 19 de septiembre ("Frascuelo", Ángel Pastor, Mazzantini y "El Espartero", con cuatro toros de don Antonio Hernández y otros cuatro de don Enrique Salamanca) ; al final de aquel año formó parte de la plantilla de picadores de Fernando Gómez, "El Gallo"; en el invierno de 1887-88 estuvo con "Guerrita" en La Habana, Cuba, y cuando, al terminar la temporada de 1890, separóse "Badila" de la cuadrilla de Mazzantini, le reemplazó éste con Rafael Alonso.

Con figura brava y briosa, valiente y hábil delante del toro, picador bien enterado y dotado de gran voluntad, en el año 1891 se colocó en primera línea, formando con "Agujetas", "Badila" y "Pegote" el más lucido cuarteto de varilargueros que hubo en la última década del pasado siglo. Junto a Mazzantini hizo sus mejores campañas; no le abandonó hasta que tan famoso estoqueador dejó la profesión, y quince años en una cuadrilla tan señalada como la de don Luis representan un ejercicio muy considerable, una actividad fecunda y bien trabada que los aficionados de su tiempo estimaron en cuanto valía. Dicho Mazzantini le profesó siempre gran cariño y llegó a tener con él las mismas consideraciones que si de un individuo de su familia se tratara, a las que correspondió "El Chato" con el cariñoso respeto que se puede guardar a un hermano mayor.

Frecuente era en aquel don Luis Mazzantini y Eguia, tan ampuloso y amigo de todo ripio en la conversación, llamarle con acento entre humorístico y solemne: ¡Señor Alonso...! Al retirarse el repetido matador guipuzcoano ingresó "El Chato" en la cuadrilla de Antonio Montes; a mediados de la temporada de 1906 pasó a la del "Algabeño", en la que también permaneció poco tiempo, y después se esfuma, deja de estar en circulación, como si a un picador de tan aventajadas partes como él le tuvieran reservada los hados una nueva vida, pero es que en la del buen Rafael Alonso coincidió el eclipse con la iniciación de una crisis que habría de tener lamentable solución. Aparte de sus condiciones de artista, tan elogiadas por todos sus contemporáneos, decian cuantos llegaron a cultivar su trato que era muy simpático y uno de los hombres más honrados que podían encontrarse, además de, tener una gracia muy acusada y personalísima que le granjeó el cariño y la amistad de personas de clase elevada, pues hay que advertir que Rafael Alonso fue hombre culto, de una cultura relativa, claro está, pero con rasgos característicos que a veces le hacían filosofar ingeniosamente a su manera.

El defecto de su apéndice nasal contribuía principalmente a hacerle, físicamente, feo de verdad, y él era el primero en hacer alarde de tal fealdad diciendo que no habla "hombre más feo y de cara más rara en España y América". De modo es que, "a confesión de parte..." Hombre ahorrador y de vida metódica, consiguió reunir, si no una gran fortuna, el capital necesario para poder pasar una vejez serena; pero la fatalidad no le permitió disfrutar lo que con tanto peligro fue acumulando como laboriosa hormiga. Como todos los picadores de su tiempo, sufrió muchas y fuertes caídas, y entre sus percances de mayor importancia, o que mayor resonancia tuvieron, debemos señalar el de su cogida en Madrid el 31 de mayo de 1896. Se celebraba la Undécima Corrida de Abono, con los diestros Mazzantini, Reverte y "Algabeño" y seis toros del duque de Veragua para picar al segundo de éstos, llamado "Sereno", (sardo por la cara, por la capa negro, bien colocadito, con el cuerpo lleno, bonito de estampa y fino de remos), según escribiera un revistero de tal corrida formaron la tanda "Agujetas" y "El Chato": y al poner éste la segunda vara cayó al descubierto.


Rafael Alonso Bertoli "El Chato"
De la hemeroteca de don José Antonio Román Romero

El toro, pegajoso, hizo por el bulto y le corneó varias veces, sin que los matadores pudieran evitarlo, a pesar de acudir solícitos al quite, y recurrir Mazzantini al coleo, y el resultado fue que Rafael Alonso sacó del trance una herida de ocho centímetros, en la región axilar, y otra de tres en la cara interna superior del brazo izquierdo, de cuyo percance se habló mucho por coincidir con el que el mismo toro ocasionó al valiente y popular "Reverte", al recetar éste una gran estocada. El notable picador tuvo muy lamentable fin; los muchos porrazos sufridos desde su juventud le llevaron a un estado de propensión a las alucinaciones, a los estados patológicos del espíritu, hasta hacerle perder la razón y llevarle a un estado que inspiraba verdadera lástima a todos los que le habían conocido siempre de buen humor, siempre con una frase de gracia en los labios, y, completamente loco, dejó de existir, en Sevilla, el día 3 de junio del año 1910.

MANUEL CUADRADO "GORDITO " (XXXX - 1910)

Solo para efectos ilustrativos
“Suertes de Rejoneo” (1945)
Obra del pintor Andrés Martínez de León (Coria del Río, Sevilla, 1895-1978)

Banderillero que el 14 de agosto de 1910, en la plaza de San Luis Potosí (México),  sufrió una cornada de 10 centímetros en la región isquiorectal derecha, de funestas consecuencias, pues falleció tres días después.

El maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere de este lidiador, que << Manuel Cuadrado (Gordito), banderillero natural de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), que trabajó en la corrida celebrada en la Plaza de Toros de San Luis Potosí el 14 de agosto de 1910, en la que sufrió una cornada mortal por un toro de Guantanamé, de 10 centímetros de profundidad en la región isquiorectal derecha, de funestas  consecuencias. Su campo de actividad fue México, aunque no se sabe si era español o mexicano. El picador José Cerón (Conejo) trabajó en la citada corrida. En ella alternaron los espadas Diego Rodríguez (Silverio chico) y Eduardo Leal (Llaverito). Hijo de padres labradores, a los 10 años Manuel Cuadrado ya ayudaba a su progenitor en las faenas del campo. A los dieciocho años pasó a trabajar a las salinas de San Carlos, y un día acompañó a unos amigos a un herradero y toreó un becerro magistralmente. Se hizo miembro de una sociedad taurina constituida en Sanlúcar, interviniendo en las novilladas que se celebraban con frecuencia en dicha ciudad y además acudía a las capeas de los pueblos. En la antigua Plaza de Toros de Cádiz vistió por primera vez de luces, hacia el año 1883, tomando parte como banderillero en una vacada, y tan afortunadamente que fue muy aplaudido. Dedicado plenamente al toreo, en 1884 embarcó para La Habana con José Machío, permaneciendo con él hasta 1888, en que ambos regresaron a España y en cuya cuadrilla figuró como uno de los primeros banderilleros; y recorrió en Cuba con su jefe toda la Isla, dejando muy buen cartel en las Plazas de Toros de Matanza, Sagua la Grande y San Antonio de los Baños. En la de esta última mató un toro por primera vez, y del público de La Habana se despidió matando cuatro novillos admirablemente. Pasó a México y en algunas de sus plazas se presentó como matador –tal vez en la Plaza de Toros San Pedro en Zacatecas-, y como banderillero a las órdenes de Vicente Ferrer, en la de Veracruz. Luego se incorporó a la cuadrilla de Cayetano Leal, en la que permaneció dos años. Luego toreó junto a Manuel Caballero y a Vicente Ferrer, y acompañó a éste a Guatemala, donde fue gravemente herido en la sexta corrida de las veinte en que había tomado parte. Restablecido, volvió a España y toreó varias veces en la plaza de toros de El Puerto de Santa María (Cádiz) a las órdenes de Luis Mazzantini. En algunas Plazas de Toros de la Península alternó como matador de toros con Potoco y el Loco. Marchó a La Habana nuevamente con Manuel Hermosilla, y su labor de banderillero produjo grandes entusiasmos. Vuelto a España, toreó dos novilladas, una en Cádiz y otra en Trebujena, alternando con Bombita y (el Pipa). En 1894 visitó por tercera vez La Habana en la cuadrilla de Manuel Hermosilla; trabajó con él algunos meses, y luego con el Ecijano. Con éste espada pasó a México como banderillero, pero mató toros en varias plazas: en las de Puebla de los Ángeles, Toluca y León (Guanajuato). Se desenvolvió, pues, principalmente por las plazas de América. "

De él cita, don Juan José de Bonifaz, el cronista, que fue << más conocido en los coliseos hispanoamericanos que en los españoles, el sanluqueño Manuel Cuadrado (Gordito), que durante años compaginó las funciones de novillero con las de peón y banderillero, caería para siempre al intervenir en el festejo que se celebró en San Luis Potosí (México) el 14 de agosto de 1910. Un astado de la ganadería de Guadané le cogió en tal fecha y como resultado de las lesiones sufridas expiró el día 17 del mencionado mes de agosto de 1910. "

En el apartado de efemérides de la acreditada página de Internet de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia en México (ANCTL), refieren que el 14 de agosto de 1910, <<El banderillero español Manuel Cuadrado "El Gordito" sufre mortal cornada en San Luis Potosí por un toro de Guanamé de la que moriría tres días después en corrida que torean Diego Rodríguez "Silverio Chico" y Eduardo Leal "Llaverito">>, lo que viene a aclarar el nombre correcto de la ganadería del toro asesino.

JOSÉ GALLEGO MATEO " PEPETE III " (1883 - 1910)

Foto cortesía de
http://www.laverdad.es/murcia/v/20100907/sociedad_murcia/cien-anos-muerte-pepete-20100907.html

Su nombre era José Gallego Mateo pero, acaso por capricho, se anunció en los carteles como “José Claró”. Había nacido en Sevilla el 19 de marzo de 1883. Lo cierto es que causó gran revuelo en su presentación de alternativa el 28 de septiembre de 1905 ante sus paisanos, que vieron en él poco menos que una promesa cierta del toreo; tenía el hombre, desde luego, buenas cualidades artísticas y no andaba falto de valor. Pero no le respondían las facultades físicas. No obstante, se presentó en Madrid el 11 de mayo de 1905 para actuar en una novillada de ocho reses --la mitad del hierro de Veragua y la otra mitad de Bañuelos, alternando con “Regaterín”, Bienvenida y “Angelillo”. Y aquel mismo año, el 28 de septiembre, se hizo matador de toros en Sevilla, en una corrida de Murube, apadrinado por “Bonarillo” y como testigo Ricardo “Bombita”, doctorado que confirmó el 27 de mayo de 1906 en una corrida de beneficencia en la que Antonio Moreno “Lagartijillo” le cedió un toro de Veragua, figurando también en el cartel Antonio Fuentes y Antonio Montes.

Fue “Pepete III” muy castigado por los toros, pues durante cinco años que permaneció en la categoría superior sufrió nada menos que siete cornadas graves y, como trágico epílogo, la hórrida cogida postrera que le propinó en la Plaza de la Condomina de Murcia, el 7 de septiembre de 1910, el toro de nombre “Estudiante” y negro de capa, que abrió plaza, de la dehesa de Parladé, durante un quite al salir de la segunda vara, y  que fue causa de su muerte media hora después en la enfermería de la plaza. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

Otros cronistas refieren el trágico suceso de la siguiente manera: Corneado en el muslo derecho con rotura de la femoral cuando le estaba dando un quite a cuerpo limpio para salvar a dos compañeros en Murcia el 7 de septiembre de 1910 por el toro "Estudiante" de la dehesa de Fernando Parladé. Murió en la enfermería de la plaza  a las cinco y media de la tarde. Ese día compartía cartel con Rafael González “Machaquito” y Ricardo Torres "Bombita".

Por su parte el reputado historiador taurino,  don Juan José Bonifaz Ybarra,  difiere de lo anterior, al comentar en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << el referido primer espada  recibió una tremenda cornada en la ingle izquierda durante el primer tercio de la corrida; su crónica biográfica completa dice << José Gallego Mateo, que en los carteles figuraba como José Claró, por ser éste al apodo que utilizó su padre, encontró el mismo fin que quien fuera su rival, en su época de novilleros, el ya reseñado “Serranito” . La breve historia taurina del sevillano Pepete (III) esta jalonada de cogidas y cornadas, ya que a su reconocido valor se unía una patente escasez de ligereza y habilidad. Sustituye a Ricardo Torres (Bombita) en la corrida contratada por éste el 7 de septiembre de 1910 en Murcia, en la que debía de alternar mano a mano con Rafael González (Machaquito) en la lidia de ganado del hierro de Parlade. El toro que abrió plaza, “Estudiante” de nombre y negro de capa, le infirió durante el primer tercio tan tremenda cornada en la ingle izquierda que la muerte se produjo aquella misma tarde. El apodo de “Pepete” se cobraba así su tercera víctima. "

A las seis cuarenta de la tarde del 7 de septiembre de 1910, en la misma enfermería de la plaza de toros de Murcia, perdía la vida "el infortunado y valiente espada José Claro 'Pepete', a consecuencia de la terrible cornada que le infirió el primer astado de la tarde. Ese día no iba a torear, por una pequeña diferencia de dinero con la empresa, pero lo hizo para sustituir a 'Bombita', indispuesto, quien se lo había pedido, y que esa tarde debía de participar en un mano a mano con 'Machaquito'. Antes de comenzar la corrida el diestro había redactado unos telegramas, para enviar a familiares y amigos, en los que podía leerse: "Sin novedad". Aquel toro que acabó con la vida de 'Pepete' llevaba por nombre 'Estudiante': era negro, de la ganadería de Parladé, marcado con el número 15, y se mostró «bien puesto de cuerno y de mucha romana». Salió rebotado de una vara que le había colocado el picador 'Magito'. El diestro fue a recogerlo para que volviese a entrar al caballo. Algo embarullado, «tropieza con el asta de la res, que no tiene la codicia de coger, ni casi se entera del suceso». Así, más o menos, lo contaba 'El Liberal' de hace un siglo. Una cornada mortal que parecía, a los ojos del público y del propio torero, un tropiezo cualquiera, pero que acabó en auténtica tragedia taurina. 'Pepete' cayó, se levantó inmediatamente y dio unos cuantos pases, hasta que percibió el calor de la sangre. Se echó mano al muslo, notó qué le sucedía y sacó la mano, totalmente roja, de la entrepierna, para llevársela a la cabeza. Cayó en los brazos de su mozo de espadas, para no levantarse más. La muerte de 'Pepete' se expandió por la ciudad como la pólvora. La versión oficial fue que hasta seis médicos lo atendieron en la enfermería de la plaza, pero nada pudieron hacer. La cornada «había causado profundos destrozos. Era mortal de necesidad, y solo por habérsele cortado tan pronto la hemorragia y habérsele administrado las inyecciones oportunas pudo vivir poco más de dos horas». De los labios del diestro, todavía consciente, escucharon los médicos su desesperada despedida. 'Pepete' no cesaba de mostrar su dolor. Bañado en sudor decía: «Me muero, madre mía». Dirigiéndose a su mozo de espadas le gritaba: «No me dejes, Manuel que me muera. ¡Qué lástima! ¡Con lo bueno que había venido hoy a la plaza!». Ya antes de alcanzarlo la muerte, cuando lo llevaban a la enfermería, a su mozo también le espetaba:«No duro ni dos minutos. Te quedas sin matador. Toma estos besos para mi mare y mis hermanas». La última frase que se le escuchó fue: «! Ay, mare mía! ¿Qué vas a hacer ahora con esas doce bocas?». Dejaba una madre anciana, tres hermanas y un hermano, y… un «capital de una sesenta mil pesetas entre fincas y alhajas». Su cadáver, amortajado por 'El Chano' y El Arriero', picadores de 'Bombita', fue colocado en el centro de la enfermería, entre cuatro cirios, y sobre un paño negro. 'Machaquito' hubo de lidiar toda la corrida. Tremendamente afectado, no quiso ir a la enfermería. Después, se presentaría ante el cadáver, con los ojos llorosos, y exclamó: «¡Qué triste es la vida!. Ilusiones, valentía, dinero, todo queda aquí. La vida es una mentira. Que no falte nada en estos tristes momentos». A lo largo de la tarde y de la noche, fueron muchos los vecinos de Murcia que se concentraron en torno a la plaza de toros. Abundaban los aficionados que dejaban pasar las horas comentando la desgracia. «La severa mole de la plaza parecía un norme catafalco, dedicado al valeroso 'Pepete'. La Guardia Civil y los municipales ponían orden para que el público entrase a visitar el cadáver por tandas». A las dos de la madrugada, el gentío desfilaba ante el cadáver. Lo velaban las cuadrillas de 'Machaquito' y 'Bombita' y el empresario Jenaro Albaladejo. Al día siguiente se ofició el funeral, en la parroquia de San Juan. El cadáver del torero fue depositado en un lujoso ataúd, y transportado hasta el templo, junto a varias coronas, en un coche tirado por seis caballos. Luego fue trasladado al cementerio de Nuestro Padre Jesús, donde sería embalsamado antes de ser trasladado a Sevilla. Los periódicos siguieron informando de todo sucedido hasta que el cuerpo de 'Pepete' recibió sepultura. Y se contaba que no había sido posible conservar la cabeza del atroz 'Estudiante', porque se avisó de su conservación, cuando ya estaba destrozada. 'El Farol', mozo de espadas del torero, sí se llevó los cuernos del toro mortal. Sucedió algo contradictorio, que levantó ampollas. En Murcia, 'El Farol' había mostrado su agradecimiento al «pueblo murciano, a la empresa, autoridades y otras entidades por las muestras de afecto y simpatía que han dado a su desgraciado matador»; pero cuando el cadáver del 'Pepete' arribó a Córdoba, en el viaje hacia Sevilla, declaró: « ¡Qué infamia! Murió sin curarle y se desangró. Los médicos, en seguida que le vieron se marcharon a continuar viendo la corrida, y me quedé solo en la enfermería». Esta afirmación provocó, por supuesto, tanta consternación como la que se vivía por la muerte del torero. 'El Liberal' hacían frente a estas palabras, y las achacaba al «natural dolor del mozo de estoques, que le hacen incurrir en exageraciones que en honor a la verdad no nos creemos». Había informado el periódico de que, «cuando ingresó 'Pepete' en la enfermería, había seis o siete médicos, entre los que se encontraban distinguidos operadores»; y que, a los dos minutos escasos de la llegada del diestro herido, el médico Emilio Meseguer, que se presentó voluntariamente, pese a que no pertenecía al cuerpo médico del coso, había conseguido contener la hemorragia, cogiéndole con pinzas los vasos más importantes. Si no se le operó en el acto, fue por el gran decaimiento que el torero mostraba por la pérdida de sangre. Se le colocaron inyecciones de suero, cafeína y éter, y se aplicaron cuantos recursos científicos fueron posibles. Pero la herida era mortal, porque el cuerno de 'Estudiante' había cortado la arteria femoral y la vena sáfena, «desangrándose principalmente desde el redondel a la enfermería». Uno de los médicos, Mariano Precioso, envió una carta al periódico en la que decía que, junto a sus compañeros, se creía obligado a «afirmar públicamente, que cumplimos con nuestro deber, como médicos y como hombres, permaneciendo en nuestro puesto hasta que lo juzgamos completamente innecesario». Cuando el periódico volvía a informar de la llegada del cadáver a Sevilla, 'El Farol', dirigiéndose a Antonio Soto, apoderado del fallecido torero, le dijo: «¡Ay, don Antonio, qué infamia! El pobrecito murió sin que lo curasen, se desangraba por momentos y los dos médicos que entraron en la enfermería solo le reconocieron a la ligera la herida, y después de meterle unas pinzas y ponerle una plasta de algodón, se marcharon a ver estoquear al primer toro a 'Machaquito', pretextando que no podían curarle, hasta que no llegase una medicina que habían mandado traer. Allí quedé solo con el pobre José, que se ahogaba y que me pedía que le pusieran inyecciones de morfina, que le calmasen los agudos dolores que sentía. Cuando se lidiaba el cuarto toro llegó la medicina, que eran tubos de suero. Empezaron a inyectárselos, sin verle más la herida; y por torpeza del encargado de la inyección se rompió lo aguja, que quedó dentro del cuerpo. Le pusieron otra y le inyectaron dos o tres tubos; pero ya no había remedio; falto de sangre por la hemorragia, fue apagándose hasta que expiró». Verdad o mentira, 'Pepete' vivía con el presentimiento de que su vida acabarían entre las astas de un toro. En la lista de socios del montepío taurino, llevaba el número 13. No había conseguido que le cambiasen ese número fatídico que le perseguía. Gran parte de Sevilla se vistió de luto en el entierro del diestro. El pueblo, «amante de su ídolo popular, ha dado prueba de indescriptible cariño al infortunado torero. Ni en los entierros de Espartero, Reverte y Montes hubo tanta concurrencia».
Fuente: Don Pedro Soler
http://www.laverdad.es/murcia/v/20100907/sociedad_murcia/cien-anos-muerte-pepete-20100907.html

MANUEL CORZO ANDALUZ "CORCITO" (1890 - 1910)

Cortesía de D. José Antonio Román Romero

Matador de toros de alternativa en Méjico, nacido en octubre de 1890,  originario del barrio de Triana en Sevilla, que debuta en esa plaza toreando ganado de Salas, después lo hace en Madrid sin pasar de la mediocridad en su labor torera. Al término de la temporada de 1899 viaja a México y en su capital,  el 4 de febrero de 1910 recibe la alternativa de su protector el matador Antonio Fuentes y Zurita, en un mano a mano con cuatro toros de la dehesa de “El Cazadero” y dos de la ganadería de Miura. Establece su residencia en México formando hogar, y continuando su labor en tierra azteca, tras torear muy pocas tardes en España después de su alternativa. Actuando en aquel país, concretamente en la ciudad de San Luis Potosí, el 23 de octubre de 1910, recibe una cornada de un toro de la dehesa de Agostadero, que le penetra por la cavidad abdominal, provocándole la muerte el día 27 de octubre de 1910 a resultas de peritonitis. Esa tarde toreaba con Manuel Lavín "Esparterito".

 

Al respecto,  el cronista hispano-zacatecano,  don Juan José Zaldívar Ortega, refiere que << Manuel Corzo Andaluz (Corcito), matador sevillano, nacido hacia el año 1879, y que falleció el 27 de octubre de 1910, a la edad de 31 años, a consecuencia de la cogida sufrida el 23 de octubre de 1910 cuando toreaba en San Luis de Potosí ganado de Agostadero. Al dar un pase con la derecha al tercero, a tiempo que salía del callejón, adonde había saltado, fue enganchado por la pierna derecha, resultando de una gravísima cornada que se adentraba en la cavidad abdominal. "

 

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de su trágica singladura taurina  que << protegido por Antonio Fuentes, el trianero Manuel Corzo Andaluz (Corcito), no pasó de la mediocridad en su labor torera. Al término de la temporada de 1899, viaja a la república mexicana y en su capital su mecenas le otorga la alternativa el 4 de febrero de 1900, en una vis a vis en el que se lidiaron cuatro reses de la vacada de El Cazadero y dos de la de Miura. No regresa a su patria, allí forma su hogar y prosigue su labor en los ruedos. El 23 de octubre de 1910, actúa en la plaza de San Luis Potosí, siendo herido de gravedad en el vientre por un cornúpeta de la divisa de Agostadero. Presentada la peritonitis, dejaría de existir el inmediato día 27. "

El 23 de octubre de 1910 en la plaza de la ciudad de San Luis Potosí el diestro sevillano Manuel Corzo Andaluz "Corcito" sufre gravísima cornada en el muslo derecho por el toro llamado "Bailador" de la dehesa de El Agostadero y que le provocaría la muerte cuatro días después. Su alternante fue el madrileño Manuel Lavín "Esparterito". (Fuente: Efemérides Taurinas del 23 de octubre/ http://suertematador.com)

El 15 de febrero de 2020 escribe el cronista taurino, José Antonio Román Romero en su Blog taurino ("De hombres, toros y caballos"), que.- Nació "Corcito" el 24 de octubre de 1880 en el popular barrio sevillano de Triana. Manuel Corzo Andaluz se sintió atraído por la profesión de torero desde que era un chaval. A mediados de la década de los años noventa andaba presentándose en cuantas tientas y capeas iban saliendo a su paso. Finalmente, tras varias pruebas de escasa importancia, en 1897 consiguió llamar la atención de los taurinos de su entorno y fue incluido en el cartel de una novillada anunciada en la plaza de Sevilla, donde el joven Manuel Corzo estoqueó su primer novillo. Cayó en gracia, a partir de entonces, a su paisano el matador de reses bravas Antonio Fuentes y Zurita, que por aquel entonces andaba colocado en los primeros puestos del escalafón -con permiso, claro está, del número uno indiscutible, el "Califa" cordobés Rafael Guerra Bejarano ("Guerrita")-. Fuentes, que se empeñó en promocionar la carrera del joven Corzo, consiguió que fuera anunciado en un cartel en las arenas madrileñas, a través de las cuales hizo el paseíllo el día 30 de enero de 1898, en unía corrida en que rejoneó Badila, acompañado del joven novillero José Pascual ("Valenciano"). Se jugaron aquella tarde reses procedentes de los hierros de don Félix Gómez y de Bertólez, frente a las cuales anduvo muy valiente y eficaz Manuel Corzo en el manejo de capa y muleta, si bien falló a la hora de ejecutar la suerte suprema (en un involuntario homenaje a su mentor, ya que Antonio Fuentes también es recordado por su pésima utilización del estoque).

El día 29 de junio de aquella temporada de 1898 Antonio Fuentes y Zurita contrató al joven Manuel Corzo de sobresaliente en un festejo en el que el maestro había de enfrentarse en solitario a seis reses de la ganadería de Biencinto. Fuentes resultó violentamente atropellado por el tercero de la tarde, que le propinó un fuerte golpe en el pecho. Ante la imposibilidad de que el maestro continuase sobre la arena, Manuel Corzo Andaluz asumió la responsabilidad de liquidar ese tercer toro y los tres que aún aguardaban en los corrales. La severa afición de la Villa y Corte valoró en mucho esta prueba de madurez de "Corcito", quien, aunque no brilló a una gran altura artística, supo mantener el tipo y conservar la sangre fría durante la lidia y muerte de cuatro reses bravas, en la plaza de toros de Madrid, sin haber tomado la alternativa.

Al término de dicha temporada decidió cruzar el Atlántico y establecerse en México, país del que ya no habría de regresar. En Ultramar, amparado también por el renombre de que gozaba allí Antonio Fuentes, consiguió algunos contratos que acabaron permitiéndole tomar la alternativa, en una ceremonia que se verificó el día 4 de febrero de 1900, en la plaza de la capital azteca, donde se anunciaron 4 reses criadas en las dehesas de El Cazadero Y 2 de Miura siendo que 1 de las de Miura lo fue del hierro de Càmara para Antonio Fuentes y Enrique Vargas "Minuto" que no actuo por enfermedad siendo sustituido por "Corcito" que sería alternativado.


Foto de Fuentes y Corcito con sus cuadrillas el día de la alternativa de este ultimo

"Corcito con el toro de la alternativa"

Feliz por la acogida que le deparó el público de México, contrajo nupcias y se instaló definitivamente allí, para tomar parte en las diferentes ferias del país que se sucedieron durante la primera década del siglo XX.

El día 23 de octubre de 1910, cuando toreaba en las arenas de San Luis de Potosí, acompañado por el diestro charro Manuel Lavín ("Esparterito"), fue gravísimamente corneado por un burel marcado con la señal de Agostadero El toro que le cogió fue el tercero de los que le correspondía estoquear, lo engancho al torearle de muleta y le volteó horriblemente entre los pitones, sin que los individuos de la cuadrilla pudieran prestarle auxilio. El público, sobrecogido .de espanto, abandonó la plaza en su mayoría. Los médicos que asistieron al espada le apreciaron una herida de 35 centímetros en la región glútea penetrante en la cavidad peritoneal y en vista de la gravedad de su estado hubo que aplicarle una inyección de estricnina. Fray Benigno Arias y fray Manuel da los Ángeles concedían al pobre torero los auxilios espirituales. Durante los tres días que estuvo luchando entre la vida y la muerte se le pusieron varias inyecciones de suero artificial y se le sondó varias veces; pero todo fue inútil. Trasladado con cuidados inmensos a la clínica del Dr. Joaquín Rodríguez, ésta procedió a la canalización de las heridas, ayudado por los Dres., Quijano, Sobara, Páramo y Gómez, Durante la noche durmió algo. Se le sondó varias veces, expeliendo el orín sanguinolento en absoluto El espada murió entre horribles dolores rodeado de sus compañeros. Manuel Corzo (Corcito), a quien algunos confundieron con su hermano José, qué vivía en Sevilla. Hacía bastante tiempo que se encontraba en México, donde se sostenía difícilmente actuando en corridas económicas. Sucumbió a los cuatro días, después de horribles sufrimientos. A pesar de esto, mostró en sucesivas corridas que sabía torear y que, si no era; un gran estoqueador, tenía algo que hacía a los públicos que le aplaudieran. Hacía ya algunos años que marchó a América, y, por tanto, que no toreaba en España.


"Corcito"

Dato curioso: El pintor y escenógrafo mexicano Antonio M. Ruiz (1892-1964) era conocido por sus amigos como "El Corzo" o "El Corcito", a causa de su parecido con el célebre torero Manuel Corzo Andaluz.

Publicado por ANTONIO para De Hombres, Toros y Caballos el 2/15/2020 12:51:00 a. m.

ANTONIO "EL LARGO " (XXXX - 1910)

Solo para efectos ilustrativos

Cantillana (Sevilla)

Cortesía del Sitio Web: http://.turismosevilla.org

Un ayudante del conocedor de la famosa vacada de Miura, Antonio (el Largo), fue mortalmente corneado por una becerra de tal divisa el 23 de noviembre de 1910 en una dehesa de Cantillana (Sevilla). Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capitulo 7, Página 189. 

ANTONIO SORIANO " MAERA CHICO " (XXXX - 1910)

Cortesía
De la hemeroteca de don José Antonio Román Romero

El 30 de diciembre de 1910, muere en la Ciudad de México el banderillero madrileño Antonio Soriano “Maera Chico” a consecuencia de un balazo que, accidentalmente, le disparó el picador Antonio Viñó “Inglés Chico”, también de la capital española. (Fuente: Efemérides taurinas del 30 de diciembre/ http://suertematador.com)

La versión anterior queda empañada si se lee la nota del periódico mexicano “El Imparcial” publicada en la capital mexicana el 31 de diciembre de 1910 y reproducida en Madrid por el Diario ABC, donde refiere que << en un cafetín de la sexta demarcación en México D.F., departían amigablemente el Maera y el Inglés, acompañados de los diestros Antonio Vargas (Negrito) y Manuel Dionisio Fernández. Cenaban y bebían relatando entre copa y copa las azarosas anécdotas de sus correrías taurómacas, cuando entre el Inglés y el Maera surgió una disputa, sin fundamento grave, que, a no haber estado los cerebros tan caldeados, no hubiera tenido tan fatales consecuencias. Cruzáronse mutuas frases malsonantes, y el Inglés se levantó de su asiento, sacó una pistola, sonó un disparo y el proyectil hirió en la frente al Maera, cayendo este por tierra, gravemente herido y bañado en sangre. Aterrados quedaron los acompañantes, y lo mismo “Negrito” que Manuel Dionisio exclamó. ¿Qué has hecho, inglés? El gendarme que estaba más cerca del lugar del suceso avisó a la sexta demarcación de policía, y seguidamente ocurrió el comisario al teatro de la tragedia. En una camilla fue trasladado Maera a la comisaría, y más tarde a la inspección médica, donde no había un solo facultativo que curase al infortunado torero, que llegaba agonizante. Fue llamado el doctor Cuesta, quien atendió al herido de una manera provisional, puesto que a él no le correspondía intervenir, limitándose sólo a poner un vendeje para cortar la hemorragia. Al declarar los testigos de la tragedia, dijeron que el inglés sacó la pistola sin el ánimo de herir a su compañero. >>

 

A las cuatro de la tarde del día 2 de enero recibió sepultura en el panteón español de la Ciudad de México. Al acto asistieron los matadores de toros, Jerezano, Moreno de Algeciras, Cocherito de Bilbao, El Boto, Lagartijillo Chico, Félix Velasco, Manuel Dionisio y varios banderilleros, novilleros y picadores. El picador que ha tenido la desgracia de matar a su compañero ha sido Antonio Viñó “Inglés Chico”, hermano de Manuel Viñó (ó Vigneau), como se le anunció en algunos carteles, que perteneció con Cigarrón a la cuadrilla de Emilio Torres, y hoy se dedica a explotar una acreditada marca de vino amontillado. (Fuente. Diario ABC de Madrid del 23 de enero de 1911)

 

Hacia el 24 de febrero de 1911, el madrileño diario ABC informa que << en los periódicos de Méjico leemos detalles relativos a la libertad del picador Antonio Viño (Inglés Chico), quien, como saben los lectores, tuvo la desgracia de herir de muerte a su compañero Maera Chico al disparársele una pistola. Salió de la prisión el día 3 del corriente, mediante el depósito de 500 pesos, como fianza. >>

Refiere el cronista Rafael Gómez Lozano (Dientefino) haber leído en "el Cossío", Tomo 3, Página 998, que << VIÑO (ANTONIO) Inglés Chico. Picador de toros. Había nacido en Sevilla y era hermano de Manuel, el picador de Emilio Bomba. Actuó la primera década de este siglo, y figuró alguna vez en la cuadrilla de Rafael "El Gallo". En 1910, estando en Méjico examinando una pistola, causó la muerte involuntariamente al disparársele a su compañero de cuadrilla Antonio Soriano (Maera Chico). Nada más sé de él después. >>

Del Diario ABC de Madrid del 8 de septiembre de 1912, colijo que Antonio Viño García "Inglés Chico" (nacido en Camas Sevilla el 10 de marzo de 1862), ya estaba muerto para esta fecha, ya que informan que la Asociación de Toreros, le dio una ayuda en el mes de agosto de 1912, de 1,000 pesetas, por fallecimiento del socio, a su madre Manuela García, lo que indica que no pasaron siquiera dos años entre la muerte de Antonio Soriano "Maera Chico" y la de su agresor. ¿Castigo divino?

Don José Antonio Román Romero, el historiógrafo taurino, refiere una historia diferente respecto a cómo se dio la tragedia al contarnos que: En suceso en el que la fatalidad ha actuado como principal factor, es el motivo que ha privado de la vida al conocido banderillero sevillano Antonio Soriano, apodado "Maera chico".Y es tanto más de lamentar el incidente desgraciado, cuanto que el causante lo ha sido involuntariamente.

El suceso ocurrió en México, el 30 de Diciembre de 1910 "Maera chico" y el picador Antonio Viñó (Inglés), eran dos amigos, cuya intimidad llegaba hasta el extremo de residir en la misma casa. El día del hecho, salieron juntos, como de costumbre, y al regresar a su domicilio para cenar entraron en un establecimiento de bebidas para tomar unas copas. En ese intermedio, y discutiendo sobre la campaña que haría en la actual temporada el diestro Antonio Fuentes, marchó al retrete "el Inglés". Hay que indicar que el pobre "Maera chico" sentía un temor irresistible a las armas de fuego, lo cual servía para que los amigos bromearan con él respecto a ese miedo, y esto le indujo al "Inglés" a chancear una vez más al "Maera", presentándose ante él con una pistola en la mano.

El "Maera", al verle entrar con el arma, le indicó que apuntara a otro sitio, por lo peligrosos que resultan esos aparatos, y cuando decía esto, se le escapó el tiro al "Inglés", dándole un balazo a su amigo en la cabeza que cayó al suelo exánime. Inmediatamente fue trasladado el herido a su domicilio y llamado en su auxilio el doctor Cuesta, practicó éste la primera cura, pero no pudo hacerla todo lo detenida que las circunstancias exigían, pues esto compete en estos casos al forense; avisada la comisaría, el médico de la misma no se encontraba en el cumplimiento del deber, y ello hizo precisos muchos trámites, hasta que se autorizó al doctor Cuesta a llevar a efecto la cura. Cuando ésta se hizo ya era tarde, y solo pudo apreciarse que la bala estaba alojada cerca del cerebro. El infeliz murió a las once de la mañana.

MIGUEL REGY "SEÑORITO MEXICANO" (18XX - 1911)

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“Un día lluvioso en la plaza de toros”

Obra del ilustre pintor español Eugenio Lucas Villamil (1858-1918)

Novillero de segundo plano, motejado con el sobrenombre de "Señorito Mejicano", desconocido en España, toreaba mano a mano en la plaza mejicana de San Pedro de las Colonias,  en el norteño estado de Coahuila, con el también novillero José Gómez, "Mestizo", y al entrar a matar al sexto novillo de la dehesa de San Pedro,  fue empitonado por el pecho y golpeado contra la barrera, resultando herido de tal consideración, que fallecería de inmediato. El hecho tuvo lugar el 11 de enero de 1911.

 

Al respecto de la suerte de este desconocido lidiador, el cronista Juan José Zaldívar Ortega, refiere que <<Miguel Regy (Señorito Mexicano), matador de novillos, desgraciadamente célebre por su espantosa muerte el 11 de enero de 1911, en la Plaza de Toros San Pedro de las Colonias (muy cerca de Torreón, Coahuila, Méjico). Cuando se disponía a entrar a matar al sexto, éste se le arrancó súbitamente –había hecho plena conciencia de donde estaba el diestro y actuó con verdadero sentido- dándole mortal cornada en el pecho con tal ímpetu que la punta del cuerno le salía por un omoplato. La muerte del infeliz torero fue, pues, instantánea. Le acompañaba aquella tarde en la lidia José Gómez (Mestizo). Regy fue, como resulta lógico pensar, un modestísimo novillero, que sólo resaltó por su trágica muerte. "

 

El erudito taurino Juan José de Bonifaz, cita de su infortunio, que << totalmente desconocido en España fue Miguel Regy (Señorito Mejicano), del que únicamente queda noticia de su trágico fin. Toreaba mano a mano con José Gómez (Mestizo) en la plaza de San Pedro de las Colonias, en el estado azteca de Coahuila de Zaragoza, y al estoquear al sexto novillo es empitonado por el pecho y zarandeado contra la barrera, resultando con heridas de tal consideración que el deceso se produjo de forma prácticamente instantánea. Corría la tarde del 11 de enero de 1911. "

FRANCISCO GARCÍA GURREA (1890 - 1911)

Solo para efectos ilustrativos
“Tauromaquia”
Obra del prolífico pintor orgullo de Manresa, Ernest Descals

Refiere la página web española “Encierro San Fermín”, que gracias a las investigaciones de hemeroteca que en 2002 realizó Unai Alduán Colmenares, se ha descubierto un nuevo fallecido de las tradicionales fiestas de San Fermín. Aunque no figura en las estadísticas oficiales, el 18 de enero de 1911 el diario “Pensamiento Navarro”,  recogía la siguiente noticia: “A los 21 años de edad ha fallecido en esta ciudad, a consecuencia de las lesiones sufridas en uno de los encierros de toros que se lidiaron en las últimas fiestas de San Fermín, Francisco García Gurrea. Descanse en paz”. Según parece, Francisco García Gurrea, natural de Falces, fue arrollado por un astado de Villagodio y pisoteado por un montón de mozos que se produjo en la entrada a la antigua plaza de toros (ubicación actual del Teatro Gayarre). Los efectos devastadores de una  tuberculosis que padecía y seguramente acelerados sus efectos por los traumatismos recibidos en el encierro (Al parecer hasta recibió dos puntos de sutura en la oreja), terminaron con su vida el citado 18 de enero de 1911, aunque no se puede demostrar que contrajera la enfermedad como consecuencia de esas heridas, por lo que injustamente no figura en el listado oficial de los fallecidos, a pesar de la noticia desplegada en el referido diario navarro, donde claramente explica que falleció a consecuencia de las lesiones sufridas.


Aspecto de la abandonada plaza de tientas de Villagodio, en Coreses, Zamora. | Pablo M. Gil
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/14/castillayleon/1247559604.html

El martes 14 de julio de 2009, el diario virtual español "Elmundo.es" publicó una editorial de don César Mata titulada "La trágica leyenda de los bravos toros de Villagodio", donde refiere textualmente que: Adentrarse en la finca San Pelayo, en el zamorano término municipal de Coreses, es recorrer un amplio escenario de la historia del toreo. Aquí pacieron las reses de la famosa ganadería del Marqués de Villagodio. Su cercanía al río Duero, que enfila una recta caudalosa hacia Zamora, otorga humedad a estos pagos, en los que se conservan los corralones que durante décadas sirvieron de cobijo y laberinto para encerrar a estas reses. Su plaza de tientas, de forma cuadrada y con las paredes desconchadas, rezuma sabor de lidias antiguas y toreros poderosos. Los toros de esta divisa, que lucía los colores verde, blanco y amarillo, han pasado a la historia por muy diversos motivos: sonados éxitos de figuras del toreo, vueltas al ruedo y salidas en hombros de sus mayorales ante el encastado juego de sus reses, y, también... una trágica leyenda de muerte con el sello estampado de sus pitones. Recorrer los campos, de buenos pastos, que rodean el caserío y las instalaciones, nos sitúa en tiempos de gentes curtidas en el trasiego de reses, la brega a caballo de vaqueros y mayorales con toros indómitos... El viejo embarcadero conserva en su memoria el paso lento de astados conducidos hacia plazas lejanas, último destino tras una vida regalada. Desde la creación de esta vacada, que se refleja en los libros como acaecida en el año 1892, cuando el entonces Marqués de Villagodio adquirió vacas de la ganadería del Duque de Veragua y sementales de Palacios, hasta su definitivo abandono por la noble familia, tras sucesivos pasos entre hermanos y descendientes, dos acontecimientos marcan el margen luctuoso de este hierro.

El primero de esos trágicos acontecimientos se reseña en Pamplona. No en el ruedo, sino en la entrada a la plaza de toros, en el encierro de San Fermín. Sucedió el mismo día del patrón de la capital navarra, un 7 de julio de 1910, cuando el joven Francisco García Urrea, natural de Falces, de 21 años de edad, sufrió una cogida en un inmenso montón que se formó en el umbral del coso. Moriría con posterioridad, tras una infección que no pudo superar. Hasta hace pocas fechas el primer muerto en la estadística de los sanfermines se situaba en 1924, pero recientes investigaciones han alejado en el calendario a la primera víctima, del mismo modo que han situado a la vacada de Villagodio en una primera línea de ganaderías 'trágicas'.

Dieciséis mozos muertos en los siempre arriesgados encierros pamplonicas. Divisas como las de Miura, Osborne, Cebada Gago, Torrestrella y Santa Coloma comparten la negra condición de sus letales astados con la zamorana del Marqués de Villagodio. Pero no fue Francisco García Urrea la única víctima de esta divisa. Once años después, en 1921, el 5 de junio, el matador de toros Ernesto Pastor, natural de Puerto Rico, resultó corneado de gravedad por el toro Bellotero, marcado a fuego con el hierro de esta ganadería. Sucedió en la plaza de toros de Madrid, así que, a falta de imágenes, habrá que presumir que el animal era un pavo de consideración, bien armado, serio en su presencia. Cuentan las crónicas que, al vaciar un pase de muleta, fue empitonado trágicamente, haciéndose visible un boquete en la parte posterior del muslo derecho. Tras cinco días de lucha por sobrevivir, y con la fatalidad añadida de una septicemia gaseosa, falleció, el 12 de junio, este joven y prometedor espada hispanoamericano, que llegó a España en busca de fortuna en los ruedos. Es evidente que no lo consiguió. Dos vidas segadas por los astados de una divisa que no llegó a centenaria, famosa por sus reses y por la vida, peculiar y de disfrute de su primer titular y creador, José de Echevarría y Bengoa.
Fuente:
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/14/castillayleon/1247559604.html
Las dos investigaciones anteriores nos dejan de tarea el indagar si Francisco García tenía por segundo apellido el de Gurrea o el de Urrea.


Hierro y divisa de Villagodio. | Pablo M. Gil
La divisa cuenta con la primera muerte de un mozo en San Fermín y un torero

ENRIQUE PEÑALVA (XXXX - 1911)

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Arenero durante una corrida goyesca

Cortesía del Sitio Web: http://upload.wikimedia.org

En la desaparecida plaza de toros de Tetuán de las Victorias (Madrid) fue mortalmente herido el arenero Enrique Peñalva, el 29 de enero de 1911, cuando se celebraba una novillada con reses de Félix Sanz. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra: “Víctimas de la Fiesta”- Capítulo 7, Página 189)

En la revista "Toros y Toreros" de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M.Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en la página número 264 que el día 29 de enero de 1911, se celebró en la plaza de Tetuán una novillada, en la que lidiaron seis toros de D. Félix Sanz los espadas Romito, Patotas y Cantaritos. Cuando estaba para doblar el toro sexto, se echó la gente al ruedo, y entre la invasión de capitalistas, el dependiente de la plaza Enrique Peñalva, de veinticinco años de edad, natural de Peñalver de San Esteban, provincia de Soria, se dispuso á quitar las banderillas que tenía clavadas la res; al tirar de uno de los palos se le arrancó el toro, lo enganchó por el muslo derecho, poco más arriba de la rodilla, y le dio tan grande cornada que el asta salía por la ingle. Ya de noche, lo sacaron de la enfermería de la plaza y fue conducido al Hospital de la Princesa, en el que falleció á las once y media de aquella noche.

NICOLÁS GARCÍA (XXXX - 1911)

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Plaza de Toros de Vista Alegre en Carabanchel un par de años antes de su demolición para construir en su lugar el moderno Palacio de Vista Alegre con estructura cubierta.

Cortesía de Teremin/ Sitio Web: http://img308.imageshack.us

Un vaquero de la ganadería de Ildefonso Gómez, Nicolás García, falleció en Madrid el 29 de enero de 1911, como consecuencia de las heridas sufridas el mismo día en los corrales de la caravanchelera plaza de Vista Alegre. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 189)

En la revista Toros y Toreros de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M.Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en la página 265, que el día 29 de junio de 1911, se celebró en la plaza de toros de Carabanchel una novillada, y a petición del público, fue retirado al corral uno de los toros. Después de terminada la fiesta, el vaquero de D. Ildefonso Gómez, llamado Nicolás García, se ocupaba en apartar la res de un corral a otro, y en una arrancada fue alcanzado, sufriendo una grave cornada en un muslo, de la que falleció a las pocas horas.

SATURNINO ARANSÁEZ MARTÍNEZ (1865 - 1911)

Foto cortesía del cronista d. Juan José Zaldívar Ortega 

Torero español que  figuró en las cuadrillas de Fernando Gómez “Gallo” y “Cara-Ancha” como banderillero en sus inicios, empero inducido y aconsejado por varios amigos se hizo matador de novillos de buenas hechuras alternando con las figuras de su época como “Pepete” y “Gorete”. En 1892 hizo una brillante campaña en América. El 12 de marzo de 1911 fue cogido por un toro, y fue muerto hacia el día 19 del mismo mes.

 

La crónica de don Diego Ledesma, también matador de toros, refiere que: << en la ciudad venezolana de Valencia, colaborando en tareas de enchiqueramiento de un encierro de la ganadería del General Obdulio Bello, resultó herido en el triángulo de Scarpa el novillero de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), Saturnino Aransáez Martínez. El desgraciado accidente tuvo lugar el día 12 de marzo de 1911, falleciendo dos días después en el Hotel San Rafael de aquella ciudad. Saturnino comenzó su andadura torera como novillero para, pasado un tiempo, ponerse a las órdenes de Fernando Gómez, "El Gallo" y José Sánchez del Campo "Cara Ancha" lo que habla de su categoría como rehiletero en esos tiempos tan competidos. ".

 

Al respecto de este lidiador, refiere el historiador Nilson Guerra Zambrano de Venezuela, que el libro de "El toreo en Venezuela",  de Víctor José López  "El Vito", Editorial Aequitas C.A., Caracas, diciembre de  2007, << que el mismo día de la muerte de Saturnino falleció en España su esposa, ignorante del percance  de su marido. Está enterrado en el viejo cementerio de Valencia, Estado Carabobo, en Venezuela."

 

El erudito taurino español, don  Juan José Zaldívar Ortega, comenta de este lidiador,  que fue un: <<matador de novillos, nacido en Santo Domingo de la Calzada (Logroño) el 11 de febrero de 1865, falleció en corrales de una ganadería venezolana el 12 de marzo de 1911, cuando estaba enchiquerando una corrida, a los 46 años de edad. El mismo día de su muerte en Venezuela falleció, por una coincidencia fatal, en su casa de Madrid, su esposa. Saturnino fue un notable banderillero y un novillero valiente, que se malogró por varias razones, y entre otras por su carácter pendenciero. Su primer oficio fue el de tapicero, del que pasó bien pronto a la lidia de reses, presentándose en las Plazas de Toros de la Rioja, como en la de Calahorra, en la que se hizo popular, y todas las empresas de la provincia contaban con él para darle aliciente a sus espectáculos. Cierta persona unida en amistad a su padre y al empresario de Madrid, le recomendó y lo impuso como banderillero en algunas novilladas, dándole ocasión al joven torero para soltarse con el capote y hacer adelantos con las banderillas. Su primera cuadrilla fue la de Joaquín Sanz (Punteret), y a su lado recorrió las plazas de más importancia de España, entre los años 1884 a 1888. Sufrió algunas cogidas graves a lo largo de su carrera, pero no enturbiaron su valentía. Su conducta particular le llevó a cometer ciertas guapezas -actos de chulería reprobables, que le perjudicaron mucho como torero, y hubo de renunciar al estoque y seguir trabajando como banderillero junto a matadores de toros y novilleros. “El Tío Lagarto”, revistero-corresponsal de “Sol y Sombra” en Valencia (Venezuela), donde Aransáez se hallaba, detalló la desgracia que costó la vida a éste del siguiente modo: "El domingo 12 de marzo de 1911, a las dos y media de la tarde, en momentos en que enchiqueraba los toros ayudando a su compañero “Almanseño”, un toro del ganadero venezolano Obdulio Bello le alcanzó al pretender acogerse a un burladero que existe en los corrales, empuntándole por la parte superior del muslo derecho, en la base del triángulo de Scarpa, y campaneándolo horriblemente, le infirió una cornada que le produjo intensísima hemorragia. “Almanseño” acudió prontamente a hacer el quite a su compañero, y en tanto distrajo al toro, Aransáez tuvo fuerzas para arrastrarse al burladero, en el que también se refugió “Almanseño”, y en el que pasaron quince minutos sin poder moverse, pues el animal estaba frente a ellos y fue preciso enlazarlo para poder socorrer al herido. Como la pérdida de sangre había sido mucha y se tardó en hacerle la primera cura, la cornada resultó mortal; pasó la noche del domingo y el lunes quejándose de agudísimos dolores, y en la mañana del martes, comprendiendo había llegado su última hora, llamó a sus amigos y compañeros, se despidió de todos y entró en la agonía, falleciendo a las once de la mañana del 14 de marzo de 1911." El mismo día de su muerte en Venezuela falleció, por una coincidencia fatal, en su casa de Madrid, su esposa, como ya citamos antes. Saturnino fue un notable banderillero y un novillero valiente, que se malogró por varias razones, y entre otras por su carácter pendenciero. "

 

Por su parte,  el célebre historiador, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de este personaje, en su obra “Vícitimas de la Fiesta”, que <<en las tareas de enchiquerar un encierro de la ganadería del general Obdulio Bello en la plaza de la Valencia venezolana, en las que colaboraba el riojano, de Santo Domingo de la Calzada, Saturnino Aransáez Martínez, fue herido en el triangulo de Scarpa derecho por la res que aquella tarde sería lidiada en sexto lugar. De resultas del accidente fallecería, el 14 de marzo de 1911, dos días después de recibir la cornada, en el Hotel San Rafael de la citada ciudad venezolana, donde fue trasladado. Aransáez había comenzado su actividad torera como novillero y como tal había actuado en el ruedo madrileño. Más tarde figuró en las cuadrillas de Fernando Gómez (el Gallo) y de José Sánchez del Campo (Cara Ancha)."

ANTONIO BÉJAR "CABAÑIL " (XXXX - 1911)

Solo para efectos ilustrativos

Vieja ilustración del derribo de un picador obtenida de la página web “Sabios del Toreo”  de un artículo del 13 de agosto de 2008 de  D. Diego Ledesma (Matador de Toros) llamado/  Tributo de la Gloria: Año 1911

Tras picar a las órdenes del entonces joven novillero Rafael Gómez, "El Gallo", Antonio Béjar, "Cabañil", viaja a Montevideo Uruguay,  y allí sufrirá la caída que a la postre le causaría la muerte, tras su regreso a España, falleciendo el día 14 de julio de 1911  en el Hospital de Santa Cruz, de Barcelona. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

El ilustre historiador español, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << tras picar a las órdenes de Rafael Gómez (el Gallo), en la etapa novilleril del que después sería “el Divino Calvo”, marcha a Montevideo Antonio Béjar (Cabañil) y allí actúa hasta que en fecha no determinada sufre una caída que traería la secuela de la que, de nuevo en España, dejaría de existir el 14 de julio de 1911 en el Hospital de la Santa Cruz, de Barcelona. "