Los toros dan y quitan

LUIS SEGURA SUERO (1938 - 1975)

Luis Segura nació en Madrid el 7 de junio de 1938 y fue muerto en Valdemorillo (Madrid) el 16 de febrero de 1975. Debutó el día 17 de julio de 1955 en la madrileña plaza de Vista Alegre, paso previo a su presentación oficial en las arenas de la Monumental de Las Ventas, que tuvo lugar el 24 de marzo de 1957. En esa misma catedral ilustre tomó la alternativa el día de San Isidro de 1958, apadrinado por Rafael Ortega Domínguez, quien le cedió los trastos con los que habría de lidiar y estoquear al toro “Elegido”, perteneciente a la ganadería de don Fermín Bohórquez. El diestro Antonio Chenel Alvadalejo, paisano de Luis Segura, hizo las veces de testigo.

 

Luis Segura fue uno de los más grandes toreros de Madrid. El diestro de Usera tenía arte para dar y tomar. Algunos dijeron que era amanerado. Algunos, que se consagró tan sólo por un quite. Otros, que fue una moda pasajera. Luis Segura toreaba con arte, elegancia -tan madrileña-, pureza y verdad. Luis Segura toreaba con la finura clásica de los toreros de Madrid. Buenas maneras, que no amaneramiento. Por chicuelinas quitó como el mejor. Nunca fue, como envidiosos y frustrados han querido mostrarlo, una moda pasajera. Su forma de vida romántica le llevó lejos de aquí. A las Américas.
Volvió Luis Segura, vencido, en 1974, con su mismo toreo clásico. Vuelta imposible que le costó la muerte en un infausto festival en el serrano Valdemorillo. Había regresado un torero olvidado, ajeno a las modas. Y un infarto cruel acabó con él.
 
Luis Segura, el torero grande del barrio de Usera, abrió la puerta de Las Ventas un lejano mayo de 1959. Rafael Ortega, el torero de la isla de San Fernando, y Joaquín Bernadó, le acompañaron en tarde memorable. Pasa la vida, pasan los años, calladamente se va la juventud. El toreo de Luis Segura queda.

 

Luis era el hermano mayor del también matador  Manolo Segura, “El León de Málaga”, ambos hermanos  han sido destacados por el escritor Vincent Kehoe en sus libros. Luis figuró tanto en España como en México (donde toreo una veintena de corridas)  a través de los años y, en definitiva, murió en la plaza de toros como un triunfador, no de una cogida, pero si de un fatal ataque al corazón en el curso de la acción. Por su parte  Manolo, más sano y longevo, ha sido honrado meritoriamente en vida en su tierra, al conferirle su nombre, a la Puerta Grande de la Plaza de Toros de la Malagueta. 

HÉCTOR ALBERIZ VILLAMOLINA " EL CHANO " (1936 - 1975)

De la hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)
Extraída del libro "Colombia, tierra de toros" de Alberto Lopera "Loperita"

El 3 de julio de 1975, en Madrid, Héctor Villa (el Chano) es arrollado y muerto por un turismo. (Fuente: Hemeroteca del Diario ABC de Madrid del 9 de noviembre de 1976).

 

El Web-Site: “Historia del Torero”/ (http://www.historiadeltorero.com), refiere que HÉCTOR ALBERIZ VILLAMOLINA, fue un << matador de toros nacido en Pereira Risaralda (Colombia) el 8 de agosto de 1936. Su nombre de pila no se presta a plantarse tal apodo. Y además, es usurpado, porque lo han llevado otros antes que él y a ellos pertenece. No le es aplicable el apodo, pero sí el refrán que dice: < Porque poco seso se necesita para tomar la alternativa sin haber comido ni bebido el oficio>. ¿Cómo curar el tropezón? Este Héctor es colombiano, y la primera noticia que tuvimos de su existencia fue la de enterarnos de haber recibido la alternativa en Montoro (Córdoba) el 8 de octubre de 1967, concedida por (el Inclusero) y actuando (el Brujo) de segundo matador. Del conde de Ruiseñada fue el ganado que en tal corrida se lidió. A pesar del poco tiempo transcurrido desde su doctorado (!), estamos seguros de que la inmensa mayoría de los aficionados ignoran la existencia de este torero. En la madrugada del 9 de julio de 1975 fue atropellado por un turismo en la calle Padre Damián, de Madrid, y resultó con tan graves lesiones que ingresó cadáver en el centro sanitario al que, sin pérdida de tiempo, fue trasladado. Tal fue el trágico fin de este voluntarioso diestro colombiano. "  

Cita el escritor e historiador Héctor Budar en su obra "Final sin Gloria (Doscientos años de historia)" de Héctor Villa "El Chano".- El nombre de pila de este matador de toros colombiano, nacido en la ciudad de Pereira fue: Héctor Alberiz Villamolina, vio la luz primera el 8 de agosto de 1936.
El 3 de septiembre de 1961, triunfa con salida a hombros de la plaza Santa María de Bogotá, Colombia, alternando con los mexicanos Jesús Silva "El Potosino" y Juan Antonio Silveti, quienes resultaron heridos.
Le repiten en el mismo coso el siguiente día 17 del mismo mes y gana la oreja de oro, trofeo que disputaban con él, José Díaz "Marqueño", "El Potosino" y Rafael Palacios. Torea en ruedos de Venezuela y Panamá y llega a España en febrero de 1963 para intervenir en la temporada. El 14 de abril se presenta en la plaza Vista Alegre de Carabanchel, Madrid, para estoquear un encierro de Escudero Calvo, siendo ovacionado en los tres tercios. En 1967 toma parte en seis novilladas en España y al término de la campaña, el 8 de octubre toma la alternativa en Montoro, Córdoba, de manos de Gregorio Tébar "El Inclusero", quien en presencia de Juan Cabello "El Brujo" le cede la muerte del primer toro del Conde de Ruiseñada, del que le conceden las dos orejas y rabo, habiendo cosechado los mismos trofeos en el toro que cerró plaza.
El 20 de abril de 1969 resultó herido en Brozas, Cáceres, por un toro de Cristina Terry, en la tarde triunfal donde cortó 4 orejas y un rabo. El 31 de agosto es nuevamente herido en Cella, Teruel. En 1972 interviene en España por última vez en una corrida de toros. En la madrugada del 9 de julio de 1975 fue atropellado por un automóvil en la calle de Padre Damián, de Madrid, resultando con tan graves lesiones que ingresó muerto al centro hospitalario, al que sin pérdida de tiempo fue trasladado. Este fue el FINAL SIN GLORIA de este valiente diestro colombiano.

GREGORIO GÓRRIZ SARASA (1935 - 1975)

Corredor nato del encierro, natural del Lete y vecino de Arazuri (Navarra) de 40 años de edad y profesor de atletismo de la Universidad de Navarra, fallecido el 9 de julio de 1975,  tras recibir tres cornadas en los festejos de San Fermín  del toro "Navarrico" de la dehesa de Don Francisco Javier Osborne, en el callejón de entrada a la Plaza de Toros.

 

Sufrió las cornadas cuando se encontraba caído en un montón formado a la entrada del coso. "Me voy al encierro. Vendré a la hora de comer", le dijo a su madre antes de salir en bicicleta con unos amigos hasta Pamplona. Fue uno de los pioneros del atletismo en Navarra, especializado en los 10,000 metros planos, y protagonista, sin pretenderlo, de la película "La Trastienda". En los "Sanfermines" de 1975 se rodó en Pamplona "La Trastienda", película estrenada pocos meses después de muerto Franco.

 

El erudito Taurino, Juan José de Bonifaz Ybarra, le cita en su obra "Víctimas de la Fiesta" al referir que, << el tradicional encierro de Pamplona continúa cobrando su trágica contribución de vidas humanas. El 9 de julio de 1975 caía el veterano corredor Gregorio Górriz Sarasa, al ser alcanzado por el toro "Navarrico", de la vacada de Francisco Javier Osborne, de capa colorada. La víctima, de sobresalientes condiciones físicas, había sido corredor de atletismo en pruebas de fondo y entrenador de tales disciplinas en la Universidad de Navarra. "

VICENTA FERRERES DOMÉNECH (1892 - 1975)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza Mayor de San Mateo (Castellón) España

Cortesía de José Goncalves/ http://es.wikipedia.org

El sábado 6 de septiembre de 1975, doña Vicenta Ferreres Doménech de 83 años natural de Chert (ó Xert en valenciano), es corneada y muerta por un toro en San Mateo (Castellón).  Fuente: http://juliansegarra.webatu.com

ANTONIO MEJÍAS BIENVENIDA (1922 - 1975)

Antonio Bienvenida y el erudito taurino don José María de Cossío

El más famoso y con mayor número de años en activo de los descendientes de Manuel Mejías Rapela. Nació el 25 de junio de 1922 en Caracas (Venezuela) y tomó la alternativa en Madrid, el 9 de abril de 1942, mano a mano con Pepe Bienvenida y toros de Miura. Don José María de Cossío describe así el toreo de don Antonio: "Busca su puesto en la aparente ligereza sevillana, pero con un matiz de melancolía que no llega al patetismo. Esta negativa a conducir su arte por los escapes que pudiéramos llamar románticos del arte de torear caracteriza su toreo y le da pleno derecho a la consideración de clásico, de maestro clásico de su arte". De ello dio fe en las más de 800 corridas toreadas y en los más de 1.600 toros que cayeron bajo su espada. El 16 de junio de 1960 intentó la hazaña de matar 12 toros de distintas ganaderías, seis por la tarde y seis en corrida nocturna, viéndose obligado a desistir después de que doblara el noveno. Se retiró definitivamente en la plaza madrileña de Vista Alegre, el 5 de octubre de 1974. Tentando unas vaquillas en la finca “Puerta Verde”, de Amelia Pérez-Tabernero, sita en San Lorenzo de El Escorial (Madrid), el 5 de octubre de 1975, una de ellas, de nombre “Conocida”, de pelo negro, nº 7, con unos 300 kilos de peso, se quedó pegada a la puerta de salida, y cuando se abrió de nuevo para soltar a la siguiente, regresó a la placita, con tan mala fortuna que no la vio el diestro, que estaba de espaldas. Hizo la infausta por él y sufrió una aparatosa voltereta, que le produjo lesiones irreversibles en las vértebras cervicales a consecuencia de las cuales falleció el 7 de noviembre de 1975. (Fuente: Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”)

Al respecto de su inesperada muerte, el erudito Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere que << lejos de una repleta plaza de toros en tarde de sol y feria, habría de encontrar un insospechado y trágico fin el veterano maestro Antonio Mejías Jiménez, quien, al igual que sus familiares, honró el apodo de “Bienvenida”. Retirado definitivamente de la arriesgada aventura torera, en la que siempre ocupó un puesto relevante, el 5 de octubre de 1974 en el coso madrileño de Vista Alegre, parecía haberse alejado, de por vida, del peligro de las cornadas. En la mañana del 4 de octubre de 1975 se desplaza, en unión de su hermano Ángel Luis y de su sobrino Miguel – quien por entonces soñaba reverdecer las viejas glorias taurinas de su linaje- , a la finca que en el término municipal de El Escorial posee la ganadera Amelia Pérez-Tabernero. Allí torea unas vaquillas impartiendo su postrera lección magistral , cuando una de ellas, “Conocida”, retorna a la placita de tienta, al ser su puerta abierta para dar salida a la siguiente res, y embiste por la espalda a Antonio, que no la ha visto, y lo lanza al aire, con tan mala fortuna que al caer en mala posición se producen irreparables lesiones en las vértebras, que ocasionaron el fallecimiento del antiguo espada en la tarde del siguiente día 7 de octubre de 1975 en la Residencia Sanitaria de La Paz, de Madrid. Un monumento instalado cerca de la puerta grande del madrileño coso de Las Ventas, por la que tantas ocasiones salió en vida y una vez muerto, recordarán a las generaciones venideras las calidades, profesionales y humanas, de esta gloria de la torería. "

El padre de la afamada vaquilla asesina de nombre "Conocida" que causó la muerte del inolvidable diestro Antonio Bienvenida el 7 de noviembre de 1975 se llamaba "Navajito", un encastado y noble toro negro de Amelia Pérez Tabernero, lidiado e indultado en Segovia el 29 de junio de 1968.
Fuente:
http://aportagayola.wordpress.com/el-toro/toros-famosos/

DOMINGO GONZÁLEZ LUCAS " DOMINGUÍN " (1920 - 1975)

Domingo Dominguín ( el que recibe al centro)  sorteando. San Fermin´50 (© Inge Morath Foundation)
Cortesía del Sitio Web: A paso de Banderillas/ http://www.feriadeltoro.net

Refiere el Sevillano Diario ABC del 22 de noviembre de 1977, que << hace un par de años (se refieren al año de 1975), en Guayaquil Ecuador, se pegó un tiro en la cabeza Domingo (Dominguín), un gran señor del mundo de los toros, todo un intelectual, seguramente el torero con más amor por la cultura que ha existido después de Ignacio Sánchez Mejías. "

El 13 de julio de 2008, el eximio cronista Benjamín H. Montanari, escribe una brillante editorial para el diario “El Almería”, titulada: “Los Dominguín, sangre almeriense”, donde refiere que la bellísima pelotari gitana, natural de Tíjola, Gracia Lucas Lorente, casó con un torero de nombre Domingo González apodado “Dominguín”. De ellos nacieron cinco hijos, “Los González Lucas”. A los varones les pusieron el nombre de: Domingo, Pepe y Luis Miguel, estirpe de la saga Dominguín. Antonio Ordóñez se casó con Carmen Dominguín, hermana de los tres toreros, siendo Domingo el apoderado de su cuñado. Domingo murió en el año 1975 en Guayaquil, en Ecuador. Dicen que por las relaciones con una periodista colombiana que le forzó a pegarse un tiro en el corazón. Otros más cercanos refieren que lo mataron por su relación con la ex-mujer del gobernador del Valle del Cauca. -Nadie se pega dos tiros en el pecho-. Así se las juegan por allá.

En la hemeroteca del 30 de junio de 2007 del Diario Tribuna de Salamanca (Editorial de don Paco Cañamero) refiere sobre la llegada de Domingo “Dominguín” al Ecuador, donde  se instaló en la finca ganadera de Santa Mónica, al lado de Cayambe, la hermosa ciudad que es la tierra de las flores, la música y la nieve, donde permaneció como eficaz mayoral e improvisado picador de muchos toreros españoles cuando actuaban en Ecuador o Cayambe. Había transcurrido una década desde que emigró, cuando un genial taurino español se fue a vivir allí. Se trataba de Domingo Dominguín (hermano de Luis Miguel y suegro de Curro Vázquez) cuando rompió con todo se marchó a esa tierra donde fundó la ganadería de ‘Aracataca’ y llevó como hombre de confianza (con todos los poderes) al salmantino Manolo Cerezo.  Pocos años duró la relación entre Cerezo y Domingo “Dominguín”, pues un día que toreaba su yerno Curro Vázquez, en Cayambe, Manolo acompañó a Curro como hombre de confianza dejando a su suegro en el hotel, con la disculpa que enseguida iría para allá, pero nunca llegó a la plaza y al regresar de la corrida, Curro y Cerezo, desazonados, encontraron el cuerpo de Domingo Dominguín, que se había pegado un tiro en la cabeza.  

Refiere don Rafael Gómez Lozano (Dientefino) haber leído que DOMINGO GONZÁLEZ LUCAS (DOMINGUÍN) nace en Madrid, España el 10 de junio de 1920.

El guionista y director de cine Joaquín Jordá cuenta:
«La historia de los Dominguín da para varios libros. Tres hermanos, a cual más distinto. Tres críos toledanos que comienzan a torear en la primera posguerra, en los años más duros. Una cuadrilla de niños toreros explotados por su padre, padre y patrón, hasta que se independizan.» Yo fui amigo íntimo de Domingo, el mayor. Domingo era comunista y Luis Miguel era un asiduo de El Pardo y las cacerías de Franco, pero respaldaba a su hermano en todo, porque estaba fascinado por él. Domingo decía que entró en el PC por las injusticias que había vivido de pequeño y por el recuerdo de la Guerra Civil. Y por excentricidad, y por ganas de llevar la contraria. En una entrevista en Dígame le preguntaron por sus santos de cabecera y dijo: "San Marx, san Lenin y san Stalin". Luis Miguel tenía audiencia directa con Carrero Blanco, que más de una vez le hizo alguna advertencia sobre Domingo. En una cacería, Franco le preguntó: "Dígame, Dominguín, ¿quién es el comunista de los tres?". Y Luis Miguel le contesta: "Los tres, mi general, los tres". Tras su ruptura con el partido, Domingo acabó en Suramérica, pasando armas para la guerrilla venezolana. Hubo una delación y se suicidó, entre otras cosas, para que no le pillaran. En cuanto a Pepe, nunca llegó a ser un mito público, como Luis Miguel, ni un mito secreto, como Domingo. Estaba muy enamorado de su mujer, la actriz María Rosa Salgado, y siempre se mantuvo en un segundo plano, centrado en su vida familiar. »Como torero, Domingo era castellano en el peor sentido de la palabra: un estoqueador certero y directo, sin vuelos. Pepe era un buen banderillero, y Luis Miguel era un completo, pero al principio tuvo que pechar con la hostilidad de los aficionados, que le acusaban de haber llevado a la muerte a Manolete en aquel famoso mano a mano que acabó con su cogida: el torero joven, descollante, enfrentado al torero mayor, al que le fallan las fuerzas. Otro mito clásico, ¿no? Y también, probablemente, una exageración. Pero desde principios de siglo, los toros en España habían sido un mundo de enfrentamientos acérrimos, de estar con uno o con otro: una cadena que enfrentaba a Joselito con Belmonte, a Manolete con Arruza, a Dominguín con Manolete, y, a finales de los cincuenta, a Ordóñez con Dominguín en aquel "verano peligroso" que relató Hemingway. Historias españolas. Españolísimas».
Pere Portabella: «El mundo de los Dominguín era absolutamente violento. Era un clan, un clan con sentimiento de tribu. Había un vínculo fortísimo entre los tres hermanos: Domingo, Luis Miguel y Pepe. El vínculo de la lucha por la vida, de la supervivencia. Poco a poco fueron contándome cosas de su infancia y adolescencia. Cosas terribles, escalofriantes. Venían de la pobreza más absoluta y fueron explotados por su padre, el viejo Dominguín, que era un torero mediocre y descubrió que en sus hijos tenía un filón. Pero nadie podía faltar a su padre en su presencia. Ni a nadie de la familia. Eran ellos contra el mundo. Parecían italianos de película. Más que eso: personajes de western. Yo me los imaginaba perfectamente entre los pioneros americanos, mitad héroes mitad canallas, capaces de llevarse por delante lo que hiciera falta para defender aquel territorio que les había costado tanto conquistar. »Un día estaba yo con el trío en la Cervecería Alemana, su sede. La madre, la señora Gracia, un personaje que daría para un libro entero, vivía muy cerca de allí. Estamos sentados en una mesa Domingo, Luis Miguel, Pepe y yo. Hablando y riendo, tomando finos. Entonces veo que Luis Miguel le hace un pequeño gesto con la cabeza a Pepe. Un gesto casi imperceptible. Acaban de entrar en la cervecería los tres Lozano. El clan de los Lozano. Era una familia rival, de toreros y empresarios. Domingo también era empresario y había una lucha muy fuerte por el control de las plazas de toros. Él tenía tres plazas: la de Vistalegre, la de Cuenca y la de Pontevedra. »Luis Miguel hace ese gesto y Pepe se levanta y va hacia ellos. Pepe era el más fuerte de los tres, una bestia. Fue directo hacia el jefe de los Lozano y sin mediar palabra le soltó un puñetazo que, literalmente, le rompió la cara. Le partió la mandíbula, lo dejó tirado en el suelo. No era un puñetazo de advertencia. Era un puñetazo para poner fin a algo. Un puñetazo definitivo. La gente comenzó a gritar, hubo el consabido alboroto… Los otros dos Lozano recogieron al caído y, sin decir nada, se retiraron. Yo me quedé helado. Le pregunté a Luis Miguel. "Nada, no te preocupes, asuntos nuestros. Cosas del toro". Volvió Pepe y siguieron hablando y bebiendo como si no hubiera pasado nada. Asunto zanjado, fuera lo que fuera.
»Yo he conocido a muchas personas en mi vida. Unos cuantos valientes y muchísimos cobardes, pero los Dominguín eran de otro palo. Estaban más allá de la valentía. No tenían miedo a nada ni a nadie porque no sabían lo que era el miedo. Desde pequeños habían ido a por todas, y en algún momento debieron decidir, si es que eso se decide, que a ellos no iba a toserles nadie. Se encaraban con quien hiciera falta. Cualquiera hubiera podido pensar que era pura chulería, puro machismo. No. En una pelea se ve inmediatamente quién es el chulo. El chulo es el que se pavonea, el que amenaza, el que habla demasiado. Ellos no hablaban. Entraban por derecho. »Otra vez estábamos en un bar y alguien empezó a hablar mal de Luis Miguel sin darse cuenta de que Domingo y yo estábamos al lado, en la barra. Domingo fue hacia aquel tipo y le bastó con mirarle. No le amenazó, simplemente se encaró con él. No he vuelto a ver una mirada como aquella en toda mi vida. Y el otro, que era un gigante y podía haberle matado, se deshizo en excusas y arrió velas. »Había un fatalismo muy español detrás de todo aquello. Domingo se suicidó y no le extrañó a nadie, a nadie que le conociera. Hablaba del suicidio con absoluta tranquilidad. "A partir de cierta edad hay que quitarse de en medio", decía. Y así lo hizo. Cuando consideró que su vida estaba acabada, que ya no valía la pena vivirla, se pegó un tiro.
»Quizás Luis Miguel podía parecer el más chulo de los tres. Era el más guapo, el más triunfador, el que había llegado más lejos. Pero también iba más allá de la chulería. Cuando decía que era el número uno, cuando lo proclamaba levantando el dedo en las corridas, era un convencimiento absoluto. Era la constatación de un hecho, y punto».
Fuente:
http://loqueyotediga.net/files/CapituloVI.htm


Cita el acreditado cronista coetáneo, don Héctor Budar que: Domingo González Lucas, nombre de pila de este torero que fue conocido en el planeta taurino como Domingo Dominguín, nombre y apodo que heredó de su padre Domingo González Mateos, matador de toros, que a su retiro fue apoderado, empresario e importante hombre de negocios taurinos y padre del mencionado Domingo, Pepe, y Luis Miguel quienes fueron conocidos como los “Dominguín”, los tres matadores de toros. El referido domingo hijo, nació en la ciudad de Madrid el 10 de Junio de 1920, aunque creció en el ambiente de toros y toreros, su primer deseo fue el estudio de una carrera profesional, cuando su padre aún toreaba y alternaba sus actividades con las de empresario, confiándole a su hijo algunos proyectos de su empresa, porque el joven se fue adentrando a esa atmosfera de la que fue cobrando pasión. Así que guardó los libros y con 19 años se viste por primera vez de torero, haciendo su debut en el año de 1939 en la plaza de Linares, el primero de septiembre de 1940 se presenta en Madrid alternando con su hermano Pepe y Mariano Rodríguez con novillos de Arturo Sánchez Cobaleda. Tomó la alternativa en Barcelona el 7 de junio de 1942 con el apadrinamiento de Joaquín Rodríguez “Cagancho” y el testimonio de Emiliano de la Casa, “Morenito de Talavera” con toros de Domingo Ortega. Confirma su alternativa catalana en Madrid el 25 de junio del mismo año, cediéndole los trastos Nicanor Villata, nuevamente testimoniando el acto “Morenito de Talavera” se lidiaron tres toros de Charro, dos de Marzal y uno de Villagodio. Domingo no fue un torero arrollador, pero si un gran conocedor de toros, su mejor cualidad era el oficio con la espada. La falta de atractivo le impedía tener mayor rodaje profesional, más bien entraba en los carteles que su padre organizaba acompañando a sus hermanos, Pepe y Luis Miguel. Domingo en el corto tiempo que actuó como matador de toros, fue duramente castigado. Los percances o quizá porque u idea no era ser torero, fue perdiendo interés y se inclinó con mayor atención a los negocios de la empresa promotora desarrollando un gran talento en el apoderamiento de sus hermanos, cuando Luis Miguel era la gran figura proclamándose "El Número Uno". Sus negocios tuvieron gran arraigo sobre rodo en Sudamérica donde organizaba las más importantes ferias de Venezuela, Colombia, Perú y Ecuador. Este torero si bien no fue un gran profesional que se le recuerde por sus virtudes en los ruedos, en cambio su inteligencia, su habilidad y su capacidad para manejar el gran aparato empresarial internacional queda de manifiesto en la administración que sus hermanos Luis Miguel compró la plaza de Quito, Ecuador por lo que Domingo decidió radicarse en esa ciudad para organizar las corridas de ese país. El 13 de octubre de 1975 al concluir una serie de corridas en el puerto de Guayaquil se quitó la vida en esa ciudad, los motivos que lo orillaron a tomar esa drástica decisión fueron con él a la tumba. Su determinación fue un acto bien meditado, pues todo lo dispuso en su testamento, incluyendo ser enterrado en la localidad de Cayambe, en las cercanías de una finca de su propiedad donde tenía proyectado fundar una ganadería de toros de Lidia.

NÉSTOR TOVILLA PÉREZ (1958 - 1975)

Magangué, Bolívar, Colombia

Cortesía del Sitio Web: http://andavid.files.wordpress.com 

Este joven torero nativo de Magangué, Bolívar, muere a los 18 años. Lo corneó mortalmente el toro "Mazamorra" de color bayo, jugado en la tarde del ganadero Juvenal Martínez, procedente de Tolemaida, de Juan Perna Maceo. Al momento de salir el toro, el joven le comenta a su compañero de cuadrilla que éste lo había toreado fácilmente en otra plaza luciéndose; sin embargo el compañero le reitera que estaba confundido y que este era otro toro. Le aseguró que había sido jugado el 20 de enero en Sincelejo y que allá había causado muchos daños. Le recalcó que tuviera cuidado y que no lo fuera a torear más. El joven le va y al recibirlo el toro le acomete por derecho y le da la cornada mortal; el muchacho no se va al suelo sino que afloja la muleta y sale corriendo donde lo recibe "El Negro Rocha" en sus brazos, donde muere. Nació en 1958 y murió el 23 de septiembre de 1975. Estos datos los suministró su señora madre Juana Mercedes Pérez Pérez de 79 años de edad, quien aún llora inconsolable la muerte de su hijo torero. En 1975 Néstor Tovilla Pérez. Recibe el apodo de "Manuel María" debido a que se desplazaba a todas las fiestas en compañía de su hermana María Celsa Pérez Pérez, la cual colocaba un bar o garita debajo de los palcos llamado "La Bandida". (Fuente: Diario El Merdiano de Sucre) 

JOSÉ AMEZOLA (1900 - 1975)

Solo para efectos ilustrativos
“Presagios”
Obra del excelso artista español
Lorenzo Goñi

Refiere el cronista Rafael Gómez Lozano Dientefino, documentado con información de don Adiel Armando Bolio y del libro: Plaza México: Historia de una cincuentona Monumental, de Daniel Medina de la Serna, Tomo 2, Página 545, que el 24 de noviembre de 1975, fallece en Mérida Yucatán,  el picador José Amezola,  a resultas de las heridas sufridas al ser atropellado. Que lejos había dejado atrás su glorioso imperio y su participación como picador de toros en la histórica inauguración de la Plaza Monumental México, el 5 de febrero de 1946, cuando con toros de la ganadería zacatecana de San Mateo, de don Antonio Llaguno González, hicieron el paseíllo Luis Castro “el Soldado”, Manuel Rodríguez “Manolete” y Luis Procuna, donde el primer astado que se jugó en la arena del coso metropolitano se llamó “Jardinero” de pelo cárdeno oscuro y caribello, marcado con el número 33. El primer capotazo lo dio Román Guzmán “el Chato”, quien clavó también el primer par de banderillas. Ese día de celebración en grande, la primera vara estuvo a cargo del afamado picador José Amezola, que por azares del destino marró, siendo José Noriega “el Cubano” quien realmente puso la primera puya. El primer muletazo fue de “el Soldado” (un ayudado por alto), lo mismo que la primera estocada, que hubo de refrendarla con el descabello al segundo golpe. Quien le iba a decir a don José Amezola,  que sería un vehículo de acero y no el embate de un toro,  el que le causara finalmente la muerte. Tenía al morir setenta y cinco años y era tío de la afamada cancionista María Victoria.

EZEQUIEL MENDOZA "EL SASTRE" (XXXX - 1975)

Solo para efectos ilustrativos
Obra del genio español Pablo Picasso

Refiere el historiógrafo taurino, don Rafael Gómez Lozano (Dientefino), quien es propietario de la enciclopedia virtual “Toreros Mexicanos”, que recuerda haber leído en la obra Plaza México: Historia de una cincuentona Monumental, de Daniel Medina de la Serna., Tomo 2, Página 545, que don  Ezequiel Mendoza "El Sastre" (Picador), cayó atropellado en la carretera a Pachuca en 1975.

JUAN MALDONADO (XXXX - 1975)

Solo para efectos ilustrativos
Obra del ilustre naturalista español
Antonio Guzmán Capel

Refiere el erudito Rafael Gómez Lozano (Dientefino), propietario de la enciclopedia virtual “Toreros Mexicanos”, haber leído en el libro Plaza México: Historia de una cincuentona Monumental, de Daniel Medina de la Serna. Tomo 2, Página 545, que Juan Maldonado fue un picador de toros, consanguíneo de los afamados “Tatos” de estirpe torera, que fue atropellado y muerto hacia 1975 en una calle de Azcapotzalco, México.

RAFAEL BOLIO (XXXX - 1975)

Solo para efectos ilustrativos
El valeroso e indómito matador mexicano Antonio Lomelín (Q.E.P.D.)

Rafael Bolio, abuelo del cronista taurino Arturo Bolio Cerdán, fue un febril aficionado a la Fiesta de los Toros, que en edad senil, y enfermo de glaucoma, quedó finalmente ciego. Imposibilitado para disfrutar las corridas de toros en la plaza, las escuchaba por la radio. El 16 de febrero de 1975, oyendo la transmisión de la corrida de toros que hacía "Paco Malgesto" desde la Plaza México, donde un burel llamado "Bermejo" de la trágica dehesa de Xajay, en el tercio de banderillas, espantosamente destripa al matador guerrerense Antonio Lomelín, lo impresiona de tal manera, que fue causa que le diera un infarto y falleciera. Al respecto de esta tragedia, y a manera de sentido homenaje, Arturo Bolio Cerdán, su nieto, escribiría un par de años después, una conmovedora nota editorial titulada "Muerte por cornada ajena" publicada en la revista "Gaceta Taurina"/Año II-Número 13- Página 18/ Agosto de 1977/ y que a continuación escribo la liga para su lectura: http://www.bibliotoro.com/gacetas/Gac_2-13.pdf

Este aciago 16 de febrero de 1975, el toro "Bermejo" que había pastado en las dehesas de Xajay, se arrancó malamente contra Antonio Lomelín cuando éste pretendía banderillearle al quiebro y le asestó una espantosa cornada en el vientre, que obligó al valeroso torero de Acapulco a correr hasta las tablas sujetándose los intestinos con su mano derecha. El espanto que causó esta cogida, junto al asombro que despertó la sangre fría del espada herido, acrecentó notablemente el renombre de torero valiente y temerario que arrastraba Antonio Lomelín desde el inicio de su carrera taurina."
Fuente:
http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=lomelin-migoni-antonio

RODRIGO RODARTE (XXXX - 1975)

Toro en el aire
Aguatinta del extraordinario grabador mexicano Juan Alcázar Méndez

El 21 de febrero de 2015, recibí una amable carta de don Luis Sotelo Hernández, desde Santiago Ixcuintla, Nayarit, México, donde anota.- "Hola, un cordial saludo y un favor. Le escribo para comentarle de un gran montador de toros llamado Rodrigo Rodarte, que murió un 6 de agosto de 1975, en un jaripeo ranchero celebrado en el pueblo de "La Presa", Nayarit, al montar un toro de nombre "Centenario", al que ya le había realizado una "queda" en fecha anterior ; pero infortunadamente ese día andaba un poco alicorado y un mucho envalentonado, y pidió al toro para salir a pretal de grapa, y después de hacerle una monta espectacular, el toro martillea hacia adelante al mismo tiempo que cabecea hacia atrás, lo que provoca que el cuerno derecho del animal se le incruste en el cuello, tras lo cual cayo y murió casi al instante. Esta anécdota me la cuenta mi abuelo, quien estuvo presente en la desgracia de Rodrigo Rodarte. Se le organizó un funeral en su pueblo con homenaje, y sus restos reposan a la sombra de Dios en el panteón ejidal de su pueblo natal, La Presa, Nayarit. Espero y suba esta tragedia y así rendirle un merecido homenaje a este gran jinete nayarita. Descanse en paz.