Los toros dan y quitan

GUILLERMO FLORES GUTIÉRREZ (LECHERITO) (1913 - 1989)

Revista Gráfica Taurina "La Lidia"
No 31, México D.F., 25 de junio de 1943

Refiere el célebre erudito Taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, en su obra "Víctimas de la Fiesta", sobre este desconocido personaje al que cataloga como novillero, que << Guillermo Flores (Lecherito) resultó cogido y muerto en México el 28 de mayo de 1942 " y es cuanto.

Por su parte el extinto erudito taurino, don Ángel Villatoro, relata en su brillante "Antología Taurina Mexicana", que << GUILLERMO FLORES "LECHARITO" (y no "Lecherito", como lo nombra el maestro Bonifaz). Poco duró en la profesión este infortunado novillero, que a poco de iniciada su carrera, el 28 de mayo de 1942, resultó cogido y muerto en el acto. >> De modo que resulta materia de estudio para las nuevas generaciones de cronistas, el investigar más sobre la vida y verdadero mote de este desventurado personaje de la Fiesta.

Hacia el mes de febrero de 2012, recibí seguramente desde el cielo, de parte del finado, una amable carta que me envía don Carlos José Flores González, hijo del fallecido, donde me allega, amén de su saludo, una copiosa cantidad de recortes de periódicos de la época, que me permiten esbozar una parte del rodaje taurino de esta víctima de la fiesta que llevó por nombre Guillermo Flores Gutiérrez "Lecherito", nacido el 13 de julio de 1913 en Apodaca N.L., México, y también conocido en el Distrito Federal con el mote de "El Resucitado", luego que en los albores de su carrera taurina en esa capital azteca, y a los 29 años de edad, lo corneó en forma despiadada un toro ya lidiado del ganadero Santiago Ovando (anunciado como de la extinta Tepeyahualco) en la suerte de banderillas, y que milagrosamente fue rescatado de las garras de La Muerte, por obra de la Divina Providencia, quien guió hábilmente las manos de los doctores Ibarra, Rojo de la Vega y Herrera para salvarlo.


Una de las cornadas más graves que se han visto en la plaza de "El Toreo" la recibió Guillermo Flores "Lecherito". Cuando ya todos lo daban por muerto, el muchacho abrió los ojos y preguntó a un empresario ahí presente: ¿Ya me gané una corrida en domingo? La cornada que recibió "Lecherito" le abrió una pierna en canal. (Texto obtenido de un cartón publicado en la prensa, del afamado dibujante FREYRE)

La documentación que me envía su hijo, don Carlos José Flores González, contradice en fechas y en hechos, la consignada por los cronistas Villatoro y Bonifaz, quienes por causas desconocidas (quizás por la magnitud del cornalón y el pronóstico fatal que se tenía) lo hacen durmiendo el sueño eterno hacia el 28 de mayo de 1942, a resultas de esta misma cogida sufrida en el Toreo de México D.F., y que le infligió el quinto toro de la tarde, un marrajo ya toreado (como todos los que se lidiaron esa misma tarde), que reculado en tablas lo cazó cuando el torero se disponía a colocarle el tercer par de banderillas (y de la cual sobrevive, a pesar de que por su gravedad - el cornalón le seccionó la femoral- se había confesado en la misma enfermería y ya le habían administrado los Santos Óleos); ya que me advierte, con conocimiento de causa, que su padre falleció el 31 de diciembre de 1989 en Monterrey N.L. por otras complicaciones de su edad y de la cornada recibida, y porque para su desgracia, días antes de su fallecimiento le habían amputado la pierna.

Citan los cronistas que redactaron en su tiempo estas valiosas editoriales, que el valeroso novillero "Lecherito" después de este cornalón del 28 de mayo de 1942 regresó a la plaza "El Toreo" capitalino en la temporada juevetina del mes de octubre del año 1943, donde por ganas no quedó, demostrando coraje y vergüenza torera ante un ganado de solemne mansedumbre de Albarrada y donde alterna con Javier Chávez "El Terremoto" y Anselmo Liceaga; dicho esto, porque en su segunda lidia, estuvo muy bien con el buey que le tocó "en suerte", matándole de media estocada fulminante, cosa que le valió la vuelta al ruedo y las palmas de los aficionados, que salieron ese día repudiando al ganadero de sobras y toros de descarte. Ese día "Lecherito", aún convaleciente del gravísimo percance sufrido el año anterior, brindó un toro a los médicos de la plaza que lo salvaron de la muerte. El ilustre doctor Rojo de la Vega recibió el homenaje del torero.

Vale la pena recordar, que antes de esa pavorosa cogida del 28 de mayo de 1942, Guillermo Flores "Lecherito" había recibido ya el 16 octubre de 1941, una oportunidad del dinámico empresario de la Plaza de "El Toreo", Anarcasis H. Peralta, para participar en una novillada, donde finalmente le tocó lidiar un único astado de Sayavedra de cerca de 600 kilos de peso, con el que estuvo bien con el capote y la franela, incluso alargando un poco la faena al sentirse a gusto con el astado, sin embargo no estuvo acertado con el acero, pues tuvo que pinchar varias veces; empero su garbo y hechuras fueron celebrados por la afición con palmas, y le concedieron una merecida vuelta al ruedo, dejando una excelente impresión, que le valió repetir al año siguiente con el trágico desenlace previamente comentado. Esa primera oportunidad de torear un bicho en "El Toreo", provenía de una buena tarde que había tenido "El Lecherito" en la plaza de toros de Nuevo Laredo, donde hacia enero de 1942, alternando con Leopoldo Ramos "El Ahijado del Matadero", Gregorio García y José González "Fajerito" se enfrentaron a unos dudosos y raquíticos toros que "se anunciaron como de Golondrinas" de los Señores Jiménez, pero que a leguas se les notaba que no procedían de esa acreditada dehesa; empero con pundonor y buenos modos, "El Lecherito" fue el único de los toreros que se sobrepuso a la adversidad que enfrentaron todos por el pésimo ganado, haciéndole una faena completa al de su suerte, cosa que le valió una oreja, y que fuera paseado en hombros por el ruedo, fue el triunfador de la tarde.

El 15 de abril de 1945, los novilleros "Lecherito" y el hidalguense Saúl Guaso se enfrentan en mano a mano, en la plaza de toros de ciudad Juárez Chihuahua, con toros de "La Playa" (otra fuente dice "Golondrinas"), justo cuando un huracán, de fuertes vientos, azotaba la ciudad ese día, y pese al peligro que implicaba el quedar expuestos a los toros, por su pericia y valentía, salieron a flote del compromiso. Los cronistas juarenses definieron al regiomontano Guillermo Flores "Lecherito" como un estoqueador de solera fina, de clasicismo puro, continuador airoso de la escuela rondeña, que con un valor de leyenda, es el clásico estoqueador que practica mejor la suerte suprema. Encuentre Usted en el "Lecherito", una admirable condición troyana para sobreponerse a la muerte en México y para lidiar a un huracán en ciudad Juárez. ¡Que arrestos de guerrero!

Más tarde, al parecer, encamina sus pasos hacia Naco, Sonora, al norte del país, donde el 17 de junio de 1945, en faena de torero grande, alcanza un triunfo clamoroso al desorejar un verdadero toro de respeto, tras lo cual, se presenta en novillada celebrada en Nogales Sonora, el 24 de junio de 1945, en un mano a mano contra el también novillero Arturo Amézquita "El Americano" (conocido también, en el bajío mexicano, con el mote de "El León de Jalisco"), con reses de Cerro Viejo ( otra fuente cita toros de Gallardo), saliendo triunfador, al obtener merecida vuelta al ruedo en el primero y oreja en el segundo, mientras que Amézquita escuchaba aplausos.

"Lecherito" consigue después triunfos en los ruedos del norte del país, y en Monterrey, como el obtenido en la corrida celebrada en la plaza de toros "El Coliseo" en festejo conmemorativo del 130 aniversario de la Independencia de México, donde resultó el mejor librado de todos los alternantes ante astados de "Golondrinas"; y como el obtenido en la corrida de beneficencia en favor de la Policía de Monterrey, donde ganó la "Oreja de Plata", por su valor y por su arte, en noble competencia con los también novilleros Ortega Montes y Pedro Carreola. Con su arte y valentía, "Lecherito" se había ganado un sitio en el corazón de los aficionados.

Tristemente la fiesta de los toros es ingrata incontables veces, con algunos buenos lidiadores que no tuvieron la fortuna de ser administrados o apadrinados por la persona con los contactos y los medios necesarios para convertirlos en figuras, y entonces, su rodaje taurino se ve frenado en oportunidades, y termina su carrera antes de tiempo, no sin antes haber pagado con cuota de sangre, los embates de reses resabiadas, y el sufrir con temple, los desengaños propios de lidiar casi siempre el pésimo ganado que los improvisados empresarios de las plazas chicas adquieren para sus festejos, lo que termina por apagar la llama de la afición, que muchos de ellos tuvieron en un principio. Dios lo tenga a su diestra generosa, paz a sus restos, y que alcance en el cielo el sitial que merece; que en este mundo ha dejado en sus hijos una admirable descendencia de gente de trabajo que le admira, recuerda y respeta, y esa es la mejor obra que un hombre puede dejar sobre la tierra.

ENRIQUE ALONSO (XXXX - 1989)

Solo para efectos ilustrativos

Izúcar de Matamoros, Puebla, México

Cortesía del Sitio Web: http://viajesblog.net

Enrique Alonso, torero cómico,  falleció el 3 de febrero de 1989, como consecuencia de una cornada que recibió, el 1 de enero de 1989, al actuar en la plaza de Izúcar de Matamoros, México.

(Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”).  

Refiere el erudito taurino Rafael Gómez Lozano (Dientefino) que dentro del anuario del diario La Afición de 1989, incluyen la "Historia taurina del último año de la década (1989)", escrita por el afamado cronista taurino don Adiel Armando Bolio, quien anota que: el jueves 2 de febrero de 1989 falleció el torero cómico Enrique Alonso a consecuencia del pisotón que le dio una becerra en el abdomen, perforándole los intestinos el pasado 1 de enero en Izúcar de Matamoros, Puebla.

En la página de Internet "Campo Bravo" México de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, apartado de efemérides, refiere el cronista (LRQ) que el 3 de febrero de 1989 muere en México el torero cómico Enrique Alonso a consecuencia de una cornada sufrida el 1 de enero anterior en Izucar de Matamoros.

ANTONIO TAPIA (XXXX - 1989)

Solo para efectos ilustrativos

“El Arrastre”

Aguafuerte de Pablo Picasso (1957)

El novillero Antonio Tapia, mexicano, cuando alternaba con José Luis Velázquez  (el Andarín), el 26 de marzo de 1989, en la plaza azteca de Villa Jiménez, sufrió una gravísima cogida y, como consecuencia de las heridas recibidas, falleció dos días después. Fue su única actuación en dicho año. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”).

El afamado cronista coetáneo, don Adiel Armando Bolio, refiere en sus efemérides taurinas del 28 de marzo, que en 1989 fallece el novillero Antonio Tapia a consecuencia de la grave cornada que sufrió dos días antes al estar actuando en la plaza michoacana de Villa Jiménez en México. Fuente: http://suertematador.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2725&Itemid=312

TOMÁS REDONDO CHIES (1935 - 1989)

El padre del torero, y su apoderado, don Tomás Redondo, destrozados ante el cadáver de Yiyo
http://www.aplausos.es/noticia/2404/Tal-dia-esta-semana/Cogida-y-muerte-de-Jose-Cubero-Yiyo-en-la-plaza-de-Colmenar-Viejo.html

Refiere el sevillano diario ABC del 11 de julio de 1989 que Tomás Redondo Chies, de 54 años de edad, conocido por haber apoderado al torero fallecido José Cubero “Yiyo” , fue encontrado ahorcado en la mañana de ayer en un apartamento de la madrileña plaza de los Mostenses. Tomás Redondo se hizo popular al hacerse cargo del apoderamiento del “Yiyo” en 1979, cuando el torero aún estaba en la Escuela de Tauromaquia de Madrid, y administró su carrera hasta su muerte, el 31 de agosto de 1986 en la Plaza de Toros de Colmenar Viejo (Madrid), en las astas del toro “Burlero”, de la ganadería de Marcos Núñez. Tras la muerte del torero, Redondo quedó visiblemente afectado y se mantuvo alejado del toreo durante una temporada, reapareciendo con el apoderamiento del hermano del “Yiyo”, el diestro Sánchez Cubero, al que siguieron el del novillero Antonio Jiménez “el Ecijano” y el del matador francés Richard Milian 


Solo para efectos ilustrativos
Foto del inolvidable diestro José Cubero “Yiyo”

LANE CLYDE FROST (1963 - 1989)

Lane Clyde Frost

Cortesía del Sitio Web: http://www.youtube.com/watch?v=sWsZJdJf0Xk&feature=related

Quizá el más famoso montador de toros norteamericano, nacido el 12 de octubre de 1963 en el poblado de La Junta, estado de Colorado, en los Estados Unidos de Norteamérica y miembro de la Asociación de Vaqueros Profesionales de Rodeo (PRCA). Falleció en julio 30 de 1989 en un evento llamado “Cheyenne Frontier Days Rodeo” como resultado de los daños recibidos en la monta de un toro llamado  "Taking Care of Business". Lane, desde muy joven fue un extraordinario montador de toros, obteniendo a los 18 años de edad,  el campeonato nacional de monta de toros de las escuelas medias superiores en los EEUU en 1981, y para el año siguiente, obtuvo el cetro de “Bull Riding Champion of the First Youth National Finals” celebrado en  Fort Worth, Texas in 1982, continuando con sus éxitos al conquistar el prestigiado trofeo (PRCA) “World Champion Bull Rider” a la edad de 24 años.

 

El 30 de julio de 1989, en el “Cheyenne Frontier Days Rodeo” en la ciudad de Cheyenne, Wyoming, USA,  tras completar un exitoso recorrido de 83 puntos sobre un toro llamado "Taking Care of Business", Frost fue desmontado y aterrizó rudamente en el fango. El toro se revolvió codicioso y lo embistió con sus cuernos, rompiéndole varias costillas. Lane malherido se puso de pie y corrió a zona segura donde se desplomó. Lane murió prácticamente en el piso de la arena debido a una hemorragia interna excesiva antes de que pudiera ser transportado al hospital. El cuerpo de Frost presentaba la fractura de varias costillas que le afectaron el pulmón izquierdo y que desgraciadamente le cortaron la arteria pulmonar. Lane fue trasladado de urgencia al Hospital Memorial. Después de descubrir que su corazón estaba en estado irreparable, los médicos anunciaron su muerte. Por respeto a su investidura, no se ultrajó su cuerpo con una autopsia posterior. Al año siguiente, el toro "Taking Care of Business", llegó a aparecer en las “Finales Nacionales de Rodeo”. Los aficionados y Organismos del Rodeo apoyados por las Autoridades,  erigieron una hermosa estatua de Lane Frost en Cheyenne, Wyoming. Lane Frost está enterrado junto a su héroe y mentor Warren Granger “Freckles” Brown, en el cementerio del Monte de los Olivos en Hugo, Oklahoma, y es hoy en día una de las leyendas del rodeo. Motivados por el dolor de su muerte, se desarrollaron al poco tiempo, protecciones para el torso y cabeza de los jinetes, los cuales han evitado muchas muertes.

(Fuente: http://en.wikipedia.org/wiki/Lane_Frost)

JESÚS MELÉNDEZ " EL CHUTE " (XXXX - 1989)

Solo para efectos ilustrativos
Plaza de Toros El Paseo Fermín Rivera (1896)  en San Luis Potosí (México)
Cortesía del Sitio Web de: http://www.flickr.com/photos/cristalcosmico/page3/

El 23 de octubre de 1989 muere en la plaza Fermín Rivera de San Luis Potosí el reconocido banderillero Jesús Meléndez “El Chute”.
(Fuente: Efemérides Taurinas del 23 de octubre/ http://suertematador.com) 

Refieren en el sitio en Internet "Portal Taurino", hablando de las plazas de toros de San Luis Potosí, en México, que en la plaza "Fermín Rivera", construida en 1965, sucedió una tragedia el 23 de octubre de 1989, donde murió corneado el banderillero mexicano Jesús Meléndez "El Chute". http://www.portaltaurino.net/enciclopedia/doku.php/plaza_de_san_luis_potosi

Cita el afamado cronista taurino Davíd Lomelí que en el año de 1968, durante una tienta que se llevaba a cabo en la ganadería de Carranco, el gran subalterno potosino, Jesús Meléndez "El Chute", banderillero, recibió una seria cornada en el muslo derecho, la que más problemas le ocasionó en su vida profesional. http://www.oem.com.mx/elsoldesanluis/notas/n3556038.htm

DON PEDRO Y DON FELIPE ORTIZ HERRERA (XXXX - 1989)

Divisa de la Ganadería de Progreso San Mateo de

Don Felipe Ortiz Herrera (Sucesores)

Refiere el dedicado  cronista LRQ, dentro de las efemérides de la prestigiada página en la Internet: “Campo Bravo México”, de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, que << el 11 de septiembre de 1989, mueren Pedro y Felipe Ortiz Herrera,  ganaderos de Progreso San Mateo en accidente de automóvil en la carretera de San Luis Potosí a Zacatecas (en México)  >>

 

Estos ganaderos fallecidos eran hijos del legendario ganadero de bravo, don Francisco Ortiz Roldan, fundador de la actual ganadería de Progreso San Mateo,  ubicada en las tierras que originalmente fueron de la ganadería de San Mateo, y que había sido fundada en el 1912 en Valparaíso Zacatecas (México) por Don Antonio Llaguno González.

Fuente: Fiesta Brava/Peggy Fajardo

http://www.lavozpa.com/articles/2009/06/17/noticias_principales/20330831.txt

 

Don Francisco Ortiz Roldán fundó esta dehesa con 13 vacas y un semental de San Mateo en 1955. Ese mismo año falleció don Francisco Ortiz Roldan y se hizo cargo de la ganadería su hijo, don Felipe Ortiz Herrera. En 1968 agregó nueva simiente con un semental de Boquilla del Carmen, 2 de Torrecilla, 6 de Jesús Cabrera y 3 de Valparaíso. Se presentó en la Plaza de Toros México el domingo 4 de noviembre de 1979 con seis novillos para Rafael Sandoval, Antonio de Portugal y Pedro Loredo. El 2 de diciembre de ese año, en la misma plaza, Alejandro Tarín le cortó una oreja al novillo “Guayabito” y el 31 de mayo de 1992 Rogelio Treviño hizo lo propio con “Famoso”. El 6 de septiembre del mismo año envió su primera corrida a la Monumental de Insurgentes para Manolo Sánchez, que confirmó alternativa con “Macareno”, Héctor de Granada y Germán Garza, quien también confirmó, con “Aldeano”. El 30 de abril de 1955 en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, Guillermo Capetillo se llevó una oreja y “El Glison”, cuatro orejas y un rabo. El 12 de diciembre de 1996 en La Barca, Jalisco, lidió una corrida en la que Manuel Capetillo (hijo), “El Glison” y Guillermo González “Chilolo” cortaron en total, nueve orejas y tres rabos (uno cada torero). Al morir don Felipe Ortiz Herrera, la ganadería quedó en manos de sus sucesores, quienes operan en el Rancho San Cayetano, en Valparaíso Zacatecas, Denominación La Cornejeña, Divisa azul celeste, negro y blanco.

Fuente:

http://www.campobravo.org/datosinfdet.php?ganaderia_id=182

 

GUILLERMO SANZ OSINAGA (XXXX - 1989)

Jesús Caído de la “Cofradía de los Toreros” de Córdoba
Ataviado con la regia túnica que le ofrendó el Califa
Rafael Molina Sánchez "Lagartijo", el Grande.

El historiógrafo  taurino mexicano, Rafael Gómez Lozano (Dientefino), refiere que 23 de octubre de 1989,  fallece en accidente de circulación, el subalterno Guillermo Sanz Osinaga.

En el sitio en Internet "Mediaveronica.com", sección efemérides, refiere que un 23 de octubre de 1989, muere en accidente de tráfico el banderillero navarro Guillermo Sanz, hijo del presidente del Club Taurino de Estrella.

RAFAEL GALÁN (XXXX - 1989)

Solo para efectos ilustrativos

Obra del eximio pintor español Eugenio Lucas Velázquez (1817-1870)

Refiere el erudito taurino Rafael Gómez Lozano (Dientefino) que dentro del Anuario del diario La Afición de 1989 incluyen la “Historia taurina del último año de la década (1989)”, escrita por el prestigiado cronista Adiel Armando Bolio, quien apunta que: el miércoles 1 de febrero de 1989,  falleció el novillero Rafael Galán cuando regresaba en su motocicleta de la ganadería de Ayala.

LUIS SOLLEIRO (XXXX - 1989)

Rejoneador
Obra del pintor Luis Solleiro
http://www.arcadja.com/auctions/es/solleiro_luis/artista/364154/

Refiere el cronista "Don Alcalino" en una brillante editorial llamada "Los Solleiro", que el diario La Jornada de Oriente le publicara el lunes 29 de julio de 2002, que: La tarde del domingo anterior (día 21), cuando el público desalojaba la México en medio de una tormenta, se reportó que una persona yacía en la boca de uno de los túneles de acceso a las gradas, aparentemente muerta. Era este aficionado un hombre de edad, y un infarto repentino lo había fulminado. Las indagaciones del Ministerio Público no tardaron en identificarlo como Antonio Solleiro, y de inmediato, la gente del toro asoció ese apellido con el de Luis Solleiro, que desde los años cuarenta firmaba garbosas estampas taurinas -reproducidas luego en la prensa o en boletos y carteles-, y que falleció también de muerte inesperada cuando presenciaba una corrida en la monumental de Morelia, allá por 1989. Pronto se supo que ambos hermanos compartían, con la desbordante afición a los toros, el gusto por la pintura, aunque sólo Luis la practicara profesionalmente. Así pues, los Solleiro crecieron juntos amando la misma fiesta, sintieron al unísono el impulso de trasladar al lienzo o al papel los lances de la lidia que más los impresionaban -y en ellos y con ellos a los toreros de su predilección-, y terminarían unidos también por el azar misterioso -desgracia o privilegio, según se vea- de una muerte inusual, ocurrida con trece años de diferencia en el mágico lugar donde se supone sólo pueden caer los toreros: la plaza de toros.

Un arte dentro de otro. Seguramente usted ha coincidido alguna vez en el tendido con personajes parecidos, que sacan punta a sus lápices como los mozos de estoques a las espadas de sus maestros allá abajo, en el callejón, y luego de ensimismarse en la contemplación del toreo se hunden sin vacilaciones en su liviano universo de trazos suaves para ir reproduciendo sobre el papel lo que fue arte efímero en la dura realidad de la arena. Yo he visto entregarse con naturalidad a este noble impulso a compañeros de localidad como Rafa Sánchez de Icaza o José Luis Ayala, pero también, en Puebla y en México, a personas cuyo nombre no indagué, y seguramente lo hacían por puro placer, como una de tantas formas de participación entrañable que sabe suscitar nuestra mal comprendida fiesta brava. Conservo, como un obsequio invaluable, alguna de estas espontáneas creaciones, y cuando intermitentemente regreso a ella, no es raro que descubra nuevos matices, tanto en el pintor como en el modelo. Precisamente, buscando obra de Solleiro me puse a hurgar en estos días entre boletos y carteles taurinos, y asimismo revisé los periódicos y revistas que solían publicar escenas de la corrida del domingo anterior bajo la firma de algún dibujante de prestigio -por lo visto, tan hermosa costumbre sólo persiste en nuestra Jornada nacional-; así, he podido confirmar los rasgos estilísticos que diferencian un Ruano Llopis de un Pancho Flores, pero también la evolución de la pintura taurina, y del toreo mismo, que va de Luis Gómez o Antonio Jiménez a Carreño, Navarrete, Rincón Gallardo, Reynaldo Torres, Reus, Reveles o Sánchez de Icaza, por no hablar de la extensa lista de cultores hispanos del apunte y la pintura taurinos, lista que incluye hasta al monosabio Fermín Vázquez, de servicio activo en la madrileña plaza de Las Ventas y uno de los más pintores más cotizados de la actualidad. Destinos paralelos. Pero el interés estético cedió al estremecimiento cuando di con los alegres colores de otro pintor que, como Luis y Antonio Solleiro, también encontró la muerte en el lugar de sus vivencias más intensas: la plaza de toros. Me refiero a Raúl Bassó, un yucateco cuyo desbordado amor por la tauromaquia encaminó tempranamente a la pintura, y más tarde lo indujo a probar fortuna como aspirante a torero. Para ganarse la vida combinaba lápices y pinceles con las banderillas y el percal de su función de subalterno, hasta que un novillo de Cerro Gordo acabó con su vida en el pueblo mexiquense de Santa Clara, el 30 de noviembre de 1969. Igual que los Solleiro, vida, esencia, amor y muerte se reunieron al final en la misma tela.

DANIEL LUCA DE TENA Y LAZO (1918 - 1989)

Cortesía del historiógrafo José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

Nació en Sevilla el 22 de enero de 1918. Se presento en Madrid, precedido de grandes triunfos logrados en importantes plazas el 20 de mayo de 1934, con reses de don Celso Cruz del Castillo y alternando con Manolete, Miguel Palomino y Félix Almagro, aunque las crónicas refieren que ese día no repitió en el ruedo de la carretera de Aragón tales sucesos, no obstante, mostró destellos de sus habilidades, pues en su primer toro se le ovacionó mucho en la suerte de matar, por lo que hubo de salir a los medios en dos ocasiones a agradecer los aplausos.

En agosto de 1939 se retira como novillero y en 1962 pasa a las filas de los banderilleros a las órdenes de Juan Mejías, "Bienvenida"; Gabriel España, Rafael Valencia y Aurelio Núñez. Posteriormente se dedicó a la pintura en la que ha sobresalido, sobre todo en la especialidad del retrato. En abril de 1982 se le ofreció un festival taurino como despedida del toreo en la localidad francesa de Mont de Marsan en el que dio muerte a una becerra y le fueron concedidas las dos orejas. Falleció el 11 de agosto de 1989 en accidente de circulación.

Lo cita Camilo José Cela en su novela "San Camilo", 1936, en la página 43 de la edición de 1990 de Ed. Destino. Dice así: "…es lástima que no haya chamarileros de conciencias ni de mujeres muertas, el valiente matador de reses bravas Daniel Luca de Tena ha nombrado apoderado al antiguo banderillero José Riaño Riañito, todo tiene relación con todo menos el apestoso hedor de Magdalena,…"


Cortesía del diario ABC de Sevilla España del 20 de agosto de 1989
Fuente:
Revista: ¿Quien es Quien?/ Tercera Entrega
http://jeanfiguier.files.wordpress.com/2010/04/quien-es-quien-3c2aa-entrega.pdf

OKY BOTERO (1935 - 1989)

Días de gloria del afamado rejoneador colombiano "Oky" Botero
http://www.proyectopabloescobar.com/2014/10/oky-botero-rejoneador-y-pablo-escobar.html

Refieren en el portal en Internet "Mediaveronica.com", que un 7 de noviembre de 1989, durante un tiroteo, muere en Medellín, el rejoneador colombiano "Oky" Botero.

El 7 de noviembre de 1989 el afamado capo Pablo Escobar ordenó asesinar al rejoneador Oscar Andrés "Oky" Botero, en un semáforo de "El Poblado", solamente por ser un amigo declarado del general Jaime Ruiz Barrera, comandante de la IV Brigada de Medellín, con quien Escobar mantenía cazada su batalla personal.
Fuente:
http://www.proyectopabloescobar.com/2014/10/oky-botero-rejoneador-y-pablo-escobar.html

El diario ABC, de Sevilla, España, publicó el jueves, 9 de noviembre de 1989, que la fiesta de los toros no escapa en Colombia a la mafia del narcotráfico.- El asesinato la noche del martes del reconocido rejoneador Oscar Juan Andrés "Oky" Botero O´Brien en una calle de Medellín y la captura hace varios días de otros dos, igualmente conocidos, coloca al mundo de los toros en una inminente realidad: ni la fiesta brava escapa a los conflictos de la mafia.

"Oky" Botero, de cincuenta y cuatro años de edad, casado y natural de Medellín, fue baleado por pistoleros a las 7:50 de la noche del pasado martes en la carretera 43 con calle 5-A, en el exclusivo sector de El Poblado. El rejoneador asesinado había mostrado su talento y experiencia en numerosas plazas de América y de España, y aunque su muerte es aún materia de investigación, se constituye en una gran pérdida.

"El Poblado" está situado al sur de Medellín, Capital del Departamento de Antioquía, región que sirve de asiento a los principales capos de la droga de Colombia y escenario de constantes acciones de orden público por parte de subversivos, grupos paramilitares y bandas de sicarios al servicio del narcotráfico. El parte oficial entregado por las autoridades de la llamada "Ciudad de la montaña o de la eterna primavera", informó que el asesinato del conocido hombre de los toros se produjo cuando dos sicarios interceptaron el campero Mitsubishi que conducía y sin mediar palabra le dispararon, causándole la muerte. Aunque ese boletín oficial no adjudicó el crimen al narcotráfico, una vez más en forma extra oficial, voceros de los organismos de seguridad aseguraron que se trata de un asesinato en el que se halla tatuada visiblemente la huella criminal de la mafia de las drogas. (Fin de la nota)

Aunque no es el mismo caso, porque al "Oky" Botero no se le conoce que haya andado en malos pasos ni inmiscuido en actividades oscuras, sino que en contrario, era persona honorable y muy amigo incluso de un alto mando militar colombiano; el pasado 11 de octubre, agentes del DAS y la Interpol-Colombia, capturaron en un lujoso restaurante del norte de Bogotá al emproblemado rejoneador Rafael Abelló Silva, alias "El Mono Abelló", hombre quien incursionó durante varios años con cierto éxito en los ruedos, en los cuales mostró destreza como rejoneador, tras haber sido formado profesionalmente por su especial amigo, el también famoso en Colombia Dairo Chica. Anónimamente, su aureola de poder se vio inflada por ser, según el DAS, el quinto en el Cártel de Medellín y el jefe de la organización de la droga en la costa atlántica colombiana.

FULGENCIO SANABRIA MARTÍNEZ (1934 - 1989)

Solo para efectos ilustrativos
Iglesia Parroquial Santo Domingo de Silos (s, XVI), Pinto, Madrid, España
Cortesía de Xauxa

El acreditado diario "El País", del martes 15 de agosto de 1989, de la pluma de su corresponsal en Pinto Miriam de las Heras, informó que había muerto un hombre por cornada de toro en Pinto.- Fulgencio Sanabria Martínez, de 55 años de edad, y vecino de Pinto, murió el pasado domingo (13) a consecuencia de las cornadas que le produjo un novillo durante los tradicionales encierros que se celebran en la localidad madrileña con motivo de las fiestas de Nuestra Señora de la Asunción. Fulgencio Sanabria era muy conocido y popular en el pueblo de aproximadamente 21, 000 habitantes. A su carácter extravertido unía el trabajo que le ocupaba desde que se jubiló, las rifas, y su reconocible cojera. Era muy aficionado a los toros. El domingo, primer día de encierro, Sanabria se encontraba en uno de los postes que protegen a los asistentes. Según testigos presenciales, desde allí llamó la atención de uno de los toros, que se dirigió en embestida hacia él. Sanabria no tuvo tiempo de reaccionar y fue aplastado por el animal, que le propinó dos cornadas. Trasladado al Hospital Doce de Octubre, fue intervenido quirúrgicamente. Falleció mientras le operaban. El parte médico facilitado por el centro sanitario apunta que Sanabria falleció a causa de un choque hipovolémico irrecuperable. En el encierro celebrado ayer se registraron tres contusionados de carácter leve. Hoy se celebra el tercer y último encierro de estas fiestas patronales.
Fuente:
http://elpais.com/diario/1989/08/15/madrid/619183460_850215.html