Los toros dan y quitan

VALENTE ARELLANO SALUM (1964 - 1984)

Foto cortesía del Sr. Jim Forrest

Valeroso y joven matador de toros natural de Torreón Coahuila, Méjico, que nació el 30 de agosto de 1964 y  que falleció en un accidente en motocicleta en su ciudad natal el 5 de agosto de 1984 cuando empezaba a acariciarlo la fama. Debuta en la Monumental Plaza de Toros México, D.F., el 29 de septiembre de 1982, cortando dos orejas. Su alternativa la tuvo el 4 de junio de 1984, en la Plaza de Toros Monumental de Monterrey, de manos del Pequeño Gigante del Toreo, el maestro Eloy Cavazos, en presencia de Fermín Espinosa "Armillita Chico", actuación donde cortó una oreja. Un accidente de circulación le costaría la vida el 4 de agosto de 1984, mientras conducía su motocicleta, su verdadera pasión, a toda velocidad en una calle de los suburbios de su natal Torreón, en vísperas de una presentación que tendría lugar en un festival taurino en la Ciudad de Gómez Palacio, Durango, México.  Los minutos transcurrían con tranquilidad, cerca de la medianoche del 4 de agosto de 1984, en las calles de Torreón, Coahuila. De pronto, en la oscuridad, apareció un chorro de luz zigzagueante y se escuchó un chirriante derrape de neumáticos, seguido de un impacto seco y de estrépito. Una Ninja 750 turbo se estrelló con gran velocidad, primero en la banqueta de la calle. Brutal accidente. La hermosa motocicleta, dotada de lo más sofisticado en el ramo, quedó con motor ahogado, y a unos metros, quedó, aún con vida, el cuerpo de su piloto. Se escuchaban los quejidos del infortunado, quien vestía playera deportiva, tenis y pantalón de mezclilla. Ese joven, se supo de inmediato, era Valente Arellano Salum, matador de toros y todo un orgullo lagunero. El 5 de agosto de 1984, dejó de existir victima de un estallamiento de vísceras. Se había ensañado despiadadamente el destino. Se apagó raudo este prospecto al que se le consideraba una real promesa para convertirse en un diestro que hiciera época. No alcanzó el tiempo para conseguir el pináculo en la profesión y cumplir con el deseo que fue obsesión permanente en su interior: ser figura del toreo, el mejor de todos, lo manifestaba sin ambages. Ha quedado instituido en su ciudad natal el trofeo Valente Arellano para el mejor novillero del año. (Fuente: Wikipedia)

El afamado cronista "Héctor Budar", autor del libro "Final sin Gloria", condensa la efeméride de la tragedia al referir que << El arrollador "Expreso de Torreón", como lo llamó la prensa, nació precisamente en la ciudad de Torreón, Coahuila el 30 de agosto de l964, por lo que al morir estaba por cumplir 20 años de edad. Valente Arellano apareció en el escenario taurino como un novillero fuera de serie, con un generoso valor, personalidad, buena técnica y sobretodo un gran carisma que lo ponía en contacto directo con el público. Torero variado e intuitivo con el capote, con el que exhibía un amplio repertorio de quites en desuso, al que incluyó la Valentina, vistosa suerte de su autoría. Banderillero seguro e imaginativo que hacía gala de sus facultades físicas en sus galleos. En el tercer tercio expresaba el sentimiento y colorido que tanto gusta a nuestra afición, sus faenas tenían el suspenso de lo impredecible en remates diversos y originales. Sus éxitos en plazas de los estados lo hicieron debutar en México el 26 de septiembre de 1982. Esa temporada consiguió numerosos triunfos, compartiendo aquella tercia de novilleros que formaron, él, Mejía y Belmont. Se doctoró el 3 de junio de 1984 en la Monumental de Monterrey, siendo apadrinado por Eloy Cavazos con el testimonio de Miguel Espinosa "Armillita". Después de la alternativa le esperaba un abultado calendario de fechas y la confirmación en la monumental capitalina. De ellas sólo pudo cumplir nueve antes del accidente. Estando en Torreón recibió la invitación del patronato de la feria de Gómez Palacio, Durango, para apadrinar la coronación de su reina la noche del 4 de agosto. Invitación que rehusó, por tener el compromiso de torear al día siguiente un festival en la vecina ciudad de Lerdo. Para matar el tedio antes de irse a dormir montó su motocicleta Harley Davidson 150 C.C. y se dirigió al Hotel Presidente donde lo esperaban sus amigos. Cenó ligeramente y a las 11 de la noche se retiró. Salió a toda velocidad como era su costumbre con rumbo a su domicilio. Al tomar una curva la motocicleta derrapó chocando con la guarnición de la banqueta. Por la misma velocidad, salió violentamente despedido para dar con su humanidad contra el muro. Sus amigos que venían atrás de él, lo encontraron en muy malas condiciones, sin perdida de tiempo lo subieron a un automóvil y lo llevaron al Sanatorio Español, desde donde se comunicaron con su familia. A la una de la mañana del día 5 de agosto salió el médico del quirófano con la terrible noticia que Valente había fallecido, comentando la imposibilidad de salvarlo pues la importancia de las fracturas de cráneo, columna vertebral y estallamiento de vísceras dificultó el esfuerzo de la ciencia. Fue así como prematuramente se apagó la vida de la joven promesa del toreo, que vivió de prisa y así de prisa encontró un FINAL SIN GLORIA >>

Foto cortesía de la revista taurina "En los medios" del erudito Óscar Mejía

SERAFÍN SÁNCHEZ (XXXX - 1984)

Solo para efectos ilustrativos

Chitagá (Depto de Norte de Santander), Colombia

Cortesía de JGB del Sitio Web: http://chitaga-nortedesantander.gov.co

En fecha indeterminada del mes de agosto de 1984 dejó de existir Serafín Sánchez, al lanzarse como espontáneo en la plaza de la localidad colombiana de Chitatagá. (Fuente: Don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 203).

 

Al respecto del nombre de la población de su defunción que refiere el maestro Bonifaz, debe de tratarse de un error de edición, siendo muy posiblemente el correcto el de Chitagá, Departamento de norte de Santander, en Colombia. El municipio de Chitagá se encuentra situado en la cordillera oriental sobre gigantescas arrugas, su terreno es quebrado y la cabecera municipal se encuentra rodeada de cumbres majestuosas. Chitagá significa en el dialecto Chibcha “Tras nuestra labranza”. Allí existe una famosa casa colonial ubicada en la calle 5° con el serial de la nomenclatura local, sitio predilecto del Libertador Simón Bolívar para descansar de sus viajes y correrías en pos de la libertad.

 

La otra alternativa es que se trate del poblado de Chinácota, allí mismo en el Departamento de Norte de Santander, Colombia, población del siglo XVI,  famosa por su plaza de toros. 

FRANCISCO RIVERA PÉREZ " PAQUIRRI " (1948 - 1984)

Foto cortesía del Site Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Valiente y distinguido matador de toros nacido en Zahara de los Atunes (Cádiz), el 23 de marzo de 1948, hermano menor de “José Riverita”, también torero. Su toma de alternativa, prevista para el 17 de julio de 1966 en la Monumental de Barcelona, hubo de retrasarse por resultar cogido “Paquirri” en los lances de recibo, antes de que le cediera los trastos su padrino, Antonio Bienvenida. La ceremonia tuvo lugar un mes después, el 11 de agosto, cuando en la misma plaza, Paco Camino, en presencia de Santiago Martín el Viti le cedió la muerte de “Zambullido”, de Urquijo de Federico. Confirmó el 18 de mayo de 1967 repitiendo padrino y con José Fuentes de testigo. Primero del escalafón durante varios años y mandón de la fiesta desde 1972 hasta 1980, la figura de “Paquirri” se ha visto señalada por circunstancias externas a la fiesta —su matrimonio primero con una hija de Antonio Ordóñez y, más tarde con una popular tonadillera— e internas: su muerte a causa de una brutal cornada en la plaza de Pozoblanco (Córdoba) el 26 de septiembre de 1984, toreando de capa a su segundo, “Avispado”, negro, marcado con el número 9 de la ganadería de Sayalero y Bandrés y que dio un peso a la canal de 236 kilos, y el cual le corneó profundamente en el muslo derecho con rotura de venas y arterias de vital importancia. De sus compañeros de terna, también José Cubero “Yiyo”, encontraría la muerte en las astas de un toro de nombre “Burlero”, de Marcos Nuñez.  Fue un torero de indudable profesionalidad, el que mejor soportó la presión de la fama desde el Califa “Manolete”, según afirman, cuyas principales virtudes según el tratado taurino “Los Toros” de José María Cossío justifican su altísima cotización: << El lógico producto de un pundonor sin límites, un valor a prueba de cornadas, una técnica perfecta y un dominio de todos los tercios preciso, amén de unos deseos de complacer a los públicos dignos de todo encomio". Efectivo con la espada, algo brutal con capote y muleta, gozó de alta fama por las banderillas, más interpretadas con exceso de facultades que con pureza en la reunión. Cuentan que cuando se casó el torero en segundas nupcias, una gitana amiga de la cantaora Lolita Flores, que estaba despechada porque "Paquirri" prefirió a Isabel Pantoja, le gritó enojada al torero: ¡Ojalá te coja un toro en el ruedo!... y se cumplió la maldición. Se dice en los medios taurinos que su denuedo, su entrega y su hombría a la hora de morir le harían, seguro, recibir los aplausos en el cielo de “Joselito”, “Manolete”, “Granero”, Sánchez Mejía y todos los grandes toreros muertos con grande honor en el ruedo. (Fuente: Crónica del historiador Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”.).

 

Por su parte, el célebre erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra refiere de su tragedia y de su bizarría a toda prueba que << cuando más le sonreía la vida en todas sus facetas, tanto profesionales como íntimas, habría de realizar su postrer paseíllo sobre la arena de una plaza de toros, la de la pequeña ciudad cordobesa de Pozoblanco, Francisco Rivera Pérez (Paquirri). Discurría la tarde del 26 de septiembre de 1984, cuando el toro “Avispado” del hierro de Sayalero y Bandrés, que tan solo dio en canal 236 kilos, corneó profundamente el muslo derecho del famoso espada, con rotura de venas y arterias de vital importancia. La serenidad y hombría que demostró el herido en la enfermería del coso, recogidas en impresionante documento gráfico mostrado en la televisión, contrastaron con el nerviosismo de las muchas personas que llenaron aquel recinto sanitario. Se le envía en ambulancia a Córdoba y ahí muere a primera hora de aquella misma noche, a las puertas del Hospital Militar, a cuyo quirófano llega ya sin vida. >>

LIGAS QUE MUESTRAN EN VIDEO LA MUERTE DEL “PAQUIRRI”:
http://www.youtube.com/watch?v=jqpPQ7QDufs&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=fmQOKZrI2-M&NR=1
http://www.youtube.com/watch?v=kijNyNBZ_1A&feature=related

El hermoso mausoleo del valeroso "Paquirri" en el Cementerio de San Fernando en Sevilla, España. (q.e.p.d)

FERNANDO RODRÍGUEZ CALAVIA (1950 - 1984)

Solo para efectos ilustrativos

Basílica de Nuestra Señora de los Milagros, Ágreda (Soria) España

Cortesía del Sitio Web: http://sanmigueldeescalada.spaces.live.com

El 28 de septiembre de 1984, dejó de existir el corredor Fernando Rodríguez Calavia, al ser corneado en un encierro que se celebrara en la villa soriana de Ágreda. (Fuente: Don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 203).

 

El madrileño Diario ABC del lunes 1 de octubre de 1984, participa del comportamiento de mérito heroico del corredor fallecido, al referir que fue corneado cuando intentaba hacer el quite a un compañero. << De nuevo la muerte ha hecho acto de presencia en este trágico mes de septiembre taurino durante la celebración de un encierro con el que la soriana localidad de Ágreda festejaba sus fiestas patronales en honor de San Miguel Arcángel.   Esta vez el escenario no ha sido una plaza de toros. Ni el protagonista un hombre vestido de luces. La muerte, siempre al acecho en todas las manifestaciones taurinas; no hace distingos: Su presa ha sido el mozo Fernando Rodríguez Calavia, de 34 años. Al hacer el quite a un compañero que se encontraba en apuros, consiguió sujetar por la testa a la vaca brava que acometía al caído, impidiendo que ésta le corneara. En ese momento otra res le alcanzó, empuntándole a la altura del vientre. Inmediatamente fue trasladado al centro médico del pueblo, donde se le practicó una primera cura, siendo trasladado urgentemente a la residencia sanitaria de la Seguridad Social de Soria, donde, desgraciadamente, nada pudieron hacerle por salvarle la vida. Las autoridades locales, a petición del vecindario, han suspendido los festejos programados en señal de duelo" Nota de L.G.

WÁLTER ANGULO (XXXX - 1984)

 

Solo para efectos ilustrativos

Templo Colonial en la Ciudad de Nicoya, Guanacaste, Costa Rica

Cortesía del Sitio Web: http://www.nicoyapeninsula.com/nicoya/

Fue un extraordinario montador de toros liberiano. El más grande, dicen algunos que nunca vieron a Camilo Reyes, su coterráneo. Ambos fueron famosos, cada uno en su tiempo. El viento llevó sus nombres a lo largo y ancho de la pampa costarricense. Un día 5 de febrero de 1984, el admirado Wálter Angulo llegó a Nicoya seguro, sonriente, dispuesto a ensanchar su fama. Las fiestas en la Ciudad Colonial estaban en lo mejor. Wálter viajó desde Liberia (cabecera de la provincia de Guanacaste en Costa Rica) para encaramar su suerte en “El Puñalito”. Era un toro menos famoso que él, pero toro al fin. Y sucedió lo peor. Toda la gente lo vio. La bestia le destrozó el rostro con los cuernos y puso fin a su vida.

Fuente:

Don Ufrán García/ Un Montador/ Revista SoHo, Costa Rica./ Grupo Nación GN, S. A.

http://www.revistasoho.co.cr/contenido/articles/569/2/Cero-Miedo/Paacuteginas2.html

JORGE BERMÚDEZ (XXXX - 1984)

Solo para efectos ilustrativos
“Charging bull”
Famosa escultura en bronce y acero del artista Siciliano
Arturo Di Modica

Reseña el historiógrafo taurino Rafael Gómez Lozano (Dientefino), con apoyo en el Anuario Taurino de 1984 del Diario “La Afición”, que el día 15 de junio de ese año, activa anduvo la parca, se suicidó de un balazo el licenciado Jorge Bermúdez, el inventor del toro mecánico. Las causas de su decisión se ignoran. El referido toro al que hace referencia el  autor del anuario, Sr. Guillermo Salas, no es ese que usan para que la gente se sostenga encima de el, mientras hace toda suerte de movimientos bruscos, sino que se trata de una especie de robot animado, incluso en la revista "Impacto", en su oportunidad, le hicieron una entrevista al Lic. Bermúdez sobre este invento.

Por su parte, Don Luis Ruiz Quiroz, el afamado cronista taurino que publica sus efemérides en la página virtual en la Internet llamada "Campo Bravo-México" de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, consigna que: El 07 de Junio de 1984, muere en México el creador del toro mecánico Jorge Bermúdez.

YOLANDA RODRÍGUEZ SAN MARTÍN << LA PICHI >> (1965 - 1984)

Solo para efectos ilustrativos
Catedral de la Ciudad de Puebla de los Ángeles, Edo de Puebla, en México
http://www.mexicomaxico.org/Puebla/intromax.htm

El historiógrafo taurino Rafael Gómez Lozano (Dientefino) me comenta, con información del Anuario Taurino de 1984 del diario “La Afición”, que el sábado 3 de noviembre de 1984, en Puebla, México, fue asesinada la primera novillera poblana  Yolanda Rodríguez San Martín (La Pichi),  a los 19 años de edad.

Cita el escritor e historiador taurino Héctor Budar Martínez en su libro "Final sin Gloria-Doscientos años de historia", pag 224, que, el 3 de noviembre de 1984, la novillera poblana Yolanda Rodríguez San Martín, "La pichi", gran amiga del matador de toros Gabriel Franzoni Ávila, fue asesinada a tiros, quedando en la impunidad el artero crimen. "La Pichi", fue una torera valiente, guapa y de buenos principios contaba al morir 19 años de edad, nació el 19 de febrero de 1965. El homicida que le propinó este final sin gloria, no solo la mató físicamente, también destruyó la felicidad de una familia decente y honrada.

Cita el periódico "El Popular", del 4 de mayo de 2017, dentro de una editorial de nombre: ¡Suerte Maja!, dedicado a la matadora de toros poblana Karla de los Ángeles, comentan, que, sólo dos toreras ha tenido Puebla; la primera (novillera) fue Yolanda Rodríguez "Pichi", que debutó de luces a los 15 años en Huamantla, Tlaxcala, en 1980 y que fue asesinada en 1984, a los 19 años de edad. 
Fuente:
http://www.elpopular.mx/puro-deporte/suerte-maja/

DANIEL VILCHES (XXXX - 1984)

Cortesía de
http://torerosmexicanos.blogspot.com

Cuenta don Rafael Gómez Lozano (Dientefino), el historiógrafo taurino, que se recuerda haber leído que Daniel Vilches (novillero) fue asesinado 27 de octubre de 1984. Este joven novillero mexicano actuó en la Plaza México, el 2 de noviembre de 1969, para despachar un encierro de la ganadería de Santoyo en unión de Rodrigo Viteri y Jaime Rivero “el Húngaro” (quien falleció también violentamente pero en forma accidental el 28 de junio de 1981, al explotar una caldera cuando el infortunado espada se encontraba en una sauna en la capital mexicana).

A mayor abundamiento sobre su rodaje taurino y su tragedia, me comenta don Rafael en su amable carta, que en el libro: Plaza México: Historia de una cincuentona Monumental, de Daniel Medina de la Serna, Tomo 2, Páginas 448 y 449, refieren que: "Daniel Vilches, del que se hablaba que estaba listo para la alternativa (se refieren para la temporada de 1968), inició su participación (5a) haciendo una gran faena al novillo Madroño que la gente no le agradeció, o no acabó de entender; luego (11a) estuvo muy bien en uno y mal en el otro; en su tercera novillada (16a), algunos lo vieron sobrado de recursos para andar todavía en las "fuerzas inferiores", pero él inexplicablemente, no se animó a recibir el doctorado, cuando a otros no se lo dicen dos veces. En 1971 viajó a España y sólo toreó una fecha, el 16 de mayo, en Valencia y alternando con Curro Fuentes y Julio Robles; "su labor -apunta Cossío-, francamente acertada, fue premiada con una vuelta al ruedo tras estoquear a su primer novillo". Tras esta aventura ultramarina se retiró de los ruedos para reaparecer, desentrenado y un tanto metido en carnes, en León, su tierra, con relativo buen éxito; mas tarde se fue a radicar a San Diego de la Unión donde el 27 de octubre de 1984 fue asesinado en los separos preventivos de la policía municipal. Triste y oscuro fin de un torero de arte, tocado del divino don del temple, que en la Plaza México no fue valorado con toda justicia."

Cortesía de
http://torerosmexicanos.blogspot.com

GUILLERMO LAGUNA (XXXX - 1984)

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Obra del excelso pintor y grabador madrileño

Vicente Arnás Lozano

Refiere el afamado historiógrafo taurino, don Luis Ruiz Quiroz, en sus leídas efemérides que publican en la página de Internet “Campo Bravo-México”, de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL), que el 13 de mayo de 1984 muere en Guadalajara, Jalisco, México, el picador Guillermo Laguna, a consecuencia de quemaduras sufridas días antes en San Luis Potosí.

 

MÁXIMO COMERÓN (1910 - 1984)

El 10 de marzo de 2014, tuve el agrado de recibir una amable carta del docto periodista e historiador, don Juan Tomás Muñoz Garzón, quien me dice: Me he dado cuenta que en las tragedias taurinas de 1984 no está incluida la muerte de un anciano en el Carnaval de Ciudad Rodrigo. Por si fuera de su interés, le remito la reseña que publicó el diario El País.

"Un anciano de 74 años, Máximo Comerón, murió ayer (6 de marzo de 1984) como consecuencia de las heridas que le produjo un toro durante el último encierro de los carnavales de Ciudad Rodrigo (Salamanca). El anciano, natural de la localidad salmantina de Lumbrales, vivía acogido en la residencia de San José de Ciudad Rodrigo. Máximo Comerón presenciaba el encierro cuando fue alcanzado por uno de los novillos. Aunque se intentó trasladarle a Salamanca el anciano falleció en el trayecto."

Fuente:
Diario "El País"
MARIA DEL MAR ROSELL, Salamanca 7 MAR 1984
Anciano muerto por un toro en el carnaval de Ciudad Rodrigo
Archivado en: Carnavales Cogidas Encierros taurinos Ciudad Rodrigo Provincia Salamanca
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FELIX PECELLIN CAÑIZARES (1945 - 1984)

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Obra del reconocido pintor español José Puente (1928-2002)

Refieren en el sitio taurino en Internet "Mediaveronica.com", sección efemérides, que un 17 de septiembre de 1984, fallece en Valladolid de un infarto de miocardio, cuando se quitaba en el hotel el traje de torear el banderillero sevillano FELIX PECELLIN CAÑIZARES. Esta tarde habían actuado Sebastián Palomo Linares, Pedro Gutiérrez Moya “Niño de la Capea” y Juan Antonio Ruiz “Espartaco” a cuyas órdenes actuaba. Contaba con 34 años de edad.

Rafael Moreno, el brillante editorialista del diario ABC de Sevilla, escribió el jueves 20 de septiembre de 1984, esta hermosa y sentida editorial que transcribo, dedicada a: Félix Pecellín Cañizares, torero, banderillero de la cuadrilla de Espartaco, que murió el lunes 17 apenas finalizada la corrida en la que había tomado parte en la plaza de Valladolid. Su corazón, otro corazón de torero, se cansó de latir, no pudo más y se rompió en mil pedazos. Cansado de soportar mil sobresaltos, llegó a su límite y se paró. No cayó en la arena, pero si cayó por la fiesta, por su afición más grande, por ese dichoso y bendito veneno que subyuga sin remedio a todo el que siente esta afición. Félix no conoció la gloria grande del toreo. De novillero había toreado poco y sin suerte. Aprendió la profesión de mecánico, en la que se desenvolvía con soltura. Pero no era eso, para él no era suficiente. Quería formar parte de la fiesta de los toros como fuera, porque eso era lo que le pedían sus sentimientos. Se hizo banderillero y anduvo suelto toreando aquí y allá para buscarse un sitio. Este año, por fin, logró colocarse de tercero con un torero importante. Esa era su máxima aspiración, su trocito de gloria, una parte pequeña, pero con la que él, torero por fin, se sentía feliz. Y vino el aviso, el mal aviso de esa cornada que no se ve y que va directa al corazón. Fue sobre el mes de marzo, apenas había logrado empezar a ver sus ilusiones hechas realidad. Los médicos le dijeron que lo dejara, que dejara el toro, porque su corazón no podría soportarlo. ¡Pero cualquiera se va de aquí, de este mundillo que sabe a muerte y a gloria! Félix tampoco se fue; al menos por su voluntad. Se fue con las taleguillas puestas, sefue al finalizar la corrida, ya de vuelta en la pensión, cuando la plaza se había vaciado y no quedaba nadie para decirle adiós. Es el sino de los toreros de plata, que ni para irse arman ruido para no quitarle la gloria a los matadores. "Apenas había subido a la habitación -nos contaba un compañero- le pidió a Paco, el chofer, que le ayudara a quitarse la chaquetilla. De pronto Paco comenzó a gritar: ¡Félix!, ¡Félix! Acudimos todos, pero ya era tarde. Manolo Luque, que sabía su dolencia, buscó entre las cosas de Félix la pastilla de cafenidrina que siempre llevaba encima. La encontró y se la introdujo como pudo. Pero ya era tarde. Estaba muerto". Y en silencio, sin grandes despliegues, sólo entre amigos y compañeros. Félix fue trasladado a Sevilla. Llegó la mañana del martes, a las nueve. Hasta las diez y media del miércoles no pudieron enterrarle. Apenas contaba treinta y nueve años y tenía dos hijos. La menor de dos meses. Todas, todas sus ilusiones se vieron rotas en Valladolid por una de esas cornadas que no perdonan y que ni siquiera dan los toros en tardes de palmas y esperanzas, retos y orgullos. Ni siquiera eso. La cornada fue en silencio, sin testigos, en el cuarto de una fonda. Fue la cornada de una afición, la suya por los toros, que le impidió alejarse a tiempo, cuando todos se lo aconsejaban, de esta profesión. Rafael MORENO.

FÉLIX PITILLAS (1927 - 1984)

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Lerín (Navarra). Parroquia de la Asunción.
Foto de don Alberto Villaverde. (1984)

El acreditado diario español "El País", del lunes 20 de agosto de 1984, informó que un camionero de 57 años de edad, de nombre Félix Pitillas, resultó muerto en la tarde del sábado en el encierro de novillos celebrado en Lerín (Navarra) con motivo de sus fiestas patronales. Ésta es la primera víctima mortal en festejos de este tipo ocurrida en Navarra, España, durante el presente año. Félix Pitillas, soltero, vecino de Pamplona y natural de Lerín, se encontraba junto al vallado que delimita el recorrido de los astados cuando uno de ellos lo enganchó. Tras cornearlo en repetidas ocasiones, lo lanzó al aire para, de nuevo en el suelo, empitonarlo en órganos genitales, muslo y vientre. Trasladado al hospital de Estella, Félix Pitillas ingresó ya cadáver. Presentaba, junto a las numerosas heridas producidas por asta, traumatismo craneal a causa de la caída al suelo.
Fuente:
http://elpais.com/diario/1984/08/20/espana/461800812_850215.html