JOSÉ CACHO CARBALLIDO Y RAMÓN MUÑOZ (XXXX - 1939)

Solo para efectos ilustrativos
http://camposmiticoss.blogspot.com.es/

El diario español "La Verdad" del 6 de septiembre de 2012, publicó, de la pluma de don F. Ojados, una documentada editorial de nombre "Cuando los tendidos se visten de luto", dentro de los conmemorativos de los 125 años de la plaza de toros de Murcia, y donde refiere:

Vuelo mortal

No pasó en la plaza, pero si durante un festejo taurino. Los hechos ocurrieron el 5 de junio de 1939, cuando una avioneta marca Good Mayer, pilotada por el alférez José Cacho Carballido (entrenado como tripulante en Italia en 1938) y el teniente Gregorio Ramón Muñoz, sobrevolaba la plaza de toros "La Condomina" a baja altura, arrojando publicidad de la novillada del día del Corpus, a beneficio de las Milicias de Falange. El piloto perdió el control, chocó contra un árbol y cayó sobre el campo de fútbol. La avioneta quedó destrozada y los dos militares perdieron la vida. La novillada que se celebraba en ese momento fue suspendida de inmediato.

Fuente:
http://extras-murcia.laverdad.es/especiales/125-anos-plaza-toros-murcia/1663-cuando-los-tendidos-se-visten-de-luto

MANUEL RAMOS "RAMITOS " (1867 - 1940)

Cortesía de doña Emma Ramos Viuda de Arriaga, de su libro "Manuel Ramos "Ramitos" El Rey Del Capote Al Brazo"

Refiere don Enrique Contreras Sierra en su libro “Cosas Viejas de mi Tierra”, que el 21 de octubre de 1900 tuvo efecto una gran corrida de toros en la plaza "Colón", cuyo propietario era el chino Sau, habiendo dejado a su muerte muchos descendientes, de los cuales algunos se dedican a cultivar la tierra. La gran plaza de toros "Colón" que, ostentando tan pomposo nombre era de madera de quinta clase, tenía un cupo para menos de mil almas, pero que para el Hermosillo (Estado de Sonora, Méjico), de esa época estaba flamante, ya que mi tierra contaba con muy pocos habitantes. Esa corrida fue a beneficio del banderillero español Vicente Sierra (Minuto) que se encontraba enfermo del hígado… con seguridad que no le gustaba ni olerlo, menos tomarlo. La mayor parte de los que se enferman del hígado es porque les gusta mucho el pisto, y el sapo no espera. La cuadrilla estaba encabezada por nuestro cuatezón y valiente "mataor" de toros español Manuel Ramos (Ramitos), que en ese entonces estaba considerado por la bucada de esa época como una verdadera lumbrera de nuestro medio, poco aficionado a la fiesta brava. Su estocada favorita era el mete y saca que estaba muy en boga entre la gente de coleta, y que a los aficionados se les "afiguraba" que eran cosas del otro mundo por la rapidez con que la ejecutaba. El torero Ramírez ejecutaba esta suerte sin pena ni gloria, porque los toros que se toreaban eran tan mochos o más, que uno que "aiga" nacido al otro lado de la frontera… Manuel Ramos se tiraba a matar, sabiendo que lo más que podía recibir del toro era un butanazo. Este torero tenía tanta afición a la fiesta brava, que en cierta ocasión se efectuó una corrida de aficionados en Nogales, y teniendo en sus espaldas más de tres cuartos de siglo, se prestó como director de los muchachos que toreaban esa tarde, cuyos productos fueron destinados a obras de beneficencia, principalmente para el hospital de dicha población; él se prestó "dioquis" con el propósito de ayudar… Uno de los toros salió medio mormado o mormado y medio que es lo mismo, y sin muchas ganas de vacilar con nadie, siendo mucho toro para los aficionados. “Ramitos” lo toreó a su modo y como pudo, pero se veía ya que el pobre Ramitos no podía con el paquete, los años se le habían echado encima, y ya no era posible torear como en sus buenos tiempos cuando él era el amo de los ruedos… aunque con toros mochos pero así estábamos acostumbrados. La mayoría de los sonorenses no es muy aficionada a la fiesta brava, no es porque sea "ciesona", sino porque no le gusta que a los pobres toros les den en la pura maceta, sin saber lo que van a recibir, al embestir, menos que les saquen las tripas a los infelices pencos que les echan al ruedo para restarles fuerzas a los toros con la pica… En unos lances que Ramitos daba al burel, se descuidó mucho y el toro le metió un tremendo butanazo, en el mero estómago, arrojándolo al suelo; los compañeros aficionados que Manuel ayudaba, corrieron a sacar al torero del peligro y llevarlo a una barrera, lo cual consiguieron después de que el toro le dio otros butanazos cuando el diestro se encontraba "caído". Este golpe desafortunado que recibió Manuel por haberse descuidado, fue más que suficiente para llevarlo a la tumba al buen amigo, que no pudo soportar los golpes recibidos debido a su avanzada edad. De la plaza de toros lo llevaron a su casa, acostándose en la cama de la cual no volvió a levantarse jamás. A los pocos días fallecía cumpliéndose sus más caros deseos… siempre quiso morir de esa forma, en las astas de un bicho "marrajo", o por lo menos a consecuencia de éstas… que aún siendo mochos, le causaron la muerte al buen amigo Manuel. Los banderilleros que acompañaron a “Ramitos” en la corrida del 21 de octubre de 1900, fueron los siguientes: Francisco Encinas (El Güero), Jesús Anaya (El Chúvila), Gonzalo Hernández (Poncianito), y como picador José Noriega (El Ticket), también participó en la cuadrilla el propio enfermo del hígado, Vicente Sierra (Minuto),   ¡Qué joyas por vida de Dios…!

En forma personal, estimo que hay mucho por investigar acerca de las fechas precisas del nacimiento y fallecimiento de este ilustre matador, pues el 2 de septiembre de 2010, recibí una carta de don Manuel Ramos Noriega, nieto del fallecido, quien me alerta << Ing. Peña, yo soy nieto de Manuel Ramos "Ramitos," quien aparece en su página. El era el padre de mi mamá, quien gracias a Dios, todavía vive. Tengo fotografías de mi abuelo, y fechas correctas, como las de su nacimiento y muerte. Mi mama nació el 9 de Mayo de 1929, y me dice que cuando mi abuelo murió, ella tenía diez anos. Estoy muy agradecido por su página y estudio de estos famosos y valientes hombres, y me gustaría mucho ayudar. >> Esto nos lleva en primera instancia a enmendar la fecha del nacimiento y fallecimiento de este matador que refiere don Enrique Contreras Sierra en su libro "Cosas Viejas de mi Tierra", pues don Manuel Ramos Noriega, me envía incluso fotos de los hijos del primero y segundo matrimonio de su abuelo, siendo el último nacimiento de una de sus hijas en 1929 y dos carteles con fechas de 1920 y 22, e informándome por aparte, que según su tía Emma Ramos Viuda de Arriaga, quien escribió un libro sobre la vida de su padre llamado: "Manuel Ramos "Ramitos" El Rey Del Capote Al Brazo", el diestro nació en 1867 y falleció en 1940, siendo oriundo Tomares, provincia de Sevilla España.

El 24 de diciembre de 2010 recibí de parte de Doña Emma Ramos Estrada, Vda de Arriaga, y de Don Manuel Ramos Noriega, el libro "Manuel Ramos (Ramitos)-El Rey del Capote al Brazo", y en el refiere que a los 73 años de edad, con 20 de retiro como matador de toros, y estando operando un puesto en el mercado municipal de Nogales Sonora, fue invitado por el Sr. Pedro González para participar a título gratuito en una corrida de beneficencia para una institución de salud, a celebrarse el 1 de enero de 1940, coincidentemente el día en que se inauguraba la plaza de toros de Nogales. Ese día había de vérselas con un toro ya indultado en otro festejo, y que tenía el doble agravante de haber sido rechazado hacía poco de otra corrida de toros, por mostrar tan malas mañas que ponían en riesgo la vida de los toreros. Alternó ese día con un conocido español de Nogales llamado "el Taquero", a quien se le vino encima el toro y casi lo prende, sino es porque "Ramitos" tuvo a bien aplicarse en forma heroica con su capote para hacerle un quite, pero ese día, nada propicio, por estar frío y airoso, quiso el destino que el toro asesino hiciera por la humanidad de "Ramitos", embistiéndole y lanzándolo muy alto para caer de espaldas sobre el albero trastornándose huesos y pulmones. Sacando fuerzas de flaqueza, de donde ni aire había, se enderezó como un valiente, sacudiéndose la tierra del terno de luces, con gallardía, para ser llevado por las asistencias, a la enfermería, donde solo le aplicaron yodo en las heridas de su rodilla, y ya aposentado en casa, empezó con mucha fiebre, siendo atendido por el Dr. Joaquín Rincón, quien diagnosticó neumonía, falleciendo de estos padecimientos al siguiente 7 de enero de 1940. Fue sepultado en el Panteón Nacional, después de velarlo en su casa de la calle Rosario No 16 en Nogales Sonora, México. Manuel Ramos (Ramitos)-El Rey del Capote al Brazo había sido novillero en Sevilla, y enlistado de militar, profesión en la que tenía 10 años de ejercicio, había llegado por barco a Veracruz, México. Del puerto se trasladó a varias ciudades hasta que se afincó en Hermosillo Sonora, donde casó por lo civil con una dama de la aristocracia local de nombre Carolina Almada, con quien procreó 3 hijos de nombres Amparo, María y Manuel Ramos Almada; para luego divorciarse, por problemas desconocidos. De ahí se muda a Nogales Sonora, con sus hijos, a los 40 años de edad, para al poco tiempo casarse por la iglesia y lo civil con la Señorita Susana Estrada, de 20 años de edad, procreando 8 hijos, falleciendo la mitad de ellos muy pequeños, y llegando a edad adulta Raúl, Emma, Gilberto y Consuelo. "Ramitos" en sus postrimerías, toreo en Hermosillo, Guaymas y Nogales, no regresando a su patria. Dejó en sus hijos, su mejor simiente, todos gente de buen obrar y de buenos sentimientos, quienes agradecidos, se encargan de preservar su honorable memoria.

JUAN GALLO (XXXX - 1940)

Juan Gallo
Cortesía del historiador Rafael Gómez Lozano

Novillero mexicano muerto en 1940. Al respecto de su trágica singladura taurina, el cronista d. Juan José Zaldívar Ortega refiere que: Juan Gallo, matador de novillos, casi con toda seguridad mexicano, del que puede leerse en la “Antología Taurina Mexicana” de Ángel Villatoro: "Infeliz torerito, que en la Plaza de Toros de Aguascalientes, la tarde del 7 de enero de 1940, resultó cogido y muerto en el acto."

Por su parte el erudito español don Juan José de Bonifaz Ybarra refiere de esta víctima de la fiesta, que << el novillero mexicano Juan Gallo recibió mortal cornada cuando actuaba el 7 de enero de 1940 en la plaza azteca de Aguascalientes, sin que se tengan del lamentable suceso noticias de mayor precisión. "

En las efemérides taurinas del 1 de enero que publica la página de Internet http://suertematador.com, del prominente cronista taurino, don Adiel Armando Bolio refiere que " el 1 de enero de 1940, el novillero Juan Gallo sufre mortal cornada en el coso de Aguascalientes al actuar como sobresaliente en corrida que torearon mano a mano Alberto Balderas y Jesús Solórzano -padre-, con toros de la finca de Matancillas.

El afamado historiógrafo taurino, don Luis Ruiz Quiróz, cita en sus leídas efemérides, que el 6 de enero de 1940 muere en Aguascalientes el novillero Juan Gallo a consecuencia de cornada que recibió el día primero de este año al actuar como sobresaliente en corrida en que Alberto Balderas y Jesús Solorzano lidian toros de la ganadería de Matancillas.

Don Rafael Gómez Lozano (Dientefino), cita en su Blog Enciclopédico en la Red "Toreros Mexicanos": Juan Gallo - Matador de novillos.- Se presentó en la Plaza de toros "El Toreo" el 5 de mayo de 1933. Alternó con Enrique Lailson, Ignacio González "Armillita IV", Ismael Guajardo, Roberto Figueroa y Jorge Carrera con novillos de Peñuelas. Casi siete años después, el 1 de mayo de 1940, en la Plaza de toros de Aguascalientes, hizo el paseíllo detrás de Alberto Balderas y Jesús Solórzano para actuar como sobresaliente en el mano a mano con toros de Matancillas. Al intervenir en la lidia de uno de los toros, sufrió una cornada que le causó la muerte.

VICENTE VILLANUEVA (1887 - 1940)

Solo para efectos ilustrativos
Fachada del antiguo Hospital Vargas de San Cristóbal, Táchira (1927)
http://sancristobalysuhistoria.blogspot.mx/2011/02/antiguo-hospital-vargas-de-san.html

Refiere el estudioso escritor y cronista taurino venezolano, don Nilson Guerra Zambrano, que en San Cristóbal, Venezuela, murió el novillero peruano Vicente Villanueva por cornada  recibida  en Zorca, cerca de allí. Nacido en Lima, permaneció varios años en campañas taurinas binacionales en  la zona fronteriza de Colombia y Venezuela, donde  se  celebraban festejos prácticamente todas las semanas del año. Se le conceptuó  un  novillero de  arte y  valor.  Hizo pareja  en varias  ferias con su  paisano peruano Alejandro Campos "Campitos", quien años más tarde  se convirtió en banderillero. Estando presente como aficionado en  la primera  feria del año en Venezuela,  en Zorca,  entonces  un pequeño poblado que hoy es Parroquia Civil,  a diez kilómetros de  San Cristóbal, Capital del  fronterizo Estado Táchira, le invitaron amistosamente a parear  el domingo  14 de enero de 1940, resultando herido de gravedad en la suerte de banderillas . Lo llevaron con herida abierta al Hospital Central  de  San Cristóbal donde murió en horas de la noche. Su  velatorio fue una demostración de dolor general, debido a  que  había logrado  muchas amistades en la  ciudad y  que era  uno de los comerciantes que gozaba de buen aprecio. Tenía un pequeño  hotel o pensión, como le llamaban antes. Toreros colombianos y venezolanos le dieron la última despedida.

Sobre este personaje de la fiesta, comenta el prestigiado cronista peruano Dikey Fernández Vásquez, que Vicente Villanueva nació en el Puerto El Callao (Provincia Constitucional del Perú) en el año de 1887. Debutó como novillero el 31 de marzo de 1918 en la Plaza de Acho, Lima. Se despidió de novillero el 8 de abril de 1923 en ese mismo coso taurino. Tomó la alternativa el 20 de enero de 1924 en la Plaza de Acho, Lima, de manos del matador español Rosario Olmos, ante astados de la ganadería peruana de "Rinconada de Mala". Viajó primero a Colombia en abril de 1928 donde toreo dos temporadas en diferentes pueblos de ese país, y de allí viajó a Venezuela donde radicó y falleció víctima de una cornada. Fue en una corrida vestido de paisano (no de luces pues no estaba programado) que a una edad mayor le invitaron a colocar un par de banderillas, muriendo a consecuencia de la cornada. Está enterrado en el cementerio antiguo de San Cristóbal en Táchira, y en su lápida hay esculpido en mármol un capote, todo ello muy taurino.

Don Juan José de Bonifaz Ybarra, el erudito taurino, refiere de esta víctima de la fiesta, en forma por demás sucinta, que << El Vicente Villanueva cogido y muerto por un astado el 14 de enero de 1941 en la localidad venezolana de Sorca, pudiera ser aquel espada peruano que, incluso, en su patria llegara a tomar una fugaz alternativa. " Lo cual esta confirmado.

Refieren en la página en la Internet del Banco SOFITASA/ Apartado de Ferias Tachirenses/ La Feria Internacional de San Sebastián (cuya antigüedad se remonta al año de1835), que en 1940, en las vecinas fiestas de Zorca, un novillero peruano que vivía en San Cristóbal en un hotel de la carrera 8, Vicente Villanueva, quien asistió de paisano a ver la corrida, ante la ausencia de uno de los diestros, fue invitado a suplirlo. Asumido el reto, Villanueva fue corneado y los pésimos servicios de emergencia de entonces, produjeron su desangramiento hasta llegar muerto al Hospital Vargas de la calle 16.

DIEGO MAZQUIARÁN TORRONTEGUI "FORTUNA " (1895 - 1940)

Matador español que nació en Sestao el 20 de febrero de 1895 y que falleció en la desgracia y loco, en el Hospital Larco Herrera, en Lima Perú el 29 de abril de 1940. Sus padres, navarros de Olazagutiía, eran labradores acomodados. Fue aprendiz de fundidor en Altos Hornos y luego se fue a Sevilla donde trabajó repartiendo pan y entre sus clientes estaban "Los Gallos". Debutó como novillero el 22 de septiembre de 1912 en Indauchu, Bilbao. Al pretender tomar un tren en marcha con otro compañero de capeas, fueron despedidos a otra vía, en el momento que pasaba otro tren, que destrozó a su amigo y a el lo dejo indemne, de ahí su apodo “Fortuna”.Tomó la alternativa el 17 de septiembre de 1916 en Madrid de manos de Rafael Gómez "El Gallo" y Alfonso Cela Villeíto "Celita", con toros de Benjumea.El 6 de enero de 1924 el vizcaíno Diego Mazquiarán "Fortuna" debuta en El Toreo de la Condesa de la Ciudad de México matando astados de la dehesa de Piedras Negras junto con el zaragozano Juan Anlló "Nacional II" y el toledano Mariano Montes. El 23 de enero de 1928, mientras caminaba por Madrid, se encontró con que un toro se había escapado del rastro. Se enfrentó a él con un improvisado sable que le llevaron del casino militar y su abrigo, y consiguió matarlo. Por este hecho le concedieron la Cruz de Beneficencia. El 17 de junio de 1931 el notable torero vasco tuvo el privilegio de torear en la inauguración de la plaza de Toros de Las Ventas. La rejoneadora y torera chilena Conchita Cintrón, recibió las primeras clases de toreo a pie a manos del torero español Diego Mazquiarán. Al final de su vida, sus condiciones mentales estaban enajenadas, muy seguramente a consecuencia de lesiones en la cabeza mal atendidas, por lo que fue ingresado en un manicomio de caridad, donde murió. Refieren quienes le vieron torear que era un experto en la estocada a volapié. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

Fotografía tomada en la plaza de toros de la Cd. de México al matador de toros español conocido como "Fortuna" en el momento en que ejecuta un lance con el revés de la capa a uno de los toros que lidió en la temporada de 1924.
http://bivir.uacj.mx/Postales/Postal.asp?CodBar=001427642

Refieren en la página en la Internet "Txantxa Zelai" apartado de Toreros Vascos, que "FORTUNA" (Diego Mazquiarán Torróntegui): Nació en Sestao (Vizcaya) el 20-2-1895. Alternativa en Madrid el 17-9-1916 por Rafael Gómez "El Gallo" y Alfonso Cela "Celita". Le concedieron la Cruz de Beneficiencia. Se retiró en 1934. Sus sobrinos Juan "Fortuna Chico" y el hermano de éste "Raimundo" fueron subalternos. Sus padres, labradores acomodados eran navarros de Olazagutía y se trasladaron a Bilbao. Falleció de una enfermedad mental en un manicomio en Lima (Perú) el 29-4-1940 (según la Revista Aplausos) ó el 10-5-1940 (según El Cossío).


17 de septiembre de 1916
Rafael Gómez Ortega "El Gallo" apadrina a Diego Mazquiarán "Fortuna"
http://deltoroalinfinito.blogspot.mx

Refieren en la página en la Internet "http://wwwMCNBiografías.com", que Diego Mazquiarán Torrontegui (1895-1940) fue un matador de toros español, nacido en Sestao (Vizcaya) el 20 de febrero de 1895, y muerto en Lima (Perú) en 1940. En el planeta de los toros es conocido por el sobrenombre de "Fortuna". El 2 de agosto de 1914 pisó por vez primera las arenas de la plaza de Madrid, en la volvería a comparecer dos años más tarde, dispuesto a tomar la alternativa. Era, en efecto, el 17 de septiembre de 1916 cuando se presentó apadrinado por el espada madrileño Rafael Gómez Ortega ("El Gallo"), quien, en presencia del coletudo lucense Alfonso Cela Villeito ("Celita"), que hacía las veces de testigo, le cedió los trastos con los que había de dar lidia y muerte a estoque al astado Podenquero, perteneciente a la ganadería de Benjumea. En el transcurso de aquella temporada de 1916, "Fortuna" intervino en nueve corridas. En la temporada de 1917 sufrió una grave cogida en la plaza de toros de Huelva, de resultas de lo cual hubo de guardar una larga convalecencia que le forzó a incumplir nueve contratos ya firmados; pese a este percance -y a otras diversas causas que le hicieron perder otros seis ajustes-, acabó la temporada habiendo toreado treinta y cinco corridas, sin contar las que a continuación lidió en las arenas ultramarinas de Lima (Perú). De regreso a España, en la campaña de 1918 hizo cincuenta y un paseíllos, treinta y seis en la de 1919 y treinta y uno en la de 1920. En 1921, a pesar de que un astado perteneciente a la vacada de Concha y Sierra le infligió en Madrid una cornada que hizo temer por su vida, "Fortuna" despachó veinticuatro lotes en plazas españolas y otros seis en varios cosos venezolanos. Tal vez su campaña más exitosa sea la de 1922, año en que lidió en España treinta y cinco corridas. Sin embargo, a partir de esta fecha su carrera taurina comenzó a declinar, y Diego Mazquiarán Torrontegui fue perdiendo presencia en los carteles más destacados de las diversas ferias españolas, hasta que volvió a estar en boca de todos los aficionados en 1928. Fue entonces cuando, haciendo honor a su remoquete taurino, la diosa Fortuna quiso sonreír de nuevo al valiente espada sestaotarra, deparándole un azaroso encuentro, en pleno centro de la capital de España, con un toro bravo. Acaeció, en efecto, que, habiéndose escapado una res que sembraba el pánico en la Gran Vía madrileña, acertó a pasar por allí el animoso y esforzado "Fortuna", quien requirió el presto auxilio de un estoque y despenó a la fiera sobre el mismo pavimento de la Villa y Corte. Este generoso acto de heroísmo le valió ser condecorado con la Cruz de la Beneficencia, galardón que le impuso el día 11 de octubre de aquel año el matador turolense Nicanor Villalta y Serris, en el transcurso de la corrida de la prensa celebrada en Madrid. Aquella tarde, Diego Mazquiarán y Nicanor Villalta compartieron cartel con el espada madrileño Victoriano Roger Serrano (Valencia II") y con el diestro azteca "Tato de México", en una corrida en la que se jugaron ocho toros, cuatro pertenecientes a la vacada del duque de Veragua, y otros cuatro marcados con el hierro de Aleas. Tras poner fin a dicha temporada de 1928 habiendo lidiado trece corridas, "Fortuna" remató la de 1929 con catorce festejos en su haber, y marchó de nuevo a tierras Hispanoamericanas. Los triunfos cosechados en diversas plazas de los países hermanos no le dejaron reanudar su carrera taurina en España hasta la temporada de 1931, en la que hizo el paseíllo en diez ocasiones. En la de 1932 sólo se enfundó el traje de luces cuatro veces, y dos y una -respectivamente- en las campañas de 1933 y 1934. Comoquiera que durante la temporada de 1935 había vuelto a torear exclusivamente en suelo americano, el estallido de la Guerra Civil le animó a instalarse definitivamente en Lima (Perú), en donde continuó practicando el ejercicio activo del toreo hasta que, presa de una enajenación mental permanente, vino a perder la cordura y hubo de ser internado en un manicomio, en el que halló la muerte en 1940.

SALVADOR GARCÍA MATEO (1896 - 1940)

Solo para efectos ilustrativos

Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción en Borox (Toledo)

Cortesía del Sitio Web: http://.latribunadetoledo.es

Salvador García Mateo, fue un matador de novillos, nacido en Borox (Toledo) el 14 de junio de 1896, y que falleció el 22 de junio de 1940, a los 44 años de edad, cuando intervenía en las faenas de apartado de una corrida de toros de don Domingo Ortega y el caballo en que montaba fue derribado por uno de los toros, con tan mala fortuna que el antiguo torero recibió un golpe en la cabeza, del que murió el día 22 siguiente en el Sanatorio de Santa Alicia, de Madrid. Después de haber actuado en funciones de pueblo y en algunas plazas de mediana importancia, se presentó en Madrid el 4 de noviembre de 1917, en novillada de 6 matadores organizada por “La Lidia”. Salvador demostró no malas disposiciones, aunque la categoría de la plaza pareció cohibirle. En 1918 subió un poco su cartel. El 17 de marzo de 1918 actuó en Barcelona, alternando con “Amuedo” y Francisco Ruiz Lezcano en la muerte de novillos de don José Bueno; el toledano despachó a sus cornúpetos de forma poco lucida. En la temporada de 1919 se sostuvo, trabajando de vez en cuando en ruedos de  alguna importancia. En el año 1920 la nombradía de Salvador García subió grandemente, despachando en total 29 novilladas, algunas de ellas con buen éxito. El 29 de julio de 1920, en novillada nocturna, mató dos novillos de Terrones, alternando con “Mayito”. Esta vez interesó el de Borox, concediéndosele la oreja del primer bicho y siendo ovacionado en la liga del segundo. En 1921 se apagó de tal forma que fueron contadas las corridas en que tomó parte y éstas con poca aceptación. Esta vez, el hundimiento de García fue definitivo, y en parecidas circunstancias a las de 1921 toreó en novilladas pueblerinas modestas durante varios años, sin que la fama que en ellas adquiriese fuera suficiente para que empresarios de circos importantes se acordasen de él. Reapareció nuevamente en el campo taurino, apadrinando a un joven paisano suyo que quería ser torero, hacia el año 1930. Sufrió Salvador García las vejaciones y los tratos despectivos que ordinariamente se dan a los artistas desconocidos y que no interesan. Pero García insistía una y otra vez, con uno y otro empresario de plazas modestas, para ver cumplido su empeño. Y consiguió al fin que torease en ellas Domingo López Ortega. No es del caso resaltar las muchas o pocas vicisitudes -más bien pocas- de éste para triunfar de un modo definitivo; pero sí lo es hacer notar cómo se cumplieron sus felices augurios que hizo Salvador de su recomendado o apadrinado. Ortega, al llegar, indudablemente por sus méritos, a la categoría de figura destacadísima entre los matadores de su época, nunca olvidó a quien le alentó, le enseñó cuanta sabia, que no era poco, e influyó o intrigó para su presentación en varias o muchas plazas, colocando en primer lugar, como ya se vio en el trabajo dedicado a Domingo López Ortega, protegiéndole después en varias formas, en la temporada del año 1933 le incorporó a su cuadrilla y en ella estaba cuando don José María Cossío comenzaba a escribir la quinta edición de su monumental obra “Los Toros”. Y en aquél empleo, en el que Salvador García, al lado de su apadrinado Domingo López Ortega, debió de disfrutar de verdad de la Fiesta Brava, a la vez que cumplía muy bien como peón de lidia y nada mal como banderillero. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

 

El erudito taurino, Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de esta víctima de la fiesta, que << al ayudar en las faenas de apartado de una corrida de toros del torero y ganadero Domingo Ortega, el 17 de junio de 1940, en una finca de la provincia de Toledo, es derribado del caballo Salvador García Mateo, que venía figurando en la cuadrilla del maestro de Borox. Se produce graves lesiones en la cabeza que dan como resultado su muerte, registrada el siguiente día 22 de junio de 1940 en el madrileño sanatorio de Santa Alicia. "

ALBERTO BALDERAS REYES (1910 - 1940)

Matador mejicano, que fue figura del toreo en sus tiempos. Nació en el Distrito Federal, Méjico,  el 8 de abril de 1910, en el seno de una familia acomodada. Su padre, conocido director de orquesta, se opuso a que Alberto se dedicara a la profesión de torero, pero poco pudo hacer ante la firma vocación del joven. Ya a la edad de 17 años se había convertido en el novillero más afamado de su país, condición que no perdió hasta 1929, fecha en que se traslada a España y realiza una estupenda campaña como novillero; tomando  la alternativa el 19 de septiembre de 1930 en la Plaza de Morón (Sevilla), con Manuel Mejías "Bienvenida" como padrino, después de haber triunfado clamorosamente en la misma plaza el 18 de mayo con un toro de Guadalest, que brindó a Belmonte, astado al que cortó las dos orejas y el rabo. Regresa a México, alzándose allí con el primer puesto del escalafón, para volver a España sólo en 1934, temporada que pasó con más pena que gloria. Balderas pasó por ser un torero elegante, muy adornado con el capote y exquisito en la suerte de banderillear, aunque más flojo con la muleta y la espada. Su toreo se adaptó mucho mejor al noble toro mexicano que al más encastado y nervioso toro español de la época.  Falleció cogido por el toro negro,  zaino, nº 53 de nombre  "Cobijero" de la Ganadería de Piedras Negras propiedad de Wiliufo González el 29 de diciembre de 1940 en la Plaza de Méjico, murió en forma casi instantánea en la enfermería de la plaza tras una terrible cornada en el hígado. Las crónicas de la época detallan así la tragedia.

 

El 29 de diciembre de1940, el valiente diestro Alberto Balderas, en la plaza del antiguo Toreo de la capital de México, mató a “Rayao”, que fue el último en su vida torera, siendo un astado bravo y encastado al que le cortó una oreja, dando su postrer vuelta al ruedo, ajeno a lo que sucedería minutos después tal como suele ocurrir en la vida y más a los toreros, porque, después de Rayao salió al ruedo el toro de la misma  ganadería mexicana de Piedras Negras, “Cobijero”, cuya sola presencia causó sensación en el público. Era un toro arrogante, de gran trapío, "un tío con toda la barba" y correspondía a José González (Carnicerito). Alberto Balderas permaneció entre barreras, esperando que su mozo de espadas le arreglase los destrozos que en la taleguilla la había hecho “Rayao” con anterioridad y no salió al ruedo hasta que “Cobijero” fue banderilleado. El toro se había quedado burriciego a consecuencia del fuerte encontronazo con los picadores. Dicen, veía de lejos y de cerca no. Cuando José González <<Carnicerito" tomó la muleta y espada y salió a pedir permiso a la autoridad, “Cobijero”, desde muy lejos, hizo el intento de arrancársele; observó esto Balderas, y dio cinco o seis pasos hacia donde estaba el cornúpeta; el toro se fijó en Alberto y se le arrancó con mucha furia; marcó Balderas el viaje, o sea, la salida, pero el toro no siguió el camino del engaño, y la fatalidad es que el astado cogió a Balderas por el costado lesionándole el hígado, se lo echó a los lomos y cayó después sobre los cuernos del toro, que sin cesar de tirarle hachazos, consumó la tragedia, sin que nadie pudiese evitarlo pues a los pocos minutos murió.  En este caso, en lugar de la gloria apareció la tragedia. “Esta tarde tengo mucho miedo”, dijo el “Torero de México” Alberto Balderas a los micrófonos de radio comandados por Paco Malgesto. Aquel fatídico 29 de diciembre de 1940 en el Toreo de la Condesa, el toro “Cobijero” de Piedras Negras hirió mortalmente a Balderas, quien quizá presintió lo peor y por ello hizo tal comentario ante la mirada atónica del entrevistador. Será acaso el constante contacto con la muerte, pero muchos toreros desarrollan un sentido muy especial que les lleva a intuir lo que les puede suceder y muchas veces, pese a ello, deciden apostar aunque tengan pocas posibilidades de ganar. (Fuente: Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega).

 

El erudito español, Juan José de Bonifaz Ybarra,  relata de sus andanzas en la fiesta de los toros, que << primera figura del toreo en su país, el mexicano Alberto Balderas Reyes había conseguido en ruedos españoles muy buenos éxitos, en especial en su etapa de novillero. Otorga la alternativa el 29 de diciembre de 1940 en la plaza de El Toreo, de la capital azteca, a Andrés Blando, ante el testigo José González (Carnicerito de Méjico), y al capear al tercero de la tarde, “Cobijero”, de la ganadería de Piedras Negras, es empitonado, resultando con una gravísima herida que le destrozó el hígado, por lo que únicamente pudo sobrevivir breves minutos. "

Foto que ilustra a Alberto Balderas Reyes en su lecho de muerte.

Es verdad que ha habido ocasiones en que el desafío a la superstición con el amarillo ha concitado la llegada de la muerte. Ocurrió por ejemplo el 29 de diciembre de 1940 en la Plaza del Toreo de México, que fue una tarde trágica. Se lidiaron toros de la ganadería de Piedras Negras. El gran torero mexicano Alberto Balderas, en el cenit de su carrera, estaba contratado para dar la alternativa al prometedor novillero Andrés Blando, actuando como testigo el torero de Tepatitlán, José González "Carnicerito". Balderas resultó cogido de muerte por un toro burriciego de nombre Cobijero, cuya lidia correspondía a "Carnicerito". Acudió a hacerle un quite mientras que "Carnicerito" estaba brindando el toro. La cornada le reventó el hígado y le partió la vena hepática a Balderas. Murió casi en el acto, cuando era conducido a la enfermería por las asistencias. Aquella tarde de México, como un brindis a los supersticiosos, era amarilla. Era una tarde amarilla en el sol de los tendidos, en el reverso de los capotes, y en los trajes de siete de los toreros que se encontraban en el ruedo. Balderas vestía un terno clásico y típico mexicano, crema y plata, en un tono amarillo canario, un modelo que puso de moda Rodolfo Gaona a quien Balderas admiraba con devoción. Varios banderilleros vestían en tonos amarillos, desde el ocre al amaranto, y Andrés Blando, su ahijado en aquella tarde fatídica, también vestía un terno amarillo y oro, bordado en crucetas. Aquel día, por tanto había en El Toreo siete toreros vestidos de amarillo...
Fuente:
Don Rafael González Zubieta (el Zubi)
http://www.noticierotaurino.com/nota.asp?IDNOTA=2680

Hacia el año de 1958, el almacén Durango de la afamada cadena de tiendas departamentales "El Palacio de Hierro" fue abierto en la colonia Roma en México D.F. Antes, allí se ubicó el coso del Toreo de la Condesa, donde falleció de una cornada el torero Alberto Balderas el 29 de diciembre de 1940. Cuentan las leyendas urbanas, que en esa bodega se aparece el matador. En el estacionamiento del inmueble, se puede observar una placa que dice: En este lugar cayó herido de muerte el "Torero de México", Alberto Balderas. Mucha gente piensa, que el alma de Alberto ronda aún por este lugar. Así que no se extrañe, si va Usted un día a hacer alguna compra, que un intenso frío invada el ambiente y sienta una presencia, que de tan rápido que se fue, no se ha enterado que la corrida terminó.
Fuentes:
http://www.novenet.com.mx/seccion.php?id=202253&sec=1&d=11&m=04&y=2011 http://xibalba.superforo.net/t984-leyendas-urbanas-en-el-df

LUCILLE MULHALL (1885 - 1940)

Lucille The Cowgirl Mulhall, lazando y atando una res

Cortesía de  Heidi M.Thomas/ Cowgirl Fashion–Lucille Mulhall

http://heidiwriter.wordpress.com/2009/01/13/cowgirl-fashion-lucille-mulhall/

Extraordinaria amazona del rodeo norteamericano nacida en un rancho familiar de 80,000 acres cercano a Guthrie, Oklahoma. Ella era hija de Zach “el Coronel” Mulhall, un hombre muy trabajador y entusiasta sin antecedentes militares, famoso por la organización de novedosos eventos de rodeo en 1899. Por estas mismas fechas, ya Lucille lazaba como el mejor de los vaqueros, rompiendo a los 17 años la marca del menor tiempo para el lazado dirigido, siendo capaz de lazar hasta 8 potros a la vez cuando estos pasaban al galope. En 1905 su padre organizó la novedosa “Cowboy Stravaganza” en el majestuoso Madison Square Garden de Nueva York, donde participó Lucille en suertes de lazo y como jinete de suertes de rodeo, siendo nombrada en los medios como “La mejor Cowgirl de América”. Después tuvo brillantes  andanzas en eventos de Rodeo Profesionales en Fort Worth, Cheyenne, Calgary, Pendleton y otros, siendo fuente de inspiración para que muchas otras mujeres quisieran participar en el competitivo mundo del Rodeo. Hacia 1919, tuvo un infortunado matrimonio de tan solo un año con Mr. Tom Burnett, hijo del legendario ranchero y petrolero texano Burk Burnett, propietario del fabuloso Rancho 6666, siendo hacia 1920, que Lucille se retiró de las arenas del Rodeo regresando a su nativo Oklahoma, donde radicó largos años, hasta que en una infortunada navidad de 1940, a los 56 años de edad, el auto que era conducido por Lucille en compañía de tres amigas, fue impactado por un camión, muriendo en aquel accidente ocurrido a una milla de su casa. Fue entronizada meritoriamente en el Salón de la Fama del Rodeo en 1977.

Fuentes:

Joel H. Bernstein/ Wild Ride: The History and Lore of Rodeo.

http://heidiwriter.wordpress.com/2009/01/13/cowgirl-fashion-lucille-mulhall/

GREGORIO CARO MATEOS "VALENCIA " (1904 - 1941)

Solo para efectos ilustrativos

“Cicatrices de un Torero”

Obra del pintor español Vicente Maeso

Rehiletero que fue cogido por un novillo el 7 de abril de 1941 y que falleció días después a resultas de las heridas.

 

Refiere d. Juan José Zaldívar Ortega sobre este rehiletero que << Gregorio Caro Mateos (Valencia), banderillero de toros, nacido en Quismondo (Toledo) el 9 de mayo de 1904, falleció el 13 de abril de 1941, a los 37 años de edad, a consecuencia de una cornada. Era próximo pariente de Domingo González (Dominguín), y sin duda la inquietud taurina que le invadiera a este pueblo con los éxitos de éste como matador y como hombre de negocios de toros, fue gran parte para que se despertara la vocación torera de Gregorio Caro. Mató novillos en plazas pueblerinas en sus primeros tiempos, y fue compañero de Domingo López Ortega en estas correrías. El gran torero de Borox le incorporó a su cuadrilla desde muy temprano, y a su lado y al de los notables peones que fueron siempre con él logró hacerse un excelente bregador y banderillero. Con Domingo L. Ortega permaneció durante toda su vida torera, y al retirarse éste en 1941, ingresó en la cuadrilla de Manuel Rodríguez (Manolete). El día 7 de abril de 1941 fue a torear una novillada en Granada, y sufrió una cornada a la que al principio no se concedió importancia. Trasladado a Madrid, falleció a consecuencia de la gangrena. "

 

El ilustre cronista, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de su vida,  que << tras formar durante muchos años en la plantilla de Domingo Ortega, pasó a la de, Manuel Rodríguez (Manolete) el toledano, de Quismondo, Gregorio Caro Mateos (Valencia). El 13 de abril de 1941 participa en una novillada que, con reses de Felipe Bartolomé,  se celebraba en la plaza del Triunfo de Granada y resulta herido en el muslo derecho. Viaja imprudentemente en ferrocarril a Madrid, donde han de amputarle la pierna el posterior día 17, lo que no evita que a primera hora del inmediato 19 de abril de 1941 deje de existir. "

ÁNGEL CHAMÓN VELASCO (XXXX - 1941)

Solo para efectos ilustrativos

Torre de Santa Maña en Tauste (Zaragoza)

Cortesía de VICMAEL del Sitio Web: http://.fotopaises.com

En una capea celebrada el 24 de abril de 1941en Tauste (Zaragoza) recibió tan grave cornada el aficionado Ángel Chamón Velasco, que le produciría el fallecimiento al día siguiente en un hospital de la citada capital aragonesa. (Fuente: don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su libro “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 196)

PASCUAL MÁRQUEZ DÍAZ "EL TESORO DE LA ISLA " (1914 - 1941)

Foto cortesía de D. José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

Matador de toros oriundo de Villamanrique de la Condesa (Sevilla) nacido el 22 de octubre de 1914, (El historiador Juan José Zaldívar Ortega lo refiere nacido el 1 de octubre de 1915 en su obra “Víctimas del Toreo-Novilleros”) inicia su contacto con los toros al trabajar de vaquero en varias ganaderías andaluzas.  Tomó la alternativa el 27 de Mayo de 1937 en Sevilla, logrando en su rodaje por los cosos taurinos el reconocimiento de su valor, y pese a una tosca manera de torear, logró reunir una buena cantidad de partidarios. El 18 de mayo de 1941 en la Plaza de Toros de Las Ventas en Madrid, el toro "Farolero" de la dehesa de Concha y Sierra le empitonó en el quinto espacio intercostal izquierdo, con rotura de pleura y pericardio, falleciendo a resultas de sus heridas el 24 de mayo de 1941. Alternaba el día de la cogida con Fernando Domínguez y con Rafael Vega de los reyes (Gitanillo de Triana II).

Detallan del hecho los ilustrados, que el 18 de mayo de 1941, llegó Pascual a la Plaza de Madrid lleno de ilusión. Los toros fueron de Concha y Sierra, ganadería predilecta suya; una corrida gorda y cinqueña. Su primer toro, “Farolero”, No 52,  era cárdeno y embestía con peligroso estilo, acentuado por el viento que se dejaba sentir en la plaza. Al segundo lance de capa, sobre el que se recreó mucho, le descubrió el viento y fue cogido, sufriendo una cornada seca en el pecho -la que dan siempre los toros con sentido-, cuya gravedad no se le ocultó a ninguno de los espectadores. La herida era tremenda y dejaba al descubierto el corazón y grave lesión en el pulmón izquierdo. Seis días luchó con la muerte, sin poderse trasladar de la ínfima enfermería de la plaza. Don José María de Cossío tuvo <<el triste consuelo de acompañarle en aquel trance, y pocos recuerdos más dolorosos que el de la lucha denodada de su hercúlea naturaleza y la gravedad de la cornada. La bondad esencial de su carácter nunca se manifestó como en aquellos momentos en que se disponía a la muerte con una sonrisa. Rodeado de los suyos murió el 24 de mayo de 1941 sin dejar, no ya enemigo, sino alguien que alguna vez no le hubiera mirado con la más afectuosa simpatía." Fue la segunda muerte a la que asistió don J. María de Cossío, la primera fue la de “Joselito” en Talavera. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)


"Farolero" de Concha y Sierra
Foto cortesía de D. José Antonio Román Romero
http://gestauro.blogspot.mx/

Por su parte el afamado historiador español d. Juan José de Bonifaz refiere que << al igual que lo hiciera su padre, el sevillano de Villamanrique Pascual Márquez Díaz comenzó su contacto con los toros como vaquero de varias ganaderías andaluzas. De valor acreditado, pese a su tosca manera de torear llegó a reunir en su tierra una muy numerosa legión de partidarios. En el coliseo de Las Ventas, de Madrid, alterna, el 18 de mayo de 1941, con Fernando Domínguez y Rafael Vega de los Reyes (Gitanillo de Triana II) en la lidia de un encierro de la vacada de Concha y Sierra. El astado salido en tercer lugar, el cárdeno “Farolero”, le corneó, al lancearlo de capa, en el pecho de tal consideración que llegó a interesar el pulmón izquierdo, dejando la herida al descubierto el corazón. La recia naturaleza del espada le mantuvo con vida, en desigual lucha, hasta el día 30 del mismo mes de mayo de 1941. "


Tumba del valeroso matador Pascual Márquez Díaz
Villamanrique de la Condesa (Sevilla) España
http://desdevillamanriquedelacondesa.blogspot.com/2010_03_01_archive.html

Refiere el historiador taurino D. José Antonio Román Romero en su Blog en la Red "De Hombres, Toros y Caballos", que, Pascual Márquez y Diez vino al mundo en Villamanrique de la Condesa (Sevilla), siendo, hijo del señor Mateo Márquez, mayoral de la vacada de los señores Moreno Santamaría. La fecha de nacimiento del futuro matador de toros fue la del 22 de octubre de 1914 y la de su bautismo el 11 de noviembre siguiente. Desde muy niño comenzó a prestar servicio en la hacienda donde su padre y hermano mayor trabajaban, y allí se familiarizó con todas los operaciones que en el campo se realizan con el ganado bravo, sintiendo luego la vocación, del toreo y ensayando, en unión de su hermano, sus aptitudes para el arte, cuidando no se enterase el autor de sus días, encargado de la hacienda. Así ocurrió en principio pero, llegada que fue a los dueños de la ganadería las faenas del joven vaquero, fue llamado a capítulo, amonestado seriamente y conminado para que cesasen por completo Sus ensayos con las reses si no quería verse despedido de la casa. Firme ya Pascual en su resolución de cultivar el arte del toreo, se despidió de sus amos y entró a trabajar en otra finca cercana, donde el dueño apreció en seguida las huertas disposiciones del muchacho, vio con agrado sus aficiones taurómacas, para fomentarlas, adquirió un novillo, al que Márquez toreó en la placita del cortijo "La Pañoleta", realizando, tan estupenda faena que los numerosos invitados a la fiesta regresaron a Sevilla proclamando entusiasmados qué había surgido un diestro de altura. La noticia fue tomando cuerpo, la afición sevillana manifiesta deseos de conocerle en su ruedo y la Empresa se apresura a facilitarle su presentación en el anillo de la Maestranza, lo que se lleva a efecto el 26 de mayo de 1935, fecha en la que, alternando con Mariano Rodríguez, "Pepete de Triana" y "Alcarreño II", estoquea reses de don Esteban González. Pascual Márquez, que en esta corrida vestía por vez primera el traje de luces, logró quedar a tal nivel, que anuló por completó las faenas de sus compañeros, escuchó entusiastas ovaciones y fue solemnemente proclamado torero valeroso, continuador de aquellos arrojados diestros que se llamaban "Espartero", Reverte, "Pepete" y Juan Belmonte. La afición sevillana, no poco decaída en aquel tiempo, resurgió al impulso del novel lidiador de Villamanrique, y las corridas sucesivas en que su nombre apareció en los carteles se contaron por llenos imponentes y entusiasmos difíciles de narrar. Las puertas del circo madrileño no podían permanecer cerradas para el nuevo revolucionario, y a Madrid vino el 14 de julio siguiente para lidiar, en unión de Solórzano y "Morateño" reses salamanquinas de Terrones. En esta corrida comenzó la mala suerte que para el diestro sevillano tuvo la Plaza de la capital española.
Le vimos animoso, serena y con deseos, pero una cogida, con puntazo en la cara, impidió el éxito por todos esperado. Repitió su actuación el 12 de septiembre, después de reiterados triunfos en provincias, y otra vez fue cogido por un toro de González Camino, esta vez con mayor gravedad, pues sufrió una gran cornada en un muslo, herida que le hizo perder buen número de corridas escrituradas. Uno de los cronistas madrileños, al resumir la campaña novilleril, escribió: "Pascual Márquez ha sido la revelación del año en Sevilla, donde ha logrado enardecer a la afición, como lo hicieron en tiempos pretéritos el "Espartero" y "Pepete". En su tierra dicen que es un torero extraordinario." Así era, en efecto, y aunque para los madrileños era realmente una incógnita aún, en lo poco que se le vio hacer pudo apreciarse un lidiador de extraordinaria valentía. Le sorprendió la guerra en Sevilla, capital inmediatamente liberada, se incorporó al ejército nacional, sirviendo en Aviación, y en ocasiones sus jefes le autorizaron para que practicase su arte trabajando en benéficos festivales. Recibió la alternativa en corrida organizada en Sevilla el 27 de mayo de 1939, cediéndole Luis Fuentes Bejarano un toro de Pablo Romero. La faena empleada por Pascual Márquez con el toro de su alternativa, un bicho de imponente tamaño, que pesó cuatrocientos kilogramos en canal, fue verdaderamente memorable. Toreó de capa con cinco verónicas de tal relieve, de tan magna ejecución, que levantó al público de sus asientos aclamándole con frenesí. Corrió parejas su faena de muleta, coronando la estupenda labor con una estocada en todo lo alto que hizo rodar sin puntilla a uno de los toros más grandes lidiados en Sevilla en un período de medio siglo. La alternativa de Pascual Márquez se registró en los anales de la simpática Plaza de los Maestrantes como la de más relieve de las otorgadas en su recinto. Terminada la guerra, vino a confirmar en Madrid su doctorado, actuando de padrino el aragonés Nicanor Villalta, que el 26 de septiembre de 1940 le cedió el toro "Curtidor", de don Francisco Chica. En esta cornada volvió a ser cogido y herido de gravedad, lo que demuestra que la racha adversa continuaba para él en el anillo madrileño. Seguía la mala suerte siendo no pocos los aficionados que pronosticaron la tragedia que, por infausta suerte, no había de hacerse esmerar. Para el 18 de mayo del siguiente año, 1941, nuestra Empresa organizó una corrida con seis toros de Concha y Sierra, y los diestros Rafael de la Vega, Fernando Domínguez y Pascual Márquez como matadores. Días antes de esta fecha había estado Márquez en el cerrado sevillano viendo los seis toros destinados a la Plaza de Madrid, notando, con no escasa extrañeza, que uno de los bichos, el nombrado "Farolero", número 52, le miraba y seguía con insistencia, hasta el punto que varias veces hubo de esquivarle, cambiando de lugar la jaca que montaba. Los caballistas que acompañaban al lidiador se dieron perfecta cuenta de que dicho toro no hacía caso de los demás jinetes fijando toda su atención en el torero, como si el detalle fuese una seria advertencia del destino, si bien cuidaron de no hablar de ello al interesado. A Pascual Márquez no le agradó este toro y encargó al mayoral de la vacada le sustituyese por otro, en lo que se le prometió complacerle. Se ignoran los motivos que hubo para no hacer la sustitución prometida, siendo lo más probable se tratase de un olvido involuntario o tal vez negligencia de los vaqueros; el caso es que a Madrid vino el toro de referencia. Momentos antes de hacer el paseo las cuadrillas, Pascual, contra su costumbre, preguntó a un banderillero qué toros le habían correspondido en el sorteo, y al enterarse de que uno de ellos era "Farolero", hizo un gesto de desagrado y dijo: -¿Conque al fin ha venido ese toro y me ha tocado a mí? ¡Vaya casualidades!... Transcurrió sin novedad la lidia de los dos primeros toros; Márquez fue aplaudido en los quites en que intervino, viéndosele, como siempre, animoso y con deseos de complacer. Salió en tercer lugar el cárdeno "Farolero", aquella res que en el campo se fijaba tanto en el diestro; éste dio unos lances de tanteo, y como el toro no los tomase bien, uno de los peones le indicó se despegase a salir del paso. -No, hombre, no
-Le replicó el espada-; estamos en Madrid, y aquí hay que estrechase con los toros. Verás qué de cereal lo toreo ahora. Se abrió de capa en buen terreno y dio un lance a la verónica; cero, al iniciar el segundo, levantó el viento el capote dejando al diestro al descubierto; derrotó codicioso "Farolero" y alcanzó en el pecho al infortunado diestro. Con las manos en el lugar herido, y descompuesto su rostro por el dolor, le vimos dirigirse a las tablas, diciendo a los compañeros que le auxiliaban - ¡Me ha matado! ¡Me ha matado!...-. Por desgracia, estaba en lo cierto; la cornada era de muerte, había rasgado la pleura y el pericardio, contusionando el pulmón izquierdo. La cura de urgencia duró no menos de dos horas, y era tal la gravedad del herido, que no se autorizó su salida de la enfermería, en la que permaneció varios días, hasta que, trasladado a un sanatorio próximo, en él sucumbió doce días después de la cogida en la madrugada del 30 de mayo de 1941, siendo trasladados sus restos al cementerio de la villa donde vio la luz. Esta fue la corta vida profesional y trágico fin del bravo lidiador sevillano Pascual Márquez.
Fuente:
http://gestauro.blogspot.mx/

JOSÉ SOLÍS RATÓN (XXXX - 1941)

Solo para efectos ilustrativos

Fiestas en Cadreita (Navarra) en 2007

Más sabe el Diablo por viejo, que por Diablo,  el amor todo lo vence.

Cortesía del Sitio Web: Peña Desiguales

En una capea dejaría de existir el aficionado José Solís Ratón , al ser cogido, el 19 de septiembre de 1941, en Cadreita (Navarra), ocurriendo el óbito en Pamplona el posterior 5 de octubre de 1941. (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra,  de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 196)

ANTONIO GALLARDO (XXXX - 1941)

Solo para efectos ilustrativos Ahualulco de Mercado Jalisco Iglesia San Francisco de Asís (1688-1760)
http://www.foro-mexico.com/jalisco/ahualulco-de-mercado/fotos/75-iglesia-san-francisco-de-asis.html

Novillero Mexicano muerto en 1941. El historiador Juan José Zaldívar Ortega nos ilustra sobre este desconocido lidiador al referir que <<Antonio Gallardo, matador de novillos mexicano, del que don Ángel Villatoro, en su “Antología Taurina Mexicana”, cita: "Modesto espada que en el oscuro pueblo mexicano de Aguatulco (Ahuatulco), la tarde del 19 de octubre de 1941, sufrió tremenda cornada, que le produjo la muerte casi  instantánea. No deja de ser curioso el gran vacío fotográfico sobre las figuras del toreo, especialmente de los novilleros, que observamos en todas las publicaciones, incluida la obra “LOS TOROS” de Cossío. "

Por su parte el erudito Juan José de Bonifaz Ybarra refiere de esta víctima de la fiesta, que << el 18 de febrero de 1941 recibió una cornada de irreparables consecuencias en el municipio de Ahualulco, el novel diestro azteca Antonio Gallardo. "

A efecto de precisar la ubicación del  lugar del fallecimiento de este lidiador,  y como cultura general para los lectores, nos encontramos que en México se ubican:

El poblado de Ahualulco en el estado de San Luis Potosí,  que fue fundado por Cristóbal de Oñate, el  5 de febrero de 1542.  Fue desde tiempos inmemorables hasta fines del siglo XVI zona chichimeca. La primera iglesia se comenzó a construir el 4 de octubre de 1574 y se consiguió establecer en el primitivo rancho de Ahualulco. Al  año de 1950 la población era de 12,056 habitantes. Las fiestas populares se presentan del 26 de febrero al 2 de marzo y se lleva a cabo la festividad en honor de La Candelaria, organizándose feria popular, corridas de toros y peleas de gallos.

El poblado de Ahualulco de Mercado en el estado de Jalisco. En la época prehispánica fue cacicazgo perteneciente al tlatoanazgo de Etzatlán, habitado por los tochos. Fue gobernado por el guerrero Guajotzin o Huejotzin. El poblado fue incendiado por los tarascos en 1510. Hacia 1524, su territorio fue conquistado por Francisco Cortés de San Buenaventura. En 1531 el lugar fue repoblado por el encomendero de Etzatlán, Juan de Escárcena; y en 1532 su encomendero fue Benito Gallego. En la cabecera municipal en el año de 1990 la población era de 11,696 habitantes. En la festividad del Señor del Altar Mayor, en el mes de febrero, diariamente al amanecer hay repiques de campanas y cohetes. Se lleva a cabo, también, el toro de once, que es un desfile encabezado por los toros que van a ser lidiados y jineteados por los espectadores y son seguidos por los toreros aficionados; participan también en el desfile los charros de la localidad.

Existe otro poblado de Ahualulco en el municipio de Tetipac en el estado de Guerrero con una población de 597 habitantes por lo que se descartaría.

El poblado de Aguatulco o Ahuatulco como tal no lo ubico, lo cual contraviene la narrativa de Zaldívar Ortega obtenida del libro “Antología Taurina Mexicana” de don Ángel Villatoro;  en su caso sería el poblado de Santa María Huatulco en el estado de Oaxaca. La toponimia de Huatulco, Coatulco o Guatulco es, “lugar donde se adora o reverencia al madero”, por estar compuesto de por la voz Quahuilt que significa madero, por el verso Toloa, que es hacer reverencia bajando la cabeza y por la sílaba Co que denota lugar. Esta denominación se originó a causa del culto que se tenía a una importante cruz que se encontraba en las cercanías del puerto de Huatulco, colocada ahí según cuenta la leyenda, por un enigmático personaje, más de 1500 años antes de la llegada de los españoles.

Yo me inclinaría a pensar, por la cercanía al estado de Guanajuato, ancestralmente rico en la crianza de criollo bravo, que se trata del poblado de Ahualulco, en el estado de San Luis Potosí, pero no deja de ser una simple conjetura, materia de posterior comprobación.

El inolvidable y muy querido cronista taurino, "Don José Alameda", refiere en su libro "Crónica de Sangre", que " el novillero Antonio Gallardo, sufrió mortal cogida el 18 de febrero de 1941 en la plaza de Ahualulco. "

Finalmente para desterrar la semilla de la duda, consulte directamente el libro del maestro Ángel Villatoro (Antología Taurina Mexicana) y este dice: << GALLARDO, ANTONIO: Cogido y muerto el 18 de febrero de 1941, en la plaza de Aguatulco, Estado de Jalisco>>, de donde colijo que se trata de un error del erudito Villatoro en el poblado, puesto que Aguatulco Jalisco no existe, pero sí existe Ahualulco de Mercado, en Jalisco.

Confirmando lo anterior, nos dice el ilustre historiógrafo Luis Ruiz Quiróz, en sus efemérides, que un 18 de febrero de 1941 el novillero Antonio Gallardo muere en Ahualulco, Jalisco víctima de una cornada de un Cebú al altemar con Joel Rodríguez.


Bibliófilos Taurinos de México A.C.
(Colección de Lecturas Taurinas-Revista No 13)

El 29 de julio de 2014 recibí una afable carta del historiador contemporáneo Rafael Gómez Lozano, quien mantiene en la Red, para beneplácito de la Fiesta, el Blog Enciclopédico "Toreros Mexicanos", donde me allega un archivo digitalizado conteniendo parte de la revista número 13 de Bibliófilos Taurinos de México A.C. -Colección de Lecturas Taurinas- de nombre: Episodios, Curiosidades y Anécdotas de la Tauromaquia en Jalisco", de don Federico Garibay Anaya (reedición 1994) donde detalla, en un relato de nombre "La Muerte de un Torerillo", lo siguiente.- El dantesco episodio que a continuación referiré, me lo contó un notabilísimo taurino jalisciense: Juan Medina Díaz "El Artista" -originario de Etzalán-, que fue novillero en la época de los cuarenta. Paralelamente, colaboraba con la empresa de la plaza de toros El Progreso haciendo viñetas para ilustrar carteles taurinos y programas de mano. Asimismo, dibujaba estampas muy graciosas que se publicaban en la cartelería y en el boletaje de los festejos bufos, también denominados "tardes de recreo". Es una verdadera pena que a dibujante y pintor tan talentoso no se le conozca más allá de nuestro ámbito tapatío. A desconocimiento tal lo ha orillado su propia excesiva modestia, pero "eso es harina de otro costal". Lo que me contó - y yo les contaré a ustedes- aconteció en el mes de febrero de 1941: "Por aquellos años había tantos toreros tapatíos, y prácticamente todos eran tan valientes, que las empresas de algunos pueblos se daban el lujo de despedir a los que no eran de su agrado, sin darles ni siquiera para sus gastos. Con la mayor facilidad del mundo mandaban llamar a otra cuadrilla, y en el acto se presentaba. Eran tiempos en que hasta los niños más pequeños jugaban al toro por las calles. Si algo sobraba entonces, eran toreros. Durante los carnavales se organizaban infinidad de pachangas y novenarios en muchas poblaciones de nuestro estado: Autlán de la Grana, Etzalán, Ameca, Ahualulco de Mercado y Sayula, entre otras. Antiguamente si se les brindaban oportunidades a los novilleros en aquellos pueblos. Ahora, por desgracia, ya han sido acaparados por los matadores de alternativa, en detrimento de los toreros principiantes. O lo que es lo mismo, en detrimento de la propia subsistencia de la Fiesta. Como es natural, tratándose de muchachos aprendices, año con año, en tiempo de Carnaval llegaban a Guadalajara muchos, muchísimos maletillas heridos, procedentes de las referidas poblaciones y de otras muchas. Los torerillos que permanecían en Guadalajara eran los muy novatos o los muy malos. Lo acostumbrado en aquellos años era que los toreros que se quedaban en Guadalajara acudieran a la serenata en la plaza de armas y dieran un paseíllo por los portales. "Aquella terrible noche" -el domingo anterior al Carnaval de 1941-, yo me encontraba paseando tranquilamente por la plaza de armas en compañía del pintoresquísimo Antonio Escudero "Martincho", del picador Lorenzo Delgadillo "Camototes" y de muchos otros toreros que, como yo, todavía estábamos muy jóvenes para salir a los carnavales. De pronto, frente al palacio de gobierno, vimos pasar muy despacio, a vuelta de rueda, a un carro de sitio. Del carro se bajó, muy apesadumbrado, un joven tocado con una cachuchilla torera. Al vernos, corrió desesperadamente hacia nosotros. Ya de cerca lo reconocimos: era El Negro Joel. Sumamente compungido nos avisó que traía muerto a Rosalío Gallardo "El Guilo", un muchacho originario del puerto de Mazatlán, que quería ser torero. Aquella misma tarde lo había matado un cebú en Ahualulco. Corrimos hacia el carro. En efecto, ahí se encontraba el cadáver. ¡Qué visión tan espantosa! Flacucho, muy moreno, enjuto... Para mayor horror, le hacían falta los dientes incisivos, llevaba un rictus espantoso de dolor y los ojos desorbitados, sobre un impresionante charco de sangre a medio coagular. Venía completamente vaciado, enfundado aun en un terno muy marchito, grana con bordado en pasamanería negra. Llevamos el cuerpo a la Sección Médica Municipal. Al día siguiente, yo ya no tenía ánimos ni para ir al sepelio. Quedé tan impresionado que lo soñé muchas veces". Un marrajo cebú, de procedencia incierta y aviesas intenciones, le partió la femoral cuando intentaba colocarle un par de banderillas. Ante la confusión provocada por aquel gravísimo percance, a nadie se le ocurrió ni siquiera improvisar un torniquete. "El Guilo" expiró en el propio taxi, cuando era conducido a Guadalajara. Descanse en Paz Rosalío Gallardo "El Guilo", un torerillo de la legua y de los novenarios de Jalisco, que murió trágica y oscuramente como tantos héroes anónimos y pueblerinos cuyos nombres no pasarán jamás a la inmortalidad alcanzada por las víctimas famosas de la Fiesta.

Leído lo anterior, y por las coincidencias en el apellido de la víctima, fecha y sitio de la tragedia, y el nombre del alternante, se aclara al mundo del toro, que el novillero Antonio Gallardo, no es otra persona más que Rosalío Gallardo "El Guilo".

ENRIQUE PÉREZ GALLEGO "MALAGUEÑÍN " (XXXX - 1941)

Solo para efectos ilustrativos

Plaza de Toros de Cehegín (Murcia)

Cortesía del Sitio Web: http://.cope.es

También comenzó su caminar por el sendero taurino el malagueño Enrique Pérez Gallego (Malagueñín), que llegó a figurar en la cuadrilla de Marcial Lalanda. En el coso de Cehegín (Murcia), el 14 de septiembre de 1941, es cogido y pisoteado por un novillo de la divisa de Zeballos, que, entre otras lesiones, le produce una fuerte conmoción visceral que ocasiona abundantes vómitos de sangre. La defunción tiene lugar a primeras horas de la noche de aquel mismo día, en el hospital de la mencionada población. (Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”.)

El diario digital taurino "El Muletazo.com" consigna dentro de la historia de la plaza de Ceheguín, que la Muerte hizo presencia en esta plaza en 1941.- fue la muerte del banderillero de Málaga Enrique Pérez "Malagueñín", toreaba con el novillero Julio Mendoza, la tarde del 14 de septiembre de 1941. El novillo pertenecía a la ganadería de García Zeballos, con un peso en canal de 200 kilos, de nombre "Regaor" y de pelo castaño, listón y corniveleto. El diario "La Verdad" describió así la cogida: "Al ir a poner el primer par de banderillas al primer toro, el banderillero Enrique Pérez "Malagueñín", fue alcanzado y derribado por el morlaco, que era de mucho cuidado. Ya en tierra se cebó con él, y aunque no le produjo herida alguna, le ocasionó tremendos magullamientos". El parte facultativo expedido por el doctor D. Antonio Bernal decía que ingreso en la enfermería con conmoción cerebral y visceral, fractura maxilar superior y arrancamiento de todos los dientes, destrozo de parte blanda de la boca. Síncope respiratorio. Murió a las diez de la noche en el Hospital de la Real Piedad.

EMILIO SOLER "CANARIO HIJO " (1905 - 1941)

Solo para efectos ilustrativos
“Banderillas”
Obra del ilustre grabador Mexicano José Guadalupe Posada Aguilar (1852-1913)

Refiere André López Lorente (Nomenclature en hommage aux victimes du toreo édité par la Société Taurine "La Muleta"2007) que fue un novillero muerto en 1941 en Marsella, Francia  por un toro de la dehesa de Lescot.

Sobre su trágica singladura taurina, el maestro Juan José Zaldívar Ortega, refiere que << Emilio Soler (Canario, hijo), matador de novillos, nacido en Barcelona en 1905, falleció 1941, cuando contaba 36 años de edad. El 19 de octubre de 1941 al intentar realizar con un toro de la ganadería camarguesa de Lescot una de las suertes del toreo landés, en cuya especialidad se distinguió notablemente, recibió tan grave cornada, que a consecuencia de la cual dejó de existir el mismo día. Era hijo del también novillero del mismo nombre y apodo. Empezó a torear en 1921 en Plazas de Toros de Francia, en la cuadrilla infantil catalana organizada por su progenitor, en la que actuaba de matador, en unión de Juan Gómez (Juanito). El 25 de mayo de 1922 hizo su presentación en la Plaza de Toros de Barcelona, en la de Las Arenas, alternando con “Meliá” y “Monjito”. Su buena actuación le valió ser repetido, pero ahora con picadores, el 25 de mayo de 1923, alternando con “Parejito” y “Monjito”. Actuó asimismo en la Plaza de Toros de Vista-Alegre, en Bilbao el de julio de 1923. Posteriormente se trasladó a Francia, e cuyas plazas actuó por espacio de 15 años (1923-1938) y donde encontró la muerte, como ya quedó señalado. "

Por su parte el erudito Juan José de Bonifaz refiere de este personaje, que << el veterano lidiador barcelonés Emilio Soler (Canario), especializado en los saltos y recortes propios del toreo landés, dejó de existir como resultado de la cogida que sufrió en Marsella (Francia), el 19 de octubre de 1941, propinado por un astado de la vacada gala de Lescot."

"Don Víctor", el cronista madrileño propietario del Blog Taurino "A los Toros" refiere en sus leídas efemérides en la Internet, que un 19 de octubre de 1941 el novillero Canario-hijo cuando intentaba realizar una de las suertes del toreo landés a un toro de la Camarga fue herido de tal gravedad que falleció ese mismo día. El 25 de mayo de 1922 se presentó en la plaza de Las Arenas de Barcelona alternando con "Meliá" y "Monjito". El 2 de julio de 1923 hizo lo propio en la de Vista Alegre de Bilbao. Fue en Francia en donde estuvo ejerciendo su profesión hasta el fatídico día. Era hijo de Emilio Soler "Canario", matador de novillos natural de Barcelona que se inició en la profesión toreando en modestas plazas catalanas hacia el año 1900. El 2 de agosto de 1903 se presentó en Madrid con reses de Pacheco en unión de Manuel García "Revertito" y Ángel Carmona "El Camisero". El 13 de septiembre de ese mismo año sufrió en Barcelona una gravísima cogida que le dejó inútil de la pierna derecha e hizo que no se confirmaran los buenos augurios que producía cuando se enfrentaba a los astados.

JUAN LEURÍN (XXXX - 1941)

Iglesia en Villa Juárez, San Luis Potosí, México
Cortesía de don Marco Serna

Sobre este desconocido lidiador, nos ilustra el cronista d. Juan José Zaldívar Ortega al decir que << si escueta es la información que nos ofrece Cossío, quien lo reseña  diciendo: "Diestro mexicano, del que tan sólo tengo la noticia de su trágica muerte, ocurrida a consecuencia de la cogida que sufrió en Villa Juárez (México), el 14 de noviembre de 1941", más simple es la que le dedica el escritor don Ángel Villatoro en su obra “Antología Taurina Mexicana”, en la que cita: LAURIN JUAN "Cogido y muerto en Ciudad Juárez el 14 de noviembre de 1941." Así que con esos datos lo consideramos como un novillero más, sin posibilidad de saber qué tipo de cornada sufrió. " Por su parte el ilustre historiador Juan José de Bonifaz refiere que << no llegó a torear en festejos de compromiso el mexicano Juan Leurín, quien pasaría a mejor vida como consecuencia de las heridas que recibió el 16 de noviembre de 1941 en la azteca Villa Juárez. " 

También refiere cogido de muerte, al novillero Juan Leurín, el 16 de noviembre de 1941, en Villa Juárez, el ilustre cronista "José Alameda" en su obra Crónicas de Sangre.

(LRQ) el aplicado cronista de las efemérides de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia en México refiere que, el 13 de noviembre de 1941, El novillero JUAN LAURÍN recibe mortal cornada en Villa Juárez, San Luis Potosí, de la que moriría tres días después.

JESÚS CIENFUEGOS Y GONZÁLEZ (XXXX - 1941)

Solo para efectos ilustrativos
Catedral de la Ciudad de Puebla
Cortesía del Sitio Web: http://mexico.starmedia.com

El 2 de enero de 1941 fallece asesinado en la mexicanísima ciudad de Puebla, el empresario taurino Jesús Cienfuegos. (Fuente: Efemérides Taurinas del 2 de enero de la página web: http://suertematador.com)

El 19 de octubre de 1940, Carlos Rugarcía Soto, albacea de José Rugarcía Molina, denunció por fraude a Jacinto Serna Martínez. El motivo de la acusación surgió por las acciones de la sociedad fundadora de la fábrica Santo Domingo. Las averiguaciones demostraron que el privilegiado empresario español Jesús Cienfuegos y González, por mucho tiempo apoderado de José Rugarcía, de la noche a la mañana hizo su aparición como fuerte acreedor de su poderdante y le embargó la fábrica en litigio. Ya dueño del negocio, Cienfuegos se asoció con los demás industriales en una empresa sin precedentes. Agentes de los principales almacenes de la ciudad de México como El Palacio de Hierro, El Puerto de Veracruz, La Francia Marítima, Las Fábricas Universales, El Centro Mercantil y El Nuevo Mundo compraron toda la producción de lana, algodón, mixtos, artisela, medias, calcetines, suéteres, cobertores, tilmas, rayadillo y seda para surtir pedidos de Europa, donde la guerra había paralizado la industria textil. Así, el 18 de diciembre de 1940 se realizaron operaciones comerciales por cuatro millones de aquellos pesos, capital que reanimó de manera importante al comerciante poblano. A Cienfuegos no le duró mucho el gusto. El 2 de enero de 1941, mientras platicaba con Samuel Kurián frente al cine Guerrero ­­­­—de su propiedad—, fue asesinado por un desconocido que lo apuñaleó en el pecho. Este personaje dejó intestada una fortuna de dos millones de pesos en efectivo y edificios en Puebla y Veracruz. (Fuente: El Rostro Olvidado de Puebla/Alejandro C. Manjarrez)

En una página en la Internet de nombre: http://www.revista360grados.com, citan entre las cosas destacadas que cambiaron a la ciudad de Puebla, la aparición de los llamados “Cines Gemelos”, donde señalan que, << La historia de los cines en Puebla han sido parte de la historia del país, pues aquí se asesinó a mansalva a Jesús Cienfuegos por parte de William O. Jenkins y de Manuel Espinosa Yglesias para apoderarse de la Operadora de Teatros. >>

La ahora derribada plaza "El Toreo de Puebla", ubicada entre la calle 9 Pte y 19 Sur al respaldo de la 11 Pte, fue la 2a. plaza más importante después del Toreo de México. Don Jesús Cienfuegos y su esposa Guadalupe Soto fueron los que mandaron construir la plaza de toros y el ingeniero Ibáñez fue el encargado de la dirección de esa majestuosa arquitectura construida a base de hierro y concreto inaugurándola en el mes de Enero de 1937. Fuente: Guadalupe Fernández y Márquez http://www.sabersinfin.com/artlos-mainmenu-89/1856-historia-de-las-plazas-de-toros-y-toreros-en-de-puebla.html

WILIULFO GONZÁLEZ CARBAJAL (1894 - 1941)

Foto cortesía del matador Óscar Mejía / http://omfiestabrava.blogspot.com

Refieren en la Gaceta Taurina (Año II/Julio 97, No 12)  de don Salvador García Bolio en editorial titulada “Murió don Raúl González González Carbajal, Ganadero de Piedras Negras (1933-1997)”,  que el  padre de éste, don Wiliulfo González, esforzado ganadero de bravo, falleció en un accidente en el campo.Siendo más precisos, el 21 de agosto de 1941, en un coleadero en la plaza de tienta de Piedras Negras, muere en una caída del caballo, Wliulfo González Carbajal, ( con 47 años de edad).

En sus orígenes la hacienda de San Mateo Huiscolotepec servía de paso a los viajeros que cruzaban del puerto de Veracruz a la ciudad de México y viceversa. En 1835 fue adquirida a los padres Betlehemitas por don Miguel de Miranda y éste se la arrendó a don Mariano González Fernández, hasta que la compró en 1856. Desde entonces es propiedad de la familia González. Un hijo de don Mariano, don José María González Muñoz fundó ahí, en 1874, la Ganadería de Piedras Negras, con vacas criollas que pastaban en el Rancho de Zacatepec, una fracción de la hacienda, y sementales de bravo que adquirieron de San Cristóbal la Trampa él y su primo José María González Pavón, quien fundó Tepeyahualco. Al principio le ayudaron sus hermanos, don Manuel y don Carlos González Muñoz, quien despúés formaría, con su parte de Piedras Negras, en 1907, Coaxamaluca, en una fracción de la hacienda. Con ellos empezó a tentar a campo abierto los primeros productos pero logró resultados poco alentadores. Se presentó en la ciudad de México, en la Plaza San Rafael, el 30 de octubre de 1887 con dos toros de Arriba Hermanos y tres de Piedras Negras para Diego Prieto “Cuatro Dedos” y Carlos Borrego Zocato. Ese año, en la temporada de la Plaza Colón de la misma ciudad, se realizó una corrida benéfica y quedó un sobrero de Pablo Benjumea, que fue el primer semental español en padrear en Piedras Negras y ligó muy bien. Después agregaron uno de Miura en 1895 y 9 de Murube, 3 en 1896 y 6 en 1905. Don José María dejó a sus sobrinos, don Lubín y don Romárico González, al frente de Piedras Negras. En 1905 pasó a manos de don Lubín, quien agregó 10 vacas y 2 sementales del Marqués de Saltillo en 1908 y administró la ganadería hasta su muerte, el 2 de agosto de 1928. Entonces, por convenio especial con los otros herederos, fue su sobrino, don Wiliulfo González, el que se encargó de ella. Por su parte, don Romárico había formado La Laguna en 1908, con vacas de Tepeyahualco y un semental de Ibarra. Piedras Negras fue la primera ganadería mexicana que se presentó en España. Lo hizo en San Sebastián en 1929. Don Wiliulfo González falleció el 21 de agosto de 1941 y su hijo mayor, don Romárico González González vio por ella hasta 1952, cuando don Raúl González González se puso al frente. Al morir don Raúl, heredó la ganadería a su hijo don Marco Antonio quien con profundo respeto y amor por sus antepasados sostiene muy en alto los colores de esta divisa madre de la ganadería brava mexicana. Rafael Ortega en Guadalajara indultó a un toro cárdeno marcado con el número 43 en el año 2000. (Fuente: Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia en México/ PIEDRAS NEGRAS/Tetla Tlaxcala/ Divisa Negro y Rojo/ Fundación 1874)

En las efemérides taurinas de la página de Internet de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia de México (ANCTL) refieren que el día 21 de agosto de 1941 muere en Apizaco el ganadero de Piedras Negras Wiliulfo González a consecuencia de una caída del caballo en su ganadería.


Wiliulfo González
Cortesía del cronista Rafael Gómez Lozano (Dientefino)

MANUEL RUÍZ CAMINO ARRUZA (1918 - 1941)

Novillero nacido el 10 de septiembre de 1918 en el puerto de Santander, España, hijo de don José Ruiz Arruza y de doña Cristina Camino Galicia. Manolo fue el segundo hijo de este matrimonio, que desde su enlace se estableció en la Ciudad de México. Era hermano de Carlos Arruza “el Ciclón Mexicano”. En 1939 asisten por primera vez Manolo y Carlos a lo que sería su primera corrida de toros, gracias a que sus padres eran amantes de la fiesta. El Cartel estaba conformado por los maestros Domingo Ortega y Fermín Espinosa "Armillita Chico" con toros Piedras Negras. Ante el derroche de luminosidad que resulta este evento, Manolo y Carlos deciden convertirse en matadores de toros, renunciando a sus estudios,  algo que lograron por supuesto después de muchos intentos fracasados por sus padres para impedirlo y tras varias expulsiones escolares en donde demostraban su rebeldía, Don José decide apoyar a sus dos hijos menores, Manolo y Carlos, en su afición a los toros a los 13 y 14 años de edad respectivamente. El apoyo no solo consistió en la parte moral sino también en la económica, pues Don José arriesgó por sus hijos la venta de su primer negocio, invirtiendo el 50% del capital en las aspiraciones de sus hijos a pesar de los temores y oposición de su esposa Doña Cristina, dándose así el  nacimiento de la pareja de becerristas  "Los Hermanos Arruza" como se anunciaban. Una vez que se convirtieron en novilleros, cada uno comenzó a torear de manera opuesta y paralela, aunque llegaron a coincidir en varios eventos. Estudiaron hasta la secundaria, viéndose ésta interrumpida tras una invitación del Maestro Samuel Solís de participar en una gira en México y siendo el Estado de Jalisco, en donde sus actuaciones resultaron exitosas dando origen a una exhaustiva gira por otros estados de provincia que les impidió continuar con la escuela, tomando clases particulares que fueron impartidas por su padre. Manolo se encontró con el problema de que pronto estalló la Guerra Civil Española, por lo que ninguno de los dos pudo actuar en ruedos españoles. A los dos días del inicio de la Guerra Civil, Doña Cristina que los acompañaba en su aventura por España,  sale rumbo a México para reencontrarse con su hijo mayor Pepe y hacerse cargo de los negocios. El resto de la familia vivió en un ático en Madrid ubicado en la Calle Meléndez Pelayo, atrás del parque del Retiro. Don José cae gravemente enfermo, años más tarde se diría que el mal que le afectó fue cáncer, leucemia, por lo que el 19 de marzo, día de San José, Carlos salió de Madrid rumbo a Francia para reencontrarse con su madre, teniendo que dejar a su hermano Manolo y a su padre en condiciones lamentables como lo resultan ser las que se dan en una guerra. Carlos Arruza padeció lo indescriptible en ésa travesía, en donde por cuestiones del destino se encontró en Barcelona con su tío León Felipe quien le apoyó con lo que pudo para continuar con su viaje debido a que en cuestión de días, el costo de vida en España había aumentado de manera considerable. Llega Carlos Arruza en abril de 1937 a México y sería hasta cinco meses después, que lograron salir Manolo y su padre, quien aun continuaba gravemente enfermo. Para que se diera ésta salida con éxito, Doña Cristina tuvo que vender las acciones (50%) de la sociedad que tenía su marido a su gran socio y amigo Benjamín Burillo, por lo que a partir de ése momento el negocio se llamó "Sastrería Burillo". Una vez reunida de nuevo la familia, Carlos comenzó a torear como novillero y Manolo también lo pudo hacer gracias a un permiso que le fue otorgado pues continuaba el problema del boicot, aunque sus actuaciones lo limitaban a solo pisar ruedos de segunda y tercera categoría sin poderse presentar en plazas de primera. El 10 de abril de 1939 murió Don José Ruiz Arruza, un hombre de gran calidad humana, pensamiento propio, alegre, amante de la vida y la aventura. Un padre y esposo adelantado a su época, pero sobre todo uno de los principales pilares de Manolo y Carlos, sus dos menores hijos y por quienes fue más allá de todo lo establecido. En Portugal obtienen éxitos insospechados. Carlos decide continuar en el país lusitano su carrera novilleril, más no así Manolo que decide viajar a España en busca de la realización de su sueño. Al llegar a la madre patria se hospeda en casa de su tío y hermano de su madre, el Doctor Julio Camino Galicia quien vivía con su amada esposa Josefina y sus dos hijas casaderas, Margarita y Esperancita. Debutó en Madrid el 30 de Julio de 1940 con novillos de Concha y Sierra, alternando con López Lago y Francisco Casado. Desgraciadamente ésa tarde no hubo suerte y algo que le dificultó llevar una carrera ascendente en tierra hispana. En noviembre de 1940 regresa a México y el 1 de diciembre de ése año, funge como apoderado de su hermano Carlos una vez que toma la alternativa en El Toreo de la Condesa bajo la empresa del Doctor Alfonso Gaona y Carcho Peralta con toros de la ganadería mexicana de "Piedras Negras". El "boicot del miedo" de 1936 tiene dos grandes fundamentos que dejan al descubierto los intereses de algunos matadores de toros que lideraban lo mismo que su celo profesional así como su pasión política. Éste lamentable suceso se debió a que políticamente era una forma de castigar al gobierno mexicano a cargo del Presidente General Lázaro Cárdenas quien no sólo contrajo un acuerdo de recibir cerca de 500 infantes en México y que serían conocidos como los "Niños de Morelia" para salvaguardarlos de la guerra, sino que además, recibió cerca de 22,000 españoles exiliados con derecho y libertad a obtener la nacionalidad mexicana y entre los cuales se encontraban los más grandes intelectuales de la época, produciéndose así el gobierno republicano español en el exilio en México. Esto llevó a limitar la presentación del Maestro Fermín Espinosa "Armillita", quien comenzaba a dar la pelea a los toreros hispanos que no estaban dispuestos a cederle "sus" plazas por el temor a verse desplazados en el favor del público, al igual que otros toreros aztecas, como Luis Castro "El Soldado", y el maestro Lorenzo Garza "El Ave de las Tempestades". El 12 de junio de 1941, un fatal accidente que dejaría graves secuelas familiares, trunca su vida a la edad de 22 años, siendo éste un golpe lamentable para su madre Doña Cristina, León Felipe, el Doctor Julio Camino y para su hermano y compañero de grandes batallas, Carlos Arruza. Manolo Arruza fue llamado por la prensa mexicana del interior del país como "El Niño del Estoconazo de Fuego" debido a contar con la agilidad, facilidad, elegancia y certera forma de realizar la suerte suprema. En Portugal durante sus presentaciones en la temporada de 1939 se fue invicto al no haber pinchado a uno solo de sus toros durante las siete actuaciones en que se presentó, incluyendo Lisboa. La Prensa lisboeta le auguraba un éxito rotundo ya que contaba con clase y estilo propio para lidiar, e indiscutiblemente alabó lo que se convirtió en su mayor atributo, la suerte de matar.

"Manolo siempre fue mejor torero que yo. De no habérselo llevado Dios, estoy seguro que él sería uno de los grandes de México, bueno, y de España que era su patria. De todos los matadores que vi matar a sus toros, Manolo fue uno de los mejores que yo recuerdo en todos los tiempos" (Carlos Arruza).
Fuente:
Fotografía y crónica compendiada de Don Fernando M. Cadenas
http://www.leonfelipe.org.es/BiografiaManoloArruza.html

La muerte prematura de este diestro se dice que fue un accidente, el día 12 de Junio de 1941, un disparo acaba con la vida de Manolo Arruza, contaba 22 años de edad.
Fuente:
Aquilino Sánchez Nodal - Empresario taurino/El Fundón Hermanos Arruza
http://www.plazamonumental.com/?p=710

DOLORES GASTAMINZA (1891 - 1941)

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Obra del pintor español Aurelio Urquizu Muñoz

Consignan en el Blog informativo en la Internet "Sanferminencierro.com", que el 12 de julio de 1941, sucede un accidente fatal durante el encierro, un caso mortal de mala suerte. Una vecina de la calle Tejería 15 llamada Dolores Gastaminza de cincuenta años, soltera, que marchó a ver el paso de los toros a casa de una amiga de la calle Estafeta 81, no había hecho más que verlos pasar cuando al asomarse por la saliente de la azotea de dicha casa donde se hallaba asomada, se venció y cayó de cabeza a la calle después de haber quedado contenida un rato de los cables de la luz eléctrica que a su peso se rompieron soltando chispazos. La desventurada mujer dejó de existir a los pocos momentos.
Fuente:
http://sanferminencierro.com/index.php/elencierro/features/historiaencierro/histotiaepocamoderna.html

RAFAEL FERNÁNDEZ GORDILLO "BELMONTE DE MÁLAGA " (1912 - 1942)

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Plaza de Toros de Quito Ecuador

Rafael Fernández (Belmonte de Málaga), matador de novillos, nacido hacia el año 1912, falleció el 14 de junio de 1942, a los 30 años de edad, por cornada sufrida en la Plaza de Toros de Quito (Ecuador). De él sabemos que toreaba por plazas de Andalucía entre los años de 1930 a 1933, sin que lograra sobresalir, de ahí que se fuera a buscar fortuna en las plazas sudamericanas. (Fuente: Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega).

 

Por su parte,  el afamado historiador taurino español,  don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere en su obra Víctimas de la Fiesta, que << llevaba varias temporadas toreando en cosos sudamericanos Rafael Fernández (Belmonte de Málaga) cuando encontró su fin al ser herido de muerte el 14 de junio de 1942 en la plaza de Quito Ecuador. "

Un nieto de este novillero, al parecer radicado en Colombia, donde este valeroso lidiador dejó descendencia, informa que su abuelo se apellidaba por lo materno, Gordillo, y que pereció por cornada en la mítica plaza Belmonte, antiguamente llamada "La Vieja", en Quito.

Al poco tiempo, leí en el diario virtual de Quito "Hoy.com.ec/Solo deportes" del 9 de junio de 2010, que el maestro, después de ser herido en plaza Belmonte, falleció en el Hospital San Juan de Dios.

Esta plaza Belmonte está ubicada en la calle Antepara, sector de San Blas. Fue construida por Don Abel Guarderas y se inauguró dos veces: en 1918 y en 1920. Tenía una capacidad para 2.500 personas. En la corrida inaugural en 1920 estuvo Manuel Mejías Rapella "El Papa Negro", de la famosa dinastía de los Bienvenida, cuyo apodo lo debe a un periodista llamado José de la Loma, "Don Modesto"; lo acompañó José Rodríguez Báez "El Litri". Era una plaza en la que el límite del ruedo era de piedra, frente al cual se levantaban los burladeros; no existía callejón. Por aquí pasó, en 1929, Rafael Gómez "El Gallo", a quien le llamaban el "divino calvo", hermano de José Gómez Ortega, "Joselito". En esta plaza se presentó el primer rejoneador que se recuerda haya visitado el país: Antonio Couchet. En este ruedo recibió una cornada mortal Rafael Hernández "Belmonte de Málaga", quien murió en el hospital "San Juan de Dios". Actualmente, reconstruida en el mismo lugar, le pertenece al Municipio de Quito y en ella se realizan festivales taurinos y espectáculos artísticos.

Esta misma fuente precisa más adelante, que quienes atendieron en el trance al valeroso novillero, fueron el doctor Elías Gallegos Anda, el famoso "Barril Gallegos", quien era el jefe de servicio de cirugía y médico de la plaza Belmonte y como su asistente estaba el ahora insigne cirujano taurino don Guillermo Acosta Velasco. Una cornada hirió letalmente a Rafael Hernández "Belmonte de Málaga", quien murió pocos minutos después, en su camino al hospital. Eran épocas en las que el servicio médico era un palco bajo en las plazas quiteñas.

En la segunda década de este siglo se inauguró la plaza Belmonte, llamada así en homenaje a Juan Belmonte, conocido como el "padre del toreo clásico". En la gráfica, una foto antigua de una tarde de lleno en el ruedo del barrio de San Blas.

Crónica y Foto Cortesía de http://www.hoy.com.ec/especial/lidia/fasc02.htm

SIXTO GARCÍA HERNÁNDEZ (1902 - 1942)

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Fachada y Torre Mudéjar de la Iglesia de Paniza (Zaragoza)

Cortesía de Miguel Ángel Latorre/ Sitio Web: http://.aragoneria.com

Sixto García Hernández, cuarentón aficionado leonés, fue a encontrar su destino, el 10 de septiembre de 1942, en la localidad zaragozana de Paniza, en el transcurso de una capea. Falleció el inmediato día 13 de septiembre de 1942, en el Hospital Provincial de Zaragoza. . (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra,  de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 196)

MIGUEL HERNÁNDEZ GILABERT (1910 - 1942)

Miguel Hernández Gilabert retratado por Antonio Buero Vallejo
(Revista Pájaro de Fuego)

http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Hern%C3%A1ndez

 

Nacido en Orihuela (Alicante) España  el 30 de octubre de 1910, es hoy en día, por la calidad de su producción literaria,  por su hombría,  y firmeza de convicciones, uno de los poetas y dramaturgos más encumbrados  de la humanidad. Fue en un tiempo, entre otras cosas, seleccionado como secretario y redactor asistente de la más afamada y completa enciclopedia taurina,  “Los Toros”,  de don José María de Cossío, quien después fuera su amigo, protector y admirador. Al término de la Guerra Civil, por su militancia en el bando republicano, fue víctima del revanchismo de las huestes Franquistas, habiendo estado preso de 1939 hasta su muerte temprana en marzo 28 de 1942 en Alicante, víctima primero de bronquitis,  luego de tifus, y finalmente de tuberculosis, por las condiciones infames de su cautiverio.  Fue enterrado este mártir de España, en el nicho número mil nueve del cementerio de Nuestra Señora del Remedio de Alicante.

ARTURO DE LEÓN GARCÍA (XXXX - 1942)

Iglesia de los 3 Reyes Magos en Tizimín, Yucatán, México.
Foto Cortesía de : Grzegorzmielczarek (Flickr).

El 5 de Mayo de 1942, fallece el valeroso novillero Arturo de León García,  por cornada recibida días antes en Palmas de Tizimín, Estado de Yucatán, en México.
Fuente: http://www.campobravo.org/efemerides.php

Refiere el ilustre cronista Luis Ruiz Quiroz, en sus leídas efemérides que publica la página de Internet Campo Bravo-México, de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL), que el 3 de mayo de 1942, el novillero yucateco Arturo de León García recibe mortal cornada en Palmas de Izamal en tarde en que alterna con "Poblanito" y muere dos días después.

CARLOS ROJAS (XXXX - 1942)

Solo para efectos ilustrativos
“Los toros y la luna”
Obra del excelso pintor peruano
Goyo Menaut

Refiere don Luis Ruiz Quiroz, el afamado historiógrafo taurino, en sus efemérides de la página de Internet “Campo Bravo-México”, de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (ANCTL), que el 14 de marzo de 1942,  fallece el caporal de la ganadería de “Las Animas”,  Carlos Rojas,  a consecuencia de una cornada.

JAIME HURTADO SERNEGET "PAMPLINAS " (1910 - 1943)

Solo para efectos ilustrativos

“Perros atacando al toro en la plaza” (1897)

Valdivia

Novillero en festejos cómicos, nacido en 1910, y fallecido el 9 de mayo de 1943, en la Plaza de Toros de Valencia. (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

 

El erudito, Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere en su obra, “Víctimas de la Fiesta”, acerca de este personaje, que << al ser trasladado al Hospital Provincial de Valencia Jaime Hurtado Serneget, el 9 de mayo de 1943, fallecía como consecuencia de las lesiones que le produjo un astado en la plaza valenciana. El finado, que utilizó en sus últimos tiempos el alias de (Pamplinas), había usado anteriormente los de (Ramper II) y (Guerrita) e intervenía en un festejo cuyo principal atractivo era la intervención de la banda taurina “El Empastre”, regida en aquella época por el popular “Llapisera”. "

FÉLIX GUZMÁN (1923 - 1943)

La extrema pobreza en la que vivía le hizo pensar a Félix Veglio Schopenhauer (o Helglei) en que sería la práctica del toreo, la que le pudiera sacar de la inopia en la que vivía con su hermana y su madre, que a base de privaciones, de abandono del padre de sus hijos, le obligaba a lavar ropa ajena de los vecinos del barrio de la Barranca del Muerto, en Mixcoac, D.F. Pero esa misma extrema pobreza en la que vivían hizo que la madre empezara por perder la razón, y era común para los habitantes de esa parte de la Ciudad de México, verle caminar por las calles hablando sola, cuando se trasladaba de su humilde habitación que consistía en una choza cubierta con láminas de cartón y piedras encima del techo para evitar que alguna ráfaga de viento se lo llevara de esa humildísima vivienda, cuando salía  rumbo a la casa de algunos de ellos que accedían a tomar sus servicios.


Desde luego su apariencia andrajosa, ocultaba quizás una belleza, de pelo rubio y ojos azules. Era muy alta, delgada, aunque su mirada extraviada y su aspecto de limosnera no causaba mucha confianza, pues además se expresaba en español con una dificultad manifiesta, dado su origen alemán y eso a veces era un impedimento de comunicación con el vecindario en el que habitaba aunque algunas almas caritativas, le daban el trabajo que lo hacía bien. Y el 29 de julio de 1923, trajo al mundo a un hijo de bella presencia y cabellos rubios, nació pues en el taurinísimo barrio de Mixcoac en donde nacían los toreros o se hacían en él. Y Félix, andando el tiempo y mirando la extrema pobreza en la que vivía, se decidió a hacerse torero por amor a su madre y a su hermanita menor. Y así cuando apenas contaba con 16 años de edad, vistió por primera vez el traje de luces en la plaza de Tehuacan, Puebla; en calidad de banderillero el 1° de octubre de 1939. Teniendo amigos que deseaban ser toreros, no fue raro que se enrolara con ellos y en alguna tarde fue a dar a la placita "Ford" de por la Calzada a la Villa de Guadalupe y ahí poco a poco se hizo notar por su extremo valor y decisión en lo que hacía, aunque carente de la técnica adecuada. Sin embargo ahí se hizo un ídolo al lado de Luis Procuna Montes "El Berrendito de San Juan", de Fernando López "El Torero de Canela", de Rafael Osorno aquél que se inmortalizara pegando 45 naturales seguidos a un astado llamado "Mañico" y de otros novilleros que llegaron luego a ser famosos toreros en México, D.F. El empresario de la Plaza de Toros "El Toreo" Anacarsis Peralta "Carcho" para sus amigos;  asistía con frecuencia a ese lugar en donde entrenaban y jugaban al toro incipientes chamacos que deseaban ser matadores de toros y de entre ellos destacaba Félix que en su palmarés, por aquellos años ya contaba con treinta festejos toreados y fijándose en él, se lo llevó a la Plaza de Toros "El Toreo" de la Colonia Condesa en la capital del país y lo debutó allá el 13 de junio de 1941, bautizándole como "Félix Guzmán" .De esa manera y con su deseo de ser, pronto se distinguía por su valor y entrega, convirtiéndose a poco en un ídolo de la afición taurina de la capital del país, repitiéndolo el empresario por sus actuaciones en plan grande y pronto era el torero favorito de México. Y desde luego la gente que le quería bien, en una tarde de esas en la que había realizado un faenón a un toro de la ganadería de Caltengo, la afición no se conformó con obligarle a dar la vuelta al ruedo en el coso, sino que fue por él al ruedo y lo trepó al tendido en donde de brazo en brazo, y como algo inusitado y nunca más visto,  dio; cargado así la vuelta a la plaza en medio de la euforia general. Pero; carente de la técnica necesaria que aprendía a trancos, en cada actuación; de la misma manera sufrió varias cornadas graves, una en el vientre, otra en la boca, pero; como era un novillero muy taquillero  el empresario iba y lo sacaba materialmente con las heridas aún sin sanar, para ponerlo a torear en otro festejo, lo que nunca debió de aceptar su apoderado "El Chato Armilla". Y el tiempo pasaba y su vida transcurría así y a su lado pasaron en triunfo los Luises Procuna y Briones, Antonio Velázquez, Rafael Osorno, Juan Estrada y otros. Y aquél 30 de mayo de 1943, reapareció aún herido en el coso de la Colonia Condesa alternando con Pepe Luis Vázquez el de Matehuala, S.L.P. y con Arturo Fregoso en la lidia de astados de la ganadería de don Heriberto Rodríguez.  El astado llamado "Reventón" muy apenas estiró el cuello y le pegó una cornada en la ingle, sin que gran parte del público se diera cuenta, pues la cornada no era aparatosa ni el momento fue de tragedia.
El chaval siguió toreando impertérrito y en esos momentos nadie intuía que tuviera a la postre tan graves consecuencias. Le metió la espada al toro y por su propio pié se fue caminando a la enfermería de la plaza. Tenía una cornada de 15 centímetros en el Triángulo de Scarpa de la que se dijo tardaría no más de quince días en sanar, salvo complicaciones, según decía el parte médico. Pero; éstas llegaron, y mucho se dijo después si había sido un descuido de los médicos, el caso es que se presentó la septicemia gaseosa que pronto minó su débil organismo y 76 horas después de ser corneado, moría el simpático y juvenil torero. El terrible torrente de mala suerte que le deparaba el destino, no fue soportado por su señora madre que enloqueció, perdió la razón... ¡Un triunfo sensacional que se pagó a un precio demasiado alto!

 

El ilustre cronista Juan José de Bonifaz Ybarra refiere de esta víctima de la fiesta, que << hijo de alemán e italiana, apellidado Helglei y nacido en Mixcoac (México), figuró siempre en los carteles con el nombre artístico de Félix Guzmán. El 30 de mayo de 1943 torea, junto al azteca Pepe Luis Vázquez y Arturo Fragoso, en la plaza de El Toreo de la capital mexicana. El astado corrido en cuarto lugar, el cárdeno “Reventón”, de la divisa de Heriberto Rodríguez, le hiere en el triangulo de Scarpa del muslo izquierdo y, aunque el correspondiente parte facultativo no es alarmante, fallecería en el sanatorio del doctor Ibarra el siguiente 2 de junio de 1943, al presentarse una septicemia. "

Foto que ilustra ya muerto al infortunado diestro "Félix Guzmán"

Nos cuenta el respetado y muy querido historiógrafo taurino español, don Rafael González Zubieta (el Zubi) en una muy completa editorial de su autoría titulada "Félix Guzmán: La efímera y trágica gloria de un novillero a 70 años de su muerte", que Félix Guzmán pudo ser un matador de toros de los que marcan una época, incluso de haber vivido unos años más podría haber competido con Manuel Rodríguez “Manolete”, pero por desgracia sólo quedó en un valiente novillero que perdió su vida en la plaza del Toreo de la Condesa en México, tras la cornada de "Reventón", un novillo de Heriberto Rodríguez. Su paso por esta profesión dejó honda huella en la memoria histórica de la Tauromaquia mexicana. Tanto, que sesenta años después de su desaparición, su recuerdo aún sigue latente en el pensamiento y en la memoria de los que le vieron torear y en las crónicas taurinas de su país, por su hondo sabor del toreo dramático e infantil de un crío payo, guapo y rubio, que armaba la revolución cada vez que se vestía de luces. Que además tenía pasta de figura y que pago con su vida el intento inconformista de romper con el destino negro que desde un principio le marcaron los hados. El público y la prensa capitalina, tan dados a bautizar de manera especial a sus toreros, le señaló como "El Torero Niño". La infancia de Félix Guzmán fue difícil, triste y miserable. Su carrera taurina, efímera pero brillante. Toreaba de forma impresionante, con mucho valor, pero pocos recursos, por lo que su toreo resultaba emocionante y angustioso. Los públicos le veían siempre cogido y lo tachaban de inexperto. Pero lo cierto es que causaba sensación una tarde sí y la otra también. Su arte era dramático, con chispazos de pureza clásica, era una auténtica bomba en manos de un chiquillo indoctrino, irresponsable y arriesgado. Su verdadero nombre era Felice Kutmann Schopenhauer y nació en Mixcoac (México) el 29 de julio de 1923. Murió con diecinueve años, casi veinte, casado con su mujer, Carmen Rovira, embarazada de un hijo que finalmente nacería muerto.

El filósofo y pensador alemán Arthur Schopenhauer tenía una visión pesimista y desencantada de la existencia humana. Pensaba que la vida es dolor y que el tedio y el aburrimiento era la base de la sociabilidad de los humanos: “el tedio –decía el filósofo alemán- hace que los hombres, que se aman tan poco entre sí, se busquen incitados por el deseo, lo que produce la cohesión”…. También predicaba en su obra lindezas como que las mujeres eran seres inferiores: “pelos largos ideas cortas…” venía a decir. Nunca se hubiera imaginado el pensador de Danzig (Alemania) que su propio pesimismo impregnaría genéticamente la vida taurina de su sobrino nieto Felice Kutmann Schopenhauer, que vivió en los ruedos la gloria y la tragedia, nunca el tedio, precisamente.

Félix Guzmán, era hijo de padre italiano y madre alemana (hija de un hermano de Arthur Schopenhauer), españolizó fonéticamente su apellido Kutmann cambiándolo en los carteles como Guzmán. José Mª de Cossío dice en su enciclopedia que el apellido de Félix era Heglei, y que era hijo de padre alemán y madre italiana. Ignoro de dónde sacó Cossío estos datos, que yo he recabado de la propia bibliografía mexicana. En todo caso, Félix Guzmán era un joven de tez pálida, pelo rubio y rizado, nariz afilada, tez marmórea y bien parecido. Un ario. Sus rasgos de tristeza infantil, le valieron el apodo del público mexicano de “El Torero Niño”. Su madre, una mujer rubia y alta, desgarbada, de ojos claros, con rasgos típicamente arios, marcó desde niño a Félix, pues se crió en la más absoluta pobreza. Su madre era pobre de solemnidad. Lavaba ropa por horas por las casas y fregaba suelos. Su única esperanza para salir de la miseria era la carrera taurina de su hijo. Los días de corrida, cuando toreaba Félix Guzmán, la mujer pasaba las dos horas que duraba el espectáculo, dando vueltas y más vueltas alrededor de la plaza de toros, a grandes pasos, recitando en voz alta padrenuestros y avemarías, que iba desgranando de un rosario que llevaba entrelazado entre las manos, poniendo mucha atención tanto al rezo como a los murmullos de la plaza, a los olés y a los “aysss”. Cuando surgían estos últimos se abalanzaba a las puertas para preguntar desesperadamente a gritos por la suerte de su hijo. Una vez que sabía que no había pasado nada malo, seguía con sus rezos y sus vueltas a la plaza como un robot autómata, caminando hasta que surgía otro ¡Ay! y se repetía de nuevo la escena.

Félix Guzmán se inició en los toros enrolándose en una cuadrilla de niños toreros que iban de capea en capea, dejándose la vida de “novenario en novenario” por esos pueblos mexicanos, lidiando lo que les echaban: toros criollos, bravos y nobles a veces, y muy toreados y mansos casi siempre. También se enfrentaban a moruchos y cebús de media casta que llegaban al festejo con un historial luctuoso de otras ferias o plazas. Unos comienzos bastante duros y difíciles, pues había que tener una gran habilidad para conservar la vida enfrentándose a estos “pájaros”. Escuela no le faltaba. En 1939 se vistió de luces por primera vez en Tehuacán, en la plaza Ford, semillero de muchos toreros. Se presentó actuando junto a Manolo Urbina y Ángel Procuna “Angelillo”. El turno de gloria comenzó para Guzmán en la plaza de la Colonia de la Condesa el 6 de julio de 1941, lidiando seis novillos de "La Trásquila" con Antonio Rangel y Mario Sevilla padre, con novillos de "Caltengo". Guzmán cortó orejas y rabo, dándose el caso insólito aquel día de ser sacado a hombros, no por el redondel, sino por los tendidos, pues todo el mundo quería aclamar y abrazar al Niño Torero. Toreaba de forma impresionante, con muchísimo valor pero con pocos recursos y poco oficio, circunstancia por la que los toros le pegaban más de la cuenta. Tuvo en su corta carrera muchos percances y cogidas que le pararon sus temporadas y le restaron muchos contratos. Sufrió una herida en la boca y otra en el estómago, pero como tenía mucho tirón con el público, a penas se curaba o estaba mejor de los percances, ya está de nuevo toreando. Salía cada tarde a entregar su vida y rivalizaba así con todos los novilleros punteros de esa época en México: Carlos Vera “Cañitas”, Manuel Gutiérrez “Espartero de Tacubaya”, Pepe Vela o José Antonio Mora “Chatito”. El 17 de agosto de 1941 cuaja una faena extraordinaria al toro Tucito de Rancho Seco, y tras un trasteo recibe una cornada muy grave en el vientre. Corta las dos orejas y pasa a la enfermería. El periódico taurino El Redondel titulaba la edición al día siguiente así: “Faena de milagro de Félix Guzmán”. Tras el parón por esta herida, Guzmán consigue que el 1941 fuera su año cumbre. No ocurrió igual en el 1942, cuando surgen novilleros importantes con los que tuvo que competir como Procuna, Briones, Estrada, Jesús Guerra y Rafael Osorno.

En este clima de gran competencia toreril llega el 30 de mayo de 1943. En los carteles del Toreo anuncian cuatro novillos de Heriberto Rodríguez y dos de "Santín" para Félix Guzmán, José Luis Vázquez (novillero mexicano que realmente se llamaba José Luis Vargas) y Arturo Fregoso. Aquella tarde se le veía a Félix Guzmán impaciente y con ganas de recuperar el tiempo perdido por las cornadas. Iba vestido con un traje de luces burdeos y oro, bordado en cordoncillos de seda blanca. Estuvo muy bien en el primero de su lote, de la ganadería de "Santín". Su segundo fue de la ganadería de Heriberto Rodríguez de nombre Reventón, un cárdeno, bragado y playerón, que a la postre le reventaría la vida. Félix salió muy dispuesto, se lució con el capote y las banderillas. Comenzó la faena de muleta con un pase por alto y luego dos naturales y al dar el tercero, el toro le infirió una cornada en la ingle izquierda. Guzmán continuó toreando dando cojeadas. Era sin duda un torero de casta y rabia. Mató de una certera estocada, y a pesar de estar gravemente herido dio una vuelta al ruedo con sus trofeos y se fue por su pie a la enfermería. El parte facultativo de los doctores Ibarra y Rojo de la Vega decía que había recibido “una cornada de cinco centímetros de extensión y una trayectoria en profundidad de 20, que le llega la fosa ilíaca, siendo el pronóstico grave, que requiere una curación de tres semanas”. Dos días después, el primero de junio, se le declara una gangrena gaseosa y fallece al día siguiente, el día 2 de junio a las 20 horas y 37 minutos, en el sanatorio del doctor Ibarra. Igual que Ernesto Pastor y otros toreros mas, Félix Guzmán murió por descuido y negligencia médica, pues cuando le realizaron la autopsia al cadáver le encontraron en el fondo de la herida varios trozos de la taleguilla.

Su muerte causó hondo pesar en la afición mexicana, donde aun hoy se le recuerda, pues era un torero que apuntaba muy alto. En aquellos días la afición mexicana le dedicó poemas, corridos y artículos necrológicos en los periódicos. Fue una verdadera lástima. De no haber muerto de manera tan trágica seguramente se hubiera cruzado en el camino del cordobés Manuel Rodríguez “Manolete”, pero el destino no quiso que se conocieran. Lo más triste del caso, es que la mujer de Félix Guzmán, Carmen Rovira, que estaba embarazada, dio a luz un mes más tarde y el hijo en el que el torero tenía puestas todas sus esperanzas nació muerto. Todas estas circunstancias llenaron de dolor a la madre del torero que a raíz de esos dos acontecimientos, la muerte del hijo y del nieto, perdió la cabeza y se desquició por completo. Cuentan en México que pasó el resto de su desgraciada vida vagando por las calles de la capital azteca, como una mendiga, preguntando a gritos a todo aquel que pasaba por su lado: “¡Mi hijo!, ¡mi hijo! …¿dónde está mi hijo? La imagen de la madre de Félix Guzmán era desgarrada y patética, modelo y arquetipo para cualquier director de cine neorrealista.

AFICIONADO APODADO "RUBIO EL DE LOS QUINOS " (XXXX - 1943)

Solo para efectos ilustrativos

Robleda (Salamanca) España

Cortesía del Sitio Web: http://personal.iddeo.es

En una capea que tuvo lugar el 29 de junio de 1943 en el pueblo salamantino de Robleda, halló la muerte un aficionado apodado (Rubio el de los Quinos). (Fuente: Crónica de don Juan José de Bonifaz Ybarra, de su obra “Víctimas de la Fiesta”, Capítulo 7, Página 196.)

JOSÉ GARCÍA CÁRDENAS (1903 - 1943)

Solo para efectos ilustrativos

Vista panorámica de Viseu Portugal

Vieja Tarjeta Postal de Katarxis Archives

Banderillero de toros, nacido en Sevilla el 24 de junio de 1903, falleció la tarde del 19 de septiembre de 1943, a los 40 años de edad,  de una cornada en un muslo, por un toro de don Plácido Hernández, en la Plaza de Toros portuguesa de Viseu. Toreó en la cuadrilla de rejoneador portugués Simao da Veiga. (Fuente: Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega).

 

Por su parte el célebre historiador Juan José de Bonifaz refiere que <<en la plaza portuguesa de Viseu fue herido por un toro de la vacada de Plácido Irmâos, el 19 de septiembre de 1943, el sevillano José García Cárdenas, al intentar penetrar en un burladero. Se le diagnosticó perforación intestinal, que le llevó a la tumba al día siguiente. "

JOAQUÍN PUCHADES DORBA "TABERNERITO " (1903 - 1943)

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Iglesia Parroquial de Albocácer (Castellón), España

Cortesía del Sitio Web: wikimedia.org

Banderillero vallisoletano, nacido el año 1903, falleció en 1943. Toreaba Joaquín Puchades Dorba la tarde del 18 de octubre de 1943 en la Plaza de Albocácer (Castellón), en la que un astado de casta morucha le causó lesiones de gravedad, que le ocasionaron la muerte el día 31 del  mismo mes. (Fuente: Crónica de d. Juan José Zaldívar Ortega, de su obra, “Víctimas del Toreo”).

 

El erudito Juan José de Bonifaz lo refiere en su libro “Víctimas de la Fiesta” como JOAQUÍN PUCHADES MESTRES << TABERNERITO", refiriendo de él, que << el valenciano fue corneado en la axila derecha, brazo izquierdo y escroto cuando tomaba parte en una novillada que se celebró el 18 de octubre de 1943 en Albocácer (Castellón). Se le envía, para ser debidamente atendido, a la enfermería de la plaza de toros de Valencia, en la que dejaría de existir el día 31 del mismo mes de octubre de 1943. "