Los toros dan y quitan

MIGUEL REGY "SEÑORITO MEXICANO" (18XX - 1911)

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“Un día lluvioso en la plaza de toros”

Obra del ilustre pintor español Eugenio Lucas Villamil (1858-1918)

Novillero de segundo plano, motejado con el sobrenombre de "Señorito Mejicano", desconocido en España, toreaba mano a mano en la plaza mejicana de San Pedro de las Colonias,  en el norteño estado de Coahuila, con el también novillero José Gómez, "Mestizo", y al entrar a matar al sexto novillo de la dehesa de San Pedro,  fue empitonado por el pecho y golpeado contra la barrera, resultando herido de tal consideración, que fallecería de inmediato. El hecho tuvo lugar el 11 de enero de 1911.

 

Al respecto de la suerte de este desconocido lidiador, el cronista Juan José Zaldívar Ortega, refiere que <<Miguel Regy (Señorito Mexicano), matador de novillos, desgraciadamente célebre por su espantosa muerte el 11 de enero de 1911, en la Plaza de Toros San Pedro de las Colonias (muy cerca de Torreón, Coahuila, Méjico). Cuando se disponía a entrar a matar al sexto, éste se le arrancó súbitamente –había hecho plena conciencia de donde estaba el diestro y actuó con verdadero sentido- dándole mortal cornada en el pecho con tal ímpetu que la punta del cuerno le salía por un omoplato. La muerte del infeliz torero fue, pues, instantánea. Le acompañaba aquella tarde en la lidia José Gómez (Mestizo). Regy fue, como resulta lógico pensar, un modestísimo novillero, que sólo resaltó por su trágica muerte. "

 

El erudito taurino Juan José de Bonifaz, cita de su infortunio, que << totalmente desconocido en España fue Miguel Regy (Señorito Mejicano), del que únicamente queda noticia de su trágico fin. Toreaba mano a mano con José Gómez (Mestizo) en la plaza de San Pedro de las Colonias, en el estado azteca de Coahuila de Zaragoza, y al estoquear al sexto novillo es empitonado por el pecho y zarandeado contra la barrera, resultando con heridas de tal consideración que el deceso se produjo de forma prácticamente instantánea. Corría la tarde del 11 de enero de 1911. "

FRANCISCO GARCÍA GURREA (1890 - 1911)

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“Tauromaquia”
Obra del prolífico pintor orgullo de Manresa, Ernest Descals

Refiere la página web española “Encierro San Fermín”, que gracias a las investigaciones de hemeroteca que en 2002 realizó Unai Alduán Colmenares, se ha descubierto un nuevo fallecido de las tradicionales fiestas de San Fermín. Aunque no figura en las estadísticas oficiales, el 18 de enero de 1911 el diario “Pensamiento Navarro”,  recogía la siguiente noticia: “A los 21 años de edad ha fallecido en esta ciudad, a consecuencia de las lesiones sufridas en uno de los encierros de toros que se lidiaron en las últimas fiestas de San Fermín, Francisco García Gurrea. Descanse en paz”. Según parece, Francisco García Gurrea, natural de Falces, fue arrollado por un astado de Villagodio y pisoteado por un montón de mozos que se produjo en la entrada a la antigua plaza de toros (ubicación actual del Teatro Gayarre). Los efectos devastadores de una  tuberculosis que padecía y seguramente acelerados sus efectos por los traumatismos recibidos en el encierro (Al parecer hasta recibió dos puntos de sutura en la oreja), terminaron con su vida el citado 18 de enero de 1911, aunque no se puede demostrar que contrajera la enfermedad como consecuencia de esas heridas, por lo que injustamente no figura en el listado oficial de los fallecidos, a pesar de la noticia desplegada en el referido diario navarro, donde claramente explica que falleció a consecuencia de las lesiones sufridas.


Aspecto de la abandonada plaza de tientas de Villagodio, en Coreses, Zamora. | Pablo M. Gil
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/14/castillayleon/1247559604.html

El martes 14 de julio de 2009, el diario virtual español "Elmundo.es" publicó una editorial de don César Mata titulada "La trágica leyenda de los bravos toros de Villagodio", donde refiere textualmente que: Adentrarse en la finca San Pelayo, en el zamorano término municipal de Coreses, es recorrer un amplio escenario de la historia del toreo. Aquí pacieron las reses de la famosa ganadería del Marqués de Villagodio. Su cercanía al río Duero, que enfila una recta caudalosa hacia Zamora, otorga humedad a estos pagos, en los que se conservan los corralones que durante décadas sirvieron de cobijo y laberinto para encerrar a estas reses. Su plaza de tientas, de forma cuadrada y con las paredes desconchadas, rezuma sabor de lidias antiguas y toreros poderosos. Los toros de esta divisa, que lucía los colores verde, blanco y amarillo, han pasado a la historia por muy diversos motivos: sonados éxitos de figuras del toreo, vueltas al ruedo y salidas en hombros de sus mayorales ante el encastado juego de sus reses, y, también... una trágica leyenda de muerte con el sello estampado de sus pitones. Recorrer los campos, de buenos pastos, que rodean el caserío y las instalaciones, nos sitúa en tiempos de gentes curtidas en el trasiego de reses, la brega a caballo de vaqueros y mayorales con toros indómitos... El viejo embarcadero conserva en su memoria el paso lento de astados conducidos hacia plazas lejanas, último destino tras una vida regalada. Desde la creación de esta vacada, que se refleja en los libros como acaecida en el año 1892, cuando el entonces Marqués de Villagodio adquirió vacas de la ganadería del Duque de Veragua y sementales de Palacios, hasta su definitivo abandono por la noble familia, tras sucesivos pasos entre hermanos y descendientes, dos acontecimientos marcan el margen luctuoso de este hierro.

El primero de esos trágicos acontecimientos se reseña en Pamplona. No en el ruedo, sino en la entrada a la plaza de toros, en el encierro de San Fermín. Sucedió el mismo día del patrón de la capital navarra, un 7 de julio de 1910, cuando el joven Francisco García Urrea, natural de Falces, de 21 años de edad, sufrió una cogida en un inmenso montón que se formó en el umbral del coso. Moriría con posterioridad, tras una infección que no pudo superar. Hasta hace pocas fechas el primer muerto en la estadística de los sanfermines se situaba en 1924, pero recientes investigaciones han alejado en el calendario a la primera víctima, del mismo modo que han situado a la vacada de Villagodio en una primera línea de ganaderías 'trágicas'.

Dieciséis mozos muertos en los siempre arriesgados encierros pamplonicas. Divisas como las de Miura, Osborne, Cebada Gago, Torrestrella y Santa Coloma comparten la negra condición de sus letales astados con la zamorana del Marqués de Villagodio. Pero no fue Francisco García Urrea la única víctima de esta divisa. Once años después, en 1921, el 5 de junio, el matador de toros Ernesto Pastor, natural de Puerto Rico, resultó corneado de gravedad por el toro Bellotero, marcado a fuego con el hierro de esta ganadería. Sucedió en la plaza de toros de Madrid, así que, a falta de imágenes, habrá que presumir que el animal era un pavo de consideración, bien armado, serio en su presencia. Cuentan las crónicas que, al vaciar un pase de muleta, fue empitonado trágicamente, haciéndose visible un boquete en la parte posterior del muslo derecho. Tras cinco días de lucha por sobrevivir, y con la fatalidad añadida de una septicemia gaseosa, falleció, el 12 de junio, este joven y prometedor espada hispanoamericano, que llegó a España en busca de fortuna en los ruedos. Es evidente que no lo consiguió. Dos vidas segadas por los astados de una divisa que no llegó a centenaria, famosa por sus reses y por la vida, peculiar y de disfrute de su primer titular y creador, José de Echevarría y Bengoa.
Fuente:
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/14/castillayleon/1247559604.html
Las dos investigaciones anteriores nos dejan de tarea el indagar si Francisco García tenía por segundo apellido el de Gurrea o el de Urrea.


Hierro y divisa de Villagodio. | Pablo M. Gil
La divisa cuenta con la primera muerte de un mozo en San Fermín y un torero

ENRIQUE PEÑALVA (XXXX - 1911)

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Arenero durante una corrida goyesca

Cortesía del Sitio Web: http://upload.wikimedia.org

En la desaparecida plaza de toros de Tetuán de las Victorias (Madrid) fue mortalmente herido el arenero Enrique Peñalva, el 29 de enero de 1911, cuando se celebraba una novillada con reses de Félix Sanz. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra: “Víctimas de la Fiesta”- Capítulo 7, Página 189)

En la revista "Toros y Toreros" de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M.Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en la página número 264 que el día 29 de enero de 1911, se celebró en la plaza de Tetuán una novillada, en la que lidiaron seis toros de D. Félix Sanz los espadas Romito, Patotas y Cantaritos. Cuando estaba para doblar el toro sexto, se echó la gente al ruedo, y entre la invasión de capitalistas, el dependiente de la plaza Enrique Peñalva, de veinticinco años de edad, natural de Peñalver de San Esteban, provincia de Soria, se dispuso á quitar las banderillas que tenía clavadas la res; al tirar de uno de los palos se le arrancó el toro, lo enganchó por el muslo derecho, poco más arriba de la rodilla, y le dio tan grande cornada que el asta salía por la ingle. Ya de noche, lo sacaron de la enfermería de la plaza y fue conducido al Hospital de la Princesa, en el que falleció á las once y media de aquella noche.

NICOLÁS GARCÍA (XXXX - 1911)

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Plaza de Toros de Vista Alegre en Carabanchel un par de años antes de su demolición para construir en su lugar el moderno Palacio de Vista Alegre con estructura cubierta.

Cortesía de Teremin/ Sitio Web: http://img308.imageshack.us

Un vaquero de la ganadería de Ildefonso Gómez, Nicolás García, falleció en Madrid el 29 de enero de 1911, como consecuencia de las heridas sufridas el mismo día en los corrales de la caravanchelera plaza de Vista Alegre. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 189)

En la revista Toros y Toreros de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M.Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en la página 265, que el día 29 de junio de 1911, se celebró en la plaza de toros de Carabanchel una novillada, y a petición del público, fue retirado al corral uno de los toros. Después de terminada la fiesta, el vaquero de D. Ildefonso Gómez, llamado Nicolás García, se ocupaba en apartar la res de un corral a otro, y en una arrancada fue alcanzado, sufriendo una grave cornada en un muslo, de la que falleció a las pocas horas.

SATURNINO ARANSÁEZ MARTÍNEZ (1865 - 1911)

Foto cortesía del cronista d. Juan José Zaldívar Ortega 

Torero español que  figuró en las cuadrillas de Fernando Gómez “Gallo” y “Cara-Ancha” como banderillero en sus inicios, empero inducido y aconsejado por varios amigos se hizo matador de novillos de buenas hechuras alternando con las figuras de su época como “Pepete” y “Gorete”. En 1892 hizo una brillante campaña en América. El 12 de marzo de 1911 fue cogido por un toro, y fue muerto hacia el día 19 del mismo mes.

 

La crónica de don Diego Ledesma, también matador de toros, refiere que: << en la ciudad venezolana de Valencia, colaborando en tareas de enchiqueramiento de un encierro de la ganadería del General Obdulio Bello, resultó herido en el triángulo de Scarpa el novillero de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), Saturnino Aransáez Martínez. El desgraciado accidente tuvo lugar el día 12 de marzo de 1911, falleciendo dos días después en el Hotel San Rafael de aquella ciudad. Saturnino comenzó su andadura torera como novillero para, pasado un tiempo, ponerse a las órdenes de Fernando Gómez, "El Gallo" y José Sánchez del Campo "Cara Ancha" lo que habla de su categoría como rehiletero en esos tiempos tan competidos. ".

 

Al respecto de este lidiador, refiere el historiador Nilson Guerra Zambrano de Venezuela, que el libro de "El toreo en Venezuela",  de Víctor José López  "El Vito", Editorial Aequitas C.A., Caracas, diciembre de  2007, << que el mismo día de la muerte de Saturnino falleció en España su esposa, ignorante del percance  de su marido. Está enterrado en el viejo cementerio de Valencia, Estado Carabobo, en Venezuela."

 

El erudito taurino español, don  Juan José Zaldívar Ortega, comenta de este lidiador,  que fue un: <<matador de novillos, nacido en Santo Domingo de la Calzada (Logroño) el 11 de febrero de 1865, falleció en corrales de una ganadería venezolana el 12 de marzo de 1911, cuando estaba enchiquerando una corrida, a los 46 años de edad. El mismo día de su muerte en Venezuela falleció, por una coincidencia fatal, en su casa de Madrid, su esposa. Saturnino fue un notable banderillero y un novillero valiente, que se malogró por varias razones, y entre otras por su carácter pendenciero. Su primer oficio fue el de tapicero, del que pasó bien pronto a la lidia de reses, presentándose en las Plazas de Toros de la Rioja, como en la de Calahorra, en la que se hizo popular, y todas las empresas de la provincia contaban con él para darle aliciente a sus espectáculos. Cierta persona unida en amistad a su padre y al empresario de Madrid, le recomendó y lo impuso como banderillero en algunas novilladas, dándole ocasión al joven torero para soltarse con el capote y hacer adelantos con las banderillas. Su primera cuadrilla fue la de Joaquín Sanz (Punteret), y a su lado recorrió las plazas de más importancia de España, entre los años 1884 a 1888. Sufrió algunas cogidas graves a lo largo de su carrera, pero no enturbiaron su valentía. Su conducta particular le llevó a cometer ciertas guapezas -actos de chulería reprobables, que le perjudicaron mucho como torero, y hubo de renunciar al estoque y seguir trabajando como banderillero junto a matadores de toros y novilleros. “El Tío Lagarto”, revistero-corresponsal de “Sol y Sombra” en Valencia (Venezuela), donde Aransáez se hallaba, detalló la desgracia que costó la vida a éste del siguiente modo: "El domingo 12 de marzo de 1911, a las dos y media de la tarde, en momentos en que enchiqueraba los toros ayudando a su compañero “Almanseño”, un toro del ganadero venezolano Obdulio Bello le alcanzó al pretender acogerse a un burladero que existe en los corrales, empuntándole por la parte superior del muslo derecho, en la base del triángulo de Scarpa, y campaneándolo horriblemente, le infirió una cornada que le produjo intensísima hemorragia. “Almanseño” acudió prontamente a hacer el quite a su compañero, y en tanto distrajo al toro, Aransáez tuvo fuerzas para arrastrarse al burladero, en el que también se refugió “Almanseño”, y en el que pasaron quince minutos sin poder moverse, pues el animal estaba frente a ellos y fue preciso enlazarlo para poder socorrer al herido. Como la pérdida de sangre había sido mucha y se tardó en hacerle la primera cura, la cornada resultó mortal; pasó la noche del domingo y el lunes quejándose de agudísimos dolores, y en la mañana del martes, comprendiendo había llegado su última hora, llamó a sus amigos y compañeros, se despidió de todos y entró en la agonía, falleciendo a las once de la mañana del 14 de marzo de 1911." El mismo día de su muerte en Venezuela falleció, por una coincidencia fatal, en su casa de Madrid, su esposa, como ya citamos antes. Saturnino fue un notable banderillero y un novillero valiente, que se malogró por varias razones, y entre otras por su carácter pendenciero. "

 

Por su parte,  el célebre historiador, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de este personaje, en su obra “Vícitimas de la Fiesta”, que <<en las tareas de enchiquerar un encierro de la ganadería del general Obdulio Bello en la plaza de la Valencia venezolana, en las que colaboraba el riojano, de Santo Domingo de la Calzada, Saturnino Aransáez Martínez, fue herido en el triangulo de Scarpa derecho por la res que aquella tarde sería lidiada en sexto lugar. De resultas del accidente fallecería, el 14 de marzo de 1911, dos días después de recibir la cornada, en el Hotel San Rafael de la citada ciudad venezolana, donde fue trasladado. Aransáez había comenzado su actividad torera como novillero y como tal había actuado en el ruedo madrileño. Más tarde figuró en las cuadrillas de Fernando Gómez (el Gallo) y de José Sánchez del Campo (Cara Ancha)."

ANTONIO BÉJAR "CABAÑIL " (XXXX - 1911)

Solo para efectos ilustrativos

Vieja ilustración del derribo de un picador obtenida de la página web “Sabios del Toreo”  de un artículo del 13 de agosto de 2008 de  D. Diego Ledesma (Matador de Toros) llamado/  Tributo de la Gloria: Año 1911

Tras picar a las órdenes del entonces joven novillero Rafael Gómez, "El Gallo", Antonio Béjar, "Cabañil", viaja a Montevideo Uruguay,  y allí sufrirá la caída que a la postre le causaría la muerte, tras su regreso a España, falleciendo el día 14 de julio de 1911  en el Hospital de Santa Cruz, de Barcelona. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

El ilustre historiador español, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << tras picar a las órdenes de Rafael Gómez (el Gallo), en la etapa novilleril del que después sería “el Divino Calvo”, marcha a Montevideo Antonio Béjar (Cabañil) y allí actúa hasta que en fecha no determinada sufre una caída que traería la secuela de la que, de nuevo en España, dejaría de existir el 14 de julio de 1911 en el Hospital de la Santa Cruz, de Barcelona. "

MIGUEL MUÑOZ "PULGUITA " (XXXX - 1911)

La Línea de la Concepción (Cádiz) España

Cortesía del Sitio Web: http://.itsanpedro.com 

El 18 de julio de 1911 moría el aficionado Miguel Muñoz (Pulguita) como resultado de la cogida que sufrió en la localidad gaditana de San Enrique, en una capea celebrada el día anterior. El deceso se produjo en La Línea de la Concepción (Cádiz). (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 189) 

En la revista "Toros y Toreros" de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M.Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en la página número 265, que El 17 de Julio se celebró una capea en el cortijo de San Enrique, alcaldía pedánea de Guadiaro, término municipal de San Roque, Cádiz, sin conocimiento de las autoridades. Un aficionado llamado Miguel Muñoz y apodado "Pulguita", fué cogido por una de las reses y ésta le infirió una gravísima cornada en la región glútea, de la que falleció en La Línea, después de un viaje de veintidós horas, sin que le hicieran la más rudimentaria cura, pues no había en la capea médico, ni botiquín, ni quien se ocupara de tal asunto. Cuando las autoridades se enteraron, impusieron fuertes multas al dueño del cortijo y al alcalde, llevando el asunto á los Tribunales para que dedujeran el tanto de culpa.

RAFAEL MATEOS "PICA " (XXXX - 1911)

Foto cortesía del Sitio Web Taurino Who´s Who de Dale Pierce

Picador de toros muy respetado y confiable que fue lesionado en la Plaza de Santander el 26 de julio de 1911 al caer de su cabalgadura, sufriendo graves lesiones internas, tales que fue difunto el 1 de agosto de 1911. “Pica” es tristemente descuidado en la mayoría de los libros que tratan con las víctimas de los toros. (Crónica de Mr. Dale Pierce)

 

Por su parte, el erudito taurino español, don  Juan José de Bonifaz Ybarra, en su libro “Víctimas de la Fiesta”, refiere que <<Rafael Mateos (Pica) falleció en Cartagena el 1 de agosto de 1911 a resultas de las lesiones que le propinó una res el anterior 26 de julio en la plaza de Santander. "

 

En el estudio cronológico “Accidentes Oculares en la Tauromaquia I de 1801 a 1941” de los doctores Puertas y Celis,  aparece lesionado en día indeterminado del mes de julio de 1911 y que falleció el 1 de agosto de 1911.

MANUEL DÍAZ HERRERA "MINUTO CHICO" (1884 - 1911)

Cortesía de
http://gestauro.blogspot.mx/2013/09/manuel-diaz-vargas-minuto-chico.html

Matador de toros que nació en Sevilla el 15 de febrero de 1884, era sobrino de Enrique Vargas (Minuto). El 3 de septiembre de 1911 se produjo la única cogida mortal ocurrida en la Plaza de Toros de Alicante. El novillo “Faccioso”, de la ganadería de D. Samuel Flores, acabó con la vida del torero sevillano Manuel Díaz “Minuto Chico” siendo muerto al día siguiente a los 27 años de edad. Fue el tercer toro de la tarde, y al darle “Minuto Chico” los primeros lances, en un capotazo fue enganchado por la entrepierna y sufrió una gran cornada que tuvo fatales consecuencias, ya que la herida contusa en la cara antero-interna, del tercio medio izquierdo hacia arriba, tenía 25 centímetros de profundidad e interesaba la piel, tejido celular, músculos, así como el desgarro de la arteria femoral, terminó con su vida a las siete de la mañana del siguiente día, 4 de septiembre de 1911. Esa tarde compartía cartel con Andrés Nebot "Esparteret”.


Refiere el cronista coetáneo D. Juan Moreno Castro, que “El Cossío” le considera novillero, pero que en algún lado ha leído que recibió la alternativa concedida por su tío Enrique Vargas "Minuto". Al respecto del suceso, d. Manuel Ledesma (Matador de Toros y cronista) refiere a forma de contar sobre el suceso,  que no le tocaba esa suerte tan negra,  sino que su destino llevó sus pasos al desenlace:" Cuando Andrés Nebot, "Esparteret" pasaba de muleta a "Faccioso" de la ganadería de Sabino Flores, a Manuel Díaz Herrera, "Minuto Chico", le pareció oportuno darle un capotazo, con tan mala suerte que resultó corneado en el triángulo de Scarpa del muslo izquierdo con rotura de la femoral. El hecho tuvo lugar el día 3 de septiembre de 1911en la Plaza de Toros de Alicante, en cuya enfermería fallecería a primeras horas del siguiente día."

 

Por su parte don Juan José de Bonifaz Ybarra, el erudito taurino español,  refiere así su trágica singladura taurina en su obra “Víctimas de la Fiesta” << no le correspondió en el sorteo a Manuel Díaz Herrera (Minuto chico) aquel astado de la divisa de Sabino Flores llamado “Faccioso”, lidiado en tercer lugar en el festejo celebrado el 3 de septiembre de 1911 en la plaza de Alicante. Le había tocado a Andrés Nebot (Esparteret), quien le estaba pasando de muleta cuando a “Minuto Chico” le pareció oportuno darle un capotazo, con tan mala fortuna que resultó corneado en el triangulo de Scarpa del muslo izquierdo, con rotura de la arteria femoral. En la misma enfermería del coso dejaría de existir cuando comenzaba el siguiente día. "

El historiador contemporáneo, José Antonio Román Romero refiere de este trágico personaje de la fiesta que: MANUEL DÍAZ HERRERA, "MINUTO CHICO", nació en Sevilla el 15 de Febrero de 1884. Hizo su debut como matador, en Constantina el 25 de, Julio de 1905. Vistió el traje de luces por vez primera en Cartagena el Domingo de Pascua de 1906, alternando con "Parraito". Sin haber toreado en Madrid y Sevilla, era muy conocido de la afición, pues en plazas de segundo y tercer orden toreaba muy poco. Era valiente y habilidoso. No tuvo más que una cogida en Albacete el 8 de septiembre de 1908, en que un toro de Flores le dio una cornada en el muslo derecho. El 3 de septiembre de 1911, fue a estoquear en unión de Esparteret, cuatro novillos de D. Higinio Flores á la plaza de Alicante. En el tercer toro llamado «Faccioso», retinto y muy grande, al dar un capotazo para ayudar a Esparteret, cuando le toreaba de muleta, es cogido Minuto chico, resultando con una tremenda cornada de unos veinticinco centímetros, en el muslo izquierdo con rotura de la femoral, lo que fue causa de su fallecimiento al día siguiente. Era sobrino de "Minuto", y usaba el apodo de "Minuto Chico", la herida, aunque al pronto creyó el desventurado diestro que no tenía importancia, era mortal, tan mortal, que el pobre torero no salió de la enfermería, donde, á pesar de los solícitos cuidados con que fue atendido, pereció antes de las veinticuatro horas de la cogida. . El entierro constituyó una manifestación de duelo imponente.


Cortesía de don José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx

MANUEL LAGARTO "PATOLAS" (1879 - 1911)

Cortesía del historiador Mario Sánchez
http://www.fotomadrid.com/verArticulo/76

Novillero cogido por un novillo el 5 de septiembre de 1911, y muerto el 11 del mismo mes de septiembre de 1911. (Fuente: Accidentes Oculares en la Tauromaquia I de 1801 a 1941 de los Doctores Puertas y Celis)

Don Diego Ledesma, matador de toros y respetado cronista taurino, refiere de su suerte lo siguiente: << en Pozuelo de Alarcón encontraría la muerte el novillero Manuel Lagarto, "Patolas", cuando intervenía en una función taurina el día 5 de septiembre de 1911. Corneado en el ano, con importantes desgarros en el recto, fue trasladado al Hospital madrileño de La Princesa, donde falleció el siguiente día 11. "

He encontrado en la web un cartel de la Plaza de Toros de Tetuán del domingo 24 de mayo de 1908 donde se lidian  6 novillos-toros de don Félix Sanz por los novilleros: Antonio Villa “Habla Poco”, Manuel Lagarto “Patolas” y Remigio Frutos “Algeteño”


Manuel Lagarto "Patolas"
Cortesía del historiador José Antonio Román Romero

Al respecto de este lidiador, el erudito Juan José Zaldívar Ortega refiere que << fue un matador de novillos y banderillero madrileño nacido hacia el año de 1879, que la tarde del 5 de septiembre de 1911 recibió una gravísima cornada en el vientre, en la placita de Pozuelo de Alarcón (Madrid). Aquél día se celebró una capea y una de las dos reses que había de estoquear “Patolas”, de casta desconocida, le dio una terrible cornada al entrar a matar, expirando el 11de septiembre de 1911 en el Hospital de La Princesa, de Madrid. Manuel Lagarto fue un torero inteligente y con mucha simpatía. Tuvo más éxito como peón de brega que como novillero. Su vida torera se deslizó principalmente por capeas y plazas de menor importancia en los pueblos castellanos, como en la Plaza de Toros de Tetuán de las Victorias, donde era muy popular y querido. En 1899 actuó de matador en la Plaza de Toros de Carabanchel Bajo, y siguió su obscura labor por los pueblos, trabajando unas veces como estoqueador y otra como banderillero de los diestros principiantes.  Hasta el 11 de marzo de 1911 no consiguió pisar el suelo madrileño; ese día actuó en su arena como banderillero en una corrida en la que se lidiaron novillos de la viuda de Pérez Tabernero. Escuchó muchos aplausos aquella tarde, y actuó algunas veces más. "


Manuel Lagarto "Patolas" y su hijo
Cortesía del historiador José Antonio Román Romero

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el erudito taurino español, refiere así su trágico infortunio en su obra “Víctimas de la Fiesta” << en el extrarradio madrileño, Pozuelo de Alarcón, encontraría su fin Manuel Lagarto (Patolas), al intervenir en una función taurina de escasa categoría celebrada el 5 de septiembre de 1911, en cuyo transcurso fue corneado en la zona anal, con desgarros en el recto. Llevado urgentemente al madrileño Hospital de La Princesa, allí dejó de existir en la tarde del día 11 de septiembre de 1911. "

Una de las dos incineradoras donde iban a parar y quemar los cuerpos de los ejecutados por la Inquisición, se encontraba a las afueras de la puerta de Fuencarral, en lo que hoy es la glorieta de Ruiz Jiménez. Después de muchos años de recibir cuerpos que eran convertidos en cenizas, fue clausurado a principios del siglo XIX, quedando libre un amplio solar que durante muchos años permaneció yermo, porque nadie quería construir sobre terrenos tan macabros. Pero en el año 1836 se construyó en este solar el Hospital de la Princesa, cuyo nombre le fue dado para conmemorar el natalicio de la futura reina Isabel II. Algo de maleficio debía tener el lugar, porque a los 18 años tuvo que ser rehabilitado, ya que, sin saber por qué, se encontraba a punto de la ruina. El hospital fue derribado en los años 60 del siglo XX, y hasta 1974 no se construyó sobre el solar. Los arquitectos Fernando Higueras y Antonio Miró levantaron por encargo varios edificios de viviendas militares con hormigón blanco, decorándolo con numerosas plantas naturales colgantes. A la hora de la cimentación aparecieron restos del viejo quemadero, lo que despertó algunas supersticiones. (Ángel del Río/ Diario El Mundo). Estos edificios han sufrido, en los últimos tiempos, como síntoma de su declive, un cambio deplorable en su aspecto, al perder la vegetación que los cubría, y al pintar de color pastel, el sobrio y desnudo hormigón natural que poseía; incluso el eximio arquitecto Higueras, ya fallecido, llamó "peoras" a las mejoras realizadas, y curiosamente, los locales comerciales en ese aciago sitio, han permanecido cerrados y en litigios durante dos décadas, como si el comerciar en Campo Santo fuese mal visto por tantos inocentes que fueron calcinados. En ese Hospital de La Princesa, edificado sobre cenizas de muertos, falleció también, por cogida, en 1916, el novillero Ángel Álvarez (Angelillo); el ganadero de Brunete (Madrid), Pedro Fernández Rodríguez, corneado bárbaramente en 1921; lo mismo que el banderillero Guillermo Peregrinal (Chatillo de Madrid) corneado en 1924.

En la revista "Toros y Toreros" de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M. Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en las páginas 267 y 268, que el joven Manuel Lagarto, "Patolas", era muy popular en algunos barrios de Madrid, y muy especialmente entre el público que asistía á la plaza de toros de Tetuán. Luchaba hace años por abrirse paso, y no pasaba de ser un banderillero trabajador y peón entendido, que mataba en algunas corridas. Este año lo había hecho en Tetuán el 29 de enero. También había debutado como banderillero en Madrid el día 5 de marzo. El día 5 de septiembre, en la novillada capea de Pozuelo, fue cogido por uno de los toros, y resultó con una cornada en el esfínter, de 17 centímetros de extensión, que le interesó el recto. Conducido al Hospital de la Princesa, falleció á las siete de la tarde del día 11.

JOSÉ ANTONIO GARCIA "ZURDO HIJO " (1893 - 1911)

Cortesía del historiador José Antonio Román Romero

Rehiletero cogido por un novillo el 11 de septiembre de 1911 y que falleció el día 12 siguiente a resultas de sus heridas. (Fuente: Accidentes Oculares en la Tauromaquia I de 1801 a 1941, de los doctores Puertas y Celis)

Don Diego Ledesma, matador de toros y cronista,  refiere del suceso lo siguiente: <<al poco de iniciarse en su profesión torera, fallecería el banderillero José García "Zurdo", cuando intentó quebrar a cuerpo limpio a un novillo de la ganadería de Juan Contreras. El hecho ocurrió en Badajoz el día 8 de septiembre de 1911. Las lesiones internas sufridas por el modesto subalterno le ocasionaron la muerte en la mañana del siguiente día. "

Don Juan José Zaldivar Ortega, refiere en su obra “Víctimas del Toreo”, que <<José –Antonio- García (el Zurdo), banderillero y peón de brega principiante, hijo de Antonio García (el Zurdo), que prometía ser bastante hábil en su profesión. El 8 de septiembre de 1911 se celebró en Badajoz una novillada con ganado de don Juan Contreras sin picadores, y en ella actuaron los jóvenes Juan Molina (Lagartijo chico) y Enrique Ruiz (Machaquito II). En el cuarto novillo se arrojaron al ruedo, con el permiso presidencial, los aficionados (el Tato) y (el Gaditano), que banderillearon regularmente. José García, picado en su amor propio, citó al novillo para cambiarlo a cuerpo limpio sin llevar banderillas en las manos, pero esperó demasiado al bicho, y cuando quiso señalar la salida recibió un tremendo testarazo en el pecho y fue aparatosamente volteado. El accidente no pareció ser de importancia; (el Zurdo) se retiró a su hospedaje y conversó con sus compañeros alegremente. Al día siguiente se intensificaron tanto los dolores en la zona afectada y con tanta rapidez, que a las once y cuarto de la mañana había dejado de existir. Reconocido el cadáver, resultó haber sufrido la fractura del esternón, conmoción visceral y derrame interior. Sólo contaba dieciocho años el desgraciado torero.

Por su parte,  el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra,  refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”,  que <<al inicio de la profesión dejaría de existir el cordobés José Garzía (Zurdo), al intentar quebrar a cuerpo limpio a un novillo de la divisa de Juan Contreras, el 8 de septiembre de 1911 en Badajoz. Las lesiones internas sufridas provocaron su deceso, registrado la mañana del siguiente día en la Fonda Oliventina, donde se hospedaba, y a la que fue llevado al no existir heridas externas. "

Don José Antonio Román Romero, el historiador taurino contemporáneo, cita en su Blog en Internet "De Hombres, Toros y Caballos" que por "Zurdo" se le conocía a José Antonio García, hijo del que en vida fue banderillero de "Machaquito", "Lagartijo" y otros espadas de igual renombre. Zurdo (hijo), toreando en Badajoz el día 8 de septiembre de 1911 sufrió una cogida que, al parecer, no tenía importancia; el Zurdo se retiró a su hospedaje y conversó con sus compañeros alegremente. Al día siguiente se intensificaron tanto los dolores en la zona afectada y con tanta rapidez, que a las once y cuarto de la mañana había dejado de existir. Reconocido el cadáver, resultó haber sufrido la fractura del esternón, conmoción visceral y derrame interior. Sólo contaba dieciocho años. La cogida le ocurrió al querer practicar la suerte portuguesa de los forcados. El bicho lo volteó y le despidió con violencia contra la arena. Su muerte impresionó mucho a toda la capital.

FRANCISCO ALARCÓN SANZ (1889 - 1911)

Solo para efectos ilustrativos

Morata de Tajuña (Madrid)

Cortesía del Sitio Web: http://.ayuntamientodemorata.org

 

En otra capea celebrada el 17 de septiembre de 1911 en Morata de Tajuña (Madrid) resultó corneado mortalmente el aficionado Francisco Alarcón Sanz. (Fuente: Crónica del erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capitulo 7, Página 189.)

En la revista "Toros y Toreros" de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M. Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en la página 265, que en Morata de Tajuña, el día 17 de Septiembre, se celebró una capea con honores de novillada, y en ella fue herido el aficionado Francisco Alarcón Sanz, de veintidós años, resultando con una cornada, con perforación de los intestinos, á consecuencia de la cual falleció en el Hospital Provincial de Madrid á los pocos días.

MANUEL RODRIGO (XXXX - 1911)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza de Toros de Tomelloso (Ciudad Real) 1859

Cortesía del Sitio Web: http://.tomelloso.es

El 22 de septiembre de 1911 fallecía, como consecuencia de una cornada, el vaquero del coso de Tomelloso (Ciudad Real), Manuel Rodrigo, inferida por un toro de la divisa  de Traperos. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 189) 

En la revista "Toros y Toreros" de 1911 (Detalles y Apreciación de la Última Temporada Taurina), de don M. Serrano García-Vao (Dulzuras), refiere en la página 267, que de la corrida que se celebró en Tomelloso el día 17 de Septiembre de 1911, quedó sin lidiar un toro de la ganadería de Traperos, y estaba en los corrales de la plaza. El día 22 acometió á un vaquero ó empleado de la plaza, llamado Manuel Rodrigo, y lo corneó tan furiosamente, que lo dejó cadáver.

CARLOS MONTERO (XXXX - 1911)

Plaza de Toros El Toreo de  La Condesa (1907 -1946)

http://laaldeadetauro.blogspot.com/2009/09/22-de-septiembre-de-1907-se-inaugura-el.html

Carlos Montero, joven de buena familia, que le gustaba ayudar en las faenas de enchiqueramiento en la antigua plaza "El Toreo", fue protagonista de uno de los sucesos más raros presenciados en un coso taurino, allá por el año de 1911. Al aparecer un toro en la puerta de cuadrillas, traía en el cuerno prendido al infeliz muchacho, a quién seguramente alcanzó en los toriles. El astado cruzó el ruedo con su presa en el pitón y lo soltó hasta que llegó a las tablas del lado contrario de la plaza. Carlos Montero fue uno de los pocos que murieron por cornada, en el mismo coso de La Condesa.

 

Fuente: Carta de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)/extracto de la página 301 del libro “Las Cornadas” de Ignacio Solares y Jaime Rojas Palacios (1981)

DAMON GUPTILL Y HORACE LUCE (XXXX - 1911)

Solo para efectos ilustrativos
Antigua postal de Dover N.H. USA (1913)
http://en.wikipedia.org/wiki/File:PostcardBIRDSEYEVIEWDoverNH1913.jpg

El domingo 9 de julio de 1911, el diario norteamericano  “The New York Times” publicó entre sus titulares, que el día anterior, en Dover New Hampshire, un toro había dado muerte a dos hombres, como resultado de los daños recibidos por un toro enfurecido. Damon Guptill, el dueño del animal, y Horace Luce (empleado de Guptill) resultaron muertos. Al toro lo habían considerado siempre como domado, e incluso se le vio seguido con arnés estirando un carromato por las calles de la ciudad. El jueves 6 de julio de 1911, el animal embistió a Guptill acornándolo de gravedad, de manera que falleció el día siguiente. Ayer por la tarde, al estar llevando al agua al toro, Luce fue embestido por el bruto, y tan terriblemente fue dañado, que su muerte no tardó en presentarse a las pocas horas.
Fuente:
http://query.nytimes.com/mem/archive-free/pdf?res=F40C16F73F5517738DDDA00894DF405B818DF1D3