JUAN ORELLANA MEDINA (1869 - 1899)

Solo para efectos ilustrativos

“El Matador Brinda la Muerte del Toro”

Aguafuerte de Pablo Picasso 1957

Novillero y matador en capeas de mérito heroico,  nacido en Montellano (Sevilla) el día 10 de marzo de 1869. Fue cogido y muerto a los 30 años de edad por un toro el 31 de agosto de 1899 en las Fiestas de San Ramón en Baños de Montemayor (Cáceres) en un acto heroico del novillero para salvar a muchos aficionados entrampados en el callejón.

 

Esta gesta la relata el maestro Bonifaz de la siguiente manera: << Por salvar a un grupo de vecinos de la localidad cacereña de Baños de Montemayor, se sacrificó en forma heroica y ejemplar,  el modestísimo torerillo de capeas y novilladas pueblerinas Juan Orellana Medina. Contratado para estoquear un astado en la citada población el 31 de agosto de 1899, hubo de enfrentarse con el morucho, pasado de edad y romana, en un callejón sin salida, al haberse escapado del improvisado coso. Coleando consiguió retornarle a la plaza, donde, falto ya de fuerzas, fue reiteradamente corneado por el toro, que le produjo tan graves heridas que este pequeño y desconocido héroe, dejaría de existir, a las dos horas de producida su hazaña."

 

Los cronistas, el bachiller González de Ribera y “Recortes”, relatan así el trágico acontecer: "Preparados los lidiadores a la pelea, se dio suelta a un toro de seis años y 30 arrobas de peso. En la plaza no había más toreros de profesión que el matador Juan Orellana y un compañero suyo, que vestía de paisano. Buscando el toro la huída o tomando una querencia, acometió a los maderos cerradores y poco recia las cuerdas, soltaron unas y partiéronse otros, dejando paso franco el cornúpeto, que se halló fuera  de la plaza, enristrando un callejón sin salida donde se encontraban más de 50 personas, que al hallarse con la res encima, sin medios de huída, prorrumpieron en alaridos, apelotonándose y viendo llegar la muerte. Y en aquel instante, Juan Orellana, el humilde, el desconocido torerillo de capea, arrojó el capote, metiéndose en la calleja, asióse del rabo del toro y coleó..., coleó largo rato entre los tablones rotos y las personas derribadas, sin espacio para revolverse ni lugar seguro donde fijar la planta, luchando brazo a brazo, fuerza contra fuerza, de tal suerte, que aquí sí cabe aplicar la enérgica frase echegariana corazón a corazón. Y Juan Orellana sacó al toro y salvó a los aterrorizados, y vuelto a la plaza con el cornúpeto, prenda de triunfo, continuó su coleo; pero exhaustas sus fuerzas o resbalando su pie, cayó al suelo. Y entonces la fiera le acometió y corneó salvajemente repetidas veces, hundiendo los pitones en las carnes del torero, que maceraba al torearle, dándole porrazos contra el suelo. El compañero inepto u horrorizado, no hizo el quite. Los mozos de la plaza distrajeron al fin a la res, a la que enmaromaron y dieron muerte, y la masa de carne moribunda de quien debía estoquearla, fue conducida a la Casa de Caridad, donde a las dos horas expiraba, cumplido su deber, salvador de las vidas de sus semejantes, agigantada por su acción su pobre figura de torerito humilde que libró a Baños de Montemayor de un día de luto. Allí no hubo más víctimas que el salvado de tantas vidas. Los espectadores abandonaron la plaza, las autoridades se olvidaron del muerto, y algo muy grande que se vio también abandonado, por completo, abandonó a su vez aquel día Baños de Montemayor: la hidalguía y la gratitud."

VALENTÍN CONDE (1871 - 1899)

Cortesía del historiador Rafael Gómez Lozano
http://torerosmexicanos.blogspot.mx

Novillero natural de Quintanilla del Olmo (Zamora) y nacido el 14 de febrero de 1871. Vivió después con su familia en Madrid, donde su padre abrió un taller de carpintería, comenzó a estudiar, y hubo de abandonar los estudios para ayudar a su padre.  Comenzó su carrera taurina toreando por plazas menores estoqueando lo que se le presentaba, debutando en la capital  el 25 de marzo de 1895, donde volvió en contadas ocasiones por su deficiente labor. Pronto se convirtió en prometedora figura, de cierta fama en la provincia de Madrid, toreando en la placita de toros de Villa del Prado en varias ocasiones, donde la gente del pueblo comenzó a cogerle afecto y simpatía; el era conocido también por sus escritos en varios diarios sobre temas taurinos.  El 9 de septiembre de 1899, a los 28 años de edad,  en la Plaza de Toros de Villa del Prado, al dar un lance de capa a uno de los astados lidiados, el matador de novillos fue cogido, clavándose el asta seriamente en el cuello con rotura de la yugular quedando suspendido unos segundos. Cuando cayó después sobre la arena, se incorporó, echóse las manos sobre la herida, de la que manaba la sangre a borbotones, y cayó en brazos de sus compañeros; por lo que fue recogido de inmediato y metido en la casa más cercana, aunque nada se pudo hacer por él, falleciendo a los pocos minutos al vaciarse por completo. (Fuentes: Don Juan José Zaldívar Ortega y otros cronistas.)

El erudito Juan José de Bonifaz  Ybarra comenta de este personaje de la Fiesta, que <<en Villa del Prado (Madrid), donde tenía muy buen cartel Valentín Conde Quesada, hallaría su fin este diestro el 9 de septiembre de 1899. Al torear de capa a uno de los astados lidiados, fue empitonado por el cuello, con rotura de la yugular, con lo que el deceso se produjo prácticamente de forma instantánea. "


Solo para efectos ilustrativos
Foto de la Iglesia de Santiago Apóstol en Villa del Prado Madrid
Cortesía de Carlos González G./ http://www.panoramio.com/photo/1301285

JOSÉ RODRÍGUEZ DAVIE " PEPETE II " (1867 - 1899)

Foto cortesía del Site Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Matador de toros nacido en San Fernando (Cádiz), el 14 de mayo de 1867, y era su nombre José Rodríguez Davie. La verdad es que, como novillero, hizo abrigar a la afición halagüeñas esperanzas, que más tarde no tuvieron confirmación alguna. Pero su presentación en Madrid, el 5 de agosto de 1888, le ilusionó de tal manera que no dudó un solo momento en escalar el peldaño superior con la adquisición de la alternativa, que en la plaza del Puerto de Santa María le otorgó don Luis Manzzantini el 30 de agosto de 1891, con Antonio Arana “Jarana” y toros de Benjumea, confirmándola en Madrid el 30 de agosto del mismo año, de manos de “Guerrita”, con quien alternó mano a mano en la lidia de una corrida de toros de Bañuelos. De momento, Pepete II mantuvo su cartel en un tono discreto, pero en 1893 dio el batacazo definitivo. A duras penas se mantuvo en determinados carteles, hasta que sobrevino lo irremediable, el 12 de septiembre de 1899, cuando actuaba en el coso de Fitero (Navarra)  en compañía de "Calerito" que actuaba de sobresaliente. Un toro de la ganadería de Zalduendo, corrido en tercer lugar y de nombre “Cantinero”, le cogió al saltar la barrera tras el diestro, infiriéndole un cornalón en el muslo izquierdo destrozándole la femoral y regresándolo al ruedo tras la cogida, a resultas de la cual falleció entre grandes dolores al día siguiente, en la vivienda donde se alojaba; relatan quienes la vieron, que la hórrida cornada tenía 18 cm de profundidad por 6 cm de anchura. (Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega)


Cortesía de
http://lafiestaprohibida.blogspot.mx/p/gestos-toreros.html

Por su parte, el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de su trágica singladura taurina, que << otro matador apodado “Pepete”, el gaditano de San Fernando José Rodríguez Davie, ha de figurar en la presente relación (Se refiere a las Víctimas de la Fiesta). Es contratado para actuar, como único espada, el 12 de septiembre de 1899 en la localidad navarra de Fitero, y en el último de los tres toros del hierro de Zalduendo que ha de estoquear, el retinto “Cantinero”, hizo hilo con el diestro saltando al callejón tras él, y corneándole allí en la parte superior del muslo izquierdo. La importancia de la herida provocó su deceso, ocurrido el día siguiente en la vivienda donde se alojaba el desventurado torero. "


José Rodríguez Davie
(Pepete II)
Del Libro Víctimas del Toreo (Tomo I-Pag 78) Don Juan José Zaldivar Ortega

FRANCISCO MORA FALCÉS (XXXX - 1899)

“Toros en el corral”

Obra del distinguido pintor

y Matador de Toros peruano, Humberto Parra

Me cuenta el docto taurino Rafael Gómez Lozano (Dientefino), que en el ejemplar No. 374  de la revista (6TOROS6), del 28 de agosto de 2001, anotan que << un toro de nombre “Gallardo” de  Juan J. González Nandín, mató, el 27 de agosto de 1899, en el cerrado de la ganadería, al vaquero Francisco Mora Falcés. Al día siguiente del accidente, y en el mismo lugar donde este ocurrió, apareció muerto “Gallardo”, víctima de una enfermedad que padecía. >>

 

Esta desgracia debió ocurrir en una dehesa, de nombre “Abajo”, en la provincia de Sevilla, término de Castillo de las Guardas, registrada a nombre de don Juan José González Nandín Agreda desde el año de 1873.

Fuente:

http://books.google.com.mx/books?id=F7WIPYnzHP4C&pg=PA375&lpg=PA375&dq=Ganader%C3%ADa+de+Juan+J.+Gonz%C3%A1lez+Nand%C3%ADn&source=bl&ots=sF6loa0tmN&sig=yLaMfGpY3hRleVTWpBcMAEjfHKw&hl=es&ei=B8kwTciWJYSdlgfyi_m4Cg&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=3&ved=0CCEQ6AEwAg#v=onepage&q&f=false

THOMAS ROBERTSON (XXXX - 1899)

Solo para efectos ilustrativos

Reno County Courthouse in Hutchinson

http://en.wikipedia.org/wiki/Hutchinson,_Kansas

El periódico “Kansas City Star” del 15 de mayo 1899 informó desde Hutchinson, Condado de Reno, en el estado de Kansas, en los EE.UU., que Thomas Robertson, un agricultor y criador de ganado con asiento cerca de este lugar, fue pisoteado hasta la muerte por un toro la noche anterior. El animal había sido descornado hace algún tiempo a causa de su viveza. El Sr. Robertson se fue a pie a donde se encontraban las reses, llevando un tridente con que protegerse del toro. El animal hizo una carga súbita. Robertson perdió el equilibrio cayó,  siendo entonces que el toro saltó sobre él repetidas veces. Su cuerpo fue recuperado sólo después de que el toro había sido muerto a tiros.

Fuente:

http://genealogytrails.com/kan/reno/newspaperstories.html

ÁNGEL PASTOR GÓMEZ "ÁNGEL PASTOR " (1850 - 1900)

No hubo torero que disfrutara de más simpatías que él en la plaza de Madrid, a lo que contribuyó mucho su exquisito trato y su cultura. Fue un notable músico. Nació en Ocaña (Toledo) el 15 de junio de 1850 y se crió en Aranjuez, donde sus padres tenían establecida una fonda. Quisieron estos darle una carrera, pero él salió con la tecla de que quería ser torero, y perteneció a la cuadrilla de Cayetano Sanz --de quien copió su elegancia-- y luego a la de Frascuelo, que le prestó apoyo hasta ponerle en pie de tomar la alternativa. Le concedió ésta Lagartijo el 22 de octubre de 1876, con el toro Madroño, del marqués del Saltillo, y completaron el cartel Frascuelo y Chicorro. Agreguemos que este acto se celebró en Madrid. Fue muy fino en el manejo del capote y la muleta; pero se eternizaba pinchando. La última vez que toreó fue en Lisboa, el 3 de septiembre de 1893, y falleció el 7 de abril de 1900, a consecuencia de una lesión --descuidada o mal cuidada-- que sufrió en 1897 al volcar un cochecito en que daba un paseo. Por los humanitarios servicios que prestó en una catástrofe ferroviaria ocurrida en Quintanilleja (Burgos) el año 1891, le fue concedida la Cruz de Beneficencia. Y ya digo: fue un torero artista que igual manejaba la capa y la muleta que interpretaba en el piano una melodía de Schubert.

DOMINGO DEL CAMPO ALCARAZ "DOMINGUÍN" (1873 - 1900)

Foto cortesía del Site Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Matador nacido en Madrid el 12 de junio de 1873;  se inicia en la vida como aprendiz de cerrajería, y luego hizo un aprendiz de torero participando por amor al arte en todas las capeas organizadas en torno a Madrid. Logró figurar por algún tiempo como banderillero en la cuadrilla de Cándido Martínez  “el Manchego”. El 17 de diciembre de 1893 participa como novillero en Madrid,  tomando la alternativa hasta el 28 de octubre de 1898 en la misma ciudad de manos de “Torerito” y teniendo como testigos a “Lagartijillo” y Emilio Torres “Bombita” para  enfrentar a  toros de la ganadería de Ibarra.

 

Al poco tiempo de su alternativa (cerca de dos años), un 7 de octubre de 1900 en la recién inaugurada Plaza estilo árabe de las Arenas de Barcelona, preparándose para un quite, recibió una tremenda cornada de  “Desertor” o “Receptor”,  número 133 negro meano y primero de la tarde, algo delantero de cuerna y con ella un poco apretada,  de la dehesa de don Eduardo Miura.  Al arrancarse para tomar una vara de Cipriano Moreno, se salió suelto, y en la huida cogió a “Dominguín”, infiriéndole una terrible cornada en la región inguinal izquierda de diecisiete centímetros de profundidad; pasó que no tuvo tiempo de reaccionar ante la cogida, le suspendió en el aire unos segundos arrojándole en la arena. Fue una cornada tremenda con rotura de la vena safena y la arteria iliaca. A las diez menos doce minutos quedó como adormecido. Había muerto. Al picador José Bayard “Badila” en estado preagónico, alcanzó a decirle convencido de su muerte: "Señor José, déme un beso de despedida". Después, al final del borde de la vida y recordando a su madre exclamó: ¡Pobre madre mía!,  muriendo, tras cinco largas horas de lucha, de dolor, y de dura agonía, tenía 27 años. Ese día, José García Rodríguez,  “Algabeño”, con quien compartía cartel,  supo sobreponerse a la impresión, y llevó brillantísimamente la lidia de la corrida, y estoqueó, superándose los toros restantes, lo cual deberá siempre contarse entre las efemérides del toreo más señaladas, por lo trágico del suceso y por la serenidad y comportamiento magistral del “Algabeño”.

 

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de este lidiador que <<más que una promesa , era ya una realidad de buen torero, aparte de su valentía y pundonor reconocidos, el madrileño  Domingo del Campo, el primero que utilizó en los carteles el apodo de “Dominguín” . Llevaba actuando como espada de alternativa menos de dos años cuando le anunciaron el 7 de octubre de 1900 en la plaza de Las Arenas, de Barcelona, para dar cuenta, en unión de José García (el Algabeño) de un encierro de la vacada de Miura. El lidiado en primer lugar, el morito “Receptor”, le derribó al salir suelto de una vara y, una vez el espada en el suelo, le infirió una profunda cornada en la zona inguinal izquierda por la que dejaría de existir a las diez de la noche del mismo día. " 

TOMÁS PARRONDO "MANCHAO" (1857 - 1900)

Foto cortesía del Site Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Matador de toros madrileño que nació el 21 de septiembre de 1857. Fue un torero muy capaz que incluso hizo temporada en  México a fines de 1890 y justo en esas tierras perdió la razón.  Él empezó a presentar  claros signos de desquiciamiento en sus últimas corridas de toros, donde se le vio desorientado y carente de razón y  tomando excesivos riesgos que ponían en peligro su vida. De ahí volvió a Madrid idiotizado y casi impedido del habla por la enfermedad, y muy aturdido se le ve presenciar las corridas de toros  en Madrid, pedir tabaco torpemente, y mirarlo todo con los ojos inexpresivos y turbio, donde falleció de la mente ido hacia el año de 1900. Muchos escritores sostienen que este extraño comportamiento corresponde a una persona que pudo haber sufrido de un tumor cerebral por lesiones mal atendidas en el desarrollo de su arriesgado oficio, como pudo ser el causado por una fuerte cogida y traumatismos que sufrió de un novillo en Madrid y  que le causó incluso envejecimiento prematuro. En 1892 llegó a Cali procedente del Perú la primera cuadrilla de toreros de verdad: Tomás Porrondo "Manchao" (matador) y los banderilleros Manuel Vera "Mazzantinito" y Wenceslao Carrillo "Minuto". Se constituyó sociedad bajo la denominación Empresa Circo de Toros, liderada por Ulpiano Lloreda; se abre la Plaza de Armas el 25 de septiembre, siendo esta fecha la primera en que veían hombre luciendo coleta los caleños. Estos se emocionaron hasta el delirio con su labor. Acostumbrados a las encerronas populares de las plazas de la Constitución --hoy de Caycedo-- y San Nicolás, resultaba sorprendente la lidia ordenada y los trajes de luces implantados por "Manchao" y los suyos. Se vieron toda clase de suertes: salto de la garrocha, banderillas a porta gayola y lances al alimón. Tomás Parrondo se doctoró el 24 de septiembre de 1889 en la Plaza de Barcelona  siendo su padrino “El Gallo”. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega) 


Cartel. Pag. 20 “Colombia Tierra de Toros” Alberto Lopera, Espasa Calpe, Madrid 1989.

Don Jorge Arturo Díaz Reyes escribió esta bella editorial en su homenaje que a continuación transcribo: PASION Y MUERTE DEL “MANCHAO”.- Sucio, desastrado, con la mirada extraviada rondaba las tascas próximas a la plaza de toros, la vieja, la de la carretera de Aragón. Balbuceando, pedía tabaco, una moneda, un chato de vino. Así, había vuelto de América. Ni sombra del bizarro torero, cuyo retrato aun miraba soberbio desde aquel único y amarillento cartel. Ya nadie le llamaba matador. Unos decían que un toro le había deshecho el cerebro. Otros, que una enfermedad tropical, y hasta hubo quien salió con el cuento del maleficio despechado.

Pensaban que no pensaba, porque tartajeaba incoherente. Sin embargo, revivía imágenes, palabras, escenas, que llenaban, caóticas, la soledad de su memoria. No era viejo, cuarenta y tres años, pero lo parecía. En primavera, cuando todo renace, él, abandonado en su cuchitril, agonizó sin saberlo, perdido en estos desvaríos…

Llovía, como llueve, cuando llueve, por el cañón del Dágua. Bajo los encerados, cinco jinetes y su recua de mulas, avanzaban, con frágil equilibrio, entre la selva vertical que desgajaba cascadas, y el abismo, en cuyo fondo rugía el río amarillento y recrecido. El antiguo dorador, empapado, disfrutaba contrastando esos desafueros naturales con los monótonos días de su primer oficio, cuando las horas ensimismadas se iban ornando, para la virtud o el pecado, retablos de iglesias y molduras de alcobas, en la civilizada Madrid. Era todo tan plano, tan previsible, tan poco heroico, que no lo soportó. El estruendo del aguacero, la creciente, y el chapalear de cascos, hacía imposible la conversación. Dejándose llevar de la cabalgadura y los recuerdos se abstraía, como ahora, del viaje.

Feliz, había cambiado su sedentario trabajo, por la vida incierta del novillero errante. Contra los ruegos de quienes le querían, durante más de diez años peregrinó tras la fama por ciudades hostiles y aldeas despiadadas, jugándose el pellejo a cambio de monedas, un poco de comida, o a veces de pedradas. Enfrentando públicos y animales de toda catadura, vio matar, vio morir, sufrió cogidas y cornadas graves. No pocas veces la muerte le perdonó la vida. Sintió el desprecio, la lisonja, el insulto, el aplauso, la volubilidad. Ahora, con la ilusión intacta, se internaba de nuevo en este país, de montañas descomunales, donde, desde la guerra colonial no entraban españoles, no conocían la corrida, ni criaban ganado de lidia, sino toros tigreros.

Muchas cosas raras había visto. Pero jamás un diluvio como este, lo peor, es que no se puede fumar – masculló, mientras giraba la cabeza para tratar de comprobar, a través de la cortina de agua, que “Minuto”, el banderillero, aun le seguía. Curtido, a fuerza de aguantar, insistir y aguantar, había logrado que aficionados y empresarios se fijaran en él. Hasta sesenta novilladas llegó a torear en una temporada: Dos arriesgados triunfos en “La Maestranza” convencieron a Don Fernando “El Gallo” de darle alternativa. Se la dio en Barcelona, pero no más le dio. Su padrino, y las otras figuras: “Frascuelo” “Lagartijo” “El Espartero” “Guerrita” “Mazzantini”… no cedían ni compartían sus puestos, la verdad es que con ellos bastaba.

Sin lugar en los carteles, ni en la vida, siguió la ruta de los que no tenían ruta; América, y, al único lugar de América donde podía ir, por esos años, un matador desocupado. A Méjico. Fue, se arrimó, y por fin recibió la paga del torero: dinero rápido, fugaz admiración y sexo fácil. Todo iba bien, pero un motín dio pretexto a Porfirio Díaz para prohibir las corridas durante cuatro años. Eso lo aventuró más al sur; Perú y Colombia. Había que torear. Lo hizo en Acho, de allí, de Lima, venían, él y su cuadrilla. Enterados de una plaza nueva y unas fiestas pueblerinas, se habían embarcado hasta una pantanosa bahía, y ahora remontaban la cordillera. Anocheció, escampó, acamparon, comieron, descansaron. Echado boca arriba, fumando, miró las estrellas, preguntándose sí serían las mismas que brillaban en España, así, se durmió el veintidós de septiembre de 1892, el año en que “Guerrita”, celoso, porque habían aplaudido más al “Espartero”, juró no volver a Madrid.

Había nacido con un enorme lunar en la cara, por eso le llamaban “Manchao”. Aunque era quisquilloso, el apodo no le ofendía --El apodo es cosas del oficio, pensaba, cada torero tiene el suyo, y entre más feo, más mérito en hacerlo respetar. La plaza nueva, era solo un armazón de tablas y gruesas cañas (guaduas). Construida junto a un río, en ella, toreó cuatro soleadas y calurosas tardes. Fueron las primeras cuatro corridas modernas, que presenció ese pueblo de 18.000 almas, casas de adobe y techos de paja. Como en México y Perú, en las gradas había gente de diversos colores, aunque más negros aquí. Entusiasmados y borrachos, casi todos aplaudían, menos un bravucón, que divertido con sus maneras, su estrafalario traje y sus medias raras, quiso lucirse ridiculizándolo. Los notables, debieron esforzarse después para impedirles un duelo a tiros…

Con estas visiones deliraba “El Manchao” tirado en el camastro, donde la muerte, tan complaciente con él en su época torera, volvió a buscarlo y ya no le quiso perdonar. Había feria en Sevilla. Era lunes, veinticinco de abril de 1900. El año en que “Lagartijo” murió inmortal en Córdoba. El mismo año en que “Desertor” de Miura, mató a Domingo “Dominguín” en Barcelona. Con el tiempo, una mínima biografía, un retrato y su nombre, junto a los de otros matadores muertos, ocuparían lugar alfabético, en algún diccionario taurino y en una enciclopedia: “Torero de brillo: valiente y seguro con el estoque, gallardo y hábil con los palos y el capote. Mereció más la popularidad y menos la mala suerte de su vida”. En Cali, aquel caserío lejano, ahora ciudad, donde toreó en la plaza nueva de guadua, junto al río, han levantado una monumental de concreto, siguen dando ceremoniosas corridas y le tienen por precursor. Nunca debió imaginar, que la perseguida gloria le llegaría tan tarde y tan poca.

Fuentes:
Revista “Al Ruedo”, Cali, diciembre 1999
http://deltoroalinfinito.blogspot.mx/2013/12/pasion-y-muerte-del-manchao-por-jorge.html


Cortesía de don José Antonio Román Romero

De él cita don José Antonio Román Romero: Banderillero atrevido y matador de toros sin alternativa por incuria suya. Nació en Madrid en 21 de Septiembre de 1857. Sus padres, bien acomodados, le hicieron estudiar segunda enseñanza y luego le dedicaron al oficio de pintor y dorador. Su aprendizaje como torero le hizo en la plaza de los Campos Elíseos de Madrid y en otras de los pueblos de la provincia, hasta el año de 1878 que se presentó en la principal, formando parte de las cuadrillas de Felipe García, Antonio Pérez y Gabriel López. Simpático y modesto, muchos aficionados que fundaban en él sus esperanzas, las perdieron al marchar este a America , allí hace años estaba colocado por los aficionados inteligentes al frente de los matadores sin alternativa, que pudo tomar mucho antes, seguir trabajando en España, conquistarse un puesto en el toreo, ya que valía mucho sabiendo y ejecutando. Se abandonó, no oyó consejos, volvió sin entusiasmos y retraído lo que produjo su fracaso .Volvió a Madrid idiotizado y casi impedido del habla por la enfermedad, y muy aturdido se le ve presenciar las corridas de toros en Madrid, pedir tabaco torpemente, y mirarlo todo con los ojos inexpresivos y turbio, donde falleció de la mente ido hacia el año de 1900. Muchos escritores sostienen que este extraño comportamiento corresponde a una persona que pudo haber sufrido de un tumor cerebral por lesiones mal atendidas en el desarrollo de su arriesgado oficio. Había nacido con un enorme lunar en la cara, por eso le llamaban "Manchao". Aunque era quisquilloso, el apodo no le ofendía --El apodo es cosa del oficio--, pensaba, cada torero tiene el suyo, y cuanto más feo, más mérito en hacerlo respetar.

EDWARD MORGAN (XXXX - 1900)

Solo para efectos ilustrativos

Estación del Tren  en Bound Brook, N.J., USA

http://www.somersetbusinesspartnership.com/visit/somerset_historic_sites.html

El 16 de julio de 1900, William Arnold de 8 años de Nueva York y Edward Morgan, hijo de Samuel Morgan, de Zion, una zona rural cercana a la población de  Bound Brook, N.J., USA,  fueron atacados por un toro, donde Edward Morgan resultó muerto, y su primo Arnold (quien había venido a pasar el verano con su tío) resultó gravemente herido. Al parecer,  ambos jugaban en la finca cuando fueron a acariciar al toro, quien era ordinariamente amable, pero de improviso el animal desconoció al visitante y empezó a agredirlo, por lo que fue socorrido valerosamente por Edward,  ayudándose con un palo, por lo que la bestia lo atacó, lanzándolo por los aires, para después pisotearlo y cornearlo en el suelo repetidas veces hasta dejarlo sangrante. La tragedia no se detuvo hasta que un trabajador de la granja vio sus apuros y con dificultades logró apartar al toro, al resultar también herido. Edward fue llevado a su casa, donde murió, mientras que William permanecía en estado grave, presuntamente, por daños internos.

Fuente:

The New York Times del 17 de julio de 1900

http://query.nytimes.com/mem/archive-free/pdf?res=FA0D1FF73D5B11738DDDAE0994DF405B808CF1D3

CURRO MORA (XXXX - 1900)

Solo para efectos ilustrativos
Obra del ilustre pintor Ricardo Villegas
Cordero (Sevilla - 1849-1896)

Refieren en el portal taurino en Internet: "Mediaveronica.com" que un 3 de febrero de 1990 fallece en San Sebastián de los Reyes (Madrid), en accidente de automóvil, el novillero cartagenero Curro Mora. Era sobrino del matador de toros José Ortega Cano.

FRANCISCO APARICI PASCUAL "FABRILO II " (1868 - 1900)

Foto cortesía del Site Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Matador de novillos y banderillero, nacido en Ruzafa (Valencia) el 17 de junio de 1868, falleció por asta de toro el 30 de abril de 1900, a los 32 años de edad, en la Plaza de Toros de Valencia. Era hermano que fue de Julio Aparici (Fabrilo).Se inició como becerrista en la plaza de Valencia los años 1887 y 1888. Hay que recordar que en aquellos años se celebraban becerradas en sitios determinados en las calles valencianas de Sahagún y Ruzafa. El 27 de enero de 1887 se estrenó como novillero, y el 30 de septiembre de 1888 se presentó como tal en la plaza de Yecla (Murcia). En sus primeros tiempos se apodaba “Zeme”, “Alegrito” y “Fabrilo II”.

Su hermano Julio le dio un puesto de banderillero en su cuadrilla, ya que como matador no tenía mucho éxito, pese a su notable valentía. Él fue quien hizo el primer quite al funesto toro, llamado “Lengüeto", dando lugar a que las asistencias se llevaran a la enfermería el cuerpo ensangrentado de su hermano Julio, que le arrebató la vida.

Al mes justo de la muerte de su hermano, se presentó Francisco como estoqueador en la Plaza de Toros de Valencia, alternando con Francisco Piñero (Gavira) y Antonio Olmedo (Valentín). Al hacer el paseo fue ovacionado, y el segundo “Fabrilo” demostró aquella tarde del 27 de junio de1897, un gran pundonor y un valor a toda prueba. Salió en hombros de la plaza con sus compañeros. El 8 de enero de 1899 se presenta Francisco Aparici Pascual en la Plaza de Toros de Madrid, alternando con Antonio Olmedo (Valentín), confirmando “Fabrilo II” su fama de valiente, matando sus dos novillos, “Currito” y “Manolito”, de don Ildefonso Gómez, de una estocada superior al primero y de media lagartijera al segundo, después de una faena laboriosa.

Once años después, también un día, el 30 de abril de 1900 (El erudito Juan José de Bonifaz Ybarra la ubica hacia el 30 de abril de 1899), se organizó en Valencia una novillada para los dos espadas valencianos “Finito” y Francisco Aparici “Fabrilo II”; el ganado era de don Felipe de Pablo Romero. Francisco estuvo tan desgraciado al estoquear al primero y segundo de la tarde, que escuchó tres avisos, y cuando iban a salir los cabestros cayó el toro de media estocada. Salió el cuarto, de nombre “Corucho”, negro, grande y astifino. Fue mal picado y peor banderilleado, desarrolló el peor de los sentidos: el de un mala lidia, y al final del último tercio se defendió pegado a las tablas. Al entrar a matar fue enganchado y la sangre comenzó a brotar en abundancia. La profunda cornada en el muslo derecho le interesó la arteria femoral por lo que fue llevado a la enfermería, lugar donde expiró, durante las primeras horas de la madrugada del siguiente día. Vestía ese día de su desgracia, el mismo traje grana y oro, que llevaba su hermano Julio cuando resultó herido de muerte. Dos hermanos, este novillero y el primer finado matador, fallecieron tras llevar el mismo traje…ambos reposan ahora en el Cementerio de Valencia. (Crónica del historiador Juan José Zaldívar Ortega)


Cortesía de D. José Antonio Román Romero

Refiere Don José Antonio Román Romero en su Blog taurino en Internet "De Hombres, Toros y Caballos", que, Francisco Aparici Pascual “Fabrilo” nacio en Ruzafa (Valencia) el 17 de junio de 1868,era hermano del desventurado matador de toros Julio Aparici Pascual, que también se anunció en los carteles bajo este apodo taurino. Tuvo la mala fortuna de pasar a la historia por haber muerto dos años después que su hermano, del que fue banderillero, con el mismo traje y el mismo día, un 30 de abril, pero de 1899. Se lidiaron novillos defectuosos de D. Felipe de Pablo Romero: para Carlos Guasch "Finito” y Paco Fabrilo. Los toros fueron duros de patas, bravos y con mucho empuje y cabeza. Se distinguieron por lo bravos los lidiados en tercero y quinto lugar. Este último fue de los que acreditan una ganadería; tomó un buen número de puyazos y dejó para el arrastre cinco caballos. Entre todos, 12.


Fabrilo preparándose para salir aquel fatídico día
Cortesía de D. José Antonio Román Romero

Como director de lidia, Fabrilo encontró a su primer toro completamente descompuesto y desarmando, y lo pasó de muleta como pudo, dadas las pésimas condiciones del animal. Varias veces intentó entrar a matar, y otras tantas fue desarmado. Aburrido, jadeante y con dos avisos, le determinó a entrar a la media vuelta, cosa que debió haber hecho la segunda vez que entró a malar. El público le silbó, y el diestro, que por pundonor entró a matar dándole la cara al toro, se retiró al estribo maldiciendo quizás la imbecilidad de los que le silbaran. Su segundo, qué por no variar también tenía su trozo de puya en el cuerpo, llegó como es natural manso a la muerte, sin que durante la lidia semejara a sus hermanos en bravura. El toro tomó querencia en la puerta de los chiqueros, y Paco intentó con medios pases sacarle o separarle de los mismos sufriendo un acosón en uno de ellos. Entró a matar con mucha vergüenza, y señaló un pinchazo. Nuevo trasteo, y nuevo acosón y desarme. Entró de nuevo a matar, estando el toro contra querencia y un tanto humillado, y dejó una buena estocada siendo enganchado y sufriendo terrible cornada en la cara anterior del muslo derecho, de la cual manaba abundantísima sangre. A pesar de sus esfuerzos, fue retirado a la enfermería, dejando como huella de su paso un reguero de sangre. La conmoción que sufrió el público, fue terrible. Cuando el toro dobló, las cuadrillas entraron a enterarse de la gravedad da la herida, conociéndose en sus rostros ésta, cuando volvieron de nuevo a la plaza: era mortal de necesidad. Los facultativos le apreciaron una herida de seis centímetros de extensión por quince de profundidad situada en la cara anterior del muslo derecho, en la unión del tercio medio con el superior, dirigida hacia arriba y atrás, interesando la piel, tejido celular, aponeurosis y músculo sartorio, y contusión del paquete vásculo nervioso. El público no abandonaba la plaza, en espera de consoladoras noticias, que por desgracia no llegaban nunca; al contrario, de momento en momento eran éstas más graves. En vista de su gravedad, le fueron administrados los Santos Sacramentos, Pocos momentos después, entró en reacción y habló breves frases; cayendo en seguida en un fuerte colapso.


Después de expirar en la enfermería de la plaza
Cortesía de D. José Antonio Román Romero

A las ocho de la noche prestó declaración ante el Juez Sr. Alcalde, haciendo algunas manifestaciones respecto a sus bienes, si, como esperaba, la herida era de muerte. La escena que se desarrolló entre los presentes fue desgarradora. A las nueve menos cuarto se le practicó la primera cura, observándose que la herida comenzaba en el vértice del triángulo Scarpa, subiendo oblicuamente ocho centímetros, rasgando la vena femoral tres dedos por debajo de la ingle, y se dirigía hacia dentro hasta la fosa oval subpuviana. El trayecto oblicuo de la herida desde el orificio de entrada hasta el punto en que rasgó la vena, impidió en los primeros momentos la libre salida de la sangre, coagulándose ésta en el canal.


"Corucho" novillo de Pablo Romero que causo la muerte de Paco Fabrilo
Cortesía de D. José Antonio Román Romero

La cura fue practicada hábilmente por el Dr. Lloret en 52 minutos. Velando al herido, estuvieron muchos amigos del diestro, los Dres. Lloret y Martí Soriano, el practicante Sr. Ruiz, el hermano de Fabrilo, los banderilleros de su cuadrilla y los picadores Fajardo, Chano, Paje y Curró Melena. En las inmediaciones de la plaza hubo toda la noche grandes grupos que iban a interesarse por el curso que siguiera la herida del querido espada. , Los telegramas que se recibieron pidiendo noticias de su estado fueron numerosos.


Chaquetilla del fatídico traje, expuesta en el museo taurino de Valencia.
Cortesía de D. José Antonio Román Romero

La noche la pasó intranquila, lo mismo que la mañana del siguiente día. A las dos y quince minutos del siguiente a su cogida, entregaba su alma a Dios el infortunado Paco, viéndose en su última hora rodeado de su familia y de sus amigos más queridos. Una hora después, era conducido el cadáver al domicilio de la familia en una camilla, escoltada por cuatro guardias municipales de a caballo. La muchedumbre que seguía tan fúnebre comitiva, era grandiosa. El traje que lucía la tarde de su cogida este desgraciado diestro, era grana y oro, el mismo que llevaba su hermano Julio el día que recibió la cornada que le ocasionó la muerte.

VICENTE GANDÍA "EL CHUFERO" (XXXX - 1901)

Solo para efectos ilustrativos

“Suerte de Muleta”

Aguafuerte de Pablo Picasso 1957

 

Novillero que fue corneado en la Plaza de Toros de Zaragoza el 7 de abril de 1901 por el toro “Ventero”, falleciendo el 10 de abril del mismo año a consecuencia de las heridas. (Fuente: Accidentes Oculares en la Tauromaquia I de 1801 a 1941 / Dr. Diego Puertas Bordillo y Dr. Pablo E. Celis Rojas)

 

La crónica del Maestro Juan José de Bonifaz Ybarra difiere de la anterior,  al citar  que << el 28 de abril de 1901 torea Vicente Gandía (el Chufero), valenciano de Onteniente, en la plaza de toros de Zaragoza, donde una res de de la vacada de Celestino Miguel, de nombre “Ventero”, le produjo diversas heridas, a consecuencia de las que fallecería en Barcelona quince días más tarde. "

 

Por su parte el historiador y MVZ  Juan José Zaldívar Ortega, refiere de este lidiador que << Vicente Gandía (el Chufero), matador de novillos, nacido en Onteniente (Valencia). Era poco conocido en las plazas españolas, y por el Mediodía de Francia toreó bastante, especialmente en la temporada de 1895. El día 7 de abril de 1901 se celebró en la Plaza de Toros de Zaragoza una novillada sin picadores, y “El Chufero” fue uno de los matadores ajustados. El ganado de don Celestino Miguel de Egea (Tudela, Navarra)- El tercer toro, llamado “Ventero”, le enganchó y empitonó en un lance de capa, y lo recogió en la arena. Conducido a la enfermería, se le apreciaron varias gravísimas cornadas y fue de inmediato trasladado al Hospital donde falleció el 14 de abril de 1901. Fue un de tantos toreros con mucha voluntad, pero pocas aptitudes.

DOMINGO ALMANZA FERNÁNDEZ "EL ISLEÑO " (1867 - 1901)

Solo para efectos ilustrativos
Obra del inconmensurable pintor español Baldomero Romero Ressendi (1924-1977)

Rehiletero que fue cogido el 6 de junio de 1901 por un toro de nombre  “Sanjuanero”  y que le causo la muerte,  a los 34 años de edad, el 8 de junio siguiente. Hacia agosto de 1883, toreando al toro de prueba en la arena, "Dominguillo" se disponía a coger la muleta para matar,  y visto el lance por Mazzantini, que se encontraba en un tendido, se echó a la plaza con Galea, los cuales cogieron los capotes y ayudando en la faena proporcionaron a "Dominguillo" una ovación, evitándole una desgracia cierta porque aquello era de mucho toro para su pequeña cantidad de torero. Dice el cronista que Mazzantini le regaló un billete de diez duros. Don José Ma. Hurtado Egea en un artículo titulado “El Toro del Aguardiente” destaca  que Curro Cantares, biografiando a Domingo Almanza "El Mili" o "El Isleño", relata  cómo al toro del aguardiente los mataban siempre los aficionados "Milanés" y "Buen Mozo", hasta que apareció Almanza y se quedó como único matador en Cádiz en las temporadas 1886 a 1888, ya que nunca le preocuparon la procedencia de aquellos toros, el tamaño, ni sus exageradas defensas. El afamado cronista don Juan José Zaldivar Ocampo, en una de sus brillantes narrativas sobre los poderosos  toros de ayer,  refiere que el 6 de junio, el toro “Sanjuanejo”, de la dehesa de Ripamilán, en corrida celebrada en Bilbao, le infringió dos cornadas mortales en el vientre al banderillero Domingo Almansa Fernández (El Isleño). Su apodo le venía de haber nacido en la isla de San Fernando (Cádiz) el 25 de diciembre de 1867.

El maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere de este lidiador, que fue un << banderillero de toros, nacido en San Fernando (Cádiz) el 25 de diciembre de1867, y que falleció el día 8 de junio de 1901. El 6 de junio de 1901 se celebró en Bilbao una corrida de toros de don Victoriano Ripamilán, y el primer toro, llamado “Sanjuanero”, colorado, veleto y grande, de casta navarra, al  banderillearlo “El Isleño”, lo enganchó por un muslo y se lo pasó de un pitón a otro; se llevó las manos al vientre y cayó redondo sobre la arena, con dos heridas mortales, una de 16 centímetros de profundidad. "

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el célebre historiador taurino, refiere de este lidiador, que << El gaditano, de San Fernando, Domingo Almanza Fernández (Isleño), que en los comienzos de su profesión torera utilizara el apodo de (el Nili) figuró fijo en cuadrillas de cierta categoría. Cuando pertenecía a la de Nicanor Villa (Villita) terminó su vida, pues al actuar el 6 de junio de 1901 en el ruedo de Bilbao fue herido de extrema consideración por el colorado “Sanjuanero”, de la ganadería de Ripamilán, lo que provocó su muerte dos días más tarde. "

Refiere "don Víctor", el docto historiador español, propietario del visitado Blog "A los Toros", que en junio 6 de 1901, el banderillero Domingo Almansa Fernández fue corneado gravísimamente en el vientre cuando actuaba en la plaza de toros de Bilbao, dos días más tarde dejaba de existir, a las ocho y media de la tarde. En dicha corrida actuaban Nicanor Villa Arilla "Villita" y Antonio Guerrero Román "Guerrerito", los toros eran de Ripamilán. El primero de la tarde, "Sanjuanero", colorado y veleto, fue el causante de la tragedia. Nació en San Fernando (Cádiz) el 25 de diciembre de 1867, actuó por primera vez en Madrid en la novillada celebrada el 11 de febrero de 1894, formaba parte de la cuadrilla de Juan José Durán. Además de actuar con diversos novilleros solía hacerlo con los matadores Juan Ruíz "Lagartita", José Rodríguez "Pepete II" y el mencionado Villita.

MANUEL NAVARRO MORÁN "CABEZA DE DIOS " (XXXX - 1901)

Solo para efectos ilustrativos

Obra del pintor  Pedro Flores

(1897-1967)

Picador sevillano accidentado el 25 de julio de 1901 en la Plaza de Toros de Los Tejares al ser derribado por un novillo de González Nandín, sufrió tan fuerte golpe con la montura del caballo, que murió al día siguiente. (Crónica de don Juan José Zaldivar Ortega"

 

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el ilustre cronista taurino,  comenta de esta víctima de la fiesta, que << Manuel Navarro Morán (Cabeza de Dios), quien figuró en la plantilla de Manuel Jiménez, el primer “Chicuelo”, fue derribado en la plaza de Córdoba, el 25 de julio de 1901, por un novillo de la ganadería de González Nandín, produciéndose tan serias lesiones viscerales que expiraría al día siguiente al presentarse una peritonitis traumática. "

ANDRÉS CASTAÑO BECERRA "CIGARRÓN " (1863 - 1901)

Cortesía de
Don José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/2014/06/andres-becerra-castano-cigarron.html

Picador jerezano que fue de Emilio Torres Reina “Bombita”, fue lesionado el 15 de agosto de 1901 en la Plaza de San Sebastián por un toro del marqués del Saltillo, cárdeno oscuro que atendía como “Naranjito”,  le derribó de su cabalgadura cayéndole el caballo encima y golpeándose muy fuerte con la perilla de la silla, sufriendo estallamiento de viseras, por lo que le sobrevino una peritonitis, falleciendo a resultas de ello el día 17 siguiente. El mote de “Cigarrón” fue posteriormente utilizado por el varilarguero Enrique Luna en los años 20s y que formó parte en alguna ocasión de la cuadrilla del reputado matador madrileño Antonio Márquez, quien toreo de 1921 hasta su retiro en 1936.

El erudito Juan José Zaldívar Ortega, refiere en su obra “Víctimas del Toreo”, que <<Andrés Castaño Becerra (Cigarrón), picador de toros, nacido en Jerez de la Frontera (Cádiz) el 2 de diciembre 1863, según partida de bautismo descubierta, y no en Sevilla como se llegó a afirmar, y falleció el 17 de agosto de 1901. El 15 de agosto de 1901 se celebró en San Sebastián una corrida de toros de Saltillo; al poner una vara "Cigarrón" al toro, llamado “Naranjito”, cárdeno oscuro, le dio éste una enorme caída echándose el caballo encima, y se lesionó tan gravemente con la perilla de la silla en el vientre que le sobrevino la peritonitis."

El historiador Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta victima de la fiesta, que << a causa de peritonitis traumática, por lesiones viscerales, moriría Andrés Castaño Becerra (Cigarrón) el 17 de agosto de 1901 en San Sebastián. El toro homicida, el cárdeno “Naranjito”, llevaba la divisa del marqués de Saltillo y fue corrido el anterior día 15, festividad de la Virgen del Coro, en la plaza donostiarra anterior a la también hoy desaparecida y siempre añorada de El Cofre. " 

Refiere el historiógrafo taurino contemporáneo, don José Antonio Román Romero, en su Blog en la Red: "De Hombres, Toros y Caballos", que el día 16 de Agosto de 1901 falleció en San Sebastián, a consecuencia de una tremenda caída que sufrió toreando en aquella plaza la tarde del 15, el célebre picador Andrés Castaño, "Cigarrón". Era de Jerez de la Frontera; empezó a figurar como picador por el año 1891 y en 1892 se presentó en Madrid con el entonces matador de novillos Miguel Báez, "Litri", logrando; por su excelente trabajo, conquistar palmas y simpatías. El mismo año continuó toreando al lado de "Bombita"; y cuando este diestro tomó la alternativa, única que dio "Espartero", en la plaza de Sevilla (Septiembre de 1893), quedó "Cigarrón" agregado a la cuadrilla de aquél, donde permaneció hasta el día de su muerte. La primera corrida formal que toreó en Madrid fue en la que Emilio confirmó su alternativa (27 de Junio de 1894, 12° de abono). Era un garrochista de primera fuerza, un buen picador de toros, y poseía un gracejo natural en la conversación, que hacía el encanto de cuantos le oían.

IGNACIO PULMARIÑO BAYO "ARISTAS o GAVIRA CHICO " (1878 - 1901)

Solo para efectos ilustrativos

Añover de Tajo (Toledo) España

Cortesía del Sitio Web: http://2.bp.blogspot.com

Banderillero y picador de novillos, nacido en 1878, que en la Plaza de Toros de Madrid actuó en alguna ocasiones los años de 1896 y siguientes. Poseía gran voluntad, pero no le acompañaban muchos las facultades, por lo que debió retirarse pronto de la lidia. Es lo que dice Cossío. Sin embargo, otro cronista dice que fue banderillero y que  murió cuando actuaba en la Plaza de toros de Añover de Tajo, a consecuencia de una cornada mortal la tarde del 26 de agosto de 1901, cuando contaba 23 años de edad. Por ello ha sido relacionado en las dos especialidades.

 

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el historiador, considera  a este lidiador en su obra Víctimas de la Fiesta,  escribiendo que << Ignacio Pulmarino Bayo (Gavira Chico), joven y modesto subalterno madrileño, dejó de existir el 26 de agosto de 1901 tras haber sido muy gravemente herido en una novillada que se celebró en la villa toledana de Añover de Tajo. ", Con lo que confirma su fallecimiento por asta de toro.

MANUEL SÁNCHEZ "SEVILLANITO " (1876 - 1901)

Solo para efectos ilustrativos

Catedral de Durango, Durango, México

Cortesía del Sitio Web: http://3.bp.blogspot.com

Refiere don Juan José de Bonifaz Ybarra, el afamado historiador taurino, que << en el mexicano Durango recibió mortal cornada el 15 de septiembre de 1901 el muy poco conocido espada Manuel Sánchez, que por su apodo de “Sevillanito” parece proclamar una inmediata ascendencia hispalense. "

Comenta el historiógrafo taurino, Rafael Gómez Lozano (Dientefino), que en el libro "Crónicas de la Plaza Vieja" (Los toros en Durango 1897/1917), de don Guillermo Castillo Casas, página 93, y publicado en el año de 2001, refieren ampliamente la trágica muerte de (el Sevillanito): La inauguración de la temporada 1901/1902, tuvo lugar el domingo 15 de septiembre de 1901. Esta corrida resultó trágica, pues en ella perdió la vida el joven diestro español Manuel Sánchez (el Sevillanito), que solo contaba con 25 años de edad. Este hecho causó profunda conmoción entre los aficionados duranguenses, muchos de los cuales se salieron de la plaza al ocurrir el suceso. La muerte de este torero impresionó profundamente a toda la población de Durango. "El Sevillanito" toreaba por primera vez en esta ciudad, siendo silbado por el público después de una deslucida faena a su primer toro. Al salir el segundo, cárdeno, bien armado, de seis años, del hierro de "Chinacates", Sevillanito intentó darle el cambio de rodillas, citando muy en corto y extendiendo el capote con el brazo derecho. El toro vio al torero e hizo por él. Al no marcarle bien la salida Sevillanito, el toro lo enganchó con el pitón derecho, lo volteó y le dio un varetazo en la pierna izquierda, recorriendo el asta hasta la espalda. Sevillanito quedó tendido en el ruedo boca arriba, sufrió una convulsión y quedó muerto. En la enfermería de la plaza se apreció que el asta había penetrado al nivel de la tetilla izquierda, en trayectoria de abajo hacia arriba, destrozándole el corazón. La herida de la espalda carecía de importancia. De la enfermería fue trasladado el cadáver del torero en un ataúd al hotel donde se hospedaba, donde fue velado por sus afligidos compañeros de profesión.

"El Cossío" señala: "No tenemos más noticias de él que las de su trágica muerte en la plaza de Durango de México". Sevillanito estaba recién llegado a México y solo había toreado una corrida en Mérida y otra en Puebla. En el antiguo Panteón de Oriente de la ciudad de Durango, se conserva hasta nuestros días una pequeña lápida sobre la tumba de este joven torero, en la cual puede leerse: "Manuel Sánchez Sevillanito. Murió en Durango el 15 de septiembre de 1901. Recuerdo de sus amigos Manuel Lavín, Joaquín Leonar, Antonio Herrera, Santiago Moya y Francisco Cáceres". Todos estos toreros, aunque las crónicas de ese día no lo consignan, sin duda estaban en el ruedo junto al Sevillanito en esa trágica fecha. La hacienda de Chinacates, de donde procedía el toro que mató al Sevillanito, estaba ubicada a corta distancia de la estación del mismo nombre, sobre la vía del ferrocarril de Durango a Tepehuanes. Era propiedad de don Felipe Campos Díaz, vecino de Santiago Papasquiaro.

Vale aclarar que la plaza vieja de Durango, Dgo., México, fue construida en 1826 durante la administración de don Santiago de Baca Ortiz, primer gobernador del estado de Durango después de la independencia, y fue derruida en 1917.

JOSÉ DÍAZ IZQUIERDO "LAGARTIJA " (1876 - 1901)

Solo para efectos ilustrativos

Ayuntamiento de Priego (Cuenca) Cortesía de ATM Trips

Novillero principiante, que en una fiesta taurina celebrada en Priego (Cuenca) el 18 de septiembre de 1900,  recibió una horrible cornada, tal vez en el vientre, que acabó con él al día siguiente. Parece ser que poseía buenas cualidades. (Fuente: Zaldívar Ortega Juan José/Víctimas del Toreo)

 

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de este personaje, que << su destino le impidió sobrepasar la categoría de espada novel a José Díaz Izquierdo (Lagartijilla). En un modesto festejo celebrado en la localidad conquense de Priego, el 17 de septiembre de 1901, fue herido de muerte este diestro, que había nacido en Lorca (Murcia) el 2 de septiembre de 1876. "

JOSÉ CASTELLANOS "GALLEGUITO " (XXXX - 1901)

Plaza de Toros Vista Alegre en Bilbao

Cortesía del Sitio Web: http://portaltaurino.com

Banderillero, de mucha vergüenza torera, que perteneció desde 1900 a la cuadrilla de Cástor J. Ibarra (Cocherito de Bilbao). Antes había trabajado algunos años por las plazas de los pueblos pequeños. Tenía su casa en Valladolid, donde comerciaba con vinos al frente de un establecimiento. Toreando en la Plaza de Toros de Vista-Alegre de Bilbao, en 1901, cayó en pleno redondel repentinamente muerto a consecuencia de un colapso, que muchos pensaron se debió al tremendo stress que sufrió al ver que no le salían las cosas como él esperaba. (Crónicas de don Juan José Zaldívar Ortega y de don Juan José de Bonifaz Ybarra).

Por su parte, el ilustre cronista "José Alameda" refiere en su obra "Crónica de Sangre-400 Cornadas Mortales y algunas más", que " en marzo 30 de 1902, un banderillero de mote "Galleguito", fallece en la Plaza de Toros de Bilbao por las lesiones causadas por un toro de Ripamilán. "

 

La primera Plaza de Toros de Vista Alegre de Bilbao fue inaugurada el 13 de agosto de 1882, bajo la dirección del Arq. D. Sabino Goikoetxea Etxebarria, con un aforo de 12,394 asientos. Los diestros que inauguraron esta Plaza fueron Manuel Fuentes “Bocanegra”, José Lara “Chicorro” y Fernando Gómez “Gallito Chico” con reses de Concha y Sierra. En sus 83 años de vida se celebraron 1,817 festejos hasta que en la madrugada del 4 al 5 de septiembre de 1961, tras una novillada en la que actuaron Rafael Chacarte, J. M. Montilla y Manuel Benítez “El Cordobés” con reses de Antonio Pérez de San Fernando, un incendio la destruyó. La actual Plaza de Toros de Vista Alegre, con capacidad para 14,781 espectadores,  fue inaugurada el 19 de junio de 1962, 9 meses y 15 días después del incendio que destruyó la Plaza Vieja.

ANTONIO MORENO "MORENITO DE PUEBLA " (XXXX - 1902)

Eduardo García
Cortesía de D. Rafael Gómez Lozano
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/search/label/Eduardo%20Garc%C3%ADa%20%28Morenito%20de%20Puebla%29

Refiere el cronista Juan José Zaldívar Ortega en su obra “Víctimas del Toreo” (Banderilleros), que <<Antonio Moreno (Morenito de Puebla), porque tal parece que fue el nombre y apellido de este oscuro banderillero mexicano, del sólo tenemos la referencia de que falleció trágicamente en la Plaza de Toros de Mazatlán (México) la tarde del 15 de junio de 1902, en la que sufrió una cornada mortal. Su nombre o apodo no aparece en el Cossío ni en la “Antología Taurina Mexicana” de don Ángel Villatoro. "

Investigando en el libro del erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, “Víctimas de la Fiesta”, viene relacionado en el apartado de banderilleros con el nombre de EDUARDO GARCÍA (MORENITO DE PUEBLA) ,refiriendo que << un peón mexicano, caía mortalmente herido  cuando participaba en un festejo taurino que tuvo por marco la plaza de toros de Mazatlán (México), la tarde del 15 de junio de 1902 ", por lo que colijo que se trata del mismo rehiletero, cuya  verdadera identidad, sigue siendo materia de investigación para los estudiosos de la Fiesta.

Por su parte, Don Adiel Armando Bolio, refiere en las efemérides taurinas del 14 de febrero de 1902, que el banderillero Eduardo García (Morenito) muere en Mazatlán Sinaloa víctima de una cornada. Fuente: http://suertematador.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2498&Itemid=312

El docto cronista, don Luis Ruiz Quiroz, en las efemérides que publica en la página de Internet: "Campo Bravo-México", de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, cita que el 16 de Junio 1902, muere en Mazatlán el banderillero Eduardo García Morenito de Puebla a consecuencia de cornada recibida el día anterior.

ANTONIO GIL BARBERO "DON GIL " (1823 - 1902)

De la hemeroteca de don José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

Fue un Señorito romántico que acabó en la miseria. Nacido en Madrid, recibió la alternativa en Sevilla,  y con sesenta años se despidió del toreo en Antequera, convirtiéndose en apoderado y burócrata. Tuvo una existencia larga, llena de frustraciones y penalidades sin cuento, que le llevaron a quitarse la vida por propia mano en fecha indeterminada de 1902. (Fuente: Hemeroteca del Diario ABC de Sevilla del martes 22 de noviembre de 1977, Página 47)

 

Por su parte, en el sitio web: Historia del Torero, refieren de este personaje, que << Nació en Madrid el 27 de enero de 1823, llamábase Antonio Gil y Barbero y era pequeñito, de naturaleza poco lozana e hijo de bien acomodada familia, de la que recibió esmerada educación. Pero le dio por emular a los Romeros y Montes, y los diestros de su época, al verle tan fino y atildado, comenzaron a llamarle “Don Gil”... y con “Don Gil” se quedó el señoriíto torero. Con medios para alternar con toreros, ganaderos y aficionados de mucho viso, después de torear en becerradas se animó a vestir el traje de luces; alentado por (el Chiclanero), con la promesa de darle la alternativa, cobró nuevos bríos; pero dicho diestro murió antes de cumplir lo que le prometiera. Marchó “Don Gil” a Sevilla, donde le ayudaron Manuel Domínguez y Juan Lucas Blanco; tomó allí una alternativa, que le confirmó dicho Domínguez en Madrid el 24 de junio de 1856; estuvo eclipsado después mucho tiempo; pobre de metales en 1877, pidió protección a “Lagartijo”, que escurrió el bulto... En fin, que Antonio Gil no tuvo significación alguna en el toreo y no pasó de ser un comparsa más. A fuerza de revolver a Roma con Santiago, Logró torear en Madrid el 25 de septiembre de 1881, alternado con José Machío, “Cara-ancha” y Ángel Pastor, y la última corrida en que tomó parte fue en Antequera, cuando contaba sesenta años. Obtuvo luego un empleo en el ministerio de la Gobernación, fue apoderado de (el Gallo) y de (Cara-ancha), y en el año 1884 publicó cuatro numero de un periódico taurino titulado <>. Con setenta y nueve años a cuestas, enfermo y sin recursos, en su desesperación, se suicidó en Madrid el día 4 de febrero de 1902. " Fuente: http://.historiadeltorero.com

Refiere el mexicano Diario El Universal del 23 de mayo de 2006 que " En el año de 1823, en la castiza Madrid, nació Antonio Gil el 27 de enero. Desde pequeño se aficionó a la fiesta brava y empezó a verle la cara a las vaquillas en la ganadería del duque de Veragua. Caminar en el medio taurino sin ser sevillano costaba mucho trabajo lograr sobresalir ante la pléyade de maestros de la fiesta que surgían en la región andaluza. En 1851, ya con 28 años de edad, propone Antonio Gil a varios aficionados construir una plaza para lidiar becerros. Tarea que se llevó a cabo de inmediato y bien puede afirmarse, se dieron gusto como aficionados. Al año siguiente, en 1852, el 25 de marzo, alentado por el matador José Redondo El Chiclanero, participó en un festejo benéfico e hizo cosas importantes, de indudable mérito, como para tomársele en cuenta. Y ese mismo año, en septiembre, actuó en Aranjuez, en un festejo en que Cayetano Sanz mató cuatro toros y los dos últimos Antonio Gil, a quien identificaban como Don Gil. Maduró con rapidez y estaba listo para recibir la borla de matador de toros. Se le anunció en Madrid y el padrino sería El Chiclanero. Pero no hubo tal ceremonia, porque el maestro murió de tuberculosis y la familia de Antonio se empeñó en que no se realizara el espectáculo. Entonces, sus pasos se encaminaron hacia la catedral de la torería: Sevilla. Aduce la enciclopedia de Cossío que el torero armó la que no estaba escrita desde en su modo de vestir. Nunca se había visto en la barroca capital andaluza a un matador engalanarse de frac azul, con botonadura dorada, pantalón blanco y sombrero de copa. Sin embargo, los empresarios no le tomaban atención y un ganadero, que le había visto condiciones, abogó e influyó para que fuese anunciado. Actuó con regularidad en la región andaluza y su éxito motivó a Manuel Domínguez Desperdicios ponerlo bajo su amparo. Y el 25 de mayo de 1854 debutó en Sevilla y es ahí donde, por fin, recibe el codiciado título de matador de toros. Los triunfos se eslabonaron, lo que, ante sus cualidades, se le abrieron las puertas de las plazas. Este hecho le valió presentarse en Madrid y confirmar el doctorado el 24 de junio de 1856. A la Villa del Oso y el Madroño volvió hasta 1862, en festejo que alternó con Cayetano Sanz y José Antonio Suárez. Su peregrinar taurino fue recorrer los kilómetros que separan a Madrid de Sevilla. La familia intervino nuevamente y a instancias de ella se vio obligado a retirarse de la profesión. Los toreros nunca se dan por vencidos, jamás aceptan que han perdido facultades y menos que no puedan ya con los astados. Es la fijeza en los ideales de quienes se "calzan" de seda y metal. Antonio Gil, no obstante, el 23 de septiembre de 1881 consiguió contrato para actuar en Madrid, lo hizo con José Sánchez del Campo Cara-Ancha. Y mató en forma por demás eficiente y clásica, al primero de sus enemigos de esa tarde. La actuación lo llenó de ilusiones y deseos de retornar a la actividad, sin considerar su edad. Tuvo hasta una entrevista con el Rey Alfonso XII. No consiguió el propósito de torear, pero sí un empleo en un monasterio. El tratadista González de Ribera dice de Don Gil: - Combatido por una terrible afección al estómago, relegado a humilde y dolorosa estrechez, torturado su ánimo por la nostalgia del pasado y de lo que hubiese podido ser, "Don Gil" vivió largos años. Y agrega: Su conversación era muy amena y muy agradable; su trato correcto, y en su persona veíase uno de esos destinos incumplidos, grandes y plenos de gloriosos horizontes en sus albores, que luego la vida derrumba y arruina -. No hay duda que Antonio Gil, cada vez más doliente y esclavizado de la enfermedad, más nostálgico y, asimismo, más hipocondríaco, llegó a los 79 años de edad el 27 de enero de 1902, en los albores del siglo XX. Sin embargo, días después, el 4 de febrero, decidió poner fin a su existencia y, desde luego, también a los males que le aquejaban. Nadie da fe justa y precisa de lo que pensó, lo que le hizo tomar la decisión de escapar por la puerta falsa. Por la edad quizá desvariaba, es lo lógico. Lo incongruente, en esta historia, es que Antonio Gil Barbero, tomó un revólver y se disparó dos tiros en su domicilio de la calle Luciente 10 en Madrid, arrebatándose la vida. Dicen que los genios actúan así... ¿Será verdad? " ;

PEDRO PEÑA "CARTAGENA" (XXXX - 1902)

Solo para efectos ilustrativos
Obra del egregio pintor español
Antonio Guzmán Capel

Me cuenta el perseverante historiógrafo taurino Rafael Gómez Lozano (Dientefino), propietario del visitado Blog enciclopédico taurino “Toreros Mexicanos”, haber leído textualmente en  el “Cossío” (Tomo 3, Página 719) que: PEÑA (Pedro), Cartagena. Banderillero cartagenero, que comenzó a ejercer su profesión en la plaza de su ciudad, en novilladas, el año 1901. El 10 de junio del siguiente año murió ahogado en la playa de dicha población estando bañándose. Parecía prometer.

MANUEL CAMACHO "EL BEBÉ" (XXXX - 1902)

Solo para efectos ilustrativos
“Banderillas Negras”
Obra del lustre pintor mexicano Antonio Navarrete (1925-2004)

El afamado y muy docto cronista taurino, don Luis Ruiz Quiroz, quien publica sus leídas efemérides en el portal en la Internet: “Campo Bravo-México” de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL), refiere que el banderillero Manuel Camacho “El Bebé” muere el 7 de junio de 1902, en una riña en Chihuahua, México.

JOSÉ GIRÁLDEZ DÍAZ "JAQUETA" (1837 - 1902)

De la hemeroteca de Rafael Gómez Lozano
Semanario "El Ruedo"

Matador de toros español, nacido en Sevilla el 17 de abril de 1837, y muerto en La Línea de la Concepción (Cádiz) en los primeros días del año 1902. En el planeta de los toros es conocido por el sobrenombre de “Jaqueta”. Natural del taurino barrio de San Bernardo (que tantos y tan excelentes toreros ha criado en sus calles), José Giráldez Díaz se presentó como novillero ante sus paisanos hispalenses el día 27 de marzo de 1864. Tras cinco años de prolongada andadura novilleril, el día 2 de mayo de 1869, a través de la arena de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, hizo el paseíllo que había de granjearle la borla de doctor en tauromaquia. Iba acompañado por una colosal figura de aquellos años, su paisano Antonio Carmona y Luque (“El Gordito”), quien le cedió los trastos con los que había de dar lidia y muerte a estoque a un toro criado en las dehesas de don Joaquín Pérez de la Concha. El día 5 de septiembre de la siguiente temporada, José Giráldez Díaz “Jaqueta” se presentó ante la siempre severa y rigurosísima afición madrileña, dispuesto a confirmar la alternativa que un año antes había tomado en la plaza de su ciudad natal. Y si en aquella pasada ocasión se hizo apadrinar por el talento valeroso de “El Gordito”, para pasar mejor este emotivo trance (sin duda, el más trascendente en la carrera de un matador de toros) quiso ampararse en el insuperable padrinazgo de una de las mayores figuras del toreo de todos los tiempos, el Gran Califa cordobés Rafael Molina Sánchez “Lagartijo”; el cual cedió su turno al toricantano para que diera lidia y muerte a estoque a un astado procedente de la ganadería de don Anastasio Martín. Con tan brillantes cartas de presentación, y haciendo gala de un toreo valiente y decidido, “Jaqueta” firmó una substanciosa cantidad de contratos hasta la fatídica temporada de 1874, en la que dejó de vestir el terno de luces debido a los estragos que en sus facultades mentales había causado su escandalosa afición a la bebida. No logró reponerse de esta perniciosa adicción hasta la campaña de 1877, en la que -humildemente- reapareció en Sevilla, en calidad de novillero, el día 5 de agosto. Aquel mismo año volvió a contar con la generosa entrega del genial Rafael Molina Sánchez (“Lagartijo”) para tomar de nuevo la alternativa en el coso hispalense. Sin embargo, tras un par de campañas en las que sólo reunió ánimo y facultades para enfrentarse a la lidia de novillos, se cortó definitivamente la coleta el día 7 de septiembre de 1890, ante la apesadumbrada atención del público hispalense, conocedor de sus constantes recaídas en su antiguo vicio. Desde entonces hasta la fecha de su muerte, acaecida en 1902, “Jaqueta” vivió envuelto en una nebulosa de alcohol y demencia, recogido en La Línea de la Concepción en casa de una hermana suya que se había apiadado de su triste situación.
Fuente:
http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=giraldez-diaz-jose

El 26 de agosto recibí un amable correo electrónico de don Rafael Gómez Lozano, propietario del Blog enciclopédico en la Red "Toreros Mexicanos, donde me allega la digitalización del Semanario Gráfico de los Toros "El Ruedo", número 694, del 10 de octubre de 1957, y donde publican una editorial de "D. Ventura" de nombre "Remembranzas Taurinas - Sucesos Raros y Curiosos", donde anota:

EL TORERO LOCO

José Giráldez, "Jaqueta", tenía perturbadas sus facultades mentales; por esta causa, permanecía largas temporadas alejado de los ruedos, y mejor hubiera hecho alejándose definitivamente. Perdía la alternativa, la volvía a tomar y oficiaba de sobresaliente de espada, según los casos. A pesar de haber alternado con "Lagartijo" en Barcelona en el año 1872, cinco años después tomaba la alternativa de manos del propio "Lagartijo". Esto ocurrió en la corrida verificada en Sevilla el 30 de septiembre de 1877, en la cual se lidiaron seis toros de la Viuda de Várela, que fueron estoqueados por los dos mentados diestros y "Chicorro", que actuó como segundo. "Lagartijo" cedió a "Jaqueta" los trastos para matar al primer toro, llamado "Baratero", colorado y ojo de perdiz, y aunque dicho recipiendario pinchó mucho e hizo una faena pesadísima, le aplaudieron ruidosamente los que se compadecían de su desgracia. "Lagartijo" estuvo admirable en la muerte de sus toros, y "Chicorro", muy mediano. En la muerte del bicho que cerró plaza, llamado "Llavero", berrendo en colorado, sustituyó "Jaqueta" la muleta por una cadena de reloj en el momento de entrar a matar, y tenaz en su propósito de dar así cuenta de la res, metió numerosos pinchazos y acabó con un bajonazo horrible. En verdad que no se explica cómo permitir las autoridades que aquel diestro saliera al redondel cuando quedaron trastornadas sus facultades mentales.

JOSÉ HUERTAS RIVERA "BRAZO DE HIERRO " (XXXX - 1903)

Solo para efectos ilustrativos
Del famoso pintor de Murcia España Julián Alcaraz
(1876-1952)

Picador de toros accidentado el 8 de marzo de 1903, perdiendo la vida en la misma fecha del suceso. (Fuente: Accidentes Oculares en la Tauromaquia I de 1801 a 1941 de los doctores Puertas y Celis)

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, nos ilustra con mayor detalle al referir en su libro “Víctimas de la Fiesta” , que << en la capital mexicana fue corneado por un cornúpeta de la vacada de Santín el sevillano José Huertas Rivera (Brazo de hierro), el 8 de marzo de 1903, que había ocurrido a torear en la república azteca con el espada Joaquín Capa (Capita). La importancia de las heridas ocasionó su defunción el día 12 del mismo mes de marzo de 1903. "

Por su parte, don Luis Ruiz Quiroz (LRQ), el afamado cronista y autor de la obra "De Ponciano Díaz a Arturo Gilio" (1992), refiere en las efemérides taurinas de la página en la Internet "Campo Bravo-México", de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL), que el 8 de marzo de 1903 sucede en México la cogida y muerte en México por un toro de Santín, del picador español José Huerta (Brazo de Hierro)

ILDEFONSO LAGO-MAZZINI Y ARIAS "SANLUQUEÑO " (1869 - 1903)

Solo para efectos ilustrativos

“Citando a Matar”

Aguafuerte de Pablo Picasso 1957

 

 

Matador de novillos, nacido en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) el 4 de enero de 1869 y que falleció en la ciudad mejicana de San Luis de Potosí el 23 de abril de 1903, a los 34 años de edad, a consecuencia de sufrir graves lesiones de un toro; hizo su aprendizaje de torero en plazas españolas; se trasladó a México, y toreando en la Plaza de Toros de Dolores Hidalgo, el 19 de abril de 1903, fue cogido por uno de los novillos, sufriendo tan graves lesiones que le causaron la muerte en su domicilio de la ciudad de San Luis de Potosí, con fecha 23 del mismo mes. (Fuente: Don Juan José Zaldívar Ortega/ Víctimas del Toreo)

 

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el erudito taurino, refiere de su suerte que << en la ciudad de Dolores Hidalgo, en el mexicano Estado de Guanajuato, resultó herido el espada gaditano Ildefonso Lago-Mazzini y Arias (Sanluqueño), el 19 de abril de 1903. La importancia de las lesiones recibidas le produjo la muerte el posterior día 23 en su domicilio de San Luis Potosí (México). " 

TOMÁS FERRANDO GIL "CHÉS" (1875 - 1903)

Solo para efectos ilustrativos

“La Cogida”

Aguafuerte de Pablo Picasso 1957

Novillero valenciano, que en el municipio de Robledo de Chavela sufrió una mortal cogida el 3 de mayo de 1903.

 

El Maestro  Juan José Zaldívar Ortega lo refiere en su obra Víctimas del Toreo (Novilleros) como TOMÁS FERNÁNDEZ << EL CHÉS > >, comentando que se trata de un << novillero valenciano de escasos méritos, que comenzó a trabajar en plazas modestas de su tierra el año 1896 y del que sólo  tenemos referencia de su trágica muerte, acaecida la tarde del  3 de mayo de 1903, en la  placita de toros de Robledo Chavela, cuando contaba 28 años de edad, a consecuencia de las heridas sufridas por las astas de una res, en una novillada.", de donde se colige  que se trata del mismo novillero.

 

Por su parte,  el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra,  en su libro “Víctimas de la Fiesta”, refiere dubitativamente  que << Tomás Ferrando Gil (el Ches), modesto espada valenciano, dejó de existir en la madrileña localidad de Robledo de Chavela como resultado de las heridas que le infirió un astado en el festejo de tipo económico que allí tuvo lugar el 3 de mayo de 1903 " Sin embargo, honestamente aclara el Maestro Bonifaz, que no sabe a ciencia cierta si este personaje sea el mismo que otro banderillero también nacido en Valencia y de nombre Tomás Fernández Gil (el Chés) del que refiere << Nacido en Valencia el 16 de mayo de 1875, no pasó de la categoría de banderillero en festejos pueblerinos. Al participar en uno de ellos, celebrado en Robledo de Chavela Madrid, el 4 de junio de 1895, fue cogido por una res y lanzado contra una farola situada en la arena del improvisado coso. El desenlace del suceso no se hizo esperar al llegarle su fin en forma inmediata. >> De lo que colijo que muy seguramente se trata del mismo rehiletero, y  que pudo haber muerto 8 años antes. 

IGNACIO LAZA MARTÍN (1879 - 1903)

Solo para efectos ilustrativos

Del excelente  pintor Toledano Santos Saavedra (1903-1997)

Cartel para la película "Tercio de quites"

Novillero nacido en Marchena (Sevilla) el 25 de abril de 1879, falleció el 27 de mayo de 1903 a los 24 años de edad. Comenzó a torear por plazas de Andalucía, sin que llegara a presentarse en Madrid. El 24 de mayo de 1903 se celebró en Zaragoza una novillada con seis toros de López Navarro para “Regaterín”, “Camisero”  e Ignacio Laza. Este había estoqueado valientemente a su primero; salió su segundo toro, de nombre “Atrevido” negro bragado de López Navarro, y lo recortó capote al brazo en dos tiempos. Quiso repetir la suerte con la montera, por haber perdido el capote, y fue suspendido y volteado aparatosamente. Trasladado a la enfermería por las asistencias de la plaza, se le apreció una cornada gravísima en la región anal, a consecuencia de la cual falleció el 27 de mayo de1903. Fue un novillero desenvuelto que prometía hacer bastante en el toreo. Comenzó a torear por plazas de Andalucía, sin que llegara a presentarse en Madrid, El espada Antonio Fuentes se fijó en Ignacio y lo recomendó como de excelentes  condiciones para varias empresas, toreando el muchacho como espada en novilladas de cierta importancia. En Bilbao actuó en una ocasión y quedó bien. (Fuente: Don Juan José Zaldívar Ortega/ Víctimas del Toreo)

 

El erudito, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de su suerte en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << protegido por Antonio Fuentes, el sevillano y marchenero Ignacio Laza Martín  parecía una promesa de buen torero. No tuvo tiempo de alcanzar cotas notables en su profesión, ya que el 24 de mayo de 1903 fue corneado en la región anal, en Zaragoza, por el novillo “Atrevido” de la ganadería de López Navarro con el irreversible colofón de la muerte del diestro el siguiente día 28 de mayo de 1903 en un hospital de la citada capital aragonesa. " 

ANTONIO ROMERO MÁRQUEZ "ROMERITO " (1873 - 1903)

Solo para efectos ilustrativos

“Toro Azul”

Obra del pintor madrileño Jesús Fuertes

 

Rehiletero que fue cogido por un novillo el 21 de mayo de 1906, y que falleció a resultas de sus heridas el 9 de junio del mismo año. (Fuente: Accidentes Oculares en la Tauromaquia de 1801 a 1941,  los doctores Puertas y Celis), dato que al parecer esta equivocado,  por las referencias  que hacen los cronistas Juan José Zaldívar Ortega y Juan José Bonifaz Ybarra, y que se acompañan como probatorias.

 

El maestro Juan José Zaldivar Ortega, en su obra “Víctimas del Toreo”, refiere de este lidiador que fue un <<banderillero que el 21 de mayo de 1903, fue a torear a Valladolid, El tercer novillo cogió y volteó a Romerito a la salida de un par; se echó mano al costado derecho y sufría un fuerte palotazo en el vientre, de resultas del cual falleció en Madrid. "

 

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, en su obra “Víctimas de la Fiesta”, refiere que << Nacido en Sevilla el 17 de enero de 1873, Antonio Romero Márquez (Romerito) formó en la cuadrilla de Manuel Mejías Rapela (Bienvenida) en la función celebrada en Valladolid el 21 de mayo de 1903. Herido seriamente en tal evento es enviado, contra la opinión de los médicos, a Madrid, donde moriría el 9 de junio del mismo año. El novillo causante de la tragedia pertenecía a la vacada de José Bueno. "

 

Abundando en la biografía de este lidiador, la obra del maestro Zaldívar Ortega refiere que << Antonio Romero (Romerito), banderillero en novilladas, nacido hacia el año 1876, falleció en 1903, cuando contaba 27 años de edad. El 21 de mayo de 1903, fue a torear a la Plaza de Toros de Valladolid, a las órdenes de Manuel Mejías “Bienvenida”, que aquella tarde alternaba con “Cantaritos”, en la muerte de seis reses de don José Bueno. El tercer novillo cogió y volteó a Romerito a la salida de un par. Se levantó y por sus pies se dirigió a la barrera, pero al llegar se echó mano al costado derecho y tuvo que ser auxiliado por los mozos de servicio, que le trasladaron a la enfermería. Sufría una herida con desgarramientos en la ingle derecha y un palotazo en el vientre, de resultas del cual falleció en Madrid, adonde se obstinó en ser trasladado, contra las indicaciones de los facultativos, el 9 de junio de 1903, es decir, a los diecinueve días de la cogida. Comenzó a trabajar como tal en plazas de ínfima categoría, a las órdenes de modestos novilleros en 1896. Fue transcurriendo el tiempo sin hacer progresos en el número y calidad de sus actuaciones. Algo debió mejorar después. "

MANUEL CERVERA PRIETO (XXXX - 1903)

Fotografía de Manuel Cervera Prieto
Semanario Taurino Ilustrado "Sol y Sombra" (1899)
Cortesía del Sitio Web:
http://www.todocoleccion.net

Matador español que fue a torear a Méjico el 19 de agosto de 1903 en la antigua Plaza de Toros de Chapultepec del Distrito Federal, alternando con el matador de novillos Ernesto Carletón Baz (quien era norteamericano, y en su residencia en Méjico se aficionó a la fiesta de los toros.) A los pocos días del citado festejo tuvieron un  altercado y Carletón disparó un tiro de pistola, matando a Cervera. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

 

La página web Historia del Torero refiere: << Matador de toros en México. No sé si era español, pero no tengo noticia de Actuaciones suyas en la Península. En México trabaja por los años de 1898 y siguientes. Era una medianía con capa y muleta, y menos que esto con el estoque. Por cierto que, pintorescamente, solía anunciarse como matador de alternativa, "apredilecto del Rey de España". Actuó en Chapultepec el 19 de agosto de 1903 con Machío, Trigo y el yankee Carletón Bass. A los pocos días tuvo con este un altercado, y el norteamericano, enpuñando un revólver, mató de un tiro a su contrincante. Así acabó, desastrosamente, este mediocre diestro, que debió de ser sumamente pintoresco. " (Fuente: http://.historiadeltorero.com)

En el libro biográfico sobre el torero Harper Lee, "First Yankee Matador", escrito por Marshall Hail, cita que Ernest Carleton Bass, no era norteamericano, sino irlandés, y que de Irlanda del Sur, viajó a España para aprender a torear antes de llegar a los Estados Unidos siendo ya un adulto, y en donde nunca se nacionalizó como ciudadano. Ernest Carleton Bass era para entonces un artista de espectáculos de espadas y otras armas blancas, por lo que a la edad de 27 años viajó a México en 1903 y se enroló (con carencia de facultades taurinas) en la cuadrilla de Manuel Cervera Prieto como sustituto, anunciándose como "El único anglo-sajón matador" y también, indebidamente (porque no era yankee), como "El único torero norteamericano", participando con Manuel Cervera Prieto en una corrida en la pequeña Plaza de Toros de Chapultepec, en donde, a Ernest, por torpe, le tuvieron que despojar de sus toros y la gente le pitó. Después siguieron otras corridas de estos personajes en pequeñas plazas aledañas a la Ciudad de México, también en Guanajuato, y 2 corridas más en Ciudad Juárez; sin embargo, Ernest, padeciendo de nervios y de facultades, no podía con sus toros, por lo que sus actuaciones eran un rosario de fracasos. Después viajaron a St. Louis Missouri contratados por el empresario Richard Norris para participar junto con otros 4 toreros (3 españoles y 1 mexicano) en una corrida que finalmente no pudo realizarse por presiones de la antitaurina Humane Society, y por cuestiones de la merma en la paga y el reparto del anticipo, tuvieron entre ellos un violento altercado, donde el primero que amenazó con un cuchillo a su contrario fue Manuel Cervera, y en defensa propia (así lo justificó en el juicio), lo repelió Carleton, disparándole un certero balazo con una Colt dándole muerte.

El eminente cronista Ángel Villatoro, en su excelsa Antología Taurina Mexicana, cita << Manuel Cervera Prieto. Matador de Toros. De pintoresco califica Cossío a este diestro, que alcanzó su mayor auge a finales del siglo pasado y que, pomposamente, se hacía anunciar como: "Matador de alternativa, predilecto del rey de España"; y la verdad es que nunca fue a la Península ni actuó ante la Majestad de la Madre Patria. Pero esto le ganaba simpatías y surtía su efecto propagandístico, muy aceptable en las plazas de los Estados. Según las crónicas de la época, como torero, era bastante deficiente. El 19 de agosto de 1903 actuó en la plaza de toros de Chapultepec, de la capital mexicana, con Trigo, Machío y el norteamericano Carlton Bass. Unos días después de esta corrida, Cervera, en riña con el norteamericano, éste le disparó un tiro, matándolo. Y así de trágica acabó la vida de este –espada de alternativa– >>.