Los toros dan y quitan

ANTONIO MONTES VICO (1833 - 1907)

Foto cortesía del Site Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Matador de toros nacido  en Sevilla el 20 de diciembre de 1876 en la calle Pureza del barrio de Triana. Una temprana sordera y una taciturna personalidad, lo hicieron refugiarse en la ocupación de sacristán del templo de Santa Ana en el barrio de su nacimiento.  Recibe su alternativa el 2 de abril de 1899 en Sevilla de manos de Antonio Fuentes, atestiguando “Bombita” con toros de la dehesa de Otaolaurruchi, marcando un interesante caso para la historia taurina de esos días, pues pasó por el escalafón de la novillería sin ser banderillero anteriormente. Pronto va a llamar la atención su manera de hacer el toreo, quizás no considerado artístico para aquellas fechas, pero demostrativo de un gran valor, pues paraba a los toros y los hacía volver para intentar ligar las suertes en un mismo terreno, considerado por muchos el precursor del toreo bellmontino, que llegaría para afincarse en todos los cosos del mundo.

Cogido al entrar a matar en la Plaza de Toros México de la entonces Calzada de La Piedad que acabó por ser de Ramón López,  por el toro,  cárdeno oscuro,  "Matajacas", segundo de la tarde,  de la ganadería de Tepeyahualco, el 13 de enero de 1907.  Toreaba esa aciaga tarde con Antonio Fuentes y Ricardo Torres (Bombita). Falleció cuatro días después (al amanecer del día 17 de enero de 1907) en el Hotel Edison de esa capital mejicana,  a causa de infección por cornada punzo contundente en el glúteo izquierdo, interesando todos los planos musculares, penetrando en la cavidad ciática y causándole grande hemorragia al interesar un vaso venoso; cuando se le realizó la autopsia de rigor se encontró que la cornada tenía una extensión de 40 centímetros y que llegaba internamente hasta el hipocondrio derecho. Una herida mortal por necesidad.


Cortesía de
http://torerosespanoles.blogspot.mx/search/label/Antonio%20Montes

Su cadáver fue depositado en el Panteón Español en espera de su traslado a Sevilla, y tras varios días de espera, por caída "accidental" de los blandones encendidos del catafalco en el que lo tenían, sin darse cuenta nadie, se incendió el ataúd y el propio cadáver, al cual se le apreciaba después, ennegrecido del rostro y de las manos, con arriscamiento del cuero cabelludo y las cuencas de los ojos vacías. Posterior a la tragedia continuaron las desgracias, pues sucedió que al estar embarcando su ataúd en el barco que lo llevaría a Sevilla, se rompieron de improviso los cables que sujetaban al nuevo ataúd cayendo al agua, de donde fue rescatado. Finalmente descansa en paz en el cementerio de San Fernando en Sevilla donde se puede apreciar su tumba. El ilustre cronista Juan José de Bonifaz, refiere que en razón de haberse carbonizado el cuerpo del torero, en el incendio declarado en el depósito, solo fueron sepultadas sus cenizas en el cementerio sevillano, contrastando lo anterior con el resto de las crónicas mejicanas, quienes detallan que solo se quemó en parte, y que se le embarcó hacia España de cuerpo completo en un ataúd.


Cortesía de don José Antonio Román Romero

Refiere el erudito Juan José de Bonifaz Ybarra que << el sevillano Antonio Montes Vico, al más que un tratadista taurino considera el precursor del toreo belmontino que poco después acabaría imponiéndose en todas partes, marcha a México para intervenir en la temporada invernal de 1906-1907. Le agrada retornar a tierras aztecas, donde sus partidarios forman legión. En el Distrito Federal hace el paseíllo el 13 de enero de 1907 junto a Antonio Fuentes y Ricardo Torres (Bombita) para despachar ganado de la divisa de Tepeyahualco. El segundo de la tarde, el cárdeno oscuro “Matajaca”, le cornea, al entrar a matar, en la región glutea izquierda y a consecuencia de tal herida muere el siguiente 17 de enero de 1907en el Hotel Edison de la capital mexicana. Su cadáver fue depositado en el Panteón Español, en espera de su traslado a Sevilla, resultando carbonizado en un incendio declarado en el depósito, por lo que fueron sus cenizas las que recibirían sepultura en el sevillano cementerio de San Fernando. "

Al respecto de lo anterior, esta confirmado que se envió a España su cadáver achicharrado  y no en cenizas, según se desprende del informe sobre su muerte publicado en  Gaceta Taurina de Salvador García Bolio/ Enero de 1997/ Número 6 (http://.bibliotoro.com/gacetas/Gac_2-06.pdf)


http://laaldeadetauro.blogspot.com/2010/01/antonio-montes-103-anos-de-su-muerte_13.html

Sobre la muerte de Antonio Montes cuenta don José Antonio Román Romero en su Blog en Internet "De Hombres Toros y Caballos", que mala sombra tuvo en México el cartel formado por Antonio Fuentes, Antonio Montes y Ricardo Torres. El 14 de Enero de 1906, los anuncios que llenaban las calles, leídos con inmensa satisfacción por millares de aficionados, rezaban que Fuentes, Montes y Bombita, juntos por vez primera, torearían en la plaza mejicana, causando ese cartel entusiasmo tan vivo, que el circo resultó pequeño para contener tanta gente. Y aquella tarde un toro de Piedras Negras cogió a Bombita al intentar cambiarle de rodillas y le lastimó gravemente. Un año después, día por día, el 13 de Enero de 1907, los mismos prestigiosos nombres figuraban por segunda vez en el cartel. Los partidarios del toreo clásico, serio, elegante, maravilloso, tenían singular adalid en Fuentes; los que gustaban del arrojo sin límites, los que gustaban de emociones tremendas, veían en Montes la encarnación más acabada de la temeridad, y, finalmente, aquellos que gozaban con los jugueteos, con los primores y galas del toreo alegre, encontraban en Bombita a la personificación de su ideal. Y allá se fue a la plaza la gente entusiasmada y llenó los palcos, tendidos y barreras, y alborotó con su algazara y animó la fiesta con su alegría.


Cortesía de don José Antonio Román Romero

La bravura y nobleza del primer toro de la tarde, del marqués del Saltillo, proporcionó a Fuentes lucido triunfo, que le premió el concurso con palmas y vítores. Y Montes, con el natural afán de emular las excelencias del toreo de Fuentes, en cuanto vio salir de los chiqueros al segundo toro, de Tepeyahualco, acudió a él, haciendo gala de esos arrestos suyos que arrebataban al público. Tan en corto y tan ceñidos fueron los lances con que le burló, que el toro se le metió debajo, le empitonó y le arrojó al suelo, sin más desavío ,que la taleguilla destrozada, que reparó el mismo Montes atándose en ella un pañuelo. Los aplausos le enardecían, y con valentía que rayaba en locura, se metió a los quites, alardeando., muy justamente de inacabable temeridad. Y después, en el trasteo de muleta, cada pase arrancaba un grito de entusiasmo y de susto. En el instante de cuadrar, y cuando se disponía el matador a arrancarse sobre el toro, Fuentes le gritó: "aligera". Fuentes notó que el de Tepeyahualco estiraba el cuello, que humillaba, defendiéndose; por lo tanto, había que entrar a matar de cerca y con todos los pies. De ahí su aviso, o no oyó Montes la advertencia o no hizo caso de ella, confiado en su valor. Entró despacio, muy por derecho, con imponente valentía y admirable vergüenza. El toro, que vio adelantar lentamente la figura del matador, no hizo más que alargar la gaita, y cuando Montes le hundía en lo alto del morrillo el acero, le cogió, le levantó en vilo y le enganchó nueva-mente, volteándole y metiéndole toda el asta por la nalga izquierda. La estocada era de muerte. Allí mismo quedó el toro sin vida, en tanto que el desdichado lidiador era conducido a la enfermería. Era la herida tremenda, herida de caballo. Tanta sangre brotó de ella, que el calzón blanco de uno de los monos que le levantó de aquella arena, quedó tinto en rojo, el mozo volvió al ruedo con aquella inmensa mancha sangrienta, y el público, horrorizado, le obligó a gritos a retirarse. Fuentes apoyó la frente sobre la barrera y lloró, a la vez que Ricardo Torres, pálido y con la tremenda impresión retratada en el semblante se quedó un buen rato inmóvil. Y al fin, dominándose uno y otro, y bajo la impresión de dolor y de conmiseración hacia el pobre compañero, a quien curaban en tanto.


Foto del cadáver de Antonio Montes
Cortesía de D. José Antonio Román Romero

JOSÉ MELO DE LA CRUZ "MELITO " (1881 - 1907)

Solo para efectos ilustrativos

“Torero y Toro”  (1985)

Obra del pintor toledano Eustaquio Carrasco Carrasco

Banderillero de toros, nacido en Carabanchel Alto (Madrid) el 3 de noviembre de 1881,  y que  falleció el 7 de febrero de 1907 a los 26 años de edad. El día 4 de febrero de 1907 acudió  como espectador de la novillada que tradicionalmente se celebra en la Plaza de Toros de Valdemorillo (Madrid). El toro destinado a la muerte era grande y cornalón, además de manso. Melito, al observar las dificultades con que tropezaban los modestos  banderilleros para cumplir su cometido, se lanzó a la plaza y puso un par magnífico, saliendo cogido y volteado. He aquí cómo narró el percance “Sol y Sombra”: "El muchacho paró demasiado y el morlaco le trompicó, haciéndose con él y le lanzó a una altura considerable después le recogió en el suelo dos veces, entre la confusión y el pánico que es de suponer." Trasladado a Madrid, falleció tres días después. El astado le había inferido dos tremendas cornadas: una que le atravesada de parte a parte el muslo derecho y otra en un costado. Así acabó este buen banderillero, que había hecho concebir grandes esperanzas a la afición. Tras una serie de ensayos en las plazas de la provincia madrileña, hizo su presentación en la Plaza de Toros de Plasencia el 8 de junio de 1902. En Madrid vistió por primera vez el traje de luces el 23 de noviembre de  1903, en la cuadrilla del banderillero vallisoletano Anastasio Castilla. Desde esa fecha trabajó con frecuencia en la Corte y provincias, ya con novilleros, ya con matadores d e alternativa. Consiguió sobresalir del nivel medio de los banderilleros, pero la desgracia cortó su carrera de manera inesperada. (Fuente: Crónica del historiador, don Juan José Zaldívar Ortega)

 

Por su parte el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra,  refiere de este valeroso rehiletero que << asistía como espectador José Melo de la Cruz (Melito) al modesto festejo que se celebraba en Valdemorillo (Madrid) el 4 de febrero de 1907, cuando viendo las dificultades que pasaban los torerillos en la lidia de una difícil res, se lanzó al ruedo y colocó un par de rehiletes. El astado le cogió y recogió, dándole dos cornadas, una en un costado y la otra en el muslo derecho, al que atravesó totalmente. Trasladado a Madrid, allí expiró el posterior día 7 del mismo mes de febrero de 1907. Había nacido en Carabanchel Alto, entonces municipio independiente al madrileño. "

RAFAEL SANZ "NUEVO GUERRA " (XXXX - 1907)

Cortesía de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/

Matador de novillos, nacido en Córdoba, lugar donde hizo el aprendizaje en capeas y novilladas de poca categoría. El 2 septiembre de 1906  se presentó en la Plaza de Toros de Tetuán de las Victorias (Madrid), mostrándose afortunado en la lidia de un novillo de Bertólez y otro de don Francisco Sánchez, de Coquilla, que le correspondieron. En vista de su buen éxito, le contrataron para corridas sucesivas, saliendo bien de todas ellas. El 24 de mayo de 1907 de mayo del año siguiente se celebró en Segovia una novillada en la que alternó con Hilario González (Serranito), siendo los novillos de  don Victoriano Cortés, de Guadalix de la Sierra (Madrid). Uno de los cornúpetos empitonó y volteó al torerillo cordobés, sin que al parecer le causara heridas de importancia..., pero el daño mortal estaba hecho en su interior. Trasladado a Madrid para que fuera mejor atendido, se encargó de sufragar los gastos que se ocasionasen su paisano Machaquito. A poco de estar en la Corte se agravó de tal manera el herido, que dejó de existir a los tres días de traerlo de Segovia. Rafael Sanz apuntaba algunas condiciones toreras, y sin duda hubieran llegado a cuajar con un poco de método y una buena dirección. (Fuente: Don Juan José Zaldívar Ortega/ De su obra, “Víctimas del Toreo”- Apartado de Novilleros)

 

El historiador Juan José de Bonifaz Ybarra lo contempla entre las víctimas de la fiesta compendiadas en su excelsa obra, al decir que << nada menos que “Nuevo Guerra” fue el apodo utilizado por el cordobés Rafael Sanz en su aventura torera. Al tomar parte en la corrida celebrada en Segovia el 24 de junio de 1907, fue empitonado por una res del hierro de Victoriano Cortés, sin que a la herida se le diera mayor importancia. Sin embargo, ya en Madrid, surgen complicaciones que finalizan con la muerte del novillero el día 27 del mismo mes de junio de 1907. "

JOSÉ GARCÍA DOMÍNGUEZ "EL BILLETERO " (XXXX - 1907)

Foto de José García Domínguez, tomada del semanario ilustrado, "Respetable Público",
No 37, del 27 de diciembre de 1908, cortesía de Don José Antonio Román Romero

Banderillero de escasos méritos, natural de la República del Paraguay, del que tenemos la única referencia de su cogida mortal por un astado criollo, la tarde del  2 de agosto de 1907, en la Plaza de Toros de Asunción. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el ilustre cronista taurino, refiere en su libro “Víctimas de la Fiesta”, que << en la remota Asunción, capital de la República de Paraguay, emprendió el viaje sin retorno, el 2 de agosto de 1907, José García Domínguez (el Billetero), pues fue mortalmente herido por un morlaco del país. En sus andanzas por tierras hispanoamericanas había actuado alguna vez como novillero. " 

El 2 de abril de 2017 recibí una amable carta del historiador José Antonio Román Romero, propietario del Blog taurino en Internet "De Hombres, Toros y Caballos", donde me anexa una publicación madrileña del Semanario Ilustrado, "Respetable Público", No 37, del 27 de diciembre de 1908, donde reportan, desde Asunción, Paraguay, que, "en este mes habrá dado comienzo la temporada taurina en ésta; la Empresa Sres Urruty y Campos se halla en trato con novilleros de bastante fama en España. El ganado que se lidie pertenecerá a la estancia de Don Pancho Campo, por ser los que más juego dieron en la temporada pasada (se refiere a la de 1907). Los toros de esta ganadería fueron, a su vez, los que ocasionaron en una misma tarde la muerte del novillero José García, "Billetero", y la grave cogida del banderillero Juan García, Lavi. Los toros de dicha ganadería son de lámina excelente y bastante bravura."


Foto de Juan García, Lavi, tomada del semanario ilustrado, "Respetable Público", No 37,
del 27 de diciembre de 1908, cortesía de Don José Antonio Román Romero

JUAN ZAMORA (XXXX - 1907)

Solo para efectos ilustrativos

Antigua Plaza de Toros de Cartagena (Murcia), España. (1853)

La plaza se construyó apoyando su estructura sobre las ruinas de un antiguo anfiteatro romano.

Se verá reconvertida en 2012 en el Museo de Arte Contemporáneo de la Región de Murcia.

Cortesía del Sitio Web: http://.spain-2.com

Refiere el ilustre cronista, don Juan José de Bonifaz Ybarra, en su libro “Víctimas de la Fiesta”, Capitulo 7, Página 189, que << el 4 de agosto de 1907 en el coso de Cartagena (Murcia) murió el carpintero del inmueble, Juan Zamora, como resultado de las heridas que le produjo un toro de la ganadería de Coruche. " 

FRANCISCO RUBIO "SARGENTO " (XXXX - 1907)

Solo para efectos ilustrativos

Foto de la vieja Plaza de Toros de Badajoz, ahora Palacio de Congresos

Cortesía del Sitio Web: http://img60.imageshack.us

En la plaza de toros de Badajoz resultó gravemente herido el 16 de agosto de 1907 el picador de novilladas Francisco Rubio (Sargento), al sufrir una tremenda caída. Trasladado a Madrid, expiró en un hospital pocas fechas más tarde. (Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su libro Víctimas de la Fiesta).

 

Como un tributo a los ejecutados durante los horrores de la Guerra Civil Española en Badajoz, vale recordar por lo vil, que en ese infausto sitio, sucedieron nutridos fusilamientos de inocentes. (Fuente: http://franciscopilo.blogspot.com) 

FAUSTINO POSADA CARNERERO (1884 - 1907)

Cortesía del Dr. Juan José Zaldívar Ortega

Matador de toros nacido en Sevilla el 9 de noviembre de 1884 y que falleció en la enfermería de la Plaza de Toros de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) la noche del día 18 de agosto de 1907, un día después de la cogida que sufrió, cuando contaba 23 años de edad. Refiere don Enrique Vila que el joven torero Faustino Posadas Carnero de 23 años de edad encontró trágico final  en la plaza de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), el día 18 de agosto de 1907, teniendo que estoquear en ella ganado de don Eduardo I Miura, Faustino Posadas y “Corchaíto”. Fue mucha gente de Sevilla a verle, Guadalquivir abajo, en aquel inefable barco de ruedas en cuya cubierta se servía a los pasajeros deliciosos refrescos de panales.  Salió en primer lugar el miureño llamado “Agujeto”, berrendo en negro, el cual tomó codicioso cuatro varas, dando lugar a que se lucieran con él los lidiadores. Llegó la hora de matar, y Posadas, después de una buena labor de muleta, se dispuso a ello; tenía la costumbre peligrosa de volver la cara para ordenar algo a sus peones o para brindar al público, en plena lidia, estando junto al toro. Igualado el animal, Faustino volvió la cabeza en ese movimiento tan característico de los toreros al entrar a matar y estando haciéndolo, se le arrancó Agujeto, no teniendo tiempo el diestro para hacer ningún movimiento defensivo... volteándole e infiriéndole en el cuello una herida de 10 centímetros, con desgarramiento de tejidos y perforación de la tráquea y la laringe... ¡otra vez una imprudencia delante de un Miura!... y es que, especialmente a los miureños hay que guardarles respeto hasta que están en el desolladero de la plaza. El desdichado Posada anduvo unos inciertos pasos por el ruedo con evidentes muestras de asfixia, hasta que en gravísimo estado lo llevaron  por su propio pié a la enfermería. Rápidamente intervinieron los médicos que operaron al herido encabezados por  el Sr. José López Ballesteros de Puerto Real, quedando éste tranquilo después de la intervención. No se movió al herido de la enfermería de la plaza y al siguiente día fue desde Sevilla con el padre del torero y D. Eduardo I Miura, el entonces eminente cirujano Dr. Lozano, que diagnosticó la extrema gravedad del torero y la imposibilidad de que fuera trasladado a Sevilla, como se había pensado.  Murió en la enfermería después de terribles dolores, pasada las doce de la noche ya del día 19. El novillero “Corchaíto”, tuvo que despachar la corrida entera porque la tragedia sobrevino en el toro primero. A las doce de la noche el pobre Faustino Posadas, dejó de existir después de haber recibido los auxilios de la religión. La agonía había sido desgarradora. Rodeaban al torero, al tiempo del fallecimiento, el padre, los banderilleros y don Eduardo I Miura, que no había salido de la plaza desde que por la mañana llegó a Sanlúcar. El cadáver fue llevado a Sevilla, donde los sevillanos le rindieron un merecido homenaje. En el entierro de Posadas se vistió Sevilla de luto, sobrecogida su población por tan lamentable suceso. Faustino Posadas contaba al morir con veintidós años de  edad. Una vida joven, cargada de ilusiones, había sido literalmente segada por los cuernos de un toro de Miura. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega/ de su obra, “Víctimas del Toreo”)

 

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, describe por alguna razón al mismo personaje con los apellidos algo distintos, al mencionar en su obra “Víctimas de la Fiesta”,  que << hermano mayor de los que serían espadas de alternativa  Francisco y Antonio, y de los novilleros José y Rafael, fue FAUSTINO POSADA CARNERERO una gran figura del toreo, desaparecido en la misma temporada en que había decidido doctorarse en tauromaquia. Pero contrató la fecha del 18 de agosto de 1907 en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) para alternar mano a mano con Fermín Muñoz (Corchaíto) en la lidia de un encierro de la divisa de Miura. El astado que abrió plaza, el berrendo en negro “Agujeto”, hirió en el cuello, con rotura de la tráquea, a Posada, cuando éste, en gesto muy característico, hacía un desplante antes de entrar a matar. Y en la propia enfermería de la plaza dejaría de existir a la medianoche. El entierro en su natal Sevilla constituyó una multitudinaria manifestación de duelo, fiel reflejo del entusiasmo que había despertado su manera de interpretar el buen toreo. "

"Don Víctor", el reputado cronista coetáneo propietario del leído Blog taurino: "A los Toros", refiere en sus leídas efemérides que << el 19 de agosto de 1907, sin apenas dar tiempo a que despuntara el día, no se le trasladó debido a su extrema gravedad, falleció en la enfermería de la Plaza de Toros de Sanlúcar de Barrameda el novillero Faustino Posadas Carnerero, hacía pocas horas -fué cogido la tarde del 18- que el novillo "Agujeto", berrendo en negro, de Miura, le infirió una herida de diez centímetros en el cuello con desgarramiento de tejidos y perforación de la tráquea, cuando se colocaba para ejecutar la suerte suprema. Su cadáver fué trasladado a Sevilla que le rindió póstumo homenaje ya que tenía muchísimos adeptos y era muy querido entre sus paisanos, llevaba camino de convertirse en un gran torero de no haber ocurrido el fatal desenlace.

Nacido en Sevilla el 9 de noviembre de 1884 se vistió por primera vez de luces en la Plaza de Toros de Zufre Huelva) el 10 de septiembre de 1901, junto a Antonio Pazos. Se presentó en Madrid el 14 de junio de 1906 con el vasco Rufino San Vicente y Navarro "Chiquito de Begoña" y el almeriense Julio Gómez y Cañete "Relampaguito", reses de Adalid y Halcón; el primero que estoqueó, "Cabrito", era de la ganadería de Halcón y el segundo, " Espantavivos", de la de Adalid. La ultima novillada que toreó en Madrid lo hizo el 11 de agosto de 1907, estaba acartelado con Fermín Muñoz "Corchaíto" y el mencionado "Relampaguito". >>

Por su parte, el respetado cronista don Rafael González Zubieta (El Zubi), refiere en su visitado Blog Taurino en la Internet "Larga Cordobesa" que: Faustino Posadas Carnerero, fue un novillero nacido en Sevilla el 9 de noviembre de 1884, que murió con 23 años en la Plaza de toros de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), un 18 de agosto de 1907. Un novillo de Miura le dio una cornada en el cuello que le partió la tráquea. Faustino Posadas era hijo de un guarda de Tablada y a los catorce años, tras acompañar desde muy pequeño a su padre al campo, se hizo también guardia nombrado por el Ayuntamiento. Como desde pequeño tuvo contacto con las reses bravas decidió a los 17 años ser torero y abandonó el oficio de su padre. Se vistió de luces por primera vez en Zufre (Huelva) el 10 de septiembre de 1901, alternando con Antonio Pazos. En 1902 formó parte de la cuadrilla de los niños toreros junto a Fernando Gómez "Gallito", y para tal ocasión se presentó en Sevilla con el nombre de "Currito", apodo que no volvería a utilizar más. El año siguiente se metió como banderillero en la cuadrilla de "Bonarillo" y lo pasó toreando en Lima. A la vuelta de América centra su carrera como novillero y comienza a obtener grandes éxitos sobre todo en Sevilla y en Madrid, como los cosechados en 1906. Posadas había encontrado la madurez profesional y llegado 1907 pensaba tomar la alternativa en Sevilla a finales de temporada. Fue Faustino Posadas un torero inteligente y artista que manejaba muy bien tanto el capote como las banderillas y la muleta, y era muy aseado en todas las suertes ya que sabía llegar al público con sus bonitos adornos. Además paraba mucho a los toros y esto le daba a su toreo una gran emoción. Fue un seguro estoqueador y hubiera sido sin duda un extraordinario matador de toros de no haberle truncado la vida un novillo de Miura. Esto ocurrió el 18 de agosto de 1907 en Sanlúcar de Barrameda, donde Posadas alternó en un mano a mano con el cordobés "Corchaíto". El astado que abrió plaza, un berrendo en negro de nombre "Agujeto" salió codicioso y tuvo que tomar cuatro varas. Tras una gran labor con la muleta Faustino Posadas prepara el toro para entrar a matar. El torero tenía la peligrosa costumbre de volver la cara al toro para brindar al público en plena lidia y encima del bicho, y ese fatídico día lo hizo y estando en esta actitud de brindar, se le arrancó el toro y le dio una fuerte voltereta infiriéndole en el cuello una herida de 10 centímetros con desgarramiento de tejidos y perforación de la tráquea. Posadas, malherido fue conducido con rapidez a la enfermería, de donde no saldría ya con vida, pues su estado era tan grave que los doctores no se atrevieron a moverlo de allí. La situación fue empeorando hasta que murió a las 12 horas de la noche del día siguiente 19 de agosto, tras haber sufrido terribles y desgarradores dolores. Su cadáver fue trasladado a su ciudad natal, Sevilla y el entierro constituyó una multitudinaria manifestación de duelo, reflejo del entusiasmo que este joven torero había despertado en Sevilla con su manera de interpretar el buen toreo.
Fuente:
http://rafazubi52.blogspot.mx/search/label/La%20Muerte%20que%20mitifica%20a%20los%20toreros


Cortesía de Don José Antonio Román Romero

Cita don José Antonio Román Romero en su Blog Taurino en la Red "De Hombres Toros y Caballos", que, Faustino Posada (no Posadas como decían los carteles), nació en Sevilla el 9 de Noviembre de 1884, siendo bautizado en la parroquia de Santa Ana, situada en el populoso barrio de Triana. Fueron sus padres Francisco Posada González y Ángela Carnerero Fernández. Desde niño fueron sus aficiones las faenas de acoso y derribo de reses; a los trece años de edad derribó la primera vaca llamando la atención de cuantos lo presenciaron. Sus aficiones taurinas nacieron, según dicen, de la pregunta siguiente, que lo hizo el tan popular como simpático matador de toros Antonio Reverte Jiménez: «Chiquillo; ¿tú no quieres ser torero?» Don Carlos Cárles le regaló un becerro de tres años, que toreó y mató de una superior estocada en la escuela taurina de Sevilla, demostrando ser una esperanza del arte. En 1902 toreó en Zufre con Antonio Pazos; en el mismo ano alternó en Alcalá de Guadaira con Francisco Martín Vázquez. , en 1902 se presentó en Sevilla, alternando con Pulguita y Campitos, no estuvo afortunado. En 1903 alternó con los mejores novilleros de su época. En 1904 toreó seis corridas en Badajoz y en las Islas Terceras. En 1905 ingresó como banderillero en la cuadrilla de Bonarillo; con éste marchó a Lima en calidad de sobresaliente de espada, en donde alternó con matadores de novillos. A su regreso a la Península reapareció en la capital andaluza el 3 de Junio de 1906, alcanzando un éxito tan justo como ruidoso.

SU DEBUT EN MADRID.-

 Sin venir precedido de esa aureola que tanto perjudica, algunas veces, a los principiantes, debutó en Madrid el 14 de Junio de 1906. Se lidiaron tres novillos de Adalid y otros tres de Halcón, por las cuadrillas de Julio Gómez (Relampaguito). Rufino San Vicente (Chiquito de Begoña) y Faustino Posada. Mató Faustino el tercer novillo, "Cabrito", de Halcón, cárdeno, de un superior volapié, siendo ovacionado; y el sexto, "Espantavivos", de Adalid, negro, de un pinchazo y una estocada. Con la muleta, en su primero, estuvo cerca y con buen estilo; dos veces que tuvo al toro igualado, se lo quitó un banderillero; igualó por tercera vez, y entró recto y despacio, sepultando el estoque en lo alto hasta las cintas. Vestía Faustino Posada terno color de café con adornos de oro.

SUS COGIDAS.-

 Tuvo varias. Una en Sevilla y otra en Huelva. En Madrid, el 8 de Julio del mismo año 1906, el toro "Bravio", de Olea, negro zaino, al entrarle a matar corto y despacio, le infirió una gravísima herida en el pecho, que tardó en curar mucho tiempo.

ÚLTIMA CORRIDA EN MADRID.-

 Tuvo lugar el día 11 de Agosto del año 1907, alternando con Corchaíto y Relampaguito, matando reses del Duque de Veragua. Mató los toros "Judío", cárdeno, y "Bailador", sardo bragado. Posada brindó la muerte del sexto toro a los del tendido 7, y toreó con deseos de ganar palmas, procurando hacerse con el toro, al que después de uno cambiado, tres altos y uno con la derecha, atizó un pinchazo en hueso, hallándose el toro algo sesgado en la valla del 4 y junto á un caballo muerto, saliendo despedido el estoque. Frente al 7 volvió a entrar con fe y desde corto, dejando otro pinchazo en lo duro y volviendo a escaparse el arma, El veragüeño, después de este último alarde, fue a morir junto a la barrera del 1, siendo el diestro sacado en hombros. Vestía traje violeta y oro.

LA ÚLTIMA COGIDA.-

 Se lidiaban en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el día 18 de Agosto del año 1907, seis novillos de la ganadería de D Eduardo Miura, por las cuadrillas de Faustino Posada y Alfonso Muñoz Corchaíto. El primer novillo se llamó "Agujeto" y era berrendo en negro; tomó cuatro varas. En el último tercio, después de un lúcido trasteo de muleta, y cuando el diestro se hallaba con la franela liada y el brazo armado en dirección al morrillo, volvió la cabeza hacia el tendido para brindar la muerte a los espectadores. El toro, al advertir el movimiento de la muleta, arrancó de improviso, llegando con la cabeza al cuerpo del infortunado matador. El cuerno resbaló por el calzón y la chaquetilla y fue á hundirse en la garganta del espada. Posada se llevó ambas manos al cuello, de donde salía la sangre a borbotones. Conducido a la enfermería, expidieron el siguiente:

PARTE FACULTATIVO.-

 Durante la lidia del primer toro ha ingresado en esta enfermería el diestro Faustino Posada con una herida de diez centímetros en la región infrahiodea, con desgarramiento de los tejidos en distintas direcciones, teniendo perforada la tráquea. El herido sufre frecuentes colapsos. Su estado es muy grave. -Doctor López Ballesteros. La postración del herido se acentuó por momentos. La ciencia se declaró inútil y al herido se le administraron los Santos Sacramentos. El desventurado Faustino falleció á las doce y cuarto de la madrugada del día 20 en la enfermería de la plaza de toros. En la misma noche fue embalsamado el cadáver, siendo trasladado á Sevilla, recibiendo cristiana sepultura en el cementerio de San Fernando de dicha población. La llegada del cadáver fue una verdadera manifestación de duelo. Faustino había trabajado buen número de novilladas y pensaba tomar la alternativa al final de temporada.


Cogida en Sanlúcar de Barrameda, de Faustino Posadas, foto tomada 6 horas antes de su muerte, el que
está a su izquierda con sombrero es su padre, a los pies los médicos Dr. José López Ballesteros, y Sr. Amoronis
Cortesía de Don José Antonio Román Romero

MANUEL JIMÉNEZ VERA "CHICUELO " (1879 - 1907)

Manuel Jiménez Vera "Chicuelo"
Hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

Torero sevillano, nacido en el barrio de Triana el 10 de diciembre de 1879, que figuró en la cuadrilla de jóvenes que capitanearon Algabeño-chico y Gallito (Rafael), de la que salió para ser espada en otra, teniendo de compañero a Pulguita-chico. Vistoso y alegre, de amplio repertorio, ecelente banderillero y muy aceptable estoqueador, con recursos suficientes para conquistar fácilmente un ambicionado puesto, se explica que produjera ruido no sólo en provincias sino en Madrid, cuya plaza se llenó algunas tardes del año 1901 al influjo de su nombre. Los éxitos alcanzados le indujeron a tomar la alternativa en dicha plaza madrileña el 15 de septiembre de 1901, de manos de Lagartijillo, con toros de don Felipe de Pablo Romero y el Algabeño de testigo, y quiso la fatalidad que su segundo toro --mansurrón y muy duro-- volviera al corral después de sonar el tercer aviso. La importancia que en aquel tiempo se concedía a un revés así, le perjudicó considerablemente; pero poniendo de su parte cuando pudo fue rehabilitándose. Los días 14 y 15 de agosto de 1904 toreó en Palma de Mallorca con Quinito toros de Anastasio Martín y de Miura, respectivamente, y en la primera tarde, uno de los de Martín le dio un fuerte varetazo en el pecho, al entrar a matar, y le produjo lesiones internas que, descuidadas al principio, originaron la tuberculosis. En 1905 tomó parte en once corridas; en 1906 no pudo torear más que cuatro --la última en Valencia, el 17 de junio--; marchó al campo con esperanza de reponerse; pasó el año 1907 en lucha con su enfermedad, y el 18 de noviembre del mismo dejó de existir.

(Fuente: http://.historiadeltorero.com)

JOSÉ VARGAS GONZÁLEZ "NOTEVEAS " (XXXX - 1907)

Cogida y muerte de José Vargas (Noteveas). Puebla (México) 1º de Diciembre 1907.

Revista taurina “La Corrida” Año II y último. Madrid, lunes 22 de Junio de 1908. Núm. 13.

Rehiletero sevillano que fue cogido por un toro de Nopalapán el 1 de diciembre de 1907 en el ruedo de El Paseo en Puebla, México, muriendo ese mismo día, en el hotel donde estaba hospedado,  por los efectos de la cornada.


Cortesía del historiógrafo taurino
D. José Antonio Román Romero

Abundando sobre la tragedia de este desafortunado  lidiador, la pluma del erudito Juan José Zaldívar Ortega nos ilustra sobre su vida al referir en su obra, “Víctimas del Toreo”, que << José Vargas (Noteveas), fue un banderillero sevillano, que el día 1 de diciembre de 1907 fue a torear a la Plaza de Toros de Puebla de los Ángeles. Salieron los toros de la dehesa de estreno de Tuzamapam  cornalones y difíciles. Al entrar a banderillear el primero de la suelta, fue cogido y volteado, resultando con una cornada en la parte superior del muslo derecho, que penetraba en la cavidad abdominal. Conducido a la fonda poblana, se agravó rápidamente, falleciendo a las ocho y treinta de la tarde del mismo día. Era hermano de Enrique Vargas (Minuto), y como auxiliar suyo comenzó su profesión y a su lado estuvo hasta su retirada el año 1900. Fue un banderillero de mediocres aptitudes y facultades, pero práctico por la eléctrica prontitud con que clavaba los palos apenas se disponía para ello. Ayudó igualmente a su hermano en menesteres políticos, y llegó a desempeñar una alcaldía de barrio, que gobernó como un gerifalte. En 1905 volvió de nuevo a los toros, como siempre, de escudero de su hermano, terminando con él la temporada de 1907. Se vino entonces a México y toreó en la plaza de El Toreo de la Condesa (ciudad de México, D. F.). Logró ajustar nuevos contratos para los Estados. "

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el afamado historiador,  refiere de este personaje, que" José Vargas González (Noteveas), hermano del matador de toros Enrique (Minuto), marchó a México a finales de la temporada de 1907. El 1 de diciembre de dicho año actúa en Puebla de los Ángeles, siendo corneado en el muslo derecho tan profundamente que el pitón entero penetró en el vientre. El toro homicida lucía la divisa, que aquel día se estrenaba, de la ganadería de Tuzamapam, y la muerte le llegó aquella misma tarde, en el lugar donde se alojaba. "

Dentro de las efemérides del mes de diciembre de la página de Internet "Campo Bravo México", propiedad de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, refiere el docto cronista (LRQ), que, el día 1 de diciembre de 1907, muere en la Ciudad de Puebla el banderillero español José Vargas "Noteveas" por cornada de un toro de la ganadería Tuzamapan en cartel que integran Enrique Vargas "Minuto" y Manuel González "Rerré".

En 1907 en la Plaza de Toros "El Paseo" de la Ciudad de Puebla, en México, un toro de la ganadería de "Nopalapan" mató al banderillero español José Vargas "Noteveas".
Fuente:
Historia de las plazas de toros y toreros en Puebla Don Manolo Ureña (El Indultado) Matador de Toros

Al respecto de este infortunado lidiador, cita don José Antonio Román Romero en su Blog en Internet "De Hombres Toros y Caballos": Era este un banderillero que ejercía la peligrosa profesión más por afecto a su hermano que por vocación, hermano del matador de toros "Minuto", toreando a las órdenes de este el día 1 de diciembre de 1907 en Puebla (México), fue alcanzado por el primer toro de la vacada de Tuzamapan, en otros sitios Fuzamapán o Pezumapan a la salida de un, par de banderillas, resultando con una cornada de 12 centímetros de profundidad en la cara interna del muslo derecho, en dirección de abajo arriba, que seccionaba la vena femoral y penetraba hasta la cavidad abdominal. Falleció a la cuatro horas de recibida la lesión en la misma enfermería de la plaza de Puebla. La desgracia ocurrida al banderillero "Noteveas", se efectuó de la manera siguiente: Al entrar a banderillear el primer toro, que estaba terciado en las tablas de sombra, debajo de la presidencia, José Vargas "Noteveas", no cuarteó lo bastante, y al meter los brazos y clavar los rehiletes fue cogido, romaneado y volteado por el lado derecho. En silla de manos improvisada por los monos sabios, fue conducido a la enfermería. Allí se vio, después de despojarlo de la ensangrentada taleguilla, que presentaba una cornada en la cara interna del muslo derecho, de doce centímetros de profundidad, de abajo hacia arriba, y que había interesado el tejido celular, los músculos y la arteria femoral. Por más esfuerzos que se hicieron, los médicos no lograron salvar al herido, y José Vargas murió a causa de la abundantísima hemorragia. José Vargas "Noteveas" tenía unos treinta y cuatro años. A los doce formaba parte de la cuadrilla de niños sevillanos que capitaneaban "Faico" y "Minuto". Cuando éstos tomaron la alternativa, Noteveas siguió, naturalmente, con su hermano, hasta que éste, en 1900, se retiró del toreo. Cuando, por adversidades de la fortuna "Minuto" volvió a torear, "Noteveas", que, convertido en un buen burgués, disfrazado con un gran bigote negro y poseedor de una modesta industria, había llegado hasta a ser alcalde de su barrio, lo dejó todo para seguir la suerte de su hermano, a quien adoraba... Y en esta expedición a México, que comenzaba con tan buena fortuna para ambos, ha vino a encontrar la muerte, lejos de la patria y de su familia. En Sevilla se iniciaron suscripciones para socorrer a la viuda e hijos del infeliz banderillero. El día 2 de diciembre se verificó el sepelio del cadáver del infortunado José Vargas en el cementerio de dicha localidad. En Puebla (México) se celebro el 5 de Febrero de 1908 una corrida a beneficio de la familia, lidiándose seis toros de la ganadería de San Nicolás Peralta, que estoquearon: Minuto, Valenciano, Pepete, Rerre, Vicente Segura y Moreno de Alcalá. Tenía otro hermano en la profesión: el Picador "Tornero", en el que momento de la desgracia se encontraba en España.