Los toros dan y quitan

LUIS VILMA (1903 - 1929)

Solo para efectos ilustrativos
“Buey Apis” (2008)
Obra del eximio artista uruguayo Rodolfo Fernández Álvarez 

Novillero que fue cogido por un novillo el 17 de febrero de 1929 y fue muerto el día 22 siguiente. (Fuente: Accidentes Oculares en la Tauromaquia I de 1801 a 1941 de los doctores Puertas y Celis.)

Respecto de la suerte de este lidiador, el erudito hispano zacatecano don Juan José Zaldívar Ortega,  anota en su obra “Víctimas del Toreo” edición web 2009,  que << Luis Vilma, matador de novillos venezolano, del que tenemos la referencia de que trabajando como tal en la Plaza de Toros de Medellín (Colombia), la tarde del  17 de febrero de 1929, fue corneado en una pierna, y de tal gravedad que, falleció el día 22 del mismo mes. Nada sabemos, en cambio, de sus actuaciones anteriores. "

Por su parte el ilustre historiador español d. Juan José de Bonifaz Ybarra refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”  el siguiente texto: << otro espada desconocido en los ruedos españoles, el venezolano Luis Vilma, encontraría su fin al ser herido de extrema gravedad cuando actuaba el 17 de febrero de 1929 en la plaza colombiana de Medellín."

Intentando conseguir más información sobre este diestro venezolano, molesté  de nueva cuenta a mi amigo Nilson Guerra Zambrano, cronista de aquellas tierras y quien amablemente contactó al historiador de cepa Nelson Arreaza, un hombre  de mucha valía en el medio venezolano, por  ser el que ha venido llevando la estadística nacional, teniendo los datos completos desde 1949 y lo cual constituye un tesoro. Al respecto refiere el erudito Arreaza << Luis Vilma nació en La Victoria (Aragua), Venezuela el 21 de julio de 1903. Se inicio como muchos de nuestros jóvenes toreros, en plazas provincianas. En la capital tuvo actuaciones exitosas y tomo una alternativa invalida (sin picadores y con toros criollos), el 7 de junio de 1925 en el "Circo Metropolitano" de Caracas, de manos de Vicente Mendoza "El Nino". Sus triunfos por las plazas de provincia le dieron un buen cartel y volvió a Caracas donde alterno con diestros destacados en temporadas formales. El 11 de diciembre de 1927, en el "Nuevo Circo", de Caracas tomo otra alternativa (también invalida), de manos del mexicano Luis Freg en presencia de Ángel Pérez "Angelillo de Triana" con toros criollos de Gonzalo Gómez. El 17 de febrero de 1929, en Medellín (Antioquia), Colombia, es herido gravemente al dar un cambio de rodillas, muriendo a causa de ese percance fatal el 23 del mes nombrado anteriormente. "

En el "Resumen Pitonudo de 1929" de Carlos Vela (Jerezano) y José Rivera (Parrando) citan en el apartado de "Las víctimas de los Toros" que en la corrida de toros celebrada en Medellín (Colombia) el día 17 de febrero de 1929, estando toreando con la muleta un toro del país el espada venezolano Luis Vilma, fue cogido y zarandeado por la res de tal manera que sufrió varias heridas, de tal gravedad, que le causaron la muerte el día 22, en el Hospital de dicha capital, adonde fue conducido para ser curado. Este diestro era muy querido de sus paisanos por su modestia y hombría, y aunque su arte no era una cosa excepcional, sabía cumplir con su cometido a satisfacción de los aficionados venezolanos. En España no tengo noticias de que llegase nunca a torear. El día 1o de julio se celebró en Caracas una corrida a beneficio de la madre del infortunado Luis Vilma, en la que tomaron parte Juan Luis de la Rosa, Sananes, Cerruti y Manolo Mújica.
Fuente:
Don Rafael Gómez Lozano

MANUEL ARAGÓN (1893 - 1929)

 

Solo para efectos ilustrativos

Vista general desde la Catedral, con la última Plaza de Toros construida
en "La Hoyanca" (Cádiz)  al fondo

Manuel Aragón, novillero-bufo, nacido en 1893, falleció en 1929, cuando contaba 36 años de edad. La tarde del 22  de junio de 1929,  actuando como tal en la Plaza de Toros de Cádiz,  fue corneado por una res de la ganadería de Río Frío, sufriendo fractura de una o más vértebras cervicales, de cuyas lesiones falleció en muy poco tiempo. También sufrió un percance similar Nimeño II, entre otros. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega- Apartado de Novilleros)

 

(*) Según mis investigaciones, me pareciera que el maestro Zaldivar esta descaminado en los datos de este lidiador que aparecen en su obra “Víctimas del Toreo-Novilleros” edición en la Internet 2009, y en realidad se trata de Manuel Moreno Aragón, al  que incorporo más adelante en esta Cronología Biográfica Ilustrada de Tragedias Taurinas  , como fallecido en 1952 y cuya biografía apunta que: <<Manuel Moreno Aragón, fue un Joven torero cómico que participaba en el acostumbrado festival del Sindicato Hortícola, Sección de Tabacaleros, y la hacía de "Señorita Panchita” en este festejo, cuando fue alcanzado por una becerra en uno de los saltos. Al caer se fracturó la columna vertebral y falleció al día siguiente, 23 de junio de 1952. El infortunado suceso acaeció en la Plaza de Toros de Asdrúbal en Cádiz, primera en la historia de esa ciudad  que no era de madera, y que fue inaugurada el 30 de mayo de 1929 y derribada el 15 de mayo de 1976, cerrada previamente por ruina desde 1967", como si un celaje de maldición le hubiese caído encima.

(Fuente: Sitio Web: http://.infocadiz.com/Toros/PzaCadiz.htm)

ÁNGEL CELDRÁN CARRATALÁ (1903 - 1929)

Novillero oriundo de Alicante nacido el 9 de mayo de 1903. Hacia 1924 destacó como novillero con picadores  actuando con gran éxito en todo el territorio nacional, hasta su muerte, por asta de toro, en el pequeño coso balear de Inca, el  domingo 28 de julio de 1929. Ese día el diestro alicantino rompía paseíllo junto a Delmonte y Francisco Royo "Lagartijo" para lidiar una novillada salamanquina de d. Lorenzo Rodríguez Ledesma en las fiestas patronales de la ciudad de la piel. "Saltador", segundo de la tarde, de la capa se enganchó, hiriendo a Carratalá en el vientre, infiriéndole una grave herida de la que fallecería en la misma enfermería al día siguiente al sobrevenirle una peritonitis.

Había participado en 19 novilladas esa temporada del 29. La muerte del torero conmocionaría a toda la población mallorquina que se volcó en la despedida del féretro, en el puerto de Palma para su traslado a Alicante. Refiere el Diario “La Vanguardia” en su página 20 del viernes 2 de agosto de 1929, en su apartado de Notas Telegráficas de Alicante: “En numerosa caravana de autos, salieron ayer gran número de alicantinos para esperar en Valencia el cadáver, que hoy  habrá sido desembarcado, del diestro Ángel Carratalá,  que después de ser exhibido allí, será traído aquí, donde debe llegar esta noche, para enterrarlo mañana. Esta siendo preparada la capilla ardiente, en el local donde estaba instalado el club que lleva el nombre del infortunado muchacho, que contaba aquí cariño general, por sus bondades e ilustración, como hijo de familia muy acomodada. Entre estas autoridades y las de Inca, Palma y Valencia se han cruzado telegramas muy atentos para facilitar la conducción del cadáver, como para atender a los familiares del finado. Realmente reina una consternación bien marcada que culminará en los actos necrológicos de mañana,  como elocuente anatema contra las corridas de toros”:—Teruel.


Cortesía de
http://lafiestaprohibida.blogspot.mx/p/gestos-toreros.html

El erudito español, Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << un novillero puntero, el alicantino Ángel Celdrán Carratalá, que suprimía en los carteles su apellido paterno, fue herido de importancia por “Saltador”, del hierro de Lorenzo Rodríguez,  el 28 de julio de 1929 en el coso mallorquín de Inca. Alternaba aquella tarde con Melchor Delmonte y José Royo (Lagartito II), tras haber toreado en aquella temporada, entre otras, en tres ocasiones en Barcelona y Alicante y en dos en Zaragoza. La muerte le llegó el día 29 del indicado mes de julio de 1929. Otra firme promesa que no llegó a cuajar. "


Tumba del torero Ángel C. Carratalá
Cementerio Municipal de Alicante
http://www.alicantevivo.org/2008_10_01_archive.html

MANUEL REYES (XXXX - 1929)

Solo para efectos ilustrativos
“Tarde de Toros” (2003)
Obra del pintor español José Manuel Ruíz Blanco

Novillero que fue cogido por un novillo el 17 de agosto de 1929 y fue muerto al día siguiente.

Manuel Reyes, novillero sevillano: Se abrió paso en su profesión a raíz de su presentación en la Plaza de Toros de Burgos de Osma (Soria), en calidad de sobresaliente, en una novillada, el día 17 de agosto de 1929. El primer novillo sobrero, del Conde la Puebla de Valverde, le cogió, causándole tan graves heridas que falleció al día siguiente 18. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega.)

El erudito, Juan José de Bonifaz Ybarra,  refiere de esta víctima de la fiesta, que << en la villa soriana de Burgo de Osma se celebraban las fiestas patronales de San Roque. Una de las corridas programadas, una novillada en que actuaban mano a mano Antonio Labrador (Pinturas) y José Royo (Lagartito II), con el sevillano Manuel Reyes de sobresaliente de espada, tenía fijada la fecha del 17 de agosto de 1929. Un astado de la divisa del conde de la Puebla de Valverde, lidiado en último lugar, hirió de extrema gravedad a Reyes, provocando su deceso el siguiente día en la mencionada localidad episcopal. "

En el "Resumen Pitonudo de 1929" de Carlos Vela (Jerezano) y José Rivera (Parrando) citan en el apartado de "Las víctimas de los Toros", páginas 317-320, que Manuel de los Reyes.- Esta otra víctima del toreo era un modesto novillero sevillano, pariente de "Gitanillo de Triana" y de "Cagancho", e influido, quizá, por el triunfo, gloria y dinero que alcanzaron éstos en la profesión, se lanzó a ella en busca de tan preciados dones, sin condiciones, tal vez, y sin contar con las espinas con que se halla cubierto este camino, en el que la mayoría de las veces se encuentran, en vez de lo que con tanto afán se persigue, desilusiones, sangre y hasta la muerte. Este muchacho probó sus aptitudes por algunas plazas pueblerinas, y sin duda persuadido de que no era un equivocado, decidió venir a Madrid para darse a conocer a los aficionados de la primera plaza de España, fuese como fuese, a cuyo fin aprovechó la ocasión en que la afición madrileña se reunía en la plaza de Toledo el día 1 de abril del año pasado, para ver lidiar a Félix Rodríguez, "Cagancho", "Gitanillo de Triana" y Barrera reses de Guadalest. Efectivamente, allá se fue; y hallándose en el ruedo ambos parientes suyos, se lanzó a la plaza con una muletilla, y a los pocos instantes era cogido por el toro y herido de alguna importancia. El muchacho causó buena impresión en los espectadores, y este hecho le valió la protección de algunos aficionados de Madrid y de Toledo, los cuales, una vez curado, le proporcionaron su debut como novillero en una corrida con picadores en Madrid, en la plaza de Vista Alegre, en la tarde del día 22 del mismo mes de abril, en unión de Justino Mayor, "Saleri III", y Cecilio Barral, con reses de D. Ramón Blázquez, en cuya corrida quedó aceptablemente. El 25 de julio volvió a torear en Toledo, con Saavedra y Sánchez Barajas, ganado de la Viuda de Ortega, repitiéndole, por su buen comportamiento y franco éxito, el día 15 de agosto, alternando con Isidro Sánchez, "Finezas", en la lidia de reses de Salas. El día 16 de septiembre fue la última novillada que toreó en este año, la que se celebró en Yepes (Toledo). En el presente año de 1929 sólo llevaba toreadas dos novilladas, lo que tenía al pobre muchacho desesperado y desesperanzado al mismo tiempo, al ver que no le salían las cosas como él quería. La primera novillada la toreó el 30 de junio en Toledo, con Raimundo Serrano y reses de Lalanda, y la segunda, el 15 de Agosto, en Aranda de Duero, con "Pinturas" y reses de Díaz, La corrida en que halló la muerte era la tercera, y fue, como saben los lectores, el día 18 del mencionado mes de agosto, tres días después de la anterior, causa ésta que produjo gran contento a Reyes, al ver que parecía haber sufrido un cambio favorable su mala estrella, puesto que iba a torear como los grandes: dos corridas en una semana. ¡Pobrecillo! ¿Cómo iba a figurarse que ésa precisamente, que le llenaba de alegría y esperanza, sería la última? En dicha corrida figuraba como sobresaliente. Era la segunda de la feria de San Roque en Burgo de Osma (Soria), en la que figuraban para matar cuatro novillos del Conde de la Puebla de Valverde, "Pinturas" y Lagartito II". A causa de haberse muerto el día anterior un becerro que tenían que lidiar unos Charlots, la empresa, para satisfacer al público, hizo presente que compraría un novillo para que a la tarde siguiente lo lidiase el sobresaliente. El novillo que compró el empresario pertenecía al ganadero Sr. Pimentel; pesaría unas 16 arrobas y llegó a la plaza el mismo día de la corrida, a las cuatro de la tarde; esperando su llegada Manuel de los Reyes, que al verlo quedó satisfecho de su bonita lámina. El novillo salió manso, pero sin ningún defecto peligroso. El muchacho le toreó y banderilleó muy valiente, siendo aplaudidísimo; pero a la hora de matar, al iniciar la faena con un pase de rodillas junto a las tablas, el bicho le alcanzó por una ingle, volteándole aparatosamente, ocasionándole una enorme cornada con rotura de la femoral y penetrante en la región abdominal. Conducido a la enfermería, le practicó la primera cura el médico de la localidad D. José María Villanueva, el que procedió a practicarle una delicada operación. Presentaba enormes destrozos en el muslo derecho. El asta había penetrado por la ingle y llegó hasta la cavidad abdominal. La femoral aparecía partida y otras venas importantes, deshechas. Rápidamente ligaron la femoral, por la que manaba la sangre a borbotones. La herida era tremenda. Los facultativos trabajaron con todo entusiasmo, y después de laboriosa intervención consiguieron contener la hemorragia. Cuando lograron esto, abrieron la herida y llevaron a cabo una operación de vida o muerte. Los intestinos aparecían perforados por dos o tres sitios, y aunque se temía un funesto desenlace, hicieron cuanto les fue posible por salvar la vida del infortunado torero. Después de las nueve de la noche salieron de la enfermería los médicos. En los alrededores de la plaza se habían congregado centenares de personas, que al advertir la presencia de los doctores se les acercaron inquiriendo noticias. Manuel de los Reyes pasó la noche quejándose de agudos dolores. La temperatura era muy elevada, y cuando fue reconocido a las once de la mañana por los doctores, diagnosticaron que el diestro no saldría de la tarde. Por desgracia, estos pesimismos se confirmaron. Momentos después de las doce, el infortunado torero entró en el período agónico y falleció a la una y quince de la tarde. Rodeábanle cuando sobrevino el fatal desenlace "Lagartito II" y su cuadrilla, que permaneció en la enfermería toda la noche. La noticia del fallecimiento, al conocerse en la ciudad, produjo enorme impresión. ¡Pobre muchacho! ¡Descanse en paz!
Fuente:
Don Rafael Gómez Lozano

SARAPITO (XXXX - 1929)

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Guayaquil, Ecuador  Cortesía del Sitio Web: imagesHack

Con el apodo de “Sarapito”, que por cierto no aparece en el Cossío, se anunciaba en los carteles un novillero de modesta proyección taurina, del que se sabe también que trabajando en la Plaza de Toros ecuatoriana de Guayaquil, sufrió una mortal cornada la tarde del  18 de agosto de 1929, por un novillo de la ganadería de Pedregal. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega.)

Al respecto de este desconocido lidiador,  el también afamado cronista español Juan Moreno Castro, del hermoso Sitio Web: “Blanco y Oro” señala: << "SARAPITO"  (19??-1929): Torero ecuatoriano nacido a principios del siglo XVIII. Recibió una cornada gravísima por un toro de El Pedregal, en Guayaquil (Ecuador) el 18 de agosto de 1929 y murió el día 22 de agosto de 1929. "

El erudito taurino, Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta que << en ninguno de los autores consultados he conseguido conocer el nombre del novillero ecuatoriano apodado “Sarapito”, herido el 18 de agosto de 1929 en la plaza de Guayaquil (Ecuador) y muerto, de resultas, el día 22 del mismo mes. "

En el "Resumen Pitonudo de 1929" de Carlos Vela (Jerezano) y José Rivera (Parrando) citan en el apartado de "Las víctimas de los Toros", páginas 320-321 que: Es la primera vez que llega a mis oídos el nombre de este diestro americano. Por lo tanto, poco puedo decir de él, concretándome solamente a dar la noticia de su muerte, ocurrida en la siguiente forma: El día 18 de agosto de 1921 se celebraba en Guayaquil, Ecuador, una corrida de toros, en la que los diestros del país José Padilla, "Gallardito" y "Sarapito" lidiaban reses de Pedregal. La corrida fue bastante accidentada, puesto que resultaron heridos los tres espadas, teniendo la Autoridad que suspenderla sin acabarse. Padilla llevó un fuerte varetazo; "Gallardito", una cornada grave en el vientre, y "Sarapito", un muslo horriblemente destrozado. Este diestro estuvo sufriendo horribles dolores, sin que los doctores pudieran salvar su vida, muriendo, tras horrible agonía, el día 22 de agosto. ¡Descanse en paz el ignorado artista!
Fuente:
Don Rafael Gómez Lozano

JUAN TRIGO "NIÑO DE SAN ROMÁN" (1912 - 1929)

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Obra del pintor impresionista Yucateco Jorge Rivas Cantillo

Refiere el acreditado historiador, escritor y muy distinguido Dr. Juan José Zaldívar Ortega, en su obra: “Agresivos y Poderosos Toros de Ayer…”, que << el  joven Juan Trigo, que fue conocido por el “Niño de San Román”, torerillo nacido en Sevilla, hacia 1912, en el barrio de Triana, que debió su apodo a ser hijo del sacristán de la parroquia de San Román. Su oficio primero fue el de tallista; pero, decidido a ser torero, se había arrojado varias veces al ruedo en diferentes plazas, logrando vencer la resistencia de sus padres para dedicarse de lleno a la profesión. Un 22 de septiembre, de 1929 volvió a lanzarse al ruedo en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, en el sexto novillo, de la ganadería del Marqués de Villamarta, fue cogido y volteado aparatosamente, resultando herido con tan grave cornada que falleció en la enfermería de la plaza a la media hora de entrar en ella. Era sumamente simpático e inteligente, pero su desbordado entusiasmo por los toros le impidió razonar debidamente, y murió por asta de toro cuando aún no había cumplido el servicio militar. "

 

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el ilustre cronista, refiere de esta víctima de la fiesta, que << Juan Trigo (Niño de San Román), torerillo principiante, se lanzó como espontáneo sobre el albero sevillano el 22 de septiembre de 1929, con la mala fortuna de ser herido mortalmente por un novillo del hierro del marques de Villamarta "

ESTEBAN GARCÍA BARRERA (1905 - 1929)

Prometedor novillero mexicano cogido en la corrida nocturna del día de muertos, en Morelia Michoacán, el 2 de noviembre de 1929 con toros de la dehesa de Queréndaro. Alternaba ese día con David Liceaga, quien no llegó por un accidente automovilístico.

Esteban aceptó despachar la novillada entera a pesar de no haber cuadrillas profesionales, y de sólo contar con la ayuda de Antonio Conde, pero estando éste enfermo de tuberculosis, después de la accidentada lidia de los 2 primeros novillos, por el esfuerzo, sufrió una hemorragia, echando sangre por la boca. En este infortunio, Esteban se quedó solo con los improvisados subalternos, que no eran más que aficionados que apenas habían echado capa por ahí. Salió el tercero y a decir de Ignacio Solares y Jaime Rojas Palacios, " el animal era muy corpulento y aterrorizó a los peones de ocasión..." y aquella se convirtió en "la cuadrilla de, anda tú, sal tú, no mejor tú..." de tal suerte que el valeroso Esteban se quedó solo con el burel, de nombre "Aleve" y después de unos lances, al buscar refugio en el burladero y al no tener el respaldo de una cuadrillas presta al quite, fue alcanzado al momento de entrar por la tronera del burladero, quedando a merced del novillo, aquél que le pegó una cornada en el vientre, entre otras. Y si no hubo quien le hiciera el quite con el toro, tampoco hubo médico que lo atendiera bien de la cornada en los intestinos falleciendo el siguiente 5 de noviembre de 1929.

Sobre este lidiador azteca, el cronista Juan José Zaldívar Ortega refiere que << Esteban García, fue un matador de novillos mexicano, nacido en el Estado de Aguascalientes el año 1905. Se presentación en la Plaza de Toros de la ciudad de Méjico constituyó un gran éxito, haciendo concebir a la afición grandes esperanzas de que cuajaría en él un gran torero. Pero duraron poco las ilusiones, porque, desgraciadamente, el 2 de noviembre de 1929, lidiando una corrida en la Plaza de Toros de Morelia (Michoacán), fue cogido tan gravemente, que murió tres días después, cuando contaba 24 años de edad. Fue un joven diestro muy valeroso que apuntaba un estilo muy personal, rebosante de arte y alegría. Dos meses antes, concretamente el 8 de septiembre, alternó con Carmelo Pérez y José González (Carnicerito de Méjico) en el coso El Toreo de la Condesa (ciudad de México, D. F.). En esa corrida se lidió el toro de nombre "Toluqueño", pastueño y noble, según don Agustín Linares, lo que quiere decir que era soso, de bravura muy acompasada y lenta, de la ganadería mexicana de Santín, al que el diestro mexicano, la tarde del citado día, en la corrida de "La Oreja de Plata", organizada por la revista española El Eco Taurino, le realizó una grandiosa faena, teniendo como premio dicho trofeo, mismo que le envió desde allá su colega Gitanillo de Triana. Fue disputado, en una corrida de ocho toros, entre el ganador y los alternantes señalados. >>

El erudito taurino, Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta que << el mexicano Esteban García, bien conocido y estimado en su país, fue cogido, en una corrida nocturna celebrada en Morelia (México) el 2 de noviembre de 1929, por una res de la ganadería de Queréndaro. Como consecuencia de las heridas recibidas dejó de existir el día 5 del citado mes. >>

El 6 de noviembre de 1929, a causa de la gravísima cornada que le infirió en el vientre el novillo de nombre "Aleve", de la ganadería de Queréndaro, cuatro días antes por la noche en la plaza de Morelia, Michoacán, y por la baja temperatura que había en el hospital que le produjo una pulmonía, fallece el diestro Esteban García. (Fuente: Efemérides Taurinas/ http://suertematador.com)

Don Carlos Abella, el erudito taurino, refiere en la página 124 de su libro Historia del Toreo (Tomo 2), que Esteban García fue muerto por un toro de nombre "Pregonao", en ese mismo noviembre negro de 1929, donde también resultara seriamente corneado, a pocos días - el 17 de noviembre- su feroz competidor de Texcoco, Armando Carmelo Pérez por el toro "Michín" de San Diego de los Padres, heridas de las cuales nunca se recuperó, falleciendo después de varias actuaciones el 18 de octubre de 1931, hermanando su tragedia.

Refiere el distinguido cronista Héctor Budar, que el prometedor novillero Esteban García Barrera, nacido el 2 de Septiembre de 1905, sufrió una terrible cornada el 2 de Noviembre de 1929 en la plaza de Morelia. Fue una corrida nocturna tradicional en la capital michoacana, que se sigue celebrando en ocasión del día de muertos. Esa noche estaban anunciados Esteban García y David Liceaga mano a mano con cuatro novillos de Queréndaro. La novillada estaba anunciada a las nueve de la noche, como Liceaga no llegaba esperaron media hora. Entonces Esteban se comprometió matar el solo la corrida como ya lo había hecho en otras ocasiones en el Toreo por cornadas de quien era su pareja de alternancia Carmelo Pérez. Esa noche como agravante el ruedo estaba en malas condiciones, pues el día anterior se había presentado un espectáculo de circo y habían dejado hoyos en el piso que la empresa no se ocupó en arreglar. En estas condiciones dio principio el festejo, Esteban lidió y mató los dos primeros novillos, salió el tercero de nombre "Pajarero", un novillote con mucho temperamento que se revolvía en un palmo de terreno, llevando al diestro hacia adentro. El último lance fue tan comprometido que el novillo lo enganchó por la pierna izquierda, zarandeado y arrojado a distancia. En la enfermería se apreció una cornada en el vientre que destrozó peritoneo y vísceras, además una herida en el muslo y contusiones diversas. Al día siguiente sufrió una neumonía y entró en periodo agónico falleciendo el 6 de noviembre.

El mexicano diario El Universal publicó el 25 de enero de 2005, una excelente editorial titulada: Rivalidad de Encono, donde citan que: La arrogancia ante el toro propició que los novilleros Esteban García y Carmelo Pérez terminaran odiándose; el destino les marcó un final trágico.- En un cuartucho húmedo, frío y, sobre todo, sin higiene, utilizado como enfermería en la vieja plaza de Morelia la nueva Valladolid, agonizaba Esteban García Barrera, víctima de una mortal cornada que el infirió el novillo "Aleve", del hierro de Queréndaro. Era la noche, antes de concluir, del día 2 de noviembre de 1929, cuando el tercer ejemplar de ese festejo nocturno, le propinó al capacitado novillero la puñalada que le cortaría la existencia días después. Esteban formó la pareja junto con Carmelo (Armando) Pérez, que causó sensación en esa campaña que es considerada junto con la de 1948, con los tres mosqueteros, como las más brillantes de cuantas se hayan realizado en suelo nacional. La del 29 fue triunfal y trágica. Marcan, ambos ciclos, toda una etapa en los anales de la fiesta brava en nuestro querido México. Siempre se les añora con melancolía. La expectación que provocó la pareja Esteban-Carmelo, nunca se había sentido con un par de prospectos, o sea novilleros, en la historia de ese entonces el joven escenario que era "El Toreo" de la colonia Condesa, con 22 años de existencia, pues se inauguró en 1907. Cada uno de diverso estilo. Uno totalmente ortodoxo, el otro era un recalcitrante heterodoxo. Esteban, un elemento de la línea clásica, técnico, poderoso con el toro. Carmelo, en cambio, era un elemento explosivo, revolucionario y temerario. Sí, con los ingredientes necesarios, del uno y del otro, para que el público se inundara de entusiasmo y, más que eso, explotara de pasión.

Esteban García Barrera nació en esta ciudad capital, el sufrido Distrito Federal, el 2 de septiembre del año de 1905, se cumplirá en breve un siglo justa y precisamente. Sus hermanos Agustín y Anselmo también deambularon en la profesión. Su maestro taurino fue el banderillero español Antonio Conde, que le enseñó todos los secretos de la lidia de reses bravas y el joven Esteban los captó a las mil maravillas. Evidentemente, reiteramos, se hizo un torero de escuela, con depurada técnica y una capacidad de poder y de entendimiento de las reses, lo que es toda una virtud. Algo más, se decía lo tocó la varita mágica del Todopoderoso. También tuvo el apoyo decidido de otro excelente banderillero, este mexicano, Pascual Ferro. Para definirlo, debemos decir que el subalterno azteca toreó como tal en España y en el año de 1921, al debutar en Madrid, en la plaza de Carabanchel, el público lo sacó a hombros lo que no es usual. Vamos, Ferro era todo un as. García Barrera debutó joven en "El Toreo", lo hizo el año de 1926, cuando todavía se sentía el adiós del maestro Rodolfo Gaona. En ese mismo calendario debutaron también Alberto Balderas, Heriberto García, David Liceaga, Jesús Solórzano, Edmundo Maldonado "El Tato", que empezaron a dar de que hablar. En aquellos añorados años, el público iba, temporada a temporada, calibrando a los novilleros conforme iban avanzando, consolidándose en la difícil profesión. Esa campaña de 1929, Esteban volvió al coso de las responsabilidades el 16 de junio actuando con José González Carnicerito de México y Luis Peláez, un torero de gran clase, íntimo amigo tanto de Carmelo, primero en el rastro de Tacubaya, como de Silverio Pérez, el gran compadre. A Peláez era una delicia observarlo torear de salón, ¡claro que valía la pena! Pero nadie gana un centavo. Al domingo siguiente, día 23, actuó con Julián Rodarte y Cayetano Leal "Pepehillo", el padre del que fuera matador y en la actualidad empresario, Víctor Curro Leal. Esteban le cortó el rabo a un novillo de Piedras Negras, confirmándose como puntero y un prospecto de amplio porvenir en la profesión. Hubo una entrevista de mano a mano Esteban-Carmelo el 11 de julio con una novillada magnífica de Piedras Negras y triunfaron ambos. Los toreros de esa época exponían de Esteban García Barrera: "Es un torero de escuela, tiene poder con el toro, resuelve con facilidad las situaciones difíciles".

Ante el éxito obtenido el empresario Eduardo Margeli, Curcó "Gaditano", otro desdichado que fue asesinado por el novillero Antonio Popoca, promovió una serie de tres mano a mano del capitalino y el texcocano, con el aliciente de que el triunfador obtendría un anillo con un diamante solitario con valor de cinco mil pesos. Era una real fortuna en aquel tiempo. En esos tres festejos, en el primero de ellos el 18 de julio, el primer novillo de Zotoluca hirió a Carmelo. Y Esteban se quedó solo con el encierro y cortó una oreja. Pasó casi un mes y en la segunda quincena de agosto se ofreció el segundo enfrentamiento. Novillos de San Diego de los Padres, Esteban estuvo torero, fácil, dio vueltas al ruedo, las orejas cayeron en manos de Carmelo. En el tercer festejo de estos enconados rivales, con la pasión desbordada, se dio el primero de septiembre. Los novillos de Zacatepec, otra vez herido el mexiquense, le cortó orejas y rabo a un novillo y Esteban logro una actuación casi en solitario, muy capaz, impregnada de poderío. De los 18 ejemplares que debían matar, claro la mitad cada uno, García Barrera pasaportó a 14 de ellos, sólo cuatro el hermano del Faraón Silverio. La pasión estaba desbordada, los puristas alaban a su torero, Esteban, por su técnica, torerismo, facilidad, facultades y el conocimiento de todo un preparado. Por el otro extremo, los seguidores de Carmelo pregonaban que era un torero revolucionario, fuera de serie, que penetraba con enorme fuerza en el ánimo de los espectadores con esa personalidad de todo un grande. En el mismo núcleo de aficionados, había peleas, riñas verbales y que en diversas ocasiones llegaron a las manos. Nadie se ponía de acuerdo. Finalmente el trofeo, el anillo con el brillante, fue a parar a uno de los dedos del de Texcoco. Lo anterior provocó que hubiese una profunda, arraigada rivalidad de antipatía entre los protagonistas. Terminaron detestándose auténticamente. Se veían con repugnancia, dentro y fuera del ruedo. En su apogeo el orgullo de cada torero, el carácter férreo de ambos como su arrogancia de no dejarse ganar la pelea ante el toro. Esa amalgama dio un tinte especial a la temporada de 1929. Con el surgimiento de la pareja que hizo historia y es leyenda: Esteban García Barrera y Carmelo Pérez.

Así en ese 1929, llegó el fatídico 2 de noviembre. La tradicional fecha de Día de Muertos en Morelia, festejo nocturno. Una falla mecánica impidió llegar a tiempo a David Liceaga a Morelia. Esteban, con ese pundonor torero y confiado en su capacidad, se apuntó para matar el lote entero. Ese no era un obstáculo. Esa tarde apareció en tercer lugar "Aleve", un toro asesino, parecía meneado y según el diccionario ese nombre significa traidor, pérfido. Al sujetarlo con el capote el marrajo le entableró y le cogió. Le infirió una cornada penetrante de vientre. El festejo se suspendió y Esteban ahí en ese insalubre cuartucho que era la enfermería, renegaba: "Yo aquí muriéndome y ese maldito va a tomar la alternativa, ¿como no es al revés?". Qué lejos estaba de pensar García Barrera, que el destino había sido tremendamente cruel con ambos. Cierto, Carmelo tomó en México la alternativa el 3 de noviembre, de manos de Joaquín Rodríguez Cagancho, con el toro "Granado" de Piedras Negras. Pero el 17 de diciembre de ese mismo año, en su segunda corrida "Michín" de San Diego de los Padres, lo despedazó. Una cornada penetrante de tórax, con lesiones en la pleura, más cuatro lesiones más en el cuerpo. Alternó con Antonio Márquez y el esteta Pepe Ortiz. Debió morir esa tarde en el ruedo. No fue así. Aunque lento logró restablecerse, con secuelas muy serias en el pulmón. Su epílogo, es ya conocido, fue en Madrid, después de torear en Toledo, la corrida de Corpus el año de 1931. Una pulmonía fulminante fue la causa final de los daños hechos por "Michín". En un lapso relativamente cortó Esteban García Barrera y Carmelo Pérez, en trayectoria paralela, se encontraron nuevamente allá, en los dominios del Todopoderoso.¿Continuarán con esa rivalidad inconciliable y de profundo encono?


Este es "Aleve" al que también llamaron "Gallo", que mató a Esteban García, a un niño, a un caballo y a un burro
De la hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

MANUEL NAVARRO ALONSO "SANTA CLARA" (1878 - 1929)

Solo para efectos ilustrativos

Cambio de suerte. Ilustración aparecida en "La Lidia" el (09-08-1879).

Picador de novillos, nacido el 1de enero de 1878 (este año nacieron 10 picadores) en la calle Santa Clara, de donde le viene el apodo, en la ciudad de El Puerto de Santa María;  falleció en el Hospital Mora de Cádiz, en 1929, a consecuencia de un percance sufrido en 1904.

 

Perteneció a las cuadrillas de los novilleros paisanos suyos, Julio La O y Manuel Díaz Domínguez. Nada sabemos del año en que comenzó su profesión, pero sí de que no se cuenta con carteles de corridas de toros donde esté su nombre, aunque probablemente se iniciara como tal hacia el año 1899 o 1900, a las órdenes de modestos novilleros. Se cuenta que el 26 de julio de 1904 sufrió un percance de mucha gravedad en la Plaza de Toros de Tudela (Navarra) -en la pierna derecha por un toro de Espoz y Mina-, del que nunca se curó y ello supuso un duro revés en el logro de sus ilusiones y que un cuarto de siglo después le llevó a la tumba. Asegura don José María de Cossío que “en 1912 aun toreaba, pero ignora sus actuaciones.

VALENTE DE LA CRUZ (XXXX - 1929)

Solo para efectos ilustrativos
Exterior de la Plaza Pani de Cd. Juárez, Chih. Méjico (1903)
Cortesía del Sitio Web: http://docentes.uacj.mx

Juan Ruiz "Tallerito", novillero sevillano, se haría famoso entre febrero y marzo de  1929, no por su condición de torero, sino por matar a tiros al empresario mejicano señor Valente de la Cruz en Ciudad Juárez, estado de Chihuahua.
(Fuentes: http://www.toros1.mapajuarez.com – de don José Mario Sánchez Soledad)

El erudito taurino Luis Ruiz Quiroz informa en sus efemérides taurinas de la página en la Internet "Campo Bravo-México" , de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL) que el 18 de Marzo 1929, el novillero sevillano Juan Ruíz "Tallerito" mata a balazos al empresario de Ciudad Juárez Valente de la Cruz.

Este mismo afamado historiador mexicano publica en sus efemérides de 2012, que el 22 de febrero de 1929, el empresario Valente de la Cruz es asesinado en Ciudad Juárez por el novillero Juan Ruíz Tallerito.

En el "Resumen Pitonudo de 1929" de Carlos Vela (Jerezano) y José Rivera (Parrando) citan en el apartado de "Efemérides del Año - Mes de Febrero", página 330, Día 20.-Muere en Méjico el conocido taurino don Valentín de la Cruz, asesinado por el matador de toros "Tallerito".
Fuente:
Don Rafael Gómez Lozano

JOAQUÍN CAMARGO GÓMEZ " EL VIVILLO " (1865 - 1929)

Cortesía del Sitio Web: http://www.soitu.es

Joaquín Camargo Gómez, conocido como (el Vivillo), fue un conocido bandolero andaluz nacido en Estepa (Sevilla). En los albores del siglo XX se vivieron los últimos episodios del bandolerismo andaluz, con su centro en Estepa; las cuadrillas de (el Vizcaya), (el Pernales), (el Vivillo) y otros, fueron sangrientamente reprimidos en varias campañas de la guardia civil. Joaquín Camargo Gómez, sobrevivió a la persecución huyendo a Argentina, aunque sería extraditado a España en 1909. Tras ser absuelto en numerosas causas judiciales, en junio de 1911 salió en libertad y quiso comenzar una nueva vida, y aprovechando sus dotes de caballista salió a picar toros a la Plaza de Vista Alegre, formando parte de la cuadrilla del diestro “Morenito de Alcalá”, publicando -ayudado por un periodista amigo de nombre Miguel España- sus “Memorias”. Luego retornó a Argentina y, el 17 de Julio de 1929, en Buenos Aires, se suicidó por uno de los motivos familiares a los que era tan sensible. (Fuente: http://es.wikipedia.org)


Cortesía de don José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

Refiere don José Antonio Román Romero en su Blog en Internet "De Hombres, Toros y Caballos", en una editorial de nombre: El "Vivillo" fue picador.- ¿Quién no ha oído hablar del Vivillo? Las reiteradas y habilidosas fechorías llevadas a cabo por Joaquín Camargo corrieron, como la pólvora, de un punto a otro de la Península. El eco de aquéllas resonó más allá de los Pirineos, y hasta, saltó sobre las olas, llegando un tanto amortiguado a la República del Plata. De pueblo en pueblo y de ciudad en ciudad, los copleros las relataron con fantásticos y terroríficos pormenores, ante la boquiabierta simpleza del auditorio: los papeles, en plan folletinesco y bajo llamativos titulares, hicieron la semblanza del bandido, que asaltaba cortijos, diligencias y peatones, robaba caballerías, ejercitaba audazmente el contrabando, cometía desafueros, mansalva, ocasionando el terror en serranías y poblados dando motivos a la justicia para llenar pliegos y más pliegos en la incoación de voluminosos sumarios con las reales o supuestas andanzas delictivas del Vivillo. En un pueblo de Sevilla, situado allí donde la más castiza porción andaluza se codea con sus hermanas Málaga la bella y Córdoba la serrana», vio la luz primera, el 4 de marzo de 1865, Joaquín Camargo. De Estepa, la antigua Estepa de valerosas gestas, salió el hombre que, andando el tiempo, habría de adquirir triste fama por sus punibles aventuras.

A finales del siglo XIX y principios del XX. Estepa era un vivero de bandoleros, contrabandistas y cuatreras —gentes que buscaban su vida a fuerza de corazón—, saliendo anteriormente de allí Juan Caballero, primer caballista que, trabuco en mano, atemorizó la serranía. "Y del mismo Estepa fueron también el Canuto, muerto en riña con otro bandido; el Panza. Ignacio Barrionuevo, Antonio Ríos, el Soniche, el Chorizo, el Chato, Manuel Muñoz, el Niño de la Gloria y el Pernales —íntimo del Vinillo—, bien conocido por sus malos pasos y que entre el año 1900 al 1909 tuvieron trágico fin cobre el quebrado escenario de la Sierra, en lucha con la Guardia Civil. Joaquín Camargo demostró desde chiquitín su espíritu inquieto y travieso. Sus padres, modestos y honrados labradores, le llevaron a la escuela a los seis años, donde Joaquín, avispadillo e inteligente, aprendió las primeras letras, siendo bautizado por el maestro con el alias de Vivillo, mote que llevó de niño con el que fue conocido de mozo y con el que las justicias de toda España le buscaron y persiguieron después. La muerte de su madre —que pensó dedicarle a la carrera eclesiástica— y el nuevo casamiento del autor de sus días influyeron poderosamente en los derroteros de la vida de Joaquín Camargo —según declaró a principios del amo 1911 en sus Memorias—, induciéndole a cometer toda suerte de desmanes. Fatalista por convicción, no intentó variar el rumbo de su azarosa existencia. Una fuerza irresistible tiraba del mismo hacia el abismo.

Pero, ¿qué hacer? Contra el hado no era posible rebelarse. Se sometió, pues, el Vivillo a los vaivenes del sino. y, abandonado a esa fuerza interior, dejó transcurrir lo mejor de su juventud realizando fechorías sin cuento, escapando de la justicia y jugándose la vida cuando se encontraba acorralado, igual entre los riscos serranos que en cualquier encrucijada. Huyó a Francia; volvió después a la Sierra y con habilidad extraordinaria pudo escapar a Buenos Aires. Mas al fin, descubierto su paradero y solicitada la extradición, fue devuelto a España en febrero de 1909. Los polvorientos procesos reanudaron su marcha„ Llovieron reclamaciones de Juzgados Instructores. Terminaba la vista de una causa en la Audiencia de Sevilla y solicitaban al Vivillo las de Córdoba, Málaga, Cádiz, etc. Entre montones de papel de oficio, nada o casi nada pudo probársele. Y un buen día, absuelto y libre. Joaquín Camargo respiró tranquilamente el aire de Andalucía. Excelente caballista y gran aficionado a los toros, pensó que nada más indicado para ganarse el sustento de buenas mane ras que hacerse picador. Contaba con el apoyo de los hermanos Carrasco, Los Chinales, conocidos contratistas de caballos de Linares, población en la que frecuentemente pernoctaban y cambiaban impresiones el Vivillo y el Pernales, Y el día 17 de septiembre de 1911; en la Plaza de Linares, ser celebró una corrida a beneficio del célebre aventurero, con seis toros del nuevo ganadero de Guillen«, don Francisco Correa --que días antes había estrenado su vacada en la Plaza de Utrera—, para los espadas Minuto y Moreno de Alcalá. Para mayor aliciente, el propio Joaquín Camargo, el Vivillo, debutaba en ese festejo como picador. Mas su actuación hubo de ser corta, pues al clavar una vara al primer toro, éste se echó a los lomos caballo y jinete cual si se tratase de un papel de fumar. Tan aparatosa fue la caída, que el Vivillo, molidas las costillas por la brutal costalada, se atrincheró tras la barrera, negándose a picar más toros y no hubo forma humana de hacerle volver al ruedo.

El 1 de octubre del mismo año actuó otra vez Joaquín Camargo en una novillada verificada en Vista Alegre (Carabanchel), con reses de don Ildefonso Gómez donde figuraron como espadas - el Carbonero, Manuel Navarro —banderillero de los Bienvenida— y Julio García. La Plaza se llenó totalmente, y el señor Joaquín, de tanda en los primero y cuarto bichos, sólo mojó una vez en este último, por cierto sin dirigir muy bien el palo. Pero la gente, entre risas y chanzas, le aplaudió..., y él tan contento. A partir de esta corrida nada volvió a saberse de este individuo, que si como audaz bandolero adquirir, cierto renombre, como picador no duró una siesta, par «rajarse como vulgarmente se dice, a la primera costalada.

MARGARITO DE LA ROSA (XXXX - 1929)

Solo para efectos ilustrativos

Iglesia en Actopan Veracruz, México

http://www.e-local.gob.mx/work/templates/enciclo/veracruz/municipios/30004a.htm

 

El 14 de abril de 1929, Margarito de la Rosa, banderillero, empresario y apoderado del inolvidable diestro Carmelo Pérez, recibe tremenda golpiza en Santa Rosa, Veracruz, México,  al estarse entorilando un toro de la ganadería de Ajuluapan, que causa su óbito dos días después. Esta tarde torearon el citado Carmelo Pérez, Enrique Guarneros y Liborio Ruiz.

Fuente: Luis Ruiz Quiroz-Gabriel Medina/Efemérides del mes de abril/

http://www.campobravo.org/efemerides.php

MARY ELLEN (Dot) TREADWELL " BONNIE MC CARROLL" (1897 - 1929)

Bonnie McCarroll siendo derribada de un caballo llamado “Silver”

Pendleton, Oregon, USA (septiembre 15 de 1915)

Foto de Walter S. Bowman/ Oregon Historical Society/ http://www.ohs.org/education

La famosa campeona de Rodeo norteamericana Bonnie McCarroll, oriunda de High Valley, cercano a Boise Idaho, inició su memorable carrera en 1915, año en que la foto mostrada arriba fue tomada, continuando su exitosa  andadura en el circuito de rodeo profesional hasta septiembre de 1929. El “Pendleton Round-Up” de 1929 iba a ser su competición final antes de que ella y su marido (Frank McCarroll,  también campeón de rodeo) se retiraran a su nueva casa en Boise. Sin embargo, el primer día de aquel aciago Round-Up experimentó un trágico accidente, que algunos testigos presenciales recuerdan* que se debió a lo apretado de sus lías de mano al animal, perdiendo el equilibrio sin poder soltarse del amarre de sujeción, por lo que al perder el control del caballo, fue azotada y quebrada repetidas veces por la bestia, hasta que la lanzó violentamente contra el suelo. El 20 de septiembre de 1929 el diario Oregonian informaba que "Bonnie McCarroll, dando una exhibición de equitación en un bronco, fue arrojado de su montura, cayendo hacia delante, y el animal dio una voltereta encima de ella”. La experimentada amazona rápidamente fue internada en un hospital, falleciendo el día 29 del mismo mes a consecuencia de sus graves heridas. Después de esta lamentable tragedia, muchos Rodeos Profesionales  suspendieron las competiciones de monta de broncos para mujeres.

 

Fuentes:

Cain Allen, © Oregon Historical Society, 2005.

http://en.wikipedia.org/wiki/Bonnie_McCarroll

Teresa Jordan/Cowgirls: Women of the American West/ Velda Smith*

LUIS GÜEMES (1888 - 1929)

Luis Güemes
Cortesía de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/

Refiere el cronista (LRQ) en las efemérides taurinas de la página de Internet “Campo Bravo- México” de la Asociación Nacional de Criadores de Toros que el 10 de febrero de 1929, muere en México el banderillero Luis Güemes a consecuencia de cornada recibida un año antes en La Piedad, Michoacán.

Contaba Don Pedro Vargas, el celebérrimo cantante mexicano, que en sus comienzos, y durante un tiempo, el maestro Pierson (sonorense de apellido francés) lo invitó a vivir en su casa; allí vivía Jesús Mercado, barítono; Pepita Alonso, contralto, y José Arce, tenor, y a los cuatro les dio habitación, comida y clases de canto a cambio de que le ayudaran a hacer la limpieza de la casa. Un día sintió que su voz no era la misma y Mario Talavera, su segundo padre, le consiguió entonces un empleo de profesor de coros en las escuelas secundarias. El era un hombre muy querido y lo introdujo en todos los círculos artísticos, sociales, políticos, todos; él es autor de Gracia plena, y con él conoció a Pepe Ortiz, quien andaba ya de torero y le gustaba cantar; entonces Don Pedro quiso ser torero también, y a las seis de la mañana se levantaba, iba por Pepe Ortiz a Tacuba y luego a ejercitar el toreo, en casa de un banderillero, Luis Güemes. Don Pedro Vargas confiesa que llegó a torear en alguna ocasión, pero el animal le dio una revolquiza tan grande, que comprendió que lo que le faltaba era valor.
Fuente:
http://www.jornada.unam.mx/2007/04/06/index.php?section=opinion&article=a05a1cul

El madrileño diario ABC del 10 de enero de 1913, reseña la participación de Luis Güemes ( de 24 años de edad)  en una sangrienta corrida de toros celebrada en la capital mexicana el 22 de diciembre de 1912, con toros de Rafael Barbabosa (antes San Diego de los Padres), y donde resultaron heridas cinco personas, entre ellas, el diestro Manuel Mejías (Bienvenida) quien fungía como primer espada, y los banderilleros “Chicorrito”, Francisco Cayuela “Rolo” y Luis Güemes, además de un monosabio. En esa ocasión, al salir el sexto de la tarde, corrió tras el banderillero Luis Güemes, saltó la barrera con él, y le produjo una herida en la región glútea derecha, de tres centímetros de longitud por seis de profundidad. Donde, al incapacitarse en su primer toro Manuel Mejías, y al no poder regresar de la enfermería por las fuertes contusiones de la cogida,  el diestro  Martín Vázquez se sobrepuso al pánico de las cuadrillas, y como segundo espada,  despachó exitosamente 4 toros, y  Merced Gómez, el tercer espada, sus dos en suerte, de solo dos estocadas, resultando triunfadores.
Fuente:
http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1913/01/10/017.html 

Detalla el afamado cronista, Adiel Armando Bolio, en sus leídas efemérides taurinas de la página de Internet “Suerte Matador”, que hacia el 31 de mayo de 1888,  nace en San Pedro Apetatitlán, estado de Tlaxcala, en México, el banderillero Luis Güemes;  de forma que al fallecer el 10 de febrero de 1929,  a resultas de una cornada recibida un año antes en La Piedad, Michoacán, contaba con 40 años cumplidos.

NIÑO MUERTO POR "ALEVE" (TORO QUE MATÓ A ESTEBAN GARCÍA EN 1929) (XXXX - 1929)

Solo para efectos ilustrativos
“Cuadrilla de Niños Toreros”  (1989)
Falso grabado del sobresaliente pintor español
Manuel Martín Morgado

Me comenta don Rafael Gómez Lozano (Dientefino) el ilustrado historiógrafo taurino propietario del visitado Blog en la  Internet “Toreros Mexicanos”, que en el libro "México diez veces llanto" de Fernando Vinyes, paginas 88 y 89, consignan que: “Aleve” (el toro que corneó mortalmente a Esteban García el 2 de noviembre de 1929, falleciendo a los 3 días) no fue apuntillado en esa corrida, y lo soltaron quince días después en otro festejo (estimo haya sido  sobre el 17 de noviembre de 1929 en la misma  plaza de toros de Morelia Michoacán, a menos que haya sido llevado a la ganadería de Queréndaro de donde provenía y toreado en otra plaza distinta). Edmundo Zepeda se negó a lidiarlo. Se dio orden de devolverlo a los corrales, pero no pudo ser, pues rompió una puerta y se escapó de la plaza, arremetiendo contra todo lo que encontraba, matando un niño antes de que pudiera ser lazado y apuntillado en las calles vecinas al coso.


Este es "Aleve" al que también llamaron "Gallo", que mató a Esteban García, a un niño, a un caballo y a un burro
De la hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

CÁNDIDO DÍAZ (XXXX - 1929)

Solo para efectos ilustrativos
Corrida de Toros
Obra del genial pintor escocés Arthur Melville (1855- 1904)

El 5 de marzo de 2012, recibí una amable carta del historiador taurino, Rafael Gómez Lozano (Dientefino) quien me envía, de su hemeroteca, un ejemplar del semanario taurino "La Fiesta Brava", Año IV, Barcelona España a 25 de enero de 1929, Número 123, Página 7, donde desde Pamplona informan de un sangriento suceso ocurrido a un ganadero de toros de lidia, que a continuación me sirvo transcribir: Sobre las 9:35 de la noche del día 14 del actual (se refieren al mes de enero de 1929) y en el paso nivel de Noain, a siete kilómetros de Pamplona, chocó con el tren mixto que de Castejón venía a esta ciudad (Pamplona) con bastante retraso, el automóvil en que viajaban con dirección a Frines por novedad de familia, el ganadero de reses bravas D. Cándido Diaz, su esposa e hijo Alfonso y sus parientes D. Nicolás y Doña Julia Díaz y una sirvienta, resultando muertos D. Cándido, su esposa y Doña Julia Díaz y sufriendo los demás viajeros graves heridas. Esta sangrienta desgracia que ha deshecho un hogar feliz ha sido muy sentida tanto en Pamplona como en la ribera Navarra donde era muy conocido y estimado el infortunado ganadero. El finado D. Cándido Díaz fue un aficionado de cuerpo entero. Ganadero escrupuloso su ideal consistió en poseer una vacada de renombre como lo fueron antaño las de Carriquiri, Lizaso y Espoz y Mina que en campos navarros se criaron y llegaron a competir dignamente con las más acreditadas de las dehesas andaluzas, para conseguir lo cual no escatimó ni sacrificios ni dinero. Sin poder ver realizado su anhelo después de muchos sinsabores y luchas, ha muerto trágicamente a una con la compañera de su vida. Descansen en paz los finados y acompañamos en el dolor que aflige a su familia, deseando vivamente el pronto restablecimiento de los supervivientes de tan funesto accidente. (L.Z.)

ANTONIO BETANZOS (XXXX - 1929)

Solo para efectos ilustrativos
Estación de San Juan del Puerto, Huelva, España
http://rinconesextraordinarios.blogspot.mx/2015/08/san-juan-del-puerto.html

En el "Resumen Pitonudo de 1929" de Carlos Vela (Jerezano) y José Rivera (Parrando) páginas 283-284 citan textualmente que el 23 de junio de1929, en San Juan del Puerto (Huelva, España), durante la capea, uno de los toros alcanzó al aficionado Antonio Betanzos y le corneó horriblemente, produciéndole heridas penetrantes en un muslo, pleura, pulmón y corazón, muriendo antes de terminar de ser curado.- En una de esas aborrecibles capeas que aun se celebran en algunos pueblos, a pesar de las disposiciones dictadas por las Autoridades para evitarlo, perdió la vida un modesto aficionado, tal vez lleno de ilusiones y esperanzas para lo futuro, y soñando quizás labrarse un porvenir para él y los Suyos. El hecho ocurrió el día 23 de junio en San Juan del Puerto (Huelva), en cuyo punto se corrieron varias reses de desconocida procedencia, de la edad y tamaño que todos sabemos, las cuales son el regocijo de los pueblerinos habitantes de algunos puntos, por las volteretas y coscorrones que suelen proporcionar a los "maletillas y chulos", como ellos denominan a los aprendices de torero, que cegados por su afición se ponen ante esas reses, que saben más que ellos, a causa de haber sido toreadas ya en distintas Plazas y en distintos años. En dicho día, el aficionado Antonio Betanzos se hallaba, más que toreando, defendiéndose de uno de esos "pregonados", cuando fue enganchado por el pecho y lanzado al espacio, recogido y vuelto a voltearle, sin tener a nadie que le hiciese el quite, hasta que el mismo animal voluntariamente abandonó su víctima. Conducido al lugar destinado para curarle, falleció antes de que el médico del pueblo diese principio a su reconocimiento, a causa del destrozo hecho en su cuerpo por la fiera. El infeliz torerillo había sufrido heridas penetrantes en ambas piernas, pleura, pulmón y corazón; todas mortales de necesidad. ¡Cuándo se acabarán esta clase de espectáculos, que tantas víctimas producen, sin gloria ni provecho para la fiesta nacional!

Más adelante en este mismo libro "Resumen Pitonudo de 1929", apartado de "Efemérides del Año-Mes de Junio", Día 23, citan: En San Juan del Puerto (Huelva), en la capea, uno de los toros alcanzó al aficionado Antonio Betauros y le corneó horriblemente, produciéndole heridas penetrantes en un muslo, pleura, pulmón y corazón, que le causaron la muerte antes de empezar su curación los doctores.
Fuente:
Don Rafael Gómez Lozano