Los toros dan y quitan

PEDRO DÍAZ MENDIETA "PEDRIN " (XXXX - 1928)

Pedro Díaz Mendieta "Pedrín"
De la hemeroteca de D. Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/2014/03/pedro-diaz-mendieta-pedrin.html

Banderillero cuyo nombre no figura en el Cossío y del que únicamente tenemos la referencia de su muerte, acaecida el 5 de junio de 1928 en la Plaza de Toros de Villalba, en la que un toro de don Pedro Hernández le propinó en el curso de una novillada, una cornada mortal en el vientre. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega de su obra “Víctimas del Toreo”).

 

Al respecto de su suerte, don Juan José de Bonifaz Ybarra, el ilustre historiador, nos ilustra que << en otra población madrileña, en la de Villalba, sería herido en el vientre Pedro Díaz (Pedrín) por un novillo del hierro de Pedro Hernández el 5 de junio de 1928. Se le traslada urgentemente a un centro sanitario de Madrid, y allí expira bien poco después. No había conseguido destacar en la profesión torera. "

Cabe aclarar que en el madrileño diario ABC del 7 de junio de 1928, lo refieren como Pedro Díez Mendieta (Pedrín), mientras que en el mismo diario, el día 6 de junio, lo nombran como Pedro Díaz, por lo que su primer apellido me queda un poco confuso.

Refiere don Antonio Román Romero, el historiógrafo taurino coetáneo, propietario del Blog en Internet "De Hombres, Toros y Caballos", acerca de Pedro Díaz Mendieta "Pedrín".- Se corrieron unos cuantos moruchos, toros placeados en distintas ocasiones, encargándose de la lidia y simulación de muerte, profesionales de los de más modesta categoría. Y ahora viene lo inicuo del caso, en estos festivales se autoriza a los mozos del pueblo a lanzarse al ruedo y dar al bicho los lances más inverosímiles y extemporáneos que pensarse pueda. En uno de estos lances, quitar una banderilla al toro, fue cogido un infeliz maletero llamado Joaquín Sánchez Martínez y apodado "el Mudo", con tan mala suerte que el pitón le entró por el pecho interesándole el corazón y dejándolo muerto en el acto. Antes el mismo astado había cogido al banderillero, Pedro Díaz "Pedrín" quien al querer refugiarse en un burladero, no pudo lograrlo por estar ocupado por los improvisados toreros pueblerinos.

El desgraciado "Pedrín" recibió una cornada en el vientre y otra en el muslo, siendo trasladado al Hospital de la Princesa de Madrid, donde falleció el viernes día 8 de Junio de 1928."La fiera arremetió contra el infortunado muchacho. Uno de los cuernos se hundió casi por entero tras la empalizada; volvió a cornear y entonces fue cuando alcanzó al infortunado banderillero. El pitón había desaparecido a la altura del vientre. Como pudieron, los compañeros del herido lograron distraer al novillo. En la arena, y en medio de un charco de sangre, yacía Pedro Díaz.


Cadáver de Joaquín Sánchez Martínez "El Mudo"
De la hemeroteca de D. Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/2014/03/pedro-diaz-mendieta-pedrin.html

En su semblante, lívido, había una mueca de horror". En Collado Villalba (barrio de la Estación) se organizan unos festejos para conmemorar la festividad de la Santísima Trinidad. Uno de los números fuertes de este programa, es la celebración de dos corridas de toros. Este año, según rezaban los carteles anunciadores de la fiesta, el primer día, el 4 de junio, era el espada encargado de la lidia Alcalareño II. En este día, se soltaron antes dos novillos para todos los mozos que quisieran lidiarlos. Si No hubo que lamentar ninguna desgracia. En el segundo día de fiesta, se celebraba otra corrida, en la que era espada Morenito de Madrid. Concurrió numeroso público.


Vista de la plaza de toros, más que plaza, embarcadero.
De la hemeroteca de D. Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/2014/03/pedro-diaz-mendieta-pedrin.html

Resultó un hombre muerto y otro gravemente herido. El herido ingresó, cerca de las diez de la noche, en el Hospital General de Madrid, donde fue operado inmediatamente. Por Madrid corrieron rumores de que el toro había tenido que ser muerto a tiros por la Guardia Civil. . La enfermería de la plaza, la situaban en una casa de planta baja en la que no había más que una salita con dos camas y una cocina ,la dueña, una señora de setenta y tantos años tuvo que prestar hasta las sabanas y mantas que se utilizaron a cambio de "tres duros por dejarles que instalen aquí ese servicio"."Me he quejado a la justicia de que se me han llevado las ropas; pero no me han hecho caso". Ganado de D. Pedro Hernández, de. Salamanca, Cuatro novillos-toros; uno solamente de muerte. Espada, Antonio Diez (Morenito de Madrid). Banderilleros: Eloy Llorente y Máximo García. Sobresaliente de espada, sin perjuicio de banderillear, Antonio García (Rubito), así rezaba el programa de aquel día.


Lugar donde fue cogido "Pedrín"
De la hemeroteca de D. Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/2014/03/pedro-diaz-mendieta-pedrin.html

"Entierro del banderillero Pedrín: A las seis de la tarde de ayer se verificó el entierro del malogrado banderillero Pedro Díaz Mendieta (Pedrín), que trágicamente halló la muerte en una capea de Collado Villalba. Durante el día velaron el cadáver en el Depósito Judicial su viuda, Pilar Sáez; sus hermanos Rufino y Ángel Díaz Mendieta y sus compañeros y amigos Maximino García Bilbao, Enrique Guisasola, Antonio Buiz. Antonio Diez (Morenito de Madrid), que actuó de espada en la trágica corrida, y Rafael Mira (Minuto), que han dedicado una artística corona a su malogrado amigo y mejorado el ataúd y el coche fúnebre, aumentando un tiro de caballos. Según nos dijeron cuando estuvimos en el Depósito Judicial, han recaudado para la viuda 420 pesetas en la colecta hecha el domingo durante la corrida en Tetuán; 254 en Vista Alegre, 103 en la plaza de la Ciudad Lineal y 50 en la de Pastrana. Como decimos, a las seis de la tarde fue trasladado el cadáver desde el Depósito Judicial al cementerio de la Almudena, presidiendo el duelo los hermanos del desventurado Pedrín, al que asistieron los matadores de toros Villalta y Valencia II y Numerosos aficionados".

ANTONIO RUIZ "REVERTE II " (1900 - 1928)

Cortesía de don Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/2014/03/antonio-ruiz-reverte-ii.html

Novillero que fue cogido y muerto por un novillo el 14 de julio de 1928, en la antigua Plaza de Toros de Tetuán y que operó de 1900 a 1936, siendo derruida en 1939 a consecuencia de los destrozos causados por la guerra civil.

Al respecto de este lidiador, don Juan José Zaldívar Ortega,  refiere que fue un << banderillero y matador de novillos, nacido en Alcalá del Río (Sevilla) en el año de 1900, y que falleció en 1928, cuando contaba 28 años de edad. El 14 de julio de 1928, actuando como tal en la Plaza de Toros madrileña de Tetuán de las Victorias, un novillo de la ganadería de Zeballos le infringido una cornada mortal, en una novillada nocturna. El ser paisano de Antonio Reverte fue la causa de la adopción de su apodo. Hacia 1906 empezó a darse a conocer en capeas y tentaderos andaluces, y en las tradicionales corridas de septiembre, de 1907, en la Feria de San Miguel se presentó en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, gustando por su  extraordinaria valentía. Banderilleaba muy bien al quiebro, dejando llegar al toro de manera impresionante. Le repitieron y logró nombradía. Así se presentó en la Plaza de Toros de Madrid el 25 de julio de 1908, con ganado de don Manuel Olea, y Pacomio Peribáñez y “Punteret” como compañeros. Defraudó al público, si bien mostró su habilidad y valor toreando con el capote al brazo y banderilleando al quiebro. No volvió más a Madrid. En Sevilla lo hizo el  23 de mayo de 1909. El cuarto novillo, de don Eduardo I Miura, lo enganchó e infirió una grave cornada que interesó la pleura. Para don José María de Cossío "no volvió, que sepamos, a torear". Lo que debió ocurrir es que aquella lesión le mantuvo varios años alejado de la profesión y cuando volvió fue para morir.

Respecto de su mala ventura, el erudito Juan José de Bonifaz Ybarra refiere en forma sucinta que << se había retirado ya del toreo activo Antonio Ruiz, pero volvió a los ruedos para torear la noche del 14 de julio de 1928 en la plaza de toros de Tetuán de las Victorias, en el arrabal madrileño. Uno de los utreros corridos, de la vacada de Zeballos, le hirió de tanta consideración que dejaría de existir pocas horas más tarde. "


Cortesía de don Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/2014/03/antonio-ruiz-reverte-ii.html

Refiere el historiógrafo taurino Antonio Román Romero en su blog en Internet "De Hombres, Toros y Caballos", que Antonio Ruiz "Reverte II", muere en la enfermería.- Antes de llegar el diestro a la enfermería se encontraban en ella el doctor Fernández Almiñaque y sus compañeros. Antonio Ruiz conservaba el conocimiento. En el trayecto se lamentaba de su mala suerte, diciendo: —Me la ha dado. ¡Qué mala suerte! Ahora sí que va de verdad. ¿Qué será de mis hermanitos? Llegó sonriente. Contrastaba su tranquilidad con la preocupación de que daban muestras los doctores. Rápidamente se le quitó la taleguilla; más bien, para abreviar, fue rota. Por momentos decayó el ánimo del herido, y mientras unos reconocían la lesión, otros aplicaban cafeína y otros estimulantes. No se logró reanimar al paciente. Se provocó la respiración artificial, con resultado negativo. Puestas las gomas para contener la hemorragia, los doctores reconocieron la lesión. Era tremenda; había seccionado todo el paquete vascular y partido la femoral por varios sitios. No había forma de ligar ni contenerla hemorragia. Como la pulsación se hiciera cada vez más débil, se dio aviso a un sacerdote, quien, en artículo mortis administró la Extremaunción al infortunado Antonio Ruiz.

Con voz débil como un quejido, Antonio Ruiz pronunció varias palabras. Sus labios pretendían esbozar una sonrisa, que resultaba, en definitiva, una horrible mueca de terror. Se lamentó de no pertenecer al Montepío de Toreros, calificándolo de tonterías que se cometen, y expresaba la pena que le producía morir dejando solas a sus dos hermanitas. Y, pensando en ellas, Antonio Ruiz, modelo de buenos hermanos y de hombres honrados, exhaló el último suspiro. Pegado a la puerta de la enfermería, lleno de angustia, se hallaba Ángel Ruiz, hermano del muerto, que había ido a la plaza en calidad de mozo de estoques. Nadie se atrevía a darle la fatal noticia, y el pobre muchacho, con los ojos llorosos, las manos cruzadas, elevaba su mirada al cielo. De sus labios salían estas palabras a modo de plegaria; — ¡Dios mío, no me arrebates a mi segundo padre! De fuerza fue comunicar a Ángel la fatal noticia. Al recibirla prorrumpió en amargo llanto, y a viva fuerza entró en la enfermería, y abrazado al cadáver, cubriéndole de besos, cayó víctima de un síncope. Los facultativos auxiliaron al desdichado joven, y antes de que recobrara el conocimiento le trasladaron a otra habitación, en la que permaneció varias horas abatidísimo.

Antonio Ruiz era un muchacho que contaba veintiocho años de edad. Su padre fue propietario de una mantequería establecida en la plaza Mayor. Al morir, la familia fue a menos y el establecimiento traspasado. Esto aconteció cuando Antonio cumplía con sus deberes militares. La afición a los toros costó a Antonio Ruiz más de una reprensión por parte de sus parientes. Tanto el padre como la madre se oponían a que fuese torero. Pero esa afición que ahora le ha costado la vida pudo más que los buenos consejos, y Antonio se lanzó por los pueblos, tomando parte en numerosas capeas. La primera corrida que toreó fue en Sotillo de la Grada, y la segunda, en Piedralaves. Compañeros de correrías eran, entre otros, el que fue apoderado de toreros Francisco Fiñana (Madriles) y el infortunado Pedrín, que hace poco -más de un mes cayó víctima de una cornada en Collado Villalba. Por cierto que Antonio Ruiz, al saber el fin de su compañero, y conocedor de la situación en que quedaban su viuda y sus hijos, fue quien recorrió cafés y peñas donde se reúnen toreros y aficionados recaudando las cantidades necesarias para aliviar de momento con unas monedas su situación angustiosa. Y tanto celo puso en ello, que muy pronto se verificaron encuestas que dieron como resultado la suma de varios centenares de pesetas. Hacía poco más de un mes que Antonio Ruiz perdió a su madre, y a los quince días a una hermana. Bajo el amparo de Antonio quedaban dos pequeñuelas, una de siete años y otra de diez. Constituido en padre, se desvivía, por ellas y aconsejaba al mayor, al que facilitó trabajo de albañil. Antonio Ruiz era empleado de la Unión General de Ganaderos, donde prestaba sus servicios en calidad de cobrador. Ganaba un sueldo de 150 pesetas mensuales, con cuya cantidad tenía que subvenir a los gastos de su pobre hogar.

En el parte facultativo suscrito por el Dr. Fernández Almiñaque se decía que el pitón había desgarrado por completo todo el paquete vascular. La muerte sobrevino a consecuencia de una anemia aguda. Fuente: http://gestauro.blogspot.mx/2014/03/antonio-ruiz-reverte-ii.html

VICTORIANO ONTÍN "ZOQUITA " (1895 - 1928)

Solo para efectos ilustrativos

“Taurinas”

Acuarela del pintor  murciano “Pepe Franco”

Banderillero de toros  natural de Madrid, nacido en 1895 y que falleció en 1928 a los 33 años de edad. El 15 de julio de 1928, en Madrid, en una corrida de ocho toros de don José Pereira Palha para Luis Freg, Valencia, Carnicerito y Andaluz;  “Zoquita” intentó fijar a un sobrero a su salida del toril, llamado “Vinagre”, pero no atendió para nada al capote y se fue directamente al banderillero madrileño, al que enganchó por el vientre, le derribó sacudiéndose a su víctima, que se incorporó, dio unos pasos hacia la barrera y se desplomó; pero esta vez acertaron los agoreros de los tendidos, llevaba un cornalón, estaba muerto. 

El banderillero Victoriano Ontin (Zoquita) salió en la cuadrilla del (Andaluz), a pesar de no figurar en los carteles, sustituyendo al (Cuco de Cádiz). El octavo toro fue protestado por cojo, y retirado al corral dieron suelta al sobrero, de los herederos de don Manuel García Aleas, por nombre "Vinagre", negro y cornalón, que llevaba año y medio en los corrales, y había sido enchiquerado en varias ocasiones. Zoquita intentó fijarlo a su salida del toril, pero "Vinagre" no atendió para nada al capote y se fue directamente al banderillero, al que enganchó por el vientre, le derribó sacudiéndose a su víctima y siguió corriendo, huyendo, sin duda atemorizado porque la maldad de su mansedumbre no le impidió saber el daño que había hecho. Ontin se incorporó, dio unos pasos hacia la barrera y se desplomó. Falleció al entrar en la enfermería. Fue secretario de la "Asociación de Banderilleros y Picadores". Tras varios años de acudir a capeas y encontrándose muy placeado, consiguió que Melchor Delmonte lo agregara a su cuadrilla la tarde del 26 de agosto de 1926 en Madrid. Logró de sus paisanos dos unánimes ovaciones al poner dos pares a uno de los novillos de don Pacomio Marín en esta su presentación en la plaza madrileña. Conocido ya su nombre figuró en las cuadrillas de José Roger (Valencia), Andrés Mérida, Mariano Rodríguez, recibiendo con frecuencia ovaciones por su acierto en la brega y por sus buenos pares de banderillas, haciéndolo con finura y arte. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega, de su obra "Víctimas del Toreo".) Respecto de la trágica singladura de ese aciago día, don Juan José de Bonifaz Ybarra refiere que "se emplazó en el centro del ruedo de la plaza de Madrid, el 15 de julio de 1928, el toro "Vinagre", un sobrero de la divisa secular de Manuel García-Aleas, corrido en el último lugar aquella tarde. Por él fue el subalterno madrileño Victoriano Ontín (Zoquita), quien es corneado profundamente en el vientre, por lo que el fallecimiento se produce momentos más tarde en la propia enfermería del coso. "

ALFONSO GARCÍA GARCÍA (XXXX - 1928)

Solo para efectos ilustrativos
Convento de las Carmelitas Descalzas en
Jesús, antigua pedanía de la ciudad de Tortosa, actualmente denominada EMD Raval de Jesús, en Tarragona, España
Cortesía del Sitio Web:
http://.turismedia.com

En el barrio de Jesús y María de la ciudad tarraconense de Tortosa  fue herido de muerte el principiante Alfonso García García el 15 de agosto de 1928. El fallecimiento ocurrió el día 17 en la citada ciudad catalana. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

SEBASTIÁN ORTUÑO "COLORAO " (1892 - 1928)

Sebastián Ortuño "Colorao"
De la hemeroteca del historiógrafo taurino, D. Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/2014/03/sebastian-ortuno-colorao.html

Picador de toros cogido por un novillo el 12 de agosto de 1928 y que falleció el día 17 siguiente a resultas de las heridas.

Don Juan José Zaldívar Ortega, el célebre cronista taurino, refiere que << Sebastián Ortuño (Colorao), picador, nacido en Tecla (Murcia) en 1892, falleció el 12 de agosto de 1928. En 1928 fue a Madrid, y en la lidia del tercer toro fue derribado, de cuyo batacazo falleció. "

El erudito taurino, Juan José Bonifaz Ybarra, refiere de este personaje en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << Una imprudencia del novillero Pedro Montes (que al igual que su hermano Mariano fuera víctima del toreo, y de ello queda aquí constancia) motivó que, el 12 de agosto de 1928,  fuera corneado en la plaza de Madrid, en el pulmón derecho, por un novillo de José Pereira Palha, Sebastián Ortuño (Colorao). No pudo ser superada la gravedad de la herida, produciéndose el deceso el inmediato día 17 de agosto de 1928 >>

Refiere el docto historiador contemporáneo, D. Antonio Román Romero, en su Blog taurino en Internet: "De Hombres, Toros y Caballos" que: El domingo, día 12 de Agosto de 1928, en la plaza de toros de Madrid y durante la lidia del tercer toro, el picador "Colorao", de la cuadrilla de Pedro Montes, fue cogido por el bicho que lo derribó al ponerle una puya y volviéndose sobre él estando aun en el suelo, al salir del quite que le hizo Montes con adversa fortuna, ya que en vez de alejarlo del sitio de peligro, lo llevó a él, dando ocasión al lamentable incidente. Sufrió el infortunado picador una gravísima cornada en la región axilar, penetrante de tórax que interesó la pleura y pulmón, ocasionándole la muerte, que tuvo lugar el viernes siguiente, día 17 de agosto, en el Hospital Provincial, a donde fue trasladado desde la enfermería de la plaza de toros. Sebastián Ortuño "Colorao" era natural de Yecla, provincia de Murcia; contaba 36 años de edad y era muy conocido de la afición catalana, por haber estado aquí en ejercicio de sus funciones durante 12 años.


Sebastián Ortuño cuando era intervenido
De la hemeroteca del historiógrafo taurino, D. Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/2014/03/sebastian-ortuno-colorao.html

Picador modesto y bella persona, aquí empezó a picar toros, estando una porción de años al servicio de la empresa de caballos. A principios de la actual temporada se fue a Madrid, a instancias de "Cartagena", que lo protegía, haciendo que el infortunado "Colorao" saliera a picar en casi todas las funciones que en dicha plaza se efectuaron en la temporada de 1928. ¡Cuán lejos estaba el modesto picador de que iba a encontrar la muerte en dicha plaza!

ciéndose el deceso el inmediato día 17 de agosto de 1928  "

ANTONIO FERNÁNDEZ (XXXX - 1928)

Solo para efectos ilustrativos

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción en Valdepeñas (Ciudad Real)

Cortesía del Sitio Web: http://.lacerca.com

 

Otro corralero, ahora del coso taurino de Valdepeñas (Ciudad Real), dejó de existir el 3 de septiembre de 1928, al resultar prendido por un toro de la ganadería de Alipio Pérez Tabernero. Se llamaba el desdichado empleado Antonio Fernández. (Crónica de don Juan José Bonifaz Ybarra, , de su obra Víctimas de la Fiesta, Capítulo 7, Página 193).

RAMÓN LÓPEZ LÓPEZ "SALIVILLA " (1896 - 1928)

Solo para efectos ilustrativos

Iglesia de San Juan del Mercado, Benavente (Zamora) España.

Cortesía del Sitio Web: http://upload.wikimedia.org

Banderillero de novillos, nacido en Almagro (Ciudad Real) el 23 de diciembre de 1896, falleció en 1928, cuando contaba 32 años edad. Cuando llevaba algún tiempo en la profesión, toreando en la Plaza de Toros de Benavente (Zamora) el 7 de septiembre de 1928, fue cogido de gravedad. Trasladado a Madrid, para mejor atender su cura, murió allí el 16 del mismo mes. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega de su obra Víctimas del Toreo).

 

El ilustre cronista, Juan José de Bonifaz Ybarra refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”,  que << había toreado frecuentemente a las órdenes de Julián Sainz (Saleri II) el manchego Ramón López López (Salivilla). Tomó parte en la novillada que se celebró el 9 de septiembre de 1928 en la ciudad zamorana de Benavente, en la que es herido de consideración. Se le traslada a Madrid y allí dejaría de existir el día 14 del mencionado mes de septiembre de 1928 "

ALFONSO JIMÉNEZ "LAGARTIJA " (XXXX - 1928)

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Plaza de Toros de Écija (Sevilla)

Cortesía del Sitio Web: http://.torossuertenatural.com

Con divisa celeste y blanca se lidio en Écija (Sevilla), el 23 de septiembre de 1928, un toro de la ganadería de José Luis y Felipe de Pablo Romero, el que derribó al caballo que montaba Alfonso Jiménez (Lagartija), al que lesionó de tanta gravedad que dejaría de existir en la cercana Sevilla el día 25 del citado mes de septiembre de 1928. (Crónica del erudito, Juan José de Bonifaz Ybarra, de su libro “Víctimas de la Fiesta”).

El afamado cronista don "José Alameda" lo relaciona en su obra "Crónica de Sangre-400 Cornadas Mortales y algunas más", al citar que " un picador conocido con el mote de "Lagartija", fue cogido de muerte en septiembre 23 de 1928, en la plaza de Ecija, por un toro homicida de la ganadería de don Pablo Romero. "

CÁNDIDO HERNÁNDEZ (1858 - 1928)

Solo para efectos ilustrativos

Antigua Plaza de Toros de Madrid (1874 - 1934)

Cortesía del Sitio Web: Toreros Antiguos7 Archivo RAGEL/ http://4.bp.blogspot.com

El carpintero de la plaza de toros de Madrid, Cándido Hernández, halló la muerte en dicho coso, el 11 de octubre de 1928, al resultar cogido por un toro de la secular divisa de Manuel García-Aleas, en el transcurso de la postinera corrida de la prensa que aquella tarde se celebraba. (Crónica del erudito, Juan José de Bonifaz Ybarra, de su libro “Víctimas de la Fiesta”)

 

Vale la pena recordar que en ese tiempo, la bravura de los toros de Aleas despertaba terror en los tendidos, donde era sentencia el decir con respeto: “De Aleas, ni los veas”, porque todos sus toros fulguraban en la lidia. A mayor abundamiento sobre lo sucedido con este valeroso carpintero, me encontré por suerte,  en la hemeroteca del Diario ABC de Madrid una nota del 12 de octubre de 1928 donde citan que: << Un carpintero cogido y muerto por un toro: La corrida de la Asociación de la Prensa, celebrada ayer tarde, tuvo una nota trágica. Pocos momentos después de salir al ruedo el cuarto toro, saltó la barrera por la puerta de arrastre. En aquel lugar se encontraba prestando servicio el carpintero Cándido Hernández, que al ver saltar al toro, y en cumplimiento de su obligación, en vez de ponerse en salvo acudió a abrir la puerta que da al ruedo. No tuvo tiempo de hacerlo; el toro se le echó encima y lo arrojó contra el suelo con extraordinaria violencia. El desgraciado carpintero quedó en tierra sin conocimiento. Rápidamente fue trasladado a la enfermería, donde fue asistido por los médicos de servicio, que redactaron el siguiente parte facultativo: “Durante la lidia del cuarto toro ingresó en la enfermería el carpintero Cándido Hernández, con conmoción cerebral y probablemente fractura de la base del cráneo. Pronóstico muy grave.- Doctor Segovia.” Todos los esfuerzos que realizaron los médicos fueron inútiles, y el carpintero Hernández dejó de existir media hora después de ingresar en la enfermería. El infortunado Cándido Hernández era uno de los más antiguos empleados de la plaza de Madrid. Contaba cerca de setenta años de edad. "

 

El ilustre cronista don G. Corrochano criticó en esta ocasión a la administración de la plaza,  por permitir la estadía de gente de la tercera edad en el área del callejón, para reducir este tipo de percances, y donde, para precaverse de ellos, juega un papel importante,  la ligereza, y por tanto, la juventud de quienes ahí se encuentren. Lo mismo recomendar  que tuvieren un médico de guardia en la enfermería, para recibir al dañado, y no llegaran después o al tropel junto con el herido para su atención, por estar observando la corrida. – Juicios muy sabios de 1928, que perduran vigentes en materia de reducción de defunciones.-

MANUEL MARTÍNEZ VERA (1902 - 1928)

Manuel Martínez Vera
De la hemeroteca del historiógrafo D.Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/2014/03/manuel-martinez-vera.html

Novillero natural de Torrevieja (Alicante) y nacido el 11 de mayo de 1902, que fue cogido por un novillo el 16 de septiembre de 1928 y fue muerto el 17 de octubre del mismo año a los 28 años de edad.

Al respecto de la suerte de este lidiador, el maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere en su obra “Víctimas del Toreo”,  que << La tarde del 16 de septiembre de 1928, en la Plaza de Toros de Madrid, alternando con Pineda y Pérez Soto, y al entrar a matar a su primero, fue cogido por el novillo, de nombre “Torcedito”, que era de don Nemesio Villarroel, que le infiere una cornada en el muslo, a pesar del oportuno quite que le hizo Pérez Soto, de resulta de la cual falleció el 17 de octubre de 1928. Criado en Málaga, se aficionó al toreo, y por primera vez se vistió de luces en la Plaza de Toros de Vélez-Málaga en la temporada de 1922, y este mismo año, el 22 de julio, se presentó en la Plaza de Toros de Madrid alternando con Manuel Martínez (España) y José Moreno Andaluz (Morenito de Zragoza); triunfa hasta el extremo de cortar una oreja a uno de sus enemigos; le repiten el día 28, y en lugar de ovaciones recibe una cornada grave en la ingle. Los años de 1923 a 1925,  torea un número regular de festejos con variada fortuna. Marchó a torear a Caracas en el invierno de 1925. El 2 de agosto de 1926 alternó con Ramón Corpas - novillero malagueño, nacido hacia el año 1906, que se dio a conocer como tal en 1924-, y obtuvo un gran éxito el día de su  presentación, con novillos de los Hermanos Miura y alternando también con Andrés Mérida. Sin embargo, desde esa temporada de 1926 y aún más en 1927, el nombre de Martínez Vera desciende, y la muerte cortó sus aspiraciones de recobrar lo perdido. "

El erudito Juan José de Bonifaz Ybarra refiere de esta víctima de la fiesta que << llevaba bastantes años el alicantino, de Torrevieja, Manuel Martínez Vera inscrito en el censo de novilleros cuando vuelve al coso madrileño el 16 de septiembre de 1928. En compañía de Antonio Pérez Soto y de José Pineda habría de lidiar ganado de Nemesio Villarroel. Al entrar a matar a su primer enemigo, “Torcedito” de nombre, fue herido en un muslo y a consecuencia del percance moriría el 17 de octubre del mismo año de 1928. "

Cita el docto historiador contemporáneo, D. Antonio Román Romero, en su Blog taurino en Internet: "De Hombres, Toros y Caballos" de Manuel Martínez Vera: Muerto en Madrid el día 17 de Octubre.de 1928 a consecuencia de la cornada que sufrió en dicha plaza el día 16 de Septiembre anterior. Otro caído en el redondel y que la ciencia no ha podido arrancar de las garras de la "Parca". Una vez más se repite el lacrimoso suceso de que un torero cogido en la plaza, halle la muerte más que por la cornada, por la infección secundaria que invade su organismo, joven, fuerte y vigoroso, en la plenitud de sus facultades. Este desgraciado novillero murió, víctima de su profesión, se le tenía por malagueño, sin ser hijo de esta provincia andaluza. Manuel Martínez Vera, había nacido en Torrevieja (Alicante) el día 11 de Marzo de 1902. Sus padres, contando él tres años se trasladaron a Málaga, donde el muchacho creció y se le desarrolló la afición a ser torero. Tras el penoso "bachillerato" taurino, logró debutar como novillero en Vélez - Málaga en 1922, haciendo su presentación en Madrid el mismo año, el día 22 de Julio, alternando con Manuel Martínez y "Morenito de Zaragoza; en esta corrida cortó la oreja de uno de sus toros. El día 28 y también Madrid, lo repitieron, recibiendo una cornada grave en la ingle. Los años 1923, 24 y 25 toreó con éxito varias novilladas en distintas plazas de importancia, entre las cuales se halla Barcelona, donde su trabajo, gustó. Estuvo en Caracas donde toreó con éxito. En el año 1926 empezó a bajar su cartel, baja que se acentuó en 1927 y cuando en 1928 hacía un esfuerzo para rehabilitarse halló la muerte trágica.

ALBERTO PATIÑO "OJITOS" (1899 - 1928)

Solo para efectos ilustrativos

“EL Grito”

Obra de la pintora costarricense Olga Dorado

Novillero mexicano cogido y muerto por un novillo el 9 de octubre de 1928 (Fuente Accidentes Oculares en la Tauromaquia de 1801 a 1941 de los doctores Puertas y Celis), sin embargo el maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere lo siguiente respecto de la vida del lidiador: <<Alberto Patiño “Ojitos”, matador de novillos mexicano, nacido en 1899, falleció en 1928, a los 29 años de edad. Toreando en la Plaza de Toros de Tacuba (ciudad de México, D. F.), cuando la tarde del 9 de diciembre de 1928, fue cogido por un toro de la Hacienda de Cieneguillas, lidiado en tercer lugar, y herido tan gravemente que falleció el día 14, aproximadamente, a consecuencia de las heridas recibidas. No pasó “Ojitos”, apostilla Cossío, de la más modesta categoría. "

 

El erudito taurino, Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta que << el modesto espada mexicano Alberto Patiño (Ojitos) sufrió una cogida de funestas consecuencias en Tacuba (México) el 9 de diciembre de 1928. El autor del hecho fue un astado de la ganadería de Cienaguillas. "

El erudito taurino (LRQ) que escribe en el año de 2010 las efemérides que muestra la página de Internet "Campo Bravo México" de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, anota que el 9 de diciembre de 1928, fallece en Tacuba, D. F., el novillero Alberto Patiño "Ojitos" por cornada de un astado de la ganadería Cieneguillas cuando alterna con Higinio González "Macareno".

EDUARDO ALBASANZ "BONIFA " (XXXX - 1928)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza de Toros de Soria

Cortesía de la página web Artetoreo.com

Refiere don Gonzalo Gil González en uno de sus muy brillantes trabajos taurinos, que << Eduardo Albasanz “Bonifa” fue desgraciadamente un torero sin suerte, cuyo revés de fortuna empezó el 29 de junio de 1923, cuando en la novillada de la plaza de Soria, sufrió la cogida de un novillo que le causo una lesión en la región inguinal y un varetazo en el pecho. A resultas de la cogida se le presentó una hernia a pocos años, y a causa del golpe en el pecho sufrió un hundimiento en el tórax que le ocasionó problemas respiratorios muy posiblemente causados por el mal soldado de alguna costilla que le lesionó un pulmón. A poco tiempo después, una tarde de 1926, toreando en Jadraque (Guadalajara), el primer toro lo empujó contra la barrera, golpeándose fuertemente en el costado. Dentro de su pecho algo debió romperse porque se le agudizaron sus problemas respiratorios y jamás recobró su fuerza ni su entereza. Dos años más tarde fallecía en su casa a resultas de todo esto, sin más aplauso ni consuelo que los bondadosos cuidados de su familia, a la que dejó en la ruina. Josefina Villaplana, quien era su hijastra, se refería así del torero después de su muerte: << Mi pobre padrastro, después de torear cuarenta años, todo lo que nos pudo dejar fueron 1000 pesetas que daba la sociedad cuando el murió."  A Dios gracias al menos tuvieron eso para llevarse un pan a la boca , gracias a que el previsor  “Bonifa”,  fue el segundo afiliado después que el exitoso Ricardo Torres Reina “Bombita” tuvo el acierto y virtud de fundar la Asociación Benéfica de Auxilios Mutuos de Toreros, y no olvidarse nunca de los lidiadores modestos." Que paradójico me resulta este final amargo, contra aquel agosto de 1898,  cuando en Atienza de los Juglares, se dan a conocer los programas de las fiestas de septiembre: << Solemnes fiestas religiosas. Fuegos artificiales dirigidos por el acreditado pirotécnico Anastasio Sánchez, de Madrid; divertidos juegos de cucañas, iluminaciones y dos corridas de toros, los días 15 y 16, con toros de Gregorio Aguado de San Sebastián de los Reyes, corriendo la lidia a cargo del simpático novillero Eduardo Albasanz “Bonifa” "… fulgurando como una estrella.

JOAQUÍN SÁNCHEZ MARTÍNEZ (XXXX - 1928)

Solo para efectos ilustrativos

Antigua estación de Collado Villalba

Cortesía de Silvia Hontoria/ Sitio Web: http://personal.telefonica.terra.es/web/iesmg/revista/n2/15.htm

Refiere el madrileño diario ABC del 7 de junio de 1928, que durante una capea celebrada en Collado Villalba (el 5 de junio), el aficionado Joaquín Sánchez, oriundo de León y avecindado en Collado desde hacía tres años, intentó quitar una banderilla a un toro, que le alcanzó, infiriéndole una cornada en el corazón, que le produjo la muerte. El mismo toro cogió a Pedro Díez (Pedrín), que actuaba de banderillero, dándole una cornada en el vientre. Pedrín fue trasladado a Madrid, ingresando en el Hospital. El aficionado muerto en la Plaza era mudo y de profesión maletero.  Joaquín que estaba oculto detrás de una de las empalizadas, sacó medio cuerpo en ocasión en que pasaba el novillo, e intentó arrancarle una banderilla. Entonces el toro dio una vuelta rápida, embistió a Joaquín y le dejó clavado contra una de las vigas de madera. Cuantos esfuerzos se realizaron para apartar a la fiera de su víctima fueron inútiles, porque el asta había penetrado por el pecho y le asomaba por la espalda. Se deduce que la muerte debió ser instantánea. Al separarse el novillo quedó sobre la empalizada el joven Joaquín, que, como hemos dicho antes, hacía los recados en la estación. Para sacarle de aquel lugar fue necesario romper algunos palos, pues el cuerpo estaba materialmente empotrado en los soportes de madera. Los médicos de la enfermería certificaron la defunción a consecuencia de una cornada que le había roto los pulmones. La lidia continuó entre el escándalo de los espectadores, y mientras “Morenito de Madrid”, el torero que estaba contratado para despachar a la res, se negaba a salir del burladero, abatido por lo que acababa de ocurrir; luego comenzó a circular el rumor de que el banderillero estaba muy grave y Joaquín había muerto, y entonces, a petición de algunas mujeres, fue suspendido el espectáculo y enviado el toro al corral, donde el vecino Ángel Mata le dio muerte de dos tiros con una escopeta.

 

En otra nota del mismo diario, pero del 6 de junio de 1928, informa que << en el Hospital Provincial de Madrid, ingresó el día anterior, Pedro Díaz Mendieta (Pedrín), torero de profesión, que llegó procedente de Villalba, en donde, en una corrida, recibió dos cornadas de pronóstico grave >>, y donde desgraciadamente fallece, resultando de lo anterior, que en esa misma capea,  fallecen dos almas, cornadas por un mismo toro, que finalmente tuvo que ser muerto con una escopeta.  


Cadáver de Joaquín Sánchez Martínez "El Mudo"
De la hemeroteca de D. Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/2014/03/pedro-diaz-mendieta-pedrin.html

LEÓN PRIETO " EL SEÑORITO " (1873 - 1928)

León Prieto “El Señorito Orizabeño”
Cortesía de Don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)
http://torerosmexicanos.blogspot.com/2010/03/leon-prieto-el-senorito.html

El 2 de abril de 1899, el diestro sevillano León Prieto “El Señorito” recibe un balazo en una riña en San Andrés Chalchicomula (hoy Ciudad Serdán, Puebla) debido a lo cual pierde la pierna derecha y la razón.
Fuente: Don Adiel Armando Bolio
http://suertematador.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2762&Itemid=312

Refiere mi buen amigo,Rafael Gómez Lozano, del Sitio Taurino en la Internet“Toreros Mexicanos”, que León Prieto“El Señorito” recibe su alternativa el 16 de octubre de 1898 en Guadalajara, Jalisco, México, de manos del espada Juan Jiménez "El Ecijano", con toros de“El Castillo”

Es en la página del Archivo Municipal de Orizaba, Veracruz, México,“José María Naredo”, donde he encontrado una crónica más completa de la vida y tragedia de este torero mexicano (que algunos tienen por sevillano) y del que habría de investigarse, si efectivamente murió de locura. León Prieto,“El Señorito Orizabeño” es considerado el primer espada originario de Orizaba con alternativa. Después de la construcción de las plazas de“La Joya” y“El Carmen” en la segunda mitad del siglo decimonónico, los jóvenes orizabeños voltearon los ojos a las corridas de toros y novillos en igual forma que por décadas se habían dedicado a las fiestas derivadas de los trabajos del campo mexicano, era común verlos pasearse a caballo los domingos, como ejecutar manganas y derribar toros en las fiestas patronales o patrióticas, por lo que al adentrarse en la tauromaquia la hicieron tan suya, que jóvenes de todos los estratos sociales participaban disputándose los premios que se otorgaban en festivales y cuantas encerronas organizaran; era común ver en los pastizales de los llanos de Escamela, en las tardes a algunos grupos de orizabeños practicando las suertes que habían visto en algunas de las corridas que se daban frecuentemente en las dos plazas de la ciudad. Nombres como Miguel Cerrilla, Carlos García, Antonio González, Ricardo Jiménez, los hermanos Bringas, entre otros fueron tomando fuerza dentro de los taurómacos regionales, ya que participaban en cuanto evento taurino se daba en las fiestas no únicamente de Orizaba, sino también de los pueblos de la región como Jesús María, San Juan de los Nogales, Santa María Huiloapan, San Andrés Tlilapan y San Juan del Río principalmente. Orizaba, siendo ciudad de paso obligado para todos los viajeros que se dirigían al altiplano, era visitado por un gran número de artistas, toreros, aventureros e inmigrantes que daban a la ciudad un aspecto cosmopolita, y fue precisamente a mediados de la década de los setenta de ese siglo, cuando se avecinda en Orizaba un oscuro novillero español, probablemente andaluz( 1) de nombre José Romero,“Frascuelillo”, que por un tiempo se dedicó a vagar y vivir de esquilmar a los parroquianos de los billares de la ciudad (2), y es en uno de ellos que lo conoció uno de los herederos de Don Ángel Jiménez, introductor del Tren Urbano a la ciudad; joven inquieto y con dinero, se había contagiado de la fiebre taurina con mayor ímpetu que sus amigos, su nombre: Guillermo Jiménez Prieto, quien contrata a“Frascuelillo” para que le diera clases para mejorar sus incipientes conocimientos taurinos; sus padres en un principio lo tomaron como un simple capricho del“Benjamín” de la familia y por ello, no opusieron resistencia a la nueva afición de Guillermo, pero cuando empezó a comprarse avíos y trajes de luces, su padre, cabeza de un clan familiar de alta posición social inmersos en negocios de comercio, industria, transporte y agricultura, trató de disuadirlo e incluso habló de desconocerlo como hijo, pero Guillermo empecinado en su inmensa afición taurina, tomó la resolución de cambiarse el nombre para sus presentaciones en los cosos, tomando como seudónimo el de“León Prieto”, compuesto por su segundo apellido y un nombre que para él representaba el valor y la temeridad de ser torero, y para demostrar su origen agregó“El Señorito Orizabeño”, además, porque“Frascuelillo” siempre en forma lisonjera lo llamaba“Señorito”, con ello, salvaba el disgusto de su padre y evitaba ser desheredado, hecho que no podía permitirse, ya que pensaba basar su éxito en su trabajo en los ruedos y el financiamiento que pudiera hacer para sus corridas. Tuvo varias presentaciones como novillero en plazas de la ciudad de México, Puebla y Guadalajara, el escritor Jesús Hernández (3) que lo conoció ya de edad avanzada, menciona que tenía gran porte y lucía trajes de lujo, y cuando viajaba a la ciudad de México gozaba al pasear en una calandria tirada por briosos corceles blancos, vestía en la calle como andaluz, todo en el destilaba torería. Por algunos meses anduvo toreando con novilleros como Manuel Cervera Prieto sobrino de Diego Prieto,“Cuatro Dedos”; Francisco Aragón, –pomposamente apodado-“Paquiro”, Manuel Contreras,“Tenderín”; Alberto Zayas,“Zayitas” y el mismo José Romero,“Frascuelillo”. Por fin después de algún tiempo de perseverar logró la oportunidad de tomar la alternativa, esta se llevó a efecto de manos de Juan Gutiérrez“El Ecijano”, el 16 de julio de 1898, en la plaza de Guadalajara con toros de la ganadería de“El Castillo”. Posteriormente toreó varias corridas en diversas plazas del centro de la república, incluyendo la plaza de Ponciano Díaz, la de“Bucareli”. Su carrera fue corta, debido a que un acontecimiento trágico acabó de raíz sus anhelos de ser figura del toreo. Estando en la plaza de San Andrés Chalchicomula (hoy Ciudad Serdán) (4),“El Señorito” observaba, en la mañana del domingo, como daban pastura y agua a los toros que se encontraban en los corrales. Eran pequeños y de poca edad, por lo que el torero expresó presuntuosamente:“En la tarde la muerte de estos animalitos será como la degollación de inocentes que mandó a hacer Herodes...” (Sic)(5). A uno de los cuidadores no le agradó la expresión del espada y le retó, éste que era de carácter fuerte le tomó el reto, a lo que el vaquero sin medir consecuencias sacó una pistola y le dio al joven espada un balazo en el muslo derecho, fracturándole el fémur. Se le efectuó una operación, más no pudieron salvarle la pierna, teniendo los galenos que mutilársela, quedando inválido de por vida. Viajó posteriormente a España donde radicó en Málaga, no perdiendo el gusto por los toros, visitaba las tahonas y posadas donde se reunían los toreros y aficionados, haciendo amistad con“El Guerrita” y Antonio Sánchez“El Tato”; durante algunos años siguió con el sueño de volver a los ruedos y por ello, una vez pretendió entrar en una tienta acompañado del maestro cordobés, pero tuvo que reconocer no estar en posibilidades físicas después de haber sufrido varios achuchones, que no fueron de consecuencias gracias a la intervención oportuna de sus amigos taurinos. Gastó lo que tenía de herencia familiar –que no era poca–, viviendo sin trabajar y efectuando múltiples viajes a México, Falleciendo en la segunda década del siglo veinte, siempre enamorado de la fiesta brava.
Notas:
(1) Cossío, José Ma. De.- Los Toros Tratado Técnico e Histórico, Tomo 3 pág. 822. (2).- Hernández Guzmán, Dante Octavio.- Orizaba en tiempos de toros, pág. 47 (3).- Revista“La Lidia”.- No. 41 de fecha 3 de septiembre de 1943, León Prieto“El Señorito Orizabeño por Jesús Hernández. (4).- Hernández Guzmán, Dante Octavio.- De mi libreta de apuntes taurinos de antaño y hogaño, pág. 25. (5).- Idem.
Fuente:
http://www.todossomosorizaba.org/archivomunicipal/sitio/0000009b6f0e31502/0000009b6f0f6743a/index.html

Refiere el ilustre cronista, Luis Ruiz Quiroz en sus leídas efemérides que publican en la página de Internet "Campo Bravo-México" de la Asociación Nacional de Criadores de Toros en México (ANCTL) que el 20 de Junio 1897, León Prieto "El Señorito" debuta en la Plaza Bucareli de México, matando novillos de "La Gavia" y donde alterna con Manuel Cervera Prieto (que fallecería asesinado en 1903), Alberto Zayas "Zayitas" y José Romero "Frascuelillo".

El 1 de febrero de 2012 recibí como regalo del cielo, o quizá hasta enviada por el difunto (para esclarecer los hechos), una amable carta de don José Pablo Gamarro Marquez, donde cita, que el matador de alternativa "León Prieto", o mejor dicho, "don José Guillermo Mariano Hipólito del Corazón de Jesús Jiménez Prieto" (su nombre de pila), a decir de la familia, no murió de locura ni estaba loco al final de sus tiempos.

Refiere don José, que su compañera es nieta del torero, y que posee valiosos recuerdos de su andadura taurina y de su vida privada, como son: fotos, documentación personal y oficial (su nombramiento como General del Ejército Mexicano). Agrega que ya ha tenido contacto con el Sr. Dante Octavio Hernández Guzmán (quien escribió una biografía de éste afamado personaje de la fiesta) a efecto de estudiar, afinar, y enriquecer lo que de él se dice, pues tienen encomiendas militares secretas que constituyen un tesoro histórico ( como lo es una misteriosa carta fechada en 1920 en donde el General Gabay le faculta para hablar en su nombre a los demás jefes militares y así encabezar una rebelión para llevar al poder al General Álvaro Obregón, que en su tiempo llegó a ser Jefe de Estado de México.)

Refiere el Sr Gamarro Marquez, respecto a las causas del fallecimiento del primer espada y general, que aún no las tiene claras del todo, y prefiere abstenerse por prudencia de comentarios; aunque en la familia nunca nadie le ha contado que padeciera algún tipo de demencia. Según tiene entendido, don Guillermo Jiménez Prieto, "León Prieto" en los ruedos, esta enterrado en un panteón familiar en Vélez, Málaga, España.

Acompaña don José Pablo Gamarro Marquez, al pie de éste texto, que me autoriza publicar, una foto firmada por el matador, propiedad de la familia.


Foto publicada con la autorización de don José Pablo Gamarro Marquez. La página en la Internet GeneaNet lo consigna como José Guillermo Mariano Hipólito del Corazón de Jesús Jiménez Prieto: Nacido el 11 de abril de 1873 - en Orizaba, Veracruz, México, y don José Pablo Gamarro Marquez lo hace fallecido poco después de 1928, ya que su suegro q.e.p.d. nació en 1926 y el matador "León Prieto" murió aproximadamente cuando el mayor de sus hijos, su suegro, ya había cumplido los dos años.

ÁNGEL HERREROS "CANTARITOS", SU ESPOSA E HIJA (XXXX - 1928)

Teatro Novedades después del incendio en 1928
Cortesía de
http://deltoroalinfinito.blogspot.com/2010/10/historia-del-incendio-del-teatro.html

Refiere textualmente "Don Víctor", el esforzado cronista madrileño propietario del "Blog Taurino A los Toros" en la Internet, en el apartado de efemérides, que: Un 25 de octubre de 1928 se celebró en Madrid una corrida de toros a beneficio de las familias de las víctimas del incendio del teatro Novedades y en el que perdieron la vida ciento veinte personas, entre ellas el ex matador de novillos Ángel Herreros "Cantaritos", con su esposa y su hija. Se lidiaron seis toros de doña María Montalvo y actuaron Valencia II, Marcial Lalanda y Gitanillo de Triana, los tres diestros actuaron sin retribución alguna. Valencia II estuvo valentísimo en sus dos toros; Marcial Lalanda tuvo una magnífica actuación logrando que el público volviese a entusiasmarse con su toreo; y Gitanillo se lució llevando a sus toros embebidos en la muleta hasta el remate de los pases, los tres espadas cortaron una oreja cada uno. Antonio Márquez que no pudo torear esta corrida envió un donativo de 2,000 pesetas. La tragedia del teatro Novedades tuvo lugar el día 23 del mes anterior. El fuego comenzó a las nueve menos cinco de la noche en los telares del teatro, cuando se representaba el sainete "La mejor del puerto", durante el entrecuadro del segundo acto. El jefe de los tramoyistas advirtió que ardía la decoración del último cuadro y ordenó que se cortaran las cuerdas, fue inútil ya que las llamas habían prendido en el resto del decorado. Alguien dió la voz de ¡fuego! e instantáneamente el pánico cundió en la sala, el público se precipitó en tropel hacia las puertas de salida. Rápidamente el fuego se hizo dueño de los palcos proscenios, de las butacas, de las vigas, del suelo de madera, del techo y así toda la sala se iba haciendo pasto de las llamas, pronto comenzaron los derrumbamientos parciales. Muchas personas se descolgaron de las localidades superiores al patio de butacas deslizándose por las columnas y cayendo encima de los que huían, otras se lanzaban directamente. A la hora de iniciarse el fuego el teatro estaba por completo destruido. Debió ser enorme el aturdimiento ya que la mayoría de los cadáveres encontrados no aparecieron muertos por quemaduras o por asfixia, sino por aplastamiento. El incendio se propagó a la finca número 4 de la calle Santa Ana, a otra casa contigua de la calle de las Velas y a otras dos casas lindantes.
Fuente:
http://alostoros.blogsome.com/2011/10/

Don Aquilino Sánchez Nodal refiere en editorial titulada: "Teatro Novedades-Historia de un Incendio" y que publicaron en la página virtual "Del toro al Infinito" del 14 de octubre de 2010, que: El Teatro o Coliseo Novedades era uno de los más antiguos en el Madrid de principios del Siglo XX. Estaba situado en el corazón del llamado "barrio bajo" de la capital de España, en el distrito de la Inclusa, frente al mercado de la Cebada, lindando con el distrito de La Latina. La finca formaba ángulo entre las calles de Toledo y las Velas. En su primera época tuvo gran importancia entre la alta sociedad madrileña pero mucho más en las clases populares. En el Teatro Novedades actuaban las mejores compañías de su tiempo. Los gloriosos actores, Calvo y Vico, que dieron a la escena Nacional sus mejores tiempos de representación dramática, según el decir de la prensa de aquellos años. Díaz de Escobar y Lasso de la Vega en su libro "Historia del Teatro Español" cuentan, entre varias anécdotas, que en 1860, la autoridad ordenó suspender las representaciones del drama, "Candelas", en su tercera programación porque el público se entusiasmaba demasiado con el protagonista, daba vida en su papel al famoso bandido madrileño, Luis Candelas. La autoridad temía rebrotes de aquel extinto bandidaje. En su lugar se puso en escena, "El Alcalde Toreador", obra bufa en la que saltaba al escenario un novillo atado con una soga. Pero cierta noche se rompió la cuerda y el animal llegó al foso de la orquesta. Pudo ser inmovilizado por los músicos transformados en ocasionales toreros. El pánico y desbandada general de los espectadores del patio de butacas fue visto y no visto. Hubo una época que la Reina, Isabel II, era asidua espectadora. Según sus palabras "La encantaba el contacto con el pueblo". En 1896 el popular Coliseo Novedades había entrado en un período de decadencia al cambiar sus montajes dramáticos por el género chico. Ni los estrenos del popular, Carlos Arniches lograron devolver el esplendor perdido. El Teatro Novedades no reunía condiciones de seguridad desde su inauguración. Su amplio patio de butacas era el mayor de los teatros de Madrid excepto el del Real. Tenía una fila de siete plateas que avanzaban desde la boca del escenario hasta unirse al anfiteatro principal y cerraba en el mismo escenario. En el piso alto la entrada general se prolongaba a ambos lados por un pasillo volado que cubría los palcos y en el que había filas de asientos perpendiculares a la pared del escenario. A la sala se accedía por tres puertas. El vestíbulo era una especie de túnel. Se comunicaba con un segundo hall cubierto por una montera de cristal en su ala derecha estaba instalado el bar. Había otro vestíbulo lateral separado por una celosía donde arrancaba la estrecha escalera que comunicaba con el pasillo que rodeaba la platea. Las tres entradas daban a ese pasillo. Dos laterales situadas frente a la fila 14 de butacas. La otra, llamada del escenario, daba a la calle de Santa Ana, al acceso del escenario, al foso de la orquesta y los camerinos de los actuantes. Datos obtenidos en los planos de la época de su construcción.


Ángel Herreros “Cantaritos”
Cortesía de
Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

En estas condiciones llegamos al trágico domingo 23 de septiembre de 1928. En el Teatro Novedades tiene lugar la representación del sainete "La mejor del puerto". La obra estaba en el entrecuadro del segundo y último acto. Son las nueve menos cinco minutos de la noche. Queda poco tiempo para que termine la representación. La escena muestra la cubierta de una goleta anclada en el río Guadalquivir. Al fondo una vista pintada en un gran decorado que representa el Barrio de Triana de Sevilla. La iluminación es muy brillante. La escena, abordo del barco, es la celebración de una fiesta en la que intervienen todos los actores del reparto. La tragedia está consumándose, el fuego es incontrolable. Los bomberos comienzan por el desalojo de los vecinos de la casa número 4 de la calle de Santa Ana. El teatro ha sido consumido por las llamas y es momento de controlar las casas en peligro. Todas las fincas de la calle de Las Velas. Las dos lindantes al teatro que, en pocos minutos quedan totalmente destruidas. Nadie se explicaba como los vecinos pudieron salvar la vida. Algunos tiraron por la ventana colchones y enseres que añadía mayor confusión. A la una de la noche, del día 24 de Septiembre se logra extinguir el incendio. En la parte de bajas el recuento es de sesenta y siete muertos, sólo un cadáver no pudo ser identificado, algunos toreros entre las víctimas. Los heridos ascendieron a doscientos. El incendio del Teatro Novedades fue la catástrofe que más impresionó al Madrid de los años veinte. Y no superado hasta el 11 de Marzo de 2004. La diferencia, que aquel fue un incendio fortuito en los papelillos de las bambalinas y el del 11 M, provocado por unos asesinos en busca del poder que no podían conseguir en las urnas. Mientras no se demuestre lo contrari.
Fuente:
http://deltoroalinfinito.blogspot.com/2010/10/historia-del-incendio-del-teatro.html

Primitivo fotomontaje del incendio y de los cadáveres que fueron recuperados tras la tragedia. En su solar fue erigido un edificio que hoy ocupa el número 83 de la calle de Toledo, en la céntrica zona de Madrid.
http://dawsr.wordpress.com/2011/05/23/el-incendio-del-teatro-novedades-que-conmociono-a-la-espana-de-primo-de-rivera/


Cortesía de
http://alostoros.blogspot.mx/

CÁSTOR JAUREGUIBEITIA IBARRA (COCHERITO DE BILBAO) (1976 - 1928)

Cortesía de
http://info.elcorreo.com/aniversario/centenario-el-correo/1919.html

Refiere el bienquisto cronista colombiano don Guillermo Rodríguez, que el valeroso torero vasco CÁSTOR JAUREGUIBEITIA IBARRA, "Cocherito de Bilbao" , nace hacia 1876 y le toca vivir taurinamente la parte final del siglo 19 y los comienzos del 20 con los afamados diestros: El Guerra, Gaona, Joselito, Belmonte Marcial, Antonio Fuentes, Bombita y Machaquito. Son tiempos románticos y de mucha actividad política y taurina pues siendo muy joven ve perder como todos los españoles las últimas colonias y le toca padecer las consecuencias de la guerra de Cuba. El torero vizcaíno fue un valiente y sus gestas se cuentan como modélicas. Era fácil con las telas, gran banderillero y un certero estoqueador. En su honor se funda el Club Taurino "Cocherito de Bilbao", que es la proa del barco taurómaco en España. Una delegación de ese respetado club vino a Colombia a ver las ferias de Manizales y un par de corridas en Cartagena.


Cortesía de
http://lafiestaprohibida.blogspot.mx/p/gestos-toreros.html

Nace en Bilbao el 20 de diciembre de 1876, de ahí la segunda parte de su apodo. La primera parte del mismo, hace referencia al que fuera uno de sus primeros oficios: conductor de coches. Pronto le aflorará la vocación taurina, que en un principio compagina con otros oficios. Así comienza a actuar como banderillero, a las órdenes de Ramón Rovira y Juan Román. Fue en una novillada celebrada el 10 de octubre de 1897 cuando pisa por primera vez la arena del coso bilbaíno, matando un novillo en una tarde en la que también actuaron Bonarillo y Julianillo. Fue en el año 1900 cuando comienza a actuar formalmente como novillero, algo que hasta entonces alternaba con las labores de banderillero. En este año mata en su tierra un sobrero de Benjumea, para presentarse en Madrid el 2 de septiembre, alternando con Alvaradito y Morenito de Algeciras, frente reses de Pérez de la Concha. Sigue a partir de aquí una brillante carrera en la que destaca en el escalafón de novilleros.

La alternativa llegaría en el 1904, en Madrid, el 16 de septiembre, de manos de Antonio Fuentes, en una tarde en la que también actuaron Bombita y Machaquito ante toros de Ibarra. Siguió así una carrera más que digna que concluiría en lo taurino tras su despedida en Madrid el 6 de julio de 1919, para retirarse definitivamente el 31 del siguiente mes en Bilbao con el toro Corchete, de don Argimiro Pérez-Tabernero. El torero de Bilbao moriría el 28 de febrero de 1928 en el Sanatorio de Guadarrama. A Cocherito le tocó vivir una época que le perjudicó. Si en sus primeros años, las figuras de Bombita y Machaquito, llenaron una etapa de la historia taurina no excesivamente brillante, no tardarían en llegar Rafael, El Gallo, y sobre todo, Belmonte y Joselito, quienes cambiarían las bases del toreo existente. Bases a las que el bilbaíno intentó adaptarse sin éxito. Fue, sin embargo, un torero que hizo gala de una gran honradez y vergüenza torera. Al mismo tiempo que fue un innovador en algunos aspectos, así por ejemplo llegó a poner incluso seis banderillas de una vez, tercio este en el que mostraba una facilidad sorprendente. Con la espada mostró siempre la seguridad de los grandes estoqueadores. Pero si los aficionados valoraron algo fue, sobre todo, su impecable visión del concepto de la lidia.


Cortesía de
http://torerosespanoles.blogspot.mx/search/label/Castor%20Jaureguibeitia%20%28Cocherito%20de%20Bilbao%29

Ya en 1905 interviene en las Corridas Generales de Bilbao, y desde 1908 hasta su retirada el 31 de Agosto de 1919, no dejó de participar en Vista Alegre. Fue su mejor temporada la de 1911, en la que lidió hasta 59 corridas de toros, destacando siempre en todas sus giras americanas, y principalmente en México. Pero la fuerza que traían Joselito y Belmonte, le hicieron pensar en su retirada en 1919. Con 43 años Cocherito veía muy difícil adaptarse a la nueva tauromaquia que presentaban aquellos jóvenes. Por ello se despidió en las plazas de Madrid y Bilbao. En Las Ventas lo hizo precisamente de la mano de Joselito y de Belmonte. En Bilbao con sus otros compañeros Chiquito de Begoña, Torquito, y Fortuna, quienes lidiaron 8 toros de Pérez Tabernero. (Cocherito brindó en su primero al Rey Alfonso XIII que presenciaba su despedida, y en su segundo a la afición de su tierra). Castor era un torero completo y sereno en todas las suertes: fácil con las telas, poderoso en palitroques, y hábil y resolutivo con la espada. Resultó cogido de gravedad en más de 16 ocasiones, destacando las cogidas de Azpeitia (2), Madrid (4), Valencia, Bilbao en 1906, Tudela, Valladolid, y la de Burgos en 1907, que quizá mal curada aquella cornada en el pecho, pudo ser la causa de una tuberculosis que para aquella época, acabaría con su vida en el Sanatorio de Guadarrama en 1928.Había toreado 615 corridas y estoqueado más de 1668 toros. La afición vizcaína fundó el Club que lleva su nombre en 1910, siendo la entidad más antigua del mundo de cuantas asociaciones taurinas existen en la actualidad. El pasodoble que también lleva su nombre (compuesto por Francisco Ruiz), es tradicional que "abra plaza" sonando en todos los "paseillos" de cuantos festejos se celebran en Vista Alegre. Como curiosidad para los muy taurinos, diré que el famoso torero llorado por Federico García Lorca, Ignacio Sánchez Mejías (que era cuñado de Joselito), perteneció a la cuadrilla de Cocherito en las temporadas de 1913 y de 1914. Fuente:
http://www.caracol.com.co/tendido7/homenaje-a-cocherito-de-bilbao-el-torero-vizcaino-que-murio-un-28-de-febrero-en-un-sanatario-de-guadarrama/nota/1637767.aspx


Cortesía de:
http://www.diariodelhenares.com/noticia/33540/madrid/san-fernando-de-henares/homenaje-en-san-fernando-al-torero-%27cocherito-de-bilbao-%27/

La vinculación del diestro con San Fernando de Henares (Madrid) se materializa en 1924, año en el que contrajo matrimonio con la Señorita Casilda Maján, vecina de San Fernando, motivo por el que permanece enterrado en el Cementerio viejo de la municipalidad de San Fernando, de donde es originaria toda la familia de doña Casilda. De hecho, el torero decidió incluso instalarse en una gran finca próxima al río Jarama, en el municipio.

ROSENDO ALONSO TOMÁS "PEÑITA" (XXXX - 1928)

Solo para efectos ilustrativos
“Descanso en la Plaza de Toros”
Obra de José María Uría, (1870)

El 19 de julio de 2014 recibí una amable carta del historiógrafo taurino Rafael Gómez Lozano, propietario del Blog Enciclopédico en Internet "Toreros Mexicanos" enviándome un saludo, y el Almanaque de 1929, del Diario español "El Clarín", donde enlistan los personajes de la Fiesta fallecidos en el año de 1928, entre otros al puntillero Rosendo Alonso Tomás "Peñita", quien falleció el 30 de junio de 1928 en Gijón a consecuencia de la cornada que sufrió al dar la puntilla a un toro que por manso fue retirado al corral el día 25 anterior.

VÍCTOR NESTARES "TITI" (XXXX - 1928)

“El Picador”
Obra del eximio pintor Pablo Picasso Ruiz (1881-1973)
Realizada por el artista a los 9 años de edad.

El 19 de julio de 2014 recibí una amable carta del historiógrafo taurino Rafael Gómez Lozano, propietario del Blog Enciclopédico en Internet "Toreros Mexicanos" enviándome un saludo, y el Almanaque de 1929 de "El Clarín", donde enlistan los personajes de la Fiesta fallecidos en el año de 1928, entre otros el picador Víctor Nestares "Titi", muy popular en San Sebastián, quien resultó muerto en Burdeos, Francia, el 2 de noviembre de 1928 , a consecuencia de las heridas que recibió en riña con un compatriota.

"Don Verdades" cita en una nota periodística del 2 de noviembre de 1928, que una disputa en Burdeos que degeneró en riña violenta a mano armada, lo ha enviado al sepulcro. Triste es en verdad el final del desgraciado ex picador a quien Dios haya perdonado. La popularidad del "Titi" en San Sebastián entre la gente baja y la afición, gracias a la protección del no menos popular Chopera, que le ocupaba como reserva, era grande, siendo conocido como maletero en invierno y como picador en la temporada taurina donostiarra.

Fuente:
http://www.google.com.mx/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=4&ved=0CC0QFjAD&url=http%3A%2F%2Fliburutegidigitala.donostiakultura.com%2Fliburutegiak%2Fdownload.php%3Ffich%3DLA%2BCONSTANCIA%252F1928%252F11%252F02%252F0004.pdf%26path%3DPDF&ei=FHG_U6KKNI6QyASbpoDoBg&usg=AFQjCNEwubLMXl81PXN0YXKmrcI09Ur9Xg&bvm=bv.70810081,d.b2U