Los toros dan y quitan

MANUEL RAMOS "RAMITOS " (1867 - 1940)

Cortesía de doña Emma Ramos Viuda de Arriaga, de su libro "Manuel Ramos "Ramitos" El Rey Del Capote Al Brazo"

Refiere don Enrique Contreras Sierra en su libro “Cosas Viejas de mi Tierra”, que el 21 de octubre de 1900 tuvo efecto una gran corrida de toros en la plaza "Colón", cuyo propietario era el chino Sau, habiendo dejado a su muerte muchos descendientes, de los cuales algunos se dedican a cultivar la tierra. La gran plaza de toros "Colón" que, ostentando tan pomposo nombre era de madera de quinta clase, tenía un cupo para menos de mil almas, pero que para el Hermosillo (Estado de Sonora, Méjico), de esa época estaba flamante, ya que mi tierra contaba con muy pocos habitantes. Esa corrida fue a beneficio del banderillero español Vicente Sierra (Minuto) que se encontraba enfermo del hígado… con seguridad que no le gustaba ni olerlo, menos tomarlo. La mayor parte de los que se enferman del hígado es porque les gusta mucho el pisto, y el sapo no espera. La cuadrilla estaba encabezada por nuestro cuatezón y valiente "mataor" de toros español Manuel Ramos (Ramitos), que en ese entonces estaba considerado por la bucada de esa época como una verdadera lumbrera de nuestro medio, poco aficionado a la fiesta brava. Su estocada favorita era el mete y saca que estaba muy en boga entre la gente de coleta, y que a los aficionados se les "afiguraba" que eran cosas del otro mundo por la rapidez con que la ejecutaba. El torero Ramírez ejecutaba esta suerte sin pena ni gloria, porque los toros que se toreaban eran tan mochos o más, que uno que "aiga" nacido al otro lado de la frontera… Manuel Ramos se tiraba a matar, sabiendo que lo más que podía recibir del toro era un butanazo. Este torero tenía tanta afición a la fiesta brava, que en cierta ocasión se efectuó una corrida de aficionados en Nogales, y teniendo en sus espaldas más de tres cuartos de siglo, se prestó como director de los muchachos que toreaban esa tarde, cuyos productos fueron destinados a obras de beneficencia, principalmente para el hospital de dicha población; él se prestó "dioquis" con el propósito de ayudar… Uno de los toros salió medio mormado o mormado y medio que es lo mismo, y sin muchas ganas de vacilar con nadie, siendo mucho toro para los aficionados. “Ramitos” lo toreó a su modo y como pudo, pero se veía ya que el pobre Ramitos no podía con el paquete, los años se le habían echado encima, y ya no era posible torear como en sus buenos tiempos cuando él era el amo de los ruedos… aunque con toros mochos pero así estábamos acostumbrados. La mayoría de los sonorenses no es muy aficionada a la fiesta brava, no es porque sea "ciesona", sino porque no le gusta que a los pobres toros les den en la pura maceta, sin saber lo que van a recibir, al embestir, menos que les saquen las tripas a los infelices pencos que les echan al ruedo para restarles fuerzas a los toros con la pica… En unos lances que Ramitos daba al burel, se descuidó mucho y el toro le metió un tremendo butanazo, en el mero estómago, arrojándolo al suelo; los compañeros aficionados que Manuel ayudaba, corrieron a sacar al torero del peligro y llevarlo a una barrera, lo cual consiguieron después de que el toro le dio otros butanazos cuando el diestro se encontraba "caído". Este golpe desafortunado que recibió Manuel por haberse descuidado, fue más que suficiente para llevarlo a la tumba al buen amigo, que no pudo soportar los golpes recibidos debido a su avanzada edad. De la plaza de toros lo llevaron a su casa, acostándose en la cama de la cual no volvió a levantarse jamás. A los pocos días fallecía cumpliéndose sus más caros deseos… siempre quiso morir de esa forma, en las astas de un bicho "marrajo", o por lo menos a consecuencia de éstas… que aún siendo mochos, le causaron la muerte al buen amigo Manuel. Los banderilleros que acompañaron a “Ramitos” en la corrida del 21 de octubre de 1900, fueron los siguientes: Francisco Encinas (El Güero), Jesús Anaya (El Chúvila), Gonzalo Hernández (Poncianito), y como picador José Noriega (El Ticket), también participó en la cuadrilla el propio enfermo del hígado, Vicente Sierra (Minuto),   ¡Qué joyas por vida de Dios…!

En forma personal, estimo que hay mucho por investigar acerca de las fechas precisas del nacimiento y fallecimiento de este ilustre matador, pues el 2 de septiembre de 2010, recibí una carta de don Manuel Ramos Noriega, nieto del fallecido, quien me alerta << Ing. Peña, yo soy nieto de Manuel Ramos "Ramitos," quien aparece en su página. El era el padre de mi mamá, quien gracias a Dios, todavía vive. Tengo fotografías de mi abuelo, y fechas correctas, como las de su nacimiento y muerte. Mi mama nació el 9 de Mayo de 1929, y me dice que cuando mi abuelo murió, ella tenía diez anos. Estoy muy agradecido por su página y estudio de estos famosos y valientes hombres, y me gustaría mucho ayudar. >> Esto nos lleva en primera instancia a enmendar la fecha del nacimiento y fallecimiento de este matador que refiere don Enrique Contreras Sierra en su libro "Cosas Viejas de mi Tierra", pues don Manuel Ramos Noriega, me envía incluso fotos de los hijos del primero y segundo matrimonio de su abuelo, siendo el último nacimiento de una de sus hijas en 1929 y dos carteles con fechas de 1920 y 22, e informándome por aparte, que según su tía Emma Ramos Viuda de Arriaga, quien escribió un libro sobre la vida de su padre llamado: "Manuel Ramos "Ramitos" El Rey Del Capote Al Brazo", el diestro nació en 1867 y falleció en 1940, siendo oriundo Tomares, provincia de Sevilla España.

El 24 de diciembre de 2010 recibí de parte de Doña Emma Ramos Estrada, Vda de Arriaga, y de Don Manuel Ramos Noriega, el libro "Manuel Ramos (Ramitos)-El Rey del Capote al Brazo", y en el refiere que a los 73 años de edad, con 20 de retiro como matador de toros, y estando operando un puesto en el mercado municipal de Nogales Sonora, fue invitado por el Sr. Pedro González para participar a título gratuito en una corrida de beneficencia para una institución de salud, a celebrarse el 1 de enero de 1940, coincidentemente el día en que se inauguraba la plaza de toros de Nogales. Ese día había de vérselas con un toro ya indultado en otro festejo, y que tenía el doble agravante de haber sido rechazado hacía poco de otra corrida de toros, por mostrar tan malas mañas que ponían en riesgo la vida de los toreros. Alternó ese día con un conocido español de Nogales llamado "el Taquero", a quien se le vino encima el toro y casi lo prende, sino es porque "Ramitos" tuvo a bien aplicarse en forma heroica con su capote para hacerle un quite, pero ese día, nada propicio, por estar frío y airoso, quiso el destino que el toro asesino hiciera por la humanidad de "Ramitos", embistiéndole y lanzándolo muy alto para caer de espaldas sobre el albero trastornándose huesos y pulmones. Sacando fuerzas de flaqueza, de donde ni aire había, se enderezó como un valiente, sacudiéndose la tierra del terno de luces, con gallardía, para ser llevado por las asistencias, a la enfermería, donde solo le aplicaron yodo en las heridas de su rodilla, y ya aposentado en casa, empezó con mucha fiebre, siendo atendido por el Dr. Joaquín Rincón, quien diagnosticó neumonía, falleciendo de estos padecimientos al siguiente 7 de enero de 1940. Fue sepultado en el Panteón Nacional, después de velarlo en su casa de la calle Rosario No 16 en Nogales Sonora, México. Manuel Ramos (Ramitos)-El Rey del Capote al Brazo había sido novillero en Sevilla, y enlistado de militar, profesión en la que tenía 10 años de ejercicio, había llegado por barco a Veracruz, México. Del puerto se trasladó a varias ciudades hasta que se afincó en Hermosillo Sonora, donde casó por lo civil con una dama de la aristocracia local de nombre Carolina Almada, con quien procreó 3 hijos de nombres Amparo, María y Manuel Ramos Almada; para luego divorciarse, por problemas desconocidos. De ahí se muda a Nogales Sonora, con sus hijos, a los 40 años de edad, para al poco tiempo casarse por la iglesia y lo civil con la Señorita Susana Estrada, de 20 años de edad, procreando 8 hijos, falleciendo la mitad de ellos muy pequeños, y llegando a edad adulta Raúl, Emma, Gilberto y Consuelo. "Ramitos" en sus postrimerías, toreo en Hermosillo, Guaymas y Nogales, no regresando a su patria. Dejó en sus hijos, su mejor simiente, todos gente de buen obrar y de buenos sentimientos, quienes agradecidos, se encargan de preservar su honorable memoria.

JUAN GALLO (XXXX - 1940)

Juan Gallo
Cortesía del historiador Rafael Gómez Lozano

Novillero mexicano muerto en 1940. Al respecto de su trágica singladura taurina, el cronista d. Juan José Zaldívar Ortega refiere que: Juan Gallo, matador de novillos, casi con toda seguridad mexicano, del que puede leerse en la “Antología Taurina Mexicana” de Ángel Villatoro: "Infeliz torerito, que en la Plaza de Toros de Aguascalientes, la tarde del 7 de enero de 1940, resultó cogido y muerto en el acto."

Por su parte el erudito español don Juan José de Bonifaz Ybarra refiere de esta víctima de la fiesta, que << el novillero mexicano Juan Gallo recibió mortal cornada cuando actuaba el 7 de enero de 1940 en la plaza azteca de Aguascalientes, sin que se tengan del lamentable suceso noticias de mayor precisión. "

En las efemérides taurinas del 1 de enero que publica la página de Internet http://suertematador.com, del prominente cronista taurino, don Adiel Armando Bolio refiere que " el 1 de enero de 1940, el novillero Juan Gallo sufre mortal cornada en el coso de Aguascalientes al actuar como sobresaliente en corrida que torearon mano a mano Alberto Balderas y Jesús Solórzano -padre-, con toros de la finca de Matancillas.

El afamado historiógrafo taurino, don Luis Ruiz Quiróz, cita en sus leídas efemérides, que el 6 de enero de 1940 muere en Aguascalientes el novillero Juan Gallo a consecuencia de cornada que recibió el día primero de este año al actuar como sobresaliente en corrida en que Alberto Balderas y Jesús Solorzano lidian toros de la ganadería de Matancillas.

Don Rafael Gómez Lozano (Dientefino), cita en su Blog Enciclopédico en la Red "Toreros Mexicanos": Juan Gallo - Matador de novillos.- Se presentó en la Plaza de toros "El Toreo" el 5 de mayo de 1933. Alternó con Enrique Lailson, Ignacio González "Armillita IV", Ismael Guajardo, Roberto Figueroa y Jorge Carrera con novillos de Peñuelas. Casi siete años después, el 1 de mayo de 1940, en la Plaza de toros de Aguascalientes, hizo el paseíllo detrás de Alberto Balderas y Jesús Solórzano para actuar como sobresaliente en el mano a mano con toros de Matancillas. Al intervenir en la lidia de uno de los toros, sufrió una cornada que le causó la muerte.

VICENTE VILLANUEVA (1887 - 1940)

Solo para efectos ilustrativos
Fachada del antiguo Hospital Vargas de San Cristóbal, Táchira (1927)
http://sancristobalysuhistoria.blogspot.mx/2011/02/antiguo-hospital-vargas-de-san.html

Refiere el estudioso escritor y cronista taurino venezolano, don Nilson Guerra Zambrano, que en San Cristóbal, Venezuela, murió el novillero peruano Vicente Villanueva por cornada  recibida  en Zorca, cerca de allí. Nacido en Lima, permaneció varios años en campañas taurinas binacionales en  la zona fronteriza de Colombia y Venezuela, donde  se  celebraban festejos prácticamente todas las semanas del año. Se le conceptuó  un  novillero de  arte y  valor.  Hizo pareja  en varias  ferias con su  paisano peruano Alejandro Campos "Campitos", quien años más tarde  se convirtió en banderillero. Estando presente como aficionado en  la primera  feria del año en Venezuela,  en Zorca,  entonces  un pequeño poblado que hoy es Parroquia Civil,  a diez kilómetros de  San Cristóbal, Capital del  fronterizo Estado Táchira, le invitaron amistosamente a parear  el domingo  14 de enero de 1940, resultando herido de gravedad en la suerte de banderillas . Lo llevaron con herida abierta al Hospital Central  de  San Cristóbal donde murió en horas de la noche. Su  velatorio fue una demostración de dolor general, debido a  que  había logrado  muchas amistades en la  ciudad y  que era  uno de los comerciantes que gozaba de buen aprecio. Tenía un pequeño  hotel o pensión, como le llamaban antes. Toreros colombianos y venezolanos le dieron la última despedida.

Sobre este personaje de la fiesta, comenta el prestigiado cronista peruano Dikey Fernández Vásquez, que Vicente Villanueva nació en el Puerto El Callao (Provincia Constitucional del Perú) en el año de 1887. Debutó como novillero el 31 de marzo de 1918 en la Plaza de Acho, Lima. Se despidió de novillero el 8 de abril de 1923 en ese mismo coso taurino. Tomó la alternativa el 20 de enero de 1924 en la Plaza de Acho, Lima, de manos del matador español Rosario Olmos, ante astados de la ganadería peruana de "Rinconada de Mala". Viajó primero a Colombia en abril de 1928 donde toreo dos temporadas en diferentes pueblos de ese país, y de allí viajó a Venezuela donde radicó y falleció víctima de una cornada. Fue en una corrida vestido de paisano (no de luces pues no estaba programado) que a una edad mayor le invitaron a colocar un par de banderillas, muriendo a consecuencia de la cornada. Está enterrado en el cementerio antiguo de San Cristóbal en Táchira, y en su lápida hay esculpido en mármol un capote, todo ello muy taurino.

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el erudito taurino, refiere de esta víctima de la fiesta, en forma por demás sucinta, que << El Vicente Villanueva cogido y muerto por un astado el 14 de enero de 1941 en la localidad venezolana de Sorca, pudiera ser aquel espada peruano que, incluso, en su patria llegara a tomar una fugaz alternativa. " Lo cual esta confirmado.

Refieren en la página en la Internet del Banco SOFITASA/ Apartado de Ferias Tachirenses/ La Feria Internacional de San Sebastián (cuya antigüedad se remonta al año de1835), que en 1940, en las vecinas fiestas de Zorca, un novillero peruano que vivía en San Cristóbal en un hotel de la carrera 8, Vicente Villanueva, quien asistió de paisano a ver la corrida, ante la ausencia de uno de los diestros, fue invitado a suplirlo. Asumido el reto, Villanueva fue corneado y los pésimos servicios de emergencia de entonces, produjeron su desangramiento hasta llegar muerto al Hospital Vargas de la calle 16.

DIEGO MAZQUIARÁN TORRONTEGUI "FORTUNA " (1895 - 1940)

Matador español que nació en Sestao el 20 de febrero de 1895 y que falleció en la desgracia y loco, en el Hospital Larco Herrera, en Lima Perú el 29 de abril de 1940. Sus padres, navarros de Olazagutiía, eran labradores acomodados. Fue aprendiz de fundidor en Altos Hornos y luego se fue a Sevilla donde trabajó repartiendo pan y entre sus clientes estaban "Los Gallos". Debutó como novillero el 22 de septiembre de 1912 en Indauchu, Bilbao. Al pretender tomar un tren en marcha con otro compañero de capeas, fueron despedidos a otra vía, en el momento que pasaba otro tren, que destrozó a su amigo y a el lo dejo indemne, de ahí su apodo “Fortuna”.Tomó la alternativa el 17 de septiembre de 1916 en Madrid de manos de Rafael Gómez "El Gallo" y Alfonso Cela Villeíto "Celita", con toros de Benjumea.El 6 de enero de 1924 el vizcaíno Diego Mazquiarán "Fortuna" debuta en El Toreo de la Condesa de la Ciudad de México matando astados de la dehesa de Piedras Negras junto con el zaragozano Juan Anlló "Nacional II" y el toledano Mariano Montes. El 23 de enero de 1928, mientras caminaba por Madrid, se encontró con que un toro se había escapado del rastro. Se enfrentó a él con un improvisado sable que le llevaron del casino militar y su abrigo, y consiguió matarlo. Por este hecho le concedieron la Cruz de Beneficencia. El 17 de junio de 1931 el notable torero vasco tuvo el privilegio de torear en la inauguración de la plaza de Toros de Las Ventas. La rejoneadora y torera chilena Conchita Cintrón, recibió las primeras clases de toreo a pie a manos del torero español Diego Mazquiarán. Al final de su vida, sus condiciones mentales estaban enajenadas, muy seguramente a consecuencia de lesiones en la cabeza mal atendidas, por lo que fue ingresado en un manicomio de caridad, donde murió. Refieren quienes le vieron torear que era un experto en la estocada a volapié. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

Fotografía tomada en la plaza de toros de la Cd. de México al matador de toros español conocido como "Fortuna" en el momento en que ejecuta un lance con el revés de la capa a uno de los toros que lidió en la temporada de 1924.
http://bivir.uacj.mx/Postales/Postal.asp?CodBar=001427642

Refieren en la página en la Internet "Txantxa Zelai" apartado de Toreros Vascos, que "FORTUNA" (Diego Mazquiarán Torróntegui): Nació en Sestao (Vizcaya) el 20-2-1895. Alternativa en Madrid el 17-9-1916 por Rafael Gómez "El Gallo" y Alfonso Cela "Celita". Le concedieron la Cruz de Beneficiencia. Se retiró en 1934. Sus sobrinos Juan "Fortuna Chico" y el hermano de éste "Raimundo" fueron subalternos. Sus padres, labradores acomodados eran navarros de Olazagutía y se trasladaron a Bilbao. Falleció de una enfermedad mental en un manicomio en Lima (Perú) el 29-4-1940 (según la Revista Aplausos) ó el 10-5-1940 (según El Cossío).


17 de septiembre de 1916
Rafael Gómez Ortega "El Gallo" apadrina a Diego Mazquiarán "Fortuna"
http://deltoroalinfinito.blogspot.mx

Refieren en la página en la Internet "http://wwwMCNBiografías.com", que Diego Mazquiarán Torrontegui (1895-1940) fue un matador de toros español, nacido en Sestao (Vizcaya) el 20 de febrero de 1895, y muerto en Lima (Perú) en 1940. En el planeta de los toros es conocido por el sobrenombre de "Fortuna". El 2 de agosto de 1914 pisó por vez primera las arenas de la plaza de Madrid, en la volvería a comparecer dos años más tarde, dispuesto a tomar la alternativa. Era, en efecto, el 17 de septiembre de 1916 cuando se presentó apadrinado por el espada madrileño Rafael Gómez Ortega ("El Gallo"), quien, en presencia del coletudo lucense Alfonso Cela Villeito ("Celita"), que hacía las veces de testigo, le cedió los trastos con los que había de dar lidia y muerte a estoque al astado Podenquero, perteneciente a la ganadería de Benjumea. En el transcurso de aquella temporada de 1916, "Fortuna" intervino en nueve corridas. En la temporada de 1917 sufrió una grave cogida en la plaza de toros de Huelva, de resultas de lo cual hubo de guardar una larga convalecencia que le forzó a incumplir nueve contratos ya firmados; pese a este percance -y a otras diversas causas que le hicieron perder otros seis ajustes-, acabó la temporada habiendo toreado treinta y cinco corridas, sin contar las que a continuación lidió en las arenas ultramarinas de Lima (Perú). De regreso a España, en la campaña de 1918 hizo cincuenta y un paseíllos, treinta y seis en la de 1919 y treinta y uno en la de 1920. En 1921, a pesar de que un astado perteneciente a la vacada de Concha y Sierra le infligió en Madrid una cornada que hizo temer por su vida, "Fortuna" despachó veinticuatro lotes en plazas españolas y otros seis en varios cosos venezolanos. Tal vez su campaña más exitosa sea la de 1922, año en que lidió en España treinta y cinco corridas. Sin embargo, a partir de esta fecha su carrera taurina comenzó a declinar, y Diego Mazquiarán Torrontegui fue perdiendo presencia en los carteles más destacados de las diversas ferias españolas, hasta que volvió a estar en boca de todos los aficionados en 1928. Fue entonces cuando, haciendo honor a su remoquete taurino, la diosa Fortuna quiso sonreír de nuevo al valiente espada sestaotarra, deparándole un azaroso encuentro, en pleno centro de la capital de España, con un toro bravo. Acaeció, en efecto, que, habiéndose escapado una res que sembraba el pánico en la Gran Vía madrileña, acertó a pasar por allí el animoso y esforzado "Fortuna", quien requirió el presto auxilio de un estoque y despenó a la fiera sobre el mismo pavimento de la Villa y Corte. Este generoso acto de heroísmo le valió ser condecorado con la Cruz de la Beneficencia, galardón que le impuso el día 11 de octubre de aquel año el matador turolense Nicanor Villalta y Serris, en el transcurso de la corrida de la prensa celebrada en Madrid. Aquella tarde, Diego Mazquiarán y Nicanor Villalta compartieron cartel con el espada madrileño Victoriano Roger Serrano (Valencia II") y con el diestro azteca "Tato de México", en una corrida en la que se jugaron ocho toros, cuatro pertenecientes a la vacada del duque de Veragua, y otros cuatro marcados con el hierro de Aleas. Tras poner fin a dicha temporada de 1928 habiendo lidiado trece corridas, "Fortuna" remató la de 1929 con catorce festejos en su haber, y marchó de nuevo a tierras Hispanoamericanas. Los triunfos cosechados en diversas plazas de los países hermanos no le dejaron reanudar su carrera taurina en España hasta la temporada de 1931, en la que hizo el paseíllo en diez ocasiones. En la de 1932 sólo se enfundó el traje de luces cuatro veces, y dos y una -respectivamente- en las campañas de 1933 y 1934. Comoquiera que durante la temporada de 1935 había vuelto a torear exclusivamente en suelo americano, el estallido de la Guerra Civil le animó a instalarse definitivamente en Lima (Perú), en donde continuó practicando el ejercicio activo del toreo hasta que, presa de una enajenación mental permanente, vino a perder la cordura y hubo de ser internado en un manicomio, en el que halló la muerte en 1940.

SALVADOR GARCÍA MATEO (1896 - 1940)

Solo para efectos ilustrativos

Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción en Borox (Toledo)

Cortesía del Sitio Web: http://.latribunadetoledo.es

Salvador García Mateo, fue un matador de novillos, nacido en Borox (Toledo) el 14 de junio de 1896, y que falleció el 22 de junio de 1940, a los 44 años de edad, cuando intervenía en las faenas de apartado de una corrida de toros de don Domingo Ortega y el caballo en que montaba fue derribado por uno de los toros, con tan mala fortuna que el antiguo torero recibió un golpe en la cabeza, del que murió el día 22 siguiente en el Sanatorio de Santa Alicia, de Madrid. Después de haber actuado en funciones de pueblo y en algunas plazas de mediana importancia, se presentó en Madrid el 4 de noviembre de 1917, en novillada de 6 matadores organizada por “La Lidia”. Salvador demostró no malas disposiciones, aunque la categoría de la plaza pareció cohibirle. En 1918 subió un poco su cartel. El 17 de marzo de 1918 actuó en Barcelona, alternando con “Amuedo” y Francisco Ruiz Lezcano en la muerte de novillos de don José Bueno; el toledano despachó a sus cornúpetos de forma poco lucida. En la temporada de 1919 se sostuvo, trabajando de vez en cuando en ruedos de  alguna importancia. En el año 1920 la nombradía de Salvador García subió grandemente, despachando en total 29 novilladas, algunas de ellas con buen éxito. El 29 de julio de 1920, en novillada nocturna, mató dos novillos de Terrones, alternando con “Mayito”. Esta vez interesó el de Borox, concediéndosele la oreja del primer bicho y siendo ovacionado en la liga del segundo. En 1921 se apagó de tal forma que fueron contadas las corridas en que tomó parte y éstas con poca aceptación. Esta vez, el hundimiento de García fue definitivo, y en parecidas circunstancias a las de 1921 toreó en novilladas pueblerinas modestas durante varios años, sin que la fama que en ellas adquiriese fuera suficiente para que empresarios de circos importantes se acordasen de él. Reapareció nuevamente en el campo taurino, apadrinando a un joven paisano suyo que quería ser torero, hacia el año 1930. Sufrió Salvador García las vejaciones y los tratos despectivos que ordinariamente se dan a los artistas desconocidos y que no interesan. Pero García insistía una y otra vez, con uno y otro empresario de plazas modestas, para ver cumplido su empeño. Y consiguió al fin que torease en ellas Domingo López Ortega. No es del caso resaltar las muchas o pocas vicisitudes -más bien pocas- de éste para triunfar de un modo definitivo; pero sí lo es hacer notar cómo se cumplieron sus felices augurios que hizo Salvador de su recomendado o apadrinado. Ortega, al llegar, indudablemente por sus méritos, a la categoría de figura destacadísima entre los matadores de su época, nunca olvidó a quien le alentó, le enseñó cuanta sabia, que no era poco, e influyó o intrigó para su presentación en varias o muchas plazas, colocando en primer lugar, como ya se vio en el trabajo dedicado a Domingo López Ortega, protegiéndole después en varias formas, en la temporada del año 1933 le incorporó a su cuadrilla y en ella estaba cuando don José María Cossío comenzaba a escribir la quinta edición de su monumental obra “Los Toros”. Y en aquél empleo, en el que Salvador García, al lado de su apadrinado Domingo López Ortega, debió de disfrutar de verdad de la Fiesta Brava, a la vez que cumplía muy bien como peón de lidia y nada mal como banderillero. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

 

El erudito taurino, Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << al ayudar en las faenas de apartado de una corrida de toros del torero y ganadero Domingo Ortega, el 17 de junio de 1940, en una finca de la provincia de Toledo, es derribado del caballo Salvador García Mateo, que venía figurando en la cuadrilla del maestro de Borox. Se produce graves lesiones en la cabeza que dan como resultado su muerte, registrada el siguiente día 22 de junio de 1940 en el madrileño sanatorio de Santa Alicia. "

ALBERTO BALDERAS REYES (1910 - 1940)

Matador mejicano, que fue figura del toreo en sus tiempos. Nació en el Distrito Federal, Méjico,  el 8 de abril de 1910, en el seno de una familia acomodada. Su padre, conocido director de orquesta, se opuso a que Alberto se dedicara a la profesión de torero, pero poco pudo hacer ante la firma vocación del joven. Ya a la edad de 17 años se había convertido en el novillero más afamado de su país, condición que no perdió hasta 1929, fecha en que se traslada a España y realiza una estupenda campaña como novillero; tomando  la alternativa el 19 de septiembre de 1930 en la Plaza de Morón (Sevilla), con Manuel Mejías "Bienvenida" como padrino, después de haber triunfado clamorosamente en la misma plaza el 18 de mayo con un toro de Guadalest, que brindó a Belmonte, astado al que cortó las dos orejas y el rabo. Regresa a México, alzándose allí con el primer puesto del escalafón, para volver a España sólo en 1934, temporada que pasó con más pena que gloria. Balderas pasó por ser un torero elegante, muy adornado con el capote y exquisito en la suerte de banderillear, aunque más flojo con la muleta y la espada. Su toreo se adaptó mucho mejor al noble toro mexicano que al más encastado y nervioso toro español de la época.  Falleció cogido por el toro negro,  zaino, nº 53 de nombre  "Cobijero" de la Ganadería de Piedras Negras propiedad de Wiliufo González el 29 de diciembre de 1940 en la Plaza de Méjico, murió en forma casi instantánea en la enfermería de la plaza tras una terrible cornada en el hígado. Las crónicas de la época detallan así la tragedia.

 

El 29 de diciembre de1940, el valiente diestro Alberto Balderas, en la plaza del antiguo Toreo de la capital de México, mató a “Rayao”, que fue el último en su vida torera, siendo un astado bravo y encastado al que le cortó una oreja, dando su postrer vuelta al ruedo, ajeno a lo que sucedería minutos después tal como suele ocurrir en la vida y más a los toreros, porque, después de Rayao salió al ruedo el toro de la misma  ganadería mexicana de Piedras Negras, “Cobijero”, cuya sola presencia causó sensación en el público. Era un toro arrogante, de gran trapío, "un tío con toda la barba" y correspondía a José González (Carnicerito). Alberto Balderas permaneció entre barreras, esperando que su mozo de espadas le arreglase los destrozos que en la taleguilla la había hecho “Rayao” con anterioridad y no salió al ruedo hasta que “Cobijero” fue banderilleado. El toro se había quedado burriciego a consecuencia del fuerte encontronazo con los picadores. Dicen, veía de lejos y de cerca no. Cuando José González <<Carnicerito" tomó la muleta y espada y salió a pedir permiso a la autoridad, “Cobijero”, desde muy lejos, hizo el intento de arrancársele; observó esto Balderas, y dio cinco o seis pasos hacia donde estaba el cornúpeta; el toro se fijó en Alberto y se le arrancó con mucha furia; marcó Balderas el viaje, o sea, la salida, pero el toro no siguió el camino del engaño, y la fatalidad es que el astado cogió a Balderas por el costado lesionándole el hígado, se lo echó a los lomos y cayó después sobre los cuernos del toro, que sin cesar de tirarle hachazos, consumó la tragedia, sin que nadie pudiese evitarlo pues a los pocos minutos murió.  En este caso, en lugar de la gloria apareció la tragedia. “Esta tarde tengo mucho miedo”, dijo el “Torero de México” Alberto Balderas a los micrófonos de radio comandados por Paco Malgesto. Aquel fatídico 29 de diciembre de 1940 en el Toreo de la Condesa, el toro “Cobijero” de Piedras Negras hirió mortalmente a Balderas, quien quizá presintió lo peor y por ello hizo tal comentario ante la mirada atónica del entrevistador. Será acaso el constante contacto con la muerte, pero muchos toreros desarrollan un sentido muy especial que les lleva a intuir lo que les puede suceder y muchas veces, pese a ello, deciden apostar aunque tengan pocas posibilidades de ganar. (Fuente: Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega).

 

El erudito español, Juan José de Bonifaz Ybarra,  relata de sus andanzas en la fiesta de los toros, que << primera figura del toreo en su país, el mexicano Alberto Balderas Reyes había conseguido en ruedos españoles muy buenos éxitos, en especial en su etapa de novillero. Otorga la alternativa el 29 de diciembre de 1940 en la plaza de El Toreo, de la capital azteca, a Andrés Blando, ante el testigo José González (Carnicerito de Méjico), y al capear al tercero de la tarde, “Cobijero”, de la ganadería de Piedras Negras, es empitonado, resultando con una gravísima herida que le destrozó el hígado, por lo que únicamente pudo sobrevivir breves minutos. "

Foto que ilustra a Alberto Balderas Reyes en su lecho de muerte.

Es verdad que ha habido ocasiones en que el desafío a la superstición con el amarillo ha concitado la llegada de la muerte. Ocurrió por ejemplo el 29 de diciembre de 1940 en la Plaza del Toreo de México, que fue una tarde trágica. Se lidiaron toros de la ganadería de Piedras Negras. El gran torero mexicano Alberto Balderas, en el cenit de su carrera, estaba contratado para dar la alternativa al prometedor novillero Andrés Blando, actuando como testigo el torero de Tepatitlán, José González "Carnicerito". Balderas resultó cogido de muerte por un toro burriciego de nombre Cobijero, cuya lidia correspondía a "Carnicerito". Acudió a hacerle un quite mientras que "Carnicerito" estaba brindando el toro. La cornada le reventó el hígado y le partió la vena hepática a Balderas. Murió casi en el acto, cuando era conducido a la enfermería por las asistencias. Aquella tarde de México, como un brindis a los supersticiosos, era amarilla. Era una tarde amarilla en el sol de los tendidos, en el reverso de los capotes, y en los trajes de siete de los toreros que se encontraban en el ruedo. Balderas vestía un terno clásico y típico mexicano, crema y plata, en un tono amarillo canario, un modelo que puso de moda Rodolfo Gaona a quien Balderas admiraba con devoción. Varios banderilleros vestían en tonos amarillos, desde el ocre al amaranto, y Andrés Blando, su ahijado en aquella tarde fatídica, también vestía un terno amarillo y oro, bordado en crucetas. Aquel día, por tanto había en El Toreo siete toreros vestidos de amarillo...
Fuente:
Don Rafael González Zubieta (el Zubi)
http://www.noticierotaurino.com/nota.asp?IDNOTA=2680

Hacia el año de 1958, el almacén Durango de la afamada cadena de tiendas departamentales "El Palacio de Hierro" fue abierto en la colonia Roma en México D.F. Antes, allí se ubicó el coso del Toreo de la Condesa, donde falleció de una cornada el torero Alberto Balderas el 29 de diciembre de 1940. Cuentan las leyendas urbanas, que en esa bodega se aparece el matador. En el estacionamiento del inmueble, se puede observar una placa que dice: En este lugar cayó herido de muerte el "Torero de México", Alberto Balderas. Mucha gente piensa, que el alma de Alberto ronda aún por este lugar. Así que no se extrañe, si va Usted un día a hacer alguna compra, que un intenso frío invada el ambiente y sienta una presencia, que de tan rápido que se fue, no se ha enterado que la corrida terminó.
Fuentes:
http://www.novenet.com.mx/seccion.php?id=202253&sec=1&d=11&m=04&y=2011 http://xibalba.superforo.net/t984-leyendas-urbanas-en-el-df

LUCILLE MULHALL (1885 - 1940)

Lucille The Cowgirl Mulhall, lazando y atando una res

Cortesía de  Heidi M.Thomas/ Cowgirl Fashion–Lucille Mulhall

http://heidiwriter.wordpress.com/2009/01/13/cowgirl-fashion-lucille-mulhall/

Extraordinaria amazona del rodeo norteamericano nacida en un rancho familiar de 80,000 acres cercano a Guthrie, Oklahoma. Ella era hija de Zach “el Coronel” Mulhall, un hombre muy trabajador y entusiasta sin antecedentes militares, famoso por la organización de novedosos eventos de rodeo en 1899. Por estas mismas fechas, ya Lucille lazaba como el mejor de los vaqueros, rompiendo a los 17 años la marca del menor tiempo para el lazado dirigido, siendo capaz de lazar hasta 8 potros a la vez cuando estos pasaban al galope. En 1905 su padre organizó la novedosa “Cowboy Stravaganza” en el majestuoso Madison Square Garden de Nueva York, donde participó Lucille en suertes de lazo y como jinete de suertes de rodeo, siendo nombrada en los medios como “La mejor Cowgirl de América”. Después tuvo brillantes  andanzas en eventos de Rodeo Profesionales en Fort Worth, Cheyenne, Calgary, Pendleton y otros, siendo fuente de inspiración para que muchas otras mujeres quisieran participar en el competitivo mundo del Rodeo. Hacia 1919, tuvo un infortunado matrimonio de tan solo un año con Mr. Tom Burnett, hijo del legendario ranchero y petrolero texano Burk Burnett, propietario del fabuloso Rancho 6666, siendo hacia 1920, que Lucille se retiró de las arenas del Rodeo regresando a su nativo Oklahoma, donde radicó largos años, hasta que en una infortunada navidad de 1940, a los 56 años de edad, el auto que era conducido por Lucille en compañía de tres amigas, fue impactado por un camión, muriendo en aquel accidente ocurrido a una milla de su casa. Fue entronizada meritoriamente en el Salón de la Fama del Rodeo en 1977.

Fuentes:

Joel H. Bernstein/ Wild Ride: The History and Lore of Rodeo.

http://heidiwriter.wordpress.com/2009/01/13/cowgirl-fashion-lucille-mulhall/