Los toros dan y quitan

MANUEL MONTAÑO MUÑOZ (1878 - 1905)

MANUEL MONTAÑO MUÑOZ

Cortesía del historiador Antonio Román Romero

Banderillero sevillano, nacido hacia el año 1878, falleció en la enfermería de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla el 17 de julio de 1905, a los 27 años de edad, día que se celebró en dicha plaza una corrida de toros de don Anastasio Martín; a poco de salir el primer toro, de nombre “Playero”, persiguió al banderillero Montaño; éste buscó el burladero, pero antes de lograr ocultar su cuerpo fue alcanzado por un derrote del animal, hundiéndole en el costado derecho casi todo el pitón. El  banderillero entró en el callejón creyendo que sólo había recibido un fuerte hocicazo sin importancia, y cuando observó que la sangre manaba abundantemente de su cuerpo, cayó al suelo medio muerto ya, dejando de existir a los pocos minutos de ingresar en la enfermería. Montaño Muñoz no fue mucho banderillero, pero no se quedó en muy poco. Era suelto para la brega, y con los palos cumplía bien. Manuel Montaño, banderillero que tuvo como tantos otros, aspiraciones de matador,  por tientas y herraderos se ejercitó en sus comienzos,  y luego en plazas de último orden en las provincias de Huelva, Cádiz,  y sur de Extremadura, trabajó como matador de novillos, pero con tan poco éxito y en tan contadas ocasiones, que se reintegró a su oficio de herrero, abandonando aquellas correrías. José Claro “Pepete”, que había trabajado con él de banderillero en algunas corridas que toreó, le hizo un lugar en su cuadrilla, y así se separó otra vez del yunque para encontrar la tragedia.  (Fuente: Crónica de don Juan José Zaldívar Ortega)

Al respecto de su trágica singladura taurina, el maestro Juan José de Bonifaz Ybarra, refiere que <<  también había iniciado como modesto novillero su caminar por la senda del toro Manuel Montaño Muñoz. Ya como subalterno ingresó en la plantilla de José Claro (Pepete), quien, curiosamente, había sido banderillero suyo. Un ejemplar de la ganadería de Anastasio Martín, de nombre “Playero”, corneó a Montaño, el 16 de julio de 1905, en el ruedo maestrante de su Sevilla natal. La herida, en el costado derecho, determinaría su rápido fallecimiento en la misma enfermería del coso. " 

Refiere don José Antonio Román Romero en su Blog Taurino "De Hombres Toros y Caballos", que, todas la crónicas en sus escasos datos indican que Manuel Montaño Muñoz nació en Sevilla y que murió en 1905 con 27 años de edad por lo que se deduce nació en 1878, aprendió el oficio de herrero e hizo sus primeras prácticas taurinas en las capeas" como novillero, Incorporándose como banderillero a la cuadrilla de José Gallego Mateo, o José Claró, "Pepete III de quien fue compañero en sus inicios. En la novillada del 16 de Julio de 1905 celebrada en Sevilla, Pepete vio morir a su banderillero Manuel Montaño, a cuyo lado comenzase a torear. Fue en el primer capotazo al primer toro (Playero, de Anastasio Martín, negro) al tomar un burladero. Cuestión de un instante. Rematar el bicho alto y con ímpetu; el cuerno que penetra casi en su totalidad por la axila derecha del diestro, llegando al cuello, y la muerte minutos después en la enfermería. Muy poca gente se dio cuenta de la gravedad del percance, que no tuvo aparato alguno. Ni aun siquiera perdió tierra el banderillero. La corrida siguió Pepete mató valentísimamente al causante de la catástrofe, sufriendo un ligero pitonazo en el pecho.
El parte facultativo decía que el diestro Manuel Montaño fue reconocido de una herida de cuatro centímetros de extensión en la cara anterior de la articulación del hombro derecho en dirección de abajo a arriba y de fuera a dentro, que interesaba todos los tejidos de la región anterior, parte superior de la región lateral del pecho, haciéndose penetrante al parecer por debajo de la clavícula, llegando a despejar los tejidos de la región anterior del cuello, falleciendo a poco de haber ingresado en la enfermería.