PEPÍN JIMÉNEZ (XXXX - 1955)

Pepín Jiménez
(Foto Iglesias) El Ruedo
De la hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano

El 4 de diciembre de 2014, recibí una amable carta de don Rafael Gómez Lozano, propietario del Blog enciclopédico en Internet: "Toreros Mexicanos", quien me allega una digitalización del Semanario Gráfico de los Toros "El Ruedo", número 568, del 12 de mayo de 1955, donde refieren en su página 24, que en Chiclana ha fallecido el novillero Pepín Jiménez, que el pasado domingo sufrió un accidente de moto cuando regresaba de realizar faenas de tienta en la finca Jandilla, en Alicante, y que se encontraba hospitalizado en el Provincial de Alicante. Cuando se agravó, el martes por la mañana, fue trasladado a su domicilio en Chiclana, donde falleció poco después, rodeado de sus familiares. El acto del sepelio se efectuó ayer, miércoles, en Chiclana. Descanse en paz el infortunado muchacho, que ha visto cortadas en flor sus ilusiones de gloria por la muerte en edad temprana. Dios tenga piedad de su alma. A sus familiares, amigos y admiradores hacemos patente nuestro sentido pésame.

VALERIO MERINO MARTÍNEZ "EL TIGRE" (XXXX - 1956)

Solo para efectos ilustrativos

Propaganda de la Compañía Cervecería Toluca y México S.A.

Colección Mexicana de Tarjetas Postales Antiguas

 

Picador cordobés  muerto en la desaparecida Plaza de Toros de los Tejares el 15 de abril de 1956, al sufrir la caída del caballo fracturándose la base del cráneo en una novillada en la que también actuaron Manuel Ávila, Juan Jiménez, y Manuel Cadenas Torres con toros de Díaz Tregallo. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

 

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << en la novillada que tuvo por marco el circo taurino de Córdoba, su ciudad natal, una res de la ganadería de Fermín Díaz propinó tal batacazo a Valerio Merino Martínez (el Tigre), que le ocasionó la fractura de la base del cráneo. El luctuoso suceso ocurrió el 15 de abril de 1956 y el siguiente día falleció en un hospital de la ciudad de los Califas. "

MODESTO REYES LARA (EL PIANISTA) (1933 - 1956)

"EL PIANISTA"
Modesto Reyes Lara
Cortesía de la Lic. Carmen Calderón

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, historiador taurino y autor del libro "Víctimas de la Fiesta", refiere que: en Coatepec, en el estado mexicano de Puebla, en abril de 1956, encontró el final de sus días el novillero Modesto Reyes". Y es cuanto escribe el historiador de este desconocido personaje de la fiesta.

Al respecto, hay que aclarar que este "banderillero" leonés, no falleció donde el erudito Bonifaz refiere, sino en la población de Coatepeque en la hermana República de Guatemala. Lo anterior con base en el siguiente documento recibido de la Lic. Carmen Calderón, Creativa Escénica y Gestora Cultural, cuya empresa se denomina: JULIO CASTILLO, teatro; Directora General y responsable de la búsqueda de las historias y leyendas que componen el Proyecto de Resguardo del Patrimonio Cultural Intangible: LEYENDAS, CRÓNICAS Y SUCESOS DEL PANTEÓN SAN NICOLÁS, (recorridos nocturnos), en la ciudad de León, Guanajuato, México y donde me cuenta que:

Hoy, 17 de marzo del 2011, aniversario luctuoso número 55, de MODESTO REYES LARA "EL PIANISTA", y por "coincidencias" del destino, encontré su página: LOS TOROS DAN Y QUITAN; en la Internet. Permítame colaborar un poco con el espacio que le ha otorgado al "PIANISTA", anexando un pequeño documento que nos brinda luces sobre la vida de éste banderillero leonés. La referencia pertenece a una revista taurina local (ya fuera de circulación desde hace algunos años y de la cual no recuerdo el No.) llamada: ESPONTÁNEO. Fraternalmente, Lic. Carmen Calderón.

En la ciudad de León Guanajuato, en el viejo panteón municipal de San Nicolás fundado en 1867; cerca de la antigua puerta principal, se observa una lápida sencilla, sucia y abandonada, donde ocasionalmente alguien lleva humildes flores; sobresale de las demás, gracias a uno s versos:

"Desde niño yo soñaba
con vestir de grana y oro
y en mis sueños
les cortaba, ¡las orejas a los toros!"

Mientras que en uno de sus muros se dibuja la silueta espigada de un banderillero que con paso garboso, levanta en todo lo alto un par de banderillas. Modesto Reyes Lara "El Pianista", nació en la hacienda de San Antonio de Salasanas de Nuevo Valle de Moreno, municipio de León Guanajuato en 1933. A la edad de 3 años, emigró con su familia a León, Gto. Aprendió el oficio de zapatero en un pequeño taller de calzado. Desde pequeño, Modesto daba muestras de pasión por el toreo; con varios chiquillos del barrio jugaba al toreo de salón. "El Pianista" devenía de familia torera y ganadera; fueron sus tíos el Matador Francisco Aranda (muerto en la ciudad de Fresnillo, Zacatecas; un toro le infirió una cornada en el muslo derecho, destrozándole la femoral), y Juan Aranda, Banderillero. En algunos festejos, Modesto actuó como base del cartel, en los años de 1948 - 1951. Anduvo en las llamadas cuadrillas libres como banderillero, haciéndoles el avío a algunos novilleros de ese entonces. El nombre de este personaje es desconocido en el mundo taurino nacional, pero la fiesta brava de León, Gto., tiene sus cimientos en éstas gentes sencillas. Algunas de las plazas que pisó "El Pianista" fueron:

  • Tecatitlán, Jalisco.
  • "La Tapatía", en San Diego de Alejandría, Jalisco.
  • San Julián, Jalisco.
  • "Revolución", Irapuato, Gto.
  • "La México", en México, DF.
  • La Placita de Tientas, en Ibarra Gto., etc.

El ganado bravo al cual se enfrentó al cubrir el segundo tercio con banderillas, provenían de las dehesas como: La Estrella, Cerro Viejo, El Vergel, Jalpa, José L. Fox, Campos Aranda, El Rosario, Zacapisco, San Cristóbal, La Concepción, Almoloyas, etc. El 12 de junio de 1951, la Unión Mexicana de Picadores y Banderilleros le expidió un documento donde autorizaban a Modesto para actuar como aspirante a banderillero, y encuadrarlo como socio de esa organización. A partir de entonces se enroló con cuadrillas que hacían su paseíllo con diestros de renombre. Modesto Reyes Lara, se marchó a Centroamérica con el novillero leonés Guillermo Becerra, con la intención de torear y comprar ropa adecuada y presentable para su examen final; su idea principal era llegar con cartel a las filas de socios activos de La Organización de Picadores y Banderilleros. En 1955, en el mes de diciembre, llegó a la población de Génova, Departamento de Quetzaltenango, los días 5,6 y 7. Andaban de pueblo en pueblo, hizo paseíllo en la región de Tiquizate el 24, 25 y 31. El domingo 17 de marzo de 1956, Modesto vistió de luces por última vez. En una plaza provinciana de la República de Guatemala, llamada Coatepeque, Modesto Reyes Lara "EL PIANISTA", levantó en todo lo alto su segundo par de banderillas, justo con el segundo astado de la tarde. El cuerpo de Modesto fue embestido por el toro; y en unos segundos, la muerte lo tocó. Modesto murió a la edad de 23 años, víctima de un toro que le destrozó el iliaco renal. Las autoridades de Guatemala y la cooperación económica del pueblo de Coatepeque y de sus compañeros y amigos, hicieron un esfuerzo para trasladarlo a su tierra natal.

En las efemérides taurinas del erudito taurino Luis Ruiz Quiroz, insertas en la página en la Internet, "Campo Bravo México" de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL) refiere que "el 17 de Marzo 1956 muere en Cuautepeque, Guatemala, por cornada al salir de un par de banderillas el peón mexicano Modesto Reyes El Pianista". Sin duda se trata de un error en el nombre del poblado, al igual que el cometido por Bonifaz, puesto que el nombre correcto del poblado es Santiago de Coatepeque, en el departamento de Quetzaltenango, Guatemala.

PRÓSPERO HERRERA SANABRIA "CAPITA " (1893 - 1956)

Foto antigua del Nuevo Circo de Caracas

Cortesía del Sitio Web: http://portaltaurino.com

Banderillero venezolano, fue el primer y único diestro fallecido a consecuencia de un palotazo en el pecho, en la Plaza de Toros Nuevo Circo de Caracas, la tarde del 24 de agosto de 1920, y quien falleció el 5 de septiembre del mismo año. (Crónica del historiador Juan José Zaldívar Ortega, de su obra web-2009 “Víctimas del Toreo-Apartado de Banderilleros”)

 

Buscando profundizar, acerca de la muerte de este desconocido personaje , le pedí a mi amigo e historiador venezolano,  don Nilson Guerra Zambrano,  que me diese la mano para indagar más a fondo, y siendo él amigo, de una de las catedrales de la información taurina de aquel país, encontró con el notable erudito Nelson Arreaza lo siguiente, y que transcribo para cultura general de los amantes de la fiesta, porque no deja de sorprenderme el hecho que no sea una víctima de la fiesta : << Próspero Herrera Sanabria, nació en Caracas Venezuela el 28 de julio de 1893, dejando huella de su rodaje taurino en tierras colombianas en los años de 1917 y 1918, regresando al poco  a torear a su suelo patrio, y haciendo su debut como novillero hacia 1924.  El Doctor Tulio Carnevali Salvatierra, miembro distinguido de la Sociedad Internacional de Cirugía Taurina y en un tiempo Presidente de la  Comisión Taurina Municipal de Caracas, en un trabajo -ponencia presentada para un congreso de la primera institución mencionada- ,  no registra en el año de 1920 (como lo afirma el historiador Zaldívar Ortega) un percance de Herrera Sanabria en la Plaza de Toros Nuevo Circo de Caracas, siendo la historia cierta, que sigue actuando como matador de novillos hasta fecha indeterminada, produciéndose su muerte natural, tras penosa enfermedad el 25 de febrero de 1956 en Caracas. "

 

Considero conveniente incluir  a este lidiador venezolano en esta primera Cronología Biográfica Ilustrada de Tragedias Taurinas de 1700 a 2009, para efectos de aclarar al mundillo taurino, que Próspero Herrera Sanabria (Capita),  murió de muerte natural y no por el referido palotazo del 5 de septiembre de 1920, en la Plaza de Toros Nuevo Circo de Caracas, y esto se lo debemos, sea dicho con justicia, a la innegable aplicación de los doctos venezolanos don Nelson Arreaza y  don Nilson Guerra Zambrano. ¡Enhorabuena por ellos!,  que tienen por virtud  admirable, el  corregir la historia conocida.

JOSÉ NAVARRETE AMBRIZ (1939 - 1956)

Solo para efectos ilustrativos

San Juan Tumbio, Michoacán, Méjico

Cortesía del Sitio Web: Sanjuantumbiomich.com

Matador de novillos mexicano. Perteneció al abultado montón de los principiantes. Contaba con 17 años de edad, cuando en un festival celebrado en la Plaza de Toros mexicana de Cuiramangaro (Estado de Michoacán), recibió una cornada en el vientre, a consecuencia de la cual falleció el 10 de octubre de 1956. Curiosamente, no es citado en la obra de don Ángel Villatoro, “Antología Taurina Mexicana”, de 1964. (Fuente: Crónica  de don Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”)

 

El ilustre cronista, Juan José de Bonifaz, refiere de este personaje de la fiesta, que << el 8 de octubre de 1956 es gravemente herido en el vientre al torear en el coso de Cuiramangaro, en el estado mexicano de Michoacán, el diestro de modesta categoría artística José Navarrete Ambriz. El óbito se produjo el día 10 en la capital azteca. "

 

Por su parte,  el diario ABC de Madrid refiere,  que << con fecha 10 de octubre de 1956, el novillero mejicano José Navarrete Ambriz falleció a la edad de 17 años, a consecuencia de una cogida que sufrió el lunes 8 de octubre  en el curso de un festival taurino celebrado en la localidad de Cuiramangaro (Michoacán). Navarrete Ambriz había recibido una cornada en pleno vientre. Aunque era poco conocido en la capital mexicana, había actuado en numerosos festivales de provincia y tenía fama de valiente y de buen arte para torear. Ha muerto cuando empezaban a presentársele favorables perspectivas para sus futuras actuaciones. " (Fuente: EFE)

 

Según mi personal apreciación, debe tratarse de una tragedia ocurrida en el poblado de Santa María Huiramángaro (San Juan Tumbio) Michoacán, situado en el Municipio de Pátzcuaro (en el Estado de Michoacán de Ocampo), tiene 2,492 habitantes. 

ANTOINE TOSI (XXXX - 1956)

Solo para efectos ilustrativos
Iglesia en Générac, (Gard, Francia)
Foto cortesía de Ravenclaw

La página de Internet de la FFCC (Federación Francesa de la Corrida Camarguesa) consigna en sus archivos de decesos de "raseteurs" que fueron víctimas de cornadas de toros, que el 8 de abril de 1956, un resuelto raseteur, en St Remy de Provence (comuna y población de Francia, en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, departamento de Bocas del Ródano, en el distrito de Arlés) llamado Antonio Tosi, fue muerto al afrontar un irascible toro de nombre "Cigalier" de la manada de Rébuffat.
Fuente:
http://www.ffcc.info/article743.html

El medio informativo en la Internet: "EXPATICA.COM", publicó el 7 de septiembre de 2006 una descriptiva editorial titulada "Corridas de Toros, no solo para los españoles", donde abordan el tema de las añosas Corridas de Toros de Camargue, deporte practicado sin matar al toro en el sur de Francia, en el que los participantes intentan captar los atributos adjuntos a los cuernos de un toro. Este juego es un deporte muy popular en el Gard, Herault, una gran parte de los Bouches-du-Rhone, y en algunas comunas de la Vaucluse, donde cada año tres torneos captan la atención de los aficionados: El prestigioso "Medallón de Oro de Arles", "La Palma de Oro Beaucaire" y "Los ases del trofeo final" que se celebraran alternativamente en Nimes y Arles. El juego, cuyos orígenes se remontan al siglo XV, se catalogó oficialmente como deporte en 1975, año en que las normas se estandarizan, se entregan a los jugadores premios, y se les otorga el beneficio de contar con seguro médico y de vida, de manera que se ha convertido en un importante evento en cuatro departamentos que comprenden tales destinos turísticos bien conocidos como son Arles, Nimes, Avignon, Montpellier y Marsella. En la tauromaquia Camarguesa, un equipo de hombres vestidos de blanco, conocido como "raseteurs", corren por la arena tratando, con la ayuda de un pequeño gancho, para arrebatar borlas y cordones de cinta alrededor de los cuernos de su adversario. Este festejo se realiza en recintos cerrados y en la mayoría de los casos fijos, como las plazas de toros españolas pero que en esta región reciben el nombre de Arenes (arenas). El ruedo cuenta con una forma de elipse y la barrera es baja para facilitar el salto de los razeteurs, en los muros de las gradas barras y peanas ayudan a librarse de las embestidas y posibles saltos del animal. El festejo comienza con el desfile de una banda de música, le siguen un grupo de mujeres ataviadas con el traje típico arlesín y a continuación los representante de cada manade (ganadería) montados a caballo, juntos forma un pasillo por el que atraviesan los razeteurs atraviesan al son de la música de "Carmen" para saludar a los miembros de la presidencia, a este desfile-presentación de le denomina Capelado. Llegados a este punto conviene destacar que existen varias categorías y tipos de corridas: As Elite 1 (algo así como la primera división), Avenir, Etalons, Protection. En estas categorías los animales participantes son toros capones pero también hay otras course en las que toman parte vacas y toros aun sin castrar. Lo mas normal es que cada toro participante, siete en toda la tarde, sea de una ganadería diferente y los toros tienen una preferencia por encima de los razeteurs en la elaboración de los carteles, son animales que gozan de mayor fama que las vacas de nuestra zona y arrastran tras de si años de experiencia en diferentes ruedos. En todos los casos el orden que se sigue en una corrida camarguesa es el mismo: Al primer toque de trompeta se abre la puerta del toril y sale el toro al ruedo. Durante un minuto el animal tiene la oportunidad de desplazarse a sus anchas para reconocer la plaza. Cuando suena el segundo toque, los "razeteurs" comienzan a realizar los razets (recortes) que tienen por objetivo quitarle los atributos sujetos en los cuernos del toro, con la ayuda de un crochet (gancho).
El orden para quitar los atributos es inamovible:
Coupe de la cocarde (corte de la divisa o escarapela) : hay que cortar el pequeño trozo de tela rojo sujeto por una hilo y situado en medio de la testuz.
Cocarde (divisa o escarapela): la cinta roja.
Glands (borlas): pequeños pompones de lana blanca sujetos por una goma, cada una en un cuerno.
Frontal: cordel que une los cuernos entre ellos en l
a parte de la nuca. Ficelles: son una serie de hilos que rodean los cuernos del toro en su cepa.

El presidente de la corrida va dando los premios a medida que se desarrolla la corrida. Estos son donados tanto por simpatizantes del club taurino organizador como por cualquier otra persona que lo desee. La cuantía de los premios aumenta dependiendo de la categoría e importancia del festejo y también por la dificultad que presenta el toro. En la lidia del animal, que se alarga en un cuarto de hora, los razeteurs cuenta con la ayuda de los torneurs, hombres que colocan al toro en la mejor situación. Al finalizar se realiza un recuento de los atributos quitados y permiten a los razeteurs contabilizar el dinero y los puntos obtenidos. Con esos puntos se realiza una clasificación ya que al igual que los toreros y novilleros, también existe un escalafón de razeteurs. Detrás de una course camarguaise hay mucho trabajo y bien organizado gracias a la Federación Francesa de la Course Camarguaise www.ffcc.info , en su web pueden comprobar con meses de antelación el calendario de festejos con los toros participantes, razeteurs, precio de las entradas e incluso quien será el presidente del festejo. Todo un ejemplo de eficacia.
Fuente:
Víctor Manuel Giménez Remón
http://www.festejospopulares.net/reportajes/2007/la_camarga/camarga.htm

JUAN MAQUEDA RUIZ (1908 - 1957)

Solo para efectos ilustrativos

Foto de 1905 de la antigua Plaza de Toros El Progreso de Guadalajara Jalisco, México.

Fue demolida en 1979

Cortesía de JCM-Anticuario/ http://.skyscrapercity.com

No tan solo matador de novillos, sino también picador, había sido el mexicano Juan Maqueda Ruiz antes de dedicarse a las funciones propias de los banderilleros. A consecuencia de una cogida que sufriera en la Guadalajara azteca, dejaría de existir en la mencionada ciudad el 28 de abril de 1957. El cornúpeta culpable de la tragedia portaba la divisa de la ganadería de Presillas. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra, “Víctimas de la Fiesta”).

El docto "José Alameda", lo compendia en su libro "Crónica de Sangre" al referir que " Juan Maqueda fue un banderillero que recibió mortal cogida en abril 28 de 1957, en la plaza de Guadalajara, por un toro homicida de la ganadería de Presillas. "


Foto del banderillero Juan Maqueda Ruiz
Cortesía del historiador Rafael Gómez Lozano

Cita el acreditado historiador taurino mexicano Rafael Gómez Lozano en su Blog en Internet "Toreros Mexicanos", que Juan Maqueda Ruiz, fue un banderillero de toros que también fue picador y antes novillero. Nació el 8 de marzo de 1908 en México, Distrito Federal, o según otros autores, en Guadalajara, Jalisco. El 14 de abril de 1957 actuó en la novillada que se llevó a cabo en la Plaza de toros "El Progreso" de Guadalajara, en la que Rafael Rodríguez Vela "Lagartijillo", Juan Vázquez y Víctor Huerta lidiaron un encierro de la ganadería de San José Buenavista. Se dice que en ese festejo un novillo lo estrelló contra las tablas y le provocó una lesión craneal que le causó la muerte el día 28 de abril. Federico Garibay, en su obra Drama y tragedia de Guadalajara en el toreo, dice que por testimonios por él recogidos, a Juan Maqueda "no lo mató ningún toro", sino que el golpe se lo propinó un militar en una riña.
Fuente:
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/2016/07/juan-maqueda.html

MANUEL SANTOS CABRERA (1926 - 1957)

Fotografía del novillero Manuel Santos (derecha) junto al torero Enrique Molina (izquierda) en la plaza
de Casillas de Flores el día de la fatal cogida.
De la hemeroteca de don Juan Tomás Muñoz Garzón

Matador de novillos, nacido el 8 de agosto de 1926 en Ciudad Rodrigo, Salamanca, falleció en 1957, cuando contaba 31 años de edad. El 25 de julio de 1957, en la placita de toros de Casillas de las Flores, localidad próxima a la frontera portuguesa, fue cogido y volteado por el último novillo, sufriendo la fractura de la base del cráneo, a consecuencia de lo cual falleció a los pocos momentos. Empezó a torear en público en 1944. El 14 de agosto de 1949 se dio a conocer en la Plaza de Toros Monumental de Madrid, alternando con Miguel López (Trujillanito) y Rafael Ortega, en la lidia de novillos de la señora viuda de Arribas y Gabriel González. Estuvo discreto y siguió en la profesión oscuramente, toreando cómo y cuándo podía. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”).

El historiador Juan José de Bonifaz Ybarra nos ilustra sobre este lidiador,  al citar en su afamada obra “Víctimas de la Fiesta”, que << llevaba catorce años en las lides taurinas el salamantino, de Ciudad Rodrigo, Manuel Santos Cabrera e, incluso, había realizado su sueño de presentarse en el coso madrileño de Las Ventas. No le sonríe la fortuna y retorna a intervenir en corridas pueblerinas. El 25 de julio de 1957 lo hace en Casillas de las Flores, en su provincia natal, siendo volteado con tan mala suerte que se fractura la base del cráneo, lesión que le lleva al más allá minutos más tarde. "

El afamado cronista, ya extinto, "José Alameda", lo relaciona en su obra "Crónica de Sangre" al referir que " MANOLO SANTOS, fue un novillero que sufrió mortal cogida el 25 de julio de 1957 en la plaza de Casillas de Flores. "


Manolito Santos y Emilio Martín "El Titi"
De la hemeroteca de don Juan Tomás Muñoz Garzón

RICARDO LÓPEZ GARCÍA (1935 - 1957)

El valeroso novillero Ricardo López García
Cortesía de don Rafael Gómez Lozano
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/

Matador de novillos de modestísima categoría, nacido en Albacete el 19 de octubre de 1935. El 3 de septiembre de 1957, cuando actuaba en la localidad de Castellar de Santisteban (Jaén), sufrió una gravísima cornada en un muslo. A la magnitud de la herida vino a unirse la falta de una asistencia inmediata y las molestias de su traslado de Linares para que fuera intervenido, resultaron demasiado tarde, puesto que falleció a las pocas horas, cuando contaba 22 años de edad. La res causante de la tragedia procedía de la vacada sevillana de doña Amalia y don Alberto Márquez. (Fuente: Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”.)

La falta de asistencia médica inmediata fue, posiblemente, la causa fundamental de la muerte del Albacetense Ricardo López García, quien fue corneado por una res de la vacada de Amelia y Alberto Márquez, el 3 de septiembre de 1957, en la Villa de Castellar de Santisteban (Jaén). No puede ser intervenido hasta que llega el herido a Linares, donde dejaría de existir el día siguiente. (Fuente: Crónica de d. Juan José Bonifaz Ybarra, de su libro “Víctimas de la Fiesta”.)


Cortesía de don José Antonio Román Romero

Refiere don José Antonio Román Romero en su Blog taurino en la Red "De Hombres, Toros y Caballos" respecto a Ricardo López García.- Matador de novillos nacido en Albacete el 19 de octubre de 1935. El 3 de septiembre de 1957, cuando actuaba en la localidad de Castellar de Santisteban (Jaén), sufrió una gravísima cornada en un muslo. A la magnitud de la herida vino a unirse la falta de una asistencia inmediata y las molestias de su traslado de Linares para que fuera intervenido, resultaron demasiado tarde, puesto que falleció a las pocas horas, cuando contaba 22 años de edad. Actuó brillantemente los dos primeros días de feria -domingo y lunes- con estas dos corridas había terminado prácticamente su actuación, pero, llevado de su enorme afición, pidió a los, diestros que componían el cartel del martes, que le dejaran intervenir en la lidia y vestirse de luces una vez más. La cogida surgió al lancear, de capa al novillo "Palomito", de la ganadería de doña Amelia y don Alberto Márquez; antes Villamarta de Sevilla. El animal lo enganchó en la ingle, lo tuvo colgado de un cuerno y luego lo despidió con violencia. Rápidamente fue llevado a la enfermería, donde le asistió el doctor don Fernando Malo Albacete. Después de la primera cura fue llevado a Linares en una ambulancia, donde falleció.


Solo para efectos ilustrativos
Castellar de Santisteban (Jaén)
Cortesía de Joan Josep Nuet

ANDRÉS MONTESINOS JIMÉNEZ (1935 - 1957)

Andrés Montesinos Jiménez
Foto tomada en 1957
Cortesía de María del Carmen Castilla Ramos (Sobrina-nieta del fallecido).

Matador de novillos, nacido en Utrera en 1935, falleció en 1957. El 7 de septiembre de 1957, cuando contaba 22 años de edad, una vaca, en la Plaza de Toros de Nava del Rey, le infringió una cornada mortal en el pecho, de la que falleció al ser trasladado  urgentemente a un hospital de Valladolid. Pertenecido al grupo de los incontables diestros que luchando oscuramente, pero pletórico de ilusiones, buscaron abrirse camino, hallando la muerte en la dura y difícil lucha por hacerse torero. (Fuente: Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”.)

 

Abundando sobre su vida, el erudito Juan José Bonifaz refiere sobre este lidiador, que << cuando es trasladado a Valladolid muere el novel espada sevillano, de Utrera, Andrés Montesinos Jiménez, herido de consideración en el pecho en el modesto festejo celebrado el 7 de septiembre de 1957 en la ciudad vallisoletana de Nava del Rey. "

LOS SEIS MUERTOS DE ALCALÁ LA REAL (XXXX - 1957)

Foto de la plaza portátil derrumbada (Archivo de don Manuel Aceituno)

En la feria de 1957 la plaza se instaló en la Magdalena, junto a la Carretera de Granada, y el cartel anunciaba al rejoneador Bernardino Landete y a los novilleros Rafael García y José Urquiza "Pepete", este último ídolo local. Los precios de las entradas anduvieron entre las 35 pesetas en tendido general de sol y las 75 pesetas en barrera numerada de sombra. Con un lleno casi absoluto (más de tres mil personas), a las 5 de la tarde del 22 de septiembre de 1957 dio comienzo el festejo. Landete abrió plaza y toreó a caballo al primer novillo; le siguió el granadino Rafael García y cerró la primera tanda "Pepete" con una faena que encandiló a la afición y que fue premiada con dos orejas, rabo y hasta una de las cuatro patas del toro, junto con una ovación tan generosa que mantuvo en pie a sus paisanos durante varios minutos. En ese momento, cuando "Pepete" recibía el caluroso aplauso del público, se oyó un crujido seco que prevenía del cinturón de acero que afianzaba el armazón de la plaza. Había reventado. Eran las cinco cuarenta y cinco, y en cuestión de segundos la plaza se abrió como un abanico atrapando a cientos de alcalaínos en su interior. En los primeros instantes la confusión se apodera del gentío, pero con las estructuras vencidas y conscientes de lo sucedido, la serenidad fue imponiéndose y rápidamente los ilesos procedieron a sacar de las entrañas de la plaza a los heridos, la mayoría situados en la parte superior de los tendidos. Todos los coches disponibles en la zona comenzaron a trasladarlos al Hospital Civil, que se vio obligado a desalojar gran parte de la casa cuna para dar cabida a la ingente cantidad de afectados que recibía. A pesar del trabajo frenético de médicos, enfermeras y de todo aquel que con conocimientos básicos de medicina se prestó a ayudar, los heridos se amontonaban y la situación empezó a desbordarse. Ante la magnitud de la tragedia, D. José Garnica, alcalde de la ciudad, pidió auxilio a los pueblos mas cercanos y a las autoridades de Granada y de Jaén, que a lo largo de la noche enviaron varios equipos de transfusión de sangre, médicos y ambulancias para recoger a los heridos mas graves y trasladarlos hasta los centros hospitalarios de ambas ciudades. Al mismo tiempo la Iglesia de Consolación abría sus puertas ante la avalancha de devotos en plegaria por la suerte de los heridos y el Altar Mayor se llenaba de velas como nunca después se ha vuelto a ver. El templo permaneció abierto durante toda la noche. Fallecieron en el Hospital Civil de la calle Rosario: D. Pedro Lizana Veja, de sesenta años; D. Juan Antonio Sánchez Salas, de veinte años y natural de Montefrío, y D. Juan Garrido Martín, de veintidós años. Fueron enterrados el día 23 a las doce y media de la mañana en una ceremonia celebrada en la iglesia de Consolación y a la que asistieron las autoridades provinciales. El comercio local cerró y se suspendieron los días que quedaban de fiestas. Días después fallecían en los sanatorios de la Salud y de la Purísima de Granada: D. Marcelo López Castillo y D. José Romero Nieto. Francisco Ramírez Ruíz lo hacía en Jaén. En cuanto a los heridos, las crónicas no llegan a cuantificar el número exacto aunque lo eleva por encima del centenar, ya que muchos, los más leves, fueron atendidos en farmacias y en casas particulares escapando al control médico. Como suele decirse en cada tragedia, la cosa podría haber sido peor y la suerte jugó un papel fundamental. En el momento que cayó la estructura el único toro que había en el ruedo estaba muerto, mientras que los toriles se mantuvieron en pie, lo que evitó que los dos que aguardaban en su interior quedaran libres y la emprendieran a cornadas con los aterrados alcalaínos, que ya tenían bastante con reaccionar a lo sucedido. El día 4 de octubre de 1957 se celebró un funeral por las víctimas y se rezó una salve de acción de gracias. Inmediatamente la justicia abrió diligencias en busca de los responsables del accidente. Puede que la ruptura del cinturón de acero, al margen de la masificación, se debiera a un cúmulo de fatales circunstancias entre las que no cabe desdeñar el posible mal estado del cinturón, la irregularidad del terreno o el montaje defectuoso de la estructura. Según narraron a la prensa algunos testigos, nada más iniciada la corrida, varias puertas quedaron sin vigilancia y un gran número de personas lograron entrar sin localidad, lo que pudo sobrecargar la estructura de la plaza. Por otro lado, el hecho de producirse el derrumbe en el momento exacto en que el público se encontraba en pie y ovacionando al diestro local "Pepete", hace pensar que el movimiento de los espectadores pudo ayudar a desestabilizar la plaza y provocar el derrumbe. (Fuente: Página web: llanillo.com y Página web: Blanco y Oro,  del cronista, don Juan Moreno Castro) 

PABLO PÉREZ GÓMEZ (1892 - 1957)

De la hemeroteca de D. Rafael Gómez Lozano
"El Ruedo" Número 694 /p>

Empleado de la plaza monumental de Las Ventas, de Madrid, muere el 6 de octubre de 1957, al ser corneado por un toro de la divisa de Flores Albarrán. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Victimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 198).

En la hermosa como interesante página taurina en la Internet,  “El Rincón de Ordóñez” (http://elrincondeordonez.blogspot.com),  informa que el 6 de octubre de 1957, el tercer toro de Flores Albarrán hirió al carpintero de la plaza, Pablo Pérez  Gómez, que moriría en la enfermería de la plaza.

El 26 de agosto de 2014 recibí una amable carta del esforzado historiador taurino mexicano, D. Rafael Gómez Lozano, quien mantiene en la Red el Blog enciclopédico "Toreros Mexicanos", donde me allega la digitalización del Semanario Gráfico de los Toros "El Ruedo", número 694, del 10 de octubre de 1957, y donde en una editorial titulada "La trágica muerte de Pablo Pérez Gómez" refieren: Nota tristemente trágica de la corrida fue la muerte impensada del empleado Pablo Pérez Gómez, espantosamente corneado por el toro "Cedacero", lidiado en tercer lugar. El toro tomó unos lances del espada de turno Fermín Murillo, y algo hubo en su pelea que hizo que uno de los carameleros que andaba por el callejón al lado del recibidor Pablo Pérez le advirtiese: —Ten cuidado, que el toro va a saltar. Casi simultáneamente, "Cedacero" salía suelto de los vuelos del capote de Murillo, se acercaba a tablas entre el 6 y el 7 y saltaba al callejón, mientras el infortunado empleado hacía un primer movimiento para entrar en uno de los burladeros interiores destinados a la fuerza pública. Pero como el movimiento de cuantos estaban alrededor fue el mismo, le fue imposible entrar. Rectificó su primer movimiento para saltar del callejón a la plaza, y al cruzar la breve anchura del callejón es cuando el toro le dio alcance. La cogida fue breve, pero a los que la presenciaron de cerca les pareció interminable. Enganchado a placer por el toro, fue campaneado horriblemente sobre el testuz dos o tres veces; el cuerpo del infortunado se veía ascender una y otra vez por encima de las tablas, sin que nunca terminase la presa mortal; al mismo tiempo el toro le corneaba en el suelo y le golpeaba brutalmente contra las tablas. Fueron unos horribles instantes. Todo cuanto se hizo por llamar la atención de "Cedacero" y separarlo de su víctima fue inútil. Otros auxiliares de plaza, el servidor de banderillas y el peón Isidro Ballesteros intentaron todo lo que en aquellos momentos angustiosos se les pudo ocurrir, pero sin resultado. Cuando "Cedacero" salió de nuevo al redondel, Pablo Pérez, horriblemente destrozado, estaba prácticamente muerto. —Ha sido la cogida más dramática que he visto en mi vida —nos relata un viejo aficionado— desde la muerte de Manolo Granero. Es extraño que el toro, que estaba en el principio de su lidia, aún sin picar y huido del capote hiciese una y otra vez por el bulto, cuando lógicamente debía seguir corriendo. Los que intentaron hacer el quite, en el azoramiento del dramático momento, echaban los capotes encima del toro, es decir, encima del infortunado portero, y así el toro se cebó más con él; tal vez si lo hubiesen llamado desde más lejos, por la parte del tendido 7, hubiese seguido su carrera y hubiese dejado antes y con posibilidad de salvación a su víctima... Pero todo esto son reflexiones hechas después, cuando, el trágico Destino se ha cumplido y la mente reposada puede hacer estudió sobre lo pasado. En el momento tan inesperado, los resortes mentales están agarrotados por la sorpresa y las reacciones son primariamente instintivas. Pablo Pérez fue materialmente destrozado por "Cedacero". Cuando f u é llevado al quirófano de la Plaza y los doctores soltaron el pantalón, el paquete intestinal fue proyectado fuera de la cavidad abdominal. Las heridas fueron mortales, y por más que los médicos lucharon largamente con la muerte, ésta se produjo fatalmente. De la tremenda importancia de las heridas recibidas por el infeliz funcionario da cuenta exacta el parte facultativo: El empleado de servicio en el callejón Pablo Pérez Gómez ha sido asistido de varias heridas. Una, en la cara anterior, tercio superior del muslo izquierdo. Otra, que abarca desde la espina iliaca anterosuperior izquierda a la región inguinocrural derecha, con destrozos extensos y salida en masa del paquete intestinal, con roturas múltiples del intestino delgado y desinserción mesentérica, que ha hecho precisa la resección intestinal. Otra, en la cara posteroexterna, del muslo izquierdo, de 30 centímetros, con grandes destrozos en la región antes citada. Otra, en la región perineal, que diseca el recto. Contusión nasal con fractura de los huesos propios de la nariz. Contusiones y erosiones múltiples. Shok y, hemorragia interna, que precisó la aplicación de 2,700 centímetros cúbicos de sangre. Se le administraron los Santos Sacramentos. Pronóstico gravísimo. La hora en que "Cedacero" saltó la barrera fue la de las seis y veinte de la tarde. A las nueve y veinte de la noche, Pablo Pérez Gómez había dejado de existir. La impensada víctima de la corrida del domingo llevaba como empleado en la Plaza de toros treinta y nueve años. El contaba en la actualidad la edad de sesenta y cinco, y sus familiares inmediatos son su esposa y una hija casada que, avisadas del accidente, se personaron en la enfermería, donde tuvo lugar una penosa y emocionante escena. La fatalidad estuvo presente en toda la tragedia. Pablo Pérez había regresado en la noche del sábado anterior con la emoción y la fatiga consiguiente a la asistencia en Cuenca al entierro de su sobrino Eusebio Resino Pérez, oficial de la Guardia Civil muerto en la catástrofe del autobús que cayó con sus ocupantes al río Júcar. Su intención primera fue la de no asistir a la corrida, y hasta expresó su intención de no acudir al habitual trabajo; a la hora de los toros, sin embargo, cambió de opinión, y una vez terminado su trabajo en las puertas, pasó a presenciar la corrida desde el callejón, donde le había dado cita -invisible- la muerte. El capellán de la Plaza le administró los últimos sacramentos, y en la enfermería de la Plaza acompañaron hasta el último momento a la viuda e hija de la víctima los señores Stuyck, Jardón y Melero, de la Empresa de las Ventas. EÍ Juzgado de guardia, número 22, se personó en la enfermería y dispuso el traslado de los restos mortales de Pablo Pérez al Depósito Anatómico, donde el pasado lunes se le practico la autopsia. El martes, a las cinco y cuarto de tarde, se verificó el entierro del finado con representación de la Empresa y de los compañeros que con él trabajaban en la Plaza y en el Tribunal Supremo, de donde era portero de la Abogacía del Estado correspondiente a la Dirección de lo Contencioso; la asistencia de público condolido por la desgracia fue muy numerosa. Descanse en paz el infortunado Pablo Pérez Gómez, por cuya alma solicitamos una oración de nuestros lectores, al tiempo que expresamos a sus familiares -especialmente a su esposa e hija- el testimonió de nuestra profunda y sincera condolencia.


Al entierro de la victima acudieron los matadores que tomaron parte en la corrida del domingo.
En la foto de Torracilla aparecen Marcos de Celis, Fermín Murillo y Juanito Bienvenida

ANACÁRSIS "CARCHO" PERALTA (XXXX - 1957)

Don Anacársis “Carcho” Peralta

Cortesía de

http://memoriaurbana.foroactivo.com/restaurantes-y-lugares-de-interes-f15/hotelesrestaurantescabarets-y-cines-de-mexico-t186.htm

En las efemérides taurinas de la gustada pagina en la Internet, “Suerte Matador”, refieren que el 28 de noviembre de 1957 muere en accidente de aviación el empresario taurino Anacársis “Carcho” Peralta.

Fuente:

Don Adiel Armando Bolio 

http://suertematador.com/index.php?option=com_content&task=view&id=3963&Itemid=312

 

Tras el cierre de la Plaza de Toros El Toreo de la Condesa  (1907-1946), don Anacársis Peralta y Don Emilio Azcárraga Vidaurreta capitalizan  la edificación de Plaza de Toros el Toreo de 4 Caminos en las cercanías del antiguo San Bartolo, hoy Naucálpan de Juárez, conocido como Cuatro Caminos, justo en el lindero del Distrito Federal con el Estado de México y que fuera inaugurada hacia el 23 de noviembre de 1947. Don Anacársis “Carcho” Peralta falleció el 28 de noviembre de 1957 en un accidente aéreo, cuando venia volando de Cd. de Victoria a México D.F. con propuestas para la remodelación y engrandecimiento de su Hotel Regis, misma que fue realizada por su familia posteriormente,  y  que fue destruido por el temblor de México, D.F. en 1985.

 

Entre los amigos y beneficiarios del general Maximino Ávila Camacho estuvieron don Rómulo O”Farrill y don Anacársis “Carcho” Peralta, a cuyos nombres se encontraban algunos de los negocios del malogrado revolucionario poblano, quien al fallecer antes de tiempo dejó su legado y fortuna a esos fieles contertulios.

Fuente:

http://www.ciudadanosenred.com.mx/node/15995

Solo para efectos ilustrativos Plaza de Toros el Toreo de 4 Caminos http://laaldeadetauro.blogspot.com/2010/11/23-de-noviembre-de-1947-se-inaugura-el.html

DESIDERIO TORRES (EL CHURI) (XXXX - 1957)

Antiquísima Plaza de toros Rodolfo Gaona en Cañadas de Obregón, Jalisco, México
Con capacidad para 5,000 aficionados, data de 1680
http://mexico.postecode.com/municipio.php?estado=Jalisco&municipio=Ca%C3%B1adas+de+Obreg%C3%B3n

Refiere don Luis Ruiz Quiroz, el afamado escritor e historiógrafo taurino, que un 17 de febrero de 1957 muere por cornada, en Cañadas Obregón (en el estado de Jalisco, en México) el torero bufo Desiderio Torres "El Churi".
Fuente:
http://www.torosdelidia.org.mx/efemerides.php

GUILLERMO GUTIÉRREZ "ARRUCITA" (XXXX - 1957)

La trágica muerte, en accidente, del banderillero Guillermo Gutiérrez "Arrucita"
Editorial del Semanario Gráfico de Los Toros "El Ruedo", No 692, del 26 de septiembre de 1957.
De la hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/

Cabezuela, noble pueblo castellano de Segovia, coronaba gozosa el final de sus tradicionales festejos. Como todos los años no habían faltado sus dos espectáculos taurinos, y este año habían resultado magníficos; los novillos, de acreditada divisa, habían respondido en bravura y nobleza. Los novilleros Curro Lara, Juan Coello y Ramón Abascal habían triunfado... Pero la tragedia acechaba a dos kilómetros de carretera. En el cruce llamado (El Empalme). Allí, en aquel cruce mal trazado, y sin ninguna señal preventiva, acabaría toda la euforia de una íntima satisfacción de triunfo y, con ella, la vida del desventurado banderillero Guillermo Gutiérrez, "Arrucita". Cuando el taxi, que conducía a una parte de los toreros actuantes, salía de Cabezuela, la despedida que le prodigaron sus habitantes fue unánime y espontánea. Aún se repitieron los cálidos aplausos que horas antes se habían prodigado en la Plaza de toros... Diez minutos después cundió la voz: "El coche de los toreros se ha estrellado." Inmediatamente se movilizan todos los habitantes de Cabezuela, y su alcalde da órdenes concretas. Y todos colaboran: médicos, practicantes, sacerdotes, coches, camionetas. Médicos, más médicos de Cantalejo, de donde sea preciso. Y quien nada puede hacer, el pueblo en masa, se agrupa en una compacta manifestación de dolor. Han quedado suprimidos, sin necesidad de orden, todos los festejos porque ya sa sabe que "Arrucita" ha muerto.. Y Cabezuela está de luto. Y aquella enfermería que no fue preciso hacer uso de ella durante los festejos taurinos fue convertida en capilla ardiente y en hospital de sangre donde se asistía a los demás heridos. Todo Cabezuela asistió al cortejo fúnebre. Y allí, en Palencia, donde reside su anciana madre, han sido trasladados los restos mortales que la tragedia ha hecho presa en ese rejuego de sol y sombra, de brillo y mate, de caireles y luto que constituye la vida del torero, Pobre "Arrucita" J. B

Tristemente había muerto en este fatal accidente ese extraordinario banderillero palentino, que un 8 de octubre de 1954, había sido ensalzado en el diario "La Vanguardia Española", por su diestra y artística participación en una novillada en la Monumental toreada por José María Recondo, el palentino Marcos de Celis, y "El Greco", donde abrió rejoneando don Ángel Peralta y donde destacaron: "No quiero dejar de consignar que en el segundo novillo de la tarde, un subalterno llamado Guillermo Gutiérrez "Arrucita" clavó dos pares de banderillas con tanta arrogancia y valor, que levantaron una de las mayores ovaciones de la novillada." E.P.

HERNÁN CARRERO (1940 - 1958)

Solo para efectos ilustrativos.

Hacienda La Victoria (antes de ser remodelada) en Mérida, Venezuela 

Cortesía de Wikimedia 

Matador de novillos, nacido en 1940, sin que tengamos noticias del lugar que falleció toreando en el campo, en la Hacienda La Romana, de una grave cornada, en abril de 1958, cuando contaba 18 años de edad. Su nombre no está en el Cossío. (Fuente: Crónica del escritor Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”.)

 

Investigando sobre este lidiador, encuentro en la obra “Víctimas de la Fiesta”, del erudito Juan José de Bonifaz Ybarra,  una cita que dice << el joven y modesto novillero venezolano Hernán Carrero no fue herido ante el público jubiloso de una plaza de toros, sino en la semi soledad del toreo campestre. El suceso ocurrió en la hacienda “La Romana” en abril de 1958. "

 

Preguntando con el cronista Nilson Guerra Zambrano sobre la vida de este lidiador venezolano, encuentra que el afamado investigador Nelson Arreaza dice de él que <<nació en lugar y fecha indeterminada en el año 1940. En 1957 actúa en una novillada nocturna en Caracas (no hay datos de este festejo), apuntando muy buenas maneras. En el mes de abril de 1958, cuando toreaba en el campo a un toro criollo de la hacienda "La Romana", fue enganchado por la res, infiriéndole una cornada tan grave que le ocasionó la muerte a los pocos momentos".

 

Asimismo don Nilson Guerra Zambrano, consultando a otra catedral venezolana de la historia taurina, expresa que el  importante  crítico taurino venezolano don José  Antonio Cabello  (Pepe  Cabello) << desconoce esta  incidencia dramática  de  Carrero,  y no lo tiene  entre  los toreros  venezolanos  de los años cincuenta  del siglo pasado,  lo cual puede  tener implicaciones sobre la veracidad  de los acontecimientos  o  del  hecho de haber sido coleta."

EL RATA (XXXX - 1958)

Solo para efectos ilustrativos

Templo del Carmen en Teziutlán, Puebla (Siglo XVIII)

Cortesía del Sitio Web http://emexico.gob.mx

Refiere el ilustre cronista español, don Juan José de Bonifaz,  en su obra “Víctimas de la Fiesta”,  que << un matador de novillos con el apodo de (el Rata) fue mortalmente herido, en agosto de 1958, en Teziultlán, en el estado azteca de Puebla "

 

Con este mote, fue el segundo novillero muerto por asta de toro, el primero fue el madrileño Atanasio Alonso Moreno (el Rata), fallecido el 10 de septiembre de 1886.

 

Para cultura general y corrección del escrito del erudito Bonifaz, el nombre correcto de la población donde falleció este (Rata) mexicano, es Teziutlán, en el mexicano estado de Puebla, cuyo nombre  proviene de las raíces Nahuas Techuitl: granizo; yolt: expresión de propiedad o localidad; Tépetl: cerro y de ahí la palabra Teziuhyotépetl, que se traduce como "cerro granizoso" ó "cerro lleno de granizo".

TOMÁS GÓMEZ MORENO (XXXX - 1958)

Semanario "El Ruedo"
De la hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/

El 20 de julio de 1958, sería el inspector de policía Tomás Gómez Moreno quien tuviera tan trágico fin en el coso maestrante de Sevilla al ser empitonado por un novillo del hierro  de Villar. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capitulo 7, Página  198)

A gracia de encontrar materia de discusión gratuita, me he topado en la Gacetilla Taurina No 30 /Toros en El Puerto/ La Plaza Real/ Dr. Juan José zaldívar Ortega/ quien refiere, que << El callejón es un lugar muy peligroso, entre los  muchos accidentes mortales que en él  se han producido, figura el del día 20 de julio de 1958, en que un toro saltó al callejón de la plaza de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, de la ganadería de Villar e hirió mortalmente al inspector de Policía Tomás González Moreno" . Así el  barullo entre doctos, nos queda a los ayunos la tarea investigar si efectivamente  se apellidaba Gómez o González el difunto, como discrepan los eruditos. 

El docto cronista de mote "Alcalino", atendiendo su naturaleza, esfuma la duda dejándole sin padre, al citar que: el jefe policiaco Tomás Moreno, fue herido mortalmente en la Maestranza Sevillana por un novillo de Vega-Villar destinado a Diego Puerta el 20 de julio de 1958.

El miércoles 16 de octubre de 2013 recibí una amable carta del destacado historiógrafo taurino, don Rafael Gómez Lozano, propietario del Blog enciclopédico ilustrado en Internet: "Toreros Mexicanos", donde me acompaña, por medio electrónico, una información publicada en el Semanario "El Ruedo", del 24 de julio de 1958, donde anotan: El sexto bicho saltó al callejón, hiriendo al inspector de policía de servicio, don Tomás Gómez Moreno, que fue trasladado rápidamente a la enfermería, donde fue curado de una herida en la región poplítea derecha con tres trayectorias: una que lesiona el bíceps y recto interno; otra superficial y otra de 15 centímetros de profundidad, que deja al descubierto los vasos femorales, hiriendo dos vasos colaterales, con gran hemorragia, contusión de ciático mayor y <> traumático. Ante su gravedad hubo que hacer al herido una transfusión de sangre. Después fue trasladado a la clínica de la Virgen de los Reyes en estado grave. Poco más tarde, a las 11 de la noche, falleció.


Antonio González, quien toreaba esa tarde, dando un pase de pecho. Al fondo, del lado izquierdo, en el callejón, marcado con una X, el inspector de policía don Tomás Gómez Moreno, al que el toro siguiente, al saltar al callejón, hirió mortalmente.
Semanario "El Ruedo"
De la hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/

RAFAEL MARTÍN VIGARA "EL ZORRO" (1931 - 1958)

El Zorro
Hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

“El Zorro”, oriundo de Almaden, fue mortalmente cogido el 25 de mayo de 1958 en la Monumental de Barcelona por el novillo “Dominante” de la ganadería de Pepe Luis Vázquez. La cornada fue en el vientre análoga a la del inolvidable “Joselito” en Talavera, al entrar a matar. A las nueve y cuarto de la noche entregaba su alma buena a Dios.

Abundando sobre este lidiador, d. Juan José Zaldívar Ortega refiere que <<Rafael Martín Vigara “el Zorro”, fue un novillero nacido en Almaden (Ciudad Real) el 30 de junio de 1931, y que falleció en 1958, a los 27 años de edad. El 25 de mayo de 1958 en la Plaza de Toros de Barcelona, alternando con José Luis Ramírez, Antonio Mahíllo y José Trincheira, al entrar a matar a su segundo enemigo, llamado “Dominante”, de la ganadería del ex matador Pepe Luis Vázquez, fue prendido por el vientre, recibiendo una cornada tremenda a consecuencia de la cual falleció a los treinta y cinco minutos de haber ingresado en la enfermería. Al cumplir los dieciocho años se trasladó a vivir a Barcelona, donde se incuba su afición a los toros y pone en práctica su decisión de ser torero, lanzándose como espontáneo en una corrida celebrada en la Plaza Monumental de aquella ciudad la tarde del 28 de junio de1953. Aquello le valió ser contratado para la corrida de noveles que el 18 de julio siguiente se celebró en la Plaza de Toros de Las Arenas, ocasión en la que vistió su primer traje de luces, alternando con José Ramos, Rubén Preciado, Juan de los Ríos y Juan Vila. El éxito que obtuvo le animó a dejar su oficio de ebanista para dedicarse íntegramente a los toros. No fue mucho lo que toreó en las temporadas de 1954 y 1955. El 29 de junio de 1956 ya actúa con picadores al presentarse en la Plaza de Toros madrileña de Vista-Alegre (Carabanchel), alternando con “Bojilla” y “Caleño” en la lidia de reses de don Manuel Álvarez Gómez. Tal presentación resultó afortunada, pues cortó una oreja y repitió en la misma Plaza el 8 de julio siguiente. Durante la temporada despachó cuatro novilladas picadas, ascendiendo a 7, en 1957, entre ellas la de su presentación en la Plaza de Toros de Madrid, el 11 de agosto, alternando con José Luis Ramírez y “Curro Chaves” en la lidia de novillos de don Enrique Rodríguez Vila, y en los tres que hubo de estoquear, por cogida de Chaves, se mostró valiente, agradó su trabajo y toreó en dos ocasiones en Las Ventas. "

La crónica del maestro Juan José de Bonifaz Ybarra refiere que << le había costado trabajo lograr cierto cartel a Rafael Martín Vigara (el Zorro), natural de Almadén, (Ciudad Real) y avecindado en Barcelona. El 25 de mayo de 1958 cruza el ruedo de la plaza Monumental barcelonesa en unión de José Luis Ramírez, Antonio Mahíllo y José Trincheira, para dar cuenta de ganado de las vacadas de José Luis Vázquez y Tabernero de Paz. Al estoquear a su segundo enemigo, “Dominante”, de la divisa primeramente citada, es empitonado por el vientre y le ocasiona tan importantes heridas que fallece poco más tarde en la enfermería del coso. "

"La mortal cornada"
Cortesía de la hemeroteca de Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

LUCIO LÓPEZ MORALES " MORENITO DE CUENCA" (1928 - 1958)

Solo para efectos ilustrativos

Fuente de Pedro Naharro (Cuenca)

Cortesía del Sitio Web: Bodegasoledad.com

Matador de novillos, nacido en Fuente de Pedro Naharro (Cuenca) el 14 de mayo de 1928, falleció en 1958, a los 30 años de edad. El 8 de junio de 1958, al torear una vaca brava en la dehesa de Carrascosilla, en Colmenar Viejo, resultó alcanzado por la res y lanzado violentamente contra una pared, sufriendo la fractura de la base del cráneo, a  consecuencias de lo cual falleció al día siguiente. (Fuente: Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”)

 

Por su parte,  el maestro Juan José de Bonifaz relata así su trágica suerte, al referir en su obra “Víctimas de la Fiesta”,  que <<acababa de cumplir 20 años de edad el diestro principiante Lucio López Morales (morenito de Cuenca), natural de Fuente de Pedro Naharro, en la provincia que figura en su apodo. El 8 de junio de 1958 es cogido y lanzado contra una pared cuando toreaba una vaquilla en la finca “Carrascosilla”, del término municipal de Colmenar Viejo (Madrid). Se le envía al Sanatorio de Toreros, de Madrid, y allí fallece el día siguiente, al haberse fracturado la base del cráneo. >>

GUY RAMOS "MANOLO" (XXXX - 1958)

Solo para efectos ilustrativos
Arena de Méjanes, Francia
http://www.torosandbulls.com/zz%20informa/torosdiaferiaf.html

La página de Internet de la FFCC (Federación Francesa de la Corrida Camarguesa) consigna en sus archivos de decesos de "raseteurs" que fueron víctimas de cornadas de toros, que el 15 de junio de 1958, en Mejanes, un valiente raseteur de nombre Guy Ramos (conocido como Manolo), fue muerto al desafiar un iracundo toro de nombre "Caillet" de la manada de l'Amarée.
Fuente:
http://www.ffcc.info/article743.html

El medio informativo en la Internet: "EXPATICA.COM", publicó el 7 de septiembre de 2006 una descriptiva editorial titulada "Corridas de Toros, no solo para los españoles", donde abordan el tema de las añosas Corridas de Toros de Camargue, deporte practicado sin matar al toro en el sur de Francia, en el que los participantes intentan captar los atributos adjuntos a los cuernos de un toro. Este juego es un deporte muy popular en el Gard, Herault, una gran parte de los Bouches-du-Rhone, y en algunas comunas de la Vaucluse, donde cada año tres torneos captan la atención de los aficionados: El prestigioso "Medallón de Oro de Arles", "La Palma de Oro Beaucaire" y "Los ases del trofeo final" que se celebraran alternativamente en Nimes y Arles. El juego, cuyos orígenes se remontan al siglo XV, se catalogó oficialmente como deporte en 1975, año en que las normas se estandarizan, se entregan a los jugadores premios, y se les otorga el beneficio de contar con seguro médico y de vida, de manera que se ha convertido en un importante evento en cuatro departamentos que comprenden tales destinos turísticos bien conocidos como son Arles, Nimes, Avignon, Montpellier y Marsella. En la tauromaquia Camarguesa, un equipo de hombres vestidos de blanco, conocido como "raseteurs", corren por la arena tratando, con la ayuda de un pequeño gancho, para arrebatar borlas y cordones de cinta alrededor de los cuernos de su adversario.

Este festejo se realiza en recintos cerrados y en la mayoría de los casos fijos, como las plazas de toros españolas pero que en esta región reciben el nombre de Arenes (arenas). El ruedo cuenta con una forma de elipse y la barrera es baja para facilitar el salto de los razeteurs, en los muros de las gradas barras y peanas ayudan a librarse de las embestidas y posibles saltos del animal. El festejo comienza con el desfile de una banda de música, le siguen un grupo de mujeres ataviadas con el traje típico arlesín y a continuación los representante de cada manade (ganadería) montados a caballo, juntos forma un pasillo por el que atraviesan los razeteurs atraviesan al son de la música de "Carmen" para saludar a los miembros de la presidencia, a este desfile-presentación de le denomina Capelado. Llegados a este punto conviene destacar que existen varias categorías y tipos de corridas: As Elite 1 (algo así como la primera división), Avenir, Etalons, Protection. En estas categorías los animales participantes son toros capones pero también hay otras course en las que toman parte vacas y toros aun sin castrar. Lo mas normal es que cada toro participante, siete en toda la tarde, sea de una ganadería diferente y los toros tienen una preferencia por encima de los razeteurs en la elaboración de los carteles, son animales que gozan de mayor fama que las vacas de nuestra zona y arrastran tras de si años de experiencia en diferentes ruedos. En todos los casos el orden que se sigue en una corrida camarguesa es el mismo: Al primer toque de trompeta se abre la puerta del toril y sale el toro al ruedo. Durante un minuto el animal tiene la oportunidad de desplazarse a sus anchas para reconocer la plaza. Cuando suena el segundo toque, los "razeteurs" comienzan a realizar los razets (recortes) que tienen por objetivo quitarle los atributos sujetos en los cuernos del toro, con la ayuda de un crochet (gancho).
El orden para quitar los atributos es inamovible:
Coupe de la cocarde (corte de la divisa o escarapela) : hay que cortar el pequeño trozo de tela rojo sujeto por una hilo y situado en medio de la testuz.
Cocarde (divisa o escarapela): la cinta roja.
Glands (borlas): pequeños pompones de lana blanca sujetos por una goma, cada una en un cuerno.
Frontal: cordel que une los cuernos entre ellos en la parte de la nuca.
Ficelles: son una serie de hilos que rodean los cuernos del toro en su cepa.

El presidente de la corrida va dando los premios a medida que se desarrolla la corrida. Estos son donados tanto por simpatizantes del club taurino organizador como por cualquier otra persona que lo desee. La cuantía de los premios aumenta dependiendo de la categoría e importancia del festejo y también por la dificultad que presenta el toro. En la lidia del animal, que se alarga en un cuarto de hora, los razeteurs cuenta con la ayuda de los torneurs, hombres que colocan al toro en la mejor situación. Al finalizar se realiza un recuento de los atributos quitados y permiten a los razeteurs contabilizar el dinero y los puntos obtenidos. Con esos puntos se realiza una clasificación ya que al igual que los toreros y novilleros, también existe un escalafón de razeteurs. Detrás de una course camarguaise hay mucho trabajo y bien organizado gracias a la Federación Francesa de la Course Camarguaise www.ffcc.info , en su web pueden comprobar con meses de antelación el calendario de festejos con los toros participantes, razeteurs, precio de las entradas e incluso quien será el presidente del festejo. Todo un ejemplo de eficacia.
Fuente:
Víctor Manuel Giménez Remón
http://www.festejospopulares.net/reportajes/2007/la_camarga/camarga.htm

FRANCISCO HERNÁNDEZ GONZÁLEZ "PAVÓN " (XXXX - 1959)

Novillero mexicano hijo del ganadero de reses bravas de “Rancho Seco”, don Carlos Hernández Amozurrutia, que fallece en México D.F., el  21 de mayo de  1959, a raíz de la cornada que recibiera  de “Barqueño”, quinto de Peñuelas, el 27 de abril del mismo año, en el Toreo de Cuatro Caminos, al hacer un quite por gaoneras, como sobresaliente,  en una especie de quema o muerte anticipada, pues toreaban ese día mano a mano los maestros Calesero y Procura y los toros de Peñuelas eran de mucho respeto. Había toreado una novillada en Orizaba al lado de Joao da Gama, Gabino Aguilar y Joselino Olvera y cortado oreja. Eso lo animó a dar el salto grande y darse a conocer ante la afición de la capital del país. Lo cierto es que este novel novillero, hermano del también novillero Carlos Pavón,  fue muerto antes de tiempo. Si bien aparece como sobresaliente en una corrida de toros hechos y crecidos para su abreviada experiencia, se le permitió hacer unos quites para su crecimiento en la fiesta, pero terminó corneado en los intestinos. Murió poco tiempo después por los efectos de la espantosa cornada.

 

El maestro Juan José Zaldívar Ortega refiere de este desafortunado  lidiador que << Francisco Pavón, que el 26 de abril de 1959, actuaba como sobresaliente, en El Toreo de Cuatro Caminos (ciudad de México, D. F.), resultó gravemente herido, por “Barqueño”, de la ganadería de Peñuelas, con una cornada en el vientre, de la que murió el 21 de mayo de  1959. "

 

El célebre erudito taurino español, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << hacía escaso tiempo que Francisco Hernández González (Paco Pavón), hijo del propietario de la ganadería mexicana de “Rancho Seco”, había comenzado, esencialmente por afición, su andadura por los ruedos aztecas. El 26 de abril de 1959 actúa en la capitalina plaza de “El Toreo” como sobresaliente de espada en una corrida de toros en que lidian, mano a mano, los espadas Alfonso Ramírez (Calesero) y Luis Procuna un encierro un encierro del hierro de “Peñuelas”. En mala hora le autorizaron intervenir en un quite, pues es Paco cornado en el vientre, falleciendo, de resultas, bien poco más tarde. " 

Por su parte, el afamado historiador taurino, don Adiel Armando Bolio, en sus efemérides del 26 de abril de 1959 cita que " Al intentar echarse el capote a la espalda, el sobresaliente Francisco Pavón, hijo del ganadero de Rancho Seco, don Carlos Hernández, sufre mortal cornada en el vientre por el quinto toro llamado "Barqueño" de la divisa de Peñuelas en El Toreo de Cuatro Caminos. Esa misma tarde, Luis Procuna le cortó una oreja al cuarto astado y Alfonso Ramírez "El Calesero" regala un séptimo ejemplar y por dificultades con su cuadrilla él mismo se subió al caballo a picar. " Fuente: http://suertematador.com/index.php?option=com_content&task=view&id=2870&Itemid=312

FELICIANO CERCÓ FERREIRA "PUNTERET " (XXXX - 1959)

Solo para efectos ilustrativos

Santuario de Nuestra Señora de Nazaré en Portugal

Cortesía del Sitio Web: http://.voyagevirtuel.com

Durante el apartado de una corrida anunciada para el 9 de agosto de 1959, a celebrar en la población portuguesa de Nazaré, encontró su fin el apoderado de toreros lusitano Feliciano Cercó Ferreira, apodado “Punteret”. (Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capitulo 7, Página  198)

SIMAO DA VEIGA (1903 - 1959)

Simao da Veiga, hijo del famoso rejoneador del mismo nombre, ha sido uno de los caballeros portugueses más importantes de todos los tiempos. Nacido en Lavre el 27 de junio de 1903, recibe de su padre sus primeras lecciones del arte del rejoneo. Con 17 años toma la alternativa en Lisboa, el 4 de junio de 1922, y su brillante  actuación hace que comience a alcanzar gran fama en los ruedos lusos, una fama que muy pronto se extendería más allá de su país.  Fue el 13 de junio de 1924 cuando actuó por primera vez en España, con motivo de la corrida de toros que se celebró para agasajar a los reyes de Italia. Su labor fue muy del gusto de los aficionados, por lo que 6 días después se presentó en Madrid, dejando de nuevo gratísima impresión. Regresa a España  en 1927, año en el que sumó 27 actuaciones, un cifra que no había sido alcanzada antes por ningún rejoneador portugués, lo que da una idea cierta de su categoría profesional.

 
Refieren los cronistas  que tenía la habilidad de gobernar su cabalgadura solamente con las piernas, lo que le permitía colocar banderillas a dos manos llegando mucho a los toros. La gran espectacularidad de la suerte caló hondo en los aficionados y le proporcionó gran fama. Esta circunstancia continuó vigente durante los primero años de la década de los treinta y le llevó a compartir cartel casi todas las tardes con la máxima figura de la época, el cordobés Antonio Cañero. En su país, por supuesto, logró mantenerse como número uno de los rejoneadores durante muchas temporadas, pero también logró ser uno de los más populares en España. Una de sus virtudes fue, además de las ya expuestas, intentar aclimatar el rejoneo portugués a las costumbres taurinas españolas, haciendo alarde de gran destreza sobre la monta, algo que no había conseguido antes ningún compatriota suyo.

 
Simao da Veiga estuvo unido a su profesión hasta su prematura muerte a los 56 años y en plena madurez taurina, sobrevenida el 16 de agosto de 1959. El día anterior, tras matar a su primer enemigo en la plaza de Caldas da Reinha donde alternaba con Joao Branco Nuncio, se sintió enfermo en el callejón de la propia plaza. La causa, una dolencia cardiaca que, finalmente, terminó con su vida al día siguiente en el hospital del Montepío.

MANUEL GÓMEZ ALLER (1937 - 1959)

El valeroso novillero Manuel Gómez Aller (Manolo Gómez)
De la hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

Matador de novillos, nacido en Villalobos del Campo (Zamora), en 1937. Casi siempre actuó en funciones económicas. La única nota destacada de su biografía torera la constituye su trágica muerte, ocurrida como consecuencia de una gran cornada que le infringió un novillo actuando como director de lidia en un festival celebrado en la Placita de Toros de Loeches (Madrid), la tarde del 13 de septiembre de 1959, cuando contaba 22 años de edad. La grave herida recibida en la parte alta del muslo derecho no pudo ser superada por la ciencia, produciéndose el fallecimiento del modesto espada el día 22 de septiembre de 1959, en el Hospital Provincial de Madrid. Debemos citar que en el referido festival también fue herido el que años después sería popular matador de toros Manuel Benítez (el Cordobés), quien fue curado de sus lesiones en una cama inmediata a la ocupada por el infortunado Manolo Gómez. Así el destino de cruel. (Fuente: Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”)

 

Por su parte el erudito d. Juan José de Bonifaz refiere,  que << Manuel Gómez Aller descansó para siempre al intervenir, como director de lidia, en un modesto festejo celebrado el 13 de septiembre de 1959 en la localidad madrileña de Loeches. La herida, situada en el muslo derecho, le produjo la muerte, acaecida el día 22 del mismo mes, en el Hospital Provincial, de Madrid. "

MANUEL JIMÉNEZ DÍAZ " CHICUELO II " (1929 - 1960)

Foto Cortesía del Sitio Web: Chicuelo II (http://chicueloii.com/)

Manuel Jiménez Díaz “Chicuelo II” nació en Iniesta (Cuenca) España el 16 de junio de 1929, aunque muy pronto se trasladó con su familia a Albacete, de donde es considerado. En la ciudad manchega trabajaba como dependiente de una ferretería cuando surgió la afición que cultivó en las capeas de zona con los otros toreros locales que más tarde también habrían de ser figuras. La fama que se granjeó en la comarca le ayudó a debutar de luces en 1950 en Albacete, la misma plaza donde el 24 de junio del 52 se presentaba con picadores alternando con César Girón y Fernando Jiménez. Un año más tarde, el domingo 12 de julio del 53, hacía su primer paseíllo en Las Ventas, al lado de  “Cagancho hijo” y Carlos Corpas, para estoquear ganado de José Tomás Frías. Logró dar una vuelta al ruedo que le valió su repetición en el mismo coso en la que iba ser la tarde de su meteórico despegue;  fue el jueves siguiente cuando mano a mano con Victoriano Posada le cortaba cuatro orejas a un encierro de Cobaleda y se ganaba definitivamente el cartel de torero valiente así como un gran número de contratos. El 24 de octubre de 1953 tomó la alternativa en la plaza de Valencia, Domingo Ortega, en una de sus últimas actuaciones de luces, le cedía la muerte del toro “Palomito”, también de Sánchez Cobaleda, en presencia de Dámaso Gómez. Tras una extensa campaña americana, que le supuso una cornada grave en su presentación en México, “Chicuelo II” confirmó su alternativa el 17 de mayo del 54, ahora con “Jumillano” y su paisano “Pedrés” en el cartel, y con el toro “Acusón” de Carlos Núñez, Las cuatro orejas que volvió a cortar ese día en Madrid, más las tres de un encierro de Barcial le proyectaron definitivamente a la primera fila, que ocupó durante temporadas consecutivas Su campaña más abultadas fue la del 55, en la que actuó en 67 ocasiones. Y si las demás apenas rebasaron la cuarentena de contratos se debió tanto a una reducción voluntaria en las dos últimas, como a los múltiples percances sufridos. Cosido a cornadas, precisamente a finales de ese año en que volvió a salir a hombros en Madrid, decidió retirarse momentáneamente, para volver con la ilusión y los bríos renovados en 1959;  en su última temporada en España actuó 38 tardes. Muchos intelectuales le abrieron su casa y fueron sus amigos. Picasso, que iba a todas sus corridas en Francia, Jean Cocteau y otros famosos escritores, artistas y políticos. En uno de sus muchos viajes a América, el 20 de enero de 1960 el avión en el que volaba desde Nueva York hasta Bogotá, se estrelló sobre la Isla de Jamaica, en Bahía Montego, muriendo en el acto junto a su hermano Ricardo y su picador José Díaz Gamendi. “Chuicuelo II” tenía 31 años y regresaba de comprar unas piezas para su famoso Cadillac azul, que representaba mejor que nada la fortuna que había logrado arrimándose a los toros.  Afortunadamente dentro de la tragedia, se dio la circunstancia de que Antonio Ordóñez debía haber tomado también ese vuelo, pero lo canceló a última hora. “Chicuelo II” fue, ante todo, un torero de masas, cuya entrega ante los toros le costaba tantas volteretas como beneficios le producía. Su toreo tenía la desmedida emoción del valor desnudo, del que enerva a los públicos, del que lleva la tauromaquia hasta los delicados límites ente la gloria y la tragedia, entre el “ole” y el “ay”. Contemporáneo y continuador de la angustiosa línea marcada por Pedro Martínez “Pedrés” y el “Grupo Albacete” (entre ellos el destacado Juan Montero Navarro), Manuel Jiménez apuró el tremendismo hasta sus últimas consecuencias, pisando terrenos muy comprometidos e indagando también en los nuevos espacios del toreo de espaldas, con el toreo encastado, cuajado y astifino de su década. La sensación de drama que tenía su impasible puesta en escena se acentuaba más por su reducida estatura y por los cientos de percances que se derivaban de su temeraria osadías, tras lo que volvía a ponerse en el mismo lugar aún más enrazado y dispuesto, como sucedió en la histórica tarde de su consagración novilleril en Las Ventas de Madrid. Fue natural de Iniesta, en Cuenca, pero se le consideraba albaceteño por todos, y él mismo, sin renunciar a su origen, así lo proclamaba con cierto orgullo, como un reconocimiento a la ciudad en la que se había hecho hombre y torero. Su estatua frente a la plaza es un testimonio de una recíproca identificación. Está enterrado en Albacete junto a su hermano Ricardo, en el mausoleo familiar. La figura yaciente, del escultor González Moreno, tiene ciertos rasgos renacentistas. Su muerte en Montego fue ocasional, Chicuelo iba a trasladarse desde Madrid a Colombia, pero eligió un vuelo con escala en Nueva York donde quería comprar unas piezas de repuesto para su coche. El aparato de Avianca que le conducía a Bogotá, el 20 de enero de 1960,  se estrelló y ardió como una antorcha. Sólo se salvaron nueve viajeros. Fuentes: Dr. Enrique Vázquez Legarreta/Diario “El Siglo de Torreón”; y el Diario La Verdad.es /Albacete.

RICARDO JIMÉNEZ DÍAZ (XXXX - 1960)

Foto Cortesía del Sitio Web: Chicuelo II (http://chicueloii.com/)

 

Manuel Jiménez Díaz “Chicuelo II” nació en Iniesta (Cuenca) España el 16 de junio de 1929, aunque muy pronto se trasladó con su familia a Albacete, de donde es considerado. En la ciudad manchega trabajaba como dependiente de una ferretería cuando surgió la afición que cultivó en las capeas de zona con los otros toreros locales que más tarde también habrían de ser figuras. La fama que se granjeó en la comarca le ayudó a debutar de luces en 1950 en Albacete, la misma plaza donde el 24 de junio del 52 se presentaba con picadores alternando con César Girón y Fernando Jiménez. Un año más tarde, el domingo 12 de julio del 53, hacía su primer paseíllo en Las Ventas, al lado de  “Cagancho hijo” y Carlos Corpas, para estoquear ganado de José Tomás Frías. Logró dar una vuelta al ruedo que le valió su repetición en el mismo coso en la que iba ser la tarde de su meteórico despegue;  fue el jueves siguiente cuando mano a mano con Victoriano Posada le cortaba cuatro orejas a un encierro de Cobaleda y se ganaba definitivamente el cartel de torero valiente así como un gran número de contratos. El 24 de octubre de 1953 tomó la alternativa en la plaza de Valencia, Domingo Ortega, en una de sus últimas actuaciones de luces, le cedía la muerte del toro “Palomito”, también de Sánchez Cobaleda, en presencia de Dámaso Gómez. Tras una extensa campaña americana, que le supuso una cornada grave en su presentación en México, “Chicuelo II” confirmó su alternativa el 17 de mayo del 54, ahora con “Jumillano” y su paisano “Pedrés” en el cartel, y con el toro “Acusón” de Carlos Núñez, Las cuatro orejas que volvió a cortar ese día en Madrid, más las tres de un encierro de Barcial le proyectaron definitivamente a la primera fila, que ocupó durante temporadas consecutivas Su campaña más abultadas fue la del 55, en la que actuó en 67 ocasiones. Y si las demás apenas rebasaron la cuarentena de contratos se debió tanto a una reducción voluntaria en las dos últimas, como a los múltiples percances sufridos. Cosido a cornadas, precisamente a finales de ese año en que volvió a salir a hombros en Madrid, decidió retirarse momentáneamente, para volver con la ilusión y los bríos renovados en 1959;  en su última temporada en España actuó 38 tardes. Muchos intelectuales le abrieron su casa y fueron sus amigos. Picasso, que iba a todas sus corridas en Francia, Jean Cocteau y otros famosos escritores, artistas y políticos. En uno de sus muchos viajes a América, el 20 de enero de 1960 el avión en el que volaba desde Nueva York hasta Bogotá, se estrelló sobre la Isla de Jamaica, en Bahía Montego, muriendo en el acto junto a su hermano Ricardo y su picador José Díaz Gamendi. “Chuicuelo II” tenía 31 años y regresaba de comprar unas piezas para su famoso Cadillac azul, que representaba mejor que nada la fortuna que había logrado arrimándose a los toros.  Afortunadamente dentro de la tragedia, se dio la circunstancia de que Antonio Ordóñez debía haber tomado también ese vuelo, pero lo canceló a última hora. “Chicuelo II” fue, ante todo, un torero de masas, cuya entrega ante los toros le costaba tantas volteretas como beneficios le producía. Su toreo tenía la desmedida emoción del valor desnudo, del que enerva a los públicos, del que lleva la tauromaquia hasta los delicados límites ente la gloria y la tragedia, entre el “ole” y el “ay”. Contemporáneo y continuador de la angustiosa línea marcada por Pedro Martínez “Pedrés” y el “Grupo Albacete” (entre ellos el destacado Juan Montero Navarro), Manuel Jiménez apuró el tremendismo hasta sus últimas consecuencias, pisando terrenos muy comprometidos e indagando también en los nuevos espacios del toreo de espaldas, con el toreo encastado, cuajado y astifino de su década. La sensación de drama que tenía su impasible puesta en escena se acentuaba más por su reducida estatura y por los cientos de percances que se derivaban de su temeraria osadías, tras lo que volvía a ponerse en el mismo lugar aún más enrazado y dispuesto, como sucedió en la histórica tarde de su consagración novilleril en Las Ventas de Madrid. Fue natural de Iniesta, en Cuenca, pero se le consideraba albaceteño por todos, y él mismo, sin renunciar a su origen, así lo proclamaba con cierto orgullo, como un reconocimiento a la ciudad en la que se había hecho hombre y torero. Su estatua frente a la plaza es un testimonio de una recíproca identificación. Está enterrado en Albacete junto a su hermano Ricardo, en el mausoleo familiar. La figura yaciente, del escultor González Moreno, tiene ciertos rasgos renacentistas. Su muerte en Montego fue ocasional, Chicuelo iba a trasladarse desde Madrid a Colombia, pero eligió un vuelo con escala en Nueva York donde quería comprar unas piezas de repuesto para su coche. El aparato de Avianca que le conducía a Bogotá, el 20 de enero de 1960,  se estrelló y ardió como una antorcha. Sólo se salvaron nueve viajeros. Fuentes: Dr. Enrique Vázquez Legarreta/Diario “El Siglo de Torreón”; y el Diario La Verdad.es /Albacete.

JOSÉ DÍAZ GAMENDI (XXXX - 1960)

Foto Cortesía del Sitio Web: Chicuelo II (http://chicueloii.com/)

Manuel Jiménez Díaz “Chicuelo II” nació en Iniesta (Cuenca) España el 16 de junio de 1929, aunque muy pronto se trasladó con su familia a Albacete, de donde es considerado. En la ciudad manchega trabajaba como dependiente de una ferretería cuando surgió la afición que cultivó en las capeas de zona con los otros toreros locales que más tarde también habrían de ser figuras. La fama que se granjeó en la comarca le ayudó a debutar de luces en 1950 en Albacete, la misma plaza donde el 24 de junio del 52 se presentaba con picadores alternando con César Girón y Fernando Jiménez. Un año más tarde, el domingo 12 de julio del 53, hacía su primer paseíllo en Las Ventas, al lado de  “Cagancho hijo” y Carlos Corpas, para estoquear ganado de José Tomás Frías. Logró dar una vuelta al ruedo que le valió su repetición en el mismo coso en la que iba ser la tarde de su meteórico despegue;  fue el jueves siguiente cuando mano a mano con Victoriano Posada le cortaba cuatro orejas a un encierro de Cobaleda y se ganaba definitivamente el cartel de torero valiente así como un gran número de contratos. El 24 de octubre de 1953 tomó la alternativa en la plaza de Valencia, Domingo Ortega, en una de sus últimas actuaciones de luces, le cedía la muerte del toro “Palomito”, también de Sánchez Cobaleda, en presencia de Dámaso Gómez. Tras una extensa campaña americana, que le supuso una cornada grave en su presentación en México, “Chicuelo II” confirmó su alternativa el 17 de mayo del 54, ahora con “Jumillano” y su paisano “Pedrés” en el cartel, y con el toro “Acusón” de Carlos Núñez, Las cuatro orejas que volvió a cortar ese día en Madrid, más las tres de un encierro de Barcial le proyectaron definitivamente a la primera fila, que ocupó durante temporadas consecutivas Su campaña más abultadas fue la del 55, en la que actuó en 67 ocasiones. Y si las demás apenas rebasaron la cuarentena de contratos se debió tanto a una reducción voluntaria en las dos últimas, como a los múltiples percances sufridos. Cosido a cornadas, precisamente a finales de ese año en que volvió a salir a hombros en Madrid, decidió retirarse momentáneamente, para volver con la ilusión y los bríos renovados en 1959;  en su última temporada en España actuó 38 tardes. Muchos intelectuales le abrieron su casa y fueron sus amigos. Picasso, que iba a todas sus corridas en Francia, Jean Cocteau y otros famosos escritores, artistas y políticos. En uno de sus muchos viajes a América, el 20 de enero de 1960 el avión en el que volaba desde Nueva York hasta Bogotá, se estrelló sobre la Isla de Jamaica, en Bahía Montego, muriendo en el acto junto a su hermano Ricardo y su picador José Díaz Gamendi. “Chuicuelo II” tenía 31 años y regresaba de comprar unas piezas para su famoso Cadillac azul, que representaba mejor que nada la fortuna que había logrado arrimándose a los toros.  Afortunadamente dentro de la tragedia, se dio la circunstancia de que Antonio Ordóñez debía haber tomado también ese vuelo, pero lo canceló a última hora. “Chicuelo II” fue, ante todo, un torero de masas, cuya entrega ante los toros le costaba tantas volteretas como beneficios le producía. Su toreo tenía la desmedida emoción del valor desnudo, del que enerva a los públicos, del que lleva la tauromaquia hasta los delicados límites ente la gloria y la tragedia, entre el “ole” y el “ay”. Contemporáneo y continuador de la angustiosa línea marcada por Pedro Martínez “Pedrés” y el “Grupo Albacete” (entre ellos el destacado Juan Montero Navarro), Manuel Jiménez apuró el tremendismo hasta sus últimas consecuencias, pisando terrenos muy comprometidos e indagando también en los nuevos espacios del toreo de espaldas, con el toreo encastado, cuajado y astifino de su década. La sensación de drama que tenía su impasible puesta en escena se acentuaba más por su reducida estatura y por los cientos de percances que se derivaban de su temeraria osadías, tras lo que volvía a ponerse en el mismo lugar aún más enrazado y dispuesto, como sucedió en la histórica tarde de su consagración novilleril en Las Ventas de Madrid. Fue natural de Iniesta, en Cuenca, pero se le consideraba albaceteño por todos, y él mismo, sin renunciar a su origen, así lo proclamaba con cierto orgullo, como un reconocimiento a la ciudad en la que se había hecho hombre y torero. Su estatua frente a la plaza es un testimonio de una recíproca identificación. Está enterrado en Albacete junto a su hermano Ricardo, en el mausoleo familiar. La figura yaciente, del escultor González Moreno, tiene ciertos rasgos renacentistas. Su muerte en Montego fue ocasional, Chicuelo iba a trasladarse desde Madrid a Colombia, pero eligió un vuelo con escala en Nueva York donde quería comprar unas piezas de repuesto para su coche. El aparato de Avianca que le conducía a Bogotá, el 20 de enero de 1960,  se estrelló y ardió como una antorcha. Sólo se salvaron nueve viajeros. Fuentes: Dr. Enrique Vázquez Legarreta/Diario “El Siglo de Torreón”; y el Diario La Verdad.es /Albacete.

El 15 de agosto de 2014, recibí una amable carta del historiógrafo taurino Rafael Gómez Lozano, propietario del Blog enciclopédico en la Red "Toreros Mexicanos", donde me allega un recorte de la revista "El Ruedo", del 4 de febrero de 1960, donde publican fotos acerca del infortunado picador José Díaz Gamendi.


De la hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano

PASCUAL DÍAZ (XXXX - 1960)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza de Toros de Alfaro (La Rioja) España (1925)

Cortesía del Sitio Web: http://www.bermemar.com

En el apartado de una corrida, dejaría de existir el empleado de la plaza de toros de Alfaro, Pascual Díaz, en suceso ocurrido el 16 de agosto de 1960, en la mencionada ciudad riojana. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capitulo 7, Página  198)

SALVADOR GUARDIOLA (XXXX - 1960)

Foto cortesía del Site Taurino Who´s Who de Dale Pierce

Popular rejoneador español descendiente de una familia de criadores de reses bravas y caballos, que  fue difunto en la Plaza de Toros de Palma de Mallorca el 21 de mayo de 1960 cuando sufrió una caída de su caballo “Calé” en la lidia de un toro, sufriendo mortales daños en su cráneo y en la espina dorsal.

Don Salvador Távora - el ahora famoso Director de Teatro-, iba de auxiliar ese día con el infortunado caballero, y a raíz de la pena por la muerte del amigo, colgó su terno de luces y prefirió honrar la fiesta en muchas de sus obras, sin dejar en el olvido por ello, y como dice “un mucho de muerte que lleva dentro de su memoria”.

Ese día se daba la corrida en Palma con el rejoneador Salvador Guardiola y los matadores Luis Segura, José Julio y Joselito Clavel. El caballero andaluz mientras estaba toreando al novillo "Farruco" de la ganadería de Manuel Muñoz, cayó extrañamente de su cabalgadura, falleciendo después en la clínica Rotger. Nunca se ha llegado a determinar con exactitud si la causa de la muerte fue un infarto que provocara la caída del caballo, o que el caballero se desnucara en la caída.

El ilustre cronista español, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << el sevillano Salvador Guardiola Domínguez, tan conocido como querido por la afición española, moría en Palma de Mallorca el 21de agosto de 1960, como consecuencia de las lesiones que se produjo al ser violentamente descabalgado de su montura por un cornúpeta de la divisa de Muñoz Aguilar. "

"Don Víctor", el cronista taurino propietario del Blog Taurino "A los Toros", consigna que el 21 de Agosto de 1960 fue el primer caso de ésta índole que se producía en ruedos españoles. Percance mortal en Palma de Mallorca del rejoneador y ganadero Salvador Guardiola, al intentar clavar a la res de Muñóz Aguilar el rejón de muerte fue alcanzado el equino que montaba y al salir el jinete despedido bruscamente cayó al suelo de espaldas fracturándose la base del cráneo.

El erudito taurino Juan José Zaldivar Ortega, en su libro "Víctimas del Toreo", Apartado de Picadores, páginas 48 a la 50, refiere que: Salvador Guardiola Domínguez, ganadero de reses bravas y rejoneador, que falleció el (21-08-1960). El citado día 21, en su octava actuación de aquella temporada, hizo el paseíllo en la Plaza de Toros de Palma de Mallorca, en la que rejoneó una res de la ganadería de Muñoz Aguilar, que derriba a la cabalgadura, con tan mala fortuna que esta caería sobre el cuerpo del jinete. A pesar de lo aparatoso de la caída no se piensa que la misma tenga consecuencias graves. Todos se equivocaron porque don Salvador sufrió fracturas completas de los huesos frontal, parietal y temporal del lado izquierdo, con intensa hemorragia cerebral, lesiones que le ocasionaron la muerte, ocurrida sobre la siete de la tarde en la Clínica Roger, a la que fue trasladado. A título póstumo le fue otorgada la Gran Cruz de Beneficencia, como público reconocimiento a su callada labor. En todo el mundillo taurino, la noticia del fallecimiento del caballero -nunca mejor empleada tal palabra- Salvador Guardiola, produjo profundo pesar. Fue un magnífico jinete y al practicar el rejoneo sirvió exclusivamente a una exigencia de su afición. El valor y la preocupación por la corrección de las suertes fueron sus características. Estuvo actuando en los ruedos españoles con finalidades altruistas desde la temporada de 1956. El (12-05-1957) se presentó en la Plaza de Toros Monumental de Madrid. Su actividad fue en constante aumento, toreando cinco corridas en 1956; quince, en 1957, y 17, en 1958. La temporada de 1959 siguió actuando con su habitual éxito en 16 ocasiones, siempre a beneficio de las obras que venían realizando las Hermanas de la Cruz, de Utrera (Sevilla). El (23-03-1960) contrajo matrimonio en la Capilla de Nuestra Señora de los Reyes, de Sevilla, con la señorita Mercedes Conradi Lizaur. No está considerado precisamente El Coliseo Balear como plaza de «mal fario» para los toreros. Pero el espectáculo taurino conlleva sus riesgos y bastantes han sido las graves cogidas que han tenido lugar en Palma. La más grave, que ocasionó su muerte, fue precisamente la del rejoneador Salvador Guardiola. La muerte de Guardiola ocurrió el (21-05-1960), se daba la corrida en Palma con el rejoneador Salvador Guardiola y los matadores Luis Segura, José Julio y Joselito Clavel. El caballero andaluz mientras estaba toreando al novillo Farruco, de la ganadería de Manuel Muñoz, cayó extrañamente de su caballo «Calé», falleciendo después en la clínica Roger.