JUAN PEÑA RICO (XXXX - 1923)
El 1 de noviembre de 1923, y a consecuencia de un accidente de automóvil, resultó muerto en el término de Aldeanueva del Camino (Cáceres), el ganadero D. Juan Peña Rico, vecino de Candelario y dueño de la vacada de D. Manuel Albarrán.
El Sr. Peña Rico se dirigía a Coria para dirigir las operaciones de tienta de su ganadería.
El accidente fue debido al fuerte vendaval que hizo se descuajara un corpulento árbol, que fue a caer encima del Sr. Peña Rico, ocasionándole tan graves lesiones que falleció.
Fuente:
D. Rafael Gómez Lozano
Desde la grada (Anuario Taurino de 1923) por Enrique Minguet (Pensamientos)
Don Juan Peña Rico fue, efectivamente, una figura relevante en el campo charro y la sierra de Béjar a principios del siglo XX. A continuación, se presentan algunos detalles adicionales que complementan el relato:
Contexto del accidente y la noticia:
• El suceso: El accidente ocurrió el 1 de noviembre de 1923 en el término municipal de Aldeanueva del Camino (Cáceres), mientras el ganadero se desplazaba en automóvil hacia Coria. La causa directa fue un temporal de viento (vendaval) que derribó un árbol justo al paso del vehículo, impactando sobre él.
• Fallecimiento: Las lesiones fueron de tal gravedad que el Sr. Peña Rico falleció poco después. La noticia tuvo un gran impacto en la sociedad de Candelario, donde era un vecino muy respetado y prominente.
Su labor como ganadero:
• La vacada de Manuel Albarrán: En aquella época, Juan Peña Rico estaba a cargo de la vacada que había pertenecido a D. Manuel Albarrán. Bajo su dirección, la ganadería mantuvo su prestigio en las tientas y operaciones de campo, razón por la cual se dirigía a Coria el día de su muerte.
• Legado ganadero: Juan Peña Rico es citado en tratados de historia taurina junto a otros nombres relevantes de la ganadería salmantina de las primeras décadas del siglo XX. Su labor fue fundamental para la continuidad y desarrollo de importantes hierros dentro del ámbito del toro de lidia en España.
Sobre la fuente:
La mención de Enrique Minguet ("Pensamientos") en el Anuario Taurino de 1923 es considerada una referencia fiable del periodo, ya que se trataba de un cronista minucioso que recogía no solo los festejos, sino también los sucesos personales que afectaban al mundo taurino.
Fuente:
I.A. de "Google Gemini"

