Los toros dan y quitan

JOSÉ FERNÁNDEZ "EL GALLEGO " (XXXX - 1912)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza en Jerez de la Frontera (Cádiz), España

Cortesía del Sitio Web: http://.jerezsiempre.com

 

El 18 de abril de 1912 moriría, por cogida, el aficionado José Fernández (el Gallego), en Jerez de la Frontera (Cádiz) Fuente: (Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 191)

JULIO PELLICER GARCÍA (18XX - 1912)

Solo para efectos ilustrativos

Iglesia de Luceni cortesía de Frangmon-Panoramio

Matador de novillos, del que tenemos la única referencia de que, toreando en la Plaza de Toros de Luceni (Villa situada en la Ribera Alta del Ebro, a 38 Km. de Zaragoza), la tarde del 4 de mayo de 1912, en un festejo de vaquillas, una de ellas le introdujo el asta en un ojo, a consecuencia de lo cual falleció. (Fuente: Juan José Zaldívar Ortega/ de su obra “Víctimas del Toreo”)

 

El maestro Juan José de Bonifaz Ybarra refiere del trágico suceso, que << el principiante Julio Pellicer García falleció a poco de ingresar en el Hospital Provincial de Zaragoza a consecuencia de una cornada recibida en su ojo derecho, propinada por una vaquilla en el desarrollo de una capea celebrada en Luceni (Zaragoza) el 4 de mayo de 1912. "

FERNANDO BRENES GARCÍA (1872 - 1912)

Cortesía de la página web: Artetoreo.com

Plaza de Toros de Málaga,  fue construida en el año 1874 por Joaquín Rucoba. Fue inaugurada el 11 de junio de 1876, alternaron  Manuel Rodríguez “Desperdicios”, Antonio Carmona “Gordito” y “Lagartijo” con toros de Murube. El primer toro que pisó el albero  fue “Salamanquino” y fue bravo, sin embargo, el que pasó ese día a la historia fue el toro “Baratero”, que tomó 17 puyas y mató 7 caballos, siendo estoqueado por “Gordito”.

Refiere el cronista don Juan José Zaldívar Ortega en su magistral obra “Víctimas del Toreo”, que << Fernando Brenes García, era un empleado de la Plaza de Toros de Málaga, que el 5 de mayo de 1912, fue cogido en el callejón por un novillo de la ganadería de Peláez que había saltado inesperadamente la barrera. Recibió una cornada en el vientre (región epigástrica), de la que falleció aquella misma noche en un hospital malagueño, a los cuarenta años de edad. "

 

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << el empleado de la empresa de la plaza de Málaga Fernando Brenes García,  dejó de existir en la mencionada capital, el 5 de mayo de 1912, al ser corneado por un novillo del hierro de Páez. "

TOMÁS PERIBÁÑEZ ANTON (1899 - 1912)

Cortesía de don José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

Novillero-banderillero que fue cogido el 25 de agosto de 1912 por un toro de nombre “Hojalatero” en Colmenar Viejo y que falleció a los 23 años de edad  el día 27 de agosto de 1912;  era hermano del torero Pacomio Peribañez  del norte de España.

 

El cronista Juan José Zaldívar Ortega refiere de este valeroso lidiador que << Tomás Peribáñez y Antón, banderillero de toros, nacido en Valladolid el 29 de diciembre de 1889, falleció en 1912, cuando contaba 23 años de edad. El 25 de agosto de 1912 actuó en la Plaza de Toros de Colmenar Viejo (Madrid), lidiándose toros de doña Áurea Gómez, del citado Colmenar. Al lidiarse el primer toro, llamado “Hojalatero”, colorado, buen mozo, envió a la enfermería al picador “Farnesio chico”. Puso el primer par “Esparterito”, y Tomás intentó socorrerle. El mucho aire que hacía descubrió al banderillero vallisoletano, corneándole el toro el muslo derecho y elevándole. Peribáñez cayó por la cola del bicho. Acudió Pacomio rápidamente, pero ya vio que su desgraciado hermano llevaba parte de los intestinos fuera de la taleguilla. Trasladado inmediatamente a la enfermería, se vio que había recibido una cornada de seis centímetros de extensión en la ingle derecha, con salida de intestino. Luchando con la muerte estuvo hasta la noche del día 27 de agosto de 1912, en que, por fin, dejó de existir. Resulta muy extraño que naciera el mismo día y mes que su hermano David. Fue un buen rehiletero, inteligente e incansable en la brega, y se le ofrecía un excelente porvenir en la profesión. Entusiasmado por los triunfos de su hermano Pacomio dejó que creciera su vocación por los toros y después de tomar parte en varias capeas celebradas en su provincia, recibió su bautismo de sangre en la placita de Boecillo (Valladolid) el 9 de septiembre de 1905, causándole un morucho graves heridas en la espalda. A ruegos de su familia dejó temporalmente esta actividad, dedicándose algún tiempo a regentar un comercio en San Sebastián. Pero alentado una vez más por los triunfos de su hermano Pacomio, decidió volver a la lidia, presentándose a las órdenes de su hermano en la novillada celebrada en Guijuelo (Salamanca) el 9 de septiembre de 1909. Con él siguió toreando los años 1910 a 1912, sabiendo ganarse las simpatías del público por su elegancia toreando. "

 

Respecto de la suerte de este infortunado lidiador, el erudito, Juan José de Bonifaz Ybarra  cita en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << “Hojalatero” , toro cuajado y de mucha cabeza de la vacada de Félix Sanz, segó la joven vida del vallisoletano Tomás Peribáñez Antón, hermano del espada Pacomio, al cornearle en la ingle derecha, el 25 de agosto de 1912, en Colmenar viejo Madrid. La profunda herida, que provocó la salida de intestinos, fue curada en la enfermería de la plaza, donde dejaría de existir dos días más tarde. "

RICARDO MONROY (XXXX - 1912)

Solo para efectos ilustrativos
Obra del afamado pintor y escultor  colombiano Fernando Botero

Rehiletero cogido por un toro el 12 de septiembre de 1912 y que falleció a resultas de sus heridas el 2 de noviembre del mismo año.

Don Juan José Zaldívar Ortega, el ilustre cronista,  refiere de este lidiador que"fue un novillero y banderillero de novillos, que el 12 de septiembre de1912 asistió a una capea en la Plaza de Toros de Chinchón (Madrid), y un toro, según dice llamado “Morucho”, de la ganadería de Tablada, le cogió y corneó horriblemente, introduciéndole el asta por un ojo, en tarde en la que alternaba con (Agujeta hijo). Trasladado a Madrid, luchando entre la vida y la muerte, estuvo en el Hospital Provincial. Todos los esfuerzos de la Medicina fueron inútiles y falleció el 2 de noviembre de 1912. Se trata de una cornada verdaderamente terrible. "

Por su parte, don Juan José de Bonifaz, refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << toreaba el madrileño Ricardo Monroy Sánchez el 23 de septiembre de 1912 en la típica plaza de Chinchón (Madrid) a las órdenes del novillero Ramón Martínez (Agujetas hijo), cuando un astado de Tablada le corneó en una orbita ocular. Tras luchar con la Parca durante muchas jornadas, acabó sus días, el posterior 3 de noviembre de 1912, en el Hospital Provincial, de la Villa y Corte. "

Refiere "Don Víctor", el dedicado cronista madrileño que mantiene en la Internet el Blog taurino "A los toros", en sus efemérides del 12 de septiembre, que en 1912 en la capea que esa tarde se celebraba en la localidad de Chinchón (Madrid), resultó cogido de suma gravedad el banderillero madrileño Ricardo Monroy. Uno de los astados le cogió y corneó con tan mala fortuna que le introdujo el asta por la región orbital. Fue trasladado al Hospital Provincial de Madrid y allí estuvo luchando entre la vida y la muerte hasta el 2 de noviembre en que se produjo el óbito. Empezó a torear por los pueblos sobre 1908, y fue en la plaza de Tetuán donde finalmente se dio a conocer. A veces actuaba como sobresaliente y fueron varias las ocasiones en que llegó a estoquear novillos.

JOSÉ PÉREZ (XXXX - 1912)

Solo para efectos ilustrativos

Santiago de Chile

Cortesía del Sitio Web: http://images.google.com.mx

Del espada José Pérez, inventariado por Ramón Carande, tan solo tengo los datos que suministro, es decir, que fue mortalmente herido en la ciudad de Santiago de Chile el 21 de noviembre de 1912. Dejo constancia de que la fiesta de los toros fue suprimida oficialmente en Chile en 1823, por lo que puede ponerse en duda la celebración de una corrida, por modesta que fuese, en la propia capital de la nación. (Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra,  de su obra “Víctimas de la Fiesta”.)

MANUEL LARA REYES " EL JEREZANO" (1867 - 1912)

Foto cortesía del Site Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Matador de Toros andaluz nacido en Jerez de la Frontera (Cádiz) el 8 de diciembre de 1867 o de 1868.  Recibe la alternativa en Barcelona el 29 de octubre de 1899 de manos de su tío “Chicorro” quien se despedía de torero, siendo testigo “Parrao” con toros de la dehesa de Filiberto Mira, confirmándosela "Quinito" en Madrid, el 18 de marzo de 1900 con toros de Arribas.  No logrando especial renombre en España, viaja repetidamente en las temporadas invernales a Méjico, donde encontraría la muerte el 6 de octubre de 1912, en el poblado de Nopalapán, en el estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, México, recibió de un toro de la ganadería de Blanco,  un fuerte topetazo en el bajo vientre (encima de una cornada anterior),  cuando le daba un lance con el capote, por lo que fue trasladado para su atención a puerto, lugar donde falleció al día siguiente, 7 de octubre de 1912, en el Hotel Universal donde se hospedaba, a consecuencia de una peritonitis que le sobrevino por estallamiento de vísceras. Esa fatídica tarde toreaba con Eduardo Leal "Llaverito". Después llevaron sus restos mortales a Jerez. Al principio se apodaba "El Gato". Era un torero inteligente, seguro,  y completo. Tuvo varias cornadas, pero dos de ellas muy graves, una en 1895 en el cuello, y en otra en 1897 que le tuvo año y medio imposibilitado. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”.)


Cortesía de
http://lafiestaprohibida.blogspot.mx/p/gestos-toreros.html

Por su parte, el erudito español,  don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << tampoco logró especial renombre Manuel Lara Reyes (Jerezano), que había tomado la alternativa de manos de su tío carnal José Lara (Chicorro) el día 29 de octubre de 1829, en que éste se cortó la coleta en Barcelona. Como no abundan los ajustes, marcha repetidamente a tierras mexicanas en los inviernos y allí encontraría su fin, ya que, toreando de capa el 6 de diciembre de 1912 en la plaza de Veracruz, fue cogido por un astado de la vacada de Nopalapán, resultando gravemente lesionado en el vientre, lo que determinó su fallecimiento dos días más tarde en el Hotel Universal de la mencionada ciudad azteca. "

"Don Víctor" el acreditado cronista del Blog Taurino a los Toros, refiere de esta víctima de la fiesta, que << el 6 de octubre de 1912, Manuel Lara Reyes "Jerezano" estando toreando en la plaza de toros de Veracruz (Méjico) fue cogido por un toro de Nopalapán cuando lo lanceaba de capa, sufrió tan fuerte golpe que dio lugar a que se le declarase la peritonitis, falleció dos días después. Nació en Jeréz de la Frontera el 8 de diciembre de 1867; se presentó en Madrid el 15 de agosto de 1891 junto a El Toledano con novillos de Medrano y de Udaeta. José Lara "Chicorro", tío carnal de Manuel, y al despedirse de los ruedos, le dio la alternativa en Barcelona el 29 de octubre de 1899 estoqueando reses de Filiberto Mira y con Joaquín Hernández "Parrao" de testigo. La confirmó en Madrid el 18 de marzo de 1900 de manos de Joaquín Navarro "Quinito" con toros de Arribas Hermanos. A pesar de tener aptitudes para haber destacado en su profesión, nunca logró salir del último grupo del escalafón. >>

En las efemérides taurinas jerezanas del 8 de diciembre citan que en 1867, nace Manuel Lara Reyes "El Jerezano", matador de toros. Toma la alternativa en Barcelona el 29 de octubre de 1899 con toros de Filiberto Mira, siendo padrino su tío José Lara "Chicorro". Confirma en Madrid el 18 de marzo de 1900 con toros de Arribas y Hermanos, siendo padrino "Quinito". Alternó con las figuras más importantes de su tiempo. Apadrinó la alternativa a "El Yeclano" y la confirmación de "Valenciano", de Rodolfo Gaona y de "Capita". Llegó a torear 54 corridas de toros en su ciudad natal. En Veracruz (Méjico) el 6 de octubre de 1912 un toro de Nopalapam lo hirió mortalmente; falleció dos días después.

Confirma en Madrid el 18 de marzo de 1900 con toros de Arribas y Hermanos, siendo padrino "Quinito". Alternó con las figuras más importantes de su tiempo. Apadrinó la alternativa a "El Yeclano" y la confirmación de "Valenciano", de Rodolfo Gaona y de "Capita". Llegó a torear 54 corridas de toros en su ciudad natal. En Veracruz (Méjico) el 6 de octubre de 1912 un toro de Nopalapam lo hirió mortalmente; falleció dos días después.


Cortesía de
http://lafiestaprohibida.blogspot.mx/p/gestos-toreros.html

JUAN ASTILLERO << EL COMPARE >> (1886 - 1912)

Solo para efectos ilustrativos

Cortesía del Sitio Web

http://www.e-consulta.com

El afamado cronista taurino, don “José Alameda”, refiere en su obra “Crónica de Sangre- 400 Cornadas Mortales y algunas más” (Editorial Grijalbo/1981/ Pág. 58), en listado tabulado,  << que un banderillero conocido como el “Compare”, perdió la vida el 5 de mayo de 1912, en la plaza de Tetuán de las Victorias, a resultas de las heridas causadas por un toro homicida de la ganadería de M. Hernán >>

El erudito taurino mexicano Rafael Gómez Lozano (Dientefino) en carta recibida el 11 de noviembre de 2010, refiere de este difuso rehiletero, que en la enciclopedia taurina titulada "Los Toros. Tratado Técnico e Histórico" dirigida por el afamado académico don José María de Cossío y publicada por vez primera en 1943, que: <<ASTILLERO PÉREZ (JUAN), Compare. Banderillero, nacido en Andújar (Jaén) el 24 de enero de 1886. Empezó a torear en Tetuán de las Victorias en 1909. En la temporada de este año sufrió tres cornadas, una de ellas de importancia. En 1911 tomó parte en 35 corridas, y el 16 de agosto recibió un puntazo trabajando en Cebreros a las órdenes de Llavero. El 29 de octubre de 1911 salió como banderillero al ruedo de Madrid en una novillada de cinco toros de Murube y uno de Gamero Cívico para Vázquez II, Eusebio Fuentes y Torquito. Al Compare se le aplaudió intensamente un gran par que clavó al sexto de la tarde, Balconero. El 5 de mayo de 1912, al ir a parear a Tetuán de las Victorias al primer novillo, fué enganchado nuestro banderillero y sufrió tres heridas que pusieron en grave peligro su vida: una de tres centímetros en la región lateral del cuello, otra de dos en la anterolateral y otra en la región escapular izquierda. Los novillos eran, cuatro de don Máximo Hernán y dos de la marquesa de Cullar para los espadas Minerito, Alfarero y Vernia. Juan Astillero era un banderillero muy valiente y adornado. (Tomo III, Pag. 68). >>, Sin embargo, no refiere el "Cossío" que haya fallecido de estas heridas, no sucediendo lo mismo con el maestro de la crónica José Alameda (Pepe Alameda) quien en su libro "Crónica de Sangre (400 cornadas mortales y algunas más)" lo enlista como fallecido el 5 de mayo de 1912 en Tetuán de las Victorias por un toro de M. Hernán. (pag. 58). La antigua Plaza de Toros de Tetuán de las Victorias operó de 1900 a 1936, siendo derruida en 1939 a consecuencia de los destrozos causados por la Guerra Civil. Quede pues la mesa servida, para que en un futuro no muy lejano, me escriba un desprendido docto taurino, para confirmar lo que afirmó don "Pepe Alameda", o para aclarar que murió de muerte natural.

FRANCISCO ALOY BELTRÁN << PACO CALDERA >> (1862 - 1912)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza de Toros de Almería

http://www.culturandalucia.com/ALMER%C3%8DA/Fotografias_antiguas_ALMERIA.htm

Refiere el prestigioso historiador Antonio Sevillano que, << “Paco Caldera” triunfó junto a los también almerienses Felipe Navarro, Bernardo Salas y Minuto (finales del XIX) en el primitivo coso de la rambla Belén. Francisco Aloy Beltrán, formó y dirigió la primera Cuadrilla de Niños Toreros Almerienses. El atractivo de su corta edad y el asequible caché les facilitó numerosos contratos en su época. Hijo de Blas y de Ana, Francisco Aloy Beltrán nació en 1862 en el número 60 de la populosa calle Granada, en el seno de una humilde familia de jornaleros. En sus comienzos novilleriles se anunció con el nombre artístico de “El Habanero”. El más conocido apodo de “Caldera” estaba cantado dada su profesión: "calderero"; competidor y vecino del reputado Cataollas de la plaza San Sebastián. En el último tercio del siglo XIX el "ilustrado" Felipe Navarro -con despacho de gestión administrativa y aduanera, además de teneduría de libros, abierto en la glorieta de San Pedro- y José García "Minuto" eran los amos de la novillería andante local. Fue precisamente encuadrado en la cuadrilla de este último cuando su nombre irrumpe en la prensa. Ocurrió en el antiguo coso de la rambla de Belén (Los Jardinillos) la tarde del 15 de mayo de 1881, donde, además, sufrió su "bautismo de sangre". Tuvo una breve pero intensa carrera profesional, en calidad de novillero y banderillero dentro y fuera de Almería. Se había casado el 7 de abril de 1890,  en la iglesia parroquial del Sagrario de la Catedral con Antonia Zea Rodríguez, almeriense de La Almedina, habitante en la calle Cepero nº 8. Del matrimonio nació un hijo llamado Miguel. El bueno de “Caldera”, tras deshacerse la Cuadrilla e imposibilitado por enfermedad para continuar en los ruedos sufrió estrecheces económicas; aliviadas en parte gracias a la generosidad de “Relampaguito”, puntero por esas fechas del escalafón novilleril. En abril de 1906 -un año antes de tomar la alternativa- lo incorporó a sus filas como hombre de confianza en una corrida en Valencia, en la que alternó con Manolete (padre) y Vicente Dauder; bello gesto sin duda hacia quien había sido su maestro, aplaudido por aficionados y no aficionados. Muy poco tiempo después -no tenemos acceso a su ficha clínica- ingresó en el Manicomio Provincial de la carretera de Níjar y de aquí al Hospital de la Diputación, donde el 6 de mayo de 1912 falleció víctima de una "parálisis progresiva". A los 51 años de edad dejó de existir un taurino tan emprendedor como ignorado por sus conciudadanos. Salvo La Crónica Meridional, el resto de diarios no publicaron ni unas mínimas líneas de condolencia. Igual que en el caso de Pastoret, nada más se supo de su viuda y de su hijo. >>

 

ANTONIO PÉREZ (EL CHICO DE LA GUAYABERA) (XXXX - 1912)

Solo para efectos ilustrativos>
"Ídolos Futuros o Torerillos"
Obra del inconmensurable pintor español Ignacio Zuloaga y Zabaleta (1870 – 1945)

Me escribe el docto cronista mexicano, don Rafael Gómez Lozano para comentarme que refiere don José María Cossío en el Tomo III de su obra "Los Toros-Tratado técnico e histórico", Pág. 722, que Antonio Pérez (Chico de la Guayabera) fue un muchacho zaragozano, que mató vacas en su tierra en contadas ocasiones cuando Florentino Ballesteros empezaba y hacía lo mismo. Se presentó en Zaragoza en 1910 y volvió a actuar en 1911. En Luceni, el 4 de mayo de 1912, sufrió de una vaca una grave cornada en el cuello. Murió a poco, víctima de la tuberculosis.

Sigue contando don Rafael, que en otra versión más añosa del Cossío, se le figura con más rodaje taurino, al referir que: Pérez, Antonio (Chico de la Guayabera) (?-1912). Nacido en Zaragoza, fue un muchacho que decidido a triunfar en el mundo de los toros, comenzó a participar en capeas por diferentes localidades. En 1910 debutó en Zaragoza, matando varias vacas, y así continuó por diversas plazas, hasta que el 4 de mayo de 1912, actuando en Luceni, sufrió una gravísima cornada en el cuello, de la que falleció poco después, al complicarse la evolución de sus heridas por la tuberculosis pulmonar que padecía.
Fuente:
http://www.cesbor.com/PDF/descargas/biografiasII.pdf
(Pag. 825 del PDF.)

Resulta por demás coincidente, puesto que se trata de la misma localidad y fecha en que sucede la tragedia, que los eruditos Juan José de Bonifaz e Ibarra, y don Juan José Zaldívar Ortega consignen a un tal JULIO PELLICER GARCÍA, de quien citan respectivamente en ese órden:

El principiante Julio Pellicer García falleció a poco de ingresar en el Hospital Provincial de Zaragoza a consecuencia de una cornada recibida en su ojo derecho, propinada por una vaquilla en el desarrollo de una capea celebrada en Luceni (Zaragoza) el 4 de mayo de 1912.

Matador de novillos, del que tenemos la única referencia de que, toreando en la Plaza de Toros de Luceni (Villa situada en la Ribera Alta del Ebro, a 38 Km. de Zaragoza), la tarde del 4 de mayo de 1912, en un festejo de vaquillas, una de ellas le introdujo el asta en un ojo, a consecuencia de lo cual falleció.

En esta cronología de tragedias taurinas se incluyen por separado ambas necrologías, resultando materia de estudio, el investigar si se trata de la misma persona, o bien conocer, si en esta funesta capea acaso hubo dos accidentados, cosa bastante improbable, uno por cornada en el cuello, y el otro por cornada en el ojo, o bien indagar quien era realmente JULIO PELLICER GARCÍA y el porqué los doctos Bonifaz y Zaldívar omiten mencionar a ANTONIO PÉREZ "EL CHICO DE LA GUAYABERA" en el listado de las víctimas de la fiesta, a no ser porque los médicos que le atendían de la cogida, finalmente decretaron su muerte debido al agravamiento de la tuberculosis que padecía, y no por la cornada en el cuello, o simplemente se trata de un error de estos eruditos.

En el libro "Magenta y Oro" (Biografía del torero zaragozano Florentino Ballesteros) de don Emilio Quintanilla Buey, se cita en sus páginas 131-134, que ese día, 4 de mayo de 1912, Florentino Ballesteros y Antonio Pérez "El Chico de la Guayabera", quienes llevaban grande amistad, tomaron juntos el tren para asistir a las fiestas de la Santa Espina en Luceni para participar en la capea. Ahí refiere este autor textualmente: Los dos amigos hicieron las delicias del público que asistía a las vacas y que terminó por dejar a ambos chavales solos en la plaza. Los lances de capa y de muleta, los quites y los arriesgados adornos entusiasmaron a los luceneros. Pero no andaba lejos la tragedia. Una de las reses empitonó a "El Chico de la Guayabera" por el cuello y lo dejó tendido en el suelo, inconsciente y muy mal herido. Los desesperados intentos por reanimarle y por cortar la hemorragia en esos momentos tuvieron escaso éxito y se decidió trasladarlo cuanto antes a la capital. Cuando ingresó en el Hospital de Zaragoza apenas le quedaba un soplo de vida. Todavía consiguieron los médicos que Antonio Pérez viviera casi dos meses. Hubo un momento en que abrigaron un rayo de esperanza. Antonio llegó incluso a reconocer desde el lecho del Hospital a Florentino y a intercambiar con él algunas palabras entrecortadas. -Qué mala suerte, Florentino... Estas cosas a veces pasan... Los que nos dedicamos al toreo tenemos que estar preparados para esto... Me encuentro muy mal… Creo que es el final... -No digas eso, Antonio -trató de animarle su amigo-. Te pondrás bien. Dentro de poco estaremos otra vez toreando. Ya lo verás. Finalmente un vómito de sangre hizo que "El Chico de la Guayabera" entrara en coma, estado del que ya no se habría de recuperar. A finales de junio de 1912 falleció el mejor amigo que Florentino había tenido nunca. Casi un hermano. Los médicos no achacaron la muerte a la cornada recibida en Luceni, sino a un súbito agravamiento de su enfermedad pulmonar. Florentino se quedó sin su mejor amigo y, de alguna forma, sin su "apoderado", ya que era Antonio Pérez quien, por la buena relación que llegó a tener con el empresario de la plaza de toros en aquellos años, don Estanislao Fraile, le buscaba a Florentino oportunidades de intervenir en diversas becerradas y capeas aunque fuera como banderillero o como sobresaliente, lo que le proporcionaba al chico algunos ingresos por supuesto muy precarios. El entierro del "Chico de la Guayabera" fue muy emotivo. No sólo el Hospicio en pleno, sino gran parte de las figuras del mundo taurino zaragozano y numerosos críticos se congregaron en el acto. Florentino se encontraba muy afectado repasando mentalmente todo lo que Antonio Pérez había representado en su vida, desde muy niño: su compañero de juegos, su confidente, su camarada de fechorías en la etapa de Calatayud, su amigo leal en los últimos años, su "empresario" gracias al cual había vestido por primera vez en su vida un traje de luces...