Los toros dan y quitan

GREGORIO CARO MATEOS "VALENCIA " (1904 - 1941)

Solo para efectos ilustrativos

“Cicatrices de un Torero”

Obra del pintor español Vicente Maeso

Rehiletero que fue cogido por un novillo el 7 de abril de 1941 y que falleció días después a resultas de las heridas.

 

Refiere d. Juan José Zaldívar Ortega sobre este rehiletero que << Gregorio Caro Mateos (Valencia), banderillero de toros, nacido en Quismondo (Toledo) el 9 de mayo de 1904, falleció el 13 de abril de 1941, a los 37 años de edad, a consecuencia de una cornada. Era próximo pariente de Domingo González (Dominguín), y sin duda la inquietud taurina que le invadiera a este pueblo con los éxitos de éste como matador y como hombre de negocios de toros, fue gran parte para que se despertara la vocación torera de Gregorio Caro. Mató novillos en plazas pueblerinas en sus primeros tiempos, y fue compañero de Domingo López Ortega en estas correrías. El gran torero de Borox le incorporó a su cuadrilla desde muy temprano, y a su lado y al de los notables peones que fueron siempre con él logró hacerse un excelente bregador y banderillero. Con Domingo L. Ortega permaneció durante toda su vida torera, y al retirarse éste en 1941, ingresó en la cuadrilla de Manuel Rodríguez (Manolete). El día 7 de abril de 1941 fue a torear una novillada en Granada, y sufrió una cornada a la que al principio no se concedió importancia. Trasladado a Madrid, falleció a consecuencia de la gangrena. "

 

El ilustre cronista, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de su vida,  que << tras formar durante muchos años en la plantilla de Domingo Ortega, pasó a la de, Manuel Rodríguez (Manolete) el toledano, de Quismondo, Gregorio Caro Mateos (Valencia). El 13 de abril de 1941 participa en una novillada que, con reses de Felipe Bartolomé,  se celebraba en la plaza del Triunfo de Granada y resulta herido en el muslo derecho. Viaja imprudentemente en ferrocarril a Madrid, donde han de amputarle la pierna el posterior día 17, lo que no evita que a primera hora del inmediato 19 de abril de 1941 deje de existir. "

ÁNGEL CHAMÓN VELASCO (XXXX - 1941)

Solo para efectos ilustrativos

Torre de Santa Maña en Tauste (Zaragoza)

Cortesía de VICMAEL del Sitio Web: http://.fotopaises.com

En una capea celebrada el 24 de abril de 1941en Tauste (Zaragoza) recibió tan grave cornada el aficionado Ángel Chamón Velasco, que le produciría el fallecimiento al día siguiente en un hospital de la citada capital aragonesa. (Fuente: don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su libro “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 196)

PASCUAL MÁRQUEZ DÍAZ "EL TESORO DE LA ISLA " (1914 - 1941)

Foto cortesía de D. José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

Matador de toros oriundo de Villamanrique de la Condesa (Sevilla) nacido el 22 de octubre de 1914, (El historiador Juan José Zaldívar Ortega lo refiere nacido el 1 de octubre de 1915 en su obra “Víctimas del Toreo-Novilleros”) inicia su contacto con los toros al trabajar de vaquero en varias ganaderías andaluzas.  Tomó la alternativa el 27 de Mayo de 1937 en Sevilla, logrando en su rodaje por los cosos taurinos el reconocimiento de su valor, y pese a una tosca manera de torear, logró reunir una buena cantidad de partidarios. El 18 de mayo de 1941 en la Plaza de Toros de Las Ventas en Madrid, el toro "Farolero" de la dehesa de Concha y Sierra le empitonó en el quinto espacio intercostal izquierdo, con rotura de pleura y pericardio, falleciendo a resultas de sus heridas el 24 de mayo de 1941. Alternaba el día de la cogida con Fernando Domínguez y con Rafael Vega de los reyes (Gitanillo de Triana II).

Detallan del hecho los ilustrados, que el 18 de mayo de 1941, llegó Pascual a la Plaza de Madrid lleno de ilusión. Los toros fueron de Concha y Sierra, ganadería predilecta suya; una corrida gorda y cinqueña. Su primer toro, “Farolero”, No 52,  era cárdeno y embestía con peligroso estilo, acentuado por el viento que se dejaba sentir en la plaza. Al segundo lance de capa, sobre el que se recreó mucho, le descubrió el viento y fue cogido, sufriendo una cornada seca en el pecho -la que dan siempre los toros con sentido-, cuya gravedad no se le ocultó a ninguno de los espectadores. La herida era tremenda y dejaba al descubierto el corazón y grave lesión en el pulmón izquierdo. Seis días luchó con la muerte, sin poderse trasladar de la ínfima enfermería de la plaza. Don José María de Cossío tuvo <<el triste consuelo de acompañarle en aquel trance, y pocos recuerdos más dolorosos que el de la lucha denodada de su hercúlea naturaleza y la gravedad de la cornada. La bondad esencial de su carácter nunca se manifestó como en aquellos momentos en que se disponía a la muerte con una sonrisa. Rodeado de los suyos murió el 24 de mayo de 1941 sin dejar, no ya enemigo, sino alguien que alguna vez no le hubiera mirado con la más afectuosa simpatía." Fue la segunda muerte a la que asistió don J. María de Cossío, la primera fue la de “Joselito” en Talavera. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)


"Farolero" de Concha y Sierra
Foto cortesía de D. José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

Por su parte el afamado historiador español d. Juan José de Bonifaz refiere que << al igual que lo hiciera su padre, el sevillano de Villamanrique Pascual Márquez Díaz comenzó su contacto con los toros como vaquero de varias ganaderías andaluzas. De valor acreditado, pese a su tosca manera de torear llegó a reunir en su tierra una muy numerosa legión de partidarios. En el coliseo de Las Ventas, de Madrid, alterna, el 18 de mayo de 1941, con Fernando Domínguez y Rafael Vega de los Reyes (Gitanillo de Triana II) en la lidia de un encierro de la vacada de Concha y Sierra. El astado salido en tercer lugar, el cárdeno “Farolero”, le corneó, al lancearlo de capa, en el pecho de tal consideración que llegó a interesar el pulmón izquierdo, dejando la herida al descubierto el corazón. La recia naturaleza del espada le mantuvo con vida, en desigual lucha, hasta el día 30 del mismo mes de mayo de 1941. "


Tumba del valeroso matador Pascual Márquez Díaz
Villamanrique de la Condesa (Sevilla) España
http://desdevillamanriquedelacondesa.blogspot.com/2010_03_01_archive.html

Refiere el historiador taurino D. José Antonio Román Romero en su Blog en la Red "De Hombres, Toros y Caballos", que, Pascual Márquez y Diez vino al mundo en Villamanrique de la Condesa (Sevilla), siendo, hijo del señor Mateo Márquez, mayoral de la vacada de los señores Moreno Santamaría. La fecha de nacimiento del futuro matador de toros fue la del 22 de octubre de 1914 y la de su bautismo el 11 de noviembre siguiente. Desde muy niño comenzó a prestar servicio en la hacienda donde su padre y hermano mayor trabajaban, y allí se familiarizó con todas los operaciones que en el campo se realizan con el ganado bravo, sintiendo luego la vocación, del toreo y ensayando, en unión de su hermano, sus aptitudes para el arte, cuidando no se enterase el autor de sus días, encargado de la hacienda. Así ocurrió en principio pero, llegada que fue a los dueños de la ganadería las faenas del joven vaquero, fue llamado a capítulo, amonestado seriamente y conminado para que cesasen por completo Sus ensayos con las reses si no quería verse despedido de la casa. Firme ya Pascual en su resolución de cultivar el arte del toreo, se despidió de sus amos y entró a trabajar en otra finca cercana, donde el dueño apreció en seguida las huertas disposiciones del muchacho, vio con agrado sus aficiones taurómacas, para fomentarlas, adquirió un novillo, al que Márquez toreó en la placita del cortijo "La Pañoleta", realizando, tan estupenda faena que los numerosos invitados a la fiesta regresaron a Sevilla proclamando entusiasmados qué había surgido un diestro de altura. La noticia fue tomando cuerpo, la afición sevillana manifiesta deseos de conocerle en su ruedo y la Empresa se apresura a facilitarle su presentación en el anillo de la Maestranza, lo que se lleva a efecto el 26 de mayo de 1935, fecha en la que, alternando con Mariano Rodríguez, "Pepete de Triana" y "Alcarreño II", estoquea reses de don Esteban González. Pascual Márquez, que en esta corrida vestía por vez primera el traje de luces, logró quedar a tal nivel, que anuló por completó las faenas de sus compañeros, escuchó entusiastas ovaciones y fue solemnemente proclamado torero valeroso, continuador de aquellos arrojados diestros que se llamaban "Espartero", Reverte, "Pepete" y Juan Belmonte. La afición sevillana, no poco decaída en aquel tiempo, resurgió al impulso del novel lidiador de Villamanrique, y las corridas sucesivas en que su nombre apareció en los carteles se contaron por llenos imponentes y entusiasmos difíciles de narrar. Las puertas del circo madrileño no podían permanecer cerradas para el nuevo revolucionario, y a Madrid vino el 14 de julio siguiente para lidiar, en unión de Solórzano y "Morateño" reses salamanquinas de Terrones. En esta corrida comenzó la mala suerte que para el diestro sevillano tuvo la Plaza de la capital española.
Le vimos animoso, serena y con deseos, pero una cogida, con puntazo en la cara, impidió el éxito por todos esperado. Repitió su actuación el 12 de septiembre, después de reiterados triunfos en provincias, y otra vez fue cogido por un toro de González Camino, esta vez con mayor gravedad, pues sufrió una gran cornada en un muslo, herida que le hizo perder buen número de corridas escrituradas. Uno de los cronistas madrileños, al resumir la campaña novilleril, escribió: "Pascual Márquez ha sido la revelación del año en Sevilla, donde ha logrado enardecer a la afición, como lo hicieron en tiempos pretéritos el "Espartero" y "Pepete". En su tierra dicen que es un torero extraordinario." Así era, en efecto, y aunque para los madrileños era realmente una incógnita aún, en lo poco que se le vio hacer pudo apreciarse un lidiador de extraordinaria valentía. Le sorprendió la guerra en Sevilla, capital inmediatamente liberada, se incorporó al ejército nacional, sirviendo en Aviación, y en ocasiones sus jefes le autorizaron para que practicase su arte trabajando en benéficos festivales. Recibió la alternativa en corrida organizada en Sevilla el 27 de mayo de 1939, cediéndole Luis Fuentes Bejarano un toro de Pablo Romero. La faena empleada por Pascual Márquez con el toro de su alternativa, un bicho de imponente tamaño, que pesó cuatrocientos kilogramos en canal, fue verdaderamente memorable. Toreó de capa con cinco verónicas de tal relieve, de tan magna ejecución, que levantó al público de sus asientos aclamándole con frenesí. Corrió parejas su faena de muleta, coronando la estupenda labor con una estocada en todo lo alto que hizo rodar sin puntilla a uno de los toros más grandes lidiados en Sevilla en un período de medio siglo. La alternativa de Pascual Márquez se registró en los anales de la simpática Plaza de los Maestrantes como la de más relieve de las otorgadas en su recinto. Terminada la guerra, vino a confirmar en Madrid su doctorado, actuando de padrino el aragonés Nicanor Villalta, que el 26 de septiembre de 1940 le cedió el toro "Curtidor", de don Francisco Chica. En esta cornada volvió a ser cogido y herido de gravedad, lo que demuestra que la racha adversa continuaba para él en el anillo madrileño. Seguía la mala suerte siendo no pocos los aficionados que pronosticaron la tragedia que, por infausta suerte, no había de hacerse esmerar. Para el 18 de mayo del siguiente año, 1941, nuestra Empresa organizó una corrida con seis toros de Concha y Sierra, y los diestros Rafael de la Vega, Fernando Domínguez y Pascual Márquez como matadores. Días antes de esta fecha había estado Márquez en el cerrado sevillano viendo los seis toros destinados a la Plaza de Madrid, notando, con no escasa extrañeza, que uno de los bichos, el nombrado "Farolero", número 52, le miraba y seguía con insistencia, hasta el punto que varias veces hubo de esquivarle, cambiando de lugar la jaca que montaba. Los caballistas que acompañaban al lidiador se dieron perfecta cuenta de que dicho toro no hacía caso de los demás jinetes fijando toda su atención en el torero, como si el detalle fuese una seria advertencia del destino, si bien cuidaron de no hablar de ello al interesado. A Pascual Márquez no le agradó este toro y encargó al mayoral de la vacada le sustituyese por otro, en lo que se le prometió complacerle. Se ignoran los motivos que hubo para no hacer la sustitución prometida, siendo lo más probable se tratase de un olvido involuntario o tal vez negligencia de los vaqueros; el caso es que a Madrid vino el toro de referencia. Momentos antes de hacer el paseo las cuadrillas, Pascual, contra su costumbre, preguntó a un banderillero qué toros le habían correspondido en el sorteo, y al enterarse de que uno de ellos era "Farolero", hizo un gesto de desagrado y dijo: -¿Conque al fin ha venido ese toro y me ha tocado a mí? ¡Vaya casualidades!... Transcurrió sin novedad la lidia de los dos primeros toros; Márquez fue aplaudido en los quites en que intervino, viéndosele, como siempre, animoso y con deseos de complacer. Salió en tercer lugar el cárdeno "Farolero", aquella res que en el campo se fijaba tanto en el diestro; éste dio unos lances de tanteo, y como el toro no los tomase bien, uno de los peones le indicó se despegase a salir del paso. -No, hombre, no
-Le replicó el espada-; estamos en Madrid, y aquí hay que estrechase con los toros. Verás qué de cereal lo toreo ahora. Se abrió de capa en buen terreno y dio un lance a la verónica; cero, al iniciar el segundo, levantó el viento el capote dejando al diestro al descubierto; derrotó codicioso "Farolero" y alcanzó en el pecho al infortunado diestro. Con las manos en el lugar herido, y descompuesto su rostro por el dolor, le vimos dirigirse a las tablas, diciendo a los compañeros que le auxiliaban - ¡Me ha matado! ¡Me ha matado!...-. Por desgracia, estaba en lo cierto; la cornada era de muerte, había rasgado la pleura y el pericardio, contusionando el pulmón izquierdo. La cura de urgencia duró no menos de dos horas, y era tal la gravedad del herido, que no se autorizó su salida de la enfermería, en la que permaneció varios días, hasta que, trasladado a un sanatorio próximo, en él sucumbió doce días después de la cogida en la madrugada del 30 de mayo de 1941, siendo trasladados sus restos al cementerio de la villa donde vio la luz. Esta fue la corta vida profesional y trágico fin del bravo lidiador sevillano Pascual Márquez.
Fuente:
http://gestauro.blogspot.mx/

JOSÉ SOLÍS RATÓN (XXXX - 1941)

Solo para efectos ilustrativos

Fiestas en Cadreita (Navarra) en 2007

Más sabe el Diablo por viejo, que por Diablo,  el amor todo lo vence.

Cortesía del Sitio Web: Peña Desiguales

En una capea dejaría de existir el aficionado José Solís Ratón , al ser cogido, el 19 de septiembre de 1941, en Cadreita (Navarra), ocurriendo el óbito en Pamplona el posterior 5 de octubre de 1941. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra,  de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 196)

ANTONIO GALLARDO (XXXX - 1941)

Solo para efectos ilustrativos Ahualulco de Mercado Jalisco Iglesia San Francisco de Asís (1688-1760)
http://www.foro-mexico.com/jalisco/ahualulco-de-mercado/fotos/75-iglesia-san-francisco-de-asis.html

Novillero Mexicano muerto en 1941. El historiador Juan José Zaldívar Ortega nos ilustra sobre este desconocido lidiador al referir que <<Antonio Gallardo, matador de novillos mexicano, del que don Ángel Villatoro, en su “Antología Taurina Mexicana”, cita: "Modesto espada que en el oscuro pueblo mexicano de Aguatulco (Ahuatulco), la tarde del 19 de octubre de 1941, sufrió tremenda cornada, que le produjo la muerte casi  instantánea. No deja de ser curioso el gran vacío fotográfico sobre las figuras del toreo, especialmente de los novilleros, que observamos en todas las publicaciones, incluida la obra “LOS TOROS” de Cossío. "

Por su parte el erudito Juan José de Bonifaz Ybarra refiere de esta víctima de la fiesta, que << el 18 de febrero de 1941 recibió una cornada de irreparables consecuencias en el municipio de Ahualulco, el novel diestro azteca Antonio Gallardo. "

A efecto de precisar la ubicación del  lugar del fallecimiento de este lidiador,  y como cultura general para los lectores, nos encontramos que en México se ubican:

El poblado de Ahualulco en el estado de San Luis Potosí,  que fue fundado por Cristóbal de Oñate, el  5 de febrero de 1542.  Fue desde tiempos inmemorables hasta fines del siglo XVI zona chichimeca. La primera iglesia se comenzó a construir el 4 de octubre de 1574 y se consiguió establecer en el primitivo rancho de Ahualulco. Al  año de 1950 la población era de 12,056 habitantes. Las fiestas populares se presentan del 26 de febrero al 2 de marzo y se lleva a cabo la festividad en honor de La Candelaria, organizándose feria popular, corridas de toros y peleas de gallos.

El poblado de Ahualulco de Mercado en el estado de Jalisco. En la época prehispánica fue cacicazgo perteneciente al tlatoanazgo de Etzatlán, habitado por los tochos. Fue gobernado por el guerrero Guajotzin o Huejotzin. El poblado fue incendiado por los tarascos en 1510. Hacia 1524, su territorio fue conquistado por Francisco Cortés de San Buenaventura. En 1531 el lugar fue repoblado por el encomendero de Etzatlán, Juan de Escárcena; y en 1532 su encomendero fue Benito Gallego. En la cabecera municipal en el año de 1990 la población era de 11,696 habitantes. En la festividad del Señor del Altar Mayor, en el mes de febrero, diariamente al amanecer hay repiques de campanas y cohetes. Se lleva a cabo, también, el toro de once, que es un desfile encabezado por los toros que van a ser lidiados y jineteados por los espectadores y son seguidos por los toreros aficionados; participan también en el desfile los charros de la localidad.

Existe otro poblado de Ahualulco en el municipio de Tetipac en el estado de Guerrero con una población de 597 habitantes por lo que se descartaría.

El poblado de Aguatulco o Ahuatulco como tal no lo ubico, lo cual contraviene la narrativa de Zaldívar Ortega obtenida del libro “Antología Taurina Mexicana” de don Ángel Villatoro;  en su caso sería el poblado de Santa María Huatulco en el estado de Oaxaca. La toponimia de Huatulco, Coatulco o Guatulco es, “lugar donde se adora o reverencia al madero”, por estar compuesto de por la voz Quahuilt que significa madero, por el verso Toloa, que es hacer reverencia bajando la cabeza y por la sílaba Co que denota lugar. Esta denominación se originó a causa del culto que se tenía a una importante cruz que se encontraba en las cercanías del puerto de Huatulco, colocada ahí según cuenta la leyenda, por un enigmático personaje, más de 1500 años antes de la llegada de los españoles.

Yo me inclinaría a pensar, por la cercanía al estado de Guanajuato, ancestralmente rico en la crianza de criollo bravo, que se trata del poblado de Ahualulco, en el estado de San Luis Potosí, pero no deja de ser una simple conjetura, materia de posterior comprobación.

El inolvidable y muy querido cronista taurino, "Don José Alameda", refiere en su libro "Crónica de Sangre", que " el novillero Antonio Gallardo, sufrió mortal cogida el 18 de febrero de 1941 en la plaza de Ahualulco. "

Finalmente para desterrar la semilla de la duda, consulte directamente el libro del maestro Ángel Villatoro (Antología Taurina Mexicana) y este dice: << GALLARDO, ANTONIO: Cogido y muerto el 18 de febrero de 1941, en la plaza de Aguatulco, Estado de Jalisco>>, de donde colijo que se trata de un error del erudito Villatoro en el poblado, puesto que Aguatulco Jalisco no existe, pero sí existe Ahualulco de Mercado, en Jalisco.

Confirmando lo anterior, nos dice el ilustre historiógrafo Luis Ruiz Quiróz, en sus efemérides, que un 18 de febrero de 1941 el novillero Antonio Gallardo muere en Ahualulco, Jalisco víctima de una cornada de un Cebú al altemar con Joel Rodríguez.


Bibliófilos Taurinos de México A.C.
(Colección de Lecturas Taurinas-Revista No 13)

El 29 de julio de 2014 recibí una afable carta del historiador contemporáneo Rafael Gómez Lozano, quien mantiene en la Red, para beneplácito de la Fiesta, el Blog Enciclopédico "Toreros Mexicanos", donde me allega un archivo digitalizado conteniendo parte de la revista número 13 de Bibliófilos Taurinos de México A.C. -Colección de Lecturas Taurinas- de nombre: Episodios, Curiosidades y Anécdotas de la Tauromaquia en Jalisco", de don Federico Garibay Anaya (reedición 1994) donde detalla, en un relato de nombre "La Muerte de un Torerillo", lo siguiente.- El dantesco episodio que a continuación referiré, me lo contó un notabilísimo taurino jalisciense: Juan Medina Díaz "El Artista" -originario de Etzalán-, que fue novillero en la época de los cuarenta. Paralelamente, colaboraba con la empresa de la plaza de toros El Progreso haciendo viñetas para ilustrar carteles taurinos y programas de mano. Asimismo, dibujaba estampas muy graciosas que se publicaban en la cartelería y en el boletaje de los festejos bufos, también denominados "tardes de recreo". Es una verdadera pena que a dibujante y pintor tan talentoso no se le conozca más allá de nuestro ámbito tapatío. A desconocimiento tal lo ha orillado su propia excesiva modestia, pero "eso es harina de otro costal". Lo que me contó - y yo les contaré a ustedes- aconteció en el mes de febrero de 1941: "Por aquellos años había tantos toreros tapatíos, y prácticamente todos eran tan valientes, que las empresas de algunos pueblos se daban el lujo de despedir a los que no eran de su agrado, sin darles ni siquiera para sus gastos. Con la mayor facilidad del mundo mandaban llamar a otra cuadrilla, y en el acto se presentaba. Eran tiempos en que hasta los niños más pequeños jugaban al toro por las calles. Si algo sobraba entonces, eran toreros. Durante los carnavales se organizaban infinidad de pachangas y novenarios en muchas poblaciones de nuestro estado: Autlán de la Grana, Etzalán, Ameca, Ahualulco de Mercado y Sayula, entre otras. Antiguamente si se les brindaban oportunidades a los novilleros en aquellos pueblos. Ahora, por desgracia, ya han sido acaparados por los matadores de alternativa, en detrimento de los toreros principiantes. O lo que es lo mismo, en detrimento de la propia subsistencia de la Fiesta. Como es natural, tratándose de muchachos aprendices, año con año, en tiempo de Carnaval llegaban a Guadalajara muchos, muchísimos maletillas heridos, procedentes de las referidas poblaciones y de otras muchas. Los torerillos que permanecían en Guadalajara eran los muy novatos o los muy malos. Lo acostumbrado en aquellos años era que los toreros que se quedaban en Guadalajara acudieran a la serenata en la plaza de armas y dieran un paseíllo por los portales. "Aquella terrible noche" -el domingo anterior al Carnaval de 1941-, yo me encontraba paseando tranquilamente por la plaza de armas en compañía del pintoresquísimo Antonio Escudero "Martincho", del picador Lorenzo Delgadillo "Camototes" y de muchos otros toreros que, como yo, todavía estábamos muy jóvenes para salir a los carnavales. De pronto, frente al palacio de gobierno, vimos pasar muy despacio, a vuelta de rueda, a un carro de sitio. Del carro se bajó, muy apesadumbrado, un joven tocado con una cachuchilla torera. Al vernos, corrió desesperadamente hacia nosotros. Ya de cerca lo reconocimos: era El Negro Joel. Sumamente compungido nos avisó que traía muerto a Rosalío Gallardo "El Guilo", un muchacho originario del puerto de Mazatlán, que quería ser torero. Aquella misma tarde lo había matado un cebú en Ahualulco. Corrimos hacia el carro. En efecto, ahí se encontraba el cadáver. ¡Qué visión tan espantosa! Flacucho, muy moreno, enjuto... Para mayor horror, le hacían falta los dientes incisivos, llevaba un rictus espantoso de dolor y los ojos desorbitados, sobre un impresionante charco de sangre a medio coagular. Venía completamente vaciado, enfundado aun en un terno muy marchito, grana con bordado en pasamanería negra. Llevamos el cuerpo a la Sección Médica Municipal. Al día siguiente, yo ya no tenía ánimos ni para ir al sepelio. Quedé tan impresionado que lo soñé muchas veces". Un marrajo cebú, de procedencia incierta y aviesas intenciones, le partió la femoral cuando intentaba colocarle un par de banderillas. Ante la confusión provocada por aquel gravísimo percance, a nadie se le ocurrió ni siquiera improvisar un torniquete. "El Guilo" expiró en el propio taxi, cuando era conducido a Guadalajara. Descanse en Paz Rosalío Gallardo "El Guilo", un torerillo de la legua y de los novenarios de Jalisco, que murió trágica y oscuramente como tantos héroes anónimos y pueblerinos cuyos nombres no pasarán jamás a la inmortalidad alcanzada por las víctimas famosas de la Fiesta.

Leído lo anterior, y por las coincidencias en el apellido de la víctima, fecha y sitio de la tragedia, y el nombre del alternante, se aclara al mundo del toro, que el novillero Antonio Gallardo, no es otra persona más que Rosalío Gallardo "El Guilo".

ENRIQUE PÉREZ GALLEGO "MALAGUEÑÍN " (XXXX - 1941)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza de Toros de Cehegín (Murcia)

Cortesía del Sitio Web: http://.cope.es

También comenzó su caminar por el sendero taurino el malagueño Enrique Pérez Gallego (Malagueñín), que llegó a figurar en la cuadrilla de Marcial Lalanda. En el coso de Cehegín (Murcia), el 14 de septiembre de 1941, es cogido y pisoteado por un novillo de la divisa de Zeballos, que, entre otras lesiones, le produce una fuerte conmoción visceral que ocasiona abundantes vómitos de sangre. La defunción tiene lugar a primeras horas de la noche de aquel mismo día, en el hospital de la mencionada población. (Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”.)

El diario digital taurino "El Muletazo.com" consigna dentro de la historia de la plaza de Ceheguín, que la Muerte hizo presencia en esta plaza en 1941.- fue la muerte del banderillero de Málaga Enrique Pérez "Malagueñín", toreaba con el novillero Julio Mendoza, la tarde del 14 de septiembre de 1941. El novillo pertenecía a la ganadería de García Zeballos, con un peso en canal de 200 kilos, de nombre "Regaor" y de pelo castaño, listón y corniveleto. El diario "La Verdad" describió así la cogida: "Al ir a poner el primer par de banderillas al primer toro, el banderillero Enrique Pérez "Malagueñín", fue alcanzado y derribado por el morlaco, que era de mucho cuidado. Ya en tierra se cebó con él, y aunque no le produjo herida alguna, le ocasionó tremendos magullamientos". El parte facultativo expedido por el doctor D. Antonio Bernal decía que ingreso en la enfermería con conmoción cerebral y visceral, fractura maxilar superior y arrancamiento de todos los dientes, destrozo de parte blanda de la boca. Síncope respiratorio. Murió a las diez de la noche en el Hospital de la Real Piedad.

EMILIO SOLER "CANARIO HIJO " (1905 - 1941)

Solo para efectos ilustrativos
“Banderillas”
Obra del ilustre grabador Mexicano José Guadalupe Posada Aguilar (1852-1913)

Refiere André López Lorente (Nomenclature en hommage aux victimes du toreo édité par la Société Taurine "La Muleta"2007) que fue un novillero muerto en 1941 en Marsella, Francia  por un toro de la dehesa de Lescot.

Sobre su trágica singladura taurina, el maestro Juan José Zaldívar Ortega, refiere que << Emilio Soler (Canario, hijo), matador de novillos, nacido en Barcelona en 1905, falleció 1941, cuando contaba 36 años de edad. El 19 de octubre de 1941 al intentar realizar con un toro de la ganadería camarguesa de Lescot una de las suertes del toreo landés, en cuya especialidad se distinguió notablemente, recibió tan grave cornada, que a consecuencia de la cual dejó de existir el mismo día. Era hijo del también novillero del mismo nombre y apodo. Empezó a torear en 1921 en Plazas de Toros de Francia, en la cuadrilla infantil catalana organizada por su progenitor, en la que actuaba de matador, en unión de Juan Gómez (Juanito). El 25 de mayo de 1922 hizo su presentación en la Plaza de Toros de Barcelona, en la de Las Arenas, alternando con “Meliá” y “Monjito”. Su buena actuación le valió ser repetido, pero ahora con picadores, el 25 de mayo de 1923, alternando con “Parejito” y “Monjito”. Actuó asimismo en la Plaza de Toros de Vista-Alegre, en Bilbao el de julio de 1923. Posteriormente se trasladó a Francia, e cuyas plazas actuó por espacio de 15 años (1923-1938) y donde encontró la muerte, como ya quedó señalado. "

Por su parte el erudito Juan José de Bonifaz refiere de este personaje, que << el veterano lidiador barcelonés Emilio Soler (Canario), especializado en los saltos y recortes propios del toreo landés, dejó de existir como resultado de la cogida que sufrió en Marsella (Francia), el 19 de octubre de 1941, propinado por un astado de la vacada gala de Lescot."

"Don Víctor", el cronista madrileño propietario del Blog Taurino "A los Toros" refiere en sus leídas efemérides en la Internet, que un 19 de octubre de 1941 el novillero Canario-hijo cuando intentaba realizar una de las suertes del toreo landés a un toro de la Camarga fue herido de tal gravedad que falleció ese mismo día. El 25 de mayo de 1922 se presentó en la plaza de Las Arenas de Barcelona alternando con "Meliá" y "Monjito". El 2 de julio de 1923 hizo lo propio en la de Vista Alegre de Bilbao. Fue en Francia en donde estuvo ejerciendo su profesión hasta el fatídico día. Era hijo de Emilio Soler "Canario", matador de novillos natural de Barcelona que se inició en la profesión toreando en modestas plazas catalanas hacia el año 1900. El 2 de agosto de 1903 se presentó en Madrid con reses de Pacheco en unión de Manuel García "Revertito" y Ángel Carmona "El Camisero". El 13 de septiembre de ese mismo año sufrió en Barcelona una gravísima cogida que le dejó inútil de la pierna derecha e hizo que no se confirmaran los buenos augurios que producía cuando se enfrentaba a los astados.

JUAN LEURÍN (XXXX - 1941)

Iglesia en Villa Juárez, San Luis Potosí, México
Cortesía de don Marco Serna

Sobre este desconocido lidiador, nos ilustra el cronista d. Juan José Zaldívar Ortega al decir que << si escueta es la información que nos ofrece Cossío, quien lo reseña  diciendo: "Diestro mexicano, del que tan sólo tengo la noticia de su trágica muerte, ocurrida a consecuencia de la cogida que sufrió en Villa Juárez (México), el 14 de noviembre de 1941", más simple es la que le dedica el escritor don Ángel Villatoro en su obra “Antología Taurina Mexicana”, en la que cita: LAURIN JUAN "Cogido y muerto en Ciudad Juárez el 14 de noviembre de 1941." Así que con esos datos lo consideramos como un novillero más, sin posibilidad de saber qué tipo de cornada sufrió. " Por su parte el ilustre historiador Juan José de Bonifaz refiere que << no llegó a torear en festejos de compromiso el mexicano Juan Leurín, quien pasaría a mejor vida como consecuencia de las heridas que recibió el 16 de noviembre de 1941 en la azteca Villa Juárez. " 

También refiere cogido de muerte, al novillero Juan Leurín, el 16 de noviembre de 1941, en Villa Juárez, el ilustre cronista "José Alameda" en su obra Crónicas de Sangre.

(LRQ) el aplicado cronista de las efemérides de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia en México refiere que, el 13 de noviembre de 1941, El novillero JUAN LAURÍN recibe mortal cornada en Villa Juárez, San Luis Potosí, de la que moriría tres días después.

JESÚS CIENFUEGOS Y GONZÁLEZ (XXXX - 1941)

Solo para efectos ilustrativos
Catedral de la Ciudad de Puebla
Cortesía del Sitio Web: http://mexico.starmedia.com

El 2 de enero de 1941 fallece asesinado en la mexicanísima ciudad de Puebla, el empresario taurino Jesús Cienfuegos. (Fuente: Efemérides Taurinas del 2 de enero de la página web: http://suertematador.com)

El 19 de octubre de 1940, Carlos Rugarcía Soto, albacea de José Rugarcía Molina, denunció por fraude a Jacinto Serna Martínez. El motivo de la acusación surgió por las acciones de la sociedad fundadora de la fábrica Santo Domingo. Las averiguaciones demostraron que el privilegiado empresario español Jesús Cienfuegos y González, por mucho tiempo apoderado de José Rugarcía, de la noche a la mañana hizo su aparición como fuerte acreedor de su poderdante y le embargó la fábrica en litigio. Ya dueño del negocio, Cienfuegos se asoció con los demás industriales en una empresa sin precedentes. Agentes de los principales almacenes de la ciudad de México como El Palacio de Hierro, El Puerto de Veracruz, La Francia Marítima, Las Fábricas Universales, El Centro Mercantil y El Nuevo Mundo compraron toda la producción de lana, algodón, mixtos, artisela, medias, calcetines, suéteres, cobertores, tilmas, rayadillo y seda para surtir pedidos de Europa, donde la guerra había paralizado la industria textil. Así, el 18 de diciembre de 1940 se realizaron operaciones comerciales por cuatro millones de aquellos pesos, capital que reanimó de manera importante al comerciante poblano. A Cienfuegos no le duró mucho el gusto. El 2 de enero de 1941, mientras platicaba con Samuel Kurián frente al cine Guerrero ­­­­—de su propiedad—, fue asesinado por un desconocido que lo apuñaleó en el pecho. Este personaje dejó intestada una fortuna de dos millones de pesos en efectivo y edificios en Puebla y Veracruz. (Fuente: El Rostro Olvidado de Puebla/Alejandro C. Manjarrez)

En una página en la Internet de nombre: http://www.revista360grados.com, citan entre las cosas destacadas que cambiaron a la ciudad de Puebla, la aparición de los llamados “Cines Gemelos”, donde señalan que, << La historia de los cines en Puebla han sido parte de la historia del país, pues aquí se asesinó a mansalva a Jesús Cienfuegos por parte de William O. Jenkins y de Manuel Espinosa Yglesias para apoderarse de la Operadora de Teatros. >>

La ahora derribada plaza "El Toreo de Puebla", ubicada entre la calle 9 Pte y 19 Sur al respaldo de la 11 Pte, fue la 2a. plaza más importante después del Toreo de México. Don Jesús Cienfuegos y su esposa Guadalupe Soto fueron los que mandaron construir la plaza de toros y el ingeniero Ibáñez fue el encargado de la dirección de esa majestuosa arquitectura construida a base de hierro y concreto inaugurándola en el mes de Enero de 1937. Fuente: Guadalupe Fernández y Márquez http://www.sabersinfin.com/artlos-mainmenu-89/1856-historia-de-las-plazas-de-toros-y-toreros-en-de-puebla.html

WILIULFO GONZÁLEZ CARBAJAL (1894 - 1941)

Foto cortesía del matador Óscar Mejía / http://omfiestabrava.blogspot.com

Refieren en la Gaceta Taurina (Año II/Julio 97, No 12)  de don Salvador García Bolio en editorial titulada “Murió don Raúl González González Carbajal, Ganadero de Piedras Negras (1933-1997)”,  que el  padre de éste, don Wiliulfo González, esforzado ganadero de bravo, falleció en un accidente en el campo.Siendo más precisos, el 21 de agosto de 1941, en un coleadero en la plaza de tienta de Piedras Negras, muere en una caída del caballo, Wliulfo González Carbajal, ( con 47 años de edad).

En sus orígenes la hacienda de San Mateo Huiscolotepec servía de paso a los viajeros que cruzaban del puerto de Veracruz a la ciudad de México y viceversa. En 1835 fue adquirida a los padres Betlehemitas por don Miguel de Miranda y éste se la arrendó a don Mariano González Fernández, hasta que la compró en 1856. Desde entonces es propiedad de la familia González. Un hijo de don Mariano, don José María González Muñoz fundó ahí, en 1874, la Ganadería de Piedras Negras, con vacas criollas que pastaban en el Rancho de Zacatepec, una fracción de la hacienda, y sementales de bravo que adquirieron de San Cristóbal la Trampa él y su primo José María González Pavón, quien fundó Tepeyahualco. Al principio le ayudaron sus hermanos, don Manuel y don Carlos González Muñoz, quien despúés formaría, con su parte de Piedras Negras, en 1907, Coaxamaluca, en una fracción de la hacienda. Con ellos empezó a tentar a campo abierto los primeros productos pero logró resultados poco alentadores. Se presentó en la ciudad de México, en la Plaza San Rafael, el 30 de octubre de 1887 con dos toros de Arriba Hermanos y tres de Piedras Negras para Diego Prieto “Cuatro Dedos” y Carlos Borrego Zocato. Ese año, en la temporada de la Plaza Colón de la misma ciudad, se realizó una corrida benéfica y quedó un sobrero de Pablo Benjumea, que fue el primer semental español en padrear en Piedras Negras y ligó muy bien. Después agregaron uno de Miura en 1895 y 9 de Murube, 3 en 1896 y 6 en 1905. Don José María dejó a sus sobrinos, don Lubín y don Romárico González, al frente de Piedras Negras. En 1905 pasó a manos de don Lubín, quien agregó 10 vacas y 2 sementales del Marqués de Saltillo en 1908 y administró la ganadería hasta su muerte, el 2 de agosto de 1928. Entonces, por convenio especial con los otros herederos, fue su sobrino, don Wiliulfo González, el que se encargó de ella. Por su parte, don Romárico había formado La Laguna en 1908, con vacas de Tepeyahualco y un semental de Ibarra. Piedras Negras fue la primera ganadería mexicana que se presentó en España. Lo hizo en San Sebastián en 1929. Don Wiliulfo González falleció el 21 de agosto de 1941 y su hijo mayor, don Romárico González González vio por ella hasta 1952, cuando don Raúl González González se puso al frente. Al morir don Raúl, heredó la ganadería a su hijo don Marco Antonio quien con profundo respeto y amor por sus antepasados sostiene muy en alto los colores de esta divisa madre de la ganadería brava mexicana. Rafael Ortega en Guadalajara indultó a un toro cárdeno marcado con el número 43 en el año 2000. (Fuente: Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia en México/ PIEDRAS NEGRAS/Tetla Tlaxcala/ Divisa Negro y Rojo/ Fundación 1874)

En las efemérides taurinas de la página de Internet de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia de México (ANCTL) refieren que el día 21 de agosto de 1941 muere en Apizaco el ganadero de Piedras Negras Wiliulfo González a consecuencia de una caída del caballo en su ganadería.


Wiliulfo González
Cortesía del cronista Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

MANUEL RUÍZ CAMINO ARRUZA (1918 - 1941)

Novillero nacido el 10 de septiembre de 1918 en el puerto de Santander, España, hijo de don José Ruiz Arruza y de doña Cristina Camino Galicia. Manolo fue el segundo hijo de este matrimonio, que desde su enlace se estableció en la Ciudad de México. Era hermano de Carlos Arruza “el Ciclón Mexicano”. En 1939 asisten por primera vez Manolo y Carlos a lo que sería su primera corrida de toros, gracias a que sus padres eran amantes de la fiesta. El Cartel estaba conformado por los maestros Domingo Ortega y Fermín Espinosa "Armillita Chico" con toros Piedras Negras. Ante el derroche de luminosidad que resulta este evento, Manolo y Carlos deciden convertirse en matadores de toros, renunciando a sus estudios,  algo que lograron por supuesto después de muchos intentos fracasados por sus padres para impedirlo y tras varias expulsiones escolares en donde demostraban su rebeldía, Don José decide apoyar a sus dos hijos menores, Manolo y Carlos, en su afición a los toros a los 13 y 14 años de edad respectivamente. El apoyo no solo consistió en la parte moral sino también en la económica, pues Don José arriesgó por sus hijos la venta de su primer negocio, invirtiendo el 50% del capital en las aspiraciones de sus hijos a pesar de los temores y oposición de su esposa Doña Cristina, dándose así el  nacimiento de la pareja de becerristas  "Los Hermanos Arruza" como se anunciaban. Una vez que se convirtieron en novilleros, cada uno comenzó a torear de manera opuesta y paralela, aunque llegaron a coincidir en varios eventos. Estudiaron hasta la secundaria, viéndose ésta interrumpida tras una invitación del Maestro Samuel Solís de participar en una gira en México y siendo el Estado de Jalisco, en donde sus actuaciones resultaron exitosas dando origen a una exhaustiva gira por otros estados de provincia que les impidió continuar con la escuela, tomando clases particulares que fueron impartidas por su padre. Manolo se encontró con el problema de que pronto estalló la Guerra Civil Española, por lo que ninguno de los dos pudo actuar en ruedos españoles. A los dos días del inicio de la Guerra Civil, Doña Cristina que los acompañaba en su aventura por España,  sale rumbo a México para reencontrarse con su hijo mayor Pepe y hacerse cargo de los negocios. El resto de la familia vivió en un ático en Madrid ubicado en la Calle Meléndez Pelayo, atrás del parque del Retiro. Don José cae gravemente enfermo, años más tarde se diría que el mal que le afectó fue cáncer, leucemia, por lo que el 19 de marzo, día de San José, Carlos salió de Madrid rumbo a Francia para reencontrarse con su madre, teniendo que dejar a su hermano Manolo y a su padre en condiciones lamentables como lo resultan ser las que se dan en una guerra. Carlos Arruza padeció lo indescriptible en ésa travesía, en donde por cuestiones del destino se encontró en Barcelona con su tío León Felipe quien le apoyó con lo que pudo para continuar con su viaje debido a que en cuestión de días, el costo de vida en España había aumentado de manera considerable. Llega Carlos Arruza en abril de 1937 a México y sería hasta cinco meses después, que lograron salir Manolo y su padre, quien aun continuaba gravemente enfermo. Para que se diera ésta salida con éxito, Doña Cristina tuvo que vender las acciones (50%) de la sociedad que tenía su marido a su gran socio y amigo Benjamín Burillo, por lo que a partir de ése momento el negocio se llamó "Sastrería Burillo". Una vez reunida de nuevo la familia, Carlos comenzó a torear como novillero y Manolo también lo pudo hacer gracias a un permiso que le fue otorgado pues continuaba el problema del boicot, aunque sus actuaciones lo limitaban a solo pisar ruedos de segunda y tercera categoría sin poderse presentar en plazas de primera. El 10 de abril de 1939 murió Don José Ruiz Arruza, un hombre de gran calidad humana, pensamiento propio, alegre, amante de la vida y la aventura. Un padre y esposo adelantado a su época, pero sobre todo uno de los principales pilares de Manolo y Carlos, sus dos menores hijos y por quienes fue más allá de todo lo establecido. En Portugal obtienen éxitos insospechados. Carlos decide continuar en el país lusitano su carrera novilleril, más no así Manolo que decide viajar a España en busca de la realización de su sueño. Al llegar a la madre patria se hospeda en casa de su tío y hermano de su madre, el Doctor Julio Camino Galicia quien vivía con su amada esposa Josefina y sus dos hijas casaderas, Margarita y Esperancita. Debutó en Madrid el 30 de Julio de 1940 con novillos de Concha y Sierra, alternando con López Lago y Francisco Casado. Desgraciadamente ésa tarde no hubo suerte y algo que le dificultó llevar una carrera ascendente en tierra hispana. En noviembre de 1940 regresa a México y el 1 de diciembre de ése año, funge como apoderado de su hermano Carlos una vez que toma la alternativa en El Toreo de la Condesa bajo la empresa del Doctor Alfonso Gaona y Carcho Peralta con toros de la ganadería mexicana de "Piedras Negras". El "boicot del miedo" de 1936 tiene dos grandes fundamentos que dejan al descubierto los intereses de algunos matadores de toros que lideraban lo mismo que su celo profesional así como su pasión política. Éste lamentable suceso se debió a que políticamente era una forma de castigar al gobierno mexicano a cargo del Presidente General Lázaro Cárdenas quien no sólo contrajo un acuerdo de recibir cerca de 500 infantes en México y que serían conocidos como los "Niños de Morelia" para salvaguardarlos de la guerra, sino que además, recibió cerca de 22,000 españoles exiliados con derecho y libertad a obtener la nacionalidad mexicana y entre los cuales se encontraban los más grandes intelectuales de la época, produciéndose así el gobierno republicano español en el exilio en México. Esto llevó a limitar la presentación del Maestro Fermín Espinosa "Armillita", quien comenzaba a dar la pelea a los toreros hispanos que no estaban dispuestos a cederle "sus" plazas por el temor a verse desplazados en el favor del público, al igual que otros toreros aztecas, como Luis Castro "El Soldado", y el maestro Lorenzo Garza "El Ave de las Tempestades". El 12 de junio de 1941, un fatal accidente que dejaría graves secuelas familiares, trunca su vida a la edad de 22 años, siendo éste un golpe lamentable para su madre Doña Cristina, León Felipe, el Doctor Julio Camino y para su hermano y compañero de grandes batallas, Carlos Arruza. Manolo Arruza fue llamado por la prensa mexicana del interior del país como "El Niño del Estoconazo de Fuego" debido a contar con la agilidad, facilidad, elegancia y certera forma de realizar la suerte suprema. En Portugal durante sus presentaciones en la temporada de 1939 se fue invicto al no haber pinchado a uno solo de sus toros durante las siete actuaciones en que se presentó, incluyendo Lisboa. La Prensa lisboeta le auguraba un éxito rotundo ya que contaba con clase y estilo propio para lidiar, e indiscutiblemente alabó lo que se convirtió en su mayor atributo, la suerte de matar.

"Manolo siempre fue mejor torero que yo. De no habérselo llevado Dios, estoy seguro que él sería uno de los grandes de México, bueno, y de España que era su patria. De todos los matadores que vi matar a sus toros, Manolo fue uno de los mejores que yo recuerdo en todos los tiempos" (Carlos Arruza).
Fuente:
Fotografía y crónica compendiada de Don Fernando M. Cadenas
http://www.leonfelipe.org.es/BiografiaManoloArruza.html

La muerte prematura de este diestro se dice que fue un accidente, el día 12 de Junio de 1941, un disparo acaba con la vida de Manolo Arruza, contaba 22 años de edad.
Fuente:
Aquilino Sánchez Nodal - Empresario taurino/El Fundón Hermanos Arruza
http://www.plazamonumental.com/?p=710

DOLORES GASTAMINZA (1891 - 1941)

Solo para efectos ilustrativos
Obra del pintor español Aurelio Urquizu Muñoz

Consignan en el Blog informativo en la Internet "Sanferminencierro.com", que el 12 de julio de 1941, sucede un accidente fatal durante el encierro, un caso mortal de mala suerte. Una vecina de la calle Tejería 15 llamada Dolores Gastaminza de cincuenta años, soltera, que marchó a ver el paso de los toros a casa de una amiga de la calle Estafeta 81, no había hecho más que verlos pasar cuando al asomarse por la saliente de la azotea de dicha casa donde se hallaba asomada, se venció y cayó de cabeza a la calle después de haber quedado contenida un rato de los cables de la luz eléctrica que a su peso se rompieron soltando chispazos. La desventurada mujer dejó de existir a los pocos momentos.
Fuente:
http://sanferminencierro.com/index.php/elencierro/features/historiaencierro/histotiaepocamoderna.html