Los toros dan y quitan

ANTONIO CARPIO RIUS (1895 - 1916)

ANTONIO CARPIO RIUS

Foto cortesía del Site Taurino de Dale Pierce Who´s Who

Novillero valenciano que hizo suyo el estilo de Juan Belmonte y que fue juzgado por ello por los críticos como un imitador, fue cogido masivamente por un novillo y muerto el mismo 27 de agosto de 1916. Ahora descansa en paz en su nativa Valencia junto a los restos de Granero, los hermanos Aparici y otros de esta ciudad.

Al respecto de la vida de este lidiador, el cronista Juan José Zaldívar Ortega refiere que fue un <<matador de novillos, nacido en Catarroja (Valencia) el 11de enero de 1895, y que falleció el 27 de agosto de 1916, día en que se celebró una novillada en Astorga,  cuando contaba 21 años de edad. El novillo que le produjo la muerte era de la  ganadería de don Ángel Rivas –éste presentó sus toros por primera vez en Madrid el 31de octubre de 1917-. "Antonio Carpio –reseñó la revista Sol y Sombra- le había toreado por verónicas, apretándose de verdad, levantando al público de sus asientos por la temeridad y arrojo del diestro. Al rematar tan valiente faena con media verónica, fue alcanzado, siendo herido en la región glútea, negándose a pasar a la enfermería. Muy parado y derrochando valor empezó a muletear, dando cuatro pases buenísimos, para entrar de cerca y señalar buen pinchazo. El novillo estaba muy reservón y se adelantaba del lado derecho, y acercándose Carpio de nuevo obligó con el cuerpo y la franela a que embistiera el adversario. Al cambiar la muleta de mano se le arrancó el criminal, y cogiéndole de lleno le ocasionó la terrible cornada que le produjo la muerte. El infortunado Carpio se levantó, dispuesto, sin duda, y más valiente, a continuar; pero bien pronto cayó en brazos de las asistencias, que lo condujeron a la enfermería. Los médicos procedieron a hacerle una cura de urgencia, y ordenaron el traslado del herido al hospital. En la Casa de Misericordia se agravó tanto, que, después de recibir los auxilios espirituales, entregó su alma a Dios a la diez y media de la noche." Antonio Carpio pasó fugaz y atropelladamente por las plazas. El ejemplo de Juan Belmonte en pleno éxito le hizo creer, e hizo creer a algunos, que el caso genial del trianero podía repetirse con facilidad. La muerte de Carpio fue ejemplar en ese sentido, y produjo la más viva impresión entre los aficionados. Estudió la carrera de Magisterio, que comenzó a ejercer en el pueblo de su nacimiento. Presenciaba un día una novillada en Valencia y se sintió atraído irresistiblemente a los toros, decidiéndose a ello sin otra cosa que un valor ilimitado y un entusiasmo muy grande. El 14 de enero de 1914 se presentó en Barcelona alternando con “Cortijano” y  “El Andaluz” en la muerte de reses de Medina Garvey. Al pasar de muleta a su primero resultó cogido, pero tumbó al novillo de un pinchazo y una estocada delantera. Saliendo a cogida por corrida, toreó bastante, ya que se ceñía temerariamente con la capa. Al estoquear entraba directamente, lleno de inconsciencia, al morrillo, sin preocuparse de bajar la mano izquierda ni de esquivar los pitones. En Madrid no cuajó su toreo brutal e ignorante, y ante los públicos que toreaba levantaba el presentimiento de una terrible desgracia. Y la misma llegó: llevaba toreada 26 corridas, tenía cerca de igual número contratadas y pensaba doctorarse en Madrid para la segunda temporada de 1917. "

El eximio cronista español, don Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere de este personaje de la fiesta que << cuando el joven maestro de la escuela de su villa natal de Catarroja (Valencia) Antonio Carpio Rius, tras abandonar el encerado y la tiza, comenzó su aventura torera tratando de seguir las huellas de Juan Belmonte, se profetizó que su final estaba escrito en un cuerno de algún astado. “¡Así no se puede torear!”, se exclamaba por doquier. Y, en esta ocasión, la sabiduría popular acertó de pleno. Tras varias cogidas, que pudieron mermar facultades, pero nunca arrestos, torea el 27 de agosto de 1916 en Astorga (León), donde un novillo de la vacada de Rivas le corneó durante el trasteo muleteril. Curado de la urgencia en la enfermería de la plaza, es operado en la Casa de la Misericordia, donde expiró a las diez y media de aquella misma noche. Su alternativa, ya apalabrada con la empresa de Madrid para la siguiente temporada, se desvaneció junto a sus sueños de gloria. "


Tumba en Valencia del torero Antonio Carpio http://catarrojagentesdelayer.blogspot.com/2010/11/historias-de-los-cementerios-de.html


Antonio Carpio
De la hemeroteca de don Rafael Gómez Lozano (Dientefino)
http://torerosmexicanos.blogspot.mx/