ADALBERTO REYES "SALERI MEXICANO" (1871 - 1889)

Solo para efectos ilustrativos
Vista de la Plaza Independencia de Pachuca, Hidalgo, México, entre 1885-1889
SMU Central University Libraries - Pachuca, Plaza y Socalo

El 10 de diciembre de 2016, recibí una amable carta del historiador taurino y amigo, Rafael Gómez Lozano, donde me allega información sobre la tragedia ocurrida al banderillero Adalberto Reyes, Saleri Mexicano, nacido en 1871 y fallecido en 1892.

Al respecto informa el diario "El Universal" del viernes 10 de junio de 1892, sobre la muerte de un torero.- En Pachuca fue herido el banderillero Adalberto Reyes, llamado Saleri mexicano, y a consecuencia de esta desgracia acaba de fallecer en esta capital. El origen de la herida fue el siguiente: Se mataba el tercer toro de la corrida por el espada Antonio Villegas; habiendo recibido el bicho media estocada, se fue sobre el infortunado banderillero y al llegar éste al burladero se desprendió la espada al tirarle el hachazo, yendo a caerle sobre la pierna derecha y produciéndole una herida tan profunda que llegó a tocar el hueso. Como la empresa de la plaza no tenía médico para hacer la primera curación, Reyes fue medicinado después de muchas dificultades, hasta las dos de la mañana, cuando la hemorragia agotaba las fuerzas del enfermo y ya se presentaba el cáncer en toda su fuerza. Traído que fue a México, los médicos no aseguraban su alivio y se disponían a hacer la amputación de la pierna, sobreviniendo la muerte cuatro horas antes de que llegaran los facultativos a practicar la operación.

Por su parte, el periódico "El Tiempo" del sábado 11 de junio de 1982, cita. Lamentable accidente.- Se nos dice que el último domingo (5), en la corrida de toros que se verificó en Pachuca, uno de estos animales, en una embestida, despidió el estoque que tenía clavado, yendo el arma a herir en una pierna al joven Adalberto Reyes, conocido con el sobrenombre de "el Saleri mexicano", quien murió el miércoles (8) en la mañana en ésta capital. Dios envíe el consuelo a su atribulada familia y conceda al difunto el descanso eterno.

Cita don Rafael Gómez Lozano en su Blog taurino en Internet "Toreros Mexicanos", que, Adalberto Reyes, "Saleri Mexicano".- Fue un lidiador mexicano que nació en 1871. Aficionado desde niño a los toros, no cejó hasta que pudo llevar a la práctica su afición. En 24 de Junio de 1889, toreó en la plaza del Coliseo de México con una cuadrilla de aficionados mandada por Montes de Oca, en cuya fiesta llamó desde luego la atención de los espectadores, dando un magnífico salto con la garrocha, poniendo banderillas y quebrando de rodillas, suerte que había visto ejecutar al Gallo. Fue el héroe de la corrida. En vista del resultado se decidió á seguir la profesión y entró en la cuadrilla de Leopoldo Camaleño, con quien recorrió las principales plazas del estado de Veracruz. Murió antes de 1896 y su muerte fue muy sentida por los buenos aficionados, pues Adalberto Reyes era ya uno de los mejores diestros del país, y de los que tenían más justa nombradía.

Fuente:
Leopoldo Vázquez, América Taurina, 1898.
http://bibliotecadigital.jcyl.es/bdtau/es/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=10078549

EMILIO RUIZ "LAGARTIJITO" (XXXX - 1890)

Obra del ilustre pintor bilbaíno Luis García Campos (1928-2011)

Un 30 de Marzo de 1890 se suicida el novillero Emilio Ruiz "Lagartijito" a consecuencia del fracaso que había obtenido en su actuación en Madrid
Fuente:
http://www.mediaveronica.com/Curiosidades-del-Toreo_es_23.html
http://www.cultoro.com/Noticias/17551/debuta-picadores-cordoba-fernando-cepeda-1986

En contraposición con la afirmación anterior, el diario "El País" del 14 de agosto de 1996 publicó una editorial de nombre "Los Toros de Agosto" donde cuenta entre otras cosas que: También agosto ha visto cosas tristes, como el suicidio de Emilio Ruiz, "Lagartijito", el 3 de dicho mes de 1890. La historia se remonta a marzo, cuando el joven Ruiz se presentó ante don Jacinto Jimeno, empresario de la plaza de Madrid, para exigir que le pusiera en una novillada. Según lo cuenta don Ventura, "no llevó carta alguna de recomendación, ni el señor Jimeno le conocía, ni había oído su nombre hasta entonces; pero vio en su firme actitud y en su mirada algo tan extraño que no vaciló en acceder a sus deseos". "Lagartijito" actuó en una novillada el 30 de marzo. Se vio enseguida que había equivocado la vocación. Estuvo torpe en todo, y sus dos enemigos fueron devueltos vivos al corral. Un público enfurecido le bombardeó con naranjas (el refresco más común en los toros de aquellos tiempos), y el presidente le multó con 50 pesetas por no retirarse al estribo al aparecer los cabestros. También fue multada la empresa por presentar tan lamentable espectáculo. "Después de aquel fracaso, vagó el desdichado Emilio Ruiz por Madrid triste y agobiado, por el recuerdo de su derrota". El 3 de agosto entró en el Café Continental de la calle de San Bernardo. Cenó, escribió dos cartas y se pegó un tiro en la sien. Murió en el acto. Cuando se enteró don Jacinto, el empresario, palideció. "El tiro que se ha disparado me lo hubiera soltado a mí de no haber accedido a su petición el día que me visitó para que le pusiera en el cartel. Lo leí en sus ojos. ¡De buena me libre!".
Fuente:
http://elpais.com/diario/1996/08/14/madrid/840021854_850215.html

En la revista "Los Toros", No 37 (publicada en Madrid, el 20 de enero de 1910)/ Sección Averiguador Taurino (página 21) citan que: "durante 1890 debutaron en Madrid los novilleros: Juan Antonio Cervera el 9 de marzo; José Rogel (Valencia) el 23 del mismo mes; Emilio Ruiz "Lagartijito", el 30, y Manuel Comeche "Espartero de Valencia" y "Bonarillo", el día 24 de agosto". (Fin de la Nota), con lo que se invalida la fecha de fallecimiento del 30 de marzo de 1890 que manejan varios cronistas en sus efemérides taurinas, siendo más veraz la información que provee el diario "El País".
Fuente:
http://www.bibliotecavirtualmadrid.org/bvmadrid_publicacion/i18n/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=1032353

MAGÍN FRANCH "MINUTO" (1868 - 1890)

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“Toreros esperando el momento de salir al ruedo”
Luis Garay (1893-1956)

El 26 de agosto de 2014 recibí un amable correo electrónico del historiador Rafael Gómez Lozano, quien mantiene en la Red el Blog enciclopédico "Toreros Mexicanos", para allegarme una digitalización del madrileño semanario gráfico de los toros "El Ruedo", número 694, del 10 de octubre de 1957, donde en una editorial de "Don Ventura" de nombre "Remembranzas Taurinas- Sucesos raros y curiosos" refiere que pequeñito de cuerpo, ágil, valiente y habilidoso, Magín Franch, "Minuto", fue uno de los toreros catalanes que más sobresalían en su época. Banderilleaba con seguridad y rapidez, y después de meter los brazos y clavar, salía de la suerte dando saltitos de alegría. Toreó por última vez en la novillada verificada en Barcelona el 3 de agosto de 1890, en la que se lidiaron toros de la Viuda de Gota, y actuaron como matadores José Rodríguez Davié "Pepete", y Juan Gómez de Lesaca. A una de dichas reses dio Magín Franch el cambio de rodillas de una manera admirable por lo que fue objeto de una gran ovación. Ya no volvería a vestir el traje de luces. Pocos días después fue a la barcelonesa playa de San Carlos a bañar un caballo del administrador de la Plaza, don Mariano Armengol; arrastrado dentro del agua por dicho animal (por no querer soltar la cuerda con que lo sujetaba), se vio pronto cubierto por las olas, y al pedir socorro a grandes voces a unos amigos que presenciaban lo que estaba ocurriendo compareció un hombre que dijo impasible -con exposición de mi vida salvé hace poco a uno que se estaba ahogando, y no me han dado ni las gracias-. A todo esto, el desventurado Magín salió dos veces a la superficie, para desaparecer en seguida, y cuando llegó un hombre de buena voluntad que se metió en el mar para salvarle, le sacó muerto. Solamente contaba veintidós años.

De él se dijo: "Minutillo" era un banderillero muy pequeño de cuerpo, pero muy grande como torero"
Fuente: Revista "La Lidia" taurina, del 29 de enero de 1917

VICTORIANO RECATERO Y LÓPEZ "REGATERÍN" (1851 - 1891)

Banderillero que, nacido en Madrid el 7 de febrero de 1851, falleció el 14 de marzo de 1891 en Madrid a los 40 años de edad, en pleno uso de todas sus facultades y en el momento de mayor esplendor de su arte, a consecuencia de la enfermedad que desde hacía años venía minándole su robusta salud de antaño, acelerada sin duda por el accidente sufrido en Orán el 26 de mayo de 1890, toreando a las órdenes de Luis Mazzantini. En la temporada de 1880 estaba a las órdenes de Salvador Sánchez Povedano “Frascuelo”, en cuya cuadrilla permaneció hasta el 11de abril de 1887. El bachiller González de Ribera, dijo aquellos años de él: Fue “Regaterín”, en resumen, una de las personalidades más sobresalientes del toreo madrileño y del español de su época. Banderillero excelente y peón sabio, se iba con valentía serena, elegancia y habilidad a las reses, y su figura adornaba la plaza y hacía amena la lidia. Fue el hermano mayor de los Regaterines. Peón inteligente, si no de extraordinario lucimiento ni dilatado repertorio, llenaba su hueco y cumplía su misión, siendo siempre oportuno y eficaz, que ya es ser. Era, en fin un torero de primera fila, muy hecho, muy aguerrido, muy baqueteado, elemento utilísimo en una cuadrilla de primer orden. En la cuadrilla de “Frascuelo” se encontró Victoriano Recatero con Pablo Herráiz, quien lo había alentado y enseñado en los tiempos en que comenzaba su profesión. Pablo, que tuvo la monomanía de tomar bajo su férula todos los peones que ingresaban en las huestes de “Frascuelo”, formándoles a su imagen y semejanza, y ejerciendo sobre ellos una especie de subinspección, halló de perlas al nuevo educando, y perfeccionó algunos detalles de su toreo. Pero hay que convenir, en aras de la verdad que, con los palos en la mano, el discípulo sobrepujaba al maestro. “Regaterín” era más banderillero que Pablo Herráiz. Más elegante, más fino, más vario, de muchas más facultades y mucho mayor lucimiento. Pablo, que veía largo, lo conoció así y dejó la enseñanza, encaminándose únicamente a mejorar las condiciones del lucido y magistral peón." Por ello, muerto Herráiz, “Regaterín” heredó el primer puesto entre los peones en la cuadrilla de “Frascuelo” en 1885, permaneciendo en ese puesto hasta el 11 de abril de 1887. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega).

Por su parte el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << fundador de una dinastía torera muy popular en su Madrid de aquella época, novillero en agraz y banderillero de categoría, que figuró el las cuadrillas de Salvador Sánchez (Frascuelo), José Lara (Chicorro), Antonio Carmona (Gordito), Francisco Arjona (Currito) y Luis Mazzantini, se consideraba a Victoriano Recatero López (Regaterín) como víctima del toreo por haberse producido su muerte en Madrid, el 14 de marzo de 1891, como resultado de las lesiones recibidas el 26 de mayo de 1890 en Orán. "


Cortesía de don José Antonio Román Romero

Cita don José Antonio Román Romero, historiógrafo taurino contemporáneo, que nació Victoriano en Madrid, el 7 de Febrero del año 1851, y en cuanto fue mozalbete empezó su afición a los toros del modo que la empezaron todos los de su época. Se abrió paso entre aquellos buenos toreros que se llamaron Joseíto, Mateito, Ostión, Valentín Martín, Galindo, etc., y, sin él darse cuenta, resultó uno de los banderilleros más finos que hemos conocido. Tan bueno fue, que Frascuelo, al morir el célebre Armilla el año 1879, lo eligió para ocupar tan difícil puesto, y hay que reconocer que lo llenó a satisfacción de todos. Formó excelente pareja con Valentín Martín y había que ver a aquellos dos mozos gallardos cómo hacían prorrumpir a los públicos en delirantes aclamaciones cuándo, con toda la finura compatible con la seriedad que había que usar al lado de Salvador, banderilleaban de modo magistral los toros de éste. Antes había probado Victoriano a ser matador, y como vio que no le era posible, Regaterin renunció en absoluto. A los seis años de estar al lado de Salvador, pasó a la cuadrilla de Mazzantini, con quien estuvo hasta que, a consecuencia de una pateadura que le dio, un toro en Orán, contrajo una enfermedad que acabó su existencia a poco de cumplir.los cuarenta años el 14 de Marzo de 1891. Rindió siempre culto al clasicismo, y sus pares de banderillas, con un cuarteo casi imperceptible, fueron modelo que en vano querrán imitar los que lo intenten. Además era peón inteligentísimo y de los que realizan con el capote una labor utilísima para el matador.

FRANCISCO VERDE "TATO DE TOLEDO" (1857 - 1891)

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“Vista de Toledo”

Obra del célebre pintor mexicano Diego Rivera 

Novillero natural de Toledo España nacido hacia el año de 1857 y fallecido en 1891 a los 34 años de edad. En la Plaza de Toros nueva de Toledo toreó con frecuencia entre los años 1879 a 1883, Su popularidad era grande, aunque meramente local. Refieren las crónicas, que estando el novillero Francisco Verde "El Tato" presenciando una corrida como espectador en el callejón de la Plaza de Toros de Toledo el 28 de mayo de 1891, un toro salto al callejón y lo pilló desprevenido y lo corneó profundamente en el muslo derecho, aparte de causarle una grave conmoción cerebral, falleciendo a los pocos  minutos en la enfermería. Los Verde fue una saga  de tres hermanos  novilleros  de Toledo, llamados: Antonio, Francisco y Luis. (Fuentes: Don Juan José Zaldívar Ortega y  don Juan José de Bonifaz Ybarra.)

MANUEL CALDERÓN DÍAZ (1840 - 1891)

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Obra del eximio pintor español Pedro Escacena Barea

Picador de Rafael Molina “Lagartijo”, y hermano de los también picadores Antonio, Francisco y José, que constituyen una de las más ilustres dinastías de varilargueros recordadas en la historia de la Tauromaquia, era oriundo de Alcalá de Guadaira, nació un 2 de octubre de 1840 y fue cogido en la Plaza de Toros de Aranjuez, en los festejos de San Fernando, el 30 de mayo de 1891, por un toro llamado “Lumbrero”, retinto albardao, de mucho peso, pero no muy voluntario, puesto que solamente aguantó cinco puyazos, pero de gran poder. Recargó en uno dellos Manuel Calderón, derribando á éste de latiguillo, y echándole encima todo el peso de la cabalgadura. Conmocionado por el golpe el picador, fue retirado á la enfermería, muriendo al día siguiente, reventado por dentro. (Crónica de don Juan  José Zaldívar Ortega)

Refiere el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, de esta víctima de la fiesta, que << El Califa del Toreo, Rafael Molina (Lagartijo) se encerró el 30 de mayo de 1891 en Aranjuez con seis poderosos astados de la vacada del duque de Veragua. El que abrió plaza, “Lumbrero” de nombre, derribó, en caída de latiguillo, a Manuel Calderón Díaz, produciéndole tan graves lesiones,  que fallecería al día siguiente (31 de mayo de 1891). En el mismo festejo fueron cogidos y heridos los banderilleros Rafael Martínez (Manene) y Andrés Infiesta, así como el entonces novillero puntero Francisco Bonar (Bonarillo), quien solicitó y obtuvo permiso del espada y de la presidencia para estoquear a la res que cerró el festejo. "


Manuel Calderón Díaz.
Del Libro Víctimas del Toreo
MVZ Juan José Zaldivar Ortega

Para mayor detalle de su andadura taurina, el historiador Juan José Zaldívar Ortega refiere en su libro "Víctimas del Toreo"- Apartado de Picadores (Páginas 89 a la 91), que Manuel Calderón Díaz, nacido en Alcalá de Guadaira (Sevilla) el (02-10-1840), falleció el (30-05-1891), a los 51 años de edad, debido a un tremendo golpe en la cabeza. Era el hermano más joven de Antonio, Francisco y José Calderón, los famosos picadores-, hizo su presentación como picador, en la Plaza de Toros de Madrid el (11-09-1870), tomando en ella la alternativa, donde continuó actuando de 1873 a 1891, pero comenzó a trabajar como tal de antes de 1865; y en los años en que interrumpía su labor en Madrid, salía por provincias. Al retirase sus hermanos Antonio y Francisco, José y Manuel Calderón ocuparon las vacantes que aquellos dejaron en la cuadrilla de Rafael Molina (Lagartijo), a quien siempre les unió una profunda amistad. Coincidió su labor en la cuadrilla de Rafael Molina con los mejores tiempos de éste, al que acompañó a París, sufriendo una herida de pulgada y media de extensión en el antebrazo derecho que le produjo el toro, llamado Farolero, del marqués del Saltillo. Por ser el menor de los hermanos, no tuvo que sufrir la ruda experiencia de los primeros años de aprendizaje, la desatención de empresarios y toreros, y al amparo de la fama de los otros comenzó a trabajar en buenas cuadrillas y figuró en las de los principales matadores de su época. Manuel Calderón fue el menos brillante de los hermanos. Reunía muy buenas cualidades, pero en ocasiones le faltaba decisión, y a lo largo de su vida torera resultó muy desigual. No obstante, como en aquellos tiempos comenzaba la decadencia de la suerte de varas, Manuel Calderón, que no pecó de sobresaliente, se mantuvo en un digno plano, si no llegó a la altura de sus hermanos, y lució grandes habilidades. El (11-09-1870) hizo su presentación en la plaza madrileña, tomó en ella la alternativa de picador, donde continuó actuando de 1873 a 1883; y en los años en que interrumpía su labor en Madrid, salía por provincias. Al retirase sus hermanos Antonio y Francisco, José y Manuel Calderón ocuparon las vacantes que aquellos dejaron en la cuadrilla de Rafael Molina (Lagartijo), a quien siempre les unió una profunda amistad. Al retirarse su hermano José, quedó como el picador más antiguo de "Lagartijo", con quien salió a picar el (30-05-1891), abrió plaza en Aranjuez el toro, llamado "Lumbrero", retinto albardao -dijo La Lidia-, de mucho peso, buen mozo y bien colocado; uno de los seis astados del duque de Veragua XIV, que debía lidiar y estoquear en solitario Rafael Molina el Grande (Lagartijo). No fue muy voluntarioso, puesto que solamente aguantó cinco varas, pero de gran poder en uno de Manuel Calderón, derribando a éste de latiguillo, y echándole encima todo el peso de la cabalgadura. Conmocionado por el golpe, el picador fue retirado a la enfermería, continuando la lidia, clavando seguidamente Antolín dos grandes pares al cuarteo y uno bueno Juan Molina al sesgo, y acabando Rafael con el primero de la corrida de una excelente estocada a volapié. Terminada ésta con los incidentes que nadie ignora, al trasladarse los diestros a la fonda, y enterarse del estado de su compañero Calderón, se vino en conocimiento que lo que se creía una indisposición pasajera, como tantas otras del mismo origen, revestía caracteres de más gravedad, hasta el punto de que aumentándose progresivamente, motivaron el fatal desenlace de privar de la vida al desdichado picador en las primeras horas del siguiente día.

ANTONIO AUGUSTO (1848 - 1891)

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“Clavando un par de banderillas”

Aguafuerte de Pablo Picasso 1957

Banderillero portugués, nacido hacia el año 1848, se dio a conocer el año 1868 y toreaba como tal en 1880. Según refiere un crítico carnicero de aquellos tiempos (y del que no menciono su nombre, para no ofender su memoria): “Antonio Augusto hizo bien poca cosa, muriendo a consecuencia de un fuerte bolazo que le propinó un toro embolado en la Plaza de Cintra, el día 29 de junio de 1891”… y es cuanto reseña para compendiar en forma umbría, 43 años de existencia, y el haber perdido la vida en el ruedo, en el riesgoso arte de parear garapullos. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

 

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el afamado historiador, refiere de esta víctima de la fiesta, que << pocos datos existen sobre el fallecimiento del portugués Antonio Augusto, que moriría a consecuencia de un golpe recibido el 29 de junio de 1891 en Cintra (Portugal. "

JUAN GONZÁLEZ (XXXX - 1891)

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“Clavando un par de banderillas”

Aguafuerte de Pablo Picasso 1957

Banderillero en novilladas que no dejó apenas más recuerdo que el de su desgraciada muerte, acaecida en la Plaza de Toros de Castillejo el 2 de agosto de 1891. Hallándose toreando fue cogido gravísimamente y falleció poco después, sin salir de su modestia. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega en su obra Víctimas del Toreo). Por su parte el erudito taurino español, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere en forma sucinta, en su libro "Víctimas de la Fiesta", que "pocos datos existen del modesto Juan González, del que únicamente se conoce que falleció trágicamente en Castillejo el 2 de agosto de 1891.

FRANCISCO ANAYA HINOJOSA "EL CANGAO " (1841 - 1891)

Cortesía de "Los Toros: Tratado Técnico e Histórico"
Don José María de Cossío

Picador de toros de mediana hechura, que fue derribado por un novillo el 16 de agosto de 1891 (La cronología Miureña de 2002, refiera que la fecha infausta  de la tragedia acaeció el 27 de julio de 1884), falleciendo a resultas  de la caída el 3 de septiembre siguiente. La referida fuente bibliográfica detalla que Francisco Anaya  Hinojosa  “El Cangao”, picador de toros, nació en Madrid un 4 de octubre de 1841, y murió el 3 de septiembre de 1891 a los 50 años de edad.  El mencionado  27 de julio de 1884,  picó una corrida de toros de Miura y Murube para “Lagartijo” y Mazzantini, alternando labores de pica con el reconocido  “Badila”; el segundo toro de nombre “Palero”, de Murube, le conmocionó en un tumbo y no logró recuperarse. Fue el típico picador que actúa principalmente de suplente en las grandes plazas, y que viene a ser desgraciado en las mismas; luego ocupan el puesto de un compañero herido y acaban en la oscuridad más completa, como fue el caso de este infortunado varilarguero. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

 

El ilustre historiador, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << el madrileño Francisco Anaya Hinojosa (el Cangao) murió en un hospital de su villa natal, el 3 de septiembre de 1891, como consecuencia de las lesiones internas que le produjo un novillo del hierro de Juan Antonio Carrasco  en la plaza de Madrid el anterior 16 de agosto. " 

De este personaje de la fiesta me envía el historiógrafo Rafael Gómez Lozano (Dientefino), lo que anotan en la enciclopedia taurina "el Cossío": ANAYA HINOJOSA (Francisco). El Cangao. Picador de toros, nacido en Madrid el 4 de de octubre de 1841.Pertenecía a una familia que trataba en ganado, y después de hacer el servicio militar se dedicó por completo a los toros. Se presenta en Madrid en novilladas en 1869. El 31 de octubre de 1869 figuró como reserva, también en Madrid, en una corrida celebrada a beneficio de Antonio Sánchez (el Tato), y en los carteles apareció con el apodo de (el Cangao). El primer toro que picó se llamaba "Brillante". Domingo Granda (el Francés), de quien era íntimo amigo, había influido mucho en su vocación taurina. Durante el invierno de 1869-1870 picó en las novilladas madrileñas. Como reserva vuelve a actuar en el circo de Madrid el 23 de junio y el 8 de septiembre de 1872. En la corrida de la ultima fecha tomó la alternativa "Paco de Oro" de manos de Cayetano Sanz. Sin hacer ninguna labor sobresaliente, siguió trabajando todo el año 1873, y lo que más hizo sonar su nombre fue salir herido de importancia en un descarrilamiento al volver de torear de Benavente con Ángel Pastor, Cosme González y Manuel Feijóo. Sin interrupción figura en carteles de Madrid, ya como reserva o en novilladas hasta 1876. Castigado con mucha frecuencia por los toros, se anunció su alternativa de picador para el 21 de septiembre de 1879, día en que picó en tanda con el "Chuchi". Aquel año fue en muchas ocasiones a provincias agregado a la cuadrilla de Felipe García, y Ángel Pastor lo llevó también como reserva. Por influencia de Felipe García trabajó "el Cangao" en la plaza madrileña aquella temporada con asiduidad, y el 5 de octubre sufrió tan gran caída del toro "Rumbón", que hubo de ser conducido a la enfermería magullado y sin sentido. Apenas rehecho del accidente, volvió a picar el 12 del mismo mes, y el toro "Primoroso" le causó la luxación de la muñeca derecha. Vuelto a las novilladas humildes, el 20 de mayo de 1881 trabajó con Ángel Pastor, y picó en tanda con "Badila" en una corrida de seis toros defectuosos de Veragua. Por las plazas de los pueblos siguió ejerciendo oscuramente su profesión, y cuando no picaba se dedicaba al chalaneo. A la plaza madrileña siguió concurriendo sin interrupción hasta 1883. El 27 de julio de 1884 picó en una corrida de toros de Miura y Murube para "Lagartijo" y Mazzantini, alternando con "Badila"; el segundo toro, "Palero", de Murube le conmocionó en un tumbo. Siguió su trabajo por provincias, y el 20 de mayo de 1888 sustituyó al "Sastre", herido en el ruedo madrileño, a las órdenes de "Lagartijo". En 1889 picó con frecuencia en novilladas y alguna vez en corridas de toros. El 30 de junio de este año un novillo lo derribó y le produjo la fractura de dos costillas en Madrid. El 16 de agosto de 1891 se celebró en Madrid una novillada con toros de don Juan Antonio Carrasco, de Miraflores de la Sierra, para estoquear José Martínez Galindo, Manuel de Lara (entonces "Chicorro" y después "Jerezano") y un tal Manuel Moreno (Costillares); el segundo toro dio un tumbo al "Cangao", y en la enfermería se le curó una contusión de poca importancia. Pero a consecuencia de destrozos interiores producidos por el golpe, falleció en el hospital el 3 de septiembre de 1891. Francisco Anaya fue un picador de los que vienen a ser desgraciados en la plaza, ocupan el puesto de un compañero herido y acaban en la obscuridad más completa.

JACINTO CABALLERO "EL ALFARERO" (XXXX - 1891)

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“Viejo Matador”

Óleo sobre tela del afamado pintor y escultor colombiano Fernando Botero

 

Novillero español natural de Córdoba, que fue corneado el 15 de septiembre de 1891 y muerto el 17 del mismo mes por el toro “Pajarito”, de la vacada de López Conde, quien le infligió dos mortales cornadas. “El Alfarero”en su oportunidad, realizó su presentación en el coso madrileño cuando ya llevaba varios años en el oficio.

 

 Jacinto Caballero “El Alfarero”, sufrió en el trance de su muerte,  la  doble rotura de la espina dorsal. Ese día asistía como espectador a una corrida celebrada en la Plaza de Alcalá de Guadaira (Sevilla); durante la lidia del sexto toro se echó al redondel para auxiliar al diestro encargado de estoquear al cornúpeto citado; unos instantes después fue cogido y atropellado contra una pilastra de la barrera, resultando con la espina dorsal rota por dos partes. El 17 de septiembre del mismo año, es decir, dos días después de horrible percance, falleció. (Fuentes: Don Juan José de Bonifaz Ybarra y don  Juan José Zaldívar Ortega)

RAMÓN ARAGÓ MATEU "EL MONA" (1848 - 1891)

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Litografía de John Frederick Lewis (Londres 1805-1876)

Torerillo de capeas aldeanas, aprendiz de novillero, nacido en Valencia el 10 de diciembre de 1848, murió el día 24 de septiembre de 1891, a los 43 años de edad, en la Villa de Alborada (Valencia), fue herido gravemente en el pecho por una vaca toreada. Buen ejemplo del torero de capeas, muerto en luchas sin gloria, pero con riesgo de vilipendio y enterrado de limosna finalmente. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

 

El erudito taurino,  don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << Un torerillo principiante, Ramón Aragó Mateu, que utilizó los apodos de (el Mona y Chiclana), encontraría la muerte el 24 de septiembre de 1891 en Alboraya  (Valencia), al tomar parte en una capea y ser herido por una res de la vacada de Vicente (el del Puig). "

CARLOS VÁZQUEZ DE LA CORTE (XXXX - 1891)

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Plaza de Toros de Huelva, España.
Cortesía del Sitio Web: http://2.bp.blogspot.com

El empresario Carlos Vázquez fue herido mortalmente el 4 de octubre de 1891, en la plaza de Huelva, por un novillo llamado “Golondrino”. (Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 188)

La última plaza de toros de madera que tuvo Huelva, estaba situada en los terrenos donde hoy está la calle Gran Capitán, y en la que un toro, mató a un empresario taurino llamado Carlos Vázquez de la Corte, el día 4 de Octubre de 1891, ya que no se pudo meter en la barrera al estar esta ocupada y ser muy pequeña. (Fuente: http://.terra.es/personal3/castabrava/carpeta_html/huelva.htm)


Vista de la antigua plaza de toros de Huelva
Cortesía de de Don José Antonio Román Romero

Refiere don José Antonio Román Romero en una editorial de nombre "La Antigua Plaza de Toros de Huelva", publicada el 5 de enero de 2017, en el Blog taurino en la Red "De Hombres, Toros y Caballos", que, en Noviembre de 1897 fue derribada esta antigua plaza de toros en Huelva . Fue construida de madera en el año de 1891 por cuenta de una sociedad, compuesta de los Sres. D. Trinidad Gallego, D. Adolfo Blázquez, D. Enrique Corte, D. Carlos Vázquez y otros. Tenía capacidad para 2.800 espectadores, y las localidades se distribuían en palcos, gradas de preferencia, delanteras, tendidos de sol y sombra, y jaulas, nombre con que se designaban las localidades situadas en la parte baja de los tendidos y desde las cuales se podían apreciar muy bien todos los detalles de la corrida, por carecer la plaza de barrera. El redondel tenía un diámetro de 35 metros, formando un polígono de ocho lados, constando de igual número de burladeros. Fue inaugurada en el mes de Mayo de 1891, lidiándose rases de D José Clemente y estaba situada en las laderas del Cabezo del Conquero, a la salida de la ciudad hacia la cercana población de Gibraleón, en el barrio que llamaban de la Vega Larga, por las cuadrillas de Litri y Quinito, toreando el Boto en sustitución del primero, por hallarse éste enfermo. 

Desde dicha fecha hasta el día de su derribo actuaron en esta plaza los matadores de toros Currito, Gallo, Mazzantini, Guerrita, Fabrüo, Lagartijillo, Ecijano, Jarana, Minuto, Bonarillo, Reverte, Fuentes, Quinito, Faico, Bombita, Litri, Algabeño, y los de novillos Colorín, Corete, Jerezano, Costillares, Carrillo, Bebe chico, Barberillo, Palomar, Mazzantinito, Tenreiro, Vaquerito, Potoco, Guerrerito, Aseao, Domínguez, Fraseólo, Azuquita, Lobo, Mirlo y las señoritas toreras. Además se efectuaron corridas en las que tomaron parte aficionados de Sevilla y Huelva, y la rejoneadora Doña Matilde Vargas de Zabaleta y Oliveira. Los toros lidiados pertenecieron a las ganaderías de Adalid, Arribas, Martin. Atanasio), Saltillo, Miura, Pérez de la Concha, Cámara, Muruve, Romero, Concha y Sierra, Fernández Mejías, Gómez Ruil, Arrayas, Ibarra, Vázquez (D. Juan), Clemente, Carvajal, Santamaría, Garrido, Valladares y Saavedra. 

El espada Litri sufrió diferentes cogidas, la mayoría graves. Gavira un puntazo leve en el muslo derecho al estoquear el cuarto toro, de Carvajal, lidiado el 4 de Junio de 1893. El día 4 de Octubre de 1891, el toro Golondrino, de Ibarra, causó la muerte al distinguido aficionado Don Carlos Vázquez de la Corte, uno de los dueños y empresarios de la corrida. La última vez que vistió el traje de luces el notable torero Francisco Arjona Reyes (Currito), fue para trabajar en Huelva el 10 de Septiembre de 1892.

JOSÉ CINTABELDE PUJANZÓN << CINTAS VERDES >> (1863 - 1891)

Puerta de la plaza de toros de Los Tejares, donde fue detenido José Cintabelde tras ver torear a Lagartijo, a Guerrita y al Espartero, con toros de José Orozco  en mayo de 1890.

El almeriense de cuna José Cintabelde Pujanzón “Cintas Verdes”, un terrible aficionado a los toros, que fue tenebrosamente famoso en Córdoba durante finales del siglo XIX, por haber cometido en esa ciudad, uno de los asesinatos más crueles de su historia. El 27 de mayo de 1890 cuando contaba con 28 años de edad, asesina a dos hombres, una mujer y dos niños cerca del Puentecillo en “El Jardinito” (esta finca es una preciosa propiedad que está situada en la carretera de Obejo), cuando masacró sin piedad a sus ocupantes para conseguir dinero para una corrida de toros que se celebraba ese mismo día en la Plaza de Toros de los Tejares, dejando para su desgracia a uno de ellos malherido, siendo su testimonio el medio para que fuese arrestado por las autoridades justo a la salida de la plaza. Unos meses después, hacia el 15 de noviembre de 1890,  la Audiencia de Córdoba lo condenó a la pena capital, por lo que  fue ejecutado mediante garrote vil el 6 de junio de 1891. Era hijo de Juan Cintabelde y de María Pujazón, ambos almerienses. Ella aquejada de una enfermedad nerviosa, y dedicado el padre a la profesión de albañil, condiciones de fragilidad nerviosa y de ignorancia, que seguramente heredó retorcidamente José, magnificándolo en una bestia asesina.

Fuentes:

http://www.callejadelasflores.org/?p=4880

http://www.eldiadecordoba.es/article/cordoba/669032/asesino/recreo/su/suerte/los/tejares.html

"El Jardinito"
Sitio de la triste matanza
http://farm4.static.flickr.com/3297/3668963850_b8647eb0a2_o.jpg

JUAN AGUIRRE ROMERO (EL COMPADRITO) (XXXX - 1891)

Solo para efectos ilustrativos
“El pase matemático”
Obra del ilustre artista español
Lorenzo Goñi

Refiere el erudito taurino (LRQ) en las efemérides de la página de Internet Campo Bravo-México de la Asociación de Criadores de Toros de Lidia, que el 15 de febrero de 1891 muere en San Luis Potosí por cornada de un Guanamé el novillero Juan Aguirre “El Compadrito”.

El 20 de agosto de 2012, recibí una amable carta de mi buen amigo y cronista taurino, don Rafael Gómez Lozano (Dientefino) desde la hermosa ciudad de Tijuana, donde me allega una brillante editorial del erudito taurino don David Lomelí, publicada en el diario "El Sol de San Luis Potosí", el 15 de febrero de 2012, y que a bien titula: " Lamentable Tragedia en El Paseo (de San Luis Potosí, México) el 15 de febrero de 1891".- En un día como el de hoy, pero del año 1891, la centenaria plaza potosina "El Paseo" fue escenario de una tragedia como fue la muerte del joven Juan Aguirre y Romero, apodado por sus compañeros estudiantes del Instituto Científico y Literario con el mote "El Compadrito". Había llegado por los años ochenta (o setentas) con intenciones de estudiar en dicho Instituto, pero habiendo sido contagiado por el mal de montera en la fragua de don Juan B. Torres, "El Herrero", un cubano nacionalizado mexicano, apasionadísimo aficionado y escritor, optó por abandonar las aulas y hacerse torero.

En el taller de don Juan, que se ubicaba en la calle Los Bravo, a un costado de la Catedral, el joven Aguirre trabó amistad con gente del toro, matadores españoles inclusive, que habían convertido la fragua en un centro de reunión y mentidero taurino. Logró que Fernando Gutiérrez, "El Niño", diestro español, lo incorporara a su cuadrilla en calidad de banderillero -"torero de paja", o sea el que vestido de luces permanecía en el burladero del que salía de vez en cuando a dar un capotazo-, después de mucho necearle. En tal calidad llegó a actuar algunas ocasiones en Saltillo y Monterrey; disgustado, Aguirre regresó a San Luis.

Por aquellos días toreaba en El Paseo Manuel Nieto, "Gorete", a cuya cuadrilla fue incorporado como banderillero participando en dos o tres ocasiones. Y llegó la tarde trágica del domingo 15 de febrero de 1891. Copio al escritor "Don Chaquetas" lo que escribe al respecto: "Había corrida en la Plaza de Toros "El Paseo". La cuadrilla de "Gorete" había sido sustituida por otra en que actuaba como primer espada Manuel Aguilar (alias) " El Macareno", diestro ya viejo en edad y en el oficio. Se lidiaban toros de "Guanamé". Con el carácter de banderillero continuaba Juan Aguirre. Transcurrió sin incidentes sangrientos la lidia de los cuatro primeros toros, pero la brega fue pesada porque los " guanamés" imponían respeto (...).

"Ya entrando la noche salió el quinto toro, negro zaino, grande, bien armado (corni-veleto y astifino). Nervioso, ligero, acometió a los picadores (...). Tocaron a matar. Algunos espectadores de sombra comenzaron a pedir a gritos que el tórtolo estoqueara Juan Aguirre...". Como el cuarto lo había matado el banderillero Antonio Durán, hermano de Juan José Durán", El Pipa", la petición fue atendida. "Concedido el permiso de la autoridad que presidía, que era el Gral. Antonio Jáuregui. Aguirre fue sonriente y decidido hacia el Guanamé...".

La faena fue una exhibición de impericia, y al intentar el neófito dar un pase de pecho fue enganchado con el pitón derecho y horriblemente zarandeado, cayo exánime a la arena. Al quite estuvo únicamente Pedro Nolasco Acosta, el viejo torero potosino que asistía a la corrida como espectador, quien saltó al ruedo al ver lo que acontecía. Juan Aguirre -por cierto, homónimo del piquero mexicano" Conejo Chico"- fue conducido al Hospital Civil donde se le apreció una cornada tremenda en el vientre, en la región hipo gástrica, el pitón rompió el diafragma y había penetrado en la cavidad torácica. Herida mortal por necesidad.

Culpables de la tragedia, señala "Don Chaquetas", al Jefe Político don Antonio Montero, a quien Juan V. Torres había enviado una carta solicitándole impedir que toreara Aguirre, y no le hizo caso, al matador "El Macareno" y al Presidente de la corrida, el ya citado Gral. Jáuregui.

"El Herrero", don Juan V. Torres, que muy bien conocía la insuficiente preparación de "El Compadrito", veía su inmadurez para lanzarse al ruedo antes de tiempo y sólo a impulsos de su afición. No oyó consejo, desgraciadamente.

HERMENEGILDO RUIZ "CHAVAL " (1866 - 1892)

Cortesía de don José Antonio Román Romero
Blog en la Red: "De Hombres, Toros y Caballos"
http://gestauro.blogspot.mx/

Banderillero de toros, nacido en Toledo el 13 de abril de 1866, falleció el 19 de marzo de 1892, a los 26 años de edad, a consecuencia de una pulmonía traumática, producida por un golpe anterior en el pecho ejerciendo su profesión. En la novillada celebrada en Madrid el 3 de marzo de 1892 quiso dar el salto de la garrocha, y tuvo tan mala fortuna que resbaló y cayó delante de la cara del toro, que le causó varias heridas, entre ellas una en el costado izquierdo. Atendido en el Hospital Provincial, y hallándose ya fuera de peligro, por una imprudencia suya se le presentó una pulmonía traumática, que le ocasionó la muerte. Fue peón de grandes aptitudes, que hubiera ocupado, de haber tenido más afición, puesto aun más destacado entre los subalternos. Era muy afable en su trato y contaba con muchas simpatías. Desde muy joven se dedicó al toreo, trabajando ya de banderillero en la placita del Puente de Vallecas el año 1884. Mostraba excelentes disposiciones, y pronto comenzó a trabajar como agregado en buenas cuadrillas, entre ellas la de Luis Mazzantini, que lo llevó con él cuando marchó a México. Suelto después, no le faltó ocupación, lo mismo con matadores de toros que con novilleros. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

Don Juan José de Bonifaz, el erudito taurino, refiere de su trágico acontecer que << contaba con muchas simpatías en Madrid el tudelano Hermenegildo Ruiz (Chaval), y en la capital de España habría de ser cogido y, más tarde, muerto. En la novillada que allí  tuvo lugar el 3 de marzo de 1892 fue herido de gravedad al intentar saltar a la garrocha y resbalar ante la cara del astado. Se ingresa en el Hospital Provincial y parece fuera de peligro cuando, por una imprudencia, se le presenta una pulmonía traumática que le llevaría a la tumba el día 19 del mismo mes de marzo de 1892 "

Refiere el historiador contemporáneo, don José Antonio Román Romero, en su visitado Blog en Internet: "De Hombres, Toros y Caballos", que Hermenegildo Ruiz Mendoza "El Chaval", nació en Toledo, España, el 13 de Abril de 1866. Perteneció á la cuadrilla de "el Tortero" y toreó muchísimo en Madrid en novilladas. Banderilleó por primera vez en corrida formal en Madrid, en la de 7 de Julio de 1889, en la cuadrilla del Tortero, que aquella tarde tomó la alternativa. En la novillada de 3 de Abril de 1892 fue cogido al saltar con la garrocha un toro de D. Faustino Udaeta, anunciado, por cierto, en carteles como de D. Isidro Esteban, resultando con una cornada en la región lumbar izquierda, que complicada con una pulmonía debida a una imprudencia del herido al cambiarse de ropa interior durante el proceso de la curación contra la opinión del facultativo, le causó la muerte en el Hospital de la Princesa de la corte, en 19 de Abril de 1892. Vestía traje verde con plata.

RAMÓN SÁNCHEZ "SEVILLANO " (XXXX - 1892)

Solo para efectos ilustrativos

Iglesia de Fuentesaúco cortesía de Marathoniano en Panoramio 

Novillero de escasos méritos, del que además tenemos la referencia de su muerte, acaecida la tarde del 4 de junio de 1892 en la Plaza de Toros de Villa de Fuentesaúco (Zamora) muy probablemente en los festejos de la Virgen de la Antigua, sin que sepamos el tipo de cornada que recibió. (Fuente: Don Juan José Zaldívar Ortega).

 

Refiere el ilustre erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, en su libro “Víctimas de la Fiesta”, que <<como consecuencia de las lesiones recibidas por Ramón Sánchez (Sevillano) el 4 de junio de 1892, en la villa de Fuentesaúco (Zamora), dejaría de existir el día 17 de junio de 1892. "

ANTONIO JAVIER DELGADO (XXXX - 1892)

Solo para efectos ilustrativos

Foto de un cartel de toros que muestra el Sitio Web: Planeta La Mancha

Refiere el prominente historiador taurino español don Fernando García Navarro, que << el forcado Antonio Javier Delgado era portugués, y que en sus comienzos fue banderillero. Falleció en la Plaza de Aldeagalhega, el 6 de junio de 1892, de un tremendo golpe que le propinó un toro.

 

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el erudito taurino, refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << había comenzado como banderillero el portugués Antonio Javier Delgado y al abandonar dicha categoría ingresó en la de pegador, en cuya práctica encontró la muerte al intervenir en un festejo celebrado en la localidad lusa de  Aldeagalhega el 6 de junio de 1862. El golpe que le propinó la res fue de tal naturaleza, que el deceso se produjo en la misma fecha. "

LORENZO CONDE "BRABE " (XXXX - 1892)

Solo para efectos ilustrativos
“Gayola”
Obra del ilustre pintor español Baldomero Romero Ressendi (1924-1977)

Picador de toros cogido y muerto por un cornúpeta el 24 de junio de 1892 (Fuente Accidentes Oculares en la Tauromaquia I de l801 a 1941 de los Doctores Puertas y Celis).

Refiere el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, en su libro “Víctimas de la Fiesta” que << en la ciudad vallisoletana de Medina de Rioseco, su patria chica, dejaba de existir, el 24 de junio de 1892, Lorenzo Conde Revuelta (el Árabe), por la fuerte conmoción visceral que le produjo una res de la ganadería de Juan Manuel Sánchez. "

Don Juan José Zadívar Ortega en su libro "Víctimas del Toreo"- Apartado de Picadores, refiere: Lorenzo Conde (Arabe), picador de toros, nacido en Medina de Río Seco, que actuando como tal en la Plaza de Toros de su ciudad natal, fue derribado por el tercer astado de la corrida, y al caer se le clavó la perilla de la silla en el pecho, ocasionándole tan grave conmoción que falleció al ser conducido desde la enfermería de la plaza al Hospital. Ello ocurrió el (24-06-1892), en las tradicionales Ferias de San Juan. Su primitivo oficio de zapatero, y la afición de los toros prendieron en él desde muy joven. Se aficionó al caballo en el Cuerpo Montado en que prestó su servicio militar, y como nota el excelente cronista taurino vallisoletano Pedro Carreño: «combinaba su afición hípica con la de los toros, produjo el picador.» Fue notable piquero y toreó mucho en la plaza de Valladolid y en otras castellanas.

JUAN LEÓN "MESTIZO " (1856 - 1893)

Juan León "El Mestizo"
Cortesía de don José Antonio Román Romero"

Banderillero y matador de novillos, nacido en Carmona (Sevilla) en 1856, marchó a las  Américas y falleció en Venezuela en 1885, quien tras apenas unos ocho años como novillero, el  6 de marzo de 1881 hizo su presentación en Madrid como estoqueador, llamándose “Bolero” el primer novillo que mató, de la ganadería española de don Cándido Altozano, que saltó al callejón 17 veces, intentándolo otras varias. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega de su obra, “Víctimas del Toreo”).

 

Tratando de conseguir más información biográfica sobre este desconocido lidiador que falleció muy joven, sin que se sepan las causas, y si fueron violentas en los ruedos de aquél país, solicité el valioso apoyo del prestigiado cronista venezolano don Nilson Guerra Zambrano, quien amablemente buscó al estudioso de la tauromaquia venezolana don Nelson Arreaza,  y quien le comenta de sus indagaciones,  que << Juan  León "el Mestizo", debuto en Venezuela, en Caracas, el 28 de octubre de 1889. Alterno con Tomas Redondo y "El Mancha". Fue el primer diestro en fundar, en Caracas, una escuela taurina. Estuvo situada entre las esquinas de Principal y Conde. " Y es cuanto.

Resultaría por demás interesante, estudiar en un futuro, ¿que le sucedió a este lidiador español  que falleció en tierras venezolanas a los 29 años de edad?

El mexicano diario El Universal del 7 de marzo de 2006, publicó una editorial titulada: "Cuatrodedos de casta gitana", donde cita que Diego Prieto Barrera "Cuatrodedos" toreó en la ciudad de México el 24 de abril de 1887 en la plaza San Rafael, en un mano a mano con Juan Moreno "El Americano", donde alcanza su máximo triunfo en ruedos mexicanos. Los toros de "Cieneguilla", con kilos y pitones fueron magníficos y "Cuatrodedos" al primero lo toreó con gran sensibilidad, lo mismo que a los otros dos, siendo aclamado durante todo el festejo, tanto que repite el 28 de abril siguiente, en sesión que asistió el presidente don Porfirio Díaz, alternando con Juan León "El Mestizo", con toros de Atenco. Esta corrida se distingue, debido a que fue el primer espectáculo nocturno que se ofreció en México.
Fuente:
http://www.eluniversal.com.mx/deportes/80456.html

Nos queda de tarea el investigar el porqué el respetable cronista Juan José Zaldivar Ortega lo hace fallecido en 1885, si el 28 de abril de 1887 alterna con Diego Prieto Barrera "Cuatrodedos", en la plaza San Rafael en la capital mexicana, amen que existe evidencia que debutó en Caracas Venezuela el 28 de octubre de 1889, a los 33 años de edad, alternando con Tomas Redondo y "El Mancha", y que posteriormente fue el primer diestro en fundar en Caracas una escuela taurina. En esta suerte de datos, pareciera infundado el aseverar que falleció a los 29 años de edad.

El 6 de septiembre de 2014 recibí como dádiva del cielo, un amable correo electrónico de D. José Antonio Román Romero, historiador taurino contemporáneo que mantiene en la Red el Blog taurino "De Hombres, Toros y Caballos", donde me allega 2 fotos de "El Mestizo", y la biografía que a continuación les copio, misma que nos aclara que Juan León murió de muerte natural, a los 37 años de edad, en 1893.

El "Mestizo" nació en Carmona (Sevilla) y quiso ser lidiador, a cuyo fin hizo el azaroso aprendizaje de todos los toreros de ayer; anduvo de pueblo en pueblo y de capea en capea sufriendo privaciones y en estrecho consorcio con el hambre, y cuando Dios quiso y sus progresos se lo permitieron, comenzó a trabajar como banderillero en diferentes cuadrillas. Pronto logró distinguirse en una especialidad que había de procurarle cierta nombradía, y fue la de clavar banderillas al quiebro teniendo a un hombre tendido en el 'suelo entre sus dos pies, lance arriesgado que tomó del "Gordito" y que practicaba con seguridad y. limpieza. Esta suerte le deparó alguna popularidad, la cual hizo que en él germinaran los deseos de hacerse estoqueador, logrando presentarse como tal en la plaza de Sevilla hace cincuenta años, el 11 de agosto de 1878, con poca fortuna, por cierto. No por esto desmayó el "Mestizo", pues continuó haciendo prácticas con el estoque, mas con tan poco éxito, que al presentarse en Madrid el 6 de marzo de 1881 y no agradar su trabajo, y ante la nada halagüeña perspectiva que vislumbró, decidió marchar a América, que siempre fue tierra de promisión para todas las medianías del toreo. Entonces no se hilaba tan delgado en aquellos países, y menos si de la suerte de matar se trataba pues hasta que fue Mazzantini y demostró el verdadero mérito de la misma, fue practicada con arreglo a las normas arbitrarias, cómodas y nada expuestas que propagó Bernardo Gaviño. El "Mestizo" recorrió varias repúblicas, y si en la suerte de matar anduvo a sus anchas porque los públicos, eran poco o nada exigentes, poniendo banderillas logró positiva fama y gran arraigo, pues aquella especialidad suya le permitió captar no pocas voluntades.


Juan León "El Mestizo"
Cortesía de don José Antonio Román Romero"

El hecho es que Juan León propagó la fiesta en aquellas remotas tierras y que en ellas permaneció hasta su muerte, ocurrida en 1893 en Maracaibo (Venezuela). Buena prueba de la nombradía que alcanzó el "Mestizo" en América por aquella época son los versos que insertamos a continuación, los cuales le fueron dedicados con motivo de un beneficio que le dieron en Puebla (México) en 1886.
Helos aquí
Al distinguido torero español JUAN LEON "EL MESTIZO" el día de su beneficio:
I
Con rumbo a la Patria mía De las playas Españolas, Surcaste del mar las olas Dejando tu Andalucía. Allí de tu bizarría Suena el nombre soberano Y hoy te admira un pueblo hermano
Por tu denuedo y valor Arrullándote al calor Del Pabellón Mexicano.
II
Del Cid y Pedro Romero, De Montes y Pepe-Hilo, Enalteces más el brillo A la faz del mundo entero; Cual ellos eres torero De fama y de nombradía
Y pues ha llegado el día De función tan deseada, Con la muleta y la espada Demuestra tu valentía.
III
La suerte de banderilla Ejecutas con valor, Como diestro lidiador, Lo mismo a pie, que en la silla; Y aunque parece sencilla Esa suerte, al verla creo Que es muy difícil, y veo,
Que solo tú y el Gordito Pueden levantar el grito En el arte del toreo.
IV
Del bruto rodilla en tierra Esperando la embestida, Dejas tu fama esculpida Porque el público se aterra; Que si el valor en la guerra Demuestra digno el soldado, Tu valor es más
marcarlo En medio del redondel Y no se encuentra cincel Con que dejarlo grabado.
V
Frente a frente del chiquero Y a tus pies Enrique Pola, Parece que ya se inmola El indefenso torero; Entonces tú con salero Dando un cambio soberano, Al bruto engañas, que ufano A
los dos quiere arrollar, Y lo llegas a burlar Con la montera en la mano.
VI Derecho como, la encina Del redondel en el centro, Se viene el toro a tu encuentro Cuando agarrarte imagina; Pero con tu escuela fina Lo burlas con tanta gana, Con la gracia
sevillana
De ese quiebro tan lucido Por ti a México traído a la escuela Mexicana.

ANTONIO GARCÍA "MORENITO" (1856 - 1893)

Cortesía de don José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

Banderillero, nacido en Sevilla España el 20 de abril de 1856. Trabajó con matadores de cartel los años 1878 y 79, y se presentó en Madrid el 30 de mayo de 1880, a las órdenes del “Gordito”, con quien permaneció hasta la temporada de 1881. El 30 de julio del mismo año es cogido, volteado y herido en Alicante por el quinto toro, “Llorón, de Félix Gómez. Banderilleó por última vez en Madrid, el 27 de octubre de 1892 el toro “Lechuzo de Félix Gómez. Un año después, el 1 de abril de 1893 se celebró en Lorca (Murcia) una corrida, después de muchos incidentes entre “El Espartero”, el empresario y el alcalde, que mandó prender a los dos primeros por que el uno se negaba a torear si no cobraba, y el otro no quería pagar; salió el primer toro, de nombre “Montañés”, colorado, de la dehesa de López Plata, y Antonio García fue enganchado por el animal al banderillearlo, de tal manera, que le atravesó el muslo derecho. A los nueve días, el 10 de abril de1893, expiró cuando apenas contaba treinta y siete años de edad, asistido del “Espartero”, que no se separó ni un instante de su lado y lo atendió cariñosamente. Antonio García fue ágil, preciso, valiente y que aprovechaba todas las ocasiones para lucirse cuanto podía. Tuvo una segunda época muy brillante. Ejecutaba la suerte de banderillas con facilidad y elegancia, y aunque sus dotes no fueron extraordinarias, tenía inteligencia y habilidad suficientes para hallarse en el lugar preciso siempre y ser útil y eficaz, constituyendo, con Julián Sánchez, un auxiliar importantísimo de Fernando Gómez (Gallo), de quien aprendió tantas cosas de las que ayudan a triunfar. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el afamado historiador taurino, refiere de esta víctima de la fiesta, que << el toro colorado “Montañés”, de la divisa de López Plata, fue el causante de la muerte de Antonio García González (Morenito), sevillano de nacimiento y sobresaliente subalterno de a pie. La efeméride ocurrió el 1 de abril de 1893, en la plaza de Lorca (Murcia), cuando clavaba un par de banderillas de fuego, castigo al que había sido condenado el morlaco. Había figurado en las cuadrillas de Fernando Gómez (el Gallo) y Manuel García (el Espartero). "

Refiere el historiógrafo taurino contemporáneo, don José Antonio Román Romero, en su visitado Blog en la Red: "De Hombres, Toros y Caballos" que "El Morenito" murió llevando desde mucho antes en el corazón el presentimiento de su fin. Desde que vio morir en México a su compañero y amigo "El Saleri", del que recogió sus últimos alientos, sentía con tristezas interiores la muerte, y decía a sus compañeros cuando del toreo hablaba: —Yo, si Dios quiere, no he de morir en una plaza de toros, porque en cuanto pueda me retiraré a mi casa a vivir tranquilamente. No ha pudo cumplir sus deseos. Esta, era la última temporada que pensaba salir a la plaza y la cogida que sufrió el sábado de Gloria en la plaza de Lorca le causó la muerte después de largos días de sufrimientos. Antonio García el Morenito, era sevillano, nacido en el barrio de San Bernardo, en 1856, en una casa a espaldas del cuartel de caballería, por lo cual se le conocía con el apodo de El niño detrás el cuartel. Era un gran peón, incansable, de brega seria y elegante, y de grandes, excelencias para banderillas. Toreó primeramente con el Gordito, después con el Gallo, y desde el arlo 1890 formaba parte de la cuadrilla del Espartero. El 12 de Abril del ario 1885 toreaba en la plaza de Madrid con el Gallo. Al poner un par de banderillas de fuego, le cogió el toro denominado Trapero, metiéndole el cuerno por el muslo .y llegándole hasta el vientre. De resultas de esta cogida estuvo gravísimo, y las vísceras abdominales quedaron en tal estado, que el célebre cirujano D. Federico Rubio hubo de prescribirle que cuando toreara se pusiera una plancha de plomo en el vientre. Después estuvo en Méjico y trabajaba con Saleri la tarde que este banderillero fue muerto por un toro. El toro que lo cogió en Lorca el día 1 de Abril de 1893, era de la ganadería de López Plata, bien puesto, castaño claro y con trazas y hechos de buey. El Morenito, al poner un par de banderillas, después de haber hecho dos salidas en falso, fue enganchado por el muslo, cayendo al suelo. El banderillero “Noteveas”, hermano de "Minuto", lo cogió en brazos y lo metió entre barreras. "El Espartero", que a causa de la lesión sufrida en dicha tarde, se vio obligado a regresar a esta ciudad, telegrafió tan luego como tuvo noticias de tan funesta desgracia, disponiendo se facilitasen cuantos gastos fueran necesarios. La afición sevillana, siempre demostró vivas simpatías por el malogrado diestro, quedo consternada por un sentimiento profundo hacia la familia del finado, conservando un recuerdo cariñoso del que en vida fue modelo de valiente banderillero y de hombre honrado, cualidad especial que le abonaba en vida y que fue el mejor galardón que ostentaba en su corona de repetidos triunfos. El espada Manuel García “El Espartero”, dando muestra de sus sentimientos caritativos, acordó entregar a la viuda el sueldo íntegro que le correspondería a “Morenito” en todas las corridas en las que participó Espartero aquel año, la suma ascendió a 35.000 reales.

JUAN BENÍTEZ LLORENTE (XXXX - 1893)

Solo para efectos ilustrativos

“Arrastre”

Pablo Picasso

Picador que fue cogido y muerto por un novillo el 11 de junio de 1893 (Fuente Accidentes Oculares en la Tauromaquia I de l801 a 1941 de los Doctores Puertas y Celis).

 

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el estudioso historiador, refiere de esta víctima de la fiesta, que << en plena juventud encontró su fin Juan Benítez Llorente, desmontado de la cabalgadura el 1 de junio de 1893 en la plaza de Málaga por el novillo “Condenado”, de la ganadería de José Orozco. El deceso le sobrevino al ser trasladado en camilla desde la enfermería del coso a un hospital. "

ANTONIO LOBO ESCOBAR "LOBITO CHICO " (1871 - 1893)

Cortesía de don José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

“Lobito Chico”, rehiletero que solo contaba con veintidós años cuando murió en la enfermería de la plaza gaditana de San Fernando;  “Mariano del Todo y Herrero” relata la trágica cogida de 1893 y nos acerca al personaje: Antonio Lobo “Lobito Chico”, nació en Sevilla en1871. Entre la instrucción elemental y el aprendizaje de pintor, primero, y la práctica poco entusiasta de este oficio y una afición mas pronunciada a becerradas y capeas luego, abórdalas a sus quince primaveras, etapa en la que se decidió su vocación taurina, formando, en unión de Bonarillo, Mazzantinito y Vaquerito, la cuadrilla que, bajo la dirección de su hermano Fernando Lobo, se embarcó para México en 1886, y regresó a la península dos años después. Con su referido hermano, con Lesaca, y con el mismo Bonarillo, continuó toreando por las Plazas de España y,  al reconvertirse este último con la alternativa de matador y formar la correspondiente cuadrilla, obtuvo “Lobito” en ella el lugar que como compañero y amigo del nuevo espada de derecho le correspondía.  Era el domingo 16 de julio último, y en la Isla de San Fernando (Cádiz) se jugaba una corrida de toros por las cuadrillas de “Minuto” y “Bonarillo”, ésta en sustitución de la de “Pepete”, primeramente anunciada. El ganado pertenecía a  don Eduardo Ibarra, y la lidia de los tres primeros bichos transcurrió sin nada de particular. El cuarto toro que atendía al nombre de “Rosadito”, castaño retinto y coniabierto, aguantó diez puyazos y mató un caballo. “Lobito Chico” colocó un par, Mazzantinito otro; y al repetir el primero fue enganchado por la res, que lo volteó y arrojó en tierra tornándole á recoger otras dos ó tres veces, é hiriéndole en todas. El diestro se incorporó un momento; pero la abundancia de sangre que manaba de la ingle le hizo vacilar y caer de nuevo, siendo conducido á la enfermería. En ella pudieron apreciar los facultativos una herida penetrante en la ingle izquierda, otra de seis centímetros en la región inguinal del mismo lado, y otra de cinco en la iliaca, penetrante en el vientre amén de un varetazo en el pecho, todo de tal gravedad, que falleció á los pocos minutos el infeliz “Lobillo”, aumentado así el catálogo de los mártires del deber, y alcanzando una celebridad tan prematura como trágica, que quizás no hubiera logrado nunca.

Por su parte el maestro Juan José Zaldívar Ortega (y al cual debemos aparte el disfrutar  la ilustración  de este lidiador) refiere, que fue un << banderillero de toros, nacido en Sevilla el 2 de octubre de 1870, y que falleció el 16 de agosto de 1892, a la edad de 23 años, a consecuencia de una terrible cornada. Ese día 16 se jugó una corrida de toros en la Isla de San Fernando (Cádiz), de don Eduardo Ibarra. Salió el cuarto, de nombre Rosadito, castaño retinto y corniabierto y al poner un segundo par Lobito chico, fue enganchado por la res, que lo corneó varias veces, arrojándole en tierra, y se alejó. El pitón le había destrozado el intestino y la vejiga de la orina, y su rápida muerte se debió a la gran hemorragia interna que se produjo entre los espacios de las vísceras. "

Don Juan José de Bonifaz, el historiador taurino, refiere en su obra, “Víctimas de la Fiesta, que << toreaba a las órdenes de Francisco Bonar (Bonarillo) el sevillano Antonio Lobo Escobar (Lobito chico), el 16 de julio de 1893, en San  Fernando (Cádiz), cuando al parear al toro “Rosadito” , procedente de la vacada de Eduardo Ibarra, le empitonó por la ingle. Se ingresó con una copiosa hemorragia en la enfermería –tenía destrozos en la vejiga e intestinos- y allí expiró a los pocos minutos. "

El cronista madrileño "don Víctor", que mantiene en la Internet para el disfrute de los aficionados el visitado "Blog Taurino A Los Toros", refiere en sus efemérides, que un 16 de julio de 1893 en la plaza de toros de la Isla de San Fernando se celebró una corrida de toros en la que actuaron Enrique Vargas "Minuto" y Francisco Bonal "Bonarillo", el ganado procedía de don Eduardo Ibarra. El banderillero Antonio Lobo y Escobar "Lobito Chico", cuando intentaba poner un segundo par a "Rosadito", castaño, retinto y corniabierto, fue prendido por la res que le corneó en repetidas ocasiones. Una de las heridas le había destrozado el intestino y la vejiga falleciendo a consecuencia de la gran hemorragia intestinal. Nacido en Sevilla el 2 de octubre de 1870 se incorporó a los diecisiete años en una cuadrilla de niños sevillanos comandada por su hermano Fernando, en ella figuraban también Bonarillo, Manuel Aguilar "Vaquerito" y Manuel Morales "Mazzantinito". El 27 de agosto de 1891 se presentó en el coso madrileño como banderillero de toros en la cuadrilla de Bonarillo, puso banderillas junto a Mazzantinito a "Baratero" y "Tabernero", de Benjumea. Se trataba de un buen banderillero que prometía dentro de la profesión.

Cita don José Antonio Román Romero, el historiógrafo taurino, que el pobre Antonio Lobo fue un lidiador precoz y malogrado. Comenzó a torear a los quince años, y aún no tenía veintitrés cuando perdió la vida entre los cuernos de una res brava. Lobito Chico, hermano de Fernando Lobo, nació en Sevilla el 2 de Octubre de 1870.Le dieron sus padres la instrucción elemental necesaria y le dedicaron luego al oficio de pintor, pero el ejemplo de su hermano despertó en él las aficiones al toreo y comenzó a tomar parte en capeas y becerradas hasta que resueltamente decidido, cambió los pinceles por el capote de brega y embarcó con su hermano para México el año 1886, formando cuadrilla con Bonarillo, Manuel Morales y Vaquerito. Ingresó en la del primero cuando Bonal tomó la alternativa, y con él se presentó en Madrid el 27 de Agosto de 1891.

El domingo 16 de Julio de 1893 se lidiaba en la isla de San Fernando (Cádiz) una corrida de D. Eduardo Ibarra, y estaban encargados de estoquear las seis reses Minuto y Bonarillo, en substitución de Pepete este último. Nada de particular ocurrió durante la lidia de los tres primeros bichos. El cuarto era un excelente animal; se llamaba Rosadito, tenía el pelo castaño y era corniabierto. Tomó diez puyazos y mato un caballo Cambiado el tercio, Lobito Chico, que vestía temo azul y plata, puso el primer par de banderillas y Manuel Morales el segundo. Fue a repetir Antonio y la res le alcanzó, ocasionándole una de las cogidas más aparatosas que se pueden imaginar.

El toro le enganchó, le volteó, le arrojó al suelo, le recogió dos o tres veces más, corneándole furiosamente. Por fin se le llevaron, Antonio Lobo yacía en el suelo, ensangrentado. Intentó incorporarse, pero volvió a caer pesadamente, mientras de sus heridas manaban raudales de sangre. Recogido y trasladado a la enfermería, vieron los facultativos, horrorizados, que tenía una tremenda herida penetrante en la ingle izquierda; otra, de seis centímetros, en la misma región; otra, de cinco, en la ilíaca, que penetraba en el vientre, y. por último, un varetazo formidable en el pecho. Todas las heridas eran gravísimas, tanto, que a los pocos minutos dejaba de existir el infortunado diestro.


"La Lidia" representación de la mortal cogida.
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La corrida continuó...Se explicó la cogida como un efecto de pundonor del torero. El primer par de banderillas que puso a Rosadito fue al cuarteo, y quedó bastante mal, motivando manifestaciones de protesta del público. Quiso Lobito "sacarse la espina" y trató de clavar de modo que se le aplaudiera por el valor demostrado. Así halló la muerte. Era un torero entusiasta, que a no haber sido truncada su carrera tan prematuramente, hubiera alcanzado la fama y el provecho que merecía. Era modelo de hijos, hermano respetuoso y amigo leal. Durante su vida torera tuvo dos percances de escasa importancia, uno en San Sebastián y otro en Villamanrique. Como dice un biógrafo, el horrible suceso de San Fernando "vino a cerrar su sencilla historia, condensándola en los límites del prólogo de una biografía".

FRANCISCO OJEDA MUÑOZ "EL TRIANERO " (1862 - 1893)

Solo para efectos ilustrativos
Obra del afamado pintor taurino hispano-mexicano Carlos Ruano Llopis
1878-1950

Novillero natural de Sevilla nacido en el año de 1862. El de 10 de diciembre de 1893, el novillero Francisco Ojeda “Trianero” murió por una tremenda cornada sufrida en Puerto Príncipe, Cuba, el mes anterior.

Refiere el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra que << el 26 de noviembre de 1893 alternaba Francisco Ojeda Muñoz (el Trianero) con Diego Rodríguez (Silverio Chico) en un festejo que se celebró en Puerto Príncipe, en la todavía española isla de Cuba. Es cogido al practicar la suerte suprema con su primer novillo, produciéndose el fallecimiento del diestro sevillano el día 10 de diciembre de 1893. "

El Maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere de este lidiador, que: << forma parte del abultado grupo de diestros que no encontrando los triunfos en su patria se marcha a América, en este caso a Cuba, y en la Plaza de Toros de Puerto Príncipe encontró la muerta la tarde del 29 de noviembre de 1893, en la que un toro, de una ganadería desconocida, le infringió una cornada mortal, cuando contaba 31 años de edad. "

Justo 35 años antes, la muerte del inmenso y valeroso matador Curro "Cuchares" fue menos gloriosa, ya que falleció en La Habana Cuba el 5 de diciembre del 1868 a consecuencia de la entonces incurable enfermedad “el vomito negro”. Curiosamente, por un malentendido, su enfermedad causó un gran escándalo, ya que la plaza estaba completamente llena, y al no presentarse el matador en el ruedo por su enfermedad, el público, creyendo que su ausencia era un engaño, casi destruyó la plaza. Cuando se conoció el verdadero motivo por el cual "Cúchares" no apareció en el ruedo y el triste desenlace que le ocasionó su enfermedad, el daño de la iracundia de los aficionados ya estaba consumado.


Francisco Ojeda Muñoz
Cortesía de don José Antonio Román Romero.

Refiere el historiador José Antonio Román Romero en su Blog en la Red "De Hombres, Toros y Caballos" que Francisco Ojeda Muñoz, nació en Sevilla en 1862. Se presentó en Madrid como matador de novillos el 8 de Septiembre de 1889. En una corrida en la Habana (Cuba), el 26 de Noviembre de 1893, fue cogido por el toro "Boticario", de una ganadería mexicana, que le causó una cornada en el vientre, de cuyas resultas falleció en aquella ciudad el 10 de Diciembre de 1893. En algunas crónicas de la época se le asigna el apodo de "El Trianero".

SEBASTIÁN MARTÍN GARCÍA (1821 - 1893)

Solo para efectos ilustrativos
Foto de un encierro celebrado en Ciudad Rodrigo en torno a los años 20 del pasado siglo

El martes 3 de junio de 2014, recibí una amable carta del aplicado historiógrafo español, Juan Tomás Muñoz Garzón, quien nos cuenta sobre la muerte, en uno de los desencierros de Ciudad Rodrigo, de Sebastián Martín García (Serradilla del Arroyo, 13/07/1821; Ciudad Rodrigo, 14/02/1893) ocurrida, como queda expresado, el Martes de Carnaval de 1893). A efecto de abundar sobre la tragedia, nos agrega una nota editorial de su autoría, que a continuación me sirvo pegar:

1893

Fue un Carnaval que hubiera pasado desapercibido si no fuera por la desgracia con la que concluyó. Apenas hay ninguna referencia documental sobre el desarrollo del antruejo de 1893, ni siquiera noticias en los libros de sesiones del Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo, algo inusual, casi extraordinario en el devenir de la historiografía mirobrigense sobre aquel periodo. Señala la prensa allende la geografía salmantina1 que el 14 de febrero, a la sazón Martes de Carnaval, cuando se celebraba el último desencierro matinal con los novillos que se habían destinado a la lidia, la conocida “prueba”, y todavía dentro del recorrido urbano, “un anciano de setenta años, a causa de la embriaguez de que era víctima –en otro medio se achaca a una ‘enajenación mental’-, pretendió torear a uno de los bichos y

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1 Entre otros periódicos, la noticia se ofrece en las páginas de El heraldo de Madrid, La época, La crónica de Huesca o La opinión.

fue derribado al suelo, recibiendo varias heridas de consideración, habiendo fallecido momentos después2 .” Se trataba de Sebastián Martín García, de 72 años de edad, viudo3 , natural de Serradilla del Arroyo y residente habitualmente en la alquería de Cantarranas, aunque en el momento de la tragedia había trasladado su residencia a la calle del Voladero, en Ciudad Rodrigo. Pese a que en las crónicas se apunta que Sebastián rondaba los 70 años de edad, tanto en el acta de defunción del Registro Civil de Ciudad Rodrigo como en el libro de defunciones de la parroquial de San Cristóbal, en donde figura su inscripción fúnebre con el número 104 , se señala que contaba con 80 años. La partida bautismal de la parroquia de San Lorenzo, de Serradilla del Arroyo, aleja todas las dudas posibles, al fijar su nacimiento el 13 de julio de 18215 . Tras la cogida, las atenciones sanitarias de que fue objeto, si las tuvo, fueron infructuosas dada la gravedad de sus lesiones. Fue trasladado a su domicilio, en donde falleció a la una de la tarde del 14 de febrero, según se apunta en el acta de defunción del Registro Civil. La inscripción fue tramitada por José Marqui Iglesias, alguacil, y se hizo por orden del juez de instrucción de Ciudad Rodrigo. En el registro no se señalan las causas que produjeron la muerte de Sebastián Martín, aunque el parte de lesiones no deja lugar a dudas: “Había fallecido en su domicilio a la una de la tarde a consecuencia de fractura de la novena costilla derecha, rotura diafragma y rotura del hígado, según aparece del informe facultativo6 ”. Sin embargo, la inscripción en el libro parroquial de Sebastián Martín aclara la procedencia de esos traumatismos: “Falleció en el día anterior a la fecha a consecuencia de la cogida de un novillo a la salida del ganado”.

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2Reseña de El heraldo de Madrid, número 836, de 16 de febrero de 1893.
3Se había casado en primeras nupcias con Encarnación Mateos, de cuyo matrimonio tuvo dos hijas, Isidora y Felipa. Posteriormente, se casó con Petra Hernández, de quien también enviudó.
4ARCHIVO DIOCESANO DE CIUDAD RODRIGO. Libro de defunción de la parroquia de San Cristóbal, de 1882 a 1899. Con el número 10 de 1893 figura la siguiente inscripción: “Nº 10. Sebastián Martín, viudo de Petra Hernández; febrero, 14/93. En Ciudad Rodrigo, capital de su Obispado, en el día quince de febrero de mil ochocientos noventa y tres, yo el infrascrito párroco de la misma, mandé dar sepultura eclesiástica en el cementerio de ella a el cadáver de Sebastián Martín, natural de Serradilla del Arroyo, de oficio hortelano, residente en Cantarranas, parroquia de Pedrotoro, viudo de Petra Hernández, de esta naturaleza; y falleció en el día anterior a la fecha a consecuencia de la cogida de un novillo a la salida del ganado. No recibió ningún auxilio espiritual. Se le hizo oficio de sepultura, siendo de edad de ochenta años; y testigos del sepelio, Pedro Hernández y Florencio Pérez. Y para que conste firmo, fecha ut supra. Ciudad Rodrigo. En mendado. Vale. Fdo.: Pedro Galache y Gómez”.
5ADCR. Libro de bautismos de la parroquia de San Lorenzo, de Serradilla del Arroyo. “En Serradilla del Arroyo, en catorce de julio de mil ochocientos veinte y uno, yo infrascrito vicario, cura párroco del referido lugar, bauticé solemnemente a Sebastián, que nació el trece de dicho mes y año entre las cinco y las seis de la tarde; hijo legítimo de Antonio García, digo Martín, e Isabel García; nieto por línea paterna de Francisco Martín y Bárbara Sánchez, naturales de Zamarra; y por materna de Domingo García y Antonia Redondo, naturales de este pueblo. Fue su padrino David Marcos, a quien advertí el parentesco de espiritualidad y demás obligaciones, siendo testigos Agapito García, Matías Prieto y otro más. Y en fe de ello, lo firmo, fecha ut supra. D. Sebastián Gonzalo.”
6REGISTRO CIVIL DE CIUDAD RODRIGO, número 46, Sebastián Martín García. N.º 62221 /12.

FLORENTINO GARCÍA "TANGANITO" (XXXX - 1893)

Solo para efectos ilustrativos
Obra del pintor José Antonio Moreda Maroto

LA PATRIA, D.F., del 22.04.1893, p. 3: Muerte de un torero. Ha fallecido en Córdoba (Veracruz, México), Florentino García (alias) "El Tanganito", que trabajaba como banderillero, y era muy aplaudido en la cuadrilla de Ponciano Díaz. Parece ser que García murió a consecuencia de la cogida que había sufrido en la función taurina del 16 del que cursa.
Fuente:
Dr. José F. Coello Ugalde
https://ahtm.wordpress.com/2014/05/16/la-importancia-y-la-esencia-de-ciertas-minucias-taurinas-x/

FLORENTINO GARCIA "TANGANITO".- Banderillero mexicano, que abrazó la profesión por los años de 1882 a 84. En la plaza de Puebla y otras de aquellos estados, sobre las que no pesaba la prohibición del espectáculo, figuraba ya a las órdenes de Gaviño en 1885. Autorizadas en 1886 las corridas en México, fue uno de los primeros que allí toreó con bastante acepción. (Leopoldo Vázquez, América Taurina, 1898)
Fuente: Rafael Gómez Lozano
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/

El mote de "Tanganito" muy probablemente proviene del diminutivo de "Tángano", adjetivo calificativo usado en México, en esos tiempos, para señalar lo bajito, lo achaparrado

NICOLÁS ÁLVAREZ "MALET o MALLET" (XXXX - 1894)

Foto cortesía del Sitio Taurino Who´s Who de Dale Pierce

Novillero y rehiletero de segundo plano que fue corneado en los intestinos por un novillo de nombre “Croquemort” de la dehesa de Desfonds que estaba ya toreado,  en Avignón, Francia,  el 14 de mayo de 1894. (Crónica de Dale Pierce)

 

Por su parte el cronista don Juan José Zaldivar Ortega refiere que << Nicolás Álvarez,  peón y banderillero, nacido en Marsella (Francia), en 1870, de padres españoles, quien desgraciadamente, antes de que llegar a ser conocido, un toro placeado le dio una gran cornada en la Plaza de Toros de Bagatelle, en Avignón (Francia), el día 14 de mayo de 1894, a consecuencia de la cual falleció a las tres horas del accidente, cuando contaba 24 años de edad. "

 

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere en su libro “Víctimas de la Fiesta”,  que << Nicolás Álvarez, marsellés, hijo de padres españoles, encontró el fin de su existencia, a los 24 años de edad, el 14 de mayo de 1894, en la plaza gala de Aviñon. " 

JOSÉ NORIEGA "EL CASTIZO" (1867 - 1894)

Vista de la Plaza Antigua de Murcia, España

Cortesía del Sitio Web: plazatorosmurcia.com

Novillero natural de Cazalla de la Sierra (Sevilla), nació el 30 de noviembre de 1867.  Fue corneado el 20 de mayo de 1894 en la Plaza de Toros La Condomina de Murcia, por un toro del Marqués de Mendela, muriendo en la madrugada del día 22 del mismo mes de mayo de 1894, de 27 años de edad. (Fuente: Sitio Web: plazatorosmurcia.com).

 

Al respecto de este personaje, el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybrarra,  refiere en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << en el coso de Murcia alterna el 20 de mayo de 1894 el sevillano, de Cazalla de la Sierra, José Noriega (el Castizo) con Bartolomé Jiménez (Murcia) en la lidia de astados de la vacada del marqués de Mudela. El corrido en segundo lugar le cornea en la faena de muleta y, al no ser atendido el diestro en la enfermería con la debida rapidez, es trasladado a un hospital, donde se le practica muy tardíamente la primera cura. Tan increíble tardanza motivo la muerte del herido, lo que ocurrió dos días más tarde. "

 

El cronista Juan José Zaldívar Ortega refiere que << José Noriega (el Castizo), dejó de existir, en 1894, cuando contaba 27 años de edad. El 20 de mayo de 1894 se celebró en el coso de la ciudad de Murcia (España) una novillada a cargo de Bartolomé Jiménez (Murcia) y José Noriega. El segundo novillo, como todos los demás, era de la ganadería del marqués de Mudela; al darle un lance de capa el Castizo fue volteado sin consecuencias. Tomó luego los trastes el humilde espada, que vestía de encarnado y oro y cabos negros, y saludó a su adversario con un buen cambio; al darle el tercer pase natural fue enganchado, volteado y despedido con gran violencia. Se le condujo a la enfermería, donde no había servicio facultativo ni medicamentos, y el herido, que tenía una cornada de cuatro centímetros de profundidad y diez de extensión, cerca del peritoneo, en pleno vientre, permaneció allí sin ser atendido. Al cabo de mucho tiempo se le condujo al hospital, y a las cuatro horas de haber recibido la cornada le fue practicada la primera cura. Debido al abandono, y en medio de grandes dolores dejó de existir el desventurado Noriega dos días después, debido al abandono por falta de enfermería en la citada Plaza, en medio de grandes dolores, por las lesiones producidas en la cornada. Toreó por los pueblo de la provincia sin lograr otra fama que la de ser muy valiente y nada más. "

MANUEL GARCÍA CUESTA "EL ESPARTERO O MAOLILLO" (1865 - 1894)

Fernando I Gómez García (El Gallo), Manuel García y Cuesta (El Espartero) y Francisco Arjona Reyes (Currito).
CXXV Años de Fiesta Brava- TOMO I: 1880-1889- El Puerto de Santa María – 2008
Fotógrafo Emile Beauchy, Sevilla.

Nació en Sevilla el 18 de enero de 1865 en el Barrio Alfalfa. Recibió la alternativa el 13 de septiembre de 1885 en Sevilla.  Murió al ser corneado en el vientre al entrar a matar al toro colorado, ojo de perdiz, listón, delantero y astifino de nombre "Perdigón" de la dehesa de Miura el  27 de mayo de 1894 en Madrid;  esa tarde toreaba con el fino matador Antonio Fuentes y con Carlos Borrego “Zocato” (quien sustituía a Antonio Reverte). Refiere la historia que en la suerte de  entrar a matar fue enganchado, volteado y despedido a una altura de dos metros, cayendo de espaldas sobre la nuca. Con una valentía impresionante, el torero se levantó, se armó nuevamente de espada y muleta e intentó darle muerte entrando por el lado contrario, siendo empitonado en el vientre (en la región hipogástrica) despidiéndolo a corta distancia. “El Espartero” al caer contrajo todo el cuerpo y en esta posición fue nuevamente corneado por el toro en el piso, hasta que llegaron las ayudas, que lograron alejar al animal agonizante, mientras el diestro era llevado en volandas a la enfermería, con su terno en verde y oro tinto en sangre, y donde murió veinte minutos después, justo a las cinco y cinco de la tarde. El cadáver fue llevado en tren a Sevilla y en el magnífico entierro se popularizaron aquellas famosas coplas: "Ocho caballos llevaba el coche del Espartero..." Manuel García “El Espartero” salió de la nada para hacer célebre la frase "Más cornadas da el hambre".

D. Juan José Zaldivar comentando sobre los hechos los refiere así: Manuel se fue con su gente a Madrid desde Sevilla (donde vivía en la calle O´Donnell);  le acompañaba un íntimo amigo, don Félix Urcola, que iba con él a casi todos los sitios donde actuaba. En el transcurso de la cena, antes de salir, se presentó en el restaurante el gran “Guerrita”, quien con una intuición inconsciente –la capacidad de los toreros para intuir las cosas antes de que ocurran es un don que  Dios concede a los valientes que se juegan la vida- de lo que podía suceder en Madrid, quería disuadir al compañero de que torease la corrida del día siguiente. Es fama que por aquellos días Manuel no andaba muy feliz ante los toros y,  quizá el “Guerrita” hubiese visto en la corrida de por la tarde más acusada esta anomalía. Se unió a la intención de “Guerrita” el señor Urcola, y la insistencia del primero fue de tal naturaleza, que llegó a decir textualmente:

             -No torees esa corrida. Te puede matar un toro.
            “El Espartero” no era torero que se dejase dominar de estas obsesiones, y contestó con gran tranquilidad:


            -No tengo más remedio que ir. Estoy comprometido. Es un compromiso que he de cumplir. Iré.

            El Guerra apeló entonces a otros recursos. Él conocía la afición desmedida de “El Espartero” por las peleas de gallos y le propuso que organizaría algunas muy interesantes al día siguiente. Esto hizo flaquear la recia voluntad de Manuel García.

            -Está bien. No iré. Me quedaré en Córdoba y pelearemos los gallos. Pero  el destino tenía ya escrita otra página sobre lo que tenía que inevitablemente que suceder.  Es la página que tenemos cada uno de nosotros que cerrar. También la tuvo escrita Nuestro  Salvador y se cumplió un año más en nuestra Semana Santa, pero en la de Jesús había una nota a pie de página, una de las más cortas que se han escrito, pero los hombres no volverán a oír otra con más significación, júbilo y grandeza: Al tercer día Resucitará. Y nos pasa que, por estar a pie del escrito, como las letras pequeñas de los contratos, no la leemos ni tomamos muy en cuenta. Así nos va…

             Bueno, pues el tren pitó para reanudar la marcha hacia la Capital. El Guerra subió también detrás de ellos, para insistir. El presentimiento trágico se había convertido en la mente del Califa II en una verdadera obsesión… pocos toreros han  tenido una visión tan clara de la fiesta, de los toros y de la capacidad torera y el valor y el arte de los compañeros de su época, como “Guerrita”. Pero no pudo conseguir nada.

Ninguna nota de tristeza ensombreció el viaje hasta la capital de España. Antes al contrario, en todo el recorrido “El Espartero”, al igual que “Joselito” –ambos el día anterior a su muerte por astas de toro-,  hizo gala de su ingenio y de su  donaire en conversaciones y bromas con el señor Urcola y el personal de la cuadrilla.  En una de las estaciones del trayecto el tren hubo de hacer una gran parada, y durante ella “El Espartero”  se trasladó a otro coche donde viajaban unos artistas flamencos de Sevilla, a los que hizo cantar y bailar para él, que los acompañó alegre con sus palmas.             Por la mañana, en Madrid, “El Espartero” se fue a  la fonda donde iba siempre que toreaba en la capital de España, situada en la antigua calle de la Gorguera. Toda la mañana continuó sin dar muestras de acordarse de la insistencia de “Guerrita” la noche anterior para que no toreara la corrida. Recibió visitas, con las que departió cordialmente... Sólo cuando se disponía a vestir el traje de luces y hecha con gran respeto la señal de la cruz, dijo a su mozo de espadas: -“Dios quiera que se me dé bien esta tarde.” -Se lo pidió a ese Dios generoso que vive dentro del alma de todos los toreros-.

            Una hora antes de la corrida “El Espartero” subió con su cuadrilla a un carruaje de caballos y se encaminó a la plaza. En una de las calles del trayecto se les interpuso un coche fúnebre. El banderillero “Antolín” comentó impulsivo: -¡Mala pata...! Otro banderillero, “Valencia”, cortó en seguida la escena con estas palabras: -¡Al contrario, hombre, esto es buena suerte! ¡Ya no hay eso del mal fario! <<El Espartero", aparentemente limpio de supersticiones, no dio importancia alguna al incidente. No obstante, su característico buen humor se nubló por completo, y ya fue muy serio todo el resto del camino. Empezó la corrida puntualmente. Manuel García había permanecido en silencio durante el cambio de la seda por el percal. Salió el toro primero, uno de Miura, grande, de pelo colorado, listón, delantero y astifino ojo de perdiz. Un toro que estaba llamado a hacerse célebre, un cuarto de hora después. “El Espartero” lo lidió serenamente, y en el tercio de varas, que “Perdigón” hizo con mucho brío, conquistó  el espada atronadoras ovaciones en varias intervenciones muy afortunadas. El toro llegó a la muleta con muchas reservas y nada claro, pero sin dificultades insuperables. A muchos toros de Miura, cien veces peores que aquel, había hecho “El Espartero” notable faena de muleta y los había matado guapamente.  A favor de  querencia dio a “Perdigón” unos doce pases altos y otro cambiado. Al remate de éste el  animal quedó igualado y Manuel entró a matar. Resultó volteado muy aparatosamente, cayendo de cabeza sobre la arena. Segundos después, con visibles muestras de estar conmocionado, se levantó tambaleándose, al igual que le ocurrió a Joselito Huerta en la plaza de Zacatecas, en 1995, tomó espada y muleta y sin control alguno de sí mismo se volcó materialmente sobre “Perdigón”, sin dar el menor juego al engaño. El toro lo tropezó con gran violencia, enganchándolo por el vientre y volteándolo sobre el pitón derecho. Todavía en el aire vióse al torero estirar las piernas y contraer el rostro en un horrible movimiento de dolor. Cuando el toro lo soltó en el suelo, vióse al espada hacer una contorsión espeluznante en la que juntó las rodillas con la barba y allí quedó hecho literalmente un ovillo. “Perdigón” intentó de nuevo acometerle; pero, herido de muerte, cayó rodando como una pelota a dos metros del cuerpo de “El Espartero”. Fue recogido éste inmediatamente por los banderilleros y trasladado a la enfermería. En toda la plaza se había hecho un silencio de muerte. Había sufrido “El Espartero” un colapso y, ya no pronunció ni una sola palabra. Veinte minutos después de entrar en la enfermería dejaba de existir, confortado con los últimos auxilios de la religión. (Fuente: Dom Juan José Zaldívar Ortega)

 

El ilustre cronista, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere en su compendio de víctimas de la fiesta, lo siguiente << su nombre paso a la historia grande del toreo como sinónimo de valor. En efecto, Manuel García Cuesta (el Espartero) lo derrochaba en todas las oportunidades que se le presentaron en su quehacer torero. Nacido en Sevilla, fue idolatrado por sus paisanos desde que se presentara en aquel coso maestrante el 12 de julio de 1885 para estoquear novillos de la divisa de Anastasio Martín. Compite con el máximo pundonor torero con las mejores figuras de su tiempo (Lagartijo, Frascuelo, Guerrita, Mazzantini), manteniendo, en todo momento, enhiesta su bandera. El 27 de mayo de 1894, fecha que figuraría en el romancero popular, alterna en la plaza de Madrid con Carlos Borrego (Zocato), que sustituía a Antonio Reverte, y Antonio Fuentes en la lidia de un encierro de la ganadería de Miura. El toro que abre plaza, “Perdigón”, colorado y ojo de perdiz, propinó al “Espartero” tan tremenda cornada en la región hipogástrica, al practicar la suerte suprema, que la muerte se produciría momentos más tarde en la propia enfermería del coso. " 


Tumba de Manuel García Cuesta "El Espartero"
Cementerio de San Fernando en Sevilla
http://joseayaso.blogspot.com/p/cementerio-de-sevilla.html

MANUEL PARDO "PINCHO " (XXXX - 1894)

Solo para efectos ilustrativos

“Juan Belmonte, sin puntilla”

Obra del excelso pintor español Pedro Escacena

Banderillero sevillano, que trabajó como tal la tarde del 29 de julio de 1894, en la Plaza de pareja con Cándido Carmona (el Cortijano), rehileteando el toro, de nombre “Piamonte”, de pelaje berrendo, de D. Faustino Udaeta, que causó la muerte a este banderillero al infringirle una cornada grave en el hipocondrio izquierdo posterior, de la cual falleció en el mes de agosto siguiente. Perteneció a la cuadrilla de Manuel Nieto (Gorete). Al año siguiente marchó a torear a México, donde actuó en muchas plazas, tanto con matadores del país como con los españoles que allí actuaban, figurando en las cuadrillas de algunos que trabajaron en la Plaza de Toros San Pedro (Zacatecas, México). Estando residiendo algún tiempo en la ciudad de Zacatecas, fue en 1904 a cumplir un compromiso en una plaza portátil hecha de madera, en Concepción del Oro (Estado mexicano de Zacatecas), en cuya corrida fue cogido y herido de consideración por un toro de alguna ganadería próxima sin nombre, curándose en un hospital de Zacatecas. La fatalidad le llevó de nuevo a la citada plaza, que no debió contar, lógicamente, con una enfermería, donde fue nuevamente cogido por otro toro de la región norte del Estado, que le infirió un puntazo en una pierna y la fracturó la clavícula derecha, a consecuencia de cuyas lesiones quedó inútil para la profesión. Debió caminar con muleta por la avenida Hidalgo y se subiría en el tranvía de la ciudad cuando continuó yendo a ver corridas en la Plaza San Pedro. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega) 

MANUEL SÁNCHEZ CRIADO (1871 - 1894)

Solo para efectos ilustrativos

“Banderillas”

Obra del  famoso artista  español originario de Sorbas (Almería) Pedro Soler Valero

Banderillero de novillos y puntillero, de mérito heroico, nacido el 12 de agosto de 1871, falleció el 15 de agosto de 1894, día que se dio en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, una corrida de vacas de don Eduardo I Miura; como se retardase en estoquear a uno de los animales el encargado de hacerlo, y en vista de que los mansos no salían de los corrales, invadió el público el ruedo, y Manuel Sánchez, para evitar posibles desgracias, situado junto al burladero, intentó descabellar a la vaca llamada “Beata”, pero no acertó, y arrancándosele la res, y dándole una cornada de muerte en la ingle derecha. A los tres días, o sea el día 18 del mismo mes y año ya citados, falleció. "También los más modestos, como los más encumbrados, figuran en la relación de víctimas de los toros de Miura, lista trágica que Dios quiera quede cerrada para siempre" (Don.Enrique Vila).

 

El maestro Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta heroica víctima de la fiesta, que << alternaba sus funciones de banderillero con las de puntillero el sevillano Manuel Sánchez Criado. Al intervenir en una corrida de vaquillas celebrada en su patria chica el 15 de agosto de 1894, una de las lidiadas, de la ganadería de Miura, le enganchó por la ingle derecha y a resultas de las heridas recibidas dejó de existir en Sevilla el posterior día 18 de agosto de 1894. "