TEODORO RUIZ "MACARENO " (XXXX - 1954)

Solo para efectos ilustrativos

Coliseo de Nimes, Francia

Cortesía  de El Mesoncico/ Sitio Web: http://mesoncico.blogspot.com

El mayoral de la plaza de toros de Nimes (Francia), Teodoro Ruiz, que en sus tiempos de novillero y peón utilizó el apodo de (Macareno), resultó mortalmente herido en el mencionado coliseo por un novillo de la ganadería de Infante da Cámara, el 4 de julio de 1954. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capitulo 7, Página  198)

FRANCISCO RABADÁN GARCÍA (XXXX - 1954)

Refiere el historiador, Juan José de Bonifaz Ybarra en su libro “Víctimas de la Fiesta”, que << causa muy remota del fallecimiento del que fuera primeramente aceptable matador de novillos madrileño Francisco Rabanal* García, fue la cogida que sufriera el 15 de junio de 1941 en la plaza de Las Ventas, de Madrid, provocada por un novillo de la ganadería de Manuel García Boyero. La cornada afectó al diafragma, estómago y pulmón izquierdo y provoco su inmediata retirada del toreo. Su salud fue lentamente resintiéndose hasta la fecha de su fallecimiento, ocurrido en su villa natal el 1 de agosto de 1954. "

 

(*) Para el erudito Cossío, en Los Toros, Tomo 3, página 665, el primer apellido es RABADÁN

 

A efecto de aclarar la divergencia entre los dos eruditos respecto del apellido correcto de este lidiador, me he topado afortunadamente en la hemeroteca del diario español ABC, del día 12 de julio de 1932,  con una foto del novillero Francisco Rabadán, y una trágica  reseña de la corrida, donde informan de una " Gravísima cogida en la Plaza de Tetuán: La terna de novilleros Luis Morales, Antoñete Iglesias y Francisco Rabadán, que haría su reaparición, logró casi agotar los billetes. Y la fiesta -con ganado de Zaballos- -dejó en todos los espectadores el sabor amargo de la tragedia. Grave cogida de Morales y cogida gravísima de Rabadán. Éste, al hacer un quite en el segundo toro, fue enganchado por la res, según se ve en la fotografía. La cornada le perforó el recto por tres partes, interesando la vejiga y el peritoneo. " Luego después de leer esta nota, y confirmar que se apellidaba Rabadán, según la versión del sabio Cossío, nos permite colegir,  que con tan graves heridas recibidas en  las corridas de julio de 1932 y de junio de 1941, es lógico suponer, que seguramente las secuelas de los daños recibidos, fueron la causa de su paulatino deterioro hasta la fecha de su fallecimiento el 1 de agosto de 1954.

RAFAEL CARBONELL RAMOS (1930 - 1954)

Foto de Rafael Carbonell Ramos cortesía del Sitio Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Nacido en Huelva España fue creciendo como novillero en los años cincuenta teniendo una gran aceptación en los aficionados, quienes vieron trunca su carrera muy joven. Murió de una grave cornada en la pierna que le interesó la arteria femoral en una corrida en Huelva donde reposa.
(Fuente: Crónica de Dale Pierce)

Respecto de este desconocido lidiador el cronista d. Juan José Zaldívar Ortega refiere en su obra “Víctimas del Toreo”,  que <<Rafael Carbonell Ramos,  fue un matador de novillos,  probablemente nacido en Huelva y cuyo nombre no figura en el Cossío, falleció el 17 de agosto de 1954, en la Plaza de Toros de su ciudad natal, por un toro de Moreno Santamaría, que le rompió la femoral, cuando alternaba con J. Romero y “El Venezolano”. "

Don Juan José de Bonifaz refiere en su libro “Víctimas de la Fiesta”,   que << habría de ser herido de muerte en su Huelva natal Rafael Carbonell Ramos tras haber hecho su presentación como novillero, poco tiempo antes, en la Plaza de las Ventas, de Madrid, donde, por cierto, resultó lesionado. Actúa ante sus paisanos el 17 de junio de 1954 y un astado de la divisa de Moreno Santamaría le cornea en el muslo derecho, con rotura de la vena femoral, cuando lo toreaba de muleta. Expiró, bien poco después, en la propia enfermería de la plaza. "

El afamado Blog taurino de Huelva en la Internet "Ambitotoros" de don Javier García-Barquero, publicó una hermosa editorial del cronista Vicente Parra Roldán (17 de junio de 1954: Cogida y Muerte de Rafael Carbonell) donde refiere que: La afición taurina onubense no puede olvidarse de la fatídica fecha del 17 de junio de 1954, día en la que perdió la vida en la enfermería de la plaza de toros onubense el diestro local Rafael Carbonell.- En aquella jornada se lidió un encierro de Dolores Moreno de Santamaría por parte de Joselito Romero (que estuvo muy lucido en sus dos novillos y dio la vuelta al ruedo), Rafael Carbonell (que resultó cogido al torear de muleta) y Alejandro Arnó "El Venezolano" (que se mostró torpe pero muy valiente en los tres novillos que lidió). Antes de que finalizara el festejo fue dado a conocer el parte facultativo sobre la cornada sufrida por Rafael Carbonell y que decía que el diestro "sufría un herida por asta de toro en el vértice del triángulo de Scarpa derecho, con trayecto ascendente por debajo del paquete vascular, con sección de la vena safena, y otro trayecto ascendente por dentro de la cresta iliaca, desgarrando peritoneo posterior, con fuerte hemorragia interna y schock traumático. Pronóstico gravísimo". Al diestro se le hicieron transfusiones de sangre, poniéndose 1.200 centímetros cúbicos. Desgraciadamente, todos los esfuerzos de la ciencia por salvar la vida del torero resultaron inútiles, falleciendo el torero en la propia enfermería de la plaza. La noticia de la muerte de Rafael Carbonell circuló rápidamente por toda la ciudad, produciendo penosísima impresión ya que el joven novillero gozaba de la general simpatía, recordándose su reciente triunfo en la plaza onubense el día de la Ascensión en la que, alternando con Antonio Cobo y Vázquez, cortó tres orejas y un rabo, saliendo a hombros.

Rafael Carbonell había nacido en Huelva el 20 de abril de 1.930, debutando en una novillada con picadores en la plaza choquera el 11 de mayo de 1.952. Carbonell triunfó y salió a hombros con las dos orejas de su enemigo, ganando también una oreja de plata, que más tarde ofreció a la Virgen de la Cinta. Después de varios éxitos, renovó su triunfo en Huelva el 3 de agosto de 1.953, alternando con Chamaco y El Coriano, cortando tres orejas y un rabo. Su presentación en Sevilla la hizo el 13 de septiembre de 1.953, con Zerpa y Andrés Luque Gago, dando la vuelta al ruedo. El 29 de marzo de 1.954 hizo su presentación en Madrid, acompañado de Francisco Ruiz y Raúl Iglesias, con novillos de Molero Hermanos, resultando cogido y pasando a la enfermería. Estos contratiempos no hicieron mella en el ánimo de Carbonell que, nuevamente, se presentó en Huelva el 27 de mayo, triunfando ruidosamente. El 6 de junio actuó en Nerva, mano a mano con Cobo, y salió a hombros de la plaza tras cortar dos orejas y rabo. Carbonell procedía de una familia muy humilde y trabajaba como peón de albañil. Sus padres estaban enfermos y sus siete hermanos pequeños solo contaban con él para resolver la difícil situación económica que les agobiaba. Después de la tragedia que le había costado la vida a Rafael Carbonell, el barrio de Viaplana, donde el novillero vivía en una humilde habitación, se condolió de la desgracia y de la mala suerte que había perseguido al torero que, salvo en dos o tres ocasiones, casi nunca llegó a cobrar honorarios por actuar.

A las seis y media de la tarde de la jornada siguiente se verificó el sepelio del malogrado diestro onubense. Desde muchas horas antes de la anunciada para el acto muchas personas se habían arremolinado en los alrededores del domicilio del torero, donde había sido velado su cadáver. Todas las ventanas y balcones de la Isla Chica, Viaplana, del barrio del Matadero y del de San Sebastián y las calles por donde recorrió el cortejo fúnebre aparecieron cubiertas con crespones negros en señal de dueño así como se produjo el cierre de todos los establecimientos públicos de esas zonas. Más de veinte coronas, enviadas por peñas taurinas, compañeros del infortunado Rafael, Gobierno Civil, Ayuntamiento y otras instituciones fueron portadas por compañeros y amigos del torero. El féretro fue llevado a hombros por los ex toreros Diego Gómez Laínez, Niño de la Isla, El Nene, Joselito Romero, directiva de la Peña Carbonell y numerosas personas. Sobre el ataúd aparecían la montera y el capote de paseo del diestro. Formaron la presidencia del duelo los padres y hermanos de Rafael Carbonell, con representaciones de las peñas taurinas Litri, Chamaco y del propio Rafael así como el primer teniente de alcalde, en representación del Ayuntamiento, y otras autoridades. En el cortejo también formaron parte estandartes de las distintas Hermandades religiosas a las que el torero perteneció, encabezando el cortejo la Banda Municipal de Música que interpretó diversas composiciones fúnebres. Una compacta muchedumbre acompañó al cadáver desde la casa mortuoria hasta el Cementerio, pudiéndose calcular en más de 20.000 personas las que figuraron en el cortejo. Desde la Isla Chica hasta El Punto, la aglomeración fue enorme y se pudieron ver a muchas mujeres conmovidas por el trágico fin del joven torero onubense Rafael Carbonell. Y muy pronto empezaron a llegar las ayudas económicas para la familia. La primera en hacerlo fue la del diestro gaditano Rafael Ortega quien, nada más producirse la tragedia, puso a disposición del Montepío de Toreros, para su entrega la familia de Carbonell, los honorarios devengados por su intervención en la corrida del Corpus de Cádiz.

ARTURO BAÑALES DE LA PAZ (XXXX - 1954)

El charro Arturo Bañales agoniza en la enfermería de la Santamaría bogotana entre su hermano y un
asistente de la plaza.
De la hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

Refieren don Juan José de Bonifaz en su libro "Víctimas de la Fiesta", y don Antonio Santainés Cirés en su "Historia del toreo en Colombia, en Venezuela, en el resto de América..." que << el 19 de septiembre de 1954, Arturo Bañales de la Paz, charro mexicano, cuando actuaba en la Plaza de Toros Santa María de Bogotá (Colombia), dejó de existir al ser cogido por un astado. Los Charros de Rancho Grande presentaban el "Jaripeo Mejicano", cuando  el charro Arturo Bañales de la Paz salió al ruedo y montó un toro cebú llanero de bastante poder que con sus brincos lanzó a Bañales hacia delante, y  al derrotar el toro, de cornamenta larga y abierta hacia arriba, lo hizo con tan mala fortuna que uno de sus cuernos penetró en el ojo izquierdo del charro con tal violencia que le atravesó el cráneo hasta la nuca, falleciendo minutos más tarde. "

JUAN MANUEL MORENO "MARCHENITA " (1936 - 1954)

Cortesía del historiador
José Antonio Román Romero

Matador de novillos, nacido en Marchena (Sevilla), en 1936 y de muy modesta categoría, falleció el 21 de septiembre de 1954, cuando contaba 18 años de edad. El día 3 de septiembre de 1954 toreó en la Plaza de Toros de Valderrobles (Teruel), una novillada sin picadores, alternando con Jesús Omedas en la lidia de novillos de don Ramos Matías. Al estoquear a su segundo enemigo resultó enganchado y herido muy gravemente en el vientre, lesiones de las que fallecía en Valencia el día 21 de ese mes. (Fuente: Crónica del historiador d. Juan José Zaldívar Ortega)


En la clínica donde fue ingresado con su Madre, hermana y apoderado.
Cortesía del historiador
José Antonio Román Romero

Refiere José Bonifaz de este lidiador, que << todavía no había participado en corridas con plazas montadas Juan Manuel Moreno (Marchenita), cuyo apodo indica su naturaleza, cuando marcha a torear el 3 de septiembre de 1954 a Valderrobles (Teruel). Al dar muerte a su segundo enemigo, de la vacada de Ramos Matías, es empitonado por el vientre y tras ser conducido a Valencia allí deja de existir al día 21 del mismo mes de septiembre de 1954, en el Sanatorio de la Alameda."

Refiere don José Antonio Román Romero en su visitado Blog en Internet "De Hombres, Toros y Caballos":

ESCENARIO: Valderrobles, pueblecillo perdido en las serranías turolenses, con la nota briosa de su placita de toros, como pincelada luminosa del maestro Zuloaga; estampa que se repite en centenares y centenares de lugares españoles durante el taurino mes de septiembre. En estas plazas pueblerinas es donde vibra, con toda intensidad, el alma española ante la tragedia de la lidia. Los irregulares tablados se hallan ocupados por abigarrado gentío que no da reposo a la «bota», y las gentes gritan y gesticulan, enardecidas, ante la presencia del toro, que, engallada su cabeza, desafía al público cercano, despejando el pueblo de mozos. La figurilla garbosa del torerillo se yergue ante el furioso animal, y una y otra vez burla a la fiera. Sigue toreando con las rodillas en tierra, poniendo el corazón en la muleta. El clamor de los ¡oles! y de la ovaciones colman sus ilusiones, y embriagado por las palmas se olvida del peligro. Está viviendo sus sueños. Se perfila para matar, y al consumar la suerte su cuerpecillo de adolescente es terriblemente corneado. El color bermejo de su sangre pone la nota trágica en la tarde bulliciosa... Allá se llevan, pálidos y sangrantes, a Juan Manuel Moraza, «Marchenita›, que así se llamaba el torerillo, con un terrible cornalón en el vientre; su apoderado, enloquecido, va taponando con la mano la herida, y en tránsito de agonía llegan a la casa del médico. El público, tan alegre unos momentos antes, permanece mudo y apenado, mientras de bellos y femeninos ojos aragoneses caen unas lágrimas piadosas. Los médicos, hermanos Navarro Tafalla, luchan a brazo partido con la Muerte, para ganarle la vida del chavalillo, y uno de los doctores, en, cede en el acto su sangre generosa. No basta; la vida se acaba, pero allí está la bella señorita a la que el diestro brindó el toro, y allí está su sangre para salvar la vida que se va y le cede su sangre para otra transfusión. El vecindario siguió horas y horas ante la clínica, en angustiosa cola, para disputarse la piedad de ofrendar su sangre, efectuándose hasta ocho transfusiones, cedidas por nobles corazones baturros. Esta impresionante página taurina, digna de la musa de un poeta auténtico, se escribió en la villa de Valderrobles (Teruel) el día 3 de septiembre de 1954.

"MARCHENITA" FALLECIO EL DIA 21: A la una de la tarde del martes día 21 de septiembre de 1954 falleció en Valencia el novillero Juan Manuel Moraza, "Marchenita" que fue trasladado el día 18 del mismo mes desde Vaiderrobles a Valencia en gravísimo estado. Se hizo cargo del herido el doctor Serra, que, después de reconocer al herido, manifestó que Marchenita padecía un fuerte ataque de uremia y tenía altísima tensión arterial. El doctor Serra manifestó que era de temer un fatal desenlace. «Marchenita», falleció en el sanatorio de la Alameda. El cadáver del infortunado novillero, muerto a los dieciocho años, recibió cristiana sepultura en el cementerio general de Valencia.

Fuente:
http://gestauro.blogspot.mx/2014/04/juan-manuel-moraza-salbochea-marchenita.html

LORENZO ORELLANA TEJERA (XXXX - 1954)

Solo para efectos ilustrativos

Iglesia Parroquial Nuestra Señora de Gracia (XVI) en Fernancaballero (Ciudad Real) España

Cortesía del Sitio Web: http://.ciudad-real.es

 

Durante el mes de octubre de 1954, dejó de existir en Fernancaballero (Ciudad Real) el aficionado Lorenzo Orellana Tejera, al correr en el encierro del ganado que se lidiaría aquella tarde. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capitulo 7, Página  198)

MARIANO RIVERA (1895 - 1955)

Foto cortesía del Site Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Mariano Rivera fue un conocido banderillero mexicano que falleció en el albero de la Plaza México, en la Colonia Nochebuena,  no de una cogida, sino de un ataque cardiaco en frente de una asustada audiencia que le observó caer desplomado cuando acompañaba al matador de toros Emilio Ortuño Duplaix  “Jumillano”, a dar  una vuelta al ruedo,  muy probablemente en una  corrida celebrada el 6 de marzo de 1955 con Toros de Ernesto Cuevas,  para Gastón Santos (Rejoneador), Luis Briones, Emilio Ortuño “Jumillano” y Juan Posada.


Cortesía de
D. José Antonio Román Romero

El reconocido cronista Leonardo Páez, escribió en el mejicano diario "La Jornada" del 19 de septiembre de 2011, una nota editorial titulada ¿La Fiesta en Paz? , donde refiere que: Otro torero murió en el ruedo de la Plaza México, el subalterno Mariano Rivera, el 30 de enero de 1955, aunque no por cornada, sino de un infarto mientras acompañaba a su matador, el español Emilio Ortuño "Jumillano", a dar la vuelta al ruedo.
Fuente:
http://www.campobravo.org/noticias/noticiasact.php?cat=1&acc=1¬icia_id=3884


Cortesía de
D. José Antonio Román Romero

El historiógrafo taurino Adiel Armando Bolio cita en sus efemérides taurinas del 30 de enero, que en 1955 confirma su alternativa Guillermo Carvajal, en la Monumental Plaza México, llevando como padrino a Alfonso Ramírez "El Calesero" y de testigo al murciano Emilio Ortuño "Jumillano", con el toro de nombre "Conquianero" de la divisa de Jesús Cabrera y en el que escuchó dos avisos. Esa misma tarde, al dar la vuelta al ruedo acompañando a "Jumillano", quien le había cortado una oreja al quinto toro llamado "Jarameño", el banderillero Mariano Rivera sufrió un infarto y murió ahí mismo.


A Mariano Rivera le suministraron Coramina, muerto estaba.
Vanos intentos por salvarlo, así que es el único torero fallecido en la plaza México y no fue de cornada.
Pedro Julio Jiménez Villaseñor

Por su parte, don Rafael Gómez Lozano (Dientefino), docto taurino mexicano, propietario del visitado Blog en la Internet: "Toreros Mexicanos" cita en la primera confirmación de alternativa del matador de toros Guillermo Carvajal Garibay (el Chicharrín), que ésta ocurrió el 30 de enero de 1955 en México D.F., plaza de toros México, siendo su padrino Alfonso Ramírez "El Calesero", en presencia de Emilio Ortuño "Jumillano", al cederle el toro "Conquianero" de don Jesús Cabrera.

Asimismo cita don Rafael Gómez Lozano en su Blog en Internet Toreros Mexicanos: MARIANO RIVERA AGUILAR.- Banderillero de toros. Nació en México, D.F. el 26 de julio de 1892. Viajó a España en 1909 en la cuadrilla juvenil que encabezaban los matadores Carlos Lombardini y Pedro López. Al deshacerse la cuadrilla se queda en España para colocarse con varios toreros, sobre todo con los diestros mexicanos que hacían el viaje a la madre patria. En 1911 hizo el intento de ser matador y al no tener éxito, regresó a su labor como banderillero. Durante un cuarto de siglo estuvo desempeñándose como figura de los peones en España, hasta que en 1936 estalló la Guerra Civil y tuvo que regresar a México. El 30 de enero de 1955, en la Plaza de toros México, al ir dando la vuelta al ruedo acompañando al matador Emilio Ortuño "Jumillano", que le había cortado la oreja al quinto de la tarde, de nombre "Jarameño" de la ganadería de don Jesús Cabrera, un paro cardíaco acabó con su existencia.


Nótese atrás de "Jumillano" a su subalterno Mariano Rivera, al tratar de incorporarse su corazón dejó de latir.
Pedro Julio Jiménez Villaseñor


Cortesía de
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/search/label/Mariano%20Rivera

De Mariano Rivera dijo don José María de Cossío: "Es Mariano Rivera un fino y excelente banderillero y un buen peón de brega. La disciplina y sobriedad en la brega que caracterizó la cuadrilla mejicana con la que vino a España parece que infundió carácter a su toreo. Ha llenado siempre su puesto con eficacia y con honor..." José María de Cossío. Los Toros, tratado técnico e histórico, Vol. III.

Cita D. José Antonio Román Romero en su Blog en Internet: "De Hombres Toros y Caballos", que Mariano Rivera Aguilar nació en México D.F. el 12 de junio de 1895 y empezó a torear siendo chiquillo, apenas abandono el colegio, haciendo su aprendizaje en algunas capeas ; a los doce años de edad, vistió el traje de luces para estoquear dos becerros, uno en Huatusco y otro en San Juan Coscomatepec, y fue porque habiendo quedada disuelta la cuadrilla de muchachos toreros organizada por el veterano Ojitos, alguien aprovecho tal disolución para celebrar algunos espectáculos con elementos que anunciaba como procedentes de aquella. Como tal Paso Mariano en sus primeras actuaciones en 1907, hasta que en el año siguiente ingreso en la cuadrilla que organizaron los ex-toreros españoles Eduardo Margeli y Manuel Martínez Feria y fue capitaneada por Carlos Lombardini y Pedro López. Con ella vino por vez primera a España Mariano Rivera; volvió a México en el invierno de 1909-1910; vino nuevamente en la temporada inmediata; volvió a su patria en el invierno de 1910-1911 y piso otra vez suelo español en dicho año 1911, que ya no abandono hasta diez años después. Toreo suelto algún tiempo y luego ingreso en la cuadrilla del espada Celita, a la que perteneció en 1913 y 1914; en 1915, trabajo a las Ordenes de Malla; fue con Curro Vázquez en 1916 y con su compatriota Luis Freg desde 1917 a 1921. En este lapso de tiempo, logro Rivera un positivo prestigio como rehiletero y mereció y obtuvo calurosos elogios de la alta crítica taurina.

En el invierno de 1921-1922, tras larga ausencia de su tierra nativa, volvió a ella y desde allí se traslado a Lima, donde toreo con Juan Belmonte, para reintegrarse a España en 1922 y volver a torear suelto. En 1923 fue a Italia con Parejito; en 1924 hizo un segundo viaje al mismo punto y una excursión a Hungría con Pedrucho; con este mismo espada marcho a Venezuela en el invierno de 1925-26; de allí se traslado a Bogotá, donde toreo con el Alcalareño y Morenito de Zaragoza; volvió a Venezuela, donde toreo con Luis Freg; no regreso de esta excursión ultra-marina hasta el año 1928, y desde entonces, domiciliado de nuevo en Barcelona, viene toreando a las Ordenes de los matadores que solicitan sus servicios, que no son pocos, dadas las relevantes aptitudes que le distinguen. Banderillero del lado izquierdo, pronto, hábil y lucido, realiza en la brega una labor acertada, sin bullir inútilmente, como hacen no pocos y sus excelentes disposiciones le permiten torear siempre como adjunto a la cuadrilla de algún espada, pues son muchos los que, en casos de necesidad, solicitan sus servicios. Sufrió tres graves percances en su ya dilatada carrera tauromaca: El 27 de julio de 1912, toreando en Valencia a las órdenes de Isidoro Marti (Flores), un astado de Veragua le infirió una cornada entre ambas vías.

El 17 de agosto de 1916, en Badajoz, siendo banderillero de Francisco Martín Vázquez, le cogió un toro de Palha y le produjo dos cornadas, ambas con de entrada y salida: una, en el muslo izquierdo, y otra, en el vientre. Y el 29 de junio de 1918, en las Arenas de Barcelona, en una novillada, un astado de Urcola le dio una cornada de doce centímetros de profundidad en la región glútea. Estos son los percances de gravedad que sufrió Mariano Rivera y considerando que los recibió de un Veragua, un Palha y un Urcola, tiene motivos sobrados para mirar con recelo las reses de las ganaderías llamadas duras. En 1936 estalló la Guerra Civil y tuvo que regresar a México. El 30 de enero de 1955, en la Plaza de toros México, al ir dando la vuelta al ruedo acompañando al matador Emilio Ortuño "Jumillano", que le había cortado la oreja al quinto de la tarde, de nombre "Jarameño" de la ganadería de don Jesús Cabrera, un paro cardíaco acabó con su existencia.

ROSENDO ÁLVAREZ (1933 - 1955)

Solo para efectos ilustrativos
Cortesía del Sitio Web: El Mirador Calkiniense
http://miradorcalkiniense.wordpress.com/2008/05/28/el-torero-vampiro/
De don Víctor Manuel Arteaga

Matador de novillos, nacido en el Departamento o barrio Mixcoac (Estado de México) en 1933. Sus actuaciones fueron siempre en plazas modestas. En una de ellas, la de Temax, sufrió una gravísima cornada, en mayo de 1955, que le ocasionó la muerte a las pocas horas, cuando contaba 22 años de edad. Curiosamente, este diestro no aparece en la relación de don Ángel Villatoro, del libro “Antología Taurina Mexicana”. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

Por su parte el célebre historiador d. Juan José Bonifaz refiere de este lidiador que << nacido en el barrio de Mixcoac, de la capital mexicana, no alcanzó el espada Rosendo Álvarez, en los veintidós años que vivió, otros logros que intervenir en festejos pueblerinos. En el que tuvo lugar en los comienzos de mayo de 1955 en la localidad azteca de Temak, en el estado de Campeche, fue tan terriblemente corneado que su muerte no tardó en producirse. "

Intentando abundar sobre el infortunado lidiador Rosendo Álvarez, me he topado con un documento en la red de d. Andrés Jesús Gonzáles Kantun, del libro: “Un viaje folclórico por el solar nativo”, que precisa que el lugar exacto de su muerte no es Temak sino Tepakán  y detalla el misterioso acontecer de su tragedia y que a continuación resumo:  Rosendo Álvarez fue cogido en una tarde de mayo de 1954 por el segundo de la suelta, un astado, de nombre “Tinieblas”, de la vacada de León Montero, del poblado de Bécal. El toro pasó limpiamente debajo del capote,  había sido capeado con espléndidas chicuelinas y verónicas. Llovieron aplausos. Rosendo agradeció el gesto, y solicitó el cambio de tercio, y el juez se lo concedió. El matador había mostrado arte y temple, ahora sólo faltaba redondear su faena. Rosendo inclina un segundo la cabeza para acomodar la espada que sostiene la muleta. Ese instante fue suficiente para que el “Negro” en forma relampagueante aprovechara el descuido y encajerado embistiera al diestro, sin darle tiempo de nada. Fue empitonado con una penetración de carne silenciosa, sorda, y levantado en vilo para ser zarandeado, como si fuera un muñeco de trapo, para quedar ensartado grotescamente en una de las gigantescas cornamentas. El público guardó un silencio sepulcral; mientras la cuadrilla de toreros, olvidándose por un instante del temor que los había embargado desde un principio, reaccionó y se lanzaron en defensa del compañero herido.

─ ¡Jei, toro!, ¡jei toro!, ¡Jei toro! ─ le gritaban despavoridos para que éste bajara la cabeza y pudiera desatorarse Rosendo. Pero el “Tinieblas” se paseaba o trotaba en el círculo interno del ruedo muy ufano, luciendo en su cornadura a su primera y última víctima. Quienes fueron testigos de esta escena nunca lo podrán olvidar, era en verdad un espectáculo espeluznante. Finalmente, la fiera aceptó el acoso y bajó la testa, desatorándose el cuerpo de Rosendo,  que cayó pesadamente en el suelo. A toda prisa entraron los vaqueros y lo lazaron llevándolo  a los chiqueros. En el piso desangraba el héroe; tendido cuán largo era, débil, moribundo, pero con los suficientes arrestos, todavía, para levantar un brazo y saludar a ese público desconsiderado, o quizá para despedirse por última vez. Con urgencia fue levantado y llevado al Centro de Salud de Calkiní;  no faltó un buen samaritano que proporcionara esa ayuda, fue “Monino” Fuentes,  quien se ofreció a trasladar al torero caído, pero fue en vano, pues atravesando las vías del tren falleció Rosendo, en brazos de otro amigo, el “Chino Interián”.

Así las cosas, ya no hubo necesidad de llevar al torero al Centro de Salud y lo trasladaron al Palacio Municipal, y en uno de sus galerones, que servía de aula de la primera secundaria, fue colocado sobre una banca de varillas de madera. Ahí permaneció esa noche, sin más compañía que la de los infalibles curiosos, y de los borrachines de velorios. De los familiares del difunto no se sabía nada, porque la comunicación en esa época era deficiente.  Pasó cierto tiempo cuando les llegó la información de la tragedia. Durante la noche, Rosendo se desangró gota a gota, hasta formar en el piso un escalofriante charco de sangre. Algunos testigos cuentan que se escuchó a media noche el chillido del Chi´ha´huat (insecto anunciador de acontecimientos funestos) en todo el pueblo, presagiando toda clase de eventualidades funestas a raíz de ese deceso, y así sucedió. A Rosendo lo inhumaron en el Campo Santo de Calkiní y fue acompañado en su última morada, sin más cortejo que sus amigos toreros y ciertos borrachines que lo encontraron en el trayecto. Una vez transcurridos los tres años reglamentarios para la exhumación de un cadáver se presentaron, al fin, los padres de Rosendo para reclamar sus restos y llevárselos a la ciudad de México, de donde era originario.  Los atendió don “Chel” Canul, el sepulturero. El enterrador destapó la bóveda y jaló el ataúd, no con cierta facilidad, hasta depositarlo en el piso de concreto. Con una brocha le quitó todo el polvo y telarañas. Empezó a desclavarlo. La familia observaba con solemnidad el momento que tanto esperaban para volver a ver lo que restaba de su  hijo. De aquel vástago que nunca logró su sueño más deseado: torear en la monumental “Plaza México”. Por fin, se había arrancado el último clavo de la tapa del féretro. Había llegado el momento tan esperado por los padres del muchacho. Solamente había que levantar la cubierta y listo. Pero don “Chel”, un sádico consumado, sin decir nada, desapareció para zamparse un trago de ron. El padre del muchacho, con los nervios crispados, no esperó más y, tomando el sacaclavos, levantó la tapa de la caja mortuoria. ¡Dios Santo! Esto fue lo que la familia vio. Un rostro conservado y fresco, pelo y barba crecidos, uñas puntiagudas, un rostro dibujando una sonrisa, y una boca entreabierta que mostraba unos brillantes y afilados colmillos, que a contraluz semejaban los de un vampiro. Era un cuadro espeluznante, aterrador. No esperaron más, se olvidaron que eran padres de aquel infortunado hijo y sin decir adiós, desaparecieron para siempre, olvidándose de aquel ser querido que quiso convertirse en torero de cartel, pero lo único que obtuvo fue la muerte, y en un lugar lejano al suyo. Mala suerte, Rosendo Álvarez. El terror cundió en el pueblo y lugares circunvecinos y fue tanto el miedo que causó, que durante mucho tiempo no se hablaba de otra cosa que no fuera del torero vampiro. No se veía a persona alguna deambular a altas horas de la noche por el temor de encontrarse con el vampiro humano y ser presa de él. La verdad es que nunca supe de alguna persona que fuera víctima del quiróptero cuadrumano, pero algunos tipos cuentan que sí las hubo y fueron desangradas horriblemente quedando como el papel. Amigo lector, todo relato misterioso debiera tener una explicación lógica, sin embargo, el pueblo prefiere seguir conservando el encanto de lo inexplicable como parte de su idiosincrasia para vivir gozándolo y recreándolo. Son más afectos a lo misterioso que a las historias reales sin ninguna clase de fantasía. Es por eso, que debemos dejarlos seguir viviendo en su mundo de ilusiones fantasmagóricas proporcionándoles más y más relatos enigmáticos, pero de la región nuestra para reforzar nuestro patrimonio cultural.

Contraviniendo las anteriores fuentes, en cuanto a la fecha de su fallecimiento, el afamado historiógrafo taurino, don Luis Ruiz Quiroz, refiere en sus leídas efemérides taurinas que publica en la página en la Internet Campo Bravo-México de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia, que: El 22 de abril de 1955, el novillero Rosendo Álvarez muere en Temak, Campeche, víctima de una cornada. Por lo que hay que seguir estudiando la fecha exacta de su fallecimiento.

Posteriormente el viernes 9 de noviembre de 2012, recibí una amable carta de mi colega y amigo, don Pedro Julio Jiménez Villaseñor, donde me allega una editorial publicada el 5 de noviembre del presente, por SIPSE.COM de la pluma de Julio Amer, donde refiere que: Ya ha transcurrido más de medio siglo de este suceso y aún los viejos calkinenses tiemblan de miedo cuando recuerdan la tenebrosa leyenda del "Torero Vampiro", una trágica historia llena de misterio y terror que ya es parte del folclore de este municipio campechano que colinda con Yucatán.

El lunes pasado publicamos este tétrico episodio en el que narramos que en 1955 un torero oriundo de la Ciudad de México de nombre Rosendo Álvarez, de 22 años de edad, había fallecido tras ser embestido por un burel en la fiesta tradicional de la comisaría calkinense de Tepakán y que tres años después, al ser abierta su tumba en Calkiní, donde fue sepultado, el cuerpo del malogrado matador aún se encontraba incorrupto (en buen estado de conservación) y, por si fuera poco, el cadáver mostraba una siniestra sonrisa, unos filosos e impresionantes colmillos, largas garras y tenía el cabello y barba crecidos, además de que su chaquetilla de torero estaba extendida hacia arriba, simulando unas diabólicas alas.Tras el macabro hallazgo, la gente del pueblo, temerosa por el suceso, empezó a comentar que Rosendo Álvarez se había convertido en un vampiro, en un "muerto viviente" que salía por las noches y atacaba a los noctámbulos.

El equipo de investigación de MILENIO NOVEDADES, con el afán de desentrañar este misterioso suceso del que ya han transcurrido 57 años y sigue causando pavor en los lugareños, sobre todo en gente de la tercera edad, se dirigió al lugar de los hechos para desempolvar la añeja leyenda y autenticar la historia. Así, el pasado viernes 2 de noviembre, día de los "Fieles Difuntos", nos dirigimos a Calkiní para entrevistar a viejos testigos de ese incidente y comenzamos visitando el Palacio Municipal, una bella construcción con amplia escalinata, donde cuenta la historia fue llevado el cuerpo del torero y colocado en una de las sillas de varillas de madera mientras se decidía cuándo darle sepultura, y ahí entrevistamos a un custodio que no quiso identificarse, pero que nos narró brevemente que sí sabía de ese incidente "por oídas", ya que él es de Bécal (poblado cercano a Calkiní), pero que si deseábamos saber más sobre este suceso, habláramos con el enterrador "don Mas", Marcelino Chi.

El sepulturero
Con esa referencia y preguntando aquí y allá, dimos con "don Mas", quien junto con su esposa doña María Lucía Ac, nos narró que, efectivamente él, junto con el entonces encargado del panteón, Candelario "El Chel" Canul (fallecido hace unos 20 años), sacaron los restos de Rosendo Álvarez, pero afirma que era solamente una osamenta, no como cuenta la leyenda de que el cuerpo estaba incorrupto. Para corroborar la historia pedimos a "don Mas" que nos llevara al cementerio de Calkiní, un camposanto muy limpio, sin hierba, y que por ser día de Fieles Difuntos se hallaba bastante concurrido. Don Marcelino nos enseñó la tumba donde el supuesto vampiro fue sepultado en 1955 (el cronista calkinense Andrés Jesús González Kantún dice en su reseña que fue un año antes), pero nos indicó que ahora ese lote pertenece a una familia. Como se indica en la narración, los restos de Rosendo Álvarez fueron exhumados tres años después, en 1958, pero como los parientes del malogrado espada no se llevaron los huesos, éstos fueron depositados en la fosa común, sitio que también nos señaló el ahora retirado sepulturero que trabajó en el cementerio calkinense durante 45 años. Sin embargo, "don Mas" nos recomendó que si queríamos saber más de esta historia, fuéramos a la comisaría de Tepakán, donde fue la corrida en la que perdió la vida trágicamente el matador capitalino.

Nos enfilamos a Tepakán, que está a unos 5 kilómetros de Calkiní, y ahí entrevistamos a un veterano poblador, don Alfonso Ciab Chi, ex pintor de 73 años, quien nos aseguró que fue testigo del trágico hecho, cuando a Rosendo Álvarez lo corneó el toro, pero señaló que desconocía la historia de que el torero se había convertido en vampiro.

Luego hablamos con Ermilo Moisés Ceh Canul, de 37 años, conocido como "Charlie", quien es taxista foráneo y nos aseguró que sus abuelos le contaron la historia del "chupasangre" calkinense, y dijo que, efectivamente, esa leyenda les ponía "los pelos de punta" cuando se las narraban siendo pequeños él y sus hermanitos.

Después nos entrevistamos con Briceida Cuevas Cob, escritora de poesía y ensayo, que incluso ha recibido algunos premios en la Ciudad de México, en Valencia, España y en París, Francia. Doña Briceida nos dijo que esta historia del vampiro es sólo parte del folclore de Calkiní, pero que ella ni la afirma ni la desmiente. Lo que sí nos aseguró, al igual que los otros pobladores, es que Rosendo Álvarez llegó a Tepakán muy engreído y se expresó del lugar con palabras despectivas, al llamar al poblado como un "rancho polvoriento y pobre", que no era de su categoría, ya que él había actuado en plazas importantes del país y que de saber cómo era el sitio no habría aceptado el contrato.

Mala vibra

Añadió que Rosendo no fue con los demás toreros, Juan Villanueva y "El Ratón", que actuarían ese día, a rezar a la iglesia de San Bartolo, donde se venera la imagen de la Virgen del Pilar, como se acostumbra antes de saltar al ruedo. El foráneo, desde que llegó a la población, destilaba "mala vibra".

Doña Briceida cree que si el cuerpo de Rosendo se encontraba en buen estado de conservación pudo deberse a que algunos toreros, para darse valor, se dopan antes de actuar, y que una de esas drogas pudo provocar efectos en su anatomía y hacer que no se descompusiera después de muerto. También dijo que probablemente lo embalsamaron en Calkiní en espera de que los parientes del malogrado torero arribaran de la capital del país (lo que no ocurrió), por lo que eso pudo momificar el cadáver, y finalmente, que debido al profuso sangrado que sufrió el matador, quizá el cuerpo se "secó" y eso evitó que se corrompiera.

Pero donde sí nos confirmaron la historia del vampiro fue en la casa de don Primitivo Chi Couoh, ex vaquero de 78 años, quien desde su hamaca, donde está postrado por enfermedad, nos contó la tragedia que ocurrió exactamente el viernes 23 de abril (no en mayo) de 1955, a las 5:30 de la tarde. Ese día, nos dijo, él fue el encargado de soltar al toro, que no era negro, sino canelo, de cornamenta muy abierta, de unos 480 kilos, procedente del rancho "Dolores" que está en Bécal y que desde que el animal pisó la arena mostró su agresividad. Fue el segundo de la tarde y mientras se escuchaba la música de la charanga del "Chamaco" Alvarado, Rosendo saltó al coso dispuesto a enfrentar al amenazante toro.

Levantado en vilo

Fue así que después de unos cuantos capotazos, la bestia levantó en vilo al temerario torero, lo zamarreó varias veces y luego lo revolcó en la tierra.

El pobre Rosendo, con las vísceras al aire, sólo pudo levantar la mano, como diciendo adiós, pues ya estaba a punto de expirar. Desesperados, los vaqueros trataron de amarrar al toro para poder sacar al moribundo torero, pero la bestia opuso resistencia, tan es así que don Primitivo, luego de lazarlo casi fue arrastrado por el cornúpeta.

Cuando pudieron sacar de la arena a Rosendo ya había muerto y su cuerpo, como señalamos antes, fue trasladado al Palacio Municipal de Calkiní, donde estuvo tres días en espera de recibir sepultura. Al no llegar ningún pariente a reclamar los despojos de Álvarez, se le inhumó en el cementerio de la población y ahí permaneció tres años, hasta que llegaron sus familiares que reclamaron el cuerpo, pero se dice -comentó don Primitivo- que al abrir la tumba el cadáver estaba bien conservado y fue por eso que empezó a circular la leyenda del vampiro.

El mismo don Primitivo nos indicó que la familia Cahún poseía unas viejas fotografías de aquel incidente, donde aparecían el toro, el torero ya muerto e incluso donde lo estuvieron velando antes de enterrarlo.

Testimonio gráfico perdido

Tras despedirnos de don Primitivo, nos encaminamos a la casa de doña María Silvia Cahum Cob, viuda del finado Aurelio Cahum, quien era el propietario de esas imágenes, las cuales tenía encuadradas y colgadas en un cuarto de su casa y que constantemente la gente del pueblo lo visitaba para verlas, pues el episodio fue un hecho que marcó por muchos años a Calkiní y en particular a la comisaría de Tepakán. Por desgracia, esas fotos ya no existen. Se fueron enmoheciendo y las nueras de doña María Silvia sacaron los cuadros al patio, donde terminaron de destruirse. Un testimonio gráfico que lamentablemente se perdió para siempre. La anciana de 76 años nos narró que esa tarde ella asistió a la trágica corrida. Tenía entonces 18 años y se impresionó muchísimo con ese incidente, el cual, asegura, aún lo tiene muy grabado en la memoria. Indicó que ocurrió durante la Feria de la Virgen del Pilar, patrona del pueblo, y que, como ya nos habían platicado otros viejos tepakenses, Rosendo llegó muy arrogante al poblado, se expresó despectivamente del lugar y se negó a rezar antes de actuar esa tarde. "Dios lo castigó por ateo", dijo doña María Silvia mientras se persignaba. "Por eso cuando destaparon su tumba lo encontraron convertido en vampiro o brujo. Tenía el pelo crecido y los colmillos largos. Todos lo que lo vieron estaban temblado de miedo".

Tras escuchar todas estas historias y testimonios de gente que fue presenció esta antigua tragedia, sólo nos queda como conclusión que la leyenda del "Vampiro torero" ya forma parte del folklore de Calkiní.

DAVID GONZÁLEZ "PININI" (XXXX - 1955)

Solo para efectos ilustrativos

Obra del pintor español Baldomero Romero Ressendi (1924-1977)

Refiere el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, en su obra “Víctimas de la Fiesta - Apartado de Novilleros”, que << un novillero apodado (Pinini) murió en México el 25 de junio de 1955. " Y es toda la información que presenta.

El extinto cronista, José Alameda, refiere en su obra "Crónica de Sangre-400 Cornadas Mortales y algunas más", que " Tres víctimas del toreo se registran en 1955, los novilleros Rosendo Álvarez, "Pinini" y Alejandro Cabrera, y de "Pinini" agrega que falleció el 25 de junio de 1955 en una plaza en México.

El entuerto del desconocimiento de la identidad de este novillero lo resuelve atinadamente el distinguido cronista taurino don Adiel Armando Bolio, quien en la página taurina, "Suerte Matador-Efemérides del 6 de abril", apunta que: " en 1956 fallece el novillero David González "Pinini" debido a una cornada mal atendida y descuidada que recibió en El Toreo de Cuatro Caminos el 25 de junio de 1955. "; De manera que el año correcto de su defunción es el de 1956.

MANUEL VENEGAS (XXXX - 1955)

Solo para efectos ilustrativos

Obra del pintor español Baldomero Romero Ressendi (1924-1977)

Refiere el erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, en su obra “Víctimas de la Fiesta”, en el apartado de novilleros, que << el 26 de junio de 1955, en Tezampa (México), fallecería el novillero Manuel Venegas " y es toda la información de la que se dispone.

Por su parte el afamado cronista taurino "José Alameda", cita en su obra "Crónica de Sangre" que " el novillero Manuel Venegas sufre cogida de muerte el 26 de junio de 1955, en la población de Tezampa por un toro homicida de la ganadería de Los Volcanes. "

ALEJANDRO CABRERA (1938 - 1955)

Cortesía del historiador hidrocálido Andrés Díaz Herrada

Matador de novillos mexicano, del que sólo se tiene la noticia de su trágica muerte, a los 17 años de edad,  en el matadero de la ciudad de Aguascalientes (Méjico), el 14 de julio de 1955. Solicitó permiso para torear un novillo que estaba en uno de los corrales, y en plena faena de muleta fue alcanzado por la res, recibiendo una cornada en el cuello, que le  seccionó la yugular, produciéndole la muerte en el acto. (Fuente: Crónica del historiador, Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”)


Recorte del Diario ESTO
Cortesía del historiador hidrocálido Andrés Díaz Herrada

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, cronista taurino y autor del libro “Víctimas de la Fiesta”, refiere en éste, que << muy joven aún, pues tenía tan solo 17 años de edad, el mexicano Alejandro Cabrera habría de encontrar su final el 14 de julio de 1955 en la ciudad azteca de Aguascalientes, al recibir una herida en el cuello que seccionó la yugular, al pasar de muleta a una de las reses de su lote. "

A finales del mes de abril de 2015, recibí un correo electrónico del historiador hidrocálido Andrés Díaz Herrada, hijo del finado novillero Andrés Díaz Herrera "Picorete" (compilado en esta necrología de tragedias taurinas por haber muerto de un infarto en una tienta), donde me cuenta que su padre fue compañero de andanzas de Alejandro Cabrera, y al respecto dice: "Le adjunto una foto y recorte de periódico del día que murió Alejandro Cabrera, que era amigo de mi padre. De vez en vez mi papa viendo los recortes y fotos que guardaba, comentaba de la muerte de su amigo, del cómo se enteraron de ese toro, y de cómo fueron a pegarle las tres; él contaba que fue el primero en salir a ver que tenía el marrajo, pero de plano salió por piernas pues el animal estaba toreado y era muy peligroso; enseguida de esto, Alejandro tomo los avíos y se fue a la cara de la bestia y fue cuando le prendió y lo lanzo al aire, recibiéndole cuando caía, y dándole la cornada fatal. No hablaba mucho del incidente porqué era evidente que después de ya tanto tiempo era algo que no podía olvidar".

A finales del mes de abril de 2015, recibí un correo electrónico del historiador hidrocálido Andrés Díaz Herrada, hijo del finado novillero Andrés Díaz Herrera "Picorete" (compilado en esta necrología de tragedias taurinas por haber muerto de un infarto en una tienta), donde me cuenta que su padre fue compañero de andanzas de Alejandro Cabrera, y al respecto dice: "Le adjunto una foto y recorte de periódico del día que murió Alejandro Cabrera, que era amigo de mi padre. De vez en vez mi papa viendo los recortes y fotos que guardaba, comentaba de la muerte de su amigo, del cómo se enteraron de ese toro, y de cómo fueron a pegarle las tres; él contaba que fue el primero en salir a ver que tenía el marrajo, pero de plano salió por piernas pues el animal estaba toreado y era muy peligroso; enseguida de esto, Alejandro tomo los avíos y se fue a la cara de la bestia y fue cuando le prendió y lo lanzo al aire, recibiéndole cuando caía, y dándole la cornada fatal. No hablaba mucho del incidente porqué era evidente que después de ya tanto tiempo era algo que no podía olvidar".


Recorte del Diario ESTO
Cortesía del historiador hidrocálido Andrés Díaz Herrada

Me cuenta don Pedro Julio Jiménez Villaseñor, un admirado cronista taurino mexicano, respecto de la historia de este infortunado novillero aficionado, que << El centro de la ciudad de Aguascalientes, sobre todo por el lado sur, ha sufrido varios positivos cambios urbanísticos. A escasos 50 metros de las dos principales oficinas gubernamentales había un arroyo, hoy es la avenida Adolfo López Mateos que corre de oriente a poniente y atraviesa la ciudad, a pocos pasos de esa hoy grande vía existió por muchos años el rastro municipal, concretamente en la calle Guerrero y llegaba hasta la de Matamoros, viejo, sucio, con olores muy característicos de esos lugares, corriendo aguas de mil colores por todos lados, la mezcla de las sangres de los animales sacrificados hacia el piso muy resbaloso, poco antes de la puerta trasera de las instalaciones estaba un pequeño cubículo a casi dos metros de la altura del ras del piso y ahí era la parte más visitada de quienes aspirábamos a hacernos toreros, ahí era el lugar a donde se daba la puntilla a las reses que al día siguiente se fileteaban en las carnicerías de los diferentes mercados locales. Junto a esa parte desde luego, y por supuesto, que estaban los corrales de los toros y vacas que alimentaban a un Aguascalientes todavía muy chico, que no contaba con más de ochenta mil habitantes. Hacia el lado norte, también muy cerca del centro, se encontraba el viejo Parían, toda la cuadra aceptaba comercios diferentes, boticas, tiendas de ropa para dama y caballero, neverías, librerías y hasta una radiodifusora se encontraba en ese centro comercial. Lo más clásico de todo era que en cada una de las cuatro esquinas había instaladas dos bolerías donde se aseaban los zapatos todo tipo de personajes y en cada una de ellas los temas eran diferentes, la del lado sur oriente se llamaba “Calesero”, era la más famosa y concurrida, propiedad de Julián Rodríguez, desde luego que ahí se hablaba constantemente de toros. En ese lugar era común encontrar diariamente a toreros como don Fermín Espinosa, “Armilla”, a don Alfonso Ramírez Alonso, a quien se le rendía el homenaje de poner el nombre al lugar, “Calesero”, a Jesús Delgadillo, “El Estudiante”, a Rubén Salazar, a subalternos, apoderados, ganaderos y taurinos que llegaban de paseo, desde luego que a infinidad de novilleros que por aquellos años había bastantes nativos y de otras partes de nuestra republica. Era común que en ese lugar se pusieran de acuerdo para irse a torear a tentaderos o pueblitos, fue ahí donde se le avisó a Alejandro Fullón Cabrera que la empresa de la plaza “El Toreo” de Cuatro Caminos quería conocerlo y de inmediato en la compañía de Fernando Brand, novillero puntero por aquellos años, se trasladaron a las oficinas de conocida línea de camiones foráneos para tramitar un pase a nuestra capital, la economía de Alejandro era nula. Habiendo hablado con la empresa de dicha plaza regresó con la promesa de ser programado en unas semanas más, desde luego que al bajar del autobús al primer lugar a donde se encamino fue a la boleria “Calesero” donde le informó Julián que al rastro acababa de llegar un viejo toro que sería sacrificado y, según la costumbre de aquellos años, se le permitiría torearlo en el empedrado corral. Se hizo acompañar por otro novillero, Andrés Díaz, “El Picorete”. Es bastante descifrable que en un espacio no mayor a 200 metros cuadrados y entre las demás reses que esperaban ser apuntilladas, es incomodo y peligroso torear, Alejandro lo sabia pero había que intentarlo, claro y entendible que nunca jamás podría bordar una faena, pases sobre piernas, algún adorno que se le pudiese robar y sería todo, sin embargo en un descuido no pudo evitar el derrote defensivo del animal y este fue a dar al cuello del prometedor novillero cercenándole por completo la vena yugular que de inmediato le baño con su propia sangre. Con la rapidez y urgencia del caso fue trasladado al hospital civil, que hasta la fecha se encuentra en la acera de enfrente y solo unos pasos de donde fue herido Alejandro, han de imaginar que el novillero llegó sin vida al nosocomio, la cornada era mortal por necesidad y así perdió la existencia una humilde promesa del toreo mexicano que supongo los pocos instantes posteriores al percance que permaneció con vida, habrá pensado en que eso no lo detendría para debutar en El Toreo de Cuatro Caminos. Años después yo comencé a ir al rastro y nunca se va a borrar de mi mente que a un costado del portón, por donde desembarcaban a las reses, había una cruz de aproximadamente 40/50 centímetros, roja, de un púrpura muy desteñido, del decoloro que causa el paso de los años, hacían ya casi seis de la cornada, e indicaba que ahí había muerto, mas no herido, hasta ese lugar alcanzo a llegar por su propio pie y caer sin vida, una de las personas que le auxiliaron al darse cuenta que no había nada que hacer, con la propia sangre derramada por el novillero formo la cruz referida. He dejado al último ciertos datos, el tiempo los va borrando y comienzan mitos, leyendas y cuentos que lo que más hacen es desinformar. La fecha exacta nadie la recuerda, tengo entendido que fue por el año de 1954 ó 55, por el mes de junio o julio, el toro me cuentan era de Luís Solano que quería formar una dehesa aquí cerca de Aguascalientes, que lo mandó al matadero ya que al pelear con uno de sus hermanos se había despitorrado y que nunca se le había toreado. Esto tiene que ser mentira rotunda ya que siendo Solano un matador de toros en activo por aquellas fechas, de tonto no lo aprovecha para entrenar. Otras personas platican el toro era de don Ramiro González y como suele suceder en estos casos todo mundo dice estaba presente, la verdad es que solo Andrés Díaz le acompañaba, los viejos matanceros que a esas horas se preparaban para iniciar sus labores ya fallecieron, testigos fidedignos tampoco quedan y hasta cierto punto esto es lo de menos, lo triste del caso es que ese medio día se perdió una promesa novilleril que se suma a la larga lista de los caídos en busca de la fama, solo nos queda honrar la afición de todos ellos que han muerto tratando de encontrar su destino y creo firmemente que el mejor homenaje que les podemos, y debemos de rendir, es una oración... ¡Señor, hágase tu voluntad!. >>
Fuente: http://www.noticierotaurino.com

Refiere el prestigiado cronista Adiel Armando Bolio en las efemérides que le publican en el portal taurino en la Internet “Suerte Matador” que el 13 de julio de 1955.- El novillero Alejandro Fullón Cabrera muere en el matadero municipal de Aguascalientes a causa de una cornada en el cuello cuando trataba de torear.

RAFAEL GARCÍA PÉREZ "EL HOMBRE DE PIEDRA" (1911 - 1955)

Plaza de Toros de Aroche  (Huelva)

El 12 de Agosto de 1955 la prensa publicaba la muerte en esta plaza de Rafael García Pérez, "El hombre de Piedra", torero cómico cordobés, que había recorrido los ruedos en distintos grupos cómico-taurino-musicales, como "Carrusel" y  "Los Calderones", coincidiendo en éste último con el inmortal Manolete. Según la información periodística, al matar una becerra y hacer un extraño el animal, saltó el estoque clavándosele en el vientre.  Rafael García Pérez, "El hombre de Piedra"  murió en la clínica del Dr. José María Polo Herrera, médico titular de Aroche, a los pocos minutos de ingresar en dicha clínica.

Fuentes:

http://portaltaurino.com/plazas/andalucia/huelva/aroche.htm  http://es.wikipedia.org/wiki/Efem%C3%A9rides_de_la_Provincia_de_Huelva)

 

El cronista Juan José Zaldívar Ortega refiere de este personaje, que fue un << matador de novillos de modesta categoría, del que sólo se sabe su fatalidad de que cuando actuaba el 20 de agosto de 1955, en la Plaza de Toros de Aroche (Huelva), y al ir a clavar el estoque a una de las reses que le correspondieron, sufrió gravísimas lesiones, de las que falleció, por haber hecho la espada un extraño y al salir rebotada, de le clavó en el vientre del infortunado torero. "

 

En otra crónica se dice: "Hombre de Piedra, cómico que trabajando como tal, formando parte del "Carrusel Andaluz", en la Plaza de Toros de Aroche, la tarde del 20 de agosto de 1955, se clavó el estoque en el vientre, a consecuencia de lo cual murió."

 

El erudito, d. Juan José de Bonifaz coincide con la fecha del fallecimiento que refiere el Dr. Zaldívar,  al comentar en su obra “Víctimas de la Fiesta”, que << el infortunio se cebó con el diestro principiante Rafael García cuando actuaba el 20 de agosto de 1955 en la plaza de Aroche (Huelva), ya que al entrar a matar a un astado salta el estoque y se clava en el vientre de Rafael, produciéndole la muerte. "

De nombre Rafael García Pérez, nace en Córdoba en el año 1911 de profesión torero-cómico, llamado el "Hombre de Piedra" por sobrellevar de una forma estoica las volteretas y testarazos que conseguía con su toreo bufón. La historia taurina de Rafael parte del grupo musical cómico taurino "Los Califas" que provenía de la banda infantil llamada "La Mezquita" que tanto éxito obtuvo y que fue formada por alumnos pertenecientes a las Escuelas del Ave María que fundara del famoso cura de S. Francisco Carlos Romero Berral. Pues bien el promotor del espectáculo Juan J.de Lara en el año 1930 se fija en Rafael, muchacho bajo de estatura, fuerte y decidido que tenía un gran valor al ponerse sin engaño delante de los astados, que después habría de destacar como uno de los "Charlots" de más acusada personalidad en ese ambiente taurino, por su agilidad, sus graciosos trucos y su originalidad y destreza. No se preocupaba de lo que le echaran por lo toriles pues era un arrojado. Tal vez estuviera falto de orientación por una persona que lo aconsejara, pues no hacía caso de nadie, e iba como se dice por libre. Actuó con el toreo bufo de una forma continuada durante veinticinco años, consiguiendo siempre excelentes éxitos artísticos y económicos. Participó varios años en grupo de "Los Califas", con ellos recorrió toda España, Portugal, sur de Francia y algunos lugares del entonces Marruecos francés-español. Que por cierto, en aquellos años treinta iba Manolete acompañándolos como novillero, encargándose de la parte seria del espectáculo al lidiar un novillo en cada actuación. Más tarde estuvo en la valenciana agrupación llamada "El Empastre", la que fuera la primera banda musical de este estilo. Continuó en otras como "Los Calderones" y la sevillana "Carrusel Andaluz". Rafael García era un hombre que ganó bastante dinero, pues hubo "Charlotas" que cobraba hasta mil pesetas de aquellos años, llegando a ganar hasta un millón de pesetas, pero nunca supo lo que era ahorrar una peseta al no administrase, y lo mismo que lo ganaba lo gastaba. De forma que cuando llegaba la invernada se le veía trabajar en oficios peón de albañil o de camarero en un bar, para alimentar a su familia. Él solía decir: -Siempre trabajando, pero siempre sin salir de apuros. Pudo tener Rafael el deseo de ser toreo serio, pues demostró en ocasiones que podía hacerlo, pero su baja estatura y su modestia y su forma de ser desorganizada sólo le permitió ser un modesto pero aclamado "Charlot" del toreo. Murió 19 de agosto de 1955 con las zapatillas puestas, pues actuando en la plaza de Aroche (Huelva) en el espectáculo cómico-musical "Carrusel Andaluz", al entrar a matar un novillo, éste hizo un extraño y salto el estoque, con tan mala fortuna que se le clavo en el vientre del Rafael, falleciendo a los pocos minutos. Dicen que herido de muerte sonreía mirando al tendido como si se tratara de una pirueta. El público en un principio creyó que se trataba de un nuevo truco del genial torero El "Hombre de Piedra" era así. Un gran artista bohemio, que sólo pensaba en ganar dinero para gastarlo con los suyos, y en vivir lo más alegremente que pudo. Con el paso del tiempo este cordobés figura del toreo-cómico, está olvidado, y sería junto que se recordara su nombre con una calle.

Fuente de la crónica biográfica:
http://wikanda.cordobapedia.es/wiki/El_Hombre_de_Piedra

CARL DOSSEY (1918 - 1955)

Cortesía del Sitio Web

http://www.chandlermuseum.org/SHOF2005.html

Miembro del Salón de la Fama de los Deportes de Chandler  Arizona, USA

Fue un afamado cowboy completo, y juez profesional de rodeos, que empezó sus andanzas en 1935. Se le recuerda con alegría por ser uno de los primeros jinetes en usar llamativos atuendos al montar (como las camisas de satín y seda  que usan actualmente algunos jinetes que gozan del patrocinio de grandes corporaciones). En 1940, a los 22 años de edad, obtuvo el prestigiado título de Campeón del Mundo de monta a pelo la RCA. Compitió durante años en monta a pelo de broncos, toros,  y derribo de becerros,  hasta que una dolorosa lesión le impidió continuar de jinete, dedicándose a ser juez profesional de rodeo durante 12 años. Hacia 1950, Carl Dossey ya contaba con un récord de 7 apariciones seguidas como juez profesional del prestigioso certamen de Rodeo del Madison Square Garden. Se le considera el co-inventor del ojo conducto eléctrico de tiempo de salida del chute que fue aprobado para su uso en muchos de los más grandes rodeos de la RCA. Desafortunadamente hacia 1955, en las festividades del Rodeo Chandler en Arizona, el valeroso Carl Dossey,  murió protegiendo a su hijo Eddie de solo 5 años y a otras personas de la estampida de unos caballos desbocados durante el desfile. El estuvo felizmente casado con la hermosa Berenice Blair Dossey Bolen (1913-1974), una fantástica y reconocida amazona de los rodeos norteamericanos, con quien tuvo dos hijos hasta su muerte.

STEPHEN T. RINGHAUSEN (1894 - 1955)

Solo para efectos ilustrativos

Mr. & Mrs. B.J. Martel, Les Jaonnets Farm, St Saviours, Guernsey.

Stephen T. Ringhausen fue un prominente agricultor y horticultor norteamericano que fue corneado a muerte por un toro Guernsey en su finca ubicada a dos millas al este de Jerseyville, Estado de Illinois en USA, el 15 de marzo de 1955. Su cuerpo fue encontrado por uno de sus hijos, quien relató que su padre salió de la casa cerca de 8 AM del martes,  y cuando él regresó de hacer unos pendientes que le había encomendado su padre,  a eso de las 10:30 AM, lo vio tendido en el suelo  como a 100 yardas de su casa. Llamó rápidamente a su madre para pedir una ambulancia. Al investigar, descubrió que su padre estaba muerto. El toro asesino tenía cuatro años y medio de edad,  y al parecer era muy manso. El forense emitió un veredicto de muerte instantánea como resultado de la herida infligida por el toro. El Sr. Ringhausen había nacido en el Condado de Calhoun, Illinois, USA, el 8 de agosto de 1894 y era un hombre muy trabajador y dedicado a su familia. (q.e.p.d)

MIROSLAVA STERNOVA (1926 - 1955)

Ocho días después de la boda del matador de toros Luis Miguel Dominguín con la actriz italiana Lucía Bosé, aparece muerta por ingesta excesiva de barbitúricos, el 9 de marzo de 1955, la afamada actriz Miroslava Stern y la prensa mexicana señala la relación entre estos hechos como causa aparente del suicidio de la actriz. Luis Miguel, ajeno a ello,  contaba su versión de los hechos en la obra de Andrés Amorós (Luis Miguel Dominguín, el número uno). «Hacía tiempo que habíamos quedado como amigos. Pocos días después de mi boda con Lucía, me envió un pequeño paquete con la mitad de una moneda mexicana de oro que le había regalado y de la que yo guardaba la otra mitad».

 

Ver biografía completa de la artista en:

http://es.wikipedia.org/wiki/Miroslava_Stern

LAS VÍCTIMAS DE HUNUCMÁ, EN YUCATÁN, MEXICO (XXXX - 1955)

“Descanso de la Cuadrilla”
Obra del pintor Sevillano
José Villegas Cordero (1844-1921)

Refiere el docto cronista taurino (LRQ), en las leídas efemérides taurinas de la página de Internet, Campo Bravo-México, de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL),  que el 13 de febrero de 1955 se derrumba parte de la plaza de toros de Hunucmá, en el estado de Yucatán, en México, durante una novillada que en toreaban Alfredo Sosa y Carlos Hube con resultado de varios muertos y heridos.

PEPÍN JIMÉNEZ (XXXX - 1955)

Pepín Jiménez
(Foto Iglesias) El Ruedo
De la hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano

El 4 de diciembre de 2014, recibí una amable carta de don Rafael Gómez Lozano, propietario del Blog enciclopédico en Internet: "Toreros Mexicanos", quien me allega una digitalización del Semanario Gráfico de los Toros "El Ruedo", número 568, del 12 de mayo de 1955, donde refieren en su página 24, que en Chiclana ha fallecido el novillero Pepín Jiménez, que el pasado domingo sufrió un accidente de moto cuando regresaba de realizar faenas de tienta en la finca Jandilla, en Alicante, y que se encontraba hospitalizado en el Provincial de Alicante. Cuando se agravó, el martes por la mañana, fue trasladado a su domicilio en Chiclana, donde falleció poco después, rodeado de sus familiares. El acto del sepelio se efectuó ayer, miércoles, en Chiclana. Descanse en paz el infortunado muchacho, que ha visto cortadas en flor sus ilusiones de gloria por la muerte en edad temprana. Dios tenga piedad de su alma. A sus familiares, amigos y admiradores hacemos patente nuestro sentido pésame.

VALERIO MERINO MARTÍNEZ "EL TIGRE" (1929 - 1956)

Solo para efectos ilustrativos
Propaganda de la Compañía Cervecería Toluca y México S.A.
Colección Mexicana de Tarjetas Postales Antiguas

Picador cordobés  muerto en la desaparecida Plaza de Toros de los Tejares el 15 de abril de 1956, al sufrir la caída del caballo fracturándose la base del cráneo en una novillada en la que también actuaron Manuel Ávila, Juan Jiménez, y Manuel Cadenas Torres con toros de Díaz Tregallo. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

El erudito taurino, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << en la novillada que tuvo por marco el circo taurino de Córdoba, su ciudad natal, una res de la ganadería de Fermín Díaz propinó tal batacazo a Valerio Merino Martínez (el Tigre), que le ocasionó la fractura de la base del cráneo. El luctuoso suceso ocurrió el 15 de abril de 1956 y el siguiente día falleció en un hospital de la ciudad de los Califas. "

Refiere el historiador D. José Antonio Román Romero en su Blog taurino en la Red: De Hombres, Toros y Caballos, que, el picador cordobés Valerio Merino Ramírez (El Tigre), nacido en Córdoba en 1929 y fallecido el 16 de abril de 1956, sufrió la caída del caballo fracturándose la base del cráneo en una novillada en la que actuaron Manuel Ávila, Juan Jiménez, El Tigre, y Manuel Cadenas Torres con toros de Díaz Tregallo y que se celebró el día anterior en la antigua plaza de toros de Los Tejares en Córdoba.
Durante la lidia del tercer novillo sufrió una caída al descubierto el picador. Valerio Merino Ramírez (El Tigre), de veintisiete años, de Córdoba. Trasladado a la enfermería, se le apreció una herida contusa en la región occipital y fractura de la base del cráneo. Le asistió el doctor Ortiz Clot, quien calificó su estado de gravísimo. El párroco de San Nicolás de la Villa, reverendo don Casimiro Pedrajas López, administró al herido los últimos sacramentos. Hasta las diez de la noche permaneció en la enfermería, y después fue trasladado al hospital provincial, donde se le practicaron diversas transfusiones de sangre. Para que su familia no se enterase de que iba a actuar, entró en la Plaza de paisano y se vistió de luces en una dependencia. Durante varios meses pidió al empresario que lo contratara. Era huérfano de padres. Estaba empleado en la compañía eléctrica y dependían de él dos hermanos pequeños. Falleció el lunes 16 de abril de 1956.


La foto recoge el momento en que las asistencias recogen al picador mortalmente herido

MODESTO REYES LARA (EL PIANISTA) (1933 - 1956)

"EL PIANISTA"
Modesto Reyes Lara
Cortesía de la Lic. Carmen Calderón

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, historiador taurino y autor del libro "Víctimas de la Fiesta", refiere que: en Coatepec, en el estado mexicano de Puebla, en abril de 1956, encontró el final de sus días el novillero Modesto Reyes". Y es cuanto escribe el historiador de este desconocido personaje de la fiesta.

Al respecto, hay que aclarar que este "banderillero" leonés, no falleció donde el erudito Bonifaz refiere, sino en la población de Coatepeque en la hermana República de Guatemala. Lo anterior con base en el siguiente documento recibido de la Lic. Carmen Calderón, Creativa Escénica y Gestora Cultural, cuya empresa se denomina: JULIO CASTILLO, teatro; Directora General y responsable de la búsqueda de las historias y leyendas que componen el Proyecto de Resguardo del Patrimonio Cultural Intangible: LEYENDAS, CRÓNICAS Y SUCESOS DEL PANTEÓN SAN NICOLÁS, (recorridos nocturnos), en la ciudad de León, Guanajuato, México y donde me cuenta que:

Hoy, 17 de marzo del 2011, aniversario luctuoso número 55, de MODESTO REYES LARA "EL PIANISTA", y por "coincidencias" del destino, encontré su página: LOS TOROS DAN Y QUITAN; en la Internet. Permítame colaborar un poco con el espacio que le ha otorgado al "PIANISTA", anexando un pequeño documento que nos brinda luces sobre la vida de éste banderillero leonés. La referencia pertenece a una revista taurina local (ya fuera de circulación desde hace algunos años y de la cual no recuerdo el No.) llamada: ESPONTÁNEO. Fraternalmente, Lic. Carmen Calderón.

En la ciudad de León Guanajuato, en el viejo panteón municipal de San Nicolás fundado en 1867; cerca de la antigua puerta principal, se observa una lápida sencilla, sucia y abandonada, donde ocasionalmente alguien lleva humildes flores; sobresale de las demás, gracias a uno s versos:

"Desde niño yo soñaba
con vestir de grana y oro
y en mis sueños
les cortaba, ¡las orejas a los toros!"

Mientras que en uno de sus muros se dibuja la silueta espigada de un banderillero que con paso garboso, levanta en todo lo alto un par de banderillas. Modesto Reyes Lara "El Pianista", nació en la hacienda de San Antonio de Salasanas de Nuevo Valle de Moreno, municipio de León Guanajuato en 1933. A la edad de 3 años, emigró con su familia a León, Gto. Aprendió el oficio de zapatero en un pequeño taller de calzado. Desde pequeño, Modesto daba muestras de pasión por el toreo; con varios chiquillos del barrio jugaba al toreo de salón. "El Pianista" devenía de familia torera y ganadera; fueron sus tíos el Matador Francisco Aranda (muerto en la ciudad de Fresnillo, Zacatecas; un toro le infirió una cornada en el muslo derecho, destrozándole la femoral), y Juan Aranda, Banderillero. En algunos festejos, Modesto actuó como base del cartel, en los años de 1948 - 1951. Anduvo en las llamadas cuadrillas libres como banderillero, haciéndoles el avío a algunos novilleros de ese entonces. El nombre de este personaje es desconocido en el mundo taurino nacional, pero la fiesta brava de León, Gto., tiene sus cimientos en éstas gentes sencillas. Algunas de las plazas que pisó "El Pianista" fueron:

  • Tecatitlán, Jalisco.
  • "La Tapatía", en San Diego de Alejandría, Jalisco.
  • San Julián, Jalisco.
  • "Revolución", Irapuato, Gto.
  • "La México", en México, DF.
  • La Placita de Tientas, en Ibarra Gto., etc.

El ganado bravo al cual se enfrentó al cubrir el segundo tercio con banderillas, provenían de las dehesas como: La Estrella, Cerro Viejo, El Vergel, Jalpa, José L. Fox, Campos Aranda, El Rosario, Zacapisco, San Cristóbal, La Concepción, Almoloyas, etc. El 12 de junio de 1951, la Unión Mexicana de Picadores y Banderilleros le expidió un documento donde autorizaban a Modesto para actuar como aspirante a banderillero, y encuadrarlo como socio de esa organización. A partir de entonces se enroló con cuadrillas que hacían su paseíllo con diestros de renombre. Modesto Reyes Lara, se marchó a Centroamérica con el novillero leonés Guillermo Becerra, con la intención de torear y comprar ropa adecuada y presentable para su examen final; su idea principal era llegar con cartel a las filas de socios activos de La Organización de Picadores y Banderilleros. En 1955, en el mes de diciembre, llegó a la población de Génova, Departamento de Quetzaltenango, los días 5,6 y 7. Andaban de pueblo en pueblo, hizo paseíllo en la región de Tiquizate el 24, 25 y 31. El domingo 17 de marzo de 1956, Modesto vistió de luces por última vez. En una plaza provinciana de la República de Guatemala, llamada Coatepeque, Modesto Reyes Lara "EL PIANISTA", levantó en todo lo alto su segundo par de banderillas, justo con el segundo astado de la tarde. El cuerpo de Modesto fue embestido por el toro; y en unos segundos, la muerte lo tocó. Modesto murió a la edad de 23 años, víctima de un toro que le destrozó el iliaco renal. Las autoridades de Guatemala y la cooperación económica del pueblo de Coatepeque y de sus compañeros y amigos, hicieron un esfuerzo para trasladarlo a su tierra natal.

En las efemérides taurinas del erudito taurino Luis Ruiz Quiroz, insertas en la página en la Internet, "Campo Bravo México" de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL) refiere que "el 17 de Marzo 1956 muere en Cuautepeque, Guatemala, por cornada al salir de un par de banderillas el peón mexicano Modesto Reyes El Pianista". Sin duda se trata de un error en el nombre del poblado, al igual que el cometido por Bonifaz, puesto que el nombre correcto del poblado es Santiago de Coatepeque, en el departamento de Quetzaltenango, Guatemala.

PRÓSPERO HERRERA SANABRIA "CAPITA " (1893 - 1956)

Foto antigua del Nuevo Circo de Caracas

Cortesía del Sitio Web: http://portaltaurino.com

Banderillero venezolano, fue el primer y único diestro fallecido a consecuencia de un palotazo en el pecho, en la Plaza de Toros Nuevo Circo de Caracas, la tarde del 24 de agosto de 1920, y quien falleció el 5 de septiembre del mismo año. (Crónica del historiador Juan José Zaldívar Ortega, de su obra web-2009 “Víctimas del Toreo-Apartado de Banderilleros”)

 

Buscando profundizar, acerca de la muerte de este desconocido personaje , le pedí a mi amigo e historiador venezolano,  don Nilson Guerra Zambrano,  que me diese la mano para indagar más a fondo, y siendo él amigo, de una de las catedrales de la información taurina de aquel país, encontró con el notable erudito Nelson Arreaza lo siguiente, y que transcribo para cultura general de los amantes de la fiesta, porque no deja de sorprenderme el hecho que no sea una víctima de la fiesta : << Próspero Herrera Sanabria, nació en Caracas Venezuela el 28 de julio de 1893, dejando huella de su rodaje taurino en tierras colombianas en los años de 1917 y 1918, regresando al poco  a torear a su suelo patrio, y haciendo su debut como novillero hacia 1924.  El Doctor Tulio Carnevali Salvatierra, miembro distinguido de la Sociedad Internacional de Cirugía Taurina y en un tiempo Presidente de la  Comisión Taurina Municipal de Caracas, en un trabajo -ponencia presentada para un congreso de la primera institución mencionada- ,  no registra en el año de 1920 (como lo afirma el historiador Zaldívar Ortega) un percance de Herrera Sanabria en la Plaza de Toros Nuevo Circo de Caracas, siendo la historia cierta, que sigue actuando como matador de novillos hasta fecha indeterminada, produciéndose su muerte natural, tras penosa enfermedad el 25 de febrero de 1956 en Caracas. "

 

Considero conveniente incluir  a este lidiador venezolano en esta primera Cronología Biográfica Ilustrada de Tragedias Taurinas de 1700 a 2009, para efectos de aclarar al mundillo taurino, que Próspero Herrera Sanabria (Capita),  murió de muerte natural y no por el referido palotazo del 5 de septiembre de 1920, en la Plaza de Toros Nuevo Circo de Caracas, y esto se lo debemos, sea dicho con justicia, a la innegable aplicación de los doctos venezolanos don Nelson Arreaza y  don Nilson Guerra Zambrano. ¡Enhorabuena por ellos!,  que tienen por virtud  admirable, el  corregir la historia conocida.

JOSÉ NAVARRETE AMBRIZ (1939 - 1956)

Solo para efectos ilustrativos

San Juan Tumbio, Michoacán, Méjico

Cortesía del Sitio Web: Sanjuantumbiomich.com

Matador de novillos mexicano. Perteneció al abultado montón de los principiantes. Contaba con 17 años de edad, cuando en un festival celebrado en la Plaza de Toros mexicana de Cuiramangaro (Estado de Michoacán), recibió una cornada en el vientre, a consecuencia de la cual falleció el 10 de octubre de 1956. Curiosamente, no es citado en la obra de don Ángel Villatoro, “Antología Taurina Mexicana”, de 1964. (Fuente: Crónica  de don Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”)

 

El ilustre cronista, Juan José de Bonifaz, refiere de este personaje de la fiesta, que << el 8 de octubre de 1956 es gravemente herido en el vientre al torear en el coso de Cuiramangaro, en el estado mexicano de Michoacán, el diestro de modesta categoría artística José Navarrete Ambriz. El óbito se produjo el día 10 en la capital azteca. "

 

Por su parte,  el diario ABC de Madrid refiere,  que << con fecha 10 de octubre de 1956, el novillero mejicano José Navarrete Ambriz falleció a la edad de 17 años, a consecuencia de una cogida que sufrió el lunes 8 de octubre  en el curso de un festival taurino celebrado en la localidad de Cuiramangaro (Michoacán). Navarrete Ambriz había recibido una cornada en pleno vientre. Aunque era poco conocido en la capital mexicana, había actuado en numerosos festivales de provincia y tenía fama de valiente y de buen arte para torear. Ha muerto cuando empezaban a presentársele favorables perspectivas para sus futuras actuaciones. " (Fuente: EFE)

 

Según mi personal apreciación, debe tratarse de una tragedia ocurrida en el poblado de Santa María Huiramángaro (San Juan Tumbio) Michoacán, situado en el Municipio de Pátzcuaro (en el Estado de Michoacán de Ocampo), tiene 2,492 habitantes. 

ANTOINE TOSI (XXXX - 1956)

Solo para efectos ilustrativos
Iglesia en Générac, (Gard, Francia)
Foto cortesía de Ravenclaw

La página de Internet de la FFCC (Federación Francesa de la Corrida Camarguesa) consigna en sus archivos de decesos de "raseteurs" que fueron víctimas de cornadas de toros, que el 8 de abril de 1956, un resuelto raseteur, en St Remy de Provence (comuna y población de Francia, en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, departamento de Bocas del Ródano, en el distrito de Arlés) llamado Antonio Tosi, fue muerto al afrontar un irascible toro de nombre "Cigalier" de la manada de Rébuffat.
Fuente:
http://www.ffcc.info/article743.html

El medio informativo en la Internet: "EXPATICA.COM", publicó el 7 de septiembre de 2006 una descriptiva editorial titulada "Corridas de Toros, no solo para los españoles", donde abordan el tema de las añosas Corridas de Toros de Camargue, deporte practicado sin matar al toro en el sur de Francia, en el que los participantes intentan captar los atributos adjuntos a los cuernos de un toro. Este juego es un deporte muy popular en el Gard, Herault, una gran parte de los Bouches-du-Rhone, y en algunas comunas de la Vaucluse, donde cada año tres torneos captan la atención de los aficionados: El prestigioso "Medallón de Oro de Arles", "La Palma de Oro Beaucaire" y "Los ases del trofeo final" que se celebraran alternativamente en Nimes y Arles. El juego, cuyos orígenes se remontan al siglo XV, se catalogó oficialmente como deporte en 1975, año en que las normas se estandarizan, se entregan a los jugadores premios, y se les otorga el beneficio de contar con seguro médico y de vida, de manera que se ha convertido en un importante evento en cuatro departamentos que comprenden tales destinos turísticos bien conocidos como son Arles, Nimes, Avignon, Montpellier y Marsella. En la tauromaquia Camarguesa, un equipo de hombres vestidos de blanco, conocido como "raseteurs", corren por la arena tratando, con la ayuda de un pequeño gancho, para arrebatar borlas y cordones de cinta alrededor de los cuernos de su adversario. Este festejo se realiza en recintos cerrados y en la mayoría de los casos fijos, como las plazas de toros españolas pero que en esta región reciben el nombre de Arenes (arenas). El ruedo cuenta con una forma de elipse y la barrera es baja para facilitar el salto de los razeteurs, en los muros de las gradas barras y peanas ayudan a librarse de las embestidas y posibles saltos del animal. El festejo comienza con el desfile de una banda de música, le siguen un grupo de mujeres ataviadas con el traje típico arlesín y a continuación los representante de cada manade (ganadería) montados a caballo, juntos forma un pasillo por el que atraviesan los razeteurs atraviesan al son de la música de "Carmen" para saludar a los miembros de la presidencia, a este desfile-presentación de le denomina Capelado. Llegados a este punto conviene destacar que existen varias categorías y tipos de corridas: As Elite 1 (algo así como la primera división), Avenir, Etalons, Protection. En estas categorías los animales participantes son toros capones pero también hay otras course en las que toman parte vacas y toros aun sin castrar. Lo mas normal es que cada toro participante, siete en toda la tarde, sea de una ganadería diferente y los toros tienen una preferencia por encima de los razeteurs en la elaboración de los carteles, son animales que gozan de mayor fama que las vacas de nuestra zona y arrastran tras de si años de experiencia en diferentes ruedos. En todos los casos el orden que se sigue en una corrida camarguesa es el mismo: Al primer toque de trompeta se abre la puerta del toril y sale el toro al ruedo. Durante un minuto el animal tiene la oportunidad de desplazarse a sus anchas para reconocer la plaza. Cuando suena el segundo toque, los "razeteurs" comienzan a realizar los razets (recortes) que tienen por objetivo quitarle los atributos sujetos en los cuernos del toro, con la ayuda de un crochet (gancho).
El orden para quitar los atributos es inamovible:
Coupe de la cocarde (corte de la divisa o escarapela) : hay que cortar el pequeño trozo de tela rojo sujeto por una hilo y situado en medio de la testuz.
Cocarde (divisa o escarapela): la cinta roja.
Glands (borlas): pequeños pompones de lana blanca sujetos por una goma, cada una en un cuerno.
Frontal: cordel que une los cuernos entre ellos en l
a parte de la nuca. Ficelles: son una serie de hilos que rodean los cuernos del toro en su cepa.

El presidente de la corrida va dando los premios a medida que se desarrolla la corrida. Estos son donados tanto por simpatizantes del club taurino organizador como por cualquier otra persona que lo desee. La cuantía de los premios aumenta dependiendo de la categoría e importancia del festejo y también por la dificultad que presenta el toro. En la lidia del animal, que se alarga en un cuarto de hora, los razeteurs cuenta con la ayuda de los torneurs, hombres que colocan al toro en la mejor situación. Al finalizar se realiza un recuento de los atributos quitados y permiten a los razeteurs contabilizar el dinero y los puntos obtenidos. Con esos puntos se realiza una clasificación ya que al igual que los toreros y novilleros, también existe un escalafón de razeteurs. Detrás de una course camarguaise hay mucho trabajo y bien organizado gracias a la Federación Francesa de la Course Camarguaise www.ffcc.info , en su web pueden comprobar con meses de antelación el calendario de festejos con los toros participantes, razeteurs, precio de las entradas e incluso quien será el presidente del festejo. Todo un ejemplo de eficacia.
Fuente:
Víctor Manuel Giménez Remón
http://www.festejospopulares.net/reportajes/2007/la_camarga/camarga.htm

JUAN MAQUEDA RUIZ (1908 - 1957)

Solo para efectos ilustrativos

Foto de 1905 de la antigua Plaza de Toros El Progreso de Guadalajara Jalisco, México.

Fue demolida en 1979

Cortesía de JCM-Anticuario/ http://.skyscrapercity.com

No tan solo matador de novillos, sino también picador, había sido el mexicano Juan Maqueda Ruiz antes de dedicarse a las funciones propias de los banderilleros. A consecuencia de una cogida que sufriera en la Guadalajara azteca, dejaría de existir en la mencionada ciudad el 28 de abril de 1957. El cornúpeta culpable de la tragedia portaba la divisa de la ganadería de Presillas. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra, “Víctimas de la Fiesta”).

El docto "José Alameda", lo compendia en su libro "Crónica de Sangre" al referir que " Juan Maqueda fue un banderillero que recibió mortal cogida en abril 28 de 1957, en la plaza de Guadalajara, por un toro homicida de la ganadería de Presillas. "


Foto del banderillero Juan Maqueda Ruiz
Cortesía del historiador Rafael Gómez Lozano

Cita el acreditado historiador taurino mexicano Rafael Gómez Lozano en su Blog en Internet "Toreros Mexicanos", que Juan Maqueda Ruiz, fue un banderillero de toros que también fue picador y antes novillero. Nació el 8 de marzo de 1908 en México, Distrito Federal, o según otros autores, en Guadalajara, Jalisco. El 14 de abril de 1957 actuó en la novillada que se llevó a cabo en la Plaza de toros "El Progreso" de Guadalajara, en la que Rafael Rodríguez Vela "Lagartijillo", Juan Vázquez y Víctor Huerta lidiaron un encierro de la ganadería de San José Buenavista. Se dice que en ese festejo un novillo lo estrelló contra las tablas y le provocó una lesión craneal que le causó la muerte el día 28 de abril. Federico Garibay, en su obra Drama y tragedia de Guadalajara en el toreo, dice que por testimonios por él recogidos, a Juan Maqueda "no lo mató ningún toro", sino que el golpe se lo propinó un militar en una riña.
Fuente:
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/2016/07/juan-maqueda.html

MANUEL SANTOS CABRERA (1926 - 1957)

Fotografía del novillero Manuel Santos (derecha) junto al torero Enrique Molina (izquierda) en la plaza
de Casillas de Flores el día de la fatal cogida.
De la hemeroteca de don Juan Tomás Muñoz Garzón

Matador de novillos, nacido el 8 de agosto de 1926 en Ciudad Rodrigo, Salamanca, falleció en 1957, cuando contaba 31 años de edad. El 25 de julio de 1957, en la placita de toros de Casillas de las Flores, localidad próxima a la frontera portuguesa, fue cogido y volteado por el último novillo, sufriendo la fractura de la base del cráneo, a consecuencia de lo cual falleció a los pocos momentos. Empezó a torear en público en 1944. El 14 de agosto de 1949 se dio a conocer en la Plaza de Toros Monumental de Madrid, alternando con Miguel López (Trujillanito) y Rafael Ortega, en la lidia de novillos de la señora viuda de Arribas y Gabriel González. Estuvo discreto y siguió en la profesión oscuramente, toreando cómo y cuándo podía. (Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”).

El historiador Juan José de Bonifaz Ybarra nos ilustra sobre este lidiador,  al citar en su afamada obra “Víctimas de la Fiesta”, que << llevaba catorce años en las lides taurinas el salamantino, de Ciudad Rodrigo, Manuel Santos Cabrera e, incluso, había realizado su sueño de presentarse en el coso madrileño de Las Ventas. No le sonríe la fortuna y retorna a intervenir en corridas pueblerinas. El 25 de julio de 1957 lo hace en Casillas de las Flores, en su provincia natal, siendo volteado con tan mala suerte que se fractura la base del cráneo, lesión que le lleva al más allá minutos más tarde. "

El afamado cronista, ya extinto, "José Alameda", lo relaciona en su obra "Crónica de Sangre" al referir que " MANOLO SANTOS, fue un novillero que sufrió mortal cogida el 25 de julio de 1957 en la plaza de Casillas de Flores. "


Manolito Santos y Emilio Martín "El Titi"
De la hemeroteca de don Juan Tomás Muñoz Garzón

RICARDO LÓPEZ GARCÍA (1935 - 1957)

El valeroso novillero Ricardo López García
Cortesía de don Rafael Gómez Lozano
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/

Matador de novillos de modestísima categoría, nacido en Albacete el 19 de octubre de 1935. El 3 de septiembre de 1957, cuando actuaba en la localidad de Castellar de Santisteban (Jaén), sufrió una gravísima cornada en un muslo. A la magnitud de la herida vino a unirse la falta de una asistencia inmediata y las molestias de su traslado de Linares para que fuera intervenido, resultaron demasiado tarde, puesto que falleció a las pocas horas, cuando contaba 22 años de edad. La res causante de la tragedia procedía de la vacada sevillana de doña Amalia y don Alberto Márquez. (Fuente: Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”.)

La falta de asistencia médica inmediata fue, posiblemente, la causa fundamental de la muerte del Albacetense Ricardo López García, quien fue corneado por una res de la vacada de Amelia y Alberto Márquez, el 3 de septiembre de 1957, en la Villa de Castellar de Santisteban (Jaén). No puede ser intervenido hasta que llega el herido a Linares, donde dejaría de existir el día siguiente. (Fuente: Crónica de d. Juan José Bonifaz Ybarra, de su libro “Víctimas de la Fiesta”.)


Cortesía de don José Antonio Román Romero

Refiere don José Antonio Román Romero en su Blog taurino en la Red "De Hombres, Toros y Caballos" respecto a Ricardo López García.- Matador de novillos nacido en Albacete el 19 de octubre de 1935. El 3 de septiembre de 1957, cuando actuaba en la localidad de Castellar de Santisteban (Jaén), sufrió una gravísima cornada en un muslo. A la magnitud de la herida vino a unirse la falta de una asistencia inmediata y las molestias de su traslado de Linares para que fuera intervenido, resultaron demasiado tarde, puesto que falleció a las pocas horas, cuando contaba 22 años de edad. Actuó brillantemente los dos primeros días de feria -domingo y lunes- con estas dos corridas había terminado prácticamente su actuación, pero, llevado de su enorme afición, pidió a los, diestros que componían el cartel del martes, que le dejaran intervenir en la lidia y vestirse de luces una vez más. La cogida surgió al lancear, de capa al novillo "Palomito", de la ganadería de doña Amelia y don Alberto Márquez; antes Villamarta de Sevilla. El animal lo enganchó en la ingle, lo tuvo colgado de un cuerno y luego lo despidió con violencia. Rápidamente fue llevado a la enfermería, donde le asistió el doctor don Fernando Malo Albacete. Después de la primera cura fue llevado a Linares en una ambulancia, donde falleció.


Solo para efectos ilustrativos
Castellar de Santisteban (Jaén)
Cortesía de Joan Josep Nuet

ANDRÉS MONTESINOS JIMÉNEZ (1935 - 1957)

Andrés Montesinos Jiménez
Foto tomada en 1957
Cortesía de María del Carmen Castilla Ramos (Sobrina-nieta del fallecido).

Matador de novillos, nacido en Utrera en 1935, falleció en 1957. El 7 de septiembre de 1957, cuando contaba 22 años de edad, una vaca, en la Plaza de Toros de Nava del Rey, le infringió una cornada mortal en el pecho, de la que falleció al ser trasladado  urgentemente a un hospital de Valladolid. Pertenecido al grupo de los incontables diestros que luchando oscuramente, pero pletórico de ilusiones, buscaron abrirse camino, hallando la muerte en la dura y difícil lucha por hacerse torero. (Fuente: Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega, de su obra “Víctimas del Toreo”.)

 

Abundando sobre su vida, el erudito Juan José Bonifaz refiere sobre este lidiador, que << cuando es trasladado a Valladolid muere el novel espada sevillano, de Utrera, Andrés Montesinos Jiménez, herido de consideración en el pecho en el modesto festejo celebrado el 7 de septiembre de 1957 en la ciudad vallisoletana de Nava del Rey. "

LOS SEIS MUERTOS DE ALCALÁ LA REAL (XXXX - 1957)

Foto de la plaza portátil derrumbada (Archivo de don Manuel Aceituno)

En la feria de 1957 la plaza se instaló en la Magdalena, junto a la Carretera de Granada, y el cartel anunciaba al rejoneador Bernardino Landete y a los novilleros Rafael García y José Urquiza "Pepete", este último ídolo local. Los precios de las entradas anduvieron entre las 35 pesetas en tendido general de sol y las 75 pesetas en barrera numerada de sombra. Con un lleno casi absoluto (más de tres mil personas), a las 5 de la tarde del 22 de septiembre de 1957 dio comienzo el festejo. Landete abrió plaza y toreó a caballo al primer novillo; le siguió el granadino Rafael García y cerró la primera tanda "Pepete" con una faena que encandiló a la afición y que fue premiada con dos orejas, rabo y hasta una de las cuatro patas del toro, junto con una ovación tan generosa que mantuvo en pie a sus paisanos durante varios minutos. En ese momento, cuando "Pepete" recibía el caluroso aplauso del público, se oyó un crujido seco que prevenía del cinturón de acero que afianzaba el armazón de la plaza. Había reventado. Eran las cinco cuarenta y cinco, y en cuestión de segundos la plaza se abrió como un abanico atrapando a cientos de alcalaínos en su interior. En los primeros instantes la confusión se apodera del gentío, pero con las estructuras vencidas y conscientes de lo sucedido, la serenidad fue imponiéndose y rápidamente los ilesos procedieron a sacar de las entrañas de la plaza a los heridos, la mayoría situados en la parte superior de los tendidos. Todos los coches disponibles en la zona comenzaron a trasladarlos al Hospital Civil, que se vio obligado a desalojar gran parte de la casa cuna para dar cabida a la ingente cantidad de afectados que recibía. A pesar del trabajo frenético de médicos, enfermeras y de todo aquel que con conocimientos básicos de medicina se prestó a ayudar, los heridos se amontonaban y la situación empezó a desbordarse. Ante la magnitud de la tragedia, D. José Garnica, alcalde de la ciudad, pidió auxilio a los pueblos mas cercanos y a las autoridades de Granada y de Jaén, que a lo largo de la noche enviaron varios equipos de transfusión de sangre, médicos y ambulancias para recoger a los heridos mas graves y trasladarlos hasta los centros hospitalarios de ambas ciudades. Al mismo tiempo la Iglesia de Consolación abría sus puertas ante la avalancha de devotos en plegaria por la suerte de los heridos y el Altar Mayor se llenaba de velas como nunca después se ha vuelto a ver. El templo permaneció abierto durante toda la noche. Fallecieron en el Hospital Civil de la calle Rosario: D. Pedro Lizana Veja, de sesenta años; D. Juan Antonio Sánchez Salas, de veinte años y natural de Montefrío, y D. Juan Garrido Martín, de veintidós años. Fueron enterrados el día 23 a las doce y media de la mañana en una ceremonia celebrada en la iglesia de Consolación y a la que asistieron las autoridades provinciales. El comercio local cerró y se suspendieron los días que quedaban de fiestas. Días después fallecían en los sanatorios de la Salud y de la Purísima de Granada: D. Marcelo López Castillo y D. José Romero Nieto. Francisco Ramírez Ruíz lo hacía en Jaén. En cuanto a los heridos, las crónicas no llegan a cuantificar el número exacto aunque lo eleva por encima del centenar, ya que muchos, los más leves, fueron atendidos en farmacias y en casas particulares escapando al control médico. Como suele decirse en cada tragedia, la cosa podría haber sido peor y la suerte jugó un papel fundamental. En el momento que cayó la estructura el único toro que había en el ruedo estaba muerto, mientras que los toriles se mantuvieron en pie, lo que evitó que los dos que aguardaban en su interior quedaran libres y la emprendieran a cornadas con los aterrados alcalaínos, que ya tenían bastante con reaccionar a lo sucedido. El día 4 de octubre de 1957 se celebró un funeral por las víctimas y se rezó una salve de acción de gracias. Inmediatamente la justicia abrió diligencias en busca de los responsables del accidente. Puede que la ruptura del cinturón de acero, al margen de la masificación, se debiera a un cúmulo de fatales circunstancias entre las que no cabe desdeñar el posible mal estado del cinturón, la irregularidad del terreno o el montaje defectuoso de la estructura. Según narraron a la prensa algunos testigos, nada más iniciada la corrida, varias puertas quedaron sin vigilancia y un gran número de personas lograron entrar sin localidad, lo que pudo sobrecargar la estructura de la plaza. Por otro lado, el hecho de producirse el derrumbe en el momento exacto en que el público se encontraba en pie y ovacionando al diestro local "Pepete", hace pensar que el movimiento de los espectadores pudo ayudar a desestabilizar la plaza y provocar el derrumbe. (Fuente: Página web: llanillo.com y Página web: Blanco y Oro,  del cronista, don Juan Moreno Castro) 

PABLO PÉREZ GÓMEZ (1892 - 1957)

De la hemeroteca de D. Rafael Gómez Lozano
"El Ruedo" Número 694 /p>

Empleado de la plaza monumental de Las Ventas, de Madrid, muere el 6 de octubre de 1957, al ser corneado por un toro de la divisa de Flores Albarrán. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Victimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 198).

En la hermosa como interesante página taurina en la Internet,  “El Rincón de Ordóñez” (http://elrincondeordonez.blogspot.com),  informa que el 6 de octubre de 1957, el tercer toro de Flores Albarrán hirió al carpintero de la plaza, Pablo Pérez  Gómez, que moriría en la enfermería de la plaza.

El 26 de agosto de 2014 recibí una amable carta del esforzado historiador taurino mexicano, D. Rafael Gómez Lozano, quien mantiene en la Red el Blog enciclopédico "Toreros Mexicanos", donde me allega la digitalización del Semanario Gráfico de los Toros "El Ruedo", número 694, del 10 de octubre de 1957, y donde en una editorial titulada "La trágica muerte de Pablo Pérez Gómez" refieren: Nota tristemente trágica de la corrida fue la muerte impensada del empleado Pablo Pérez Gómez, espantosamente corneado por el toro "Cedacero", lidiado en tercer lugar. El toro tomó unos lances del espada de turno Fermín Murillo, y algo hubo en su pelea que hizo que uno de los carameleros que andaba por el callejón al lado del recibidor Pablo Pérez le advirtiese: —Ten cuidado, que el toro va a saltar. Casi simultáneamente, "Cedacero" salía suelto de los vuelos del capote de Murillo, se acercaba a tablas entre el 6 y el 7 y saltaba al callejón, mientras el infortunado empleado hacía un primer movimiento para entrar en uno de los burladeros interiores destinados a la fuerza pública. Pero como el movimiento de cuantos estaban alrededor fue el mismo, le fue imposible entrar. Rectificó su primer movimiento para saltar del callejón a la plaza, y al cruzar la breve anchura del callejón es cuando el toro le dio alcance. La cogida fue breve, pero a los que la presenciaron de cerca les pareció interminable. Enganchado a placer por el toro, fue campaneado horriblemente sobre el testuz dos o tres veces; el cuerpo del infortunado se veía ascender una y otra vez por encima de las tablas, sin que nunca terminase la presa mortal; al mismo tiempo el toro le corneaba en el suelo y le golpeaba brutalmente contra las tablas. Fueron unos horribles instantes. Todo cuanto se hizo por llamar la atención de "Cedacero" y separarlo de su víctima fue inútil. Otros auxiliares de plaza, el servidor de banderillas y el peón Isidro Ballesteros intentaron todo lo que en aquellos momentos angustiosos se les pudo ocurrir, pero sin resultado. Cuando "Cedacero" salió de nuevo al redondel, Pablo Pérez, horriblemente destrozado, estaba prácticamente muerto. —Ha sido la cogida más dramática que he visto en mi vida —nos relata un viejo aficionado— desde la muerte de Manolo Granero. Es extraño que el toro, que estaba en el principio de su lidia, aún sin picar y huido del capote hiciese una y otra vez por el bulto, cuando lógicamente debía seguir corriendo. Los que intentaron hacer el quite, en el azoramiento del dramático momento, echaban los capotes encima del toro, es decir, encima del infortunado portero, y así el toro se cebó más con él; tal vez si lo hubiesen llamado desde más lejos, por la parte del tendido 7, hubiese seguido su carrera y hubiese dejado antes y con posibilidad de salvación a su víctima... Pero todo esto son reflexiones hechas después, cuando, el trágico Destino se ha cumplido y la mente reposada puede hacer estudió sobre lo pasado. En el momento tan inesperado, los resortes mentales están agarrotados por la sorpresa y las reacciones son primariamente instintivas. Pablo Pérez fue materialmente destrozado por "Cedacero". Cuando f u é llevado al quirófano de la Plaza y los doctores soltaron el pantalón, el paquete intestinal fue proyectado fuera de la cavidad abdominal. Las heridas fueron mortales, y por más que los médicos lucharon largamente con la muerte, ésta se produjo fatalmente. De la tremenda importancia de las heridas recibidas por el infeliz funcionario da cuenta exacta el parte facultativo: El empleado de servicio en el callejón Pablo Pérez Gómez ha sido asistido de varias heridas. Una, en la cara anterior, tercio superior del muslo izquierdo. Otra, que abarca desde la espina iliaca anterosuperior izquierda a la región inguinocrural derecha, con destrozos extensos y salida en masa del paquete intestinal, con roturas múltiples del intestino delgado y desinserción mesentérica, que ha hecho precisa la resección intestinal. Otra, en la cara posteroexterna, del muslo izquierdo, de 30 centímetros, con grandes destrozos en la región antes citada. Otra, en la región perineal, que diseca el recto. Contusión nasal con fractura de los huesos propios de la nariz. Contusiones y erosiones múltiples. Shok y, hemorragia interna, que precisó la aplicación de 2,700 centímetros cúbicos de sangre. Se le administraron los Santos Sacramentos. Pronóstico gravísimo. La hora en que "Cedacero" saltó la barrera fue la de las seis y veinte de la tarde. A las nueve y veinte de la noche, Pablo Pérez Gómez había dejado de existir. La impensada víctima de la corrida del domingo llevaba como empleado en la Plaza de toros treinta y nueve años. El contaba en la actualidad la edad de sesenta y cinco, y sus familiares inmediatos son su esposa y una hija casada que, avisadas del accidente, se personaron en la enfermería, donde tuvo lugar una penosa y emocionante escena. La fatalidad estuvo presente en toda la tragedia. Pablo Pérez había regresado en la noche del sábado anterior con la emoción y la fatiga consiguiente a la asistencia en Cuenca al entierro de su sobrino Eusebio Resino Pérez, oficial de la Guardia Civil muerto en la catástrofe del autobús que cayó con sus ocupantes al río Júcar. Su intención primera fue la de no asistir a la corrida, y hasta expresó su intención de no acudir al habitual trabajo; a la hora de los toros, sin embargo, cambió de opinión, y una vez terminado su trabajo en las puertas, pasó a presenciar la corrida desde el callejón, donde le había dado cita -invisible- la muerte. El capellán de la Plaza le administró los últimos sacramentos, y en la enfermería de la Plaza acompañaron hasta el último momento a la viuda e hija de la víctima los señores Stuyck, Jardón y Melero, de la Empresa de las Ventas. EÍ Juzgado de guardia, número 22, se personó en la enfermería y dispuso el traslado de los restos mortales de Pablo Pérez al Depósito Anatómico, donde el pasado lunes se le practico la autopsia. El martes, a las cinco y cuarto de tarde, se verificó el entierro del finado con representación de la Empresa y de los compañeros que con él trabajaban en la Plaza y en el Tribunal Supremo, de donde era portero de la Abogacía del Estado correspondiente a la Dirección de lo Contencioso; la asistencia de público condolido por la desgracia fue muy numerosa. Descanse en paz el infortunado Pablo Pérez Gómez, por cuya alma solicitamos una oración de nuestros lectores, al tiempo que expresamos a sus familiares -especialmente a su esposa e hija- el testimonió de nuestra profunda y sincera condolencia.


Al entierro de la victima acudieron los matadores que tomaron parte en la corrida del domingo.
En la foto de Torracilla aparecen Marcos de Celis, Fermín Murillo y Juanito Bienvenida

ANACÁRSIS "CARCHO" PERALTA (XXXX - 1957)

Don Anacársis “Carcho” Peralta

Cortesía de

http://memoriaurbana.foroactivo.com/restaurantes-y-lugares-de-interes-f15/hotelesrestaurantescabarets-y-cines-de-mexico-t186.htm

En las efemérides taurinas de la gustada pagina en la Internet, “Suerte Matador”, refieren que el 28 de noviembre de 1957 muere en accidente de aviación el empresario taurino Anacársis “Carcho” Peralta.

Fuente:

Don Adiel Armando Bolio 

http://suertematador.com/index.php?option=com_content&task=view&id=3963&Itemid=312

 

Tras el cierre de la Plaza de Toros El Toreo de la Condesa  (1907-1946), don Anacársis Peralta y Don Emilio Azcárraga Vidaurreta capitalizan  la edificación de Plaza de Toros el Toreo de 4 Caminos en las cercanías del antiguo San Bartolo, hoy Naucálpan de Juárez, conocido como Cuatro Caminos, justo en el lindero del Distrito Federal con el Estado de México y que fuera inaugurada hacia el 23 de noviembre de 1947. Don Anacársis “Carcho” Peralta falleció el 28 de noviembre de 1957 en un accidente aéreo, cuando venia volando de Cd. de Victoria a México D.F. con propuestas para la remodelación y engrandecimiento de su Hotel Regis, misma que fue realizada por su familia posteriormente,  y  que fue destruido por el temblor de México, D.F. en 1985.

 

Entre los amigos y beneficiarios del general Maximino Ávila Camacho estuvieron don Rómulo O”Farrill y don Anacársis “Carcho” Peralta, a cuyos nombres se encontraban algunos de los negocios del malogrado revolucionario poblano, quien al fallecer antes de tiempo dejó su legado y fortuna a esos fieles contertulios.

Fuente:

http://www.ciudadanosenred.com.mx/node/15995

Solo para efectos ilustrativos Plaza de Toros el Toreo de 4 Caminos http://laaldeadetauro.blogspot.com/2010/11/23-de-noviembre-de-1947-se-inaugura-el.html

DESIDERIO TORRES (EL CHURI) (XXXX - 1957)

Antiquísima Plaza de toros Rodolfo Gaona en Cañadas de Obregón, Jalisco, México
Con capacidad para 5,000 aficionados, data de 1680
http://mexico.postecode.com/municipio.php?estado=Jalisco&municipio=Ca%C3%B1adas+de+Obreg%C3%B3n

Refiere don Luis Ruiz Quiroz, el afamado escritor e historiógrafo taurino, que un 17 de febrero de 1957 muere por cornada, en Cañadas Obregón (en el estado de Jalisco, en México) el torero bufo Desiderio Torres "El Churi".
Fuente:
http://www.torosdelidia.org.mx/efemerides.php