FÉLIX ENRIQUE PADILLA BUSTAMANTE (1968 - 1993)

Solo para efectos ilustrativos
Panorámica de Planeta Rica, Colombia (1885)
Cortesía del Sitio Web: 

Aficionado de 25 años, oriundo del barrio de Santander, en la periferia de Planeta Rica, Colombia, que fue cogido y muerto en 1993 por un toro en el primer día de las fiestas de la corraleja de “La Virgen de la Candelaria”. El fallecido trabajaba de carpintero en la ebanistería de don Carlos Pérez, quien consiguió una caja mortuoria que se la regaló el alcalde Carlos Angulo y su papá, don Santiago Padilla, pagó la bóveda, para que no fuera enterrado en la tierra. A Félix lo cogió un toro que le dicen (el Siete Cajas), porque ya mató a siete personas entre manteros profesionales, banderilleros, aficionados y espontáneos. Incluso, hay gente que ya no le dice Siete Cajas, sino Nueve Cajas. Esto porque se supo que un muchacho del barrio Palma Soriano, que también fue cogido ese mismo día murió, no se sabe dónde. Esta versión no la confirmó el puesto de policía. El ahora, (Nueve Cajas),  es un toro grande, fuerte, de color barcino que, según el veterano mantero Ubadel Acosta, se conoce todas las corralejas de Córdoba y Sucre. Que se recuerde, los muertos más recientes en corralejas han sido Jesús “El Indio” Salguero, mantero oriundo de Montería, fue corneado durante las festividades de Sincé (Sucre); Francisco Reyes, también mantero de Sahagún, muerto en la región de Río Verde Vijao; Andrés “Chimá” Humanes, de Arache, muerto por un toro en las corralejas de Chinú. Todos ellos padres de familia y cuyos hogares han quedado desamparados. Después de los toros en Planeta Rica, las corralejas siguen a otras plazas. La temporada taurina en corralejas solo finaliza en abril en la población loriquera de Cotorra, famosa por sus tardes de toros. La historia de las corralejas en Córdoba y Sucre registra varios casos de muertes. José Madera Maderita, toda una leyenda del capote, la muleta y las banderillas, recuerda la tristemente célebre historia de los toros “Tapa e Tuza”, “El Chivo Mono”, “El Barraquete” y “La Escoba”. Los cuatro sumaron 53 muertos, así: 27, 16, 6 y 4, respectivamente. Al “Tapa e Tuza” lo mataron en la finca de Rafael Páez cuando destruía una cosecha de maíz. Otros toros con renombre fueron “El Llorón”, de Santos Cogollo y “El Barcino” de Marco España. Últimamente han hecho historia, “El Masamorro”, “El Perro”, “El Policía”, “El Aviléz”, “Sarampión”, “Perrazo” y “El Siete Cajas”, el más temible de todos. De antaño, “Chivo Mono”, con más de 30 muertos en sus cuernos; “El Barraquete”, “El Murciélago”, “El Cocao”, “El Arrancatete”, “Jabonero” y “Fidel Castro”.

Fuente: Crónica de Toño Sánchez, Diario El Tiempo del 1 de marzo de 1993

El mismo diario El Tiempo.com de Colombia, había divulgado el 12 de febrero de 1993, una nota editorial del cronista NULLVALUE: "Muere torero en corralejas de Córdoba" donde anota que: El mantero Félix Padilla Amante, de 25 años de edad, murió ayer en su tierra, Planeta Rica, después de participar en las corralejas de Sampués, Ciénaga de Oro, Garzones y San Pelayo (Córdoba). Durante el primer día de corralejas, Padilla Amante, bravo con la muleta y las banderillas, que ponía sentado en tierra, recibió una cornada cuando enfrentaba un toro, de la ganadería de Elías Muñoz, que se le coló por la derecha. Murió en su ley, dijo "El Negro Rocha", el más grande coleador de toros de las corralejas de la Costa. Cuatro personas que resultaron heridas fueron atendidas en el Hospital San Nicolás, de Planeta Rica, donde se habían suspendido las corralejas hacía dos años. Las festividades terminarán el próximo lunes. Ayer se iniciaron fiestas de corralejas en Purísima, zona del bajo Sinú, las cuales se prolongarán hasta el domingo 14, en donde los toreros seguirán jugándose la vida. Allá se jugarán toros criollos y con un cuarto de casta de propiedad de Elías Guerra Tulena, Miguel Ignacio Montes, Tulio Patrón, Manuel Esteban Usta y Aníbal Paternina. El trofeo a la mejor ganadería de las corralejas de San Pelayo en la que murió corneado otro torero, que finalizaron la semana pasada, lo ganó por segunda vez José Banda.

ALBERTO BRICIO VILLASEÑOR (1970 - 1993)

De la hemeroteca de don César Gutiérrez
(Sastre de toreros)

Novillero mexicano muerto por “Fistol”, novillo de la ganadería de Yturbe Hermanos que se lidió en la Plaza Nuevo Progreso de Guadalajara, el 6 de junio de 1993. “Fistol” corneo al joven espada cuando este se había arrodillado en los medios para instrumentar un farol. Recibió cuatro cornadas del terrible berrendo. Al día siguiente a consecuencia de las cornadas falleció en un hospital de la localidad.


Cortesía de
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/

El afamado cronista hispano-zacatecano, d. Juan José Zaldívar relata así su trágica  suerte << Alberto Bricio Villaseñor, novillero mexicano, hijo del también matador de novillos de igual nombre,  y hermano de otros dos, Arturo y Diego. Había comenzado su andadura taurina en los años de la década de 1980, y en la temporada de 1987 ya figuró en una novillada en el escalafón de los novilleros mexicanos. En las siguientes campañas figuró en un número reducido de festejos, que fueron 3 en 1988, 2 en 1989, 1 en 1990 y 3, tanto en 1991 y 1992. En 1993 había  participado en 2, cuando, el 6 de junio, en la Plaza de Toros Nuevo Progreso de Guadalajara (Jalisco, México), hizo el que luego sería su último paseíllo. Alternó aquella tarde con Joel González, Eligio García, Sergio del Alto, Humberto Eguiarte y César Garza, en una novillada que prologó el rejoneador Oscar Orta. Se lidiaron seis novillos de la ganadería de Yturbe Hermanos y uno, el de rejones, de la divisa de Cerro Viejo. Al intentar Bricio un farol de rodillas en los medios de la plaza, el novillo de nombre “Fistol”, marcado con el número 9, le infringió cuatro cornadas graves que le provocaron la muerte el día siguiente 7 de junio de 1993. La gravedad de las heridas hizo necesaria una larguísima intervención quirúrgica. A las tres y  media de la madrugada del día 7 todavía se le estaba interviniendo, pero no pudiendo superar el tercer paro cardíaco, se produjo su óbito. Fue una tragedia anunciada, ya que él  mismo dijo: "Voy a salir a morirme..." y se murió. Algunos de sus subalternos le indicaron que estaba mal colocado. El novillo se le arrancó y ya encima, se detuvo incomprensiblemente... estamos seguros que reflexionó en el engaño y se fue por el diestro... una vez más la tragedia la produjo un novillo que había quedado fuera de la reseña y que, por tanto, había sustituido a otro burel. Era el destino de Alberto. Tampoco la corrida en la que tenía que lidiarse “Islero” era la programada. Contaba el novillero veintitrés años de edad. A sus restos mortales les dieron póstuma vuelta al ruedo en el coso en el que recibió las fatídicas cornadas, entre la ovación cerrada de sus amigos, compañeros y aficionados. 

La madrugada del 6 al 7 de septiembre de 2013, recibí una amable carta del sastre de toreros César Gutiérrez, donde me adjunta esta editorial publicada en su tiempo en la revista "El Castoreño" del picador ahora fallecido Israel Vázquez y donde cuenta:

Cita el docto cronista taurino Rafael Gómez Lozano, en su Blog enciclopédico en Internet: "Toreros Mexicanos", que Alberto Bricio Villaseñor, "Alberto Bricio (hijo)", nació en Guadalajara, Jalisco, México, en 1970. Hijo del novillero del mismo nombre y hermano del matador de toros, y en la actualidad banderillero, Diego Bricio. Debutó como novillero en 1987. El 6 de junio de 1993 hizo el paseíllo en la plaza de toros "El Nuevo Progreso" de Guadalajara acompañado de Joel González, Eligio García, Sergio del Alto, Humberto Eguiarte, César Garza y el rejoneador Oscar Orta, para enfrentarse a un encierro de la ganadería de Yturbe Hermanos. Al intentar dar un farol de rodillas al novillo "Fistol", recibió las heridas que le causaron su deceso la madrugada siguiente.

BENJAMÍN DURON " EL CARITAS " (XXXX - 1993)

Foto del torero bufo "El Caritas" o "Carita" como lo refiere el señor Abraham B. Bitar de la Revista "El Redondel", que es de donde proviene la foto, autoría del matador de toros Armando Rosales "El Saltillense" (q.e.p.d.). Cortesía de don Rafael Gómez Lozano.

El 7 de enero de 1993 muere asesinado en la ciudad de Aguascalientes, México, el torero cómico Benjamín Duron “El Caritas”.(Adarbo)

El afamado historiógrafo taurino don Luis Ruiz Quiróz refiere en sus leídas efemérides, que el 7 de enero de 1993 muere asesinado en Aguascalientes el torero cómico Benjamín Duron "El Caritas".

BENJAMÍN DURÓN "EL CARITAS"

La tarde de un domingo desolado de 1972, entramos Jorge Ferreira y yo al Bar Fausto del Hotel Francia de la ciudad de Aguascalientes, que a esas horas, en ausencia de corridas de toros, debería de ser uno de los sitios más solitarios del planeta. No fue así en aquella ocasión. El único cliente que estaba ante una mesa era Benjamín Durón, (a) El Caritas, quien, instalado en esas remotas alturas de la inspiración que nos proporcionan los dolores del alma y que sacan a relucir unos tragos de alcohol, graznaba para sí mismo, la tonada de Alberto Cortés que reza: “Me gusta estar tirado siempre en la arena…”, estribillo que repetía una y otra vez, entre cavilosos silencios que lo remontaban a quien sabe qué territorios del ensueño a los que todos nosotros hemos acudido en algún momento de ensoñación sentimental. Visto desde afuera, el espectáculo tenía algo de grotesco y de simpático. Habiendo andado nosotros mismos repetidas veces en lo mismo, nos causaba gracia el estado en el que se encontraba nuestro amigo, mismo que, por cierto, no tomó nota de nuestra presencia pese a que le pasamos por enfrente. El Caritas era un muchacho de cuerpo breve, de rostro feo, pero con una enjundia muy particular para expresarse verbalmente y trabar rápido contacto con la gente, conocida o desconocida, y fue un tipo que cobró rápida celebridad en aquellos tiempos por lo inusitado de su facha y su persona. Conocí a algunos de sus otros hermanos que estuvieron vinculados con la Secundaria 70. Alberto, uno de los mayores, era todo lo contrario de nuestro personaje: Seco, reposado y de presencia grata, laboraba de profesor de Educación Física en esa escuela en la que yo impartía la materia de Civismo -de Cinismo, me decía mi colega Ramiro Aranda González, el Marqués del Valle de Los Conos- y allí mismo había cursado su secundaria otro de los carnales de menor edad. Tuve conocimiento de que uno más, estudiaba para profesor de deportes en la ciudad de México.
El caso es que El Caritas quería ser torero y a ello dedicaba toda su energía, su voluntad y su quehacer. Ocasión hubo en que el profesor Felipe Pipo Ventura Rodríguez le dio chamba en el plantel secundario, fue una breve temporada en la que se dio a conocer con los muchachos mostrando la facilidad que tenía para comunicarse. Se encargaba de vigilar la puerta, pero le dio por practicar pases toreros a los transeúntes que pasaban por la calle, los cuales se quejaron y fue así que le cambiaron de turno, convirtiéndolo en velador del plantel.
El campeonato de Fútbol de 1970 fue transmitido por televisión y el director de la escuela puso un receptor en el local, con el que el personal pudo ver los partidos. Como parte de los festejos, se realizó una corrida de toros y estaban viéndola cuando se lanzó al ruedo un espontáneo. Del corro de profesores se dejó oír la voz de Alberto que gritó: “Es mi hermano…” y efectivamente, era Benjamín que quería triunfar en los ruedos y se metió de lleno en el festejo mundialista. Una muestra del pundonor de El Caritas, la da el hecho de que era costumbre que la empresa taurina pusiera a los aspirantes a toreros a vender boletos para las corridas, a lo que el aludido respondía indignado: “Yo no soy boletero, yo soy matador”. Llevado de su afición, nuestro amigo una tarde se lanzó de espontáneo durante una corrida en la plaza de San Marcos, con tan mala suerte que fue cogido, no por el toro, sino por los cumplidos agentes del orden que lo remitieron a la cárcel de la calle de Colón, en la que coincidían los sujetos a prisión preventiva, los arrestados, los sentenciados y a falta de manicomio, aún los locos, bueno, algunos de ellos, porque otros seguimos sueltos por ahora. Esta penitenciaria constaba de un patio al que desembocaban unas habitaciones y la zona de distinción estaba compuesta por dos cuartos con ventanas que daban a la calle. En ellos se hacinaban unos quince sujetos por recinto, quienes contaban con cobijas y recibían alimentos y cigarrillos de sus familiares y amigos desde la banqueta. La suerte de Durón estuvo sellada porque el implacable e inolvidable alcalde Carlos Macías Arellano, impuso el arresto inconmutable de tres días para los transgresores de las corridas taurinas, así que ese fue el tiempo que duró la reclusión del aspirante a matador. El Caritas no se arredró por el castigo. El lunes, su entusiasmo lo llevó a liderar a todos los reclusos; los puso en fila, ayudó a pasarles lista, los hizo marchar por algunas horas y los organizó en competencias deportivas, de tal modo que se les acortaban las horas disponibles para la ociosidad. Había en el penal unos 110 internos, y todo ocurría ante el pasmo del alcaide y de los custodios que vieron cómo, en el curso de unos cuantos minutos, el penal adquiría la formación de un establecimiento disciplinado en el que el material humano llevaba a cabo tareas inverosímiles, ajenas a la molicie acostumbrada. Me acuerdo que mi oficina en el Palacio de Gobierno, daba al ala Oriente del edificio y pasillo de por medio, era vecina del penal. Por las noches me llegaban las dolientes notas de alguna guitarra y una voz que entonaba tristísimas canciones que hablaban de sentimientos intensos, y esos cantos que subían por la oscuridad hacia sitios inalcanzables; por lo pronto me caían a mí, dejándome en el alma retorcimientos atroces y un pesar insoportable por esas fatigas del alma que no estamos en posibilidad de remediar. De seguro, este tipo de sufrimientos se calmaban con las acciones que emprendía el torero que había sido sorprendido en la borrasca de su desmedida afición taurina. Así transcurrieron los tres días del Caritas en la cárcel, y tuvo que salir dejando en los internos, en los custodios y aún en el mismo Presidente Municipal, una cierta desazón porque la pena hubiese transcurrido tan rápidamente. Hubo una sensación de soledad con la libertad de Benjamín y su hazaña pronto recorrió los cafés y los bares y desde luego, los centros de reunión de la torería, que celebró entusiasmadamente las puntadas de uno de sus miembros de número más sobresalientes. Cabe decir que El Caritas llegó a torear en algunos festivales taurinos, y el público acudía gozoso a ver sus hazañas en el viejo y breve coso de San Marcos. Él se proponía ser una figura en serio, pero sea por su lenguaje muscular, por sus tics nerviosos, por la manera de desplazarse, resultaba un torero bufo que en mucho recordaba a Cantinflas y de allí se originó el apodo de Cantimplas; por más que trataba de igualar a Paco Camino o a Manolo Martínez, sus faenas eran coronadas con el regocijo y las carcajadas del público. Era un cómico involuntario, pero así es el destino, una cosa es la que nos proponemos y otras muy diferentes las que alcanzamos. Según me refirió el profesor Felipe Ventura, el licenciado Joaquín Cruz Ramírez, vecino de la escuela, un día se fue a quejar porque el velador no lo dejaba dormir. “Es raro, replicó el mentor, si los veladores lo que hacen es dormir”. El caso es que una noche se apareció en la escuela y descubrió que la cancha de básquetbol se hallaba totalmente iluminada y que el tocadiscos hacía sonar a todo volumen música de pasodobles, mientras un grupo de alegres taurinos entrenaba suertes en el coso improvisado, y de allí que el vecindario tuviera festejo hispano nocturno contra su voluntad. Había un trabajador llamado Pedro que tenía frecuentes disputas conyugales, y muy seguido se veía obligado a pasar la noche fuera de su casa. Así, le pidió al velador que lo dejara trasnochar en la escuela: el solicitado accedió con la condición de que Pedro la hiciera de toro en los entrenamientos, éste aceptó la oferta con el resultado de que durante el día se tenía que esconder para reponer el sueño del que se había privado por la noche, empujando la cara del astado. De todo esto tomó cuenta el director del plantel y dio por terminadas las incursiones taurinas de nuestro personaje. El Caritas, ante la negativa de los empresarios a darle oportunidades, se declaró en huelga de hambre, la cual duró varios días y un ganadero le regaló un toro. Dice el profesor Ventura que al término del ayuno, el matador había subido tres kilos de peso y que apenas tuvo el cuadrúpedo en su poder, lo vendió y encabezó una ruidosa juerga con sus colegas. Desde entonces, se le cerraron definitivamente las puertas en la plaza de la ciudad. A consecuencia de ello, El Caritas formó un grupo con El Praga y El Cañas amén de otros taurinos, con los que organizaban un espectáculo que consistía en que convertido en Cantimplas, Benjamín hacía el torero bufo, mientras que El Praga toreaba en motocicleta. Este show lo promovía en el norte de la República y repartían propaganda en las ciudades del sur de Estados Unidos, hasta que la Asociación de Matadores les impidió que continuaran con estas charlotadas. Todavía tuvo Durón arrestos para organizar el grupo de Enanitos Toreros que en el mismo tono festivo, llevaron a cabo espectáculos con toros. En 1974 me vine a vivir a la ciudad de México y dejé de ver a ese simpático personaje, pero un día, caminando por alguna de esas calles de Dios, me topé con él -con El Caritas, no con Dios, por supuesto. Nos dio mucho gusto encontrarnos. Me platicó que su hermano menor había sufrido un terrible accidente; que practicando gimnasia en la Casa de la Juventud se esforzaba por dominar un salto muy complicado; que su hermano el profesor de Educación Física le había dicho que no lo hiciera hasta que él en una visita posterior, pudiera dirigirlo, pero queriendo sorprender a su instructor con sus adelantos, lo intentó con tan mal resultado que cayó mal, se hizo múltiples fracturas que le iban a dejar paralítico el cuerpo prácticamente desde el cuello para abajo; que estaba internado en el Hospital Colonia de los ferrocarriles y que él, El Cantinflitas, lo estaba acompañando. Caminamos un buen rato. No recuerdo si me visitó en mi oficina, pero sí que platicamos con amplitud. Me dijo que se había ido a vivir a Ciudad Juárez y a Tijuana, que había andado la legua en ganaderías y plazas de toros; que lo conocían personajes importantes del medio; que en una ocasión un ganadero lo retó a que ante numeroso público, hiciera un salto a la garrocha sobre una bestia, al estilo de los inicios de la tauromaquia. Francisco de Goya y Lucientes nos ha dejado testimonios gráficos de ello, y El Cantimplas aceptó el desafío; realizó la suerte a la perfección sobre un animal inmenso y se ganó una lana. Durante esos viajes tuvo algún amor y fue al regreso de una gira que nos lo encontramos en el Bar Fausto. Llevaba un traje verde chillante con corbata y, a lo mejor, destinaba sus entrecortadas romanzas a la dama ausente como un juglar abandonado en el laberinto de la vida. Compré un libro, creo que fue Juan Salvador Gaviota de Richard Bach, y se lo llevé de regalo al herido al Hospital. Las salas de rehabilitación de traumatología son impresionantes con sus resmas de personas lastimadas, sus tinas de aluminio y el trajinar de paramédicos y pacientes. Obviamente, El Cantimplas se movilizaba con agilidad y las enfermeras le dedicaban sonrisas cariñosas. Imagínense ustedes a este tipo toda simpatía, todo chispa andaluza, en medio de las hieráticas mestizas de la megalópolis, cargando espiritualmente todavía el peso de las piedras con las que construyeron las pirámides. Fuimos con su hermano, lo cubrió con una sábana, lo hizo taquito y en un diestro lance se lo echó al hombro; lo llevó a una tina y allí estuvo haciéndole los complicados ejercicios de rigor, con la maestría que hubiese desarrollado un profesional en la materia. Me acordé de aquellos versos de León Felipe que dicen más o menos: “Para enterrar a un muerto, cualquiera, cualquiera sirve, menos el sepulturero…” aludiendo a que quien hace diario una operación, la realiza rutinariamente. Cantimplas se dolió -me lo dijo- de que la tragedia de su hermano le hubiese ocurrido a una edad tan temprana que le iba a impedir actividades románticas; él, de un alma tan sensual, imaginaba qué tipo de vivencias le iban a estar vedadas a su carnal. No lo volví a ver. Pasaron los años y en alguna reunión pregunté por este personaje tan pródigo en manifestaciones de vitalidad, de buenos sentimientos y de desprendimiento generoso. Me platicaron que una noche salió de alguna cantina y se fue caminando a su casa, que a lo mejor se equivocó de domicilio, pero que lo encontraron al amanecer en el quicio de una puerta atravesado el vientre por un arma verduguillo. Se desangró soñando en la noche y no alcanzó a ver la luz del día. Me imagino el cuadro de sus despojos ante el susto de los primeros viandantes matutinos. Nadie que lo vio pudo imaginar que esa cabellera ensortijada, esos párpados cerrados, hubieran pertenecido a un cuerpo tan entregado a los mejores valores del espíritu. Ojalá que desde el cielo, El Cantimplitas se asome pa’ ver estas líneas que quieren subir a donde está, para hacerle llegar nuestro homenaje cariñoso. Gracias Cantimplitas, porque te me cruzaste en el camino.

Fuente:
Pluralismo-Aguascalientes: “EL PRI ERA UNA FIESTA”: Cultura aguascalentense en el DF
http://www.pluralismo.mx/ags/opi/col/6186-prifiesta

GERARDO DIDIER GÓMEZ (XXXX - 1993)

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Cortesía de Juanca46
http://www.flickr.com/photos/colomargen/

Fue un valeroso periodista, locutor y cronista taurino colombiano, quien trabajaba por su cuenta y para "Radio Todelar", y quien fuera masacrado presuntamente por encargo de un particular, en febrero 11 de 1993, mientras conducía su automóvil entre las ciudades de Cali y Buga. Le dispararon desde una motocicleta. Desde entonces su muerte permanece en la impunidad. Su caso no aparece en el archivo de la fiscalía, y el móvil del crimen jamás se esclareció. Uno más de los 177 periodistas asesinados en Colombia. Dios lo tenga en su Santa Gloria y proteja a los periodistas colombianos amantes de la verdad.
Fuentes:
http://issuu.com/periodismodehoy/docs/06.udea
http://www.monografias.com/trabajos80/balazos-muertos-responsabilidad-social-periodista/balazos-muertos-responsabilidad-social-periodista.shtml

IMANOL CARRERA (1965 - 1993)

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Vista de Pasaia (Guipúzcoa), España.
Cortesía de Josugoni euskarazko Wikipedian

El acreditado diario "El País" del 11 de junio de 1998, publicó de la pluma de su corresponsal en San Sebastián, Aurora Intxausti, que habían sido absueltos los tres acusados por la muerte de un joven en un encierro.- Un acuerdo entre los procesados y la rebaja de la petición fiscal posibilitó ayer que tres imputados en la muerte de un joven en un encierro en Pasaia (Guipúzcoa), a los que inicialmente se les acusaba de un delito de imprudencia temeraria, fuesen absueltos.

La juez Carmen Zubimendi absolvió al ex alcalde de Pasaia Xabier Portugal, de Herri Batasuna; al jefe de la Unidad de Espectáculos de la Ertzaintza, Alfredo Nájera, y al ganadero Pedro Jesús Domínguez como responsables de la muerte de Imanol Carrera Sigüenza, de 28 años de edad, casado y padre de una niña, quien falleció tras ser corneado por un toro en un encierro en las fiestas locales de 1993. El acuerdo entre las partes implicadas se consiguió después de varios meses de conversaciones entre los representantes legales y tan sólo 24 horas antes de que se celebrase el juicio. El acuerdo económico quedará recogido en la sentencia que dictará la juez en los próximos días. La familia del fallecido retiró la acusación tras llegar a un acuerdo con los procesados y las aseguradoras y conseguir una indemnización de 31.5 millones de pesetas.

El Ayuntamiento de Pasaia (ó Paseo, un municipio costero y portuario de la provincia vasca de Guipúzcoa, España). y el Gobierno vasco ofrecieron a la viuda la citada cantidad, que será abonada a partes iguales por esas dos instituciones. Además, en el acuerdo se pedía que el representante de la acusación pública rebajase el tipo de delito y lo calificase como una falta. La Fiscalía aceptó la petición y acordó que los procesados eran responsables de una falta. Astas sin despuntar. En la vista oral celebrada ayer en el Palacio de Justicia de San Sebastián la magistrada Zubimendi escuchó a cada una de las partes implicadas en el suceso y acordó dictar una sentencia absolutoria. Ante la renuncia expresa de la acusación pública y de acuerdo con el tipo penal que se aplicaba no podía existir otro fallo que el absolutorio. Los hechos que derivaron en un proceso judicial se produjeron el 7 de julio de 1993 en Pasai Antxo durante un encierro que se celebraba por la tarde, cuando uno de los astados corneó a Imanol Carrera Sigüenza, de 28 años. Hasta que se produjo el suceso, la víctima había permanecido en un bar y tras el paso de un grupo de reses salió a la calle sin percatarse que no había cruzado el recinto toda la manada. Uno de los astados alcanzó con el pitón a Imanol Carrera y le seccionó la arteria y la vena subclavias izquierdas (le corneó a la altura del cuello y el pecho, falleciendo al poco en el Hospital de Aránzazu). El encierro, según los informes de la Fiscalía, incumplía la normativa que regula la celebración de espectáculos taurinos tradicionales, ya que las reses sobrepasaban el peso máximo permitido y no tenían las astas despuntas o emboladas. Los toros, que pesaban 500 kilos, sobrepasaban con creces los 320 kilogramos que permite la legislación para actos festivos. A pesar de los informes que recomendaban la suspensión del encierro, el alcalde ordenó que se celebrase y la fiesta acabó en tragedia.
Fuentes:
http://elpais.com/diario/1998/06/11/paisvasco/897594006_850215.html
http://elpais.com/diario/1998/06/08/paisvasco/897334812_850215.html

JAVIER ARZUAGA (1972 - 1993)

El 7 de agosto de 2018 recibí un amable misiva electrónica del historiógrafo taurino mexicano Rafael Gómez Lozano, donde me allega de su hemeroteca un recorte digitalizado del diario deportivo "ESTO" del 27 de julio de 1993, donde informan que el valeroso forcado mexicano Javier Arzuaga murió a los 21 años de edad en un accidente carretero en España. Trajeron su cuerpo, y hoy a las 16:00 horas se oficiará una misa en el ruedo de la Plaza México.- Javier Arzuaga, joven de 21 años, perteneciente al grupo de forcados mexicanos, pereció el 18 de este mes de julio, en un accidente de tránsito cuando se dirigía en automóvil de la población de Yáñez, en España, donde gozaba de unas vacaciones. El auto en que viajaba se estrelló contra otro. El jueves lo trajeron de España y después de velarlo en una agencia funeraria lo incineraron. Sus amigos los forcados, mandaron oficiar una misa para hoy, a las 16:00 horas, en el ruedo de la Plaza México. Una de sus últimas actuaciones fue en el festejo con que celebraron los 15 años de Forcados en el Rancho del Charro, de esta capital.

OCTAVIO HERNÁNDEZ (1949 - 1994)

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Plaza de toros "El Toreo", de Cuatro Caminos
news.urban360.com.mx

El 13 de octubre de 2016, recibí una amable carta de mi amigo, el historiador taurino, don Rafael Gómez Lozano, quien mantiene en la Red el Blog "Toreros Mexicanos", y quien me hizo llegar un recorte de periódico ESTO del 4 de agosto de 1994, donde citan en el encabezado: Falleció el cornado en "El Toreo".- Fuimos informados que ayer dejó de existir el señor Octavio Hernández, de 45 años de edad, cornado el pasado sábado en las corraletas de la plaza de toros "El Toreo", de Cuatro Caminos (en los límites de la Ciudad de México (Distrito Federal) y el municipio de Naucalpan de Juárez, Estado de México), cuando se hacía la labor de enchiqueramiento para el festival taurino del PRI, que se realizó por la tarde. El finado deja a su esposa y dos hijos, de 14 y 18 años de edad, y el cuerpo fue trasladado a Almoloya de Juárez para ser sepultado.

Después de que fue herido, sufriendo tres cornadas, una de ellas calificada de mortal en el cuello, pues al parecer el pitón le llegó al cerebro, fue llevado a la clínica del Seguro Social de Lomas Verdes, sección de traumatología, donde no le querían admitir por no estar afiliado. Según versiones, esta persona era únicamente empleado de la plaza El Toreo, sin ningún conocimiento en el manejo de reses bravas. Ese día, llevaba en una mano un aparato de los llamados "walki-toki" cuando enchiqueraban el astado de José Julián Llaguno, que le correspondió a Eloy Cavazos, y dejó una de las puertas abiertas y él estaba adentro del corral. Descuido que le costó las cornadas y finalmente la muerte.

No lo podemos comprobar, pero empezaron a hacerse las especulaciones y aseguran que en principio hubo negligencia y falta de atención médica, pues además estaban contratados los servicios médicos del doctor Antonio Salcedo Cóppola. Se sabe que el percance fue antes del sorteo y aún no llegaban los médicos y se lo llevaron a la clínica los organizadores del festejo.

VÍCTOR MORA (XXXX - 1994)

Solo para efectos ilustrativos
Catedral de Aguascalientes, Aguascalientes, México.
Cortesía de Ernesto

El 15 de octubre de 2016, recibí una amable carta del historiador Rafael Gómez Lozano, quien mantiene en la Red, la enciclopedia taurina "Toreros Mexicanos" y quien me allega un recorte del diario "ESTO", del 27 de septiembre de 1994, donde citan bajo el encabezado de "Notitas" lo siguiente: El tío del novillero Jorge Mora, Víctor Mora, quien también fue novillero, dejó de existir ayer (ahogado). La camioneta que manejaba se atascó en un río y se lo llevó la corriente, cuando viajaba de Villa García a Aguascalientes. Ayer mismo lo sepultaron en el panteón Los Eternos de Aguascalientes.

RANDY LINQUIST (XXXX - 1994)

J.R. Linquist (Bullrider)
Montador de toros hijo del valeroso jinete Randy Linquist (Q.E.P.D.)
Cortesía de http://www.albertleatribune.com

El martes 17 de septiembre de 2013, publicó el medio noticioso norteamericano "Albert Lea-Tribune.com", de la pluma del Sr. Micah Bader, una interesante editorial de nombre "8 segundos de furia", donde J.R. Linquist, un novel montador de toros, le confiesa su valiente intención de seguir los pasos de su padre en los Rodeos.

La monta de toros es un deporte peligroso que J.R. Linquist, de 20 años de edad, conoce de primera mano. Infortunadamente en 1994, su padre, Randy Linquist, murió a causa de las heridas sufridas cuando lo aplastó un caballo después de montarlo a pelo en un rodeo en la locación de Albert Lea, en Minnesota.

Linquist padre, se rompió la mayoría de sus costillas cuando el caballo cayó sobre él, sufriendo aparte, un grave traumatismo craneoencefálico que le causó la muerte.

Que Dios lo tenga en su Gloria y que desde ahí ayude a su hijo para que nada malo le pase; por lo pronto yo le aconsejo que siempre use casco y chaleco antes de montar estas bestias, que con sus patas o cachos le pueden quitar la vida.

Fuente
http://www.albertleatribune.com/2013/09/17/8-seconds-of-fury/

ANTONIO DURÁN (1958 - 1994)

Solo para efectos ilustrativos

Encierro de los años 70 en Navas del Madroño (Cáceres)

Cortesía del Sitio Web: http://www.pueblos-espana.org

Antonio Durán, corredor de encierros de 36 años, natural de la localidad de Navas del Madroño (Cáceres), murió en la madrugada del lunes 15 de agosto de 1994 en los festejos taurinos de esta localidad, al ser cogido por un novillo durante el transcurso de un encierro. La víctima, casado y con dos hijos, fue empitonada pasadas las cuatro de la madrugada en la calle principal de este pueblo, y a continuación fue trasladado a un centro hospitalario, donde falleció momentos después. (Fuente: Diario El Mundo, No 1742, del 17 de agosto de 1994

JOSÉ M.R.P. (1971 - 1994)

Solo para efectos ilustrativos

Foto del Diario La Opinión de Zamora, del 15 de agosto de 2009 en el mismo poblado de Argujillo (Zamora) del momento en que el astado empitona por el muslo al afcionado Jesús Santos de 57 años quien resultó herido.

El joven corredor de encierros de 23 años, José M.R.P.,  falleció el 16 de agosto de 1994, en la localidad de Argujillo (Zamora) tras ser embestido por un toro durante el último de los encierros celebrado en su pueblo con motivo de la festividad de la Asunción de la Virgen. El suceso ocurrió cuando el joven corría por una plaza de la localidad, junto con otros muchachos del pueblo, delante de los toros. En un momento de la carrera resbaló y tras caer al suelo, fue embestido por un toro que le provocó heridas de extrema gravedad.La fuerza de la embestida del astado aplastó al joven contra una valla de hierro. El muchacho, cuya familia es natural de Argujillo, fue trasladado al hospital del Insalud de Zamora, donde ingresó ya cadáver. (Fuente: Diario El Mundo, No 1742, del 17 de agosto de 1994)

ARIEL BARRETO SÁNCHEZ " EL PERRO DE APATLACO " (XXXX - 1994)

Instante en el que se desata la tragedia a la caída de  “el Bombero”

Cortesía del Sitio Web: http://www.youtube.com/watch?v=IdmQtDTsfvY&feature=related

 

Fue un afamado y valiente  jinete de jaripeos rancheros oriundo de San Pedro Apatlaco, Morelos, México,  que falleció a las siete de la tarde del 2 de diciembre de año 1994 en Santa Bárbara, Estado de Morelos, por los embates de un toro llamado “el Bombero”.  Tuvo la desgracia en su vertiginosa monta, que el pesado animal tropezara y se azotara de improviso y de forma por demás violenta contra el suelo, golpeándole en la  cabeza,  y que además, se zarandeara encima de su frágil humanidad la bestia, al tratar de incorporarse, causándole la muerte. 


Cortesía de
https://www.facebook.com/Jaripeo.RancheroOficial

BRENT CULLEN THURMAN (1969 - 1994)

Brent Cullen Thurman

Cortesía de Kay Thurman

Fue un afamado jinete norteamericano de rodeos nacido en Austin Texas, USA, el 3 de marzo de 1969 y que falleció a resultas de los daños recibidos por un toro en las finales nacionales de Rodeo en Las Vegas, el 17 de diciembre de 1994. Su carrera de jinete la inició a los 8 años en la Arena Cecil Hills  de Austin TX, participando después en Rodeos Juniors, High School Rodeos, y Rodeos abiertos para principiantes, convirtiéndose en montador profesional en 1989. Ya para 1993 calificó para las finales nacionales de rodeo, finalizando en el quinto lugar del escalafón, y también compitió tres veces en las finales del circuito tejano. El año de su fallecimiento, en 1994,  termino en el noveno lugar  del escalafón nacional de la PRCA. El competía en promedio en 125 Rodeos anuales de la PRCA, más otras 15 actuaciones en diversas plazas de EE.UU. y Canadá. Descansan sus restos mortales en el cementerio Austin Memorial Park, en Austin, Condado de Travis, en Texas, EE.UU.

 

Refieren testigos presenciales de la desgracia, que el toro empezo a dar giros y más giros, sacando de balance al jinete, que fue a dar debajo del toro para ser aplastado por la pata trasera derecha de la bestia en la mitad inferior de su cabeza, tronandosela materialmente por el enorme peso de la bestia. Menos de una semana más tarde fallecía este valeroso jinete.

Fuentes:
Rodeo Roundup/Kendra Santos;
http://www.fortunecity.com/olympia/wolfpac/51/id17.htm

JIMMY VAN (1961 - 1994)

Solo para efectos ilustrativos

Cortesía del sitio web: http://farm4.static.flickr.com/3508/3465835714_c9e802188d.jpg

2009 Red Bluff Round-Up 1469 - Sean Case

Jimmy Van  fue un valeroso montador de toros norteamericano que falleció el 16 de abril  de 1994, a los 33 años de edad en un Rodeo celebrado en la ciudad de Red Bluff, California  en los EE.UU.

 

http://www.pe.com/localnews/corona/stories/PE_News_Local_C_crodeo17.13921c0e.html

MIKE MASON (1961 - 1994)

Un vaquero monta un toro  en el “Folsom Pro Rodeo”

(Foto cortesía de Tom Paniagua)

Mike Mason fue un valeroso montador de toros norteamericano que falleció el  2 de julio de 1994, a los 33 años de edad en  un Rodeo celebrado en Folsom City, California, en los EE.UU.

 

http://www.pe.com/localnews/corona/stories/PE_News_Local_C_crodeo17.13921c0e.html

ANTONIO SUÁREZ ÁLVAREZ (1930 - 1994)

Solo para efectos ilustrativos
Un toro irrumpe el callejón
Revista Taurina La Lidia
Ángel Lizcano

Refiere el erudito taurino Rafael Gómez Lozano (Dientefino), que Antonio Suárez Álvarez  fue un mozo de espadas madrileño al servicio del torero Pedrito de Portugal, que la noche del 27 de diciembre de 1994, con 64 años de edad y 50 en la profesión de los toros, falleció en la plaza de toros de Cali Colombia a causa de las heridas que le causó un toro de la dehesa de “Achury Viejo” de nombre “Marinero” de 438 kilos  de peso, con pinta de asesino, bizco del pitón derecho, cortico, mirón y certero, que saltó al callejón atacando al mozo de espadas, partiéndole la femoral y el tórax,  ocasionándole la muerte. La Asociación Colombiana de Mozos de Espadas apoyó al diestro de Portugal, para realizar los trámites necesarios para que el cadáver de Antonio regresara a su país natal.

Antonio Suárez Álvarez era un madrileño, de 64 años, más bien silencioso, bueno y muy profesional. Se había casado en dos oportunidades y deja tres hijos, uno de ellos es Juan, el conocido Juan Yusá, camarógrafo oficial de la plaza de Las Ventas de Madrid. Un mozo de espadas calificado como uno de los más consagradas, leales y eficientes. Al estilo de los de antes, por lo discreto, porque conocía como nadie su oficio, a los toreros, a los apoderados; porque entendía cabalmente ese complicado mundo de los toros. Pisó todas las plazas del mundo. Pues fue mozo de espadas de toreros que han hecho historia, como Manuel Benítez El Cordobés, con quien había impuesto una marca al vestirlo durante 62 tardes consecutivas; de Palomo Linares: de César Rincón, de Fernando Lozano y desde hacía dos años de Pedrito de Portugal, además de ser muy cercano colaborador de la casa Lozano, que administra actualmente la plaza de Las Ventas. El cuerpo de este nuevo mártir de la fiesta brava será traslado a España, donde lo esperan sus familiares. La mala suerte de Pedrito Este año que termina (1994) le ha traído desgracias a Pedrito de Portugal. Su padre tuvo un terrible accidente automovilístico y murió calcinado. El 14 de marzo se fracturó él su mano derecha y tuvo que dejar de torear por dos meses. Después, en San Sebastián de los Reyes un toro le propinó un puntazo que lo incapacitó otros 20 días. Y ahora, su mozo de espadas es muerto por un toro en Cali. No obstante el torero, de tan solo 19 años, se sobrepone. Ayer, vestido de blanco, con una cinta negra, conmovió a la afición que colmó la plaza cuando brindó su primera faena hacia el Cielo, o sea a Antonio Suárez. Y realizó una memorable faena, con arte y valor, en la que a pesar de pinchar tres veces cortó una oreja.

Fuente: ANTONIO ENCONTRÓ UN CALLEJÓN SIN SALIDA/ Autor: NULLVALUE/ eltiempo.com/ 31 de diciembre de 1994.

 

Su punto de encuentro con la muerte fue este jueves, tras tablas de una plaza, donde trabajaba, pasando casi inadvertido. Allí estaba con su boina, una guayabera y un capote bajo el brazo. Contento, expectante, alerta a los movimientos del matador, inocente de que la muerte, vestida de negro, astifina, la había echado el ojo. Como cosa rara, ya había saltado otro toro. Y eso no ocurre tan a menudo. Dos en una misma corrida, es cosa más rara. Pero Marinero, desparramó la vista hacia el callejón, se fue raudo, y voló la barrera. Todos saltaron, menos Antonio, quien no halló otra opción que colocarle ese grueso capote doblado en el testuz. Pero el toro iba por él y lo estrujó con toda su furia contra las tablas para rematarlo en el piso y dejarlo prácticamente muerto ahí mismo. No se conformó con partirle la femoral, la vena que buscan todos los toros asesinos, sino que le partió el tórax. Todos los esfuerzos de los médicos, en esta plaza con una enfermería con todas las dotaciones requeridas, con diez médicos de turno, fueron vanos. Victoriano Valencia estuvo hasta casi las tres de la madrugada a su lado en la Clínica de los Remedios. Pero a la muerte no se le puede dar la espalda. Y apenas se retiró a descansar a su hotel, Antonio expiró. El cirujano llamó a Rogelio Caballero, a Victoriano hijo y a dos o tres personas más que se hallaban allí para decirles que si querían verlo quizá por última vez. Y de ahí en adelante la cadena con la mala nueva. Y el doloroso compromiso de avisar a la viuda y a sus hijos en Sevilla. Fue un momento tremendo, porque ella, al escuchar la voz de Victoriano se puso feliz. Y parece que estaba de cumpleaños ayer. O por lo menos había motivo de regocijo, pues cuando supo que era él le dijo emotiva: ya sé, me llamas para felicitarme. Ha muerto Antonio. Dejó todo en este mundo. Ahí, silente reposaba, casi intocable ayer, el maletincito que le regaló en 1968 Alfonso Fernández “El Pegajoso”, hoy en una silla de ruedas, y a quien Antonio había dicho que iría a visitarlo tan pronto llegara a Bogotá, para darle uno dolaritos. Se lo llevó en sus cuernos “Marinero”, sin darle tiempo a retirarse a disfrutar de su pensión, pues esta era su última temporada, ya que había hablado para ello con Rafael Corbelle, presidente de la Asociación de matadores en España. Ahora se ha retirado para siempre.

Fuente: Extracto del artículo “ERA LA ÚLTIMA TEMPORADA DE ANTONIO”/ Autor: LUIS NOÉ OCHOA/ eltiempo.com/ 31 de diciembre de 1994

Cortesía Diario ESTO (México)
De la hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

RANDY MARTIN (1959 - 1994)

 Solo para efectos ilustrativos
http://www.pbbanow.com/Finals%202.htm

El  acreditado medio de comunicación norteamericano: News OK- “The Oklahoman”, del 3 de enero de 1994, informó con tristeza,  que el jinete de rodeos Randy Martin,  había fallecido a resultas de un accidente de monta de toros el 31 de diciembre de 1993 en la ciudad de Shawnee, estado de Oklahoma, en USA.

Randy había nacido el 11 de febrero de 1959 en la ciudad de Arkansas  en el estado de Kansas. Ahí creció y se graduó en el “Arkansas City High School” en el año de 1977,  escuela donde participó en sus equipos de lucha libre y carreras.

Randy se había mudado diez años atrás a la ciudad de Oklahoma, donde trabajaba por cuenta propia como ebanista. Le sobreviven su esposa y dos hijas. Los servicios funerarios se llevaron a efecto el  martes, 04 de enero de 1994 en la Capilla Funeraria “Bill Merritt”, 6201 NW 39 Expressway, en la ciudad de Betania, Oklahoma, donde fue cremado.
Fuente:
http://www.newsok.com/article/2452793

RAFAEL ATIENZA RUIZ (1936 - 1994)

El mundo del toreo despidió a Rafael Atienza.
Los restos mortales del picador Rafael Atienza Ruiz, fallecido en accidente de tráfico el día 29 de mayo
de 1994 en la autopista de La Coruña, son trasladados a hombros por sus compañeros de profesión por las
calles de Villalba. En la fotografía se puede ver, entre otros, a los matadores Vicente Ruiz “El Soro” y
José Ortega Cano. Miles de personas formaron parte del cortejo, para dar así su último adiós a Rafael.
http://www.elfarodelguadarrama.com/

Refieren en el portal taurino en Internet de "Mediaveronica.com" que un 29 de mayo de 1994 el picador Rafael Atienza muere en accidente de tráfico cuando se dirigía a Cáceres para intervenir en un festejo a las órdenes de Javier Vázquez.

El diario "El País" del 30 de mayo de 1994 informó de la pluma de Emilio Martínez, que el picador Rafael Atienza muere en un accidente de tráfico en la N-VI.- Rafael Atienza de 58 años, miembro de la cuadrilla del torero Javier Vázquez falleció ayer a las seis de la mañana cuando su vehículo, un Audi, chocó de frente contra otro coche que circulaba en sentido contrario a la altura del kilómetro 35 de la carretera de la Coruña, en las proximidades de Parquelagos. En el accidente también falleció Nicolás Morán Marcelo, conductor del otro vehículo, que se equivocó de acceso al entrar en la autovía de la Coruña, según informó la Dirección General de Tráfico. Según la versión de la guardia civil, Rafael Atienza iba correctamente por el carril de la derecha, en dirección a Madrid, cuando se encontró con el coche que circulaba frente a él. "No se trata de un kamikaze, sino que el coche que se coló en sentido prohibido en la autovía tuvo que sufrir un despiste", comentó un portavoz de la Dirección General de Tráfico.

Atienza, vecino de Villalba, se había citado en Madrid con su cuadrilla para participar en una corrida en Caceres. El fallecido nació en Dos Hermanas (Sevilla) el 5 de abril de 1936. Durante su carrera había toreado con grandes figuras de todas las épocas, como Curro Romero, Julio Aparicio, José Luis Segura, Curro Vázquez, Luis Miguel Dominguín, Dámaso Gómez, Manzanares, El Soro y Ortega Cano.

El portal taurino en Internet "Mundotoro.com" publicó el 19 de junio de 2001 un excelente reportaje de Estrella Álvarez, titulado: "Los Atienza, una dinastía única en la historia", que por su importancia se transcribe a continuación.- Los Atienza componen la dinastía de picadores más larga y con el árbol genealógico más frondoso de la historia del toreo. Hasta 16 miembros de esta familia han ejercido profesionalmente con la vara. Y, curiosamente, fue el último, Julio Atienza Berrocal quien rompió con la tradición de sus antepasados, pues tras una corta carrera como novillero, pasó a las filas de los subalternos de a pie en 1992, cuando su amigo Alberto Elvira le animó para actuar juntos. Julio Atienza, fallecido en la madrugada de hoy, explicaba en su día su decisión. "Cuando decidí dejar la muleta mi padre me propuso hablar con Salcedo para iniciarme con los caballos, pero estaba más familiarizado con las banderillas que con el palo de picar, ya que nunca había montado y hubiese supuesto empezar de cero. Mi padre nunca antes había querido que me dedicase al toro e intentó apartarme, por eso empezó a atraerme tarde", comentaba en 1995. Hasta su padre, el también fallecido en accidente de tráfico (en 1994) Rafael Atienza Ruiz, uno de los del castoreño más notable de los últimos años, todos los Atienza descienden de Pepe Atienza García, que fue mayoral en Jerez, y que posteriormente se trasladó a Salamanca, a la ganadería de Graciliano Pérez Tabernero. Partiendo del doble matrimonio de Pepe Atienza García surgen los Atienza Caro y los Atienza Ruiz. Miguel Atienza Caro (1902) es considerado el fundador de la dinastía y fue uno de los picadores más sobresalientes de su época, que destacó por su valentía con el toro y con el público, imponía su criterio en la plaza por encima de la opinión popular. Si había que salirse al los medios para provocar la acometida de un animal manso hacía oídos sordos a las reprimendas del respetable. Así inventó la carioca. Hombre de gran personalidad, era disputado entre las más prestigiosas cuadrillas. Actuó a las órdenes de Domingo Ortega, Manolete, Julio Aparicio, Rafael Ortega, José María Martorell y César Girón, retirándose en 1957. Su hijo Miguel Atienza Burgos (1930), también tuvo una carrera muy intensa y destacó sobre todo en compañía de Manuel Benítez, El Cordobés. Los hermanos de Miguel -padre-, el fundador, también fueron buenos picadores: Juan (1904), Ramón (1912) y Florencio Atienza Caro (1913), todos ellos nacidos en Trebujena (Cádiz). El último, Francisco Atienza Caro, fue mayoral y padre de los actuales Atienza a caballo. En algún pasaje del Cossío se habla de José Atienza Caro (1907) como un hermano más de los anteriores, que nació en Torrejón (Madrid). Francisco Atienza Caro, el único que continuó en el campo, en la profesión de tan prolífico progenitor, es padre de José Luis Atienza García (1933), que toreó a caballo a las órdenes de Domingo Ortega, Antonio Bienvenida, Pedrés y Gregorio Sánchez; además, Francisco Atienza García -fue mucho con Manuel Cano, El Pireo y con Vicente Barrera-, Miguel y Manuel Atienza García, picadores que han figurado en cuadrillas de espadas de las últimas décadas. Pero volvamos al primero de los Atienza reseñado, Pepe Atienza García, ya que de su segundo matrimonio son Antonio Atienza Ruiz, que acompañó en 1975 a Curro Vázquez, y Rafael Atienza Ruiz -padre del actual Julio Atienza-, natural de Dos Hermanas (Sevilla), quien ha sido el que más ha toreado fuera de nuestro país. Perteneció a las cuadrillas de diestros destacados como Curro Romero, Julio Aparicio -con él actuó en Líbano (Beirut)-, José Luis Segura, Curro Vázquez, Luis Miguel Dominguín -junto al cual picó en Belgrado-, Manzanares, y durante doce temporadas fue con Ortega Cano. Cuando falleció en el verano de 1994 a causa de un accidente en carretera, había comenzado el año con El Soro, hasta que éste resultó lesionado en Benidorm.

Por último, queda mencionar a los hijos de Juan Atienza Caro, picadores también, que asientan su residencia en Pozuelo de Alarcón (Madrid): son Juan Atienza Vega (1931) y Fernando Atienza Vega (1943). Durante los 60 estuvo en activo Juan Atienza Losas, otro miembro de tan dilatada dinastía que se afinca en Pozuelo. De 1946 es Manuel Atienza del Campo, hijo de Ramón Atienza Caro, que vive en Collado Villalba (Madrid). Como queda comprobado, la lista de picadores que han paseado por los ruedos el apellido Atienza es larguísima, por ello se podría hablar de un caso único en la historia. Hoy, la familia ha perdido a un miembro destacado que prefirió la plata.

PEDRO COVARRUBIAS (XXXX - 1994)

Solo para efectos ilustrativos
Plaza de Toros Nuevo Progreso de
Guadalajara, Jalisco, México
http://www.sabiosdeltoreo.com/Salidas_asp/Noticias/includes/B

Refiere el cronista Rafael Gómez Lozano (Dientefino), propietario del visitado Blog Taurino "Toreros Mexicanos", que el mexicano Diario ESTO, del martes 15 de noviembre de 1994 (página 48), publicó : El pasado domingo (13) en el callejón de la plaza Nuevo Progreso de Guadalajara, sufrió un infarto el monosabio Pedro Covarrubias, durante la corrida. Se lo llevaron a la enfermería y ahí dejó de existir. Ayer (14) fue sepultado en el panteón civil de Guadalajara.

MANUEL ANTONIO URRA ARANGUREN (1950 - 1994)

Solo para efectos ilustrativos
Residencia Sanitaria, Nuestra Señora de Aránzazu en Guipúzcoa
www.guregipuzkoa.net

El acreditado diario español "El País", del viernes 8 de julio de 1994, publicó de la pluma de su corresponsal en San Sebastián, Aurora Intxausti, una nota informativa que refiere la existencia de un muerto y un herido grave en el primer encierro de Pasajes. Los novillos del festejo no llevaban los cuernos embolados.- Una persona muerta, otra herida grave y ocho más leves fue el resultado del primer encierro de novillos que se celebró ayer en la localidad de Pasajes Antxo (Guipúzcoa). Manuel Antonio Urra Aranguren, de 44 años, vecino de esa localidad, falleció en la Residencia, Nuestra Señora de Aránzazu a consecuencia de las heridas sufridas al ser embestido por un novillo durante el encierro que se celebra en ese municipio en las fiestas de San Fermín. Antonio Urra participaba en el tradicional encierro que con motivo de las fiestas de San Fermín se celebra en Pasajes, cuando uno de los novillos le alcanzó y le levantó por los aires. Fue al caer cuando Urra se golpeó con la cabeza contra el suelo lo que le produjo fractura de la bóveda craneal y traumatismo craneal. El herido fue trasladado a un centro sanitario, en una ambulancia de la DYA (Detente y Ayuda) de Guipúzcoa, donde falleció a los pocos minutos de ser ingresado por traumatismo craneoencefálico y muerte cerebral. El suceso se produjo poco después de las siete horas y cinco minutos. Testigos de la cogida de "Manolito", como era conocido popularmente en Pasajes, indicaron que varios corredores intentaron acercar el animal rezagado al grupo cuando sucedió el percance, en la calle Blas de Lezo, en la mitad del circuito que corren los astados, por las calles céntricas de la localidad guipuzcoana. A pesar de que sus compañeros le advirtieron que no se pegase a la pared de la calle, Manuel Urra no pudo evitar escorarse hacia el lugar donde el novillo le cogió y le levantó por los aires. Tras este primer incidente, otro novillo alcanzó a otro de los corredores ocasionándole heridas de gravedad. Juan Carlos Ezeiza Ezeiza, de 50 años, vecino de Pasajes, se encontraba corriendo el encierro cuando uno de los astados le embistió y le metió el pitón en una de las nalgas, produciéndole un desgarro. El servicio sanitario que establece la DYA en Pasajes durante la celebración de los encierros atendió a lo largo del recorrido del mismo y después en la plaza de toros a ocho personas que presentaban golpes y contusiones en diferentes partes del cuerpo. Los novillos que participan en el encierro de Pasajes pesan menos de 400 kilos y no llevan embolados en las astas. Hace un año, Imanol Carrera, otro vecino de esa localidad, falleció durante uno de los encierros cuando se disponía a salir de su casa. Su muerte se produjo por rotura de una arteria.
Fuente:
http://elpais.com/diario/1994/07/08/cultura/773618414_850215.html

MARCIAL DE VILLA GUERRERO (XXXX - 1994)

Trágicos instantes en que El Misionero masacraba a Marcial de Villa Guerrero
Crónicas de Muerte de Albarrán Hermanos

Valeroso montador de toros mexicano que falleció a resultas de los daños recibidos en un jaripeo ranchero realizado en Acatlán de Osorio Puebla, en 1994. Marcial fue víctima de los embates de un recio toro de reparo de nombre "Misionero", que para mala fortuna del jinete, fue auxiliado impensadamente por una mala actuación de los capoteros y lazadores que participaron en su socorro. En una agitada y larga monta donde el jinete muestra su destreza y calidad, se observa que Marcial desmonta deliberadamente, después que éste se golpeara la frente contra la testuz del bicho; mismo percance que lo hace desmontar apresurado, e intentar guarecerse debajo del vallado que conformaba el coso para librarse de los embates del toro; pero a falta de un buen capotero que distrajera la codicia de su agresor, la bestia lo engancha con sus cuernos y volteado de cabeza lo regresa al ruedo, solo para cocerlo a patadas. Luego al fin parecía que los lazadores lo salvaban de más tormentos, pero el jinete, para su desgracia, se enreda en uno de los muchos cabezales que le lanzaron los caporales al toro, y que hacen que se atoren con las espuelas del jinete, amarrándolo al toro, falló garrafal que aprovecha el enfurecido "Misionero" para rematarlo. El resto de la triste historia es recurrente en estos jaripeos, pues el jinete no portaba ni casco ni chaleco protector, por lo que siendo el toro de muchos kilos, no soportó el terrible castigo y murió a las pocas horas, reventado.
Nota:
Villa Guerrero es un pueblo y municipalidad que se repite para los estados de México y Jalisco, por lo que no me es posible, hasta ahora, saber de qué estado era originario; aunque por la cercanía al lugar de su defunción, quizá se trate de un montador de toros oriundo del estado de México.
Fuente:
Crónicas de Muerte de Albarrán Hermanos
https://www.youtube.com/watch?v=eM7DR4XJH4o

MATTEHEW PETER TASSIO (1973 - 1995)

Novel corredor de encierros originario de un suburbio de Chicago en el estado de Illinois en los Estados Unidos de Norteamérica  de 22 años, que falleció  el 13 de julio de 1995 en los festejos de los “Sanfermines” cogido por un toro de la dehesa de Torrestrella de don Álvaro Domecq Díez, de nombre “Castellano”, a la altura de la Plaza del Ayuntamiento. La cornada fatal tuvo lugar cuando el joven se levantaba de una caída previa empitonándole pavorosamente y cargando con él varios metros, vaciándose en cuestión de minutos y llegando en agonía a un hospital cercano donde le atendieron de inmediato, pero resultando infructuosos sus esfuerzos por salvarle.

Testigos presenciales refieren que el joven tropezó en la cuesta de Santo Domingo y su caída arrastró a otros corredores. Al contrario de lo que hicieron los mozos con más experiencia, el fallecido se incorporó y fue inmediatamente arrollado y corneado por "Castellano", un toro de pelo castaño de la ganadería de Torrestrella de 575 kilos de peso que encabezaba la manada. El herido fue trasladado de inmediato al citado centro hospitalario pero, en la misma mesa de operaciones, sufrió una parada cardiorrespiratoria que no pudo superar y le provocó la muerte. Según se hace constar en el parte médico, Matthew Peter presentaba cornada en el abdomen, rotura completa de la aorta, sección interna renal izquierda y lesión en el hígado. El jefe del servicio de urgencias del hospital de Navarra, Mariano Martínez Vergara, señaló que "en treinta años nunca había visto una cosa tan grave".  El joven se encontraba de vacaciones en Europa y el miércoles, es decir, un día antes de la cogida mortal en el encierro, había llegado con un compañero a la capital navarra, procedentes de Barcelona. El otro muchacho le esperaba en la estación de autobuses y, al advertir su tardanza y tener conocimiento de que un joven norteamericano había sido corneado en el encierro, se personó en el hospital, donde identificó el cadáver. Los restos del fallecido fueron trasladados al Instituto Anatómico Forense de Navarra. Hilarión Martínez, cónsul de Estados Unidos en Bilbao, notificó personalmente, por vía telefónica, el fallecimiento a los padres del joven. El consulado se encargó de los trámites para la repatriación de su cadáver.

El diario "El País" del viernes 14 de julio de 1995 informaba de la pluma de su editorialista Juan Mora que el norteamericano Matthew Peter Tassio, de 22 años, falleció ayer desangrado a los pocos minutos de ser corneado por un toro de la ganadería de Torrestrella en el séptimo encierro de San Fermín. Hacía 15 años que nadie moría en el encierro. El estadounidense, que fue empitonado en el abdomen con rotura de la aorta, hizo en un 13 de julio la víctima número 13, después de que también un día 13 un toro de Guardiola matara a dos mozos. El parte médico certificó la existencia de vida en el muchacho durante 49 minutos, desde que fue ingresado, pero realmente ya estaba muerto cuando llegó al hospital. Los datos personales se obtuvieron del pasaporte ensangrentado que permanecía en el bolsillo del muchacho. Matthew Peter Tassio comenzó a morir 41 segundos después de que, a las ocho de la mañana, se disparara el cohete que daba anuncio al comienzo del encierro de los toros de Torrestrella. El chico esperaba al final de la cuesta de Santo Domingo, cayó entre la multitud, los mozos comenzaron a saltar por encima de él; pudo incorporarse cuando, ante la inminencia del paso de la manada, se despejó el recorrido, pero volvió a tropezar con otro mozo que también trataba de levantarse. Quedaron los dos solos en medio del estrecho pasillo de corredores apelotonados a la entrada de la plaza del Ayuntamiento. Matthew, guardando el equilibrio- con dificultad-, buscó ganar la acera, ofreció su costado derecho al toro y éste le reventó. El toro asesino se llamaba "Castellano", un colorado de 575 kilos, que se adelantó a la manada y arrolló a Matthew. No le quiso coger, sino que se lo encontró en su camino. Giró la cabeza hacia la derecha, donde se levantaba el chico, y la punta de lanza de media tonelada de peso, lanzada a 28 kilómetros por hora, que es la velocidad que a la que los atletas corren los 800 metros a ritmo de récord mundial, penetró sin dificultad por una zona blanda y vital del cuerpo. "Castellano" notó el contacto y quiso apartar aquello que había enganchado. Sacudió la cabeza, enderezó el cuello y lanzó a Matthew 15 metros por delante. Cuando éste cayó, pasó a su lado, le miró, le puso el pitón a escasos centímetros de la cara y continuó la carrera. Matthew moría. Estaba semi- sentado, con las manos apoyadas atrás, intentó levantarse y cayó. La forma como se derrumbó y la terrible hemorragia que sufría vaticinaban el final. El temerario comportamiento de los miembros de la Cruz Roja, que saltaron al recorrido sin fijarse si venían más toros, y la manera tan vertiginosa como fue trasladado al hospital, no hicieron sino confirmar que se trataba de un percance sin precedentes en los últimos sanfermines. La cogida, de ayer es la segunda mortal que protagoniza un toro de Torrestrella en la historia de esta ganadería, que data de 1954, después de que matara a un banderillero en Bilbao. Matthew es el segundo extranjero que muere en un encierro de San Fermín y el primer norteamericano.

"Quizá mi cara fue la última que vio":

Ángel Benítez, de 33 años, técnico de RNE en Pamplona y voluntario de la Cruz Roja desde 1985, gritó a sus compañeros: "¡Es muy grave, tenemos que parar la hemorragia como sea!". Dos horas más tarde no le importó reconocer que dijo lo de "muy grave" por no ser fatalista: "Primero fue ver cómo caía; después, aquella tremenda herida por la que salía sangre a borbotones y, para terminar, ese rostro que se quedaba sin vida por momentos. En mi interior sabía que se moría. Me siento abrumado, porque quizá mi cara fue la última que vio y no le pude ayudar". La obsesión del puesto de la Cruz Roja que atendió a Matthew era taponar la hemorragia, porque de lo contrario no llegaría con vida ni siquiera a la ambulancia. Ángel Benítez le tomó el pulso en la yugular. "Aún lo tenía", recuerda, "respiró dos veces, comenzó a tener convulsiones y dificultades respiratorias. Estaba claro que la cornada le había destrozado zonas internas y vitales del cuerpo. Su reanimación tenía que ser inmediata, porque tres minutos de parada respiratoria conlleva gravísimas lesiones irreparables y unos pocos minutos más, la muerte". En la ambulancia continuaron taponándole la herida para detener la hemorragia. "Estaba inconsciente, muy pálido, y cuando a base de compresas y presiones logramos que dejara de sangrar pensé que se salvaba, pero llegando al hospital tuvo una parada respiratoria. Le mantuvimos vivo aplicándole oxígeno", relata José María Rueda, de 22 años, empleado de una gasolinera y en la Cruz Roja desde 1988. En el hospital nada hubo que hacer. Félix Carmona, director de comunicaciones del Gobierno de Navarra, presenció el ingreso de Matthew. "Llegó con un 10% de sangre, debido a la terrible hemorragia interna que había sufrido. Pasó directamente al quirófano, porque ya estábamos advertidos de la gravedad del percance". Minutos después, los médicos certificaron su muerte. Ángel y José María conocieron la noticia en el centro de la Cruz Roja. Todos los compañeros que habían sido testigos directos de la agonía de Matthew apretaron los dientes para que no se les saltaran las lágrimas.
Fuente:
http://elpais.com/diario/1995/07/14/cultura/805672815_850215.html

LUIS PROCUNA MONTES (1923 - 1995)

Célebre torero natural del Estado del Distrito Federal, en Méjico, nacido el 23 de julio de 1923 y fallecido en accidente de aviación ocurrido en El Salvador el 9 de agosto de 1995. Debuta ante el público en la plaza de Puebla en 1938,  y ante el de Cd de Méjico,  el 21 de julio de 1941, tomando la alternativa en  noviembre de 1942 en Cd. Juárez Chihuahua, Méjico, apadrinado por Carlos Arruza. Confirma su alternativa en la Cd. de Méjico de manos del ilustre  Luis Castro “El Soldado”. Torea por vez primera en España en Barcelona el 6 de mayo de 1951, confirmando su alternativa  en la Plaza de Las Ventas de Madrid el 14 de junio del mismo año,  teniendo a Francisco Muñoz de padrino, que le cedió la muerte de "Guareño", de la dehesa de d. Joaquín Buendía. Ya en 1945 hacía andadura por varios países sudamericanos,  como Colombia, Perú y Venezuela. El 10 de marzo de 1974 se cortó la coleta el la Plaza de Toros Monumental de la Cd. de México,  alternando con el “Pequeño Gigante del Toreo”  Eloy Cavazos y Mariano Ramírez, en la que en 1946 había sido uno de los tres toreros que la inauguró, junto a “Manolete” y Luis Castro “El Soldado”. Falleció, junto a su esposa, en el accidente aéreo del Aviateca 901. Protagonizó la famosa película “Torero” rodada en 1956, dirigida por Carlos Velo y producida por Barbachano Ponce y que es considerada por muchos críticos como la mejor película filmada en materia taurina. En 1972 tuvo la alegría de concederle la alternativa a su hijo. El torero, de 72 años de edad, alcanzó gran popularidad en su país, especialmente en la década de los años cuarenta, tras su competencia con Manuel Rodríguez “Manolete”. Fue el inventor de la suerte del "Procunazo", también llamado “Sanjuanera”,  un muletazo que se ejecuta con la espada por fuera de la muleta -al contrario de lo normal- y en el que se da salida al toro por el lado contrario al que se cita.

En las efemérides taurinas del acreditado cronista Adiel Armando Bolio, que publica en la página en la Internet "Suerte Matador", consigna que el 23 de junio de 1923 en el corazón del centro de la ciudad de México nace el personalísimo matador de toros Luis Procuna Montes "El Berrendito de San Juan". Curiosamente Don Adiel consigna, que un 23 de junio, pero de 1946, ya la Parca le había dado un susto grande, cuando un toro de la ganadería de Armillita Hermanos lo hiere de gravedad en el muslo izquierdo en la plaza de Tijuana, Baja California.

Por su parte, Don Rafael Gómez Lozano "Dientefino", propietario del Blog Taurino "Toreros Mexicanos" da cuenta que el matador Luis Procuna Montes toma su alternativa en mano a mano celebrado el 5 de diciembre de 1943 en Ciudad Juárez, siendo su padrino Carlos Arruza, con toros de Corlomé, mismo doctorado que confirma en la ciudad de México el 26 de diciembre del 1943, siendo su padrino Luis Castro "El Soldado", atestiguando Luis Briones con toros de San Mateo. Posteriormente hacia el 14 de junio de 1945 la confirma en Madrid, siendo su padrino Paco Muñoz, atestiguando Manolo Dos Santos con toros de Felipe Bartolomé.

GINÉS CÉSPEDES SÁNCHEZ " GINÉS CARTAGENA " (1968 - 1995)

Cortesía del Sitio Web: http://www.elrejoneo.com

Ginés Cartagena, rejoneador natural de Benidorm (Alicante), donde nace el 19 de septiembre de 1968, su afición y habilidades se muestran a muy corta edad. A los 14 años actúa por primera vez en público, en la temporada de 1982, en Alfaz del Pi (Alicante). Debuta en Las Ventas de Madrid el 18 de mayo de 1987 acompañado de “Curro Bedoya”, y los hermanos Joao y Antonio Ribeiro Telles con ganado de Infante da Cámara. En la temporada de 1994 participa en 81 corridas con 188 orejas, siendo cabeza de escalafón.  22 de noviembre de 1995 el rejoneador Ginés Cartagena muere atropellado en la carretera.

 

Refiere El Diario El Mundo del 23 de noviembre de 1995, que << el rejoneador Ginés Cartagena, de 27 años, murió en la madrugada del 22 de noviembre de 1995 en el hospital Doce de Octubre de Madrid tras ser atropellado por un camión en la carretera Nacional V (Madrid-Bajadoz), informaron fuentes de la (DGT). Ginés Cartagena, cuyo verdadero nombre era Ginés Céspedes Sánchez, casado y con dos hijos, ocupó este año el primer puesto en el escalafón de su especialidad de rejoneo, lo que también logró durante otros cuatro años desde 1989. El accidente se produjo a las 5.55 horas en el kilómetro 35 de la N-V, en dirección a Talavera de la Reina, cuando el rejoneador cruzaba la carretera y fue atropellado por un vehículo pesado, según los datos que fueron facilitados por la Dirección General de Tráfico. Tras el accidente, el rejoneador fue rápidamente trasladado al Hospital Doce de Octubre, donde falleció. Gines Cartagena nació en 1968 en Benidorm (Alicante) y ocupó el primer puesto en el ranking de rejoneadores durante los años 1989, 1990, 1991, 1994 y 1995. El 19 de marzo de 1987, cuando contaba con dieciocho años, Cartagena se presentó en la Plaza de las Ventas, actuando con Curro Bedoya y los hermanos portugueses Juan y Antonio Ribeiro Tellef. Entonces dio sendas vueltas al ruedo en su toro individual y en el que actuó en collera con Bedoya. "

JESÚS GARCÍA BRIÑAS (XXXX - 1995)

Antes de la Pica (1959)  Pablo Picasso

Jesús García Briñas, empleado de la Plaza de Toros de Ciudad Real,  fue cogido por el toro, de nombre “Aristócrático”, de don Ángel y don Juan Antonio Sanpedro, que le corneó mortalmente el 1 de junio de 1995. El desgraciado accidente ocurrió cuando dicho trabajador procedía a comprobar el funcionamiento de la báscula en la que habrían de pesarse los toros que tenían que  lidiarse al día siguiente. (Fuente: Don Juan José Zaldívar Ortega/Orígen y Evolución del Toreo/ Número 37/ 9 Ene 2007)

VICENTE ZAVALA PORTOLÉS (1936 - 1995)

Foto Cortesía del Diario ABC de Sevilla

El 20 de diciembre de 1995, las letras taurinas de España y del mundo sufren la irreparable pérdida de una de sus mejores plumas, la de don Vicente Zavala Portolés, insigne periodista del prestigioso diario español ABC, y quien fuera víctima de un accidente aéreo, al estrellarse cerca de Cali Colombia el avión en el que viajaba para informar, como todos los años, de la feria de aquella localidad sudamericana. Enemigo del afeitado de las crónicas taurinas y de cualquier tipo de corruptela, fue un profesional responsable y honesto, amén de gran compañero y amante de la fiesta de los toros.Un ejemplo en todo sentido para las futuras generaciones de profesionistas del ramo. Entre su obra escrita destaca, aparte de sus brillantes crónicas, su libro «Hablan los viejos colosos del toreo», y honran su memoria varios premios taurinos que resguardan su nombradía y sacrificio.

El 22 de diciembre de 1995, el afamado Diario Español "El País" publicó en su edición impresa que: el redactor jefe y crítico taurino de ABC, Vicente Zabala, era una de las personas dadas por muertas al cierre de esta edición tras el accidente del avión de American Airlines que se estrelló ayer en el Valle de Cauca (Colombia) con 159 pasajeros a bordo. Sólo hubo media docena de supervivientes. El hijo mayor del cronista fallecido, que también es periodista y trabaja en la cadena COPE, confirmó a EL PAÍS que su padre viajaba en el avión. Vicente Zabala se casó con Peñuca de la Serna -hija del que fue famoso matador de toros Victoriano de la Serna-, con la que tuvo tres hijos: Vicente, Víctor y Verónica. El periodista viajaba a Colombia procedente de Madrid -de donde partió el pasado miércoles- para transmitir las corridas de la feria de Cali, contratado por la cadena de radio colombiana "Armony Records", por quinto año consecutivo. Según fuentes próximas al periodista, hacía escala en Miami, donde figuraba en lista de espera y finalmente consiguió tomar el avión en el que se produjo la tragedia. Efe informa de que una joven colombiana, Angélica Londono, no llegó a tiempo para embarcar en ese fatídico vuelo 965, iniciado al filo de la madrugada del jueves, por lo que quizá fuera Vicente Zabala quien ocupó su plaza. Vicente Zabala Portolés, nacido en Madrid el 27 de enero de 1936, vivió algunos años de su infancia en Sevilla, donde se aficionó a los toros, y continuó satisfaciendo esta afición en Madrid, ya desde su adolescencia, como espectador de las corridas de toros en la plaza de Las Ventas y pronto en el seno de la peña taurina juvenil Los de Hoy, que él mismo creó. Por aquellos años conoció a los hermanos Bienvenida y al fundador de esta histórica dinastía torera, el Papa Negro, con quienes consolidó una amistad íntima. Juan y Ángel Luis Bienvenida eran, probablemente, sus mejores amigos; "igual que hermanos", nos manifestaba ayer este último, visiblemente conmovido. Todos los acontecimientos del toreo contemporáneo los había vivido Vicente Zabala desde su infancia y unidos a cuantos adquirió mediante la lectura de libros especializados y los testimonios directos de las viejas glorias de la fiesta, con la mayor parte de las cuales trabó amistad, le forjaron un conocimiento amplio y profundo del espectáculo taurino en todas sus vertientes. Periodista de vocación, se graduó muy joven por la Escuela de Periodismo, colaboró en diversas revistas y pronto ocupó importantes tribunas de la prensa diaria en calidad de crítico taurino, actividad que ha ejercido ininterrumpidamente hasta su fallecimiento, con autoridad, ponderado juicio y un indudable amor a la fiesta de los toros. Colaboró Zabala unos años en la agencia Logos y el diario ABC, fue corresponsal de El Noticiero Universal, de México; redactor jefe de Fiesta Española, y redactor de El Ruedo, todo ello durante la década de los 60. El año 1965 fue nombrado jefe de la sección taurina de El Alcázar, poco después creó la Revista de Toros en Televisión Española, desempeñó la crítica taurina en Nuevo Diario y el año 1972 ingresó en ABC -"el periódico de mis sueños y de mi vida", nos diría en más de una ocasión- sucediendo en esta importante tribuna al escritor y también irrepetible cronista Antonio Díaz-Cañabate. Dirigió, asimismo, la sección taurina de Blanco y Negro. A partir de entonces, Vicente Zabala alcanzó una popularidad pocas veces igualada por los informadores taurinos de toda época y sus opiniones tuvieron gran predicamento en los estamentos profesionales de la fiesta. Paralelamente a sus tareas en ABC, que desempeñó durante 23 años, desarrolló diferentes actividades periodísticas: fue jefe de prensa de la organización médica colegial; desde 1977 a 1982 colaboró en la agencia Efe, y en los últimos años era responsable de la información taurina de Antena 3 Televisión. Articulista, conferenciante, miembro de numerosos jurados calificadores de las principales ferias, es autor de varios libros sobre la fiesta de los toros; entre otros, La ley de la fiesta, La entraña del toreo, Hablan los viejos colosos del toreo, Restauremos la fiesta nacional, La corrida y Tiempo de esperanza. Entre los numerosos galardones que recibió por sus trabajos, destacan los premios Luca de Tena (1990), Antonio Díaz-Cañabate y Carlos de Larra.


D. Vicente Zavala con el legendario diestro Juan Belmonte en 1960
http://www.abc.es/informacion/archivo_taurino/index_toros03.asp

JORDAN LAROCHE (1991 - 1995)

Solo para efectos ilustrativos
Parque recreativo municipal de Georgia, Vermont, USA

En julio 18 de 1995, el famoso medio informativo "The Boston Globe" (Boston, MA, USA) publicó una nota de la agencia (AP) proveniente de un pueblo llamado Georgia en el estado de Vermont, donde refieren con tristeza, que un niño, al parecer de 4 años de edad, fue pisoteado hasta la muerte la semana pasada por vacas o toros en una granja arrendada por su familia. La policía estatal de Vermont dijo ayer que Jordan Laroche, hijo de Rosario y Shannon Laroche, murió como consecuencia de lesiones sufridas en el incidente.
Fuente:
http://www.highbeam.com/doc/1P2-8336702.html

JOSÉ LUÍS GARCÍA COLLADO (1959 - 1995)

Solo para efectos ilustrativos
Imagen de Nuestra Señora de Butarque, Patrona de Leganés, Madrid, España
http://es.wikipedia.org/wiki/Legan%C3%A9s

El 17 de agosto de 1995, José Luis García Collado, de 36 años, murió tras ser embestido por un novillo que le arrinconó contra las vallas mientras contemplaba el encierro de Leganés, Comunidad de Madrid.
Fuente:
http://elpais.com/diario/1995/09/11/madrid/810818673_850215.html

Al día siguiente (día 18), la aplicada editorialista del diario "El País" Ana Roldán, informaba en un amplio reportaje que: Un novillo cornea hasta la muerte a un espectador del encierro de Leganés, destacando que el suelo y las vallas de los 100 primeros metros del recorrido fueron untados de aceite. El Ayuntamiento y las peñas mantienen el festejo de hoy "en homenaje al fallecido".- Los encierros de Leganés (178,000 habitantes) se cobraron ayer una vida, la primera desde hace 13 años. José Luis García Collado, de 36 años, casado y sin hijos, falleció por la mañana en el hospital Severo Ochoa de la ciudad a consecuencia de las heridas que le causó uno de los novillos en el segundo encierro de las fiestas. El astado embistió varias veces al hombre, atrapado contra unas vallas. En menos de un minuto le corneó tres veces y le propinó un fortísimo golpe en la cabeza. Antes de que se diera la salida a los astados, se descubrieron manchas de aceite en los 100 primeros metros del recorrido, que se cubrieron con serrín. Sin embargo, el lugar donde ocurrió la tragedia estaba perfectamente limpio.

Eran las 8.35 cuando el toro volteaba hasta la muerte a José Luis García Collado en el tramo final del recorrido, en la calle del Butarque, justo enfrente de la puerta de la Universidad Carlos III. El toro se ensañó con él, le derribó, y, acorralado contra las vallas, le embistió cinco veces sin que nadie pudiera hacer nada por evitarlo. "Jugó al frontón con él", señalaba uno de los espectadores, testigo presencial de la cogida. En el encierro, en el que no se cometió ninguna irregularidad, según un portavoz de la Dirección General de Protección Ciudadana de la Comunidad de Madrid, se contaba, consecuentemente, con un director de lidia y al menos 10 dobladores (voluntarios que deben velar por la seguridad de los corredores intentando quitarles el novillo de encima y evitar que los animales se escapen). Ningún doblador pudo ayudarle. El fallecido no había ido al encierro a correr las reses. Tanto el amigo que le acompañaba esa mañana como los testigos que se encontraban en la zona manifestaron que José Luis estaba allí como espectador encaramado a una de las talanqueras (vallas protectoras) y que se cayó dentro al resbalarse. En ese momento, el astado, que se dirigía hacia el acceso de la plaza de toros, viró en redondo y se cebó con él. Quienes vieron el suceso comentaron la "absoluta" falta de reflejos del accidentado, según explicó después el alcalde socialista de Leganés, José Luis Pérez Ráez: "Pudo haberse subido".

Tras la noticia del fallecimiento, el alcalde manifestaba que García Collado no se encontraba en condiciones de correr un encierro. En el velatorio del hospital Severo Ochoa, su familia manifestó que no era aficionado a los toros. No se explicaban cómo había acudido esa mañana a las inmediaciones de la plaza. Las incógnitas las contestaba el amigo que le acompañaba en el trágico momento: "Se terció, por eso fuimos (al encierro)". "Otros se arriesgan a correr y nunca, les pasa nada", se lamentaba la hermana del fallecido, ya que era la primera vez que José Luis acudía al encierro. Collado había sido drogodependiente, y fue detenido nueve veces por supuestos delitos contra la salud pública y robo con fuerza, según fuentes policiales.

A las tres de la tarde de ayer, las peñas y el alcalde de Leganés, José Luis Pérez Ráez, decidieron continuar con los festejos. El acuerdo alcanzado fue que hoy volverán a soltarse los toros, "incluso por respeto y homenaje al difunto", señaló uno de los representantes de las peñas. El mismo hombre añadió que no habían existido problemas de seguridad y que se trataba sólo de un "desgraciado accidente". La misma fuente concluyó: "El estaba a favor de los encierros y, por tanto, no le hubiera gustado la suspensión". La familia del fallecido había dicho lo contrario.

Ayer tarde, los concejales de la oposición pusieron el grito en el cielo ante el anuncio del mantenimiento del encierro de hoy que será el último. Los 10 concejales del Partido Popular y los cinco de Izquierda Unida pidieron la suspensión del festejo debido a que, tras lo ocurrido ayer y anteayer, los encierros en Leganés no ofrecen garantías de seguridad. El miércoles, una niña de 13 años sufrió heridas por asta de toro y fue la lesionada más grave de entre las 11 víctimas de los astados. Otros dos menores de edad figuraban entre los heridos. Los servicios médicos tuvieron que atender a otras 18 personas que sufrieron golpes. La Asociación Nacional de Defensa de los Animales (ANDA) pidió que se "extremen las medidas de seguridad para personas y animales en los encierros populares" como medida previa a la total supresión, de estos festejos en un plazo de dos o tres años, informa. Europa Press.

El parte médico facilitado por el hospital Severo Ochoa, donde fue trasladado y después falleció García Collado, señaló que el herido presentaba tres cornadas de asta de toro, una en la región inguinal y dos en el glúteo, así como importantes golpes, especialmente un grave traumatismo craneoencefálico. Aunque las causas exactas de la muerte la fijará la autopsia, que estaba previsto practicar ayer por la noche, en principio los médicos estiman que fue el golpe en la región delantera y lateral izquierda de la cabeza el que le ocasionó la muerte. Los pinchazos sufridos en la pierna izquierda no eran de extrema gravedad, si bien una de las cornadas presentaba una trayectoria de 50 centímetros.

En la enfermería móvil, donde llegó García Collado ya en coma, sangrando por nariz y boca y con la pierna desgarrada, se prepararon para lo peor. No pudieron intervenir quirúrgicamente sus heridas y necesitaron 20 minutos para estabilizar sus constantes vitales antes de trasladarle al hospital Severo Ochoa, donde falleció a las diez y media de la mañana. En el hospital de campaña tuvieron dificultades para poder encontrar una vía en las venas del herido, debido a su adicción a las drogas, y tuvieron que abrirle una en el cuello. Fue el único herido por asta de toro en el encierro de ayer, aunque otras 12 personas tuvieron que ser atendidas de golpes y contusiones. Los heridos del primer encierro -celebrado el miércoles- evolucionan todos favorablemente, incluida la pequeña María Tamayo, de 13 años.

Por su parte, el alcalde de Leganés manifestó, recordando los recientes sanfermines, donde también hubo una víctima mortal, que la participación en los encierros es voluntaria y que lo que hay que insistir es que los corredores estén en condiciones de participar. "Lo que es lamentable es que al fallecido no se le haya pillado antes de la cogida para haberle sacado del recorrido".

En el encierro no sólo murió José Luis García Collado. También se registró un intento de sabotaje del festejo. El primer tramo, en la calle Juan Muñoz, amaneció con grandes manchas de aceite usado de automóvil. El aceite se hallaba también en las talanqueras. Aunque la policía no ha identificado a los responsables de la acción, el alcalde de Leganés sospecha que pudiera tratarse de grupos contrarios a los encierros. "Es gravísimo y reprobable que haya personas que, para defender a los animales, pongan en peligro la vida de las personas", manifestó el alcalde. El encierro fue seguido ayer por 30,000 personas. Las reses, tres vacas y dos novillos, estuvieron en la calle una hora y 55 minutos.

RAÚL CAÑETE MORA (1977 - 1995)

Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora.
Parla, Madrid, España
http://www.misas.org/p/parroquia-de-la-asuncion-de-nuestra-senora-parla

El 11 de septiembre de 1995, don Julián Morales, corresponsal en Parla del afamado diario "El País", informó con tristeza que: "Un joven de 18 años muere tras ser corneado en el encierro de Parla".- La muerte buscó ayer (10) a Raúl Cañete Mora un joven de 18 años, vecino de Parla (18,000 habitantes), y le encontró en la plaza de toros de esta localidad sureña de la región, donde aguardaba a los tres astados y dos vaquillas que salieron en el primer encierro de las fiestas patronales. Eran las 8.35 horas. Uno de los tres morlacos le enfiló y le metió un pitón por la pelvis, en la región perineal, entre el ano y los testículos. El joven ya ingresó en la enfermería con parada respiratoria. Miembros de Protección Civil le practicaron masaje cardiaco durante 25 minutos, hasta que lograron estabilizar sus constantes vitales y pudieron trasladarle al hospital universitario de Getafe. Allí fue intervenido durante más de cuatro horas. Por la tarde recayó definitivamente. Sobre las 20.00 horas murió, como consecuencia de un shock refractario que padeció tras ser intervenido por segunda vez de una hemorragia inter-abdominal. Había perdido mucha sangre. Ésta es la segunda muerte en un encierro que se produce este verano en la Comunidad de Madrid. El 17 de agosto, José Luis García Collado, de 36 años, murió tras ser embestido por un novillo que le arrinconó contra las vallas mientras contemplaba el encierro de Leganés.

Cinco minutos antes de esta mortal cogida se produjo otra grave cornada en el mismo encierro. Un toro embistió a José Miguel Fúñez, de 25 años, y le perforó el tórax. La cercanía en el tiempo de las dos cogidas provocó cierta tensión en la enfermería de la plaza, que sólo disponía de una sala para operar. Anoche Fúñez permanecía en la UCI del hospital de Getafe, donde evolucionaba favorablemente. La Policía Local cifró en unas 12.000 las personas congregadas en el encierro de ayer. Las peñas taurinas elevaron este cálculo a 30.000. Fuentes municipales aseguraron que se había cumplido la normativa en cuanto a la duración del festejo -desde las 8.00 hasta las 9.30-. Precisaron que tampoco hubo masificación y que la participación había sido inferior a otros años. El nuevo director de Asuntos Taurinos de la Comunidad, Julio Pacheco, manifestó, en una entrevista concedida a EL PAÍS, que pretende regular los encierros para que duren como mucho dos o tres minutos.-
0tros corredores dicen que el joven se resbaló cuando el toro le encaró
El doctor Antonio Crespo, que atendió a Cañete en la enfermería de la plaza, concluyó al acabar su primer examen que la herida había sido "mortal de necesidad". El médico calificó el suceso como el mismo desastre de todos los años. Los mozos beben demasiado y los toros son cada vez más grandes".
El joven fallecido ayer, vecino de la calle de Leganés de Parla, había acudido al encierro acompañado de cuatro amigos que, como él, corrieron las reses. Según el relato de sus compañeros, el toro le alcanzó en el centro de la plaza: "Se le echó encima muy rápido y le metió el cuerno abajo", explicaba uno de ellos. Según testigos presenciales, Raúl Cañete "se resbaló al darse cuenta de que el toro iba a por él. Al final, le cogió y le levantó medio metro del suelo".
Cañete cursaba estudios secundarios en Parla, donde vivía con sus padres y dos hermanos. En la vecindad era considerado como "un buen chaval, sociable y con muchos amigos". "Era un chico de 18 años domo mi hijo o como otro cualquiera del barrio, que fue al encierro y que tuvo la mala suerte de que esta vez le tocó a él", comentó el padre de uno de sus amigos.
El otro herido muy grave del encierro de ayer en Parla, José Miguel Fuñez, de 25 anos, continuaba anoche ingresado en la unidad de cuidados intensivos. Fuñez presenta una herida penetrante por asta de toro en el tórax que le ha fracturado cuatro costillas y le ha afectado el pulmón derecho y la zona abdominal. Fue intervenido durante cuatro horas. Pese a la gravedad de las heridas, su respiración era anoche estable. Fuñez Chacón, vecino de Madrid, resultó cogido a las 8.30 por un toro, cinco minutos antes que Cañete. Otras 25 personas fueron atendidas en la enfermería habilitada en los aledaños de la plaza de toros por contusiones, mareos e intoxicaciones etílicas. Algunos vecinos criticaron el gran tamaño de los astados. Fuentes municipales señalaron que estos fueron elegidos por las peñas taurinas de la localidad.

Otro, en Navalcarnero:

Cecilio Naranjo, vecino de Fuenlabrada, resultó herido en el encierro celebrado la pasada madrugada en Navalcarnero (12.000 habitantes). La víctima fue alcanzada en la parte delantera del cuello por un astado que le ocasionó una herida de dos centímetros de profundidad, según informa Susana Moreno. Tras recibir asistencia de urgencia en la enfermería portátil, el joven fue trasladado al hospital de Móstoles, donde permanecía anoche con pronóstico grave.

Posteriormente, el día 16 de septiembre de 1995, "El País" informó que: "El toro del encierro mortal de Parla superaba la edad permitida por el reglamento", por lo que la familia del fallecido iniciaría acciones legales.- El toro que corneó hasta la muerte a Raúl Cañete en el primer encierro de Parla tenía ocho años y, por tanto, superaba la edad establecida por el reglamento para salir a un espectáculo taurino, según afirmó Julio Pacheco, director de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid. Durante el encierro se observó cómo el pesado morlaco tenía marcado un siete sobre el lomo de su parte derecha. Esa señal indica que nació en 1987. Para los responsables regionales, la infracción es grave, porque el reglamento especifica que los toros con más de seis años no pueden correr en festejos como encierros. En el capítulo dedicado a los encierros en el Reglamento Taurino de 1992 se exige un certificado del Libro Genealógico de la Raza Bovina de Lidia relativo a las reses que han de ser lidiadas. En el mismo texto se añade: "El día antes de la celebración del festejo, las reses deberán ser reconocidas por los veterinarios de servicio para determinar su estado sanitario y que cumplan los requisitos señalados en el reglamento para este tipo de festejos". Según el departamento de Asuntos Taurinos, en la ley se prohíbe que un toro añejo de más de siete años pueda salir a un encierro. El empresario de Parla, José Félix González, no respondió ayer a las llamadas de EL PAÍS. Tampoco la Concejalía de Cultura de Parla, organizadora de los festejos, se pronunció sobre esta supuesta irregularidad. Varios ganaderos consultados ayer confirmaron que no pueden correrse toros que superen los siete años. "Una res con esa edad es tres veces más peligrosa que un toro utrero, de tres años", explicó el ganadero Domingo Ortega. "Para estos espectáculos es un peligro sacar toros de siete u ocho años", agregó. Los padres de Raúl Cañete Mora, de 18 años, fallecido en el encierro celebrado el pasado domingo en Parla, han decidido poner el caso en manos de un abogado para delimitar y esclarecer las posibles responsabilidades legales del caso. El abogado designado por la familia, Hermenegildo Pérez, se reunió ayer con el alcalde de Parla, el socialista José Manuel Ibáñez, para escuchar la versión municipal del trágico suceso. Pérez ha resaltado "el talante colaborador del regidor", aunque también señaló que ningún responsable municipal se había puesto en contacto con la familia desde la muerte de Raúl. El letrado se entrevistará el próximo lunes con funcionarios de la Comunidad para conocer la versión del Gobierno regional en cuanto a permisos se refiere. El abogado Hermenegildo Pérez ha manifestado: "Las noticias aparecidas en EL PAÍS relativas al director de lidia, así como el relato de la cogida que éste hace en el periódico, hacen preciso contar también con su testimonio antes de emprender acciones legales antes de poner una denuncia".

Fuentes:
http://elpais.com/diario/1995/09/11/madrid/810818673_850215.html
http://elpais.com/diario/1995/09/16/madrid/811250675_850215.html

LUIS MOLERO SÁNCHEZ (1933 - 1995)

D. Teresa Molero Sánchez recoge su premio. / Henar Sastre
http://www.elnortedecastilla.es/20120223/local/valladolid/premio-pasion-lidia-201202232150.html

Refieren en el portal en Internet del sitio taurino "mediaveronica.com", que un 30 de noviembre de 1995, fallece en un accidente de tráfico el ganadero Luis Molero Sánchez, propietario del hierro "Molero Hermanos". Don Luis era hermano de Tere y José Molero Sánchez, que en su juventud vistió el traje de luces en algunas novilladas falleciendo poco tiempo después, en mayo de 1997, víctima de una larga enfermedad.

"El Periódico" de Catalunya, del domingo 3 de diciembre de 1995, informó que el ganadero Luis Molero había muerto en un accidente vehicular.- El ganadero vallisoletano Luis Molero Sánchez, de 62 años, representante de la divisa que lidia a nombre de Molero Hermanos, falleció el jueves por la noche a causa de un accidente de tráfico registrado en la provincia de Salamanca, cuando el vehículo que conducía se salió de la carretera. El cadáver fue trasladado a Valladolid, donde ayer tuvo lugar el funeral en la Iglesia de San Nicolás de Bari.

La ganadería Molero Hermanos, con divisa verde y plata, señal punta de espada y una parrilla con forma de rombo como hierro, se creó en 1908 y adquirió antigüedad en 1920. En el año 1941 pasa a lidiarse a nombre de la señora Viuda de Molero hasta 1952, fecha en la que se hacen cargo sus nietos, Pepe, Luis y Teresa.

En febrero de 2012, D. Teresa Molero Sánchez, titular de la ganadería Molero Hermanos, recibió el trofeo con el que el Colegio Oficial de Veterinarios de Valladolid rindió homenaje a la trayectoria de este hierro de Castilla y León que más reses ha lidiado en la plaza de toros del paseo de Zorrilla y que apostó en su día por un encaste que le hacía único como es el Santa Coloma-Saltillo. El merecido reconocimiento se les entregó a los tres hermanos (dos fallecidos) por su ilusión por el toro bravo, su vocación por la ganadería y su fervorosa afición por la fiesta de los toros.