Los toros dan y quitan

AVELINO ESTÉVEZ CAMPILLO (XXXX - 1971)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza de Toros de Castro Urdiales (Santander) España

Cortesía del Sitio Web: http://www.iesataulfoargenta.com

El mulillero de la plaza de toros de Castro Urdiales (Santander) Avelino Estévez Campillo resultó muerto al ser herido en dicho coso por un novillo, el 29 de junio de 1971. El fallecimiento sobrevino el inmediato 4 de julio en Bilbao. (Fuente: Don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra, “Víctimas de la Fiesta”, Capitulo 7, Página 200)

 

JOSÉ MATA GARCÍA " PEPE MATA " (1940 - 1971)

Cortesía de la página web: http://www.historiadeltorero.com

Nació en Las Tricias (Las Palmas) en 1940. Toma la alternativa en 1965.  El 25 de julio de 1971 toreando en compañía de Francisco Ceballos y de Antonio Millán Díaz “Carnicerito de Úbeda”  en la Plaza de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real), al entrar a matar al  toro "Cascabel" de la dehesa de Luis Frías Piqueras, que abrió plaza, le infligió una seria cornada en el muslo derecho, ocasionándole rotura de los vasos femorales, donde la escasa atención recibida, como no fuera el hacerle un improvisado torniquete colocado sobre su taleguilla en salmón y oro, y el largo peregrinaje desde el momento de la cogida hasta su arribo al Sanatorio de Toreros de Madrid, marcaron el derrotero de su anticipado fallecimiento en las primeras horas de la noche del  27 de julio de 1971. Toda esta concatenación de acontecimientos desfavorables, empieza desde su misma inserción en la corrida, ya que en un principio no estaba contratado para actuar en el festejo, y que se dio en forma reparada al caerse del cartel Juan Asenjo, “Calero”, fortaleciéndose la sentencia y bruna casualidad, que firmar suplencia y mal fario, sean casi una especie de fatalidad asegurada. (Fuente: Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”.)

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el erudito taurino, relata así su trágica jornada al decir que << Contaba con grandes simpatías el canario José Mata García en los distintos medios en que desarrolló sus actividades en la Villa y Corte. En el taurino fue en Madrid donde alcanzó sus mejores éxitos. No estaba contratado para inaugurar el 25 de julio de 1971 la plaza de toros de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real), pero al caerse del cartel Juan Asenjo (Calero) ocupa su puesto. Lo completan Francisco Ceballos y Antonio Millán (Carnicerito de Úbeda), con quienes habría de alternar en la lidia de ganado de Luis Frías Piqueras. Al entrar a matar a la res que abrió plaza, de nombre “Cascabel”, resultó herido en el muslo derecho, con rotura de los vasos femorales. El largo peregrinaje desde el momento de la cogida hasta la llegada del herido al madrileño Sanatorio de Toreros, con un torniquete colocado sobre su taleguilla salmón y oro, fue amplia y desfavorablemente comentada por doquier. La tardía intervención quirúrgica no pudo evitar el fallecimiento del diestro, ocurrido a primeras horas de la noche del posterior día 27 de julio de 1971. "

Refieren en la página web “Historia del Torero”, que fue un << Torero canario nacido en Garafia, villa de la isla de la Palma, el 23 de julio de 1938; se presentó en Madrid como novillero el 5 de agosto de 1962, para matar con Facultades y Sandoval reses de Rodríguez de Arce, y sin que nada justificara su ascenso tomó la alternativa en Benidorm (Alicante), el 8 de agosto de 1965. Se la dio el Cordobés con toros de Pío Tabernero y actuando Manuel Herrero de segundo matador. Y el 12 de octubre del mismo año se la confirmó en Madrid Andrés Vázquez, en presencia de Trujillo, con toros de Moreno Yagüe. El 25 de julio de 1971, día de la inauguración de la plaza de toros de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real), al entrar a matar al primer toro de su lote, de nombre Cascabel, número 128, negro bragado, del ganado de don Luís Frías Piqueras, fue gravemente herido en el muslo derecho, falleciendo al siguiente día 27 en el Sanatorio de Toreros, en Madrid, a donde llegó después de aplicársele un torniquete en la enfermería de la plaza y de recurrir a un Sanatorio de Valdepeñas. Actuaron con él en aquella tarde Francisco Ceballos y Antonio Millán (Carnicerito de Úbeda), Había intervenido como matador de toros en su vida, en doce corridas en Madrid, nueve en Francia y tres en Canarias. Al cumplirse el primer aniversario de su muerte, se descubrió el busto de Pepe Mata, como cariñosamente le llamaban, en Villanueva de los Infantes. "

Foto que ilustra al diestro José Mata García en su lecho de muerte

Videoteca:
http://www.rtvc.es/noticias/jos%C3%A9-mata-el-torero-canario-84169.aspx

UN TORERO EJEMPLAR

Editorial del Matador de toros, pintor, fotógrafo y escritor Robert Ryan) Publicada en la revista 6TOROS6, en julio de 2001 Era un torero de una calidad que se intuía, un torero valiente, hecho de valores más sinceros, más enteros, que el meramente físico. Un torero cuyos golpes de corazón correspondían al íntimo latido del arte. Era un torero hecho de una soledad diferente, a cuya fantasía el toro llegó a través del mar que le embestía a oleadas, hiriéndole con la distancia que le separaba del continente de la tauromaquia, al cual llegó, un español cabal, cuyo lugar de destierro sería el mundo que bordea al toro, dentro del cual él no tenía pueblo ni región, sino el secreto del terreno propio que el torero ha de compartir con la bravura. Fue un torero que sacó fuerza de la lejanía en que nació, que hizo virtud del aislamiento que le acercaba al toro, de manera tan real que a lo que era sueño, ilusión, en él se vio convertido en torería. En esa serenidad de espíritu que delante del toro da valor al momento. En la vida torera de José Mata estaba la plaza de toros de Madrid: un ruedo ancho y profundo, una superficie de arena, fina como la playa canaria que le había enseñado a pisar con firmeza, dejando huella. En la memoria de la plaza de Madrid está la huella de José Mata. Y el eco de …¡Torero! ¡Torero! ¡Torero! … cantado a coro por aquella temida andanada del ocho que sacaba del burladero al espada canario, embelleciendo su última primavera con el sentido homenaje del Monumental puesto en pie. En los últimos diez meses de su vida, a partir de la tarde del 20 de septiembre de 1970, José Mata toreó seis corridas de toros en Madrid, en una de ellas actuando como único espada. Seis tardes adversas, extrañas, que debieron ser de derrota, salvadas por un aire torero invencible. Salvadas por una cualidad indefinible que hacía fértil la entrega: un corazón que traspasaba los límites del toro, poniéndose más allá, donde a la faena la salvaba tan sólo la clase del hombre capaz de pisar el terreno íntimo, en el cual se le arrancaba al mortal enemigo pases tan limpios como lágrimas. Pases forjados del llanto interior de un torero que había sufrido la ausencia del toro. En Madrid, en aquellas corridas, el toro era siempre enemigo, cuán lejos del ideal que existía dentro del torero canario, cuyo sentimiento requería el acompañamiento de una bravura real, tan auténtica, tan completa, como la suya. "Por las circunstancias, por los toros que me ha tocado lidiar, se me ha colocado el sello de valiente, anteponiéndolo al de artista. Y yo digo que no, que ante todo soy un torero que siente el arte."


Cortesía de don Robert Ryan

En julio de 1971, José Mata necesitaba un toro cuya embestida correspondiera a la nobleza de su muleta. Y el toro esperado le salió. No en Madrid, sino en Villanueva de los Infantes, Ciudad Real, el día 25.Un toro llamado Cascabel, de Luis Frías Piqueras, a cuya embestida el torero se pudo abandonar, revelándose. No es que fuera un gran toro Cascabel, por más que llegó a parecerlo en los últimos compases de una gran faena. Una faena que no tuvo eco ni recompensa más allá de las orejas y el rabo llevados a la enfermería. Porque el trasteo fue de los que consagran a un torero. Y la tragedia taurina de José Mata la fatalidad de encontrar el toro de su vida en una tarde lejana. No fue su suerte que le saliera su toro siete días antes, en su última tarde madrileña. Aquel día Cascabel habría dado vida a José Mata, enviándole al Sanatorio de Toreros entre un dolor salvado por gloria. Para que allí sanara de su triunfo definitivo. Más, aquel toro le tocó en su día. Una fecha no inscrita en el calendario del espada, hacia la cual viajó por el azar de una sustitución a última hora. Cuando la ambulancia llegó a Madrid habían pasado horas desde la cornada. Y la cumbre de José Mata se había escapado junto con su sangre por el camino. Contaba ya ni la estocada a Cascabel. Tan sólo lo que se temía por su consecuencia. Y aquella pérdida secundaria importaba. Porque el derrame se llevó lo mejor de un historial, la dimensión real del torero canario. Las horas de José Mata en el Sanatorio de Toreros compusieron una muerte vivida por España entera, con una intensidad que ahora parecería irreal. Era como si se había olvidado ver morir a un torero. Un torero cuyo corazón no quiso parar, volviendo a latir para que hablara el hombre con la lucidez del resucitado. Enseñado a morir, que fue su última lección de torero ejemplar. Las mismas cualidades personales evidentes en su toreo hicieron que José Mata fuera un hombre profundamente querido, profundamente amado, profundamente llorado. Aún, donde niega cerrarse la herida de Cascabel. Porque la vida no se rehace, como aconsejó él al abandonarla. Pasa simplemente. A otros tiempos que llevan dentro el pasado. José Mata murió en el Sanatorio de Toreros el martes 27 de julio de 1971, a dos días y dos horas de haber estoqueado a Cascabel.


Cortesía de don Robert Ryan

JOSÉ MATA GARCÍA, HACE 40 AÑOS.

La Opinión (Portada del 26 de julio 2011, Editorial de José Méndez Santamaría) Tribuna Abierta Al llegar estas fechas queremos recordar al buen amigo y malogrado diestro palmero, Pepe Mata con algunos datos de su vida torera.- Fue el segundo y último matador de toros canario que consigue la alternativa. Nace en Las Tricias, Villa de Garafía, en la bonita isla de San Miguel de La Palma, un 23 de julio de 1937. Al regreso de su estancia en Venezuela, donde se le despierta la afición por la fiesta y da sus primeros pases ante becerros y novillotes, hace su presentación con traje de luces en Arévalo (Ávila) el 8 de junio de 1959. El 24 de julio de 1960 se presenta con picadores en la plaza de Orduña. Un 5 de agosto de 1962, lidia por primera vez seis novillos-toros de Ángel Rodríguez de Arce en la madrileña plaza de las Ventas, lo que no cabe duda fue una gran hazaña. Tres años más tarde, el 8 de agosto, toma la alternativa y es Manuel Benítez El Cordobés quien le cede los trastos para torear un astado de Pío Tabernero de Vilvis, en presencia de Manolo Herrera. José Mata corta una oreja a cada uno de sus toros. En ese mismo año el 19 de septiembre en Ceret (Francia) corta dos orejas a su primero y una al que cerró plaza de Salvador Guardiola, lo que le valió la "Oreja de Oro", teniendo como compañeros de terna a Joaquín Bernadó y Palmeño. Confirma la alternativa en Las Ventas, Madrid, el día de la Hispanidad, en ese mismo año 1965, actuando de padrino Andrés Vázquez. Testigo: Enrique Trujillo. Se lidian esa tarde un toro de Sotillo Gutiérrez y cinco de Moreno Yagüe. Doce días después en Nimes (Francia) sufre una cornada en el muslo izquierdo de pronóstico reservado, alternando con Orteguita y José Luis Barreiros. Dos toros de Prieto Barreiro y cuatro de Juan Salas. El 31 de julio del 66, le anotamos un gran triunfo en Beaucaire (Francia) cortándole a un toro del Conde de Cabral, dos orejas y el rabo. Completaron el cartel, Manolo Blázquez y Emilio Oliva. El 29 de septiembre del año siguiente, anecdóticamente, confirma dos alternativas en la misma tarde y en la plaza de las Ventas, Madrid, al americano John Fulton y a Luis Navarro. El 4 de octubre de 1970 se encierra en Madrid con seis toros del Conde de la Maza. Lo que consideramos una hazaña para nuestro paisano. El 2 de mayo del 71 en la Plaza de toros de Las Palmas de Gran Canaria, torea por primera vez como matador de toros en Canarias. Al día siguiente hace su presentación ante sus paisanos de provincia en la plaza de Santa Cruz de Tenerife. Cartel: seis toros de Hermanos Lacave, para los diestros José Mata, que corta una oreja a su primero y dos orejas y el rabo a su segundo y Ruiz Miguel dos orejas y rabo en el primero y oreja en el segundo. Total, tarde redonda. Por la noche, la "Peña Taurina de Tenerife", en un restaurante del Norte de la isla de Tenerife, le ofrece un homenaje, al que acuden miembros de la Peña y amigos del diestro canario, representantes de medios informativos y otros simpatizantes. El 25 de julio de este mismo año, festividad de Santiago Apóstol se inaugura la plaza de toros de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real). José Mata esa tarde sustituye a Juan Calero y está muy contento. El papel se había agotado. Paco Ceballos y Carnicerito completan la terna. Los toros de Luis Frías Piqueras. El lidiado en primer lugar, Cascabel, hiere mortalmente a José Mata, al que paradójicamente le corta las dos orejas y el rabo, cuyo triunfo nunca puede llegar a saborear. El 29 de julio, y como homenaje póstumo da la última vuelta al ruedo a la madrileña plaza de Las Ventas, escenario de grandes triunfos, a hombros de sus más íntimos, familiares, cuadrilla, etc. en ese olor a multitud de los grandes toreros. La famosa revista El Ruedo en el extraordinario editado a la semana siguiente, el 3 de agosto de ese mismo año 1971, con profundidad de documentos, fotografías, etc., entre otras cosas, dijo: "Matador de toros intactos, duros, poderosos, sabios con el saber del animal que reunió madurando instintos cinco y seis hierbas". El 20 de marzo de 1972, se funda en Tenerife la Peña Femenina José Mata, que según dice El Cossío en el Tomo 7, página 1068: Actividades: Conferencias, películas de aficionados, etc., al alimón con la Peña Taurina de Tenerife. Presidenta: doña Arminda Corona Afonso. Secretaria: doña Esperanza García Oliva. Ya sin actividad ninguna. Estaba prácticamente formada por las esposas de los socios de la Peña Taurina de Tenerife, aficionadas y amigas. Te seguimos recordando, Pepe Mata. El 3 de agosto de 1971 la revista "El Ruedo", de Madrid, publicó un extraordinario dedicado a la vida y muerte de José Mata. En la portada de la revista junto a su retrato aparece el siguiente texto: Al fin, la temporada de 1971 parecía ser la propicia para la definitiva consagración de José Mata como torero. Por esas cosas poco explicables del planeta taurino, el desaparecido artista se venía abriendo paso con enormes dificultades, cuando sus méritos, su pundonor profesional, su valentía y su arte le hacían acreedor de un mejor trato por parte de las empresas. Ahora ya, sin embargo, nada importa. José Mata ha muerto... José Mata ha muerto. Torero de una trayectoria ejemplar al que una tarde de julio la muerte le llegó…Ha muerto un buen torero -no son palabras de elogio y homenaje cuando ya nada tiene remedio, sino una realidad exacta y debidamente contrastada- y un gran caballero. Descanse en paz el ejemplar torero José Mata.

JUAN MONTERO NAVARRO (1928 - 1971)

Foto cortesía del Site Taurino Who´s Who de Dale Pierce

Refiere el cronista Dale Pierce en su admirable página de Internet “Who´s Who”,  que << Juan Montero fue un torero modesto, capaz y de gran valor cuando las circunstancias resultaban de su acomodo, no falleciendo en los cuernos de los toros, sino en un trágico accidente automovilístico en España" y cuya muerte acaeció hacia el 10 de agosto de 1971 según informes de Wikipedia y del  sitio web: efemérides 20

Abundando sobre el torero, la genial página de Internet “Historia del Torero”, refiere que Juan Montero Navarro nació en Albacete el 10 de septiembre de 1931 (el año correcto es 1928, como aparece en su tumba) e hizo los cursos novilleriles formando pareja con su paisano Pedro Martínez “Pedrés”. Juntos se presentaron en Madrid el 8 de junio de 1952,  pero Juan no salió premiado. ¡Son tantos los números que quedan en el bombo! Tomó la alternativa Montero en Valencia el 18 de marzo de 1953, concedida por Julio Aparicio Martínez y en presencia del referido Pedrés, el toro de la cesión se llamo "Barrabas" marcado con el numero 147 de pelo negro,  de la dehesa de Urquijo, y la confirmó en Madrid, de manos de Rafael Ortega, el 6 de junio de 1954, con Dámaso Gómez de testigo y toros de la ganadería de  doña Eusebia Galache. Si en el primer año de matador de toros alcanzó 25 corridas, en su continuo descenso ha llegado a despachar de una a cinco por temporada. No caben líneas apologéticas en diestro de tan humilde condición.

A inquina de los cáusticos informes anteriores, e investigando sobre su muerte, me topé con esta otra narrativa, más amable,  del pintor albacetense, Godofredo Jiménez, quien le conoció en persona  y que resulta diametralmente opuesta: << Recuerda en primer lugar el pintor albacetense el ambiente taurino de la post guerra en Albacete calificada como "caldo de cultivo de donde salieron Montero y Pedrés, haciéndolo con tal fuerza que Albacete se rompió en dos, constituyendo un acontecimiento de gran magnitud. Con estos dos toreros empezó la historia taurina moderna de Albacete".  Más adelante comentó en su discurso: "Hay que reconocer con orgullo que Albacete tiene un gran eco por sus toreros, es la ciudad de España con más matadores de toros comparando su población. Es imprescindible ya la existencia de un Museo taurino donde se recoja esta parte tan importante de nuestra historia". Luego recordó los inicios de Juan Montero: "A partir del 21 de agosto de 1949, día del debut triunfal de Juan, surgió un torero y un mito de origen popular, que se dilata en el tiempo y sobrevive a la persona. Por eso Juan no ha muerto, está en nuestro recuerdo, está en su casa con su familia, está en sus pertenencias y en su espacio, todo exacto, todo intacto. Este casi milagro lo logran sus hermanos, sobre todo la dedicación de sus hermanas". "Juan hacía un toreo fundamental, hondo, resultante del sentimiento y del cerebro. K-Hito lo recordó definiéndolo como catedrático del toreo. Por eso fue maestro de maestros. Juan vivía en torero, su toreo no sólo se asentaba en la estética, sino en el dominio y en el riesgo; todo ello en su justo equilibrio, que es donde radica la Tauromaquia moderna. Juan no fue tocado por la suerte. No tuvimos suerte por haber perdido a un hombre bueno, a un amigo, a un hombre vital, generoso, entrañable, popular", dijo Godofredo Giménez. Recordó más adelante los orígenes del torero albacetense y el entorno en el que se desarrolló sus primeros años de vida en el callejón de la calle Cervantes, para destacar que "el corral de Montero se convirtió en una Escuela Taurina", así como el corral de Huete en la calle León. Hay que recordar que en el homenaje que se tributó a Juan Montero con motivo de cumplirse el cincuenta aniversario de su alternativa se volvió a revivir el fervor popular por este diestro. "

Fuente: http://servicios.laverdad.es/fiestas/feria03alb/suscr/nec78.htm

En las efemérides del Foro Taurino Manchego refieren que el día 10 de agosto del año 1971 muere en el término municipal de El Jardín (Albacete) el diestro JUAN MONTERO NAVARRO, en accidente de tráfico ocurrido el día 8 al chocar frontalmente el automóvil que conducía con un camión en la carretera nacional de Valencia a Córdoba. Tenía al morir 39 años de edad. Venia de participar en un festival taurino en la ciudad de Alcaraz. (Albacete)


Tumba del torero de alternativa Juan Montero Navarro
Galería de Mcornit
Cementerio Municipal de Albacete

CÉSAR ANTONIO GIRÓN DÍAZ (1933 - 1971)

“César Girón” en la Plaza de Toros de Vinarós

Foto cortesía de las colecciones de Sebastiá Redó y Alfred Gómez

De acuerdo con muchos ha sido uno de los más grandes toreros venezolanos de todos los tiempos. Nació en  Caracas Venezuela (en el sector  Roca Tarpeya, una colina desde donde se observa  Caracas centro  y  una parte  de la zona  de El Valle), el 13 de junio de 1933, fueron sus padres Carlos Girón y Esperanza Díaz. En Maracay le tocó vivir una vida de precariedades junto a sus 12 hermanos, de los cuales 4 más llegaron a ser matadores de toros: Rafael, Francisco, Efraín y Freddy, otro hermano José Luis (Pepe Luis)  fue novillero  de  buenas actuaciones, sin llegar  a coronar  en la alternativa. Debido a la pobreza de su familia, de niño tuvo que ayudar a su madre en una venta callejera de comestibles y su padre en diversas actividades. Uno de los oficios más curiosos que le tocó realizar fue el de guía en el cementerio y limpiador de tumbas. Siendo muy joven rescató a su familia de un incendio que se produjo en el rancho en el que vivían en la calle Sánchez Carrero de Maracay. A partir de esta experiencia le llamaron "Mano Quemá", debido a las quemaduras que sufrió en sus manos, las cuales le quedaron marcadas por heridas profundas por mucho tiempo. El deseo de ser torero nació el día en que presenció en la maestranza de Maracay, al famoso matador "Manolete". Su carrera taurina la inició en 1945, al lanzarse al ruedo de la plaza de toros de Maracay durante la actuación de la cuadrilla infantil mexicana “Los Chicos de Querétaro”. Su primer gran triunfo como torero se produjo el 1 de octubre de 1950, al tener una actuación memorable en una novillada criolla celebrada en el Nuevo Circo de Caracas, al matar 6 ejemplares por un percance sufrido por su alternante Moreno Sánchez. Sánchez era la estrella del espectáculo, por ser el alumno preferido de Pedro Pineda y César Girón iba contra él porque se había ganado la inclusión por sus triunfos previos en Valencia y Maracay. En definitiva, a partir de esta memorable tarde, Girón se convirtió en un héroe, siendo paseado por las calles de Caracas y llevado hasta las redacciones de los diarios más importantes de la época; en lo que sería sólo el inicio del camino para numerosos éxitos en las principales plazas taurinas del mundo. En 1951, viajó a España donde consiguió la consagración como matador. El 29 de septiembre de 1952, recibió la alternativa de manos de Carlos Arruza “El Ciclón Mexicano” en la Monumental de Barcelona. Posteriormente, alcanzó el primer lugar en el escalafón de corridas realizadas en las temporadas de 1954 y 1956. Aunque se retiró en Caracas en 1966, al poco tiempo anunció su regreso al mundo taurino como matador y empresario de corridas. Su última tarde triunfal se produjo en la Plaza Monumental de Valencia (Edo. Carabobo) en 1971, donde le tocó alternar con los toreros Antonio Bienvenida y Luis Miguel Dominguín. El 19 de octubre de 1971, se produjo su muerte en un accidente automovilístico en la autopista Caracas-Maracay. César Girón ha sido considerado como uno de los más importantes toreros del siglo XX. Como expresión de tal afirmación, tenemos que un pase taurino, creado por él, lleva en su honor el nombre de "girondina". (Fuentes: Don Nilson Guerra Zambrano, historiador taurino de Venezuela y página web: Venezuelatuya.com) 

EVERETT BOWMAN (1899 - 1971)

Busto de Mr. Everett Bowman

Cortesía del Sitio Web:

http://i.pbase.com/u15/bearpaw/large/38897613.everett_bowman.jpg

Extraordinario vaquero completo oriundo de Hillside, Arizona en los EE.UU. que fue un dominador de todas las suertes del rodeo, de manera tal que se le conocía en el medio como “el cowboy de los cawboys”, siendo miembro desde 1979 del Salón de la Fama de la PRCA (Professional Rodeo Cowboys Association). El Sr. Bowman ganó 10 campeonatos mundiales de especialidad en tan solo 9 años. El  liderazgo dinámico de Everett Bowman y su don de gentes,  le hizo uno de los grandes colaboradores del rodeo para el adelanto de rodeo profesional. Everett Bowman fue un activo y destacado participante en rodeos profesionales por más de 20 años pasando después al staff de organización de los mismos. La mayoría de los cambios fundamentales en el rodeo que son ahora la piedra angular de este deporte se produjeron bajo el liderazgo de Bowman al ocupar puestos relevantes en su dirección, por citar algunos, se le debe, la adición de cuotas de inscripción a los premios en metálico, el codificado de reglas y regulaciones para juzgar y otorgar puntuaciones imparciales en los desempeños de los jinetes en cada suerte;  la mejora en el  trato humano para con los animales, y el establecimiento de normas mínimas de edad, conocimientos y experiencia para la aprobación de jinetes como profesionales de rodeo. Bowman murió en un accidente en su avión privado en Arizona en 1971. Bowman había ganado los campeonatos del “all around” (todas las suertes) en 1935 y 1937, y los campeonatos del  “tie-down rope” en 1929, 1935 y 1937, y los campeonatos mundiales de “steer wrestling” en 1930, 1933, 1935 y 1938, siendo también campeón mundial de “steer roper”  en 1937, lo que habla de su clase fuera de serie.

Fuente:

http://www.worldofrodeo.com/stories/prcahalloffame.htm#Everett%20Bowman

Otra acreditada fuente de información refiere que el afamado cowboy, Everett Bowman, conocido como "el Babe Ruth y el George Washington de los profesionales del Rodeo", nació el 12 de julio de 1899 en Hope, Nuevo México en los EE.UU. Fuente: http://www.hypokritical.com/inductees/everettbowman.htm

ABNEGADO CALVO QUIRÓS (XXXX - 1971)

Solo para efectos ilustrativos
Plaza de Toros Zapote en Costa Rica
http://www.skyscrapercity.com

Comenta el ilustrado cronista tico Álvaro Zamora, refiriéndose a las tragedias ocurridas en Zapote (ubicado en el límite de los cantones de San José y Curridabat) en Costa Rica, que el Oficial de la Guardia Civil, Abnegado Calvo Quirós, fue embestido mientras laboraba como policía por un toro que se saltó la baranda. El suceso se produjo el 25 enero de 1971 y murió en el Hospital San Juan de Dios, ese día hubo 35 personas heridas en el redondel.
Fuente:
http://www.diarioextra.com/2012/abril/04/sucesos05.php

ANTONIO MOREDA ACEVEDO (1919 - 1971)

Foto de la revista "El Ruedo", de la hemeroteca del
Cronista Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

El madrileño diario español ABC del 4 de junio de 1971 y la acreditada revista "El Ruedo", informaron con tristeza que el rejoneador Antonio Moreda Acevedo, de 52 años de edad, domiciliado en Trafalgar 3, resultó muerto en un accidente de circulación en la carretera de Madrid a Irún, al chocar el automóvil que conducía contra otro vehículo. El rejoneador en gravísimo estado fue trasladado a un hospital cercano, la Residencia Sanitaria de La Paz, donde a pesar de los esfuerzos de sus facultativos, falleció a los pocos minutos de haber llegado. La víctima regresaba de su finca del pueblo de Algete en donde había estado entrenando con sus caballos.

Fuente:
Investigación del historiógrafo taurino mexicano Rafael Gómez Lozano